1. Invitado La navidad llego a Cz, ¿Por que no vas a visitar la choza de Santa Cooz?
  2. Invitado ¿Puedes jugar sin repetir palabra?
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  3. Invitado ¿Por que no derribas a un que otro adversario con una bola de nieve?
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  4. Invitado Faltando tan solo unas pocas horas para navidad, alguien a quien no le gusta esta festividad, decidió sorprender a santa, raptarlo, atarlo y robar los regalos que llevaba consigo.
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  5. Invitado Esta vez el grinch esta en CemZoo y quiere tener su propio arbol para ponerlo en su casa pero no quiere cualquiera, tiene que ser creativo y unico el cual escogerá.
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Long-fic Villano por un día

Tema en 'FanFics Pokemon' iniciado por J.Nathan Spears, 11 Junio 2016.

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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    ¡Hora de inaugurar el espacio de Fanfics de Pokémon! biggrin

    Este fic lo pueden encontrar en FFL (dejaré Link más tarde, si lo desean) pero lo publicaré acá también, con ligerísimas correcciones. A ver cómo es el público de estos lares...

    Espero les agrade esto a todos. Cualquier crítica, aunque sea destructiva, la acepto con los brazos abiertos.

    DISCLAIMER

    Título:
    Villano por un día
    Género: No se me ocurre ninguno en general. Pero de que tiene acción, la tiene :xgrin: . Los más entendidos podrían detectar cierta Crítica Social.
    Censura (?): Para Mayores de 13 años. Incluye ligera crueldad, violencia moderada, sarcasmo y algo de humor.
    Anotaciones: Fanfic narrado en primera persona. Incluye interludios para cambiar el enfoque.
    Número de Episodios: 7.​

    =======================================================================

    Villano por un día


    Capítulo 1


    Todo comenzó cuando decidí tomarme unas pequeñas vacaciones antes de volver a explorar alguna otra región. Volví a casa un 13 de Octubre, en donde recibí tamaña celebración digna de campeones olímpicos… yo encontré innecesaria semejante celebración, pero de todas maneras la disfruté. Mi tía abuela, en particular, adoraba ver que yo trajera trofeos a casa. Siempre vio en mí a un posible entrenador de leyenda, cosa que ella posiblemente fue hace un tiempo o quizás no logró ser, pero ese status puede ser algo subjetivo la verdad… sobre todo cuando ninguno de sus logros importantes fue televisado. A sus 83 años (y aún activa en ciertas competencias cuando le saltan las ganas), lo que sí tenía ella era un montón de experiencia e historias que contarme. Mi hermanita y yo adoramos esos cuentos. Pero la cosa no terminó ahí, ya que 2 días después era mi cumpleaños número 25, por lo cual recibí… ¡Otra! celebración enorme y muchos obsequios, pero estoy desvariando ya.

    Mis Pokémon de todas maneras necesitaban alguna pizca de acción para no engordar mucho, así que a contar del día 17 me dediqué a buscar algunos entrenadores que pasaran por ahí y retarlos en batalla. Si bien gané la gran mayoría de mis combates, aprendí mucho también y pude ver que los más jóvenes mostraban mucha promesa. Como dato aparte, aproximadamente la mitad pudo reconocerme como un campeón en otras regiones, pero eso no los amilanó para nada.

    Y más adelante, para ser precisos, el día 29 vi un anuncio sobre un concurso Pokémon con temática de Halloween, a celebrarse en el día del ídem. Y me dije a mí mismo…

    —¡Hey! Se ve interesante. Le entraré de una buena vez…

    Entré al edificio y avancé derechito hacia la recepción, en donde rápidamente registré a mis Pokémon e hice que revisaran mi credencial de entrenador. Por fortuna, ya no se requerían “Pases de Coordinador” y cualquiera podía formar parte de esa bella profesión, asi fuera por un día o para hacer carrera y vivir de ello. Ese era otro punto bueno de volver a Hoenn después de obtener el segundo trofeo regional de mi palmarés.

    Nada de interés sucedió la tarde del día 29 y en todo el día 30. Solamente me puse a comprar mi disfraz, ya que era requerimiento obvio al ser de temática de Noche de Brujas.

    Ahora, antes de relatar lo que pasó después, debo adelantarles algo: Si hay una debilidad que debo admitir, es el hecho de que yo no sería un buen maestro para nadie, o por lo menos nadie que no sea un Pokémon. No tengo la paciencia para enseñar a seres complejos como otros humanos y posiblemente termine siendo muy desubicado… pero, si les daba a esos potenciales alumnos, los medios para que cada uno pudiera mejorar por su cuenta, yo quedaría muy satisfecho. Al menos encontré la solución práctica a ese dilema mío, pero creo que no hay solución para ciertos exabruptos que tengo. Más adelante sabrán de qué hablo.


    Al llegar Halloween, me encontré con tres caras conocidas participando. Primero estaba mi prima segunda Priscilla, nieta directa de mi tía abuela Sebelinda y 4 años menor que yo. Ella iba disfrazada de emperatriz egipcia. Se veía muy bien, y aunque ella no tuviera un cuerpo escultural, fuera algo pecosa y midiera menos de 1.70, igual se veía espléndida y bien cuidada. Quizás ella fue una emperatriz de ese imperio o al menos de los imperios Asirio o Nubiano en una vida pasada.

    El otro amigo que encontré fue Ike, mi compañero de cuarto cuando yo estaba en el internado de Ciudad Rustboro. Él ahora estaba de vacaciones también y fue una suerte enorme que él quisiera participar en esto al igual que yo. Como él es un año y medio más viejo que yo, me relajó saber que no era el único hombre ahí con más de 20 años. Él iba disfrazado de vaquero y su piel mas o menos pálida y su figura maciza le ayudaban.

    Pero la tercera cara conocida era la de nadie menos que May Balance. La eximia coordinadora campeona del Gran Festival de Johto unos 4 años antes, quien, por si fuera poco, defendió su título con éxito en otra edición del mismo festival, la cual se hizo el año pasado. Y ahora, más famosa que nunca y seguramente cansada de los paparazzis de Johto, ella se encontraba vacacionando, y llegó hasta Lavaridge. Ahora ella nos honraba con su presencia, participando con nosotros y otros 26 aspirantes. Por cierto, ella había crecido. Aún era un poco más bajita que Priscilla pero tenía un cuerpo mucho más tonificado y obviamente el par de Air-bags grandotes que cautivaban a cualquier calentorro de turno. Ah, y ella estaba disfrazada de vampiresa.

    El resto… la mitad eran competidores locales, y yo podía contarme entre ellos. Mi hermana decidió no participar ya que no se sentía lista y además quería estudiarse un libro que le compré, el cual seguro le ayudaría en su próximo viaje. No es que dude de los niveles de cultura o de inteligencia de mi hermana menor, pero tampoco creí que ese libro la absorbería tanto… ah, ya desvarío de nuevo. La competencia ya daba inicio y yo tenía que ejecutar mi plan, tal como lo planeé desde ayer. Mis Pokémon son todos inteligentes y saben lo que deben hacer.

    Como primer parte de mi plan tenía que…

    Desaparecer.


    ==Interludio: ¿Qué significa esta aberración?==

    La presentadora del concurso, Vivian, anunciaba participante tras participante. Ella era testigo en primera fila, junto con los jueces, de hermosos y originales appeals provenientes de muchos coordinadores. En esta ocasión cada coordinador usaba dos Pokémon para ayudarse y eso aumentaba mucho la variedad de estrategias. Eso sí, la gran mayoría de éstos terminaban en brillitos de escarcha y cosas que podrían ser consideradas como “de chicas”.

    Ahora, en cuanto a jueces, el Sr. Sukizo y la Enfermera Joy no estaban presentes en el jurado. Así que don Raúl Contesta trajo a dos representantes extra: Primero, trajo a una Oficial Jenny que estaba fuera de servicio por culpa de una lesión leve en el pie, así que ésta se tomaba un descanso de combatir el mal. La segunda, era una mujer cincuentona de pelo gris y con un peinado bien “chic”. Ésta última llevaba una estola de color rojo brillante, que hacía fino contraste con su vestido violeta, y tenía fama de ser una juez muy estricta por sus años de conocimiento del tema.

    Habiendo aclarado eso, se resumen los appeals más importantes. Priscilla entró con el número 2 y usó a su Gyarados y a su Umbreon para hacer un espectáculo que prometía ser muy original pero, aunque fue muy bien hecho, el final fue predecible y lleno de brillitos. Los jueces le dieron un 26,2 en total, dividido en 9; 8,8 y 8,4. May, en tanto, entró con el número 8 y usó a su Wartortle y Glaceon con una temática de tobogán de hielo que luego se convirtió en un murciélago gigante que explotó, lanzando más brillitos. Era de esperarse que obtuviera una calificación de 29 exacto al final, dividido en dos 9,7’s y un 9,6. (Las notas iban de izquierda a derecha, comenzando por Contesta, siguiendo con la oficial Jenny y finalizando con la otra jueza)

    Los siguientes cuatro appeals que vinieron después no fueron nada impresionantes, aunque tampoco eran malos. Pero entonces, pasó…

    —¡Ahora pasaremos con el concursante número trece! — Anunciaba la siempre alegre Vivian — ¡Que pase y nos deleite el señor…!

    La voz de la anunciadora fue pausada por un apagón imprevisto. Todo el público emitía quejas de “¡No se ve nada!” “¡Está muy oscuro!” “¿Qué rayos pasó?”

    —¡Debe haber sido obra de algunos vándalos! — Aseveró la oficial Jenny

    —¡Hmph! Para recibir a mi persona debieron haber revisado mejor los suministros eléctricos — Se escuchó a la jueza invitada

    —Calma, gente… cosas así suelen pasar — Raúl Contesta intentó calmar los ánimos… en vano

    Y de repente, se escuchaba una voz femenina por un altoparlante


    “Su atención, por favor. Gente del público, jueces y demás participantes. me temo que ha ocurrido una tragedia… el participante Joseph Nathaniel spears ha sido encontrado muerto en la plaza del pueblo. se ha encontrado su cadáver con cuatro heridas de bala”


    Entre el público se escuchaban gritos, murmullos… ¡De todo! ¡El hecho de que muriese un participante de concursos era algo inédito! ¡Incluso para el día de los muertos!

    —¡Calma todo mundo! — La oficial Jenny dijo desde su asiento — ¡En un dos por tres tendremos operativos investigando!

    En lo que la mujer policía hacía las llamadas, la otra jueza se quejaba

    —¡Por Arceus! ¡Esto es un desastre! ¡Es la primera y última vez que vengo a este pueblo sin ley!

    Y entonces, lentamente la iluminación regresaba al lugar. Vivian trató de seguir calmando al respetable público, ¡Pero no resultaría, ya que detrás de ella habían aparecido un Cofagrigus, un Sableye y un ataúd de madera!

    Mientras el público gritaba horrorizado, la presentadora exclamó “¿¡Qué significa esta aberración!?”


    Continuará…
    ================================================================​
    A ver si los encargados de la nueva Zona Fanfics se fijan acá :L
     
    Última edición: 11 Junio 2016
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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    ¿Cero comentarios y solo un MG? Ah, bueno, no se puede tener todo en esta vida. Así que voy a seguirle actualizando cada semana, supongo yo. Aunque sí, me tardé 13 días esta vez. Pero me vale un cacahuate xD2. ¡Disfruten! :D que la vida es corta...

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    Capítulo 2


    Todo el escenario estaba en caos. Nadie entendía absolutamente nada de lo que estaba pasando. ¿Realmente era ese el ataúd del participante Nathan? ¿O solo era una broma de un pésimo gusto de proporciones bíblicas?

    —¡Esto es el colmo! — Reclamó la jueza invitada — ¡Traer un ataúd a un Concurso Pokémon! ¡Qué descaro por parte de quien sea el entrenador responsable!

    Y de repente, para el asombro de todos los presentes, la puerta del féretro se abrió lentamente, haciendo el típico sonido chirriante que se ve en películas de horror. Posteriormente… ¡Un brazo ensangrentado se alzó! ¡El público estaba genuinamente aterrorizado!

    ¡¡¡WAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!
    ¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
    ¡¡VAMOS A MORIR!!

    —Esto ya parece “El Huésped Maldito” — Aseveró el señor Raúl Contesta, intentando mantener la calma, sin éxito. Estaba temblando como un flan

    —¿Será que el espíritu del joven asesinado se rehúsa a descansar en paz? — Se preguntó la Oficial Jenny


    En lo que la gente hablaba, gritaba, lloraba y decía sus oraciones, el cadáver se levantó lentamente. Estaba lleno de sangre, costras, vendas y heridas de bala, pero se podía mover como por arte de magia. Éste comenzó a arrastrar un pie cual muerto viviente de película antigua mientras avanzaba letárgicamente. Y cuando nada podía asombrar más al respetable, el zombi comenzó a articular palabras en un tono gutural


    — Choi… Nebiros…

    El Sableye, de nombre Choi, se montó sobre su compañero Nebiros el Cofagrigus. Éste último avanzó flotando hacia él. Las órdenes siguientes fueron dadas con un tono solemne y de ultratumba

    — Les ordeno… ¡Me regresen a este mundo!


    Ambos Pokemon Fantasma no tardaron en obedecer: El Cofagrigus usó su blanca Niebla, dirigiéndola a la nariz del muerto en vida, y el Sableye usó su Onda Voltio, llenando el cuerpo de su amo de una carga eléctrica inconmensurable. Ese despojo de humanidad, que alguna vez había sido un eximio estratega, emitió un desgarrador quejido para luego caer desmayado…

    —Oh, cielos… ¿Acaso habrá encontrado el descanso eterno este pobre hombre? ¡Esperemos que sí! — Dijo Vivian, intentando mantener la compostura, cosa que no le resultaba para nada sencillo

    Más tarde, el Pokemon Sarcófago le dio la espalda al público, extendiendo sus brazos fantasmales y volviéndolos más gruesos, así formando una especie de velo, para que nadie más que él y su compañero Sableye pudiesen ver a aquel espíritu confinado en la Tierra. Un silencio de lo más incómodo se apoderó del escenario entero, sólo para ser roto por la misma voz ronca del que alguna vez había sido un gran amigo y un gran entrenador, mientras la luz que lo cubría cambiaba de color como las bolas de disco. El zombi comenzaba a emitir quejidos mientras parecía que su cuerpo mutaba.

    —Urgh… Aaaahhh… s-se siente bieeeen… me siento…

    La voz del cadáver andante daba la impresión de irse reparando conforme pasaban los segundos. Repentinamente, el Cofagrigus y el velo formado por sus extremidades etéreas desaparecieron, y lo que quedó al descubierto fue algo que impactó a todos…

    —¡¡Me siento vivo!!

    ¡Era Nathan! ¡¡Estaba vivito y coleando!! Parecía como si ese infortunado asesinato jamás hubiese sucedido. Él estaba triunfante frente al público, con una vestimenta que parecía un soldado Casaca Roja, de esos que lucharon en las guerras coloniales de Inglaterra, con rifle y todo. Y su Sableye estaba de pie sobre su hombro.

    Claro, el público estaba anonadado al ver la “resurrección” de ese entrenador local


    ¡¡MADRE MÍAAAAAA!! ¡¡ESTÁ VIVO!!
    ¡¡VIVAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!
    ¡¡RESUCITÓOOOOOOOOOO!!


    —Tal parece que esta hermosa gente me ha extrañado — Declaró Nathan — Les agradezco sinceramente — Y con esas palabras hizo una reverencia educada

    —Debo admitirlo — Parló al fin Vivian, recuperada del asombro — ¡Es la entrada más original que he visto jamás!

    Y entonces, el Casaca Roja continuó con la función

    —¡Muy bien, amigos míos! ¡Prepárense! Nebiros, usa tu Fuego Fatuo… y Choi, prepárate a absorberlo con tu Colmillo Ígneo

    En una maniobra bizarra y sorprendente, el sarcófago generó llamitas azules y las dirigió todas hacia la gran boca del Sableye, quien las almacenó todas ahí mismo y cerró las mandíbulas, conteniendo la respiración

    —Nebiros, ahora dale con el Ojo Maligno

    Ante la orden de su entrenador, Nebiros respondió de manera óptima, creando una gran esfera purpúrea que flotó lentamente hacia una posición a poco menos de dos metros sobre el Sableye…

    —Choi, ya puedes liberar el fuego, cual dragón negro…

    Lo siguiente que se vio rozaba en lo imposible: ¡Ese Sableye escupió una bocanada de fuego verdoso que fue absorbida por el Ojo Maligno, haciéndolo más grande y dándole una tonalidad de jade!

    —¡Pero qué hermosa e impredecible forma de combinar esos ataques! — Vivian comentó mientras el público aplaudía descontroladamente

    —Hmmm… el color anterior me gustaba un poco más… Dale con tus Tinieblas, Choi

    Para darle un color más índigo azulado a la amalgama de ataques fantasmagóricos, el espectro de caverna lanzó rayos oscuros por los ojos y comenzó a “inflar” aún más la gran bola llena de oscuridad.

    —He visto presentaciones estrafalarias, pero esta se lleva el Meowth al agua… — Comentó Raul Contesta casi involuntariamente

    —¡El gran final está cerca! — Comentó Nathan, extendiendo su mano hacia arriba ¡Nebiros, dentro de la bola! ¡¡Ya!!

    El Cofagrigus obedeció sin chistar, teletransportándose encima de la bola y entrando en ella como por ósmosis, hasta que llegó al núcleo de ésta. Al poco rato, ¡¡La bola cambió de forma a un gigantesco fantasma horripilante con cuatro brazos!! Y por si fuera poco, ese fantasma extendió sus “extremidades” y lanzó una risotada maléfica… de aquellas que te trauman de por vida


    ¡¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!


    —¡Mortales! ¡Me cenaré sus almas y usaré sus huesos para escarbarme los dientes! ¡¡Muahahahahahahahahahaha!!

    La declaración de aquel fantasma gigantesco asustó aún más a todos los presentes. Incluso se escuchaban llantos de niños pequeños…

    Pero entonces, las luces apuntaron hacia el fantasma gigante, haciéndolo gritar de dolor. Éste se llevó las cuatro manos a la cabeza y volvió a hablar

    —¡Maldita sea, humanos! ¡No soporto la luuuuz! Han ganado esta vez, pero cuando menos lo esperen, volveré… ¡¡Y me los comeréeeeee!!

    Finalmente el espectro horrendo se hizo humo. Posterior a eso, el Cofagrigus y el Sableye se pusieron cada uno a un lado de su entrenador e hicieron una reverencia


    ¡¡WOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!
    ¡¡BRAVO!! ¡¡TREMENDO!! ¡¡SON GENIALES!!
    ¡¡CASI NOS MEAMOS!!


    —Esta presentación fue de lo más… bizarra que he visto jamás… — Vivian al fin pudo hablar. Ella aún tenía un aspecto crispado. Pero quién sabe cómo, siguió su labor como buena profesional que es

    El público siguió aplaudiendo sin parar por largo rato… hasta que Vivian tomó nuevamente la palabra

    —Vamos a ver las puntuaciones de los jueces. ¿Qué opinan?

    La oficial Jenny y el señor Raul Contesta dieron un 10 perfecto sin problemas. La jueza restante tardó un poco, pero al final dio con un 9,2

    —Uuuh… ¡La puntuación final es de nada menos que 29,2! ¡Totalmente fascinante! Pero de todas maneras es un poco extraño que la jueza invitada diera una calificación con tanta diferencia al resto

    Entonces, Vivian acercó el micrófono a la aludida

    —Díganos, bella dama, ¿Por qué le dio 9,2 al participante Nathan?

    —Te explico, querida — Comenzó a hablar ella — Si bien la idea fue buena y la ejecución a todas luces formidable, es una maniobra muy arriesgada en verdad. Parece que este participante olvidó que hay niños pequeños y gente mayor de edad asistiendo aquí. ¿Qué hubiese pasado si alguien sufre un paro cardíaco?

    —Bueno, supongo que si usted lo pone así, tiene mucho sentido. Muchas gracias… ¡Ahora pasemos con el participante número catorce!


    ==Fin del Interludio. Volvemos al punto de vista de Nathan==


    ¿Nueve punto dos? Esa nota me pareció un poco sesgada. Hubiera encontrado creíble inclusive un nueve punto seis, pero esa vieja me rebajó el promedio por mucho. Aun así, lo dejé pasar porque mi appeal superó por dos décimas al de May. Eso me garantizaba la estancia en la ronda eliminatoria. Pero no podía dejar de pensar que esa señora me perjudicó adrede.

    No le di mucha importancia de momento y me empeñé en disfrutar el appeal de Ike, quien tenía el número catorce. Él sacó a su Duskull y a su Rapidash y uso los poderes de su tipo Fantasma para su Pokémon de Fuego se viera más aterrador, como el caballo del jinete sin cabeza. La actuación de esos Pokémon era muy creíble y, en lo personal, agradable de ver, ya que no era la típica función llena de brillitos y arcoíris. Aunque en un instante, ese Rapidash se acercó demasiado a la jueza invitada, asustándola y haciéndole tirar un café que ella estaba bebiendo. Ella tenía una cara que a todas luces decía “¡Fíjate en lo que haces, basura!”, pero la disimulaba bien con una sonrisa torcida. Al final del appeal, los jueces dieron su calificación. Don Raul Contesta le dio un 7,7. La Oficial Jenny le dio 8… y la jueza invitada, pues, le dejó un 6,4

    —¡Y la suma es de 22,1! Bastante bueno en verdad…

    Ike se vio algo decepcionado al recibir su puntuación, pero lo disimuló bien abrazando a sus Pokémon y dándoles las gracias por dar lo mejor de sí. En eso, la animadora del evento se mostró curiosa nuevamente por la diferencia entre la nota que ella dio respecto a la de los demás.

    —Sabemos que usted es exigente, pero me gustaría saber los detalles de esa calificación

    —Es un poco obvio, Vivian, pero me daré la molestia de explicarlo. Resulta que me llevé un susto cuando el Rapidash casi derriba los podios calificatorios. Ike debería trabajar mejor esas rutinas tan arriesgadas… imagine si Rapidash pasara dos milímetros más cerca… ¡Todo este evento se vendría abajo y nosotros, los jueces designados, estaríamos en peligro!

    —Me parece muy factible la verdad.


    ¡Qué hipócrita! Yo vi claramente la distancia entre Rapidash y su podio en el punto donde estuvieron más cercanos. La distancia era más o menos de unos ocho centímetros y no dos milímetros como ella decía. Además, ella reaccionó de manera exagerada y derramó su café a propósito. ¡Vieja torpe y pendeja!


    —Ahora, que pase nuestro concursante número quince…


    Al observar los espectáculos personalizados por los participantes quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho y diecinueve, pude notar que el patrón se repetía de alguna manera. Si bien ella no necesitó derramar una bebida caliente de nuevo, ella seguía haciendo el jueguito de ser exigente y restar una copiosa cantidad de puntos por nimiedades totales y gustos personales.

    Y la concursante número veinte… era una niña que aparentaba apenas diez años. Estaba vestida de brujita, pero con un uniforme amarillo con pequeños espacios de verde y una simpática colita de Pikachu hembra. Ella llamó al escenario a una Pikachu que combinaba en parte con su traje y un Bulbasaur. El evento que hizo fue hacer que la Pikachu saltara la cuerda junto a ella. Al inicio Bulbasaur solo ocupó una liana, pero a los treinta segundos y viendo que Pikachu y su entrenadora saltaban sin problemas, ocupó las dos, y al mismo tiempo la jovencita ordenó a su ratita con hepatitis a que lanzara pequeños Impactruenos al aire e hicieran figuritas simples como una PokéBall, un Staryu, un Ditto y una calabaza de Halloween. Al final ella se apartó con su Pikachu en brazos e hizo una reverencia al público.

    En lo personal el appeal me pareció increíblemente simplón. Cierto, ella aparentaba tener menos de trece, pero seguramente ella era capaz de más. May a los diez u once años se las ingeniaba para darnos más espectáculo, según me había contado mi buen amigo Ash.

    Pero bueno... no dependía de mí, sino de los jueces…

    Raul Contesta puso un 6,5; La oficial Jenny puso un compasivo 7… pero la calificación que la jueza invitada le otorgó a la pequeña hizo que la mandíbula se me fuera al piso fue la sorpresa.

    ¡Le dio un 9,4!

    —¡Wow! ¡La pequeña María Vera consiguió un total de 22,9! — Ah… María Vera era su nombre. Jamás se me borraría de la memoria — ¡Una ronda de aplausos para esta joven participante!

    ¿En serio? ¿Nueve punto cuatro por… eso? ¡Tenía que ser una broma! ¡A mí me había dado nueve punto dos por lo que hice! Ah, pero eso no era lo peor...

    ¡A Ike, quien hizo un appeal digno de las festividades, le dio apenas seis punto cuatro! ¿Con qué patochada nos saldría ahora?

    Por suerte, Vivian quiso preguntarle a ella misma, una vez más, el porqué de tan distinta opinión. ¡Por lo menos alguien tiene un mínimo sentido de la crítica!

    —¡Jojojojo! — Lo primero que hizo la invitada fue reírse como lo haría una de esas ricachonas finas. Pero luego se recompuso y dijo lo siguiente — Bueno, esa niña hizo una presentación corta, concisa y que no requiere explicación. Solo es una brujita buena, que quiso jugar con sus dos pequeños Pokémon. ¿No es eso digno de dar una buena calificación?

    —Bueno… creo que si lo ve de esa forma, está bien. Usted es la experta…

    —Claro que lo soy, jeje…


    ¡De experta nada! ¡Con esas declaraciones perdió toda mi confianza! ¡Y obviamente también perdió credibilidad con cualquiera en el público que tuviera medio cerebro! No por nada pude ver un montón de gente cuchicheando entre el público acerca de lo sospechosa que era esa alta calificación para un appeal mediocre. Las cosas como son, ese “espectáculo” es mediocre aquí y en Sinnoh. Quizás los retrasados mentales de Ciudad Témpera allá en Kalos hubieran aprobado esto, pero la gente de acá es inteligente.

    De todas maneras, cuando la pequeña María Vera volvió al área tras bambalinas en donde estábamos todos los participantes, no se veía muy feliz con su puntaje. Ella había entrado a sus Pokémon a sus refugios esféricos para que éstos no escucharan, seguramente, cuando soltó estas palabras:

    —Mi appeal fue bastante malo la verdad. No podría competir jamás con expertos en el tema como May…

    Al menos la pequeña tenía la humildad suficiente como para admitirlo. Yo me quedé callado, pues… ¿Para qué refutar esa verdad que era como un puño?

    —No, María… tu demostración fue de lo más adorable

    ¿Pero qué veían mis ojos color esmeralda? ¡Mi prima Priscilla la animaba activamente!

    —No te eches tanto lodo encima, nena. Tienes mucho futuro como coordinadora

    —¡Es cierto! Tu conexión con tus Pokémon fue muy conmovedora. Se nota que solo querían pasar un buen rato, y el Halloween está hecho para eso. — ¡Y May también! Bueno, al menos ya se sabía universalmente que la antes acompañante de Ash y Brock era una persona muy pero muy amable... ¡Pero por favor! ¡Podía mostrar algo de criterio! — Estoy segura de que clasificarás.

    —¿En serio lo crees, May? — Le preguntó la chica, con algo más de esperanzas

    —¡Por supuesto! — Tanto May como mi prima se encargaron de subirle los ánimos.

    —¡Está bien! Si ustedes lo dicen, creo que hasta puedo ganar esta competencia… ¡Muchas gracias! — ¡Vaya novedad! Ella había recobrado las fuerzas por obra de la bondad y la gracia de esas dos mujeres. Bah.


    Decidí no perder tiempo discutiendo con ellas ni viendo a los diez participantes restantes esforzarse por llegar a segunda ronda. Algo dentro de mí me decía que había Glameow encerrado, así que accedí al ordenador más cercano para buscar información acerca de María Vera y de la jueza que invitaron a manchar esta bella competición de Noche de Brujas.

    Luego de cinco minutos, logré encontrar una conexión. La jueza tenía como nombre Antonella Heather Medina, y era famosa por ser una crítica de moda de Kalos. ¡Como si eso la calificara para ser jueza de un Concurso Pokémon! ¡Esto es mucho más que una estúpida pasarela! ¡Esto es un arte verdadero!

    Y luego, vi la lista de participantes de este evento. La información que encontré acerca de aquella chiquilla que estaba haciendo buenas migas con May y Priscilla fue determinante: Su nombre completo era María Vera Medina, tenía once años y era nacida en Kalos, aunque vivía desde los cuatro años en Kanto. Su padre falleció a causa de una enfermedad y su madre se mudó a la misma región que vio nacer a Ash Ketchum, y el apellido Medina era el apellido de soltera de la señora madre, y ella lo adoptó. En fin, Como todo entrenador, al cumplir los diez, María Vera salió a explorar el mundo Pokémon con Bulbasaur como su inicial, pero solo consiguió cinco medallas y no pudo competir en la Meseta Añil. De todos modos, decidió probar suerte como coordinadora.

    Lo siguiente que hice fue ver si había información acerca de la madre de esa niña… ¡Y lo que salió fue la completa confirmación de mis sospechas! Además de la información vital de esa mujer, aparecía que era la hermana menor de la tal Antonella Heather Medina. ¡Lo sabía! ¡Esa vieja repelente era la tía de María Vera! ¡Con razón esa puntuación tan alta!

    Esto lo podía usar como arma en un futuro muy cercano. Aunque hiciera que me llovieran críticas por un buen rato, algo dentro de mí me dijo que era mi deber el velar por el Fair Play de esta competición… aunque me tuviera que volver...

    El villano, por un día.


    Continuará…
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    Espero sus sellitos y comentarios :) y también que pronto mucha gente enriquezca CZ con sus fanfictions ;P

    Sajonara :)
     
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    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    Volví con la actualización semanal :D espero la disfruten mucho xP

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    Capítulo 3


    Luego de haber usado la computadora para investigar, era momento de que la lista de clasificados para segunda ronda se definiera. Volví allá sin meter mucha bulla. El único que me preguntó algo fue Ike

    —¿Dónde estabas, compadre?

    —Ajustándome el sombrero. Es un poco incómodo a veces, jeje — Mentí para no levantar sospecha alguna de los fisgones. Entonces, Vivian comenzó su anuncio

    —¡Damas y caballeros! Sin más demoras, pasaremos a anunciar a los clasificados a segunda ronda. Público y concursantes, por favor prestar atención a la pantalla

    Ella claramente apuntaba a la pantalla gigante del escenario, en donde había ocho tarjetitas grises con un signo de interrogación en cada una. Una por una se iban descubriendo, comenzando con la mejor calificación: la mía. Ahí aparecía una foto de mi persona y debajo el puntaje final: 29,2

    —¡Te luciste, Nath! ¡Fuiste el mejor de la primera ronda! — Ike me felicitó de corazón

    —Gracias, compadre, pero no lo hubiera logrado sin mis Pokémon y su colaboración al suspenso.

    La siguiente foto que se descubrió fue la de May, con 29 puntos cerrados. Después vino la de otro coordinador disfrazado de Poseidón, con 28,7 puntos y al rato se vino la foto de otra chica más, vestida de princesa, con 27,3 puntos y la de mi prima Priscilla, con 26,2…

    —Bien hecho, prima — Le dije — Lograste pasar.

    —Y eso que fui la primera y partí con desventaja… ¡Qué bien! — Exclamó ella — Tú también lo hiciste fenomenal, primito.

    Solo le sonreí de vuelta. No me importaba mucho la felicitación de ella en estos momentos. Lo que me preocupaba eran los puntajes de los siguientes afortunados.

    La pantalla pronto dio a lugar a la fotografía de un chico vestido de Zigzagoon, con 24,1 puntos, y… ¡Esa chiquilla llamada María! Con sus 22,9 inmerecidos puntos.

    —¡No lo puedo creer! ¡Avancé! — Dijo la pequeña, y después soltó un chillido — ¡¡Qué bieeeeeeeen!!

    —¡Sabíamos que podías! — May y Priscilla la felicitaron simultáneamente

    —¡Gracias, chicas! Son las mejores…

    En tanto, yo solo me dije a mí mismo

    —Pfff… así cualquiera.

    Y en la pantalla, el último clasificado resultó ser… un tipo con vestimenta de Pinocho, con su narizota postiza, y una calificación de 22,4 puntos

    —¡Mierda! — Gritó Ike por pura frustración — Estuve tan cerca… sé que no soy tan bueno en esto, pero… de todas formas es una decepción enorme.

    —Hmph… — Refunfuñé — Tú debías estar ahí, y no esa pendeja

    —¿Tú crees? — Me preguntó

    —No lo creo. ¡Lo sé! Debías haberte clasificado en lugar de María Vera… y todo por culpa de esa vieja ignorante.

    Pero entonces sucedió algo inesperado. Como si yo hubiera invocado a Darkrai o Giratina, la tal Heather Medina apareció detrás de nosotros.

    —¿Perdóooon? ¿Acaso alguien habla mal de mí?

    Estoy seguro que solo decía eso porque se sentía ofendida y no por sordera. Y si bien mi amigo actuó para defenderme…

    —No, no… nadie ha dicho nada, señorita.

    Pero yo no era ningún cobarde, y no podía aguantarme esas ganas que me dieron de abrir la caja de Pandora…

    Iba a enfrentarla y comenzar las hostilidades.

    —Ah, o sea que usted, aparte de vieja e ignorante, ¡Es sorda!
    —¡Insolente! ¡Dímelo a la cara!

    La guerra estaba declarada. Todo el mundo fijó su atención en nosotros y muchos soltaron un “¡OOOOOOOHHHH!” por mi osadía

    —Vieja, ignorante, sorda y aparte medio ciega… — Dicho esto acerqué más mi rostro y le dije — ¡¡Se lo estoy diciendo a la cara!!

    —¡¿Pero qué te has imaginado, gañán?! — La indignación de esa señora era más que evidente — ¡Gente como tú solo manchan los espectáculos de Concurso Pokémon, a pesar de tener una calificación casi perfecta!


    —No, señora… — Y la apunté con el dedo — ¡Usted! Es la que mancha esta sana competición con su criterio seudo-profesional para calificar.

    —Ah, no me digas… cada uno califica un espectáculo como quiere. Y de seguro solo estás ardido porque una niña de once años tuvo mejor calificación que tú bajo mi opinión.

    —Nada de eso. Tengo veinticinco años y mucha experiencia en el tema. No me voy a poner a comparar mi espectáculo con el de… ¡Su sobrina!

    —¡¿Quéeeeeeeeeee?! — Ese último dardo mío sacó ronchas en todos. Por lo menos no me verían como un amargado inconforme.

    —Si el Señor Contesta y la Oficial Jenny dieron un seis punto cinco y un siete respectivamente es por algo. La presentación de María Vera…

    En ese momento ella sintió que se le caía el mundo encima y agachó la cabeza. Así que intenté suavizar el golpe, aunque podría no servir.

    —…estuvo muy simple. Digo, no lo hizo mal, pero tampoco lo hizo tan bien. Y tampoco corresponde con estas fiestas… pero usted le dio un nueve punto cuatro aludiendo a recordar su infancia. ¡Qué manera más burda de disimular el favoritismo claro!

    Con eso, la vieja Heather se crispó un poco y hasta le salieron más canas en el pelo

    —¡Calumnias! ¡No son más que calumnias! — Me gritó — ¡Deberían meterte en la cárcel por insulto a la autoridad!

    —¡Por favor, señora! ¡No me venga con ese cuentito! — Mi voz adquirió mucha confianza socarrona — ¿Cree que la Oficial Jenny perdería su tiempo por una señora de edad a la que no le gusta que le digan sus verdades? Además, ¿Cómo explicaría la mala calificación que le dio a mi amigo Ike?

    —¡Pero si eso ya lo expliqué! ¡Su Rapidash fue muy descuidado y casi derriba mi café!

    —¡Eso es una mentira del tamaño de un Wailord, señora! ¡Yo estaba atento a todo y el Rapidash pasó a una buena distancia de los podios! ¡Usted derramó el café deliberadamente con cuidado de no quemarse, para así buscar una excusa y restarle puntos! ¡E hizo lo mismo con los participantes número 29 y 30 al ver que iban a salir mejor que su sobrina, pero usó un vaso de agua! ¡Las manchas en su vestido la delatan!

    De inmediato, muchos de los participantes se manifestaron en contra de la jueza. Ya no estaba solo en mi cruzada.

    —¡Usted es una vieja chota! — Declaró uno de los afectados

    —¡Tramposa de mierda! — Dijo otro

    En total, unos ocho chicos y una chica se unieron a la protesta, sintiéndose empoderados. Mi prima, May, Ike y (obviamente) María Vera no estaban entre ellos.

    —Tal parece que tengo testigos… — Dije de forma triunfal — y eso que no le preguntamos a don Raúl Contesta… o la misma Oficial Jenny. ¡Preguntémosle! — La presioné — ¡Vamos, llámela! ¿Qué acaso no pensaba hacerlo hace un minuto?

    Por la cara que ella puso, así como una mezcla de quien mastica una baya Tamato después de beber vinagre y haber comido pellets para Pokémon, era elemental que habíamos dado en el clavo.

    —N-no aguantaré más este insulto — Su voz tartamudeante delataba que le había ganado con los hechos

    Pero entonces, se nos interrumpió todo por culpa de la voz de Vivian saliendo de un televisor colgado en una esquina de la habitación.

    —¡Atención coordinadores! ¡Las parejas de competidores para la etapa inicial de la segunda ronda están listas! ¡Aquí están!

    Y cuando anunciaron la primera pareja, la cara de la señora Heather se deformó todavía más. Aparte, May, Priscilla y María Vera soltaron una boqueada…

    ¡A esa niña le tocaba contra mí de inmediato!

    —No puede ser… — susurró May — le tocó de inmediato contra él…

    —Espero que Nathan no sea muy duro… — soltó mi primita con el mismo volumen.

    En cambio, por alguna extraña razón, fui incapaz de contener mi risa.

    —Jajajajajaja… ¡¡Waaaajajajajajajajajajajaja!! — Me reí de una manera casi diabólica. Fue tanto lo que reí que incluso brevemente imaginé que vendrían de los equipos Rocket, Plasma y Flare a reclutarme. Además, sentí como se me acababa el aire y respiré de forma agitada para calmarme. Posterior a eso, me dirigí a la pequeña y le pegué una mirada penetrante

    —Niña, vamos a ver si realmente tienes lo que se necesita para ganar esto. Después de todo, pasaste limpiamente, ¿Verdad? — Y después redirigí mi vista hacia doña Heather — ¿Verdaaaaaad?


    Salí del lugar riendo en voz baja. La ironía era cuando menos deliciosa.

    En mi camino, tomé una de mis PokéBall, la agrandé con el botoncito y la miré, diciéndole

    —Tendremos buena fiesta hoy…

    Estoy seguro de que la criatura dentro de ella estaría de acuerdo.


    Continuará…
    ============================================================
    Nuevamente agradezco su atención, shabos :V cuídense mucho
     
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  4.  
    PokemonAsh

    PokemonAsh Cemzoonita

    Aries
    Hola, Nathan.
    Apenas pasándome por aquí y ya leí el primer capítulo, está muy buena la historia, al principio pensé que era Ash quien la narraba (?
    Algunos consejos que podría darte en lo que pude notar sería que trataras de utilizar más sinónimos, o algunas otras palabras que eviten la repetición constante de las mismas a lo largo de un párrafo, ya que la idea ahí está y se vuelve innecesario tener que explicarla nuevamente, pero todo lo demás, muy bien, me gustó mucho.
    Espero darme tiempo de leer lo demás, ojalá también puedas continuarlo.
    ¡Saludos!
     
    Última edición: 3 Julio 2016
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  5.  
    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    Okey, chicos, me he tardado mucho. Casi dos días de atraso n_nU pido disculpas por este olvido.

    También agradezco a @PokemonAsh por mostrar interés :) procuraré corregir eso que me dices, compa

    Los dejo con la historia :B

    =========================================================================================​

    Capítulo 4

    —¡Damas y caballeros! ¡Es momento de que pasemos a la siguiente ronda de espectáculos! — Anunció Vivian con mucho entusiasmo, contagiando a todos entre el público — ¡En el primer combate se enfrentarán la concursante María Vera Medina y Joseph Nathaniel Spears!

    Me dispuse a ir al escenario. Pero en eso, Ike me pide que aguarde un poco

    —¿Algún problema, carnal? — Le pregunté

    —Solo quería decirte que no sé si calificar tu acción contra doña Heather como algo intrépido o estúpido... yo no me hubiese atrevido jamás — Contestó éste

    —Supongo que a mi ocasional falta de escrúpulos puedo darle buen uso después de todo... — Le expliqué con calma. Pero también hice una pregunta — Por cierto... ¿Por qué no le reclamaste tú mismo a doña Heather acerca de tu puntuación, o apelaste a otros jueces?

    Él tardó un poco en responderme. Cuando al fin encontró las palabras, solo soltó lo siguiente:

    —Luego de ver cómo pelean May, tu prima y tú, pienso que mis probabilidades de conseguir algo son muy bajas… no me comparo a sus habilidades

    Esa respuesta me molestó un poco. No obstante, opté por responderle con mesura:

    —Pues deberías aprender a confiar más en tus habilidades, mi pana. Y también a improvisar un poco más… como hiciste con Duskull y Rapidash. Dudo mucho que eso haya sido muy ensayado que digamos, compadre...

    —Gracias, Nath — Me dijo él, más tranquilo ahora— Quizás después nos echemos una batalla por los viejos tiempos… pero por ahora, mis Pokémon y yo te animaremos…

    —Como gustes. Lo que es yo, ahora…

    Mi disfraz contenía un sable de caballería, con vaina incluída. Desenvainé mi espada y la apunté hacia adelante, con un ángulo de 45°, y grité

    —¡A la carga! ¡Ese listón será mío!

    Ike se había asustado, pero no le presté mucha importancia. Avancé rápidamente hacia el campo del espectáculo


    —Hmp… espero que en esta batalla gane el mejor — Anunció Heather, quien estaba en su puesto de jueza. ¡Qué poca vergüenza tenía esa mujer!

    —Se ve un poco tensa, señora Heather — dijo la Oficial Jenny — ¿Se encuentra bien?

    —Descuida, linda. Soy toda una profesional — Declaró ella sin mirar a la policía a los ojos. Luego se ajustó los lentes y me pareció verla rechinar los dientes.


    —¡De acuerdo, chicos! ¡Saquen a sus Pokémon cuando estén preparados! — Nos avisó Vivian a mí y a mi joven oponente.

    Pero aun así, me dieron ganas de dedicarle unas palabras a mi contrincante

    —¡Hey, niña!

    —¿Qué? ¿Qué pasa, señor? — Me respondió ella

    —Es un bonito disfraz de bruja el que llevas puesto

    —¿En serio? — Ella se sonrojó un poco — Pues… mi mamá lo hizo. Gracias…

    —Ni lo menciones. No te estoy halagando — Fui tajante en ese punto. Ella perdió todo sonrojo en una fracción de segundo — ¿Sabes lo que representa el disfraz que yo llevo puesto?

    —No. Lo ignoro, la verdad…

    —¡Los Casacas Rojas somos guardianes del castillo de la reina! ¡Leales, astutos y valerosos! Nosotros sacamos estos valores de nuestros ancestros, encargados de proteger a la realeza de todo tipo de amenazas…

    Mi discurso había captado la atención de todos los presentes, tal como lo había pensado. Era hora de seguirle sin titubear.

    —…entre dichas amenazas, teníamos a la infantería Wehrmacht, a los Invasores Galos, a los inquisidores cristianos y fanáticos del Islam… y mucho antes también…

    En eso, saqué una pistola de modelo antiguo con boca ancha, de mi bolsillo, y lo apunté hacia mi oponente, asustándola a ella y también a parte del público

    —¡A los practicantes de brujería!


    “¡OOOOOOOOOOOOOOHHHH!”

    “¡NO PUEDE SER!”


    —¡¡Oye!! — Exclamó la jueza invitada — ¡Primero finges tu muerte y ahora traes un arma de fuego a este recinto para intimidar a una niña! ¡¡Qué bajo!!

    —¡Por esta vez estoy de acuerdo con doña Heather! — Exclamó May, quien estaba viendo todo — ¡Esa es una táctica muy fea!

    —Pero qué sensibles… — Comenté, llevándome mi mano libre a mi frente y apuntando la pistola hacia el techo — Si se asustan así de fácil, ¿Cómo estarán listos para el mundo que nos rodea?

    La respuesta a esa filosófica pregunta tendría que esperar, ya que era momento de iniciar con la batalla. Disparé el arma y de ella salió la PokéBall que miré hace un rato. En el cielo, ésta se abrió y apareció una Watchog variocolor.

    —Después de todo… terminar contigo con un disparo sería demasiado fácil. Dejaré ese trabajo a mi fiel Vorpal.

    Esa fue la pulla final que lancé a mi contrincante. Posterior a eso, ella sacó a su Pokémon: Una Poliwrath bien grandota y con un pañuelo rojo atado en su brazo derecho. Eso me sorprendió un poco… después de todo ella sí tenía un Pokémon grande y fuerte para defenderla. Pero eso no iba a detenerme.

    —¡Concursantes! Su pelea comienza… ¡¡Ya!!

    Con ese anuncio de la bella presentadora, las “hostilidades” iniciaron

    —¡Poliwrath, usa Rayo Burbujas! — Ordenó mi oponente

    —Esquiva grácilmente, y usa Fertilizar

    Para Vorpal no fue nada difícil seguir la instrucción que le di. Ella pudo dar varios saltos para evitar ser golpeada por las burbujas, además de que al aterrizar de pie, hacía que el piso del lugar de combate se volviera de un color marrón más oscuro, con destellitos verdes

    —¡Y la Watchog de Nathan consigue no solo evitar los golpes, sino que además embellece el campo completo! ¡Eso le costará muchos puntos a María Vera!

    Los puntos de la chica habían bajado un 8%. No tantos como predijo Vivian, pero sí los suficientes para que cara de Heather tomara pinta de querer morirse.

    —¡Si crees que nos impresionas estás muy equivocado! — Declaró mi rival, al parecer con autenticidad, ya que se veía bastante confiada todavía — ¡Poliwrath, ahora usa Rodada!

    Y así, la Pokémon de tipos Agua y Lucha comenzó a rodar como si fuera una roca cayendo de una colina empinada. Pero Vorpal y yo estábamos listos

    —¡Salta sobre ella como cuando practicamos sobre la pelota!

    Sin miedo alguno, la pokémon de tipo Normal saltó sobre Poliwrath y actuó casi como animal de circo, manteniendo el equilibrio sobre la de tipos Agua y Luchador y drenando los puntos de María Vera… de 92% le bajaron a 90%... 88%... 86%...

    —Están bajando a ritmo muy lento — Pensé yo, mientras fruncía el ceño — seguro doña Heather tiene que ver en esto…

    Pero no me podía distraer… Vorpal perdía el equilibrio así que tuvo que saltar de ahí… eso lo aprovechó María Vera…

    —¡Ataca con Mega Puño!

    Mi Watchog había saltado en dirección opuesta a donde seguía rodando esa Poliwrath… pero ella se repuso en tiempo récord, saltó hacia mi Pokémon y… ¡Wham! ¡Un buen mamporro que dejó a Vorpal en el piso! Mis puntos bajaron un 12%. ¡Qué sorpresa! (nótese el sarcasmo)

    Mi temor, y a la vez teoría, resultó cierto. Heather sí influía en la puntuación para favorecer a su sobrina. Aun así, estaba confiado en que mi habilidad pesaría más que una jueza corrupta…

    —¡Otro Mega Puño, Poliwrath! — Mis cavilaciones fueron interrumpidas por esa orden. Eso sí, estábamos preparados...

    —¡Esquiva y usa Pasto Nudo!

    Mi Pokémon es inteligente y jamás se dejaría pegar dos veces por el mismo ataque a menos que se lo ordenara específicamente. Así que ella logró hacerse a un lado rodando, y luego con una manita en el piso, invocó... no una simple brizna de pasto para que enredara los tobillos de su rival, ¡Sino que casi un par de lianas que agarraron el cuerpo de la Poliwrath y la pegaron al piso!

    —¡No! ¡Poliwrath! — Predeciblemente se preocupó la niña… señal de que mi plan estaba funcionando

    —¡Esto es increíble, señoras y señores! ¡El efecto de campo del Pokémon de Nathan ha hecho el Pasto Nudo más poderoso! — Declaró Vivian, mientras los puntos de María Vera bajaban otro 5%.

    —Bien… — Pensé — si no puedo bajarle los puntos rápidamente a esta pendeja al ritmo que llevo… ¡Tendré que encender el turbo!

    Y posteriormente, ordené a Vorpal usar más Pasto Nudo. Primero, más pastos largos aprisionaron a Poliwrath al piso, casi como si la estuviera encerrando en un capullo… y después, más pasto creció alrededor del Pokémon de María Vera, pero sin hacer nada más…

    —¡No puede ser! ¡Poliwrath, tienes que liberarte! — Gritó mi oponente

    —¿Y crees que la dejaré escapar? ¡Ni lo sueñes! — Y la siguiente orden para Vorpal fue… — ¡Ahora usa Lanzallamas!

    Mi suricata obedeció de inmediato, y expulsó su aliento de fuego, quemando todo el pasto que había “florecido” alrededor y debajo de la renacuaja gigante.

    —¡¡Aaaaaahh!! — La niña vestida de brujita no pudo evitar taparse la cara con un brazo y apartar la mirada, presa del miedo… mi plan estaba ejecutándose a la perfección, como un rico filete asado al punto exacto.


    <<Interludio: Yo no te conocía así…>>

    Esta fracción de la historia será narrada bajo el punto de vista de May Balance.


    Las llamas rodeaban a la Poliwrath de María Vera y no parecía haber escapatoria. Los puntos de concurso de María Vera bajaban constantemente, pero eso no era lo más impactante…

    —Qué horror… pobre niña — Susurré por lo bajo

    —No creo que Poliwrath sea noqueada por un ataque de tipo Fuego, pero… — Habló Priscilla, quien estaba a mi lado — Parece que mi primo ya consiguió lo que quería… acabar con todo deseo de lucha de su rival… en cualquier momento ella dirá que se rinde…

    —¡No! ¡Me niego a creer que tu primo se haya vuelto tan… retorcido! — Estaba anonadada… me era imposible concebir que ese chico fuera capaz de ser tan cruel con una niña de apenas once años y casi nada de experiencia en concursos.


    Entonces, pude ver cómo Poliwrath se elevaba usando su Hidrobomba. El pasto que la aprisionaba había tardado en hacerse cenizas, pero en cuanto pudo, la Pokémon de tipos Agua y Luchador consiguió salir del peligro. Y claro, los puntos de Nathan bajaron en un 5%.

    El marcador era:


    María Vera: 79% ; Nathan: 83%

    Quedaban 3 minutos y 44 segundos de lucha


    La poca diferencia en puntaje entre esos dos era engañosamente baja. La joven novata parecía haber recobrado algo de moral y espíritu de lucha… pero Nathan seguía impasible. No demostraba sorpresa ni molestia alguna. Se veía frío y calculador… su Watchog Variocolor tenía un semblante confiado.

    Y entonces, la batalla continuó…

    —¡Poliwrath, usa Terremoto! — La orden de la pequeña fue una gran idea. Así logró inmovilizar temporalmente al Pokémon rival… y quitarle un 5% de sus puntos a Nathan. — ¡Perfecto! Ahora usa Avalancha…

    —¡Estabilízate, Vorpal! Has recibido ataques mucho peores en el pasado… — En tanto, el pelos de escoba amarilla aleonaba a su Pokémon, a su manera. Y lo peor era que funcionaba. El equilibro de la Pokémon de tipo Normal volvió como si nada — ¡Eso es, linda! ¡Ahora usa Bala Semilla!

    ¿Los Watchog pueden aprender eso? Ya me daría luego el tiempo para investigarlo, pero pude ver cómo las rocas lanzadas por Poliwrath eran eliminadas una a una sin fallar, y de paso, algunas semillas golpeaban a la Pokémon de María Vera de frente.

    En ese momento me di cuenta de algo raro: Tanto los puntos de María Vera como los de Nathan bajaron un 6% más. Eso quería decir que el marcador iba 73-72 a favor de María Vera, pero ese choque de ataques se había medido de forma incorrecta. La primera vez que vi una batalla de concurso, un Venomoth y una Beautifly chocaron dos ataques que se anularon mutuamente. Venomoth usó Paralizador, y Beautifly contrarrestó con Tornado. Ninguno de los ataques hizo daño al otro, pero de todas maneras Venomoth perdió más puntos por haber atacado primero sin éxito…

    Aquí, Poliwrath había iniciado las hostilidades con Avalancha, pero Vorpal consiguió no solo neutralizar ese ataque, sino también dañar a Poliwrath. ¡Eso debería hacer que María Vera pierda más puntos! O por lo menos, Nathan no debería perder ninguno… entonces Doña Heather sí tenía mucho peso en la puntuación después de todo y María Vera era injustamente favorecida

    Pero aun así… ¿Era necesario tratar con tanta crueldad a una pequeña de once años? ¿Era menester el marcar tan a fuego la superioridad estratégica que siempre ha sabido mostrar contra rivales más experenciados?

    Volviendo al combate, Poliwrath intentó usar Mega Puño una vez más…

    —¡Salta, Vorpal! — …Pero Nathan ordenó a su Pokémon que saltara para evitar el ataque. No me fijé bien en la puntuación, porque lo siguiente que él dijo, llamaría toda mi atención — ¡Ahora usa Rayo Confuso… en mí!

    ¿¡En qué demonios pensaba él!? ¿Cómo se le iba a ocurrir ordenar a su propio Pokémon que lo atacara?

    Pero entonces, lo supe… la Watchog atacó sin titubear a su trainer, pero éste sacó su espada de la vaina que venía con el disfraz, y con el metal reluciente de ésta, reflejó el Rayo Confuso hacia Poliwrath… ¡Así atacaría desde un ángulo inesperado!

    El ataque dio de lleno en la Pokémon de tipos Agua y Luchador, dejándola confusa.

    —¡Ah! ¡Poliwrath, tienes que reaccionar! — Los nervios atacaban a la pobre María Vera sin compasión… sus puntos se reducían más con cada golpe que Poliwrath se daba a sí misma, aparte del ridículo bailecito que hacía de repente.

    El marcador se había volteado. Iban 49 a 65 a favor de Nathan y el reloj marcaba que quedaba 1 minuto con 13 segundos. Y por cómo se veía mi amigo de bandana metálica, aún tenía más trucos en mente.

    —¡Excelente! Ahora quiero que uses Ladrón y Bofetón de Lodo.

    —¿Ahora usa Ladrón? ¿Pero por qué? — Eso me pregunté yo, y tardé unos segundos en darme cuenta de la pañoleta roja que tenía Poliwrath atada a una de sus brazos. — ¡Ya entendí!

    Vorpal la robó con gran maestría y luego lanzó un montón de lodo a los ojos de su rival. En cuanto Poliwrath se sacó el lodo de los ojos, ya no estaba confusa, pero sí cabreada al ver que la Watchog con franjas verdes tenía la pañoleta estirada como el manto de un torero y haciéndole el gesto de “Ven aquí si quieres recuperar tu preciosa posesión”

    Iracunda, la Poliwrath se lanzó hacia Vorpal, quien la toreó como si fuera toda una profesional, con su entrenador gritando “¡¡OOOOLÉ!!”. ¡Era el colmo! ¡Primero se viste de soldado inglés y luego actúa como un gallego cualquiera! ¡Qué descaro!

    —¡No, Poliwrath! ¡Detente! — Suplicaba María Vera, pero era en vano. Su Pokémon ya no la escuchaba, y ella no parecía tener ganas de seguir intentándolo. Pude ver como una lágrima corría por su mejilla, de pura desesperación.

    ¡Seguro que Nathan se sentía orgulloso de lo que logró! ¡Obtuvo el control del combate, a costa de la moral de una pequeña niña inocente!

    —Suficiente de este jueguito… ¡Ataca con Destello!

    Ya eran ocho las veces en que Poliwrath intentó recuperar su pañoleta, pero en la novena, su contrincante la encegueció de repente expeliendo una luz muy brillante directo a sus ojos… ¿Es que Nathan jamás se cansa? ¡Esto ya es demasiado, por amor a Arceus!

    —¡Excelente! Ahora terminemos esto con tu Última Baza…

    Un aura dorada rodeó a Vorpal, quien concentró mucho poder en su puño y le dio durísimo a su rival. Poliwrath cayó inconsciente y Vorpal le tiró de vuelta el paliacate rojo. La joven prospecto de coordinadora cayó arrodillada, sintiendo total humillación. El señor Raúl Contesta y la Oficial Jenny marcaron la “X” roja sin demora, pero doña Heather estaba pasmada y su rostro exhibía muchos tics nerviosos.

    —¿Qué espera, señorita Medina? Poliwrath está fuera de combate — Le advirtió la policía, a lo que Heather respondió

    —¿¡Acaso cree usted que estoy ciega!? ¡Ya tuve suficiente! — Al fin ella marcó la “X” y lo hizo 100% oficial — ¡Este pueblo está lleno de gente sin educación ni respeto! ¡¡Me largo de aquí!!

    Furiosa, Heather se fue de ese lugar totalmente escandalizada. De la mujer guapa, fina, con clase y extensos conocimientos de moda contemporánea no quedaba nada. Pudimos todos ver su peor cara…

    En tanto, Nathan clavó la espada en el piso y dijo:

    —¡Jajajajajajajaja! ¡La victoria es nuestra, Vorpal! Las amenazas han sido erradicadas gracias a nuestros esfuerzos

    Él se dio un tiempo para agacharse y acariciar la cabeza de su Pokémon, felicitándola por un espectáculo que, debo admitir, jamás podría imitar en cuanto a intensidad. Posteriormente, él saludó a su público con un grito

    — ¡Esto va dedicado a todo mi pueblo! ¡Arceus salve a Lavaridge!

    El respetable gritó alocadamente, comparado a las barras oficiales del fútbol cuando su equipo logra ganar un campeonato. Nathan apenas consiguió pasar a semifinales, pero logró ganarse una fracción importante del público

    Pero a pesar de todo, más de la mitad del público no era proveniente de Lavaridge, así que muchos abuchearon también. Era lógico… a nadie le gustaba ver a una niña violentada por un entrenador que duplicaba su edad y más que quintuplicaba su experiencia en combate.

    En tanto, María Vera solo consiguió regresar a su vencido Pokémon a su refugio esférico y retirarse totalmente triste. Se había ido con las manos peladas…

    De repente, Ike se me acerca, comiendo un turrón

    —Coincido con Nath de que esa niña no merecía pasar de ronda, y que doña Heather era una tramposa nepotista de mierda… pero a veces él se pasa. Tantos años han endurecido su corazón y lo han revestido de espinas… o por lo menos eso me ha dicho él.

    —¡Pero eso no es motivo! ¡No es justificante para lo que le hizo a esa pequeña!

    —Oye, la vida no es justa a veces…—Él dio un mordisco a su turrón antes de seguir hablando— y más que nadie, tanto Nath como yo lo sabemos. Pero si te llegas a enfrentar con él… dudo que tengas muchos problemas. Los niveles de experiencia de ambos están a la par, aunque él los haya obtenido mediante libros y videos mayoritariamente. Tú has avanzado mucho más sobre la marcha.

    No hallé forma de seguir la conversación… así que lo dejé irse

    —¡Nos vemos! — Me dijo él. No le pude decir adiós a tiempo, pero eso no me preocupaba. El problema era otro…

    Nathan… ¿Cómo es posible que haya cambiado tanto?

    Cuando lo vi por vez primera, me parecía un chico muy humilde, simpático, con sentido del humor… aunque también tenía pinta de ser un ratón de biblioteca, pero sin los tontos lentes. También al conocerlo más, pude ver que tiene un talento innato para las estrategias Pokémon, sin importar el “deporte” o “estilo” que se ponga, y sus Pokémon son como máquinas bien aceitadas de pelea…

    Pero jamás imaginé que se volvería un tipo tan cruel… tan despiadado si le tocan. ¡Una persona normal hubiera denunciado a la señora Heather con las autoridades de la Coordinación Pokémon! ¡No se hubiera desquitado con una principiante!

    ¡Ahora no sé qué pensar de él! Yo no lo conocí así… y ojalá nunca hubiera conocido ese lado suyo…

    Continuará…​
    ==============================================================================
    Aquí lo tienen. Espero me digan cuál es su parte favorita de lo que va de historia :B. Se me cuidan, Cemzoorianos :D
     
    Última edición: 9 Julio 2016
  6.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    ¡SALUDOS MI PANA! DEBIDO A LA "EXCELENTE" CANTIDAD DE COMENTARIOS QUE RECIBISTE, HE DECIDIDO RELEER EL FIC.
    SOLO LLEVO EL PRIMER CAPÍTULO, EL INICIO ES LENTO (SIN OFENDER) PERO LUEGO TERMINA CON UN SUSPENSO MUY GRANDE, TU PERSONAJE ASESINADO Y TODOS ENTRAN EN PÁNICO, PERO COMO YA LEÍ TODO EL FIC Y YA PUBLICASTE MÁS CAPÍTULOS, PUEDO DECIRLO YA: DESDE LA PRIMERA VEZ QUE LO LEÍ SABÍA QUE ESO ERA PARTE DE TU ENTRADA, YA QUE EL SABLEYE Y EL COFAGRIGUS SON CHOI Y NEBIROS, TUS POKÉMON, PERO ESO NO QUITA LO GENIAL QUE ESTUVO LA PRESENTACIÓN, EL ANUNCIO DE TU MUERTE, EL ATAUD, EL DISFRAZ DE ZOMBIE Y EL ESPECTÁCULO FUERON EXCELENTES. COMO SIEMPRE DEMUESTRAS CREATIVIDAD Y INGENIO A LA HORA DE ESCRIBIR
    Y ME DA GUSTO VER A MAY AHÍ, Y QUE BUENO QUE RESALTASTE LO DE SUS "ELECTRODE", QUE CON LA EDAD QUE TIENE EN TU FIC, DEBEN DE SER DEL MISMO TAMAÑO QUE LOS DE ALEXA.
    ROJO Y NARANJA ¡CAMBIO Y FUERA!
     
  7.  
    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

    Libra
    Bueno, otro viernes y otro episodio. Gracias a todos los que se han molestado en leer :D. Las cosas se pondrán mejores ahora...

    ==============================================================

    Capítulo 5


    <<Volvemos al punto de vista de Nathan>>


    Todo había salido acorde al plan. Si bien la vieja Heather había puesto pies en polvorosa después de ver a su querida sobrinita siendo pateada de la competencia, al menos su reputación habría quedado manchada. Este evento fue transmitido en toda la región, por la televisión abierta. Y no importaba qué tan poco rating marcara… seguro alguien habría de reportar esto por internet, en algún blog como mínimo. Y ni hablar de los carroñeros que hay en la Prensa Jigglypuff, ese canal de farándula mierdosa. No podía creer que al fin me serían útiles.

    También pude ver bien los otros tres encuentros de cuartos de final. Mi prima Priscilla, la experta May y el inusual joven vestido de Zigzagoon lograron pasar a la siguiente ronda sin problema alguno. Aún había posibilidades de un encuentro anticipado con la joven de Petalburgo.

    —Bueno… es hora de ver si se deciden las semifinales.

    Me puse a caminar tranquilamente hacia la pantalla de televisión más cercana, cuando de repente se me cruzan May y Priscilla. Ambas con los brazos cruzados y una cara de pocos amigos

    —Supongo que estarás orgulloso, Nath — Mi prima fue la primera en regañarme

    —¿Y si lo estuviera? — Ante eso, disparé una pregunta retórica.

    —No podemos creer que fueras capaz de tratar así a una pobre niña. Ella no merecía eso — Continuó la coordinadora pechugona

    —Quizás tengas razón — Le dije a ella — No lo merecía… ¡Porque debió haberse ido eliminada mucho antes! Si no lo hacía yo, cualquiera podría… pero claro, seguro ustedes son lo suficientemente tontas como para dejarse ganar ante ella. ¡Esto es una competencia después de todo!

    —¡No puedo creer lo cruel que puedes ser, Nathan! —Siguió May — ¡No puedes ponerte a su nivel! ¡Tienes veinticinco años y ella apenas once!

    —No podría importarme menos — Respondí, cruzándome de brazos y desviando la mirada un poco, mostrando mi obvia indiferencia

    —¿Y qué hay de la señora Heather? — Me preguntó mi primita — ¿Y si planea usar sus contactos para…?

    Entonces la frené en seco con la mano, e hice un sonido de consola de videojuego mientras volteaba hacia ella

    —¡¡Ping!! Logro desbloqueado, prima querida… ¡¡Ahora me importa mucho menos!! Y yo que creía que era imposible… pero en serio, mereces un trofeo de platino por eso.

    —¡Aish! ¡Eres imposible, Nathan!

    Luego de que mi querida pariente me gritara, en la pantalla grande, la animadora Vivian nos interrumpió convenientemente.

    —Perdonen la demora, damas y caballeros, pero hemos decidido seguir el concurso sin la invitada Heather Medina. Podemos seguir perfectamente con solamente dos jueces, así que vamos a sortear los encuentros semifinales.

    Se mostraron cuatro fotografías: La mía, la de May, la de mi Prima y la del joven cosplayer. Éstas se voltearon y se revolvieron de buena forma, para luego alinearse de nuevo. Y entonces se decidieron los encuentros

    ¡Primero nos tocaba a mi prima y a mí!

    ¡Y posterior a eso, May se enfrentaría al joven disfrazado de Pokémon!

    —¡Excelente! — Declaró ella — ¡No tendré que esperar para darte una lección! ¡Así te bajaré los humos de una buena vez!

    —Si intentas asustarme, déjame decirte que haces un trabajo casi tan malo como el appeal que hizo María Vera —Le contesté tajantemente, dándome la vuelta. Aun así, seguí dedicándole un mensajito — Mejor será que te prepares, porque tus posaderas quedarán más rojas que mi casaca.

    —Grrrrr… — Tanto May como Priscilla estaban bastante enfadadas conmigo. Pude escucharlas gruñir claramente mientras me iba a preparar para el combate que se venía.

    Algo me decía que sería épico. En tanto, miré otra de mis PokéBall y le dije

    —Esto se viene bueno… alístate.


    Más tarde, la animadora Vivian comenzó a presentarnos en frente del respetable público. No me sorprendí para nada cuando recibí reacciones mixtas, abucheos y aplausos por igual… ni cuando Priscilla recibió casi todos los vítores. Recordé que hoy era el malo de la película para una mayoría; una que es un tanto lerda, a decir verdad.

    Apenas la mujer de vestido fucsia nos dio las instrucciones, lancé mi PokéBall usando la pistola de mi disfraz.

    —¡Sal ya, Juliet! — Declaré firmemente.

    Y con un “¡Bang!”, del refugio esférico salió una preciosa Ledian. Un Pokémon bastante apto para los concursos, según decían en algunas guías de internet. Yo no seguí ninguna guía, a pesar de eso… solo pensé que hacía mucho tiempo que no nos divertíamos juntos, ella y yo.

    —¡A la carga, Tyranitar!

    En cambio, Priscilla decidió sacar a un Pokémon que yo no le había visto antes. ¿Cuándo había capturado a esa mole de color verde pálido y aspecto terrorífico?

    Y, pensándolo bien, era, ¡Pero que muy acorde con las festividades!

    —Bravo, linda. Sacaste la artillería pesada… — Le aplaudí sin ánimos de meter ironía — Ahora, haznos un favor y no dejes que los eventos pasados vuelvan este entretenido espectáculo en una rencilla familiar…

    —¡Tú no me dices qué hacer!

    Lo siguiente que ocurrió me dejó sorprendido. Ella levantó su cetro real y la joya alojada en él refulgió como nunca. A continuación, el Pokémon de tipos Roca y Siniestro comenzó a mutar.

    —¡¡Inconcebible!! —Exclamé para mí mismo, totalmente pasmado — ¿Ella consiguió una Tyranitarita? ¿Dónde?

    Otra cosa que olvidé mencionar de mí, era una opinión personal acerca de las MegaEvoluciones… sí, eran útiles y llevaban al Pokémon a tener poderes asombrosos… pero usarlas en batallas convencionales, incluyendo concursos Pokémon, me parecía un fin demasiado trivial para desatar tanto poder; misma lógica que aplicaba con la gente que usaba Pokémon Legendarios. La única circunstancia en donde me permitiría a mí mismo el uso de una Mega-Piedra sin tener un peso enorme en mi conciencia, sería si mi vida realmente dependiera de ello. Hace unos meses, conseguí dos Mega-Piedras en mi último tramo de viaje antes de volver a casa: Una Cameruptita y una Lopunnita, pero me juramenté no usarlas si no era imprescindible.

    Pero no podía reclamarle nada a Priscilla. Si ella deseaba usarla, estaba en todo su derecho. Lo malo era el motivo… ¿Solo usaba eso para vengarse de mis actos de hace unos minutos?

    —¡No tendré piedad contigo, Nathan! ¡Ni aunque seamos primos! —Exclamó la joven vestida de emperatriz — ¡Siente las arenas de la retribución!

    Por si fuera poco, se activó la habilidad Chorro de Arena de Mega-Tyranitar. Ésta invocó un tormentón de arena, el cual cubrió todo el campo de batalla y molestó bastante a mi Pokémon.

    Hablando de molestias… mis puntos habían disminuido un 40% en apenas 30 segundos, que fue lo que le tomó a Priscilla sacar todo el poder de su Tyranitar.

    La cerecita sobre el pastel fue el público eufórico al ver que muy probablemente, mi Ledian perdería ante semejante bestia que era Mega-Tyranitar. Ahora sí que tenía las tres P’s en contra: Puntaje, Poder bruto y Público.

    De verdad que la ironía era enorme. Así que eso es lo que sienten los “chicos malos”… o por lo menos la gente que es percibida de manera impopular. La balanza inclinada a más no poder…

    ¿Y eso era suficiente para amilanarme?

    ¡Claro que no! ¡Había llegado demasiado lejos para retirarme ahora!

    Además… ¡Yo tenía otras tres P’s a favor! Perseverancia, Previsión y Planes… miles de ellos. ¡Era hora de ponerlos en acción! ¡Esta pelea demandaría todo mi poderío cerebral y mis agallas!


    <<Interludio: Introspección>>
    <<Una vez más, vamos al punto de vista de May>>

    ¡Malditas hormonas! ¡Me vi forzada a correr al baño en el peor momento! Apenas vi al Mega-Tyranitar de Priscilla, sentí un dolor abdominal. Y no era precisamente un mal presentimiento…

    Dejando eso de lado, decidí volver a donde estaba antes para contemplar lo que pensaba sería uno de los “matches” del siglo, cuando repentinamente escuché sollozos ahogados

    —Snif… snif…

    —¿Pero qué? — Me dije — Pero si es… María Vera

    Ella estaba sentada en el piso del pasillo, apoyada en una pared y abrazando sus rodillas. Sobraba decir que me daba mucha pena.

    Me acerqué a ella, esperando poder animarla de una vez. Aún estaba muy herida moralmente luego de la humillación que Nathan le hizo pasar…

    ¡Ese canalla insensible!

    A pesar de todo, decidí tragarme todo sentimiento negativo en mi ser, y me agaché hasta estar a su altura

    —Pequeña… no deberías sentirte tan mal. No es tan vergonzoso el perder…

    —Pero yo… me vi totalmente patética — Me dijo ella entre más llanto. Pensé que en los Concursos la competencia iba a ser… menos dura… y menos exigente

    —¡Oh! Pues ahí te equivocas… — Le dije, intentando sonar estricta pero dulce a la vez — Escucha, yo también comencé mi carrera como coordinadora pensando que la competencia sería menos cruel. Pero apenas perdí en mi concurso debut, me enteré de lo errada que estaba

    —¿En serio? ¿Usted? — Ella estaba incrédula, por lo que la reconforté acariciando su lindo cabello

    —¡Por supuesto! ¡Todos hemos sido unos novatos totales en nuestras carreras! — Le dije — Pero de las derrotas se aprende. Si analizas bien lo que hizo tu rival para ganarte, estarás mejor preparada para los siguientes encuentros

    —No habrá siguientes encuentros para mí — Dijo ella, agachando su cabecita — Dudo que pueda volver a entrar en competencia alguna… no tengo talento ni como entrenadora ni como coordinadora.

    —¡Por favor! ¡No digas eso! — Casi le grité — No tienes que ser tan dura contigo misma. Aún eres muy joven y puedes encontrar tu verdadero talento en cualquier minuto… y aun si renuncias a la coordinación, esta experiencia aún puede servirte de algo, ¿Sabías?

    —¿De qué? ¿Para no verme tan ridícula la próxima vez? — Ella seguía lamentándose. Mi paciencia bordaba el límite, pero respiré hondo para seguir convenciéndola de que no dejara de competir

    —¡No hablo de eso, linda! A ver… deja que te explique. ¿Por qué escogiste a Poliwrath?

    —Porque pensaba que… la segunda ronda requería un Pokémon más fuerte. Y ella era mi mejor opción en cuando a fuerza…

    —Entonces memorízate bien eso: La fuerza no lo es todo… los lazos que tú y tu Pokémon comparten, también importan muchísimo. Además, claro, de una estrategia sólida y por sobre todo, la confianza en ti misma… — Dicho esto, puse mi mano sobre su hombro, y ella me miró directamente al fin — yo creo que la verdadera razón por la cual perdiste, era porque no confiabas en ti misma lo suficiente, y por ello no estabas en sincronía con tu Pokémon. Y créeme… es probable que tu Poliwrath se sienta igual o peor que tú.

    —¡Oh! — Exclamó ella — Lo había olvidado por completo… pobre de mi Poliwrath…

    —Exacto. No puedes mostrarle esa cara de tristeza cuando ella se recupere de sus heridas. Ella quiere verte feliz y que le prometas que la próxima vez, el resultado será mejor.

    —L-lo… lo intentaré… — Me dijo ella, mostrándome una dulce pero débil sonrisa — Muchas gracias May. Te admiro mucho…

    —Muchas gracias, pequeña — Le dije finalmente, mientras la ayudaba a levantarse — Ahora lávate esa cara y anímate. Y ojalá me animes en los encuentros que me tocan…

    —¡Será un honor! — Dijo ésta, mientras corría al baño

    —Qué bueno que sé algo de introspección — Pensé en ese momento — Todo se lo debo a Ash, Drew y un montón de amigos que me han animado en mis tiempos malos.

    Y entonces, me pregunté qué tal le habría ido a la primita de Nathan. Él se veía pasmado al ver a Tyranitar llegar a su forma Mega, por lo que intuí que eso habría afectado su rendimiento…

    ¡Apostaba a que ya no se sentía tan fuerte! ¡Al fin iba a probar agua de su propio chocolate!

    Pero no fue así. Para nada…

    En la pantalla pude ver a Tyranitar fuera de combate, a Priscilla en la misma posición en la que Nathan había dejado a María Vera antes: arrodillada y cabizbaja.

    Y el joven disfrazado de casaca roja… levantando su espada falsa en señal de triunfo, y a su lado estaba… ¿Su Swampert? ¡Y estaba adoptando la misma pose que su entrenador!

    ¡Pero es ilegal cambiar a los Pokémon en medio del combate!



    ¿¡De qué rayos me había perdido!?


    <<Fin del interludio>>
    <<De vuelta al punto de vista de Nathan, pero unos tres minutos atrás>>


    No podía permitir que la Tormenta de Arena causara más estragos en la salud de mi Pokémon. Era momento de cambiar el clima de este combate. Literalmente

    —¡Día Soleado, Juliet!

    Un sol radiante se posó encima de nosotros, a pesar de que eran técnicamente las 9:23 de la noche. Pero por lo menos los puntos de Priscilla bajaron un poco y, más importante aún, no habría más arena interrumpiendo ni lastimando a Juliet. La arena en… los calzones de doña Heather, Priscilla y May no contaban

    —¡Tyranitar, usa Pulso Umbrío! — Ordenó ella rápidamente, y así, un montón de anillos cargados con energía negativa se dirigieron hacia mi catarinita.

    —¡¡Usa Danza de Aleteo y avanza con gracia, queridita!!

    Mi instrucción fue tomada a la perfección. Mi Ledian circulaba por alrededor de la trayectoria del ataque de su enemigo sin perder la elegancia. Eso le costó muchos puntos a mi prima

    —¡Vamos, Tyranitar! ¡Puedes atinarle!

    —¡No si lo hacemos primero! — Y dicho esto, lancé un golpe al aire con mi puño izquierdo bien cerrado — ¡Puño Mach, ya!

    A una velocidad tremenda, mi Insecto Volador logró pegarle bien duro en el estómago al enorme seudo-dinosaurio. Si bien el ataque en sí no fue muy potente, Mega-Tyranitar era de tipos Siniestro y Roca, por lo cual un ataque de tipo Luchador causaría grandes estragos en su piel de armadura.

    ¡Y tenía razón! Él retrocedió y se cubrió la grieta que le dejé ahí, mostrando una mueca de dolor. Eso podría servir más tarde para un remate definitivo… o bien podría abrir más grietas. Todo depende de cómo avance esto

    De momento, los puntos de Priscilla habían bajado a un 81%. Aún estaba yo en desventaja, y ella planeaba que las cosas siguieran así

    —¡Tyranitar, quiero que uses Roca Afilada!

    —¡Juliet, combina Reflejo con tus Puños Cometa!

    De inmediato, el monstruo en frente de mi bichito decidió atacar usando trozos de roca bien puntiagudos. Mi Ledian no sabía ataques psíquicos, y usar un Rayo Solar sería ineficaz y trabajoso para ella, así que ella activó su Reflejo e interceptó cada roca que le llegaba usando sus puños furiosos. En ese momento estaba más que feliz de que Juliet tuviera cuatro brazos…

    —¡Demonios! — La escuché exclamar en voz baja. Con justa razón ya que sus puntos habían bajado a 67%. Cada vez la distancia se estrechaba más… — ¡Intenta invocar otra Tormenta de Arena!

    —¡No lo harás! ¡Es hora de otro combo! — Declaré de inmediato — ¡Juliet! ¡Combina vientos de Seda y de Sombras!

    Nadie entendía lo que quise decir, pero me daba igual. Lo importante era que le enseñé bien a mi Ledian a usar Viento Aciago y Viento Plateado al mismo tiempo. Y mientras el primero anulaba la Tormenta de Arena, formando un bello tornado de arena negra, el otro ataque volaba directo hacia Tyranitar, quien se había cubierto de puro instinto. Eso sí, ahora su piel tenía más grietas esparcidas en muchos lugares. Y hablando de grietas… ¡Obtuve la ventaja en cuanto a puntos! El marcador iba 60 contra 56 de momento. ¡Eso le agrieta el espíritu a cualquiera!

    Y, cómo no, también el público mostraba su insatisfacción con numerosos abucheos.

    —¡No! ¡No podemos perder ahora, Tyranitar! ¡Vuelve a usar Roca Afilada! — ¿Iba a insistir con algo que ya conocíamos? ¡Qué mal por ella!

    —¡Vuelve a repeler cada roca como sabes, linda! — Una vez más, Juliet usó sus cuatro hábiles brazos para romper cada pedazo de sedimento que iba lanzado hacia ella…

    ¡Pero lo que venía a continuación no podría haberlo detenido ni aunque tuviera ocho brazos extra! ¡Era Mega-Tyranitar, quien se había lanzado como un cohete para pegarle un cabezazo!

    —¡Oh, no! — Exclamé. No escuché a mi prima ordenar ese ataque en lo absoluto. Tal parece que ella también sabía planear de antemano…

    —¡Excelente! ¡Ahora hazla caer!

    El Pokémon mega-evolucionado dio tres tremendos zarpazos a mi Juliet, siendo el tercero uno que la derribó al piso, y luego dio un golpetazo con la cola.

    —¿Estás bien, linda? — Me preocupé. Ella había recibido un castigo tremendo. Y para más remate el público aplaudía como Seels hambrientos, y chillaba de emoción como una manada de Primeapes.

    —¡Excelente, mi precioso Tyranitar! — Celebró Priscilla — ¡Ahora acábala con Tajo Umbrío!

    Una energía oscura se cargaba en la zarpa derecha del monstruo rival. Tenía que pensar rápido… mi Ledian estaba agotada y le costaba mucho moverse del piso. Por desgracia, había caído boca arriba y su anatomía no le ayudaba en nada, ya que parecía un Turtwig volteado…

    ¡Pero ella aún podía usar un par de ataques desde esa posición! ¡Era todo o nada!

    —¡Gira como un trompo, mi Juliet! ¡Sal del camino y usa Gigadrenado al mismo tiempo!

    No había tiempo para pensar en clave. Ella tenía que salir de la trayectoria del ataque en picada que Mega-Tyranitar había ejecutado a como diera lugar. Por fortuna, lo consiguió y además pudo chuparle algo de energía al agresor gracias a la estela verde que ésta había desatado como precaución. Y pude ver desde primera fila cómo la cara de Mega-Tyranitar reflejaba un dolor agudo. No estaba orgulloso de ello, pero tenía que hacerlo… y por amor a la competencia, proseguí con mi combo…

    —¡Tyranitar, sal de ahí, pronto! — Escuché los gritos preocupados de mi prima… pero éstos no lograron detenerme

    —¡Combina tu estela verde con Rapidez!

    Mi Ledian dejó de girar y pudo alzar el vuelo de nuevo. Al mismo tiempo ella lanzó un montón de estrellitas puntiagudas, las cuales impactaron en todo el cuerpo del mastodóntico Pokémon.

    Pero nada me prepararía para lo que se venía después…

    ¡¡El Tyranitar lanzó un rugido bestial mientras se levantaba!! Eso interrumpió la ofensiva de mi Juliet…

    Pero por alguna razón, otra posibilidad me perturbó.

    La expresión facial de la criatura dirigida por Priscilla era ahora de una incontrolable furia ciega. Los ojos enrojecidos, las ojeras negras y bien pronunciadas, y los dientes rechinantes…

    ¡Habíamos despertado su cólera!

    De inmediato comenzó a lanzar su Hiperrayo a mi Pokémon, pero no apuntó bien y terminó causando daños a la escenografía. Y tampoco tuvo que cargar para lanzar un segundo Hiperrayo, pero a la pared justo debajo de la pantalla gigante. El público comenzó a aterrarse y a ponerse a cubierto. Incluso los jueces se arrodillaron detrás de sus podios, no sin antes marcar la X reglamentaria.

    —¡No, Tyranitar! ¡Niño malo! ¡Detente! — Gritó mi prima en desesperación absoluta — ¡Te ordeno que te detengas en este instante!

    La monstruosa criatura encolerizada pareció prestar atención en un principio, pero luego se quiso lanzar contra mi prima… ¡Eso no podía permitirlo, por muy encabronada que ella estuviera conmigo!

    —¡Juliet, detenlo con Brillo Mágico!

    Por fortuna, le había enseñado a mi Ledian otro movimiento efectivo contra los de tipo Siniestro. El ataque de tipo Hada impactó en Mega-Tyranitar, derribándolo, mas no noqueándolo. Éste se volteó a nosotros, más cabreado que nunca.

    ¡¡GRRRROOOOAAAAAAAAAAAAAAAARRRRR!!

    Otro rugido por su parte casi nos parte los tímpanos. Pero no era tiempo de pensar en dolencias del oído… ¡Había que detenerlo! Así que apunté mi rifle hacia él

    —¡Estás fuera de control, bestia del demonio! — Declaré, mientras le disparaba con el rifle, una bala de salva, en una de las tantas grietillas en su cuerpo. Eso lo hizo retroceder por un instante, pero no disminuyó su ira en lo absoluto.

    Y claro, aquellos que no estaban escondidos, pensaron que yo disparé a matar… eso generó más odio hacia mi persona.

    —¡¡Mantened la calma, respetable público!! — Vivian intentaba tranquilizar a las masas — ¡Mega-Tyranitar se ha descontrolado, pero se están encargando de él!

    —Esto no funciona del todo — Le dije a Juliet — ¡Prepárate para un ataque de Ida y Vuelta!

    Ella me asintió y obedeció en un santiamén. Juliet embistió a Mega-Tyranitar, entorpeciendo un poco más su avance, y luego regresó a mi PokéBall, haciendo que otro de mis confiables aliados saliera en su lugar.

    ¡Y me había tocado el premio gordo! ¡Maxima, mi fiel Swampert, había salido al fin!

    —¡Excelente! ¡Maxima, ahora quiero que uses un Golpe de Demolición!

    El Tyranitar había usado otro Tajo Umbrío, dispuesto a desgarrar la carne de mi anfibio Pokémon. Pero éste bloqueó sin problemas y luego conectó un feroz golpe en el estómago de su enemigo. ¡Justo en la parte más agrietada! Eso había hecho a Mega-Tyranitar encorvarse del dolor y perder casi todo el oxígeno.

    —¡¡Vete… a dormir!!

    Para rematarle, agarré mi rifle por la boquilla y le pegué al monstruo con la parte trasera del arma, ¡En todo el hocico!

    Como esa no era un arma real, sino de utilería, la cuchufleta se le rompió y astilló, pero dio un golpe lo suficientemente efectivo a la amenaza en frente de nosotros como para mandarlo a los brazos de Morfeo…

    Solté un suspiro de alivio cuando la transformación en Tyranitar se deshizo. Eso confirmaba que estaba inconsciente y ya no era un peligro para nadie.

    Mi prima cayó arrodillada, anonadada con todo lo que había pasado. Solamente atinó a regresar a su Pokémon a su pequeño refugio, con movimientos mecánicos. Ella había quedado bastante devastada con todos los sucesos acontecidos.

    En tanto, mi Swampert y yo adoptamos poses triunfales. Él tenía un puño levantado. Yo en tanto levanté mi espada, mientras gritaba

    —¡Otra amenaza ha sido erradicada eficazmente! ¡Por amor a la Reina, solo nos queda un peldaño más que escalar aquí! ¡La victoria final está cerca!

    No esperaba mucho del público luego de soltar estas palabras… pero sí me dolió un poquito ver que los abucheos hacia mi persona empeoraran. Aun así, suspiré y me dije

    —Efectivamente. Todavía sigo siendo el villano… hasta el final.


    Continuará…

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    Jajajaja xP. Nos vemos, gente :) me voy a la verga... digo, a escribir más
     
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  8.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    CAPÍTULO 2 RELEÍDO:
    ¡ME ENCANTA! TU DEMOSTRACIÓN FUE MUY ORIGINAL, Y LA DE MARÍA FUE HORRIBLE. ¡¿PERO QUE RAYOS?! CON LOS OTROS PARTICIPANTES DABA EXCUSAS CREÍBLES AL BAJARLES LA NOTA ¡¿PERO CON MARÍA?! FUE TAN POCO CREÍBLE QUE NI EL PSYDUCK DE MISTY LO CREERÍA
    ES OBVIO POR QUÉ LE DIO NOTA TAN ALTA, ESA VIEJA NO ES NADA OBJETIVA.
    ¡OYE! YO CREO QUE LOS DE KALOS SON MEJORES DE LO QUE CREES
    ME MOLESTA QUE PRISCILA Y MAY ALIENTEN A ESA NIÑA ESTÚPIDA QUE NO LO MERECE ¡Y ME DA GUSTO QUE TÚ DECIDAS HACER LO CONTRARIO! PERSONALMENTE CREO QUE ESTÁ BIEN HACER COSAS MALAS POR RAZONES JUSTAS Y CORRECTAS ¡ADELANTE!
    ROJO Y NARANJA.... ¡ESTÁ AQUÍ SOLITO!
     
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  9.  
    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    Bueno, gente... se suponía que esto lo debí haber traído el día viernes... estos dos días de retraso se debieron a que me agripé y no me he sentido bien... apenas ahorita consigo energías para postear. En fin, se los dejo para que disfruten ;)

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    Capítulo 6

    Me acerqué a mi prima en medio de la lluvia de abucheos. Pensé brevemente en simplemente ayudarle a levantarse, pero descarté la idea por cuatro razones…

    1- Ella es muy orgullosa en el fondo y rechazaría mi ayuda.

    2- La gente creería que estoy intentando caerles en gracia y los abucheos serían peores.

    3- En tres segundos me llegó una idea mejor… algo que quise sacarme del alma durante un tiempo. Y por último…

    4- Simplemente no soy un hipócrita.

    Así que rápidamente apunté mi espada hacia Priscilla y declaré

    —Te advertí sobre transformar este espectáculo en una rencilla familiar. ¿Ves lo que has ocasionado?

    Ella no respondió ni levantó la mirada

    —Tengo dos teorías no excluyentes al respecto… la primera es que ese Tyranitar es un Pokémon reciente en tu equipo, y no lo has amaestrado del todo. Los Tyranitar suelen enfadarse al extremo una vez que se cruza su umbral del dolor. Se vuelven unos verdaderos bárbaros si el lazo con sus entrenadores no es lo suficientemente fuerte. Y con su Mega Piedra el riesgo es todavía peor…

    Todavía no había respuesta de ella. Al menos el público paró sus abucheos para escucharme

    —…A pesar de eso, prefiero mil veces que sea esta teoría la única correcta, porque la segunda es mucho peor. Y para poder descartarla, quiero que me respondas algo, ¡Así que mírame a los ojos!

    Tardó un poco, pero Priscilla al fin levantó su mirada… ella luchaba por contener las lágrimas

    —Solo respóndeme esto… ¿Luchabas para ganar la competencia o para vengar a María Vera?

    Tal como predije en mi mente… ella no tuvo el valor de responder.

    —Me lo imaginaba… perdiste el verdadero propósito. Solo pensabas en eliminarme, para quedar bien con esa niña. ¡Te tengo noticias, Priscilla! Las competencias son para ganarlas, sin importar lo que esté en juego. Cada quien debe velar por sus propias habilidades a menos que las reglas digan otra cosa. Tú, repentinamente pensaste en venganza, y ese pensamiento también se transmitió a tu Pokémon. Por ende él se volvió loco cuando vio que estaba perdiendo y no podría cumplir tus deseos.

    Pequeña pausa. Ella desvió la mirada… yo seguía impasible

    —Si es verdad eso que deduje, permíteme decirte… ¡Que el cartel de vengadora te queda demasiado grande! ¡Nunca debes tomar la venganza a la ligera! Tu esfuerzo hubiera sido algo noble… si realmente hubiera querido hacer lo que hice, meramente por mórbida diversión. Mis motivos ya te los expliqué hace rato. No son asuntos personales. Tiene que ver con juego limpio y en el fondo, lo sabes.

    Dejé de apuntar mi espada hacia ella. Le di la espalda y mi Swampert hizo lo mismo… antes de irnos, le dije una última cosa

    —A pesar de todo, prima… te quiero y estimo muchísimo. Tu corazón está mucho menos contaminado que el mío. Espero no te olvides de lo que dije.

    Los abucheos se volvieron más tenues, o por lo menos eso pensé mientras me alejaba. Había sido demasiada acción para mí, y en mi mente solo deseaba un encuentro de proporciones menos épicas. Aunque sabía de antemano que May ya era más que una experta en el tema, por lo que esa posibilidad era muy escasa.

    Hubo una pausa para arreglar la escenografía. Posterior a eso, May y el chico Zigzagoon tuvieron su batalla.

    —Chico Knicker… tiempo sin verte — La escuché a May decir

    —¿Cómo sabes quién soy yo? — Él se escuchó sorprendido.

    —Solo conozco dos personas que serían capaces de usar semejante disfraz tan inusual… y uno de ellos ya está disfrazado de soldado inglés. Por descarte me quedas tú, mi amigo

    —¡Eres muy astuta! No me sorprende que hayas ganado en dos certámenes seguidos de Gran Festival antes de siquiera cumplir los dieciocho. ¡Tienes cada gramo de talento que tu padre tiene!

    —¡Por favor! No es para tanto… — Dijo ella humildemente — Vamos a pelear de una buena vez… ¡Y que gane el mejor!

    —¡Estoy de acuerdo! — Respondió el de la botarga del Pokémon de tipo Normal

    Él sacó a su Zigzagoon, mientras que ella sacó a su Venusaur. La pelea era dispareja aquí y en China… pero el chico con su Zigzagoon llevaron las cosas lo más lejos que pudieron. Lamentablemente (supongo), Venusaur lo noqueó sin piedad cuando pasaron poco más de tres minutos de combate. Escuché fuerte y claro a la anunciadora Vivian vociferar

    —¡Y la ganadora de esta semifinal es la participante May Balance!

    El público la llenó de aplausos… “¡Uy! Vaya novedad…”, pensé yo con sarcasmo. Ya sospechaba yo que la batalla final sería la más difícil. Pero no me iba a dejar amedrentar, así que miré otra de mis PokéBalls.

    Pero cuando estaba por dedicarle algunas palabras al pequeño hogar de uno de mis aliados, sentí una ronca y molesta voz que me decía…

    —[¡Todavía no puedo creer que no consideraras mandarme a la batalla final!]

    Era mi Swampert, mi Pokémon inicial, el cual todavía estaba molesto conmigo. Resulta que él de esos adictos a la competencia. Siempre ansioso en participar en todas las competencias en las que me inscribo… o por lo menos en aquellas en donde no hay restricción con tus Pokémon, como pasa en los eventos de anillos. Si mi Swampert pudiera volar, seguro entraría, patearía los traseros de todos los demás voladores sin miramientos, y si estuviera realmente cabreado, les arrancaría las alas.

    —Ya te dije que registré a otro porque May conoce demasiado de ti y eso nos volvería predecibles. Lo mejor es dejar que otro se encargue y te tranquilices

    Mi Pokémon estrella refunfuñó, pero lo entendió a la final. Mi punto de vista siempre ha sido que todos los Pokémon merecen su chance para brillar, al menos hasta que lo consigan, sin opacar demasiado al resto. Seguro, hay Pokémon con mucha más ambición que otros… pero a veces mi Swampert tiende a pasarse dos rayitas.

    —Mucho mejor — Le dije — prometo inscribirte al próximo mini torneo al que nos inviten

    —[Te la pienso cobrar muy pronto]

    Yo al fin pude dedicar unas últimas palabras de aliento a la criatura escogida, aún dentro de su “casita”.

    —¡Afila las garras, camarada! Las cosas se pondrán más que interesantes y necesitaré de toda tu perseverancia y pasión.


    <<Interludio: ¡¿Cómo ganarle?!>>

    Esta parte estará narrada por la prima de Nathan, Priscilla.

    Golpeé la pared tan fuerte que dos de mis nudillos comenzaron a sangrar. No me importó en lo absoluto… ¡Jamás me había sentido tan humillada! ¡Y por mi propia sangre! Pensé que lo tenía todo calculado, como él suele decir, irónicamente. ¿¡Y desde cuándo los Tyranitar pierden contra una simple Ledian!? ¡Es ilógico! ¡Mi primo simplemente desafía toda lógica y moral!

    —¡¡Lo odio!! — Grité sin pensar — ¡Lo odio tanto a ese idiota!

    —¡Priscilla, no es necesario que te explayes así! — De alguna forma, May me había escuchado.

    Me sentí tan estúpida…

    —¡Yo creí que podría ganarle a ese bobo! ¡Estudié a mi primo por horas y horas cuando supe que vendría para acá a concursar!

    —¡Tus nudillos están sangrando! — Aquella famosa chica notó el líquido vital fluyendo desde el dorso de mi mano derecha — Tengo vendas en mi bolso, pero no traje alcohol… no me queda otra que usar un poco de perfume

    Dejé que May se encargara de sanar mi mano. No eran heridas graves, pero sabía que ella no se iba a detener aunque se lo pidiera. Ella era demasiado buena gente…

    El ardor que causó la colonia al entrar en contacto con mis heridas me hizo también sacar mis más amargos pensamientos a la luz…

    —No lo entiendo… ¡Estudié a fondo las reglas de los concursos también! Cuando supe que aceptaban Mega-Evoluciones, pensé en inscribir a mi Tyranitar… uno que capturé hace dos meses. ¡Le enseñé todo lo necesario para concursar y ser más elegante! Y combinado con mi Tyranitarita… ¡Pensé que bastaría para acabar a Nathan en dos minutos y medio!

    —¿Sabes?— Dijo ella mientras terminaba de vendar mi mano — Me parece algo tonto asegurar que podrías ganarle solo usando un Pokémon que está entre los más poderosos no legendarios que existen. Y mucho más ponerte ese límite de tiempo tan ambicioso.

    —¡Yo investigué a mi primo a fondo y vi todo su historial de combates! Me costó encontrar un patrón que sirviera, pero descubrí que, aun cuando él es bueno estrategizando, es muy poco lo que puede hacer contra un entrenador con habilidades decentes, que posea Pokémon pseudolegendarios en su equipo… y yo pensaba tener suficientes habilidades como para ganarle usando la fuerza bruta… — En ese momento apreté mis puños de pura impotencia — ¡Y ya viste lo que pasó! ¡No resultó para nada! ¡¿Cómo rayos se supone que le ganas?!

    Sentí la mano amiga de May dándome palmaditas en la espalda. ¿Qué le costaba a Nath hacer eso en lugar de tirarme acertijos? ¡Esa es otra de las cosas que odio de mi primo! ¡Es un insensible de lo peor!

    —A veces la investigación y los planes no son suficientes, y ni siquiera son tan determinantes… yo viajé mucho tiempo con un chico llamado Ash y éste jamás hizo planes antes de sus batallas. Solo improvisaba y daba lo mejor de sí, transmitiendo ese entusiasmo a sus Pokémon. Y con esa “fórmula” logró ganar la mayoría de sus combates. — Ella hizo una pausa, suspirando — Y bueno, yo también la aplico

    —Bromeas, ¿Verdad? — Todo eso me parecía increíble… era exactamente lo opuesto a cómo nos enseñaron — Eso es precisamente lo que me enseñaron a evitar en el lugar donde estudié desde que tenía siete años, hasta cumplir los catorce.

    —Bueno, no todos tienen la suerte de tener padres que te manden a estudiar a Rustboro o alguna otra escuela especializada. Pero está bien… cada uno tiene formas distintas de aprender cómo entrenar un Pokémon…

    —Tienes tanta razón, May… — Le dije, levantándome— Pero al menos tú intentas animarme y explicas todo perfectamente… ¡En cambio Nath es un insensible! ¿De qué le sirve ser tan inteligente y estratégico cuando en realidad no es más que un completo pelmazo?

    —¿No estás siendo muy dura con él solo porque perdiste?

    —¡Eso no tiene nada que ver! ¡Y ya viste lo que le hizo a la pequeña María Vera!

    —Eso es un buen punto, aunque él ya explicó bien el por qué lo hizo…

    May se lo pensó un poco, para soltarme otra pregunta

    —A todo esto, ¿Qué quiso decir Nathan con lo último que te preguntó? O más bien… ¿Para qué hizo esa pregunta en específico?

    —Pues… — Solté un suspiro — Odio admitirlo, pero él, de alguna manera, logró adivinar mis pensamientos después de todo… en ese momento solo estaba pensando en vengar a la pequeña y no en ganar por mí. Perdí el rumbo… y eso causó que Tyranitar perdiera el suyo también…

    Entonces le quise pedir algo a May

    —¡May! ¡Haznos un favor a todos! Te ruego que no pierdas tu camino. Debes recordar el por qué entraste acá en primer lugar…

    —Pueeeees… — Ella comenzó a recordar — ¡Uno de los premios es un buffet de “todo lo que puedas comer” en el mejor restaurante de Lavaridge!

    Ella rió un montón al decir eso.

    Y de alguna forma ella me contagió la risa. Yo también reí… es más, necesitaba reír luego de todo lo acontecido.

    —Así que los rumores eran ciertos — Añadí sin más — ¡Eres toda una adicta a la comida!

    —¡Touché! — Me dijo ella, guiñándome un ojo — Chatarra o fina; Italiana o Thai; yo donde pongo el ojo, clavo los colmillos — Y lo complementó con un siseo característico de vampiro de película. Eso nos hizo reír más.

    —Bueno, linda… debo agradecerte por ayudarme a sanar mi mano… y espero tengas mejor suerte que yo — Le dije al fin

    —Nathan es fuerte y a la vez impredecible. Realmente voy a necesitarla, jeje… ¡Bueno! ¡Mejor me preparo! ¡Bye!

    Eso fue lo último que ella me dijo antes de irse. El hablar con ella alivianó mi espíritu… no sé qué superpoder tendrá ella… pero estoy segura de que sería capaz de sanar el alma más enferma y depresiva que existiera.

    ¿Será esa la clave para vencer a mi primo?

    Esperemos que así sea.



    Después de un momento, Ike, María Vera y yo estábamos en un asiento de primera fila para ver el enfrentamiento final de la noche. Era toda una pelea entre titanes… era mi primo en un lado y May (a quien podría considerar mi ídola) al otro lado. Personalmente yo todavía me encontraba tensa… me sentía un poco culpable por desear, desde el fondo de mi alma, que a Nathan le humillaran tal como había hecho con la pequeña María… pero luego recordé que eso era imposible.

    La cantidad de experiencia que él tenía por sus viajes era muy vasta.

    Con el paso de los años, él aprendió a manejar la presión muchísimo mejor.

    Por último… él es de mi familia a pesar de todo.

    Mis pensamientos fueron (afortunadamente) interrumpidos por la animadora del evento

    —¡¡El momento que todos han estado esperando ha llegado!! ¡¿Qué mejor manera de culminar esta velada con este enfrentamiento final entre dos poderosos coordinadores?! ¡Adelante, chicos!

    El primero en salir fue mi primo. Los abucheos comenzaron a lloverle, pero él seguía impasible y confiado, casi como un monje budista. Es verdad que ha tenido sus arranques de violencia en un par de ocasiones, pero son los menos… su reputación como entrenador y estratega está muy bien marcada.

    Cuando a May le tocó aparecer, el público aplaudió y coreó su nombre. Ella prácticamente se había ganado un lugar en el Olimpo de los Coordinadores. Ella era conocida y admirada por el mundo Pokémon entero, o por lo menos las regiones con acceso a Internet. Muy por el contrario de mi primo, ella es de las que sigue su corazón a la hora de pelear, y no se detiene a planear casi nada. Es como la hoja que se la lleva la brisa y que disfruta cada lugar que visita… hace amistad con todos los que la ven. Si hasta se sabe que ha perdonado un millar de veces a un tramposillo conocido y reincidente solo porque no quiere problemas con él y confía en que al fin sean buenos amigos.

    Sé que muchos la considerarán una tonta, pero yo pienso que su corazón es demasiado grande y se mantiene cálido quién sabe cómo, a diferencia del de mi primo, que como ya me lo han dicho Ike o él mismo, “está revestido de espinas”. Al inicio no le entendí, hasta que me venció inapelablemente para llegar a esta final.

    Enfrentarlo realmente llega a doler.

    Muy dentro de mí, desearía que May ganase, demostrando el por qué ha sido campeona dos veces del Gran Festival. Pero me reservaré comentarios

    Entonces, cuando la joven de pechos grandes y mi primo se pusieron en posición, él le preguntó

    —¿Qué sentimientos traes a escena, estimada May?

    —No traigo ira ni nada por el estilo — Ella contestó justo lo que esperaba que contestara. Va por buen camino — Pero sí me queda una duda…

    —Dispara, antes de que yo dispare mi PokéBall y no haya vuelta atrás — ¿Era mi imaginación… o la voz de Nathan sonó casi como de ultratumba?

    —¿Por qué trataste así de mal a María Vera dos rondas atrás? ¿Acaso disfrutas del dolor de niñas pequeñas?

    —No sé quién te dijo semejante pelotudez, mi estimada… ¿Por quién me tomas? ¿Por ese puñalazo de Harley? — Uy, me pregunto qué historia tendrán mi primo y ese tal Harley — No estoy completamente orgulloso de lo que hice, pero alguien tenía que hacerlo. Es así de simple… y confío plenamente en que esta experiencia será completamente favorable para esa niña a futuro.

    Pasaron tres segundos antes de que la vampiresa de esta noche respondiera, esbozando una pequeña sonrisa

    —Creo que te entiendo ahora… ¡Pero no quita que voy a succionar toda chance que tienes de ganar esta! — ¡Esa declaración fue genial! ¡Esa es la May que yo y muchos hemos admirado todos estos años! El público realmente estaba loco coreando su nombre monosílabo.

    —¡¡Ven e inténtalo!!

    Y así los dos coordinadores lanzaron sus PokéBalls. Ella manualmente y él usando esa pistola de utilería. El público comenzó a corear el nombre de la de senos grandes apenas ambos exclamaron al mismo tiempo:

    —¡¡Yoooo te elijo!!

    Continuará…​

    =============================================================================​

    Ahora, para todos un anuncio... he estado pensando en meter no uno, sino dos finales a esta historia. Y luego me dicen cuál prefieren. La fecha en sí, será sorpresa. Quién sabe cómo me vaya a sentir yo mañana o pasado mañana... pero tengo una agenda bastante ocupada xD2

    En fin, nos vemos en otra ocasión, chavos :P
     
    Última edición: 24 Julio 2016
  10.  
    J.Nathan Spears

    J.Nathan Spears Creador del tema Cemzoonita

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    Bueno, chicos... hoy martes 26 de Julio, a las 8:31 de la noche (hora chilena), recuperado casi al 100% de mi gripe de fin de semana y con mucha inspiración repentina, les traigo un capítulo, con dos finales distintos, los cuales pondré en Spoilers :)

    Así que espero disfruten ambas versiones n__n

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    Capítulo 7


    <<Continuamos viendo el punto de vista de Priscilla>>

    Dos poderosos Pokémon aparecieron al mismo tiempo. Del lado de May, estaba su fiel Glaceon, quien tenía un currículum bastante amplio en materia de concursos. Del lado de mi primo, en cambio, había un Krookodile enorme y fiero. Uno que, si bien se veía poderoso, tenía una desventaja clara en dos bandos: Tipo y experiencia en concursos. Un Pokémon de tipos Tierra y Siniestro no parece una decisión del todo inteligente contra otro de tipo Hielo.

    Pero no era motivo para que ella se confiara. Después de todo, ¿Acaso no ganó Nathan ambas rondas anteriores también con una desventaja de tipo? Ya quería ver qué era lo que planeaba hacer mi primo…

    Fijándome mejor en la Glaceon de May, ésta tenía un lindo collar con una especie de bellota de oro. Es un buen adorno, la verdad. ¿Pero qué tal si Nathan ordena a su Krookodile a robarse eso como le ordenó a su Watchog en el encuentro con María Vera?

    Además, hay algo raro con Nath… O mis ojos me engañan y necesito antiparras, o la espada de utilería que se trajo es más grande.

    Oh… tantas posibilidades que existen, y mi primo es el que más sabe cómo actuar ante ellas…

    —¡De acuerdo, gente! ¡Comiencen! — Anunció Vivian. El Timer comenzó a correr

    —¡Zweihänder, usa Cara de Susto! — Ordenó mi primo… ¡Cacho nombre estrambótico que le puso a su Krookodile! ¡Qué poca madre!

    —¡Glaceon, usa Acua Jet! — Por suerte, May decidió ordenar una embestida rápida. Los puntos de Nathan bajaron en un 6%

    —¡No te dejes, Zweihänder! ¡Usa Colmillo Trueno!

    ¡Sabía que él no se iba a dejar! ¡Aprovechando que el cuerpo de Glaceon estaba más húmedo, el golpe fue súper efectivo! Bueno, casi… pero a Glaceon le dolía. Y a los puntos de May, pues aún más.

    —¡Glaceon, no! — Decía la de la generosa delantera

    —¡Azótala y dale con Cola Férrea!

    El Krookodile prácticamente la escupió en el piso y luego le pegó con la cola. Ahora sí fue un golpe Súper Efectivo con todas las de la ley, pero por fortuna, Glaceon se levantó de inmediato… May necesitará otra estrategia si quiere vencer a Nath. El marcador va 85 a 94 en su desmedro.

    —¡Glaceon, usa Canon!

    —¡Zweihänder, contrarresta con Rugido!

    ¡Ahora era una guerra de voces! El precioso canto del Pokémon de May contra el feroz rugir de ese cocodrilo… es como comparar el melodioso Pop con el estridente Thrash Metal… y éste último terminó no solo por ensordecer a medio mundo, sino que además lanzó a Glaceon hacia su trainer, derribándola.

    —Espero no te tomes esto a mal, estimada May… — De acuerdo, al menos Nathan no tenía planeado ese accidente. Los puntos de ambos bajaron, aunque May se llevó la peor parte. El marcador favorecía a mi primo 89 contra 77.

    De inmediato, May se levantó con más decisión que nunca, y comenzó a urdir otro plan hecho a la patada.

    —¡Glaceon, usa Granizo!

    —¡Perfecto! ¡Justo lo que necesitaba! — Exclamó Nathan

    —¿Qué quieres decir? — Preguntó la coordinadora experta.

    Aunque los puntos de mi familiar bajaron un poco y ese Krookodile al fin estaba recibiendo algo de daño climático, éste fue ordenado a usar Tormenta de Arena, pero no para neutralizar el granizo como era lo lógico y predecible, sino que él creó una especie de tornado que, sorpresivamente, ¡Se chupó todo el granizo!

    —¡Así me gusta, Zweihänder! — Declaró éste mientras tomaba su mandoble y lo levantaba a dos manos — ¡Ahora dirige todo esto hacia mí!

    ¿¡Pero qué demonios!? ¡De nuevo mi primo ordenaba que un ataque fuese dirigido hacia su persona! ¡¡Está loco!!

    —¡Ese tal Nathan me da más miedo conforme más lo veo! — Declaró María Vera. No la culpo en lo absoluto… a mí también me llega a aterrar a ratos.

    No obstante, lo que sucedió después me hizo recordar que, como siempre, él lo tenía calculado. El vórtice de cambios climáticos se concentró en su espadón por un rato. Luego Nathan ordenó a su Pokémon que excavara, y soltó el poder combinado de los climas con un mandoblazo descendente… ¡Apuntando a Glaceon!

    —¡Ah! ¡Esquívalo pronto! — Ordenó May. Glaceon intentó apartarse del camino, pero una parte del ataque combinado le rozó un lado de su cuerpo

    —¡Emerge y golpea! — Dos palabras simples salieron de la boca del casaca roja y así continuó el castigo para la Pokémon de tipo Hielo.

    —Ay no… pobre de Glaceon — Dijo la pequeña de once años que estaba a mi lado

    —¡Ja! Tal parece que mi pana Nath no deja de sorprendernos… — Ike también dijo lo suyo

    ¿Acaso May está frita? Muy probablemente jamás había enfrentado algo así, y mucho menos en su propio terreno…

    Insisto… ¿Cómo rayos se le gana a alguien como mi primo?


    <<Fin del Interludio e inicio de división de Finales>>

    <<Volvemos al punto de vista de Nathan>>


    El marcador iba 85 contra 58 a mi favor, pero al ver lo agotada que estaba Glaceon, todo parecía indicar que la ruta más rápida era apostar por un Knock-out. Y para ello, mi Pokémon tenía muchas armas…

    —¡Lanzallamas, ahora! — Le ordené a Zweihänder, y éste expelió fuego de su largo hocico.

    —¡Glaceon, usa Substituto! — Se notaba la desesperación en May… Substituto recorta una porción de la salud de Glaceon y la hace más vulnerable. Seguro, perdí 7 puntos en el marcador, pero eso solo era una señal de que mi plan tenía que seguir firme: Noquear a Glaceon a como diera lugar.

    —Glaceon, creo que es momento de usar Descanso.

    ¿Descanso? Algo inusual a decir verdad. Pero también una señal de que mi plan reciente debía ser descartado. Aún tenía una ventaja de 20 puntos y en el reloj quedaban dos minutos y medio. Glaceon ahora estaba dormitando…

    Entonces pensé… ¿Y si el objeto en el cuello de Glaceon podía despertarla? Podría ser el aroma de una baya que despierte a los Pokémon de inmediato. ¡No podía arriesgarme! ¡Tenía que deshacerme de ese collar!

    —¡Zweihänder, usa Desarme!

    Mi Pokémon saltó hacia su rival y con un karatazo logró romper la correa del collarín. Entonces, Zweihänder tomó el objeto como un trofeo de guerra mientras May… ¿Sonreía?

    —¡Has caído en mi trampa, Nathan!

    De inmediato, un vapor salió del colgante. En cuanto Zweihänder lo aspiró, sus pupilas se dilataron… sus pestañas se entrecerraron y comenzó a bailar como si estuviera… ¿Borracho?

    —¿Qué rayos le hiciste a mi Pokémon? — Exclamé, exigiendo una explicación

    —¡Sabía que tu naturaleza calculadora te llevaría a arrebatar el objeto del cuello de mi Glaceon! Así que la hice bajar la guardia a propósito, para que tú te llevaras esa sorpresa… ¡No son bayas lo que tu Krookodile ha olfateado, sino Sotol!

    El público comenzó a vitorear más fuerte que nunca mientras yo quedaba anonadado… ¿En verdad ella había podido predecir lo que haría? ¡De veras que May es sorprendente!

    —Aunque debo admitir que no estabas del todo errado, Nathan. La verdad es que sí quiero despertar a Glaceon, pero no del modo que tú pensabas…

    Entonces ella sacó su celular y puso música a todo volumen. Era el mayor éxito de Jynx182… ¡Primera Cita!

    La letra pegajosa y melodiosa no tardó en despertar a Glaceon de su sopor… ahora era yo quien estaba en desventaja. La distancia en puntos se redujo a solo tres, y mi Krookodile estaba embriagado totalmente.

    —¡Glaceon, ahora usa Daño Secreto! — Ordenó la de senos grandes, mientras Glaceon se hallaba parada en un pequeño charco con arena húmeda. Ésta embistió a Zweihänder con fuerza mientras un destello rojizo la cubría. Más temprano que tarde me di cuenta de que a mi Pokémon lo habían quemado.

    Bueno, al menos ya se le había espantado la borrachera con el golpe…

    —¡No te dejes, compañero! — Le instruí a Zweihänder— ¡Usa Roca Afilada!

    De inmediato, él invocó muchas rocas puntiagudas, las cuales lanzó hacia su rival, pero ésta esquivó todas sin problema. Mis puntos se iban por el drenaje… solo me quedaban 44.

    —¡Glaceon, usa Rayo de Hielo!

    —¡Zweihänder, usa Lanzallamas!

    Los ataques de nuestros Pokémon colisionaron, creando una espesa niebla hecha de vapor. Lamentablemente eso nos ponía en desventaja una vez más, ya que la visión de mi Pokémon en esas condiciones no estaba ni cerca de estar al nivel que la de Glaceon… así que hice lo primero que se me ocurrió…

    —¡Usa Rugido una vez más!

    Predije que May ordenaría un ataque frontal, así que el rugido de Zweihänder detuvo a Glaceon antes de que intentara atacar una vez más y además apartó buena parte de la niebla.

    —¡Ninguno de los dos lados planea rendirse! — En efecto, Vivian… ¡Ni May ni yo siquiera pensábamos en tirar la toalla! — Solo falta un minuto para que esto termine, y el marcador está parejo…

    40 contra 49. Yo me encontraba debajo de momento… ¡Pero pensaba en retomar la delantera a toda costa!

    —¡Vamos, camarada! ¡Usa Tajo Umbrío!

    —¡Glaceon, esquiva y usa Doble Patada!

    Zweihänder se abalanzó salvajemente sobre su contrincante e intentó pegar un zarpazo cargado con energía oscura, pero el objetivo se agachó a tiempo y logró conectar con sus patas traseras en el vientre de mi Pokémon

    —¡Rechapos!

    —¡Excelente! ¡Ahora usa Carámbano!

    Un montón de picos helados dieron en Zweihänder, drenando un montón de su energía. Mis puntos se redujeron a 27 y solo quedaban 34 segundos.

    —¡Glaceon, ahora usa Daño Secreto!

    —¡Rápido! ¡Detenla con tu Cara de Susto!

    La zorrita de hielo intentó embestir, pero a medio camino se encontró con el rostro horripilante de mi Pokémon, lo cual la hizo retroceder

    —¡Lanzallamas, mi cuate! — Una orden rápida. Eso era todo lo que tenía… además de esperanzas de que ese Lanzallamas impactara y me diera la victoria.

    Pues de hecho impactó, pero Glaceon aún no se daba por vencida

    —¡Glaceon, ahora usa Rayo Hielo!

    —¡Esquiva y usa Cola Férrea!

    La Pokémon de Hielo disparó, pero mi cocodrilo saltó bien alto y comenzó a caer con intenciones de golpear a Glaceon una vez más con su dura y gruesa cola

    —¡Substituto una vez más! — ¡Mierda! ¡Había olvidado ese ataque!

    Ella había salido del peligro justo a tiempo. Con apenas tres segundos en el timer, esto ya estaba decidido.

    3… 2… 1…

    —¡¡Tiempo!! — Vivian exclamó para dar fin a este combate — ¡Es momento de comparar los marcadores!

    ¿Había caso en siquiera mirar las barras? Estaba claro como los cristales de Regice que mi puntaje había sido vastamente inferior al de May. 18 puntos contra 26. Solo quedaba escuchar el anuncio final…

    —¡Y nuestra ganadora de hoy es la participante May Balance!

    Era de esperarse. El público vitoreó como nunca… a este ritmo se iban a quedar todos afónicos coreando “May, May, May”. Mi Pokémon golpeó el piso dos veces… podía entender su frustración. Solo atiné a acercarme y poner mi mano en su hombro

    —No te sientas mal, camarada. Quizás hayamos sido derrotados hoy, pero al menos fue contra una rival de la más alta categoría.

    Acto seguido, mientras May estaba distraída celebrando con su Glaceon en brazos, mi Pokémon y yo nos arrodillamos ante ella, como un caballero se arrodillaba ante su gobernante, y declaré lo siguiente

    —Mi estimada May, me has derrotado en mi propio juego de mente. Con esto has demostrado que eres la verdadera reina de la Coordinación Pokémon. ¡Arceus salve a la reina May!

    Claro, no faltaron aquellos que rieron o me tiraron insultos al verme “humillado” ante la vencedora de esta contienda. Afortunadamente, no fueron muchos… ya todos conocían la personalidad nada arrogante que May poseía, y a ésta ya le salía un goterón en su cabecita.

    —Levántate, Nath. Me pones un poco incómoda.

    —Oh… lo siento. Por supuesto.

    Mi Krookodile y yo nos levantamos

    —En fin, fue un hermoso espectáculo para todos y eso es lo que cuenta al final de la noche, ¿No lo crees?

    —No podría estar más de acuerdo, pero… — May se mostró un poco dubitativa por un rato, hasta que me soltó la bomba — No estoy de acuerdo con tus métodos… solo eso.

    —Créeme que es mejor de esa forma. Carezco de la paciencia para ser un buen maestro para aquellos que me busquen personalmente. Soy más de explayarme en libros o hasta en PokéTube si la situación lo amerita.

    Ella me miró seriamente por unos instantes, pero después rió como una niña pequeña.

    —Creo que eres un completo enigma. Este truco que usé no me servirá la próxima vez que nos enfrentemos

    —Sin importar el resultado… — En eso extiendo mi mano — Solo procuremos divertirnos y darles una velada espectacular al público.

    —Concuerdo. Y debo admitir que el papel de insensible bastardo te sienta bien — Declaró ella al estrechar su mano con la mía. Me sonrojé repentinamente, sin saber si era porque jamás imaginé esa palabra altisonante saliera de la boquita de May (la cual está hecha más para tragar que para insultar, obviamente, pero si lo decía en voz alta ella me abofetearía, jejeje) o porque sabía que en el fondo ella me estaba dando un cumplido. Viniendo de ella, era un enorme honor — Además, eres buenísimo metiéndote en tu personaje. ¿Acaso investigas?

    —Soy todo un Nerd, ya lo sabes. ¡Jajajajajaja!

    En fin, al parecer para todos, este final fue muy feliz… inclusive para mí. Porque con cada derrota uno puede aprender mucho más que en mil victorias. Creo que haré un apartado bien gordo acerca de estrategias de coordinación Pokémon, un evento mil veces superior a esas pasarelas llamadas Tripokalón… pero eso sería harina con la que llenaría otro costal, en un futuro un tanto remoto.


    <<Epílogo: El Mal sí puede pagar…>>

    <<Esta última parte será narrada desde el punto de vista de May>>

    ¡Vaya días han sido estos! Es dos de Noviembre y Nathan ha partido a otro viaje. No recuerdo a qué región, pero seguro que está colaborando con una que otra investigación policial, al mismo tiempo que sigue escribiendo libros rechonchos. Lo voy a extrañar…

    La misma noche del concurso, él se disculpó con María Vera. Lo hizo de forma arisca y un tanto cruel, pero fue una disculpa decente al fin y al cabo. Cuando él preguntó si “no había rencores”, ella respondió… ¡Con una patada en las canillas! A mí me llegó a doler ver a Nathan saltar en un pie, agarrándose ese lugar en donde le habían pateado… mientras que Ike y Priscilla no aguantaron la risa. Pero no los culpo… yo casi me río. Casi.

    Volví a mi casa en Petalburgo. Justo a tiempo para despedirme de Max, quien ahora planeaba ir de viaje por Unova. Espero que él consiga llegar en un buen lugar en la liga que se viene… pero confío en que aprenderá mucho y atrapará un montón de amigos nuevos. En tanto, yo me dedicaría a descansar y comer lo que mi madre cocina… ¡Nadie hace mejor los Fetuccinis al Pesto que mi santa madre!

    Además, al ver la TV, las cámaras de la prensa rosa se posaron todas en la señora Heather Medina. Realmente era una persona desagradable y nepotista en el fondo. Sus declaraciones infortunadas causadas por su actuar neurótico prácticamente enlodaron su reputación.

    En retrospectiva, Nathan seguro que fue visto como todo un héroe a pesar de todo. Esperen… ¿Qué acaso no era él el villano de la historia?

    Bueno, eso no tiene la menor importancia. Pienso que he aprendido algo gracias a nuestro buen amigo de bandana metálica: El Mal sí puede pagar… si se ejecuta de manera impecable y se tienen buenas intenciones. Es un proceso delicado y riesgoso, pero alguien tiene que hacerlo. Es bueno que haya gente que quiera arriesgarse y pasar por la tangente de las reglas y lo establecido.

    Y María Vera… confío en que esa chica se convierta en una Maestra Pokémon. Aunque no antes que mi buen amigo Ash, ¡Jejejejejeje!

    FIN.




    El marcador iba 85 contra 58 a mi favor, pero al ver lo agotada que estaba Glaceon, todo parecía indicar que la ruta más rápida era apostar por un Knock-out. Y para ello, mi Pokémon tenía muchas armas…

    —¡Lanzallamas, ahora! — Le ordené a Zweihänder, y éste expelió fuego de su largo hocico.

    —¡Glaceon, usa Substituto! — Se notaba la desesperación en May… Substituto recorta una porción de la salud de Glaceon y la hace más vulnerable. Seguro, perdí 7 puntos en el marcador, pero eso solo era una señal de que mi plan tenía que seguir firme: Noquear a Glaceon a como diera lugar.

    —Glaceon, creo que es momento de usar Descanso.

    ¿Descanso? Algo inusual a decir verdad. Pero también una señal de que mi plan reciente debía ser descartado. Aún tenía una ventaja de 20 puntos y en el reloj quedaban dos minutos y medio. Glaceon ahora estaba dormitando…

    Entonces pensé… ¿Y si el objeto en el cuello de Glaceon podía despertarla? Podría ser el aroma de una baya que despierte a los Pokémon de inmediato. ¡No podía arriesgarme! ¡Tenía que deshacerme de ese collar!

    ¿O quizás no?

    —¡Repite tu Tormenta de Arena y dásela toda a Glaceon!

    Krookodile volvió a crear un enorme torbellino de color marrón, el cual se movió hacia su rival y la levantó en el aire. Ésta no parecía sentir dolor alguno, pero los puntos de May sí. Y se notaba en su cara: una de pura preocupación.

    En eso, extrañamente una parte del torbellino se tiñó de color verde claro. Ningún juez sabía cómo reaccionar a esto. No sabían si era algo que fue planeado por May o por mi persona.

    Definitivamente no era mi plan.

    ¿Qué demonios pensaba hacer May?

    Lo sabría en el momento en que Glaceon cayó al piso y se desprendió su collarín de bellota de oro. Éste desprendía unas chispas.

    —¡Perfecto! ¡Ese lindo collar ya no sirve! — Declaré de manera triunfal

    Posterior a eso pude ver a la Pokémon de tipo Hielo despertarse despacio. Parecía que su siesta no fue para nada reparadora. Ella se tambaleaba casi como… ¿Si estuviese borracha?

    Ahí deduje que mi rival había predecido que yo ordenaría a mi Krookodile robarse el collar de Glaceon tal como mi Watchog se robó la pañoleta del Poliwrath de María Vera.

    Muy astuta, May… ¡Pero no lo suficiente!

    —¿¡Cómo adivinaste, Nathan!? — Exclamó ella, viéndose muy crispada al respecto

    —¡Ni yo mismo lo sé! —Mi declaración fue sincera y sin ánimo de burlas — ¡Eres una mujer impredecible, May Balance! ¡Me forzaste a usar el instinto y el nivel más básico de la lógica!

    Y entonces, me fijé en el reloj. Apenas quedaban un minuto y 42 segundos.

    —¡Hora de arrollarlas! ¡Terremoto a toda potencia, mi pana!

    Zweihänder hizo vibrar la tierra con un rugido enorme y el tambaleo de Glaceon empeoró. A tal grado que cayó de costado. Esa falta de gracia le costó muchos más puntos a May. Apenas le quedaban 23.

    —¡No debemos dejar que esto pase de nuevo, Glaceon! ¡Ahora usa Rayo de Hielo! — Esa fue la orden que May dio, de la pura desesperación

    —¡Lanzallamas, compadrito! — Ordené. Ambos ataques colisionaron, pero como mi Pokémon estaba más fresco que el de ella, el ataque de Fuego prácticamente destruyó el de tipo Hielo a los pocos segundos. Glaceon quedó con unas cuantas quemaduras producto de esto

    Los abucheos podían despertar a los muertos. Algo irónico siendo Halloween, a decir verdad.

    —¡Ahora usa Tormenta de Arena en ti mismo!

    El siguiente paso de mi plan consistía en el sigilo. Zweihänder excavaría detrás de la cortina de arena que él mismo creó. Y atacaría desde abajo. Ya nos resultó una vez y todo parecía indicar que Glaceon no podría contrarrestar

    —¡Glaceon, cierra los ojos e intenta sentir a ese Krookodile con tu oído!

    Lo único que le quedaba a Glaceon era intentar sentir a su rival. No obstante, de nada serviría, ya que la idea no era atacar directamente. Es más, él emergió justo detrás de Glaceon…

    Y no lo hizo de cuerpo entero, sino que solo sacó su cabeza

    —¿Qué rayos? — Exclamó ella

    —¡Muéstrale tu peor cara!

    Y entonces mi Pokémon usó su Cara de Susto ante Glaceon, quien se aterró de verdad. Y posteriormente recibió un lengüetazo por parte del rival.

    —Creo que sabe a Nieve de Limón, ¿No te parece? — Le comenté casi al mismo tiempo de que el reloj llegara a ceros.

    El marcador final: 80 puntos contra 11.

    No fue un Knock-out como esperaba, pero el casi causarle un síncope a Glaceon era parecido. Vivian no tardó en anunciar…

    —¡El ganador de esta noche! ¡Joseph Nathaniel Spears y su Zweihänder!

    Y claro, los abucheos no se hicieron esperar.

    ¡¡BUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!
    ¡¡BUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU!!
    ¡¡ESTO ES BASURA!! ¡¡ESTO ES BASURA!!​

    Decidí ignorarlos de momento. Felicité a mi Krookodile con un abrazo, diciéndole que era la polla con cebolla. Pude ver que Glaceon estaba todavía respirando de manera agitada por el susto que se había llevado… May la abrazó suavemente para calmarla, y entonces dije

    —¡Blue Mary! ¡Tráele el botiquín!

    Desde la zona tras bambalinas, mi Nidoqueen apareció, vestida con nada más que un tierno gorrito de enfermera. También llevaba un botiquín, el cual acercó a May sin demora.

    Recién ahí, los abucheos murieron casi por completo.

    Era el momento perfecto para pedirle prestado el micrófono a Vivian…


    <<Interludio: Verdades como ladrillos>>

    <<Una vez más, tomamos el punto de vista de Priscilla>>

    Me lo vuelvo a preguntar: ¡¿Cómo demonios se vence a alguien como mi jodido primo?!

    Debería alegrarme, sí… después de todo, es un familiar mío. Mas no me acostumbraba a ver perder a May por un margen tan amplio. ¡¿69 puntos?! ¿¡Es esto una broma cruel del destino!?

    —Bueno, me quito el sombrero ante nuestro buen amigo Nath — Declaró Ike, haciendo justamente lo que dijo. Qué suerte para él vestirse de vaquero justo en ese día

    Pegué un vistazo rápido a María Vera. Ésta obviamente parecía estar decepcionada del resultado… ¿Acaso estará destruida y llorando por dentro? May es su ídola después de todo. ¿Lo seguirá siendo después de estos eventos?

    —¡Nuestro ganador de esta noche nos quiere dedicar algunas palabras finales! ¡Por favor escuchémoslo!

    Ese anuncio de Vivian tan repentino me tomó por sorpresa. ¿Nathan va a hablar a todos? ¿Cuál es el punto de dar un discurso aburrido si él ya demostró que, para pesar de muchos, fue el mejor en todas las categorías de esta competición?

    Entonces me acordé de algo. Con lo impredecible que es él… quizás qué cosas saldrían de su boca. Si ya fue capaz de cantarle sus verdades a Heather Medina, entonces hablar ante el público debe ser pan comido para él.

    Como él diría… “tantas posibilidades y tan poco tiempo…”

    Eso sí, apenas él pudo soltar “Estimados espectadores”, parte del público lo abucheó más fervientemente. No era una cantidad tan masiva, pero sí que se volvieron una molestia

    Entonces, Nathan decidió no guardarse nada

    —¡¿Me harían todos dejar de comportarse como unos Primeapes con Síndrome de Down?!

    Ahí sí que el público guardó silencio gradualmente. Y dudo mucho que fuese porque se sintieran identificados…

    —¡Este evento fue hecho para disfrutarse, no para abuchear a alguien en específico! ¡Y mucho menos cuando no hay nada de real valor en juego! A ver, veamos… ¿Cómo empezó toda esta caza de brujas en mi contra?

    Hubo un corto silencio…

    —Parece que ya ni recuerdan el que a contar los cuartos de final me comenzaron a llover los abucheos. ¡Y todo porque hice lo que cualquiera vino a hacer! ¡Ganar la batalla! ¡Oh, esperen! Que mi oponente tenía apenas once años… ¡¿Acaso no recuerdan a la famosa coordinadora Lisia en sus comienzos?! Ella comenzó teniendo apenas… ¡Siete años! ¡La enfrentaron a un tipo de veintiún años! ¡Son catorce de diferencia! La misma que tuvimos María Vera y yo. También recuerdo que Caleb Dreamer, el primer rival de Lisia, usó una estrategia agresiva similar a la mía… ¿Lo abuchearon a él en algún momento?

    Otro corto silencio…

    —Hey… recuerdo haber visto eso en un DVD que me compraron — Comentó la pequeña vestida de brujita.

    —Ooooh, noooo… no lo hicieron — Siguió mi primo — En esa ocasión pasó lo contrario. ¡Apoyaron a Caleb totalmente! ¡Y de todas maneras Lisia consiguió ganarle! Después fue a ¡Ella! a quien abuchearon. Por fortuna ella tenía a sus padres cerca… preguntó —Y entonces él hizo una imitación de voz bastante convincente — “Mami, papi, ¿Por qué la gente se ve tan molesta? ¿Por qué solo me dicen “Buuuu”?”. — Fin de la imitación — ¿Recuerdan eso, gente?

    Hubo otro silencio más, nublado solamente por algunos cuchicheos de “sí, yo estuve ahí…”

    —A ver, si nos remontamos a tiempos un poco más recientes. ¡La misma May Balance! ¡Ella debutó en esto a los diez años! ¡Su oponente fue nadie menos que el ahora famoso coordinador conocido como Drew! ¿Les suena de algo?

    Todo el mundo parecía conocer a Drew y dedicaron un sonoro y largo “Sí” a Nathan

    —Perfecto. En el primer combate que esos dos tuvieron, Drew prácticamente apabulló a May de una forma todavía peor de la que yo conseguí hacerlo. ¿Acaso lo abuchearon a él entonces?

    Todos en el público se miraban los unos a los otros, tratando de recordar lo que pasó unos años atrás

    —¡Lo vi por la tele! — Declaró Ike — ¡Ese cabeza de lechuga recibió muchísimos vítores!

    —No, ¿Verdad? — Continuó el muchacho vestido de soldado Casaca Roja — Oh, pero qué veo nueve años más tarde. ¡Ahora es cuando la defienden a muerte! ¿No se supone que ella ya es una experta en el tema y yo, comparado con ella, soy apenas un novato con muy pocas incursiones en el escenario?

    Una vez más, el público cuchicheaba entre ellos.

    —¡De aquí desprendo dos teorías no excluyentes, al igual que lo que pasó en mi encuentro con Priscilla! — Honestamente, no sé si sentirme halagada o avergonzada con esa frase rescatada por mi primo… — La primera es que desde el principio se ha creado una cultura de apoyar al favorito con todo y abuchear a más no poder al “Rapidash Negro”, y por ende, están lentamente convirtiendo esto en algo casi tan vacío y estúpido como un concurso de popularidad… ¡Como esas basuras de los Reality Shows!

    —Esa lógica tiene mucho sentido — Pensé. Parece que se comienza a valorar más la popularidad (o, en el caso de Nath, la falta de ésta) en lugar de las habilidades reales y el posible factor sorpresa.

    —Y aunque la primera es una costumbre completamente deleznable… — Prosiguió él — Prefiero cien veces eso a que se compruebe mi segunda teoría… ¡Y esa es que todos ustedes son una manga de hipócritas inconformistas!

    El público reanudó sus abucheos. Pero esta vez, cuando menos, tenían una razón sólida… después de todo, ¿Qué esperaba Nathan después de insultarlos abiertamente?

    ¡Espera un momento! Después de recibir tantos durante la competencia, unos pocos más no le harían ni cosquillas… ¡Él contempló la posibilidad desde un inicio y su corazón se endureció más!

    —Eso, eso, síganle… ¡No podría importarme menos! — Declaró él, poco menos que alentando a la gente que le tiraran pullas, haciendo gestos con sus manos sin caer en obscenidades — ¿Saben? Es irónico que esta sea la noche de Halloween, la noche en donde más miedo uno debe sentir. Y la verdad es que sí tengo miedo…

    —¿Miedo? — Me preguntó Ike — ¿De qué está hablando?

    Yo solamente me encogí de hombros. Pero mi primo nos daría una pronta respuesta.

    —¡Tengo miedo de que todos estén volviéndose tan políticamente correctos que se estén convirtiendo en un montón de blandengues! ¡Todo lo están interpretando mal! ¡Piensan lo peor de la gente que no está de acuerdo con ustedes! Siguen a las masas a ojos cerrados… y, irónicamente, ¡Ustedes también fueron invadidos por el miedo! ¡El miedo a pensar por uno mismo! ¡El miedo a arriesgarse! ¡El miedo a experimentar! Y por sobre todo, ¡¡El puto miedo al qué dirán!!

    El público se silenció de nuevo. En el fondo, a Nath no le faltaba razón. La sociedad en este último tiempo seguía la lógica del “o es blanco o es negro”… y él buscaba que no se perdiera ese matiz de gris tan necesario para toda situación.

    —Este día trece de octubre volví de mi último viaje… en ese entonces mucha gente me recibió a la entrada con bombos y platillos. También fui acechado por la prensa. Dos días después cumplí veinticinco años y los paparazzis seguían invadiendo mi sagrada privacidad. Pero podía entenderlo… no me podía enojar con gente que hacía su trabajo. Traté de contestar muchas preguntas en una entrevista radial que me consiguieron el día dieciséis. Me sentí incómodo, pero quise cumplirles de todas formas. Quise instruirlos. Los ratings de audiencia fueron muy buenos. Por ese entonces yo estaba en un pedestal. Miren qué bonito…

    Pequeña pausa para que mi primo pudiese tomar aire. Su Krookodile le acercó una lata de bebida y él se la bebió casi toda de un sorbo.

    —Quince días después, quise venir aquí a dar un espectáculo para el deleite de todos. ¡Carajo! ¡Incluso la famosísima May quiso venir acá a hacer esta noche una ultra especial! ¿Y es así como nos agradecen la voluntad? ¿Con un montón de pifias innecesarias? ¿Y todo porque usé el 100% de mis habilidades contra una joven de once años, la cual sabía desde el vamos en qué se estaba metiendo y contra quiénes podría enfrentarse apenas iniciara la segunda ronda? ¡¡María Vera, a pesar de perder ante mi persona, demostró ser cien veces menos pusilánime que todos ustedes!!

    Esta vez el público ni siquiera pudo abuchear.

    —¡También debo añadir una última cosa! Una de las figuras de la farándula de Kalos vino acá como jueza invitada. Ella me acusó tras bambalinas de ser una figura que ensuciaba la belleza de los Concursos Pokémon… ¡Oh! ¡Como si ella supiera siquiera de éstos! Ella es una estrella en una ciudad llamada Témpera ¡¡Conocida por el bajísimo coeficiente intelectual de sus habitantes!! ¡Ella no es ningún aporte a la sociedad y en el fondo todos lo saben!

    —Cuanta verdad, mi pana — Aplaudió Ike — Esos programas de la televisora de Témpera son un desperdicio total de tiempo.

    —¿Verdad que sí? — Respondió María Vera al vaquero gordo, sorpresivamente — Recuerdo que cuando tenía siete, habían caricaturas en ese canal y no esas aburriciones.

    —¿Acaso se fijaron en las puntuaciones que ella daba? ¡Siempre eran muy distantes a las que el señor Raúl Contesta y la Oficial Jenny aquí presentes daban! ¡Tenían un sesgo sospechosamente alto! Y no me refiero a que me diera a mí un 9,2 en mi presentación. Eso puedo dejarlo pasar… ¡Pero a mi buen amigo Ike, el concursante que vino justo después de mí, fue recompensado con un magro 6,4! ¡Estoy seguro de que a ustedes les encantó, porque pude escuchar los aplausos que Ike recibió entonces! ¡Yo mismo le hubiera dado nueve punto cinco! Porque no solo fue algo hermoso, ¡Sino que totalmente digno de las festividades!

    Ahora Ike recibió una ronda de aplausos extra. Había que reconocerlo… su Appeal sí debió haberlo hecho pasar de ronda, pero desafortunadamente pasó lo de Heather y su café.

    —Además… — ¿Acaso Nath no pensaba terminar pronto de hablar? — ¿No se dieron cuénta de que Heather se excusó diciendo que los Pokémon de Ike la hicieron derramar su café caliente? ¡Pamplinas! ¡Ella misma lo derramó y fingió asustarse! Porque si hay algo que reconocerle a Heather, es que en los programas que ha sido invitada, se las ha visto con Pokémon Fantasmas y no ha sentido miedo alguno… o cuando menos, lo disimula demasiado bien la vieja. ¿Y luego nos viene con que la han asustado? Ah, pero no fue la única vez… los participantes con los números veintinueve y treinta también se vieron perjudicados por otra arbitrariedad. ¿Qué acaso no les parece sospechoso que Heather derramase agua en su carísimo vestido en dos presentaciones consecutivas y diera notas por debajo del siete, cuando éstas merecían un ocho como mínimo?

    Otra vez el público se quedó pensando. Pero cuánta razón tenía mi primo… yo misma me fijé en esos “appeals” y efectivamente Heather los echó por tierra con ese truco barato.

    Aunque me pareció raro que no se valiese de mencionar el parentesco de María Vera con Heather Medina.

    —Bueno, ahí lo tienen — Y mi primo siguió parlando — ¡Su famosa Heather no es más que el epítome de lo que es la hipocresía! Que se devuelva a Kalos a hacer sus programitas mediocres, porque en el buen pueblo de Lavaridge… ¡¡No la necesitamos!!

    Una pequeña parte del público aplaudió a Nathan esta vez. Ike, María Vera y yo nos incluimos entre ellos. Yo personalmente debo felicitarle por tener los ¡¡Huevos!! De criticar a todos sin miedo.

    —Pero mientras siga habiendo gente en Hoenn influenciada por esa pusilanimidad instaurada por esa telebasura, yo no puedo considerarme bienvenido en esta región. Obviamente voy a excluir a Lavaridge, el pueblo que me vio nacer, crecer, combatir y campeonar. Y es con pesar que les digo… — Y esta vez él soltó un suspiro — ¡Que pienso mudarme!

    “¿¡¡QUÉEEEEE!!? ¡¡NOOOOOOOOO!!”
    “¡NO TE VAYAS, NATHAN! ¡NO TE VAYAS, NATHAN!”​

    Qué ironía más grande. Mucha gente que abucheó a Nathan en un principio ahora cantaba para que no se fuera. ¡¡Esos sí que son hipócritas!!

    —Antes de estos eventos había pensado en mudarme a Kalos y explotar el mercado allá… pero después de todo lo que he soltado, pienso que allá seré considerado “persona non grata” para todos. Pero bueno, ¿De qué me sirve ponerme a vender libros donde la gente prefiere una aburrida exhibición de chicas con sus mascotas viéndose todas tiernis y donde la originalidad es castigada en lugar de premiada como es en los concursos de acá? ¡Así que para todo aquel que le interese, me mudaré a Teselia! ¡Y quizás hasta abra un nuevo gimnasio allá en Icirrus, ya que Brycen hace un par de años se dedicó a la actuación a pleno! Además, me gusta ese clima casi polar que tiene. Prefiero ese tipo de frío en mi piel antes que el desprecio en el corazón de la gente superficial. ¡Todos los que me abuchearon y ahora cantan para que no me vaya! Les tengo un mensaje…

    Esta vez Nathan respiró profundamente y soltó con el poder de sus pulmones…

    —¡¡Me dan pena… y asco!!

    Ahora sí que entre el público reinaba el silencio. May volvió al escenario sin hacer ruido junto a la Nidoqueen de Nathan. Eso fue aprovechado por el eximio estratega para preguntar a la famosa coordinadora, lo más solapadamente posible.

    —Oye, ¿Cómo está tu Glaceon?

    —Tu Nidoqueen me ayudó mucho con los primeros auxilios, por lo que la Enfermera Joy declaró que a Glaceon solo le hace falta una buena noche de sueño para curarse. Muchas gracias por todo — Eso último lo dijo añadiendo su típica sonrisa cálida — A ti también, Blue Mary — También, cómo no, se la dedicó a esa Pokémon de tipos Tierra y Veneno.

    Posterior a eso, Nathan volvió a usar el micrófono

    —En vista al daño físico y sicológico que he causado a la Glaceon de May, he decidido renunciar al premio mayor y otorgárselo a May para que ella y sus Pokémon lo disfruten.

    —¿¡En serio lo harás!? — Preguntó la coordinadora con los Voltorbs enormes, con los ojos brillosos cual niña pequeña

    —¡Pero por supuesto! Quiero dejar este lugar lo más pronto posible ya que dije casi todo lo que tenía dentro de mí. Tengo maletas qué preparar… ¡Oh! ¡Casi lo olvido! ¡A todos los pseudo-ecologistas, a los hipsters veganos y a todos los que me abuchearon más por disparar al Tyranitar de Priscilla con un rifle! ¡Les recuerdo que es un arma de utilería! ¡Y que si no hubiera intentado detenerlo, más de la mitad de ustedes estarían enterrados tres metros bajo tierra! ¡¡Y también, que quede claro, que me dan todavía más asco y pena!!

    Acto seguido y antes de que el público consiguiera responder algo, él enterró su mandoble en el piso usando sus dos manos. Luego volvió a tomar el micrófono y declaró

    —Que Arceus salve a Lavaridge. Ya que no soy querido ni necesitado aquí.

    Eso fue lo último del kilométrico discurso de mi primo. Él devolvió el micrófono a Vivian y agradeció el tiempo que le dieron. También estrechó manos con May ofreciéndole una revancha en Johto algún día. Posteriormente… se marchó en silencio con sus Pokémon.


    <<Epílogo: Un verdadero héroe>>

    <<Esta última parte será narrada desde el punto de vista de May>>

    ¡Pero qué agitado ha estado todo! Fue un concurso que jamás olvidaré. En palabras de antiguos sabios, aprendí mucho más aquí, en una simple exhibición, que en docenas de victorias importantes que he tenido. Glaceon está saludable, pero por alguna extraña razón, ahora teme a los Krookodiles. Confío en que es un trauma pasajero y se le pasará.

    A la tarde del primero de Noviembre, Heather Medina demandó a Nathan por difamación… el proceso fue televisado en cadena nacional, pero nuestro amigo de la bandana metálica salió airoso y con el apoyo del público. La reputación de Heather quedó más mancillada que nunca y tomó el primer vuelo de vuelta a Kalos que encontró. Nathan, en tanto, fue aplaudido y ovacionado por todos los asistentes, y solo le bastó no retractarse en ningún segundo de todo lo que dijo. Al final, él declaró que consideraba quedarse viviendo en Lavaridge, solo porque sentía que todavía existía esperanza en la gente de esa región. Acto seguido, entonó, con una mano en el corazón, el himno de la ciudad de Lavaridge.

    En serio, ¿¡Quién diantres compuso esa cosa rara!? Mira que hablar de aguas termales y viejos pervertidos…

    El día tres de noviembre, Nathan decidió partir a otro viaje. Algo me dice que lo han reclutado para investigar movimientos criminales de algún grupo maligno, con base en alguna región lejana… ¿Alola se llamaba? Pues no importa, realmente… prometimos mantener contacto ocasional. Seguramente él hará las cosas bien.

    Después de todo, aunque en un principio pareciera un despreciable villano, se ha convertido en un verdadero héroe para todos en la región. Lo vamos a echar de menos.

    ¿Y María Vera? Bueno, supe que Nathan se disculpó con ella después de todo, por mostrar un lado no muy bonito de sí. Pero ella supo perdonarlo, y dijo que cortaría todos los lazos con su tía. Esa medida me parece un poco radical para mí, pero no puedo entrometerme.

    Yo, en tanto, invité a mi hermano Max y a Priscilla al buffet del premio, y parecía convencida de la genialidad oculta que su primo poseía. Ella también decidió dedicarse a tiempo completo a la coordinación Pokémon. Le conté sobre una nueva competencia basada en Sinnoh y la alenté a que viajáramos juntas. Ella aceptó de momento…

    También quise preguntar si ella tenía novio. Ella me dijo que no… pero yo confío en que eso puede cambiar. ¡Le presentaré a mi buen amigo Harley un día de estos!

    FIN.



    ========================================================​

    Ahí lo tienen. Una de mis mejores obras, para el foro que me vio nacer como escritor: CemZoo

    Me despido de momento, y recuerden que sus comentarios y sellitos son más que bienvenidos :B

    Hasta la próxima ;)
     
  11.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    ACABO DE RELEER EL CAPÍTULO 3 ¡NO RECORDABA LO EXCELENTE QUE ESTABA! RECORDABA QUE HABÍAN ENFRENTADO A ESA VIEJA CORRUPTA PERO NO RECORDABA LOS DETALLES, Y RELEERLO HIZO QUE SE SINTIERA INTENSO ¡HE HE! ME ENCANTÓ QUE FUERAS DESPIADADO CON LA PEQUEÑA DEMONIA ¡GENIAL! Y LA CARA Y RISA QUE PUSISTE, OJALA YO TUVIERA LAS AGALLAS PARA ENFRENTAR A ALGUIEN ASÍ.
    LUEGO SIGO
    ROJO Y NARANJA ¡CAMBIO Y FUERA!
     
  12.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    ¡HOLA MI PANA! SE QUE DIJISTE QUE PUSISTE UN FINAL ALTERNATIVO, PERO QUIERO RELEERLO POR PARTES ANTES DE LLEGAR A ESO
    EN FÍN, RELEÍ EL CAPÍTULO 4 ¡EXCELENTE COMO SIEMPRE! POR MUY FAVORECEDORA QUE SEA LA TAL HEATHER CON SU SOBRINA, NO PUDO CON LA EXPERIENCIA QUE POSEES MI PANA, AUNQUE LO DEL PAÑUELO SÍ ME PARECIÓ DEMASIADO.
    ME GUSTÓ CÓMO MANEJASTE LAS 2 PERSPECTIVAS, NO SE SI YO PUEDA HACER ESO
    ROJO Y NARANJA ¡CAMBIO Y FUERA!
     
  13.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    CAPÍTULO 5 RELEÍDO. DISCULPA LA DEMORA.
    EN FIN, POBRE MARÍA, LA VERDAD SÍ ME DA LÁSTIMA, PERO ME MOLESTAN ESAS ESCENAS CURSIS DONDE DAN DISCURSOS GAY PARA LEVANTAR LA MORAL DE LOS QUE SE SIENTEN AL.
    ¡NATHAN LE DIO SU MERECIDO A SU PRIMA! ESO LE PASA POR QUERER ATACARLO DE ESA MANERA, NATHAN FUE MUY DURO CON MARÍA PERO JUSTO.

    ESTOY DE ACUERDO MI PANA, Y LO PEOR ¡HAY QUIENES USAN LAS DIGI-EVOLUCIONES CONTRA POKÉMON SALVAJES! INCLUSO DE BAJO NIVEL, LOS QUE HACEN ESO TODO EL TIEMPO SON ENTRENADORES MEDIOCRES INSEGUROS DE SUS HABILIDADES Y LA FUERZA DE SUS POKÉMON QUE LO HACEN PARA OCULTARLO DÁNDOLE MÁS PODER A SUS POKÉMON


    TENGO HAMBRE, Y NO SE POR QUÉ PERO TENGO ANTOJO DE PECHUGAS DE POLLO Y UN VASO DE LECHE biggrin
    ROJO Y NARANJA ¡CAMBIO Y FUERA!
     
    Última edición: 22 Septiembre 2016
    • Gracioso Gracioso x 1
  14.  
    Rojo y naranja

    Rojo y naranja Cemzoonita

    Acuario
    RELEÍDO EL CAPÍTULO 6, NO RECORDABA DE QUÉ TRATABA.
    ME AGRADÓ EL CAPÍTULO, AUNQUE FUERA DE PURO DIÁLOGO.
    ESPERO NO TE MOLESTE PERO ME GUSTÓ LO QUE LE DIJO NATHAN A PRISCILLA DESPUÉS DE VENCERLA, SI SOLO QUERÍA VENGARSE PUES SE TENÍA MERECIDO ESE ESCARMIENTO. NORMALMENTE ESTOY A FAVOR DE LA VENGANZA, PERO TIENE QUE SER JUSTIFICADA.
    ME ENCANTA MAY TIENE BUEN CARÁCTER.
    EN 2 OCASIONES PRISCILLA MENCIONÓ QUE MAY TENÍA PECHOS GRANDES ¿LE TENDRÁ ENVIDIA?
    ROJO Y NARANJA (MUERDE UNA PECHUGA DE POLLO) ¡CAMBIO Y FUERA!
     

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