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Partida incompleta [Rol] ~-.Cazando Dragones.-~

Tema en 'Partidas en curso' iniciado por Faroth, 9 Enero 2012.

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  1.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    Parecía que Arón no quería responder, evitaba mirarme a los ojos, y no decía nada -Qué se cree este niño?.. Y pareciera tener 10-12 años por su comportamiento! bah... pero su estatura le hace aparentar más... pero no responder mis preguntas? si le estoy ayudando!- Esta claro lo que pensaba con respecto a la situación, aunque finalmente y algo resignado Arón responde -Esta armadura la saqué de mi casa. Ya te dije que mi padre es un mercader. Hay de todo en mi casa. Simplemente la sustraje. Y sí, me pesa demasiado. Pero cada derrota es un paso hacia la victoria final. Ya me acostumbraré a usarla y después de mucho caer, ¡seré invencible! Parecía haber mejorado el comportamiento del joven, pero llegado el momento de hablar de la maldición pude distinguir un nerviosismo enorme, no lograba hilvanar palabras, se le veía mas esquivo que nunca. Al final solo balbucea algunas cosas que no logré entender. Al menos cuando le hablé de Hyra asintió para disculparse con ella, que sin haberla llamado ya había aparecido -Siempre igual, viene y va sin que la llame- Pensaba con una sonrisa en la cara. -Lo siento... No quise llamarla demonio, señorita.- Le dijo Arón a Hyra, este parecía un tanto abatido. A Hyra se le veía feliz, lo podía decir por la gran sonrisa que llevaba, luego me mira y dice -Es un chico extremadamente educado. Me pregunto dónde habrá obtenido tan buena educación.- No alcanzo ni a pensar en qué decir, cuando Arón finalmente decide hablar de su maldición. -La maldición... la tengo desde que nací. Creo que alguien odiaba extremadamente a mi padre como para hacerle esto. Si alguien fuera de mi familia o mi hogar me miran directamente al rostro, desaparecen para siempre, se alejan, se van y no vuelven. Ya me ha pasado muchas veces. Algunos he sabido que han muerto...- Me encontraba sorprendido, no recordaba haber escuchado nunca de una maldición así.. tanta era mi sorpresa que sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo, desde la base de la espalda hasta el mismísimo cuello. Poso mi mirada en Hyra, quizás ella tenía alguna respuesta, más solo la veo levantar los hombros para luego decir -A mí que me registren. Sé que no está mintiendo. Es más. Creo que jamás había escuchado palabras tan bellas para una maldición tan fea como la que tiene esta... persona.- A pesar de todo estaba tranquilo -Si realmente tiene esa maldición, mientras esté con su casco puesto no debería ocurrirme nada...- No había dicho una palabra en un buen rato, estaba tranquilo, pero no sabía como proceder. Sentí algo de impaciencia, miraba a Hyra con Arón, parecía que se llevaban bien luego del mal comienzo que tuvieron. Poco a poco surgía curiosidad en mi acerca de Arón y su maldición, claro que algo parecía no andar del todo bien -Siento que he olvidado algo...- Era solo un presentimiento, pero no podía recordar... -MIERDA! EL FESTIVAL!- exclamé finalmente. Había recordado que hacia allá me dirigía, y mejor omitir las horas de retraso.
    -Ok, Arón. Tu quieres ir al festival, no? Esta será tu primera prueba. Demuéstrame que eres capaz de ello. Debemos apurarnos, correremos a la taberna y me gustaría que pudieses ir conversando mientras lo hacemos. Te crees capaz?- Le pregunté a Arón con mirada muy seria. El atraso era algo que no podía seguir pasando por alto -Maestro discúlpeme! ahora me enfocaré en recuperar el tiempo perdido, usted solo obsérveme!- -Arón, VAMOS!- Dicho esto comienzo a correr, lento en un comienzo para que Arón pudiese seguirme -Espero decida venir, que quiero seguir preguntando algunas cosas aún- Avanzado algunos metros me detengo y doy vuelta para decir, -Arón! Vamos, no te quedes atrás!.. y dime, Cómo se llama tu padre? y aprovecha para contarme cuántos años tienes, niño- Ese 'niño' se lo digo con tono semi-burlesco, entendiéndose como broma. Le hago un ademán con el brazo, acompañado por una gran sonrisa para que venga conmigo.
     
  2.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Kreuz:
    Sientes chispas mágicas entre tus dedos mientras sonríes. Por ahora pasaba desapercibido para los enemigos de Ximlit. Analizas la situación y decides que lo mejor es ayudar a Aeres. Con mucha concentración e invocando con palabras arcanas a la combinación de fuego y viento, comienzas a generar mucha energía entre tus manos.
    Luego, levantando los brazos en perfecta sincronización, gritas con mucha fiereza, acabando el hechizo:

    - ¡TORNADO ÍGNEO! - Comienza a soplar un fuerte viento al rededor del mago blanco. Éste se desconcentra y Aeres parece recuperar su movilidad. Pero eso no es todo, el calor se vuelve insoportable en el ambiente, y rápidamente comienzan a aparecer destellos de fuego, relámpagos rojos que giran al rededor del mago. Hasta que, sin que nadie pudiese hacer nada para evitarlo, comienza a generarse un tornado que se enciende con el fuego de tu magia y rodea completamente al mago blanco. Éste sale elevado por los aires con toda su ropa chamuscada, y cae varios metros más lejos.

    Boren se detiene en la lucha, y Ximlit te mira con asombro, parecía que iba a decir algo a tu favor, cuando Boren reacciona y lo golpea con el escudo en la nuca. Ximlit cae al piso con un hilo de sangre en la cabeza. La voz de Aeres ahora se escucha intensamente.
    - ¡Berilia! ¡Ven a Mi! - Y de pronto, comienza un leve temblor. De la tierra se abre un agujero del cual sale un Troll. Su cuerpo es de rocas sólidas y granito. Sus brazos parecen ser micromontañas que se llevan todo por delante. El Troll agita su puño derecho para impactar a Boren en el pecho. Éste último vuela para caer cerca del mago blanco, sin dar señales de vida. El troll, luego de aquel ataque, vuelve a la tierra de la cual salió, y parecía que nunca había estado allí, si no fuera por la sangre que manaba del costado de Boren.

    Había sido una batalla corta, al parecer. Tu magia junto a la invocación de Aeres, la habían terminado rápidamente. Ximlit yacía en el suelo y el que en un momento fuera el contrincante de Gworlk no daba señales de encontrarse por ningún lado. Tal vez había huido sabiamente. El guía del otro grupo se hallaba unos cincuenta metros a la distancia. Todavía observaba todo con atención.

    Aidan:
    Te disculpas y te acercas a Iz, quien estaba escrutando la oscuridad a solas. Hacía un poco de frío, pero de igual manera parecía que el tronco encendido que tomaste para iluminar tu camino, le molestaba a sus ojos. Al parecer no era una mujer que disfrutase de la compañía, pero aunque se veía claramente incómoda, no te dijo nada. Estaba atenta.... algo llamaba su atención. Apenas abres la boca para hacer tu primera pregunta, ella te hace callar de inmediato llevando su dedo índice a tu boca.
    - Shhh - te dice, y luego, con tono lúgubre, pero sin mirarte, sino que con la vista clavada en la oscuridad, añade - Yo que tu apagaría eso y no hablaría muy fuerte. Algo nos está acechando.

    Koneko y Sasha:
    Aidan dejó la hoguera y se encaminó hacia donde estaba Iz, uds mientras tanto, se quedaron en silencio unos momentos. Silencio que fue roto por Koneko, quien se dirigió a sus compañeros de viaje.
    - Bueno, primero... - responde Dragor - podría decirte que lo difícil del bosque de los ecos muertos es no perderse. Algunos lugareños dicen que los árboles tienen vida allí, y que por eso los caminos parecen cambiar. No hay mapas ni sendas definidas en aquel bosque. Lo bueno es que además de ser algo complejo de atravesar, no hay grandes peligros en él. No hay criaturas extremadamente peligrosas que habiten allí.... a menos...
    - A menos que caigas accidentalmente en un nido de arañas gigantes. - Finaliza Sasha mirándote fijamente. - La verdad es que si uno conoce la zona puede no perderse jamás y nunca atravesarse con ningún peligro... pero... si uno no es precavido, puedes terminar con cincuenta arañas gigantes encima. Del tamaño de perros grandes. Además de saltar, lanzan un veneno que te duerme por varias horas. Te cuelgan de los árboles para mantener tu carne en buen estado, y cuando estén hambrientas, te devoran mientras todavía vives. Es algo aterrador que espero no vivas nunca.
    La historia daba miedo. De pronto, sentías que en la oscuridad veías varios ojos mirando en tu dirección. Racimos de ojos espiando detrás de los árboles, tejiendo trampas a tu alrededor. Un escalofrío recorrió tu cuerpo mientras pensabas en ello. Dragor continuó hablando y relajando el ambiente.
    - Sobre Iz... creo que había escuchado historias de elfos oscuros... pero jamás lo había comprobado. Me parece que hay una enorme tribu guerrera de elfos en tierras más lejanas de las que cualquier hombre ha ido. Y se supone que son los guerreros más fieros y adiestrados del mundo. No se escribe mucho de ellos y son muy desconfiados y reservados. Cuando alguno elige ir a la ciudad, suele no entablar relaciones con nadie y no decir mucho de su vida. Son simplemente una leyenda. Al menos es todo lo que yo he escuchado. En realidad nunca había visto a un Elfo Oscuro antes. Pero me parece que las historias son ciertas... y si lo son. Estos elfos también son peligrosos, ya que por un pecado secreto fueron marginados y exiliados de las tierras de los Elfos. Son.... unos renegados.

    Joseph:
    A Arón le cambia inmediatamente el ánimo ante tu acción de avanzar. Parece que mientras más se aleje la conversación de su vida privada, mejor ánimo tiene el muchacho. Pero luego te das vuelta y sigues haciéndole preguntas. Arón parece no querer responder. El joven comienza a correr a tu paso. Al principio ibas lento y te das cuenta que Arón puede seguirte. Hyra vuela a tu costado también, riendo y brillando. Comienzas a acelerar, y te das cuenta que Arón está sobreexigiéndose bastante. Pero puede ir a tu paso. Decides mantener un paso acelerado pero tranquilo. Ibas bastante rápido pero sin exigirte, y Arón iba con su armadura sonando y su respiración agitada. Estaba haciendo un gran esfuerzo.
    Unas cuadras más allá, Arón hace un mayor esfuerzo todavía para hablar.
    - ¿Por qué no me cuentas un poco de ti? ¿Acaso no sabes que es mala educación no presentarse cuando la otra persona se ha presentado ya? Que la linda señorita hubiese dicho tu nombre no cuenta como presentación - Hyra se ruboriza un poco y acelera su vuelo para ir delante de uds. Mientras se desplaza, una estela de pequeñas luces quedan flotando en el aire antes de desaparecer.
    Ya no quedaba tanto para llegar a la taberna. Y la cantidad de gente que había en las calles iba en aumento, por lo que daba la sensación de que todavía estaba siendo muy concurrida. Había cada vez más guerreros, aunque la mayoría se dirigían al norte, probablemente a la salida de Argat.
     
  3.  
    Kreuz Soleil

    Kreuz Soleil Cemzoonita

    Acuario
    Había sido un despliegue mágico más que satisfactorio. Al parecer, a pesar de ser un hechizo que aún no había dominado al nivel de los elementos básicos, había logrado canalizar Tornado Ígneo de manera ofensiva, a diferencia de su formato defensivo original.

    Pero ya debía volver a la realidad.

    -Golpe contundente en la nuca, sangrado...-

    Se acerca a donde yace Ximlit en el suelo, a comprobar el estado del mismo.

    -El cuello es una zona con un potencial tremendo de daño... vias respiratorias, arterias carótidas, sistema nervioso central...-

    Acto seguido, se prepara para aplicar su magia, esta vez aplicando su otro hechizo diseñado.

    -Señor Bland, uno de los miembros del otro bando ha desaparecido, y el guía suyo aún nos observa, le pediría por favor que mantuviese la guardia junto con el Señor Gworlk ante cualquier amenaza inesperada, yo me encargaré de las heridas del Señor Ximlit...-

    Se concentra en la zona donde se puede observar el efecto del impacto, posa sus manos a una distancia de la herida, y canaliza su magia.

    -Curación!-

    [Creo que esto usa agua y tierra como catalizadores? si es asi, usaría agua de la que tengo disponible para beber en la bolsa de viaje]
     
  4.  
    Toronja

    Toronja Cemzoonita

    Escorpión
    Rápidamente apagué mi improvisada antorcha con la mano: mala idea. Tuve que ahogar un grito, pero no había tiempo de sentir dolor. Me quité la espada del cinto pero sin desenvainarla, pues no me agrada blandir algo tan peligroso si no es necesario. Espere en silencio. La mano me escocía.
     
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  5. -a.... arañas?- el escalofrío invadió completamente mi cuerpo, sentía como si mi cabello se erizara completamente al imaginarme aquella situacion de estar rodeado por arañas gigantes dispuestas a comerme aun vivo, asi que intenté relajarme -tenemos al guía, tenemos al guía asi que no pasará nada- pensaba calmandome a mi mismo, pero sentí como si estuvieran ahi, mirandome y asechandome, asi que volteé a todos lados algo disimulado intentando calmar mis emociones y mi paranoía ante aquella situacion... pero apenas estaba examinando el rededor cuando la voz de Dragor interrumpió aquel pensamiento... por suerte para mi

    - Sobre Iz... creo que había escuchado historias de elfos oscuros... pero jamás lo había comprobado. Me parece que hay una enorme tribu guerrera de elfos en tierras más lejanas de las que cualquier hombre ha ido. Y se supone que son los guerreros más fieros y adiestrados del mundo. No se escribe mucho de ellos y son muy desconfiados y reservados. Cuando alguno elige ir a la ciudad, suele no entablar relaciones con nadie y no decir mucho de su vida. Son simplemente una leyenda. Al menos es todo lo que yo he escuchado. En realidad nunca había visto a un Elfo Oscuro antes. Pero me parece que las historias son ciertas... y si lo son. Estos elfos también son peligrosos, ya que por un pecado secreto fueron marginados y exiliados de las tierras de los Elfos. Son.... unos renegados. -Terminó de decir Dragor.

    Me quedé perplejo ante tal situacion... y... si... ella es una Elfo Oscuro?, porque razon estaría intentando cazar un dragon? si se supone que no le gusta el contacto con las personas, porque entonces vendría a un concurso tan concurrido? esas preguntas me llenaron el pensamiento, no sabía darles respuesta, era muy extraño... - pecado secreto? - me atreví a contestar ante tal historia - que interesante, pero aun me queda una duda... que es lo que esta buscando un elfo oscuro al cazar a un dragon?, no me puedo explicar que es lo que conseguirá ella, y, por otra parte, entonces eso quiere decir que no nos podemos fiar completamente de ella no?, algo oculto es lo que busca, al tener que salir de esa tierra tan lejana y venir hasta aqui solo por ello... que interesante, este viaje se pone cada vez mejor - sonrío de medio labio haciendo un gesto de gusto, sin embargo, era todo apariencia, aun sentía esa horrible sensacion por las arañas, en definitiva esa imagen no me había agradado en nada...
     
  6.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    Pude notar que Arón definitivamente no quería responder, aun así me seguía -Bueno, debo olvidarme de él y las preguntas y centrarme en llegar a la taberna.- A medida que aceleraba un poco el paso, Arón se veía cada vez más sobre exigido, pero podía seguirlo -Se está esforzando bastante.. creo que este ritmo es suficiente para él y no es molesto para mi.- Había decidido mantener un paso acelerado pero tranquilo, un poco más y seguramente el pobre Arón no podría mantenerlo. Pero me sentía un tanto trastornado, ofuscado. Quería saber más de Arón y su maldición, pero no respondía más, ni siquiera me había dicho su edad aún, menos el nombre de su padre. El tiempo pasó hasta que Arón, haciendo un gran esfuerzo decide entablar una pequeña conversación.
    -¿Por qué no me cuentas un poco de ti? ¿Acaso no sabes que es mala educación no presentarse cuando la otra persona se ha presentado ya? Que la linda señorita hubiese dicho tu nombre no cuenta como presentación.- Es cierto, con el choque, las preguntas y la intriga de la maldición había olvidado por completo presentarme -Tiene razón, que descortés... pero él no me quiere responder, debería decirle mi nombre? que él me dijese el suyo fue una tarea compleja.- Pensaba mientras seguíamos caminando, al mismo tiempo que observaba a Hyra adelantarse dejando luces flotando en el aire y luego desaparecer.
    -Mi nombre es Joseph, Joseph Stormwind. Con todo el asunto del choque, y luego mi sorpresa por escuchar de tu maldición había olvidado por completo presentarme.- Le digo con una gran sonrisa y al mismo tiempo disminuyo el ritmo, no a tal punto de caminar, sino que sutilmente más acelerado que una caminata, al fin y al cabo seguía atrasado. -Soy un invocador, creo que ya has conocido a mi amiga Hyra... quizás ya te imaginabas qué es lo que yo hacía.- Dije sonriendo, cuando hablo de Hyra o de ser invocador me pongo feliz, recuerdo a mi maestro, lo que también me da mucha fuerza por la promesa hecha a él. Inconscientemente vuelvo a acelerar el paso. -Voy a participar del Festival para convertirme en el mejor invocador, el más reconocido de la región. Es la promesa hecha a mi maestro en su lecho de muerte.- Miro a Arón fijamente a los ojos, con una convicción total e inquebrantable y le digo muy seguro, -Voy a derrotar al dragón y saldré airoso de este festival, el mundo me va a conocer y haré que mi maestro se sienta orgulloso de mi.- Hago una pequeña pausa y relajo la mirada -Nos estamos acercando, Arón. Observa, cada vez más guerreros, quizás aun hay tiempo.- Le dije mirándolo con una gran sonrisa :)D) -Mmm.. van al norte, creo que es algo importante, lo recordaré...- Le hago una pequeña seña a Arón para que apuremos el paso. -Vamos! Ya queda muy poco... Espero que mi descortesía por no presentarme no te haya hecho enfadar.- Le guiño un ojo -Y también espero ser ahora lo suficientemente bueno para escuchar al menos tu edad, y no estaría mal saber el nombre de tu padre.- Le digo alegremente a Arón, aunque mi mente ya estaba casi de lleno en el festival -Estoy llegando al fin, maestro, este será el principio de nuestra historia!-
     
  7.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Kreuz:
    Habías tomado el control de la situación sin darte cuenta. El señor Ultros, unos metros más allá, sonreía satisfactoriamente. Al parecer se había encariñado contigo. Gworlk se dio media vuelta para mirar a su alrededor. Aunque parecía que no sabía buscar bien. Aeres Bland se dedicó a custodiar de cerca y con un hechizo preparado a los dos hombres caídos e inconscientes, que estaban siendo cuidados ahora también por su guía.
    Te concentras en la zona del golpe de Ximlit, pones tus manos a una distancia de la herida, canalizas tu energía y abres la cantimplora de agua, para que ésta salga en la cantidad justa para curar.
    Pero justo antes de pronunciar el hechizo, una mano veloz te afirma por el cuello de tu camisa y te desconcentra. Era la mano de Ximlit mismo, que al parecer no aceptaba tu ayuda.
    - ¿Que pretendes hacer, gusano? - Te dice, con una rabia tremenda en su voz. Probablemente por la humillación de que todos lo vieran tendido en el suelo. - No te necesito ni a ti ni a nadie. Puedo hacer esto solo.
    Te empuja hacia atrás y caes sentado en el suelo. Ximlit el negro se levanta pesarosamente, pero manteniendo su orgullo. Se le veía con la cara llena de tierra, sangre en su cuello, pero con unos signos vitales de la puta madre. Era sin duda un hombre muy, pero muy fuerte. Tu guardas silencio mientras el guerrero toma su Claymore del suelo y la guarda en su espalda.
    - Bien, muchachos, es hora de continuar. - Dice Ximlit, Se limpia un poco la cara y el cuello con agua de su cantimplora, y escupe hacia donde estaba Boren con el mago blanco en el suelo. El señor Ultros llega a tu lado, y en un susurro te dice - Muy bien hecho, muchacho. Creo que pocas veces en mi larga vida he visto magia más espectacular que esa. Sin duda eres mucho más de lo que ellos creen - Te sonríe amablemente.

    Toronja:
    Ante tu acción de apagar la antorcha [xD] Iz te mira sorprendida y cuando ahogas el grito y pones cara de dolor, ella sonríe y deja escapar una risita involuntaria. Pareciera que era de esas personas que son extremadamente duras y nunca sonríen, pero de alguna manera habías logrado que ella riera. Te mira fijamente y por primera vez, con tus ojos envueltos en lágrimas por el dolor, sientes que Iz te mira de verdad. Sus ojos rojos traspasaron los tuyos y su sonrisa era extraña en una cara que siempre permanecía seria. Hubo un momento de tensión. No estabas acostumbrado a eso, y ni sabías de qué tipo de tensión era... pero algo pasó allí. Duró una milésima de segundo, pero allí estuvo.
    El momento fue interrumpido por un silbido. Algo pasó silbando muy cerca de tu oreja y te agachaste como reflejo luego de que pasara. Era una flecha, que quedó clavada en el suelo a un metro de tu pie. Iz miró atentamente la flecha en la oscuridad.
    - ¡Goblins! - dijo en un susurro audible para ti.
    Acto seguido, se puso de pie, tensó el arco de Sasha y se quedó inmóvil durante lo que te pareció una eternidad. Escrutaba la oscuridad. Para ti. adelante no había nada más que negro. No se veía nada. Pero ella parecía ver perfectamente.
    Tan perfectamente, que cuando soltó una flecha, que salió aullando hacia adelante, a las pocas centésimas de segundo siguientes se escuchó un gorgoteo animal. Un goblin había sido atravesado en la garganta.
    - Debemos ir con los demás, creo que son demasiados. - Dijo Iz, cuando de pronto, al volverse para ir a la fogata, un goblin saltó de la oscuridad, con una espada curva y maltrecha en cada mano, vistiendo nada más que un taparrabos. Los miraba en la oscuridad con sus ojos enormes, y de cuando en cuando lanzaba un gruñido agudísimo. Medía aproximadamente un metro y su escaso cabello le caía en los hombros como hilos descocidos. Su nariz eran dos agujeros en la cara. Sus dientes, torcidos y filosos, se exponían y amenazaban.

    Sasha y Koneko:
    Dragor no sabía que responder. Sasha, al igual que Koneko, parecía saber tan poco de los elfos oscuros que no había forma de participar en la conversación. Se generó un silencio de paz. Donde los pensamientos de cada uno entraban en las mentes, hacían un espacio, y se quedaban allí reposando. Rumiando. Intentando encontrar una salida a un puzzle al cual todavía le faltaban demasiadas piezas. Pero todos tenían claro que era extremadamente probable que el viaje finalmente les diera las partes restantes para poder sacar las respectivas conclusiones del caso. Tal vez la verdad llegaría tarde o temprano.
    El momento de silencio y paz, de pronto, fue roto por sonidos furtivos que provenían de la oscuridad. Algo se acercaba.
    Sus oídos se agudizan y pueden escuchar movimientos lejanos. Hasta que un chillido ahogado les llega de pronto a los oídos. Parecía ser los sonidos de...
    - Goblins - dice Dragor con seriedad, desenvainando su espada. - Debemos tener cuidado. ¿Dónde están los demás? -
    Había llegado el tiempo de luchar.

    Joseph:
    Arón parecía satisfecho con tu introducción, pero una vez más se encogió de hombros cuando le hiciste preguntas de su vida privada. Iban apurando el paso pues ya estaban cerca. Arón iba mirando fijamente al frente. Parecía luchar con sus pensamientos. A los pocos minutos, Arón empieza a decir
    - Caray, Joseph, acaso un hombre no puede tener vida pri..... - y enmudeció y se detuvo completamente.
    Eso te asustó un poco, y frenaste completamente con él para ver si estaba bien. Te acercas, pero justo antes de preguntarle, él levanta un brazo con un dedo rígido y extendido en una dirección precisa.
    - L... l.... la..... LA TABERNA!!!! - gritó Arón con un chillido agudo de niño. Era realmente algo MUY lejano a un guerrero. De pronto, te dio la sensación que ibas a tener que cuidarlo siempre. Pero todos aquellos pensamientos de cuidador de niños se esfumaron cuando volteaste rápidamente y la viste.
    Realmente era una taberna nada espectacular. Cuatro pisos y bastante amplia. Vieja, desgastada. Rallada, maltratada por el tiempo y los borrachos, lúgubre y sin demasiadas corrientes de aire.
    Para ti, era como ver el palacio de la victoria. De oro y plata, de marfil y brillantes diamantes por todos lados. Era como la estrella guía de todo viajero perdido. La famosa taberna del Dragón Degollado. Habías pasado muchas veces por allí, pero en general era tan callada por los días que poco se podía apreciar de ella. Y aunque ahora había mucha más clientela de lo habitual, en todos los demás aspectos seguía siendo lo mismo. Sólo cambiaba tu percepción personal. Aunque con horror pudiste ver que habían mucho menos guerreros que los esperados. Eso significaba que la gran mayoría ya habían partido. Pero no perdías las esperanzas. Olvidándote de Arón, corriste hacia la taberna y entraste para ver qué había dentro. Había clientela habitual. Gente bebiendo sus copas y vasos gruesos. Alguno que otro dormidos en el suelo o mesas de ebriedad (Aunque recién empezaba a atardecer), y otras cosas típicas de taberna.
    Cuando de pronto, lo viste. Sabías quién era porque uno sabe quién es la mano derecha del emperador de Urwald. Era el consejero más sabio del emperador. Pero no lo conocías sólo por eso. También era el organizador del "Festival de los Dragones". El señor Bregan.
    Ahora estaba en una mesa alejada, con aspecto abatido, sentado junto a otros dos ancianos de igual cansado semblante, y tomaban unas copas de vino tranquilamente en sus mesas. Al parecer, ya habían cumplido su labor en el festival, y con horror, sabías cuál era: darle inicio a todo. Es decir, ya había comenzado y tú habías llegado tarde.
     
  8.  
    Kreuz Soleil

    Kreuz Soleil Cemzoonita

    Acuario
    Estuvo a punto de contestar algo más, pero ya no tenia importancia. El orgullo de Ximlit parecía ser una de las principales fuerzas que lo movían y no pensaba intentar enseñarle humildad.

    -Paciencia... Paciencia... imaginate que estás otra vez dando clases al sobrino del senescal... un cabeza dura como sólo hay uno- Mira a Ximlit- Bueno, dos...-

    Entonces gira hacia el señor Ultros. Le habia escuchado, y se sentía reconfortado de haberse ganado el aprecio del anciano.

    -Gracias por eso... espero poder aprender más acerca de como usar mi magia en este viaje - Mira a los otros 3 - Y espero poder aprender más de ellos... de una manera u otra, son mi equipo.-

    Mira hacia el guía del otro equipo, el cual se había acercado a ver al equipo al que estaba dirigiendo.

    -Por un momento sentí que el entraría a ayudarlos... estuvo observando muy atentamente todo el combate... pero los guías realmente no toman partido en las dificultades del camino de sus equipos, verdad?-

    Camina siguiendo al grupo una vez más, conversando con el Señor Ultros.
     
  9. el silencio se hizo algo profundo, algo tranquilo, los pensamientos seguían rodando mi mente hasta que los sonidos casi imperceptibles se pudieron escuchar y poco despues, un chillido rompió aquella tranquilidad...
    - goblins? - pregunté levantandome rapidamente y colocando una flecha en mi arco, dirigiendola hacia donde se escuchaban los ruidos - hasta hace poco se veía una luz hacia aquella direccion - ladeando mi cabeza hacia la direccion en donde se fué Aidan - preo ya no logro verla, será prudente ir para allá o esperar aqui? - concentrandome casi completamente en todos esos ruidos tenso mas mi arco preparandome para lanzar la flecha... esperando el mas minimo chillido para lanzarla hacia la direccion del sonido...
    - tranquilo... lo tienes... concentrate... mente en blanco -...
     
  10.  
    Toronja

    Toronja Cemzoonita

    Escorpión
    -Demonios, son muchos-pensé- quizá debería desenvainar. Pero está oscuro, y en medio del caos quizá me sería difícil distinguir entre mis enemigos y mis amigos.

    Decidí seguir adelante en mi idea de pelear con la espada envainada y no desistiría a menos que fuera realmente necesario. Empuñé la espada con ambas manos y, usándola como si fuera una porra, me lancé sobre el goblin que estaba delante nuestro.
     
  11.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    Este niño no quería decir nada más. Ya no sabía qué pensar -Esconderá un secreto aún mayor que su maldición?... me habrá mentido?... pero Hyra dijo que él no mentía...- Todo fue interrumpido por el mismísimo Arón -Caray, Joseph, acaso un hombre no puede tener vida pri.....- Arón enmudeció, me preocupé y detuve mi avance hacia mi destino. Regreso algunos pasos para ver que Arón se encuentre bien, pero antes de poder decir alguna palabra, Arón indica con su dedo una dirección, -L... l.... la..... LA TABERNA!!!!- gritó Arón. Doy media vuelta, me encontraba extasiado, contento, ansioso, cegado. Era una taberna normal, pero para mi era como ver el paraíso. Finalmente había llegado -Al fin, aquí comienza todo... obsérveme maestro!- Miro un poco más detenida y calmadamente la taberna. -Demonios, tan pocos aventureros? Esto puede ser malo...- Independiente de todo, me dirijo a la taberna, tenía que entrar -Uno nunca sabe.. quizás mis compañeros siguen acá..- Todo parecía normal, gente ebria, gente conversando y bebiendo, al parecer había llegado tarde. Un sentimiento de tristeza y preocupación me invadió, me sentía un poco perdido, asustado -Mi maestro se va a sentir muy decepcionado de mi...- pensaba. Sin embargo todas esas sensaciones desaparecieron en un abrir y cerrar de ojos, lo había visto, una pequeña luz de esperanza, era el conocido organizador del festival, el señor Bregan -Si todos se fueron, el señor Bregan me podrá decir qué hacer- Me pongo un tanto nervioso luego de decidir qué iba a hacer. Camino lento, pero decidido, era mi única y mejor oportunidad. Ese pequeño lapso de tiempo se me hizo eterno, tenía el cuerpo tenso, dirigirle la palabra a alguien tan importante me tenía muy nervioso, gotas de sudor bajaban por mis sienes. Me paro a su lado y lo miro,
    -Eh.. di.. disculpe... señor Bregan.- Le digo un tanto inseguro. -Mi nombre es Joseph Stormwind, es un honor poder dirigirle la palabra a usted, pero eso no es importante ahora. Vengo a participar del festival...- Hago una pequeña pausa, un tanto avergonzado por mi situación -Se que vengo tarde, pero este festival lo es todo para mi. Ya comenzó todo, no? Qué puedo hacer ahora? Comprenda que esto es muy importante para mi.- Le digo con convicción, aunque no podía esconder mi nerviosismo -Espero no piense mal de mi por haber llegado más de 4 horas tarde...-
     
  12.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Kreuz:
    [Ojo, pusiste todo en cursivas, que me habías aclarado que eran los pensamientos de tu personaje. Pero supongo que sólo la primera línea es pensada y lo demás, hablado. Rolearé en torno a esa creencia.]
    El Señor Ultros te sonríe sin ocultar un poco de melancolía. Los demás estaban varios metros más adelante conversando con voces altas. Atrás quedaba el otro grupo, derrotado, con su guía mirándolos y negando con la cabeza.
    - Nosotros los guías tenemos permitido ayudar en todo menos en combates directos contra otros grupos. Eso sería combatir a otra persona de nuestra organización del festival. Sería incorrecto. Pero de encontrarnos con criaturas extrañas o ladrones o guerreros de otros lados, podemos hacer lo que estimemos conveniente.
    El anciano se arremanga su camisa ajada y deja al descubierto unos antebrazos delgaduchos que no percían tener mucha fuerza... pero sus movimientos eran inconfundibles. Ultros era un hechicero como tú.
    - El Tornado Ígneo nunca me ha resultado tan bien como a ti - te dice con orgullo, demostrando que se dio cuenta que tú, tan sólo con observarlo, sabías que eran símiles. - De hecho, nunca me he perfeccionado en el arte de la combinación de elementos. Sólo sé los cuatro elementales. Pero ya podrás ver la fuerza que tienen mis magias - dijo, con una sonrisa de oreja a oreja. - Cuando venga la ocasión.
    Ibas a decir algo, cuando de pronto, una mano te toma por el hombro izquierdo. Sientes un pinchazo, y el mundo se vuelve borroso. Un dolor agudo te perfora de atrás hacia adelante, y cuando bajas la vista lentamente, ves la punta de una espada emerger desde un costado de tu bajo vientre. Te habían atravesado. Y deshonestamente por la espalda. Sientes que el mundo te comienza a dar vueltas. Todo se mueve en cámara lenta. El señor Ultros corre hacia el grupo de guerreros pidiendo ayuda. Ximlit y los demás voltean y se sorprenden mucho. Pareciera como si estuvieras en uno de esos sueños donde no puedes escapar y sientes que tu vida termina. Pero ahora es real. Sientes que tu mente todavía funciona. La adrenalina todavía te mantiene en pie, aunque claramente tu atacante ya soltó su espada y la dejó atravesando tu cuerpo.
    [Muahahaha soy un master tan malo!!! xD]

    Koneko y Sasha:
    - Hasta hace poco se veía una luz hacia aquella dirección -Dice Koneko observando hacia donde había ido Aidan - preo ya no logro verla, será prudente ir para allá o esperar aqui? - Su voz se pierde en aquel silencio sepulcral lleno de ruidos furtivos. Escuchan varios golpes seguidos y algunas palabras rápidas.
    - ¡Vamos! - lanza Dragor y se adelanta a uds dos para juntarse con Aidan e Iz. Al avanzar unos metros, dos goblins entran en vuestro campo de visión. Pero Koneko ya estaba listo. Su flecha vuela rauda y (o por Dios, que dados xD) atraviesa al Goblin en el cuello, que cae muerto inmediatamente. Del otro se encarga Dragor, que lo noquea con un golpe con el pomo de su espada en la cabeza.
    Avanzan un poco más, y ven finalmente a Aidan e Iz. Frente a Aidan hay dos cuerpos más. Uno parecía inconsciente, y el otro tenía una flecha que salía de entre sus ojos. Muerto seguramente y encima del primero que parecía inconciente. Aidan tenía la espada aferrada con las dos manos, pero todavía estaba en su vaina. Iz tenía el arco de Sasha tenso.
    - Todavía quedan muchos - comenta Iz. - Lo mejor es que nos movamos rápido y encontremos un lugar donde refugiarnos de sus arcos. Allí podríamos entablar un combate real. ¡Debemos movernos ya!
    Todos, en silencio, se empiezan a movilizar hacia el norte. Lejos de la fogata y del lugar donde habían salido los goblins que los atacaron. Claramente parecían venir del este.
    Varias flechas silbaron a sus lados mientras corrían rápidos guiados por la vista privilegiada de la Elfa Oscura. Hasta que ésta cambió de pronto su recorrido para ir a parapetarse tras un pequeño relieve en el terreno llano. Era una especie de loma bastante grande que les podría servir para cubrirse de más flechas.

    Los goblins los seguían. Podían escucharlos acercarse. Todos estaban agachados detrás del relieve en el terreno. La oscuridad era casi total. Sólo la luna revelaba las sombras del grupo. Hasta que sobre la loma aparecen cuatro goblins más, con espadas curvas y oxidadas en las manos. Ahora venía otro combate. Lo bueno es que las flechas enemigas parecían no amenazarlos por ahora.

    Aidan:
    Tomas tu espada con firmeza. Estabas decidido a golpear hasta cansarte. Y tu rapidez en la decisión sorprendió al goblin, quien calló redondo bajo tu primer golpe, que se lo das en uno de sus enormes ojos.
    La criatura comienza a dar gimoteos y gorgoteos mientras suelta sus armas y se aferra el ojo atacado. Tú, con velocidad propia de tu agilidad, le das otro golpe en el cuello, giras para darle uno en la espalda, y luego levantas con ambas manos la espada y la dejas caer con toda su fuerza en su cabeza. Sangre negra salta para todos lados y el Goblin cae inerte al piso. Perlas de sudor comienzan a aflorar en tu frente y volteas para sonreírle a Iz. Habías logrado un gran trabajo. Te volteas para mirarla, y ves claramente que ella te apunta con el arco de Sasha. Suelta la flecha en dirección hacia ti.
    Cierras los ojos como efecto reflejo, y escuchas un chillido detrás tuyo. La flecha no te había dado. Giras y abres los ojos para encontrarte cara a cara con un goblin que te atacaba por la espalda, pero que ahora llevaba un lindo adorno en su cara. Una flecha le sobresalía entre ojo y ojo.
    De pronto, más ruidos furtivos. Te asustas un poco y vuelves a tomar la espada con las dos manos. Pero a algunos metros divisas que el grupo - Sasha, Koneko y Dragor - se acercan a uds. Están al tanto de la situación claramente.
    - Todavía quedan muchos - comenta Iz. - Lo mejor es que nos movamos rápido y encontremos un lugar donde refugiarnos de sus arcos. Allí podríamos entablar un combate real. ¡Debemos movernos ya!
    Todos, en silencio, se empiezan a movilizar hacia el norte. Lejos de la fogata y del lugar donde habían salido los goblins que los atacaron. Claramente parecían venir del este.
    Varias flechas silbaron a sus lados mientras corrían rápidos guiados por la vista privilegiada de la Elfa Oscura. Hasta que ésta cambió de pronto su recorrido para ir a parapetarse tras un pequeño relieve en el terreno llano. Era una especie de loma bastante grande que les podría servir para cubrirse de más flechas.

    Los goblins los seguían. Podían escucharlos acercarse. Todos estaban agachados detrás del relieve en el terreno. La oscuridad era casi total. Sólo la luna revelaba las sombras del grupo. Hasta que sobre la loma aparecen cuatro goblins más, con espadas curvas y oxidadas en las manos. Ahora venía otro combate. Lo bueno es que las flechas enemigas parecían no amenazarlos por ahora.

    Joseph Stormwind:
    Te acercas temblando al señor Bregan y le hablas con gran respeto. Puedes ver que él no te toma demasiada atención y en un momento dado pone los ojos en blanco y suspira. Parece que el señor Bregan había tenido un día difícil y ya le había pasado demasiado con demasiados atrasos o cosas por el estilo. Te mira de arriba a abajo y volviendo a poner su mirada en la copa y con voz monótona, te dice:
    - No estoy para esto ahora... - Parecía que habías perdido la guerra. Por un momento una figura tan alta y poderosa como el señor Bregan se transformaba en un viejo de mierda.
    Pero no todo estaba perdido, uno de los ancianos no te dejaba de mirar. Parecía que te conocía de algún lado, mas tú nunca lo habías visto. Golpea en el brazo al señor Bregan diciéndole.
    - Bregan, Bregan. Él es Joseph Stormwind. - Le dice. Bregan lo mira con una expresión que decía "¿Y a mí qué?". Su compañero la detecta e intenta otra vez. - Joseph Stormwind. ¿El niño invocador prodigio? ¿El que puede mantener una invocación menor por horas sin agotarse? ¿Que ya domina a su corta edad una invocación media? ¿No recuerdas que vimos su nombre anotado y comentábamos lo que sabíamos?.
    Bregan suspira nuevamente. Te mira y sonríe un poco ahora. Parece que ahora le caías mejor ahora que te recordaba. Un calorcillo se apodera de tu pecho. Sentías que tu nombre te precedía, eso era muchísimo decir a tu edad. Eras alguien cuya fama precedía. Eso era demasiado decir. Pero el tono de voz de Bregan te baja de los humos a los que habías subido.
    - Mira, niño. Esto se trata de Cazar Dragones. Te recomiendo probar lo siguiente... Caza un Dragón y trae la prueba. Encuentra la forma, qué se yo. Lo único que te digo es lo siguiente: Sólo se premiará a la gente que haya estado enrolada desde un principio, y tiene que tener un guía como testigo. ¿Nunca te enrolaste? No me importa que me traigas un maldito Dragón entero como nunca ha ocurrido. El Festival no te premiará. ¿Perdiste tu guía, o tu grupo? Consigue otro. Si no tienes a alguien certificado por nosotros como testigo, el Festival y el Emperador mismo NO te nombrarán Guerrero Dragón y pasarás a la historia como el mayor mentiroso de toda Urwald. Un evento demasiado desalentador como para alguien con tu prometedora carrera. Eso es todo, buenos días. -
    Dijo Bregan sin moverse de su asiento, esperando que tú te alejaras. El hombre que te había identificado leía unos papeles. Y cuando Bregan terminó de hablar, levantó la vista con una sonrisa.
    - Señor Joseph Stormwind, no importa el grupo y guía que tengas, pero si os interesa saber, vuestro grupo partió con un guía de nombre Dragor. Creo que sería correcto que los encontraras. Aunque eso ya depende de ti. Buenos días.
     
  13.  
    Toronja

    Toronja Cemzoonita

    Escorpión
    (Bueno, ya que nadie empieza, tendré que tomar la iniciativa... Espero no hacerlo mal.)

    Convenientemente nos habíamos logrado guarecer de las flechas. Ahora nos atacaban con espadas, y da la casualidad que soy muy bueno con ellas. Sin embargo, no estaba seguro de si podría con los 4 al mismo tiempo... Yo me encargaría de 1. Iz probablemente podría con 2. O con 3, o los 4, y quizá hasta conmigo si se lo propusiera; sí, estaríamos a salvo con solo ponernos tras ella. Pero soy un caballero, así que me encargaría de al menos uno, y luego, si podría, vendría por más.

    Me dirigí al que se encontraba más sepadado de los 4.

    -!Toma esto, orejitas!-grité, al tiempo que le daba un fuerte golpe a su espada.
     
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  14.  
    Kreuz Soleil

    Kreuz Soleil Cemzoonita

    Acuario
    [I had an answer... but I took an arrow to the knee. Ok, no, me metieron una pinche espada de atras hacia adelante xD tenia una respuesta graciosa, pero se me corto el internet asi que no podra ser... tenia que ver con máscaras Hollow y un CERO PANCREATICO!!! xD]

    No hay tiempo para mucho, esta cosa lo tiene atravesado... lo tiene aterrado. Solo busca sobrevivir, es su objetivo. Y todo vuelve en ráfagas en su cabeza. Su visión pasa a hacerse en blanco y negro. Para su cuerpo es más importante una rápida reacción que la atención al detalle en su entorno.

    -Ultros no ayuda... segundo guerrero... espada y escudo... - Sus pensamientos pasan mucho más aceleradamente que antes, pasando al próximo antes de articular el anterior - Sin arma... -

    Afectado, como si sintiese un frío recorrer su cuerpo, se gira hasta poder ver a su atacante y ver que no pueda tocar el arma. Un movimiento respecto a la misma podria ahondar la herida, y agravar la situación. Se aparta de él ni bien sus ojos detectan su posición. Y aunque no lo queria, piensa en el arma.

    -El arma mantiene presión... detiene sangrado... no remover hasta amenaza... neutralizada... alejar...-

    Piensa en la herida, y en la amenaza. Ha formado una via libre, entre el atacante y su grupo, al apartarse.

    -Ráfaga de Viento!- Expele apresuradamente de sus labios.

    Se concentra en hacer volar al enemigo... para ponerlo a merced de su grupo. Su mente solo le permite llegar a la conclusión de que esta herida debe de mantenerse con el objeto localizado aún en ese punto, hasta el momento antes de intentar curar la herida. Mantenerse en pie también es importante, ya que cambiar de postura podria producir un desplazamiento en los organos internos y ahondar el daño. Le aterraba pensar que ese objeto tendría que permanecer ahí por un momento más, por que le aterraba más estar expuesto a la merced del enemigo, en un estado tan vulnerable. Una vez siente logrado su cometido, entra una vez más a su mente, recordando todos y cada uno de los detalles de Curación. Las veces que lo ha usado, como ha sido más efectivo, ángulos de aplicación, catalizadores, que cosas reducen su efecto... debe mantenerse atrapando cada detalle en su mente, pronto llegarían a donde el estaba, pronto, solo necesitaba quien le ayudase con el arma, no, Gworlk no, debía ser con cuidado, una vez retirada cubrir ambos lados con las manos, agua cerca, las cantimploras, siente el movimiento, en cuanto se acerquen pide ayuda...

    Las piezas comenzan a caer en su posición otra vez... de una manera u otra, sus opciones para sobrevivir estaban bien dispuestas, pero no podía calmarse, eso detendría la adrenalina y entonces el dolor llegaría, el dolor no le dejaría pensar... continua dandole vueltas a todo dentro de su cabeza, mientras observa lo que esta sucediendo, esperando que alguno de ellos viniese a ayudarle, para decirle lo que necesitaba. Agua, retirar el arma...

    -No... Gworlk no...-

    [Nota mental: Cuando Faroth no te deja usar tu hechizo de curación, es por que recibirás una espada por la espalda D:]
     
  15.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    Mi nerviosismo desaparece en un instante, claro, no fue por una buena razón, al contrario, fueron por unas palabras del mismísimo señor Bregan -No estoy para esto ahora...- Todo había cambiado de un momento a otro, el nerviosismo se había transformado en miedo y angustia, me había quedado paralizado, las palabras no salían de mi boca... apenas y podía pensar algunas pequeñas ideas -No.. no puede ser.. e.. esto no está ocurriendo...- Mi mundo se había literalmente caído -Maestro, lo sien...- En ese momento escucho algunas palabras alentadoras. -Bregan, Bregan. Él es Joseph Stormwind... Joseph Stormwind. ¿El niño invocador prodigio? ¿El que puede mantener una invocación menor por horas sin agotarse? ¿Que ya domina a su corta edad una invocación media? ¿No recuerdas que vimos su nombre anotado y comentábamos lo que sabíamos?- Ese anciano quizás era mi única opción para seguir con esto, una pequeña luz de esperanza había aparecido, el señor Bregan me había sonreído, como si reconociera mi nombre -Maestro, ve? Hasta estos ancianos importantes me reconocen, cumpliré mi promesa!- Claro, no todo es lo que parece, y el señor Bregan rápidamente se encargó de volverme a tierra.
    -Mira, niño. Esto se trata de Cazar Dragones. Te recomiendo probar lo siguiente... Caza un Dragón y trae la prueba. Encuentra la forma, qué se yo. Lo único que te digo es lo siguiente: Sólo se premiará a la gente que haya estado enrolada desde un principio, y tiene que tener un guía como testigo. ¿Nunca te enrolaste? No me importa que me traigas un maldito Dragón entero como nunca ha ocurrido. El Festival no te premiará. ¿Perdiste tu guía, o tu grupo? Consigue otro. Si no tienes a alguien certificado por nosotros como testigo, el Festival y el Emperador mismo NO te nombrarán Guerrero Dragón y pasarás a la historia como el mayor mentiroso de toda Urwald. Un evento demasiado desalentador como para alguien con tu prometedora carrera. Eso es todo, buenos días.-
    Era duro, pero no pude evitar pensar que tenía razón... -Si tan solo no me hubiese quedado dormido...- Pero no me rendía, ya pensaba en contestarle a Bregan, pero el otro anciano se me adelanta -Señor Joseph Stormwind, no importa el grupo y guía que tengas, pero si os interesa saber, vuestro grupo partió con un guía de nombre Dragor. Creo que sería correcto que los encontraras. Aunque eso ya depende de ti. Buenos días.- Una sonrisa se formó en mi rostro, ya sabía qué hacer y a quién buscar.
    -Muchas gracias, señor.- Digo haciendo una pequeña reverencia al anciano que me había estado ayudando -No se arrepentirá de esto, encontraré a mis compañeros y ganaré este festival.- Hago una pequeña pausa y dirijo mi mirada hacia el señor Bregan. Lo miro con determinación, sin vacilo, le hablo con voz firme, segura, con convicción y algo de emoción. -Señor Bregan. Discúlpeme, se que no debí llegar tarde, pero por lo mismo, usted será el primero en ver la hazaña que lograré, acuérdese de mi, nunca más podrá olvidar mi nombre. Y le digo con todo respeto... Le haré tragar sus palabras y arrepentirse de haberlas dicho.- Mi corazón latía muy rápido, hablarle así a una persona tan importante no era cosa de todos los días. Finalmente y con voz nerviosa y temblorosa después de semejantes palabras hacia Bregan digo a todos los integrantes de la mesa, -Muchas gracias por su tiempo, debo irme que estoy atrasado.- Hago otra reverencia, doy media vuelta y salgo de la taberna en dirección al norte -Iré hacia el norte, si para allá iban todos los guerreros por algo debe ser... ahora, cómo encontraré a mi grupo?.. Dragor.. un nombre es todo lo que tengo...- En mi tozudez no pregunté el aspecto del señor Dragor, pero no podía volver, si lo hacía luego de las palabras dichas a Bregan, quizás no me dejaran salir de la taberna. En eso se me ocurrió una idea. -Hyra!- Llamo a mi pequeña amiga, -Necesito tu ayuda.. dime, conoces a un tal Dragor? es el guía que debo encontrar.. o quizás podrás ayudarme a encontrarlo? Vamos, yo se que tu eres capaz- Le digo con una gran sonrisa mientras camino hacia la salida norte.
     
  16. disculpen tuve un problema de tiempo xD ni a las mafias estaba atento, pero parece que comienza a normalizarce =^_^= (lo bueno es que no avanzaron mucho xD)
    oculto detras del relieve, agachado, apoyado sobre mi pierna izquierda, rapidamente al ver los goblins tomo otra de mis flechas colocandola en el arco y tensando fuertemente analizo la situacion mirando el desagrupamiento de los goblins
    - yo me encargo del mas cerca!! - logro decir rapidamente - bien, mantenlos lejos... -
    y lanzo la flecha al goblin mas cercano aun no atacado por Aidan

    [espero otros dados con igual puntaje xD]
     
  17.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Aidan, Koneko y Sasha:
    4 Goblins estaban en la cima de la loma, a unos veinte metros de uds. Iz rápidamente lanzó el arco de vuelta a su dueño, y desenvainó sus dos espadas de los cintos, haciéndolas girar en torno a la empuñadura.
    - ¡Vengan, malditas ratas! - dijo en voz baja mientras los cuatro goblins bajaban a trompicones la ladera. Una docena más se divisaban subiendo y llegando a la cima. Contra la luz de las estrellas pueden ver que si no acaban con los primeros cuatro lo antes posible, tendrán una multitud de goblins a su alrededor.

    Al primero en adelantarse es Aidan. Empuñando su espada envainada como si fuera una porra, lanza un grito bastante particular y un golpe hacia la espada de la criatura.
    - ¡¡Toma esto, Orejitas!! - Grita, y la vaina de su espada choca con la espada del Goblin, que retrocede. El Goblin luego lo embiste con el escudo y hace que Aidan deba retroceder y se tropieza, quedando a merced de la pequeña criatura.

    Por otro lado, una flecha rápida de Sasha dio en el cuello del segundo de los goblins, quien cayó de cara y bajó rondando el último tramo de la loma.

    - ¡¡Yo me encargo del más cerca!! - Lanza Koneko con entusiasmo. Su arco se tensa y luego suelta una flecha silbante que da en la pierna del Goblin que más cercano estaba a Dragor e Iz. Ambos esperaban la llegada del primero que viniera a atacar. El goblin herido no muere [ahora no tuviste tanta suerte xD], pero cae y rueda con daño visible. Sus gemidos de dolor se escuchan a lo lejos y eso parece enfurecer más a la docena de goblins que comienzan a bajar también la loma.

    El cuarto y último del primer grupo que había bajado estaba reduciendo la velocidad. Había visto a dos de sus compañeros caer y se sintió un tanto solo. Pero no por mucho tiempo. Iz le cayó encima como un lobo de caza y le cortó la cabeza antes de que cualquiera de uds pudiese entender qué diablos estaba pasando. La sangre negra del goblin saltó por los aires y su cuerpo sin vida se desplomó junto a Iz, que tenía los brazos muy quietos y estirados, en la pose en la que terminó su golpe mortal.

    Aidan parecía estar en problemas. Ambos arqueros tienen muy buena puntería aunque la noche no ayuda demasiado. Pero lo peor de la situación, es que una docena más de Goblins se acerca rápidamente por la cima de la loma.

    Kreuz:
    [Hahahahah me gusta mucho tu personaje. Y creo que tu historia está interesante. ¡Sigue así y verás que se pondrá cada vez más interesante xD]
    -Ráfaga de Viento!- Gritas concentrando todos tus poderes. Aunque no puedes evitar caer de rodillas cuando lo haces. Pero al menos el hechizo salió a la perfección. El hombre que te había atacado por detrás ahora yacía varios metros más lejos. El señor Ultros volvió corriendo junto a Ximlit, Aeres y Gworlk. Escuchas que Ximlit se ocupa del caído (básicamente un grito ahogado rápidamente, cosa que no hablaba bien de la continuidad de la vida de aquel hombre). Luego, utilizando toda tu concentración, comienzas a recordar el hechizo de curación:
    Pros: Podías intentar sanarte.
    Contras: La herida era demasiado importante. El hechizo de curación no funciona del todo bien cuando se utiliza en uno mismo. Además de eso, tu hechizo no era lo suficientemente fuerte como para tratar de manera correcta la herida y tal vez no te salvarías. Necesitabas algún empujoncito externo. Tal vez con el hechizo de curación podrías demorar más tu muerte, que parecía avecinarse rápidamente.
    De rodillas, el dolor te nublaba la vista, el oído, todo. Todo era demasiado confuso. De pronto, escuchas clara y sonante la voz de Ximlit.
    - ¡Váyanse y no vuelvan a molestarnos, hijos de puta! - grita a todo pulmón. - Ahora bien - dijo unos instantes después. - ¿Cómo se encuentra el gusano?
    - Nada bien - dijo Ultros, que estaba a tu lado. Casi no habías reparado en él ya que el dolor era demasiado fuerte. - Necesita ayuda ahora mismo.
    - No va a lograrlo - dijo Ximlit, con una voz sentenciadora. - Así es que no vamos a perder más tiempo en él. ¿Me escuchas gusano? - dijo Ximlit en tu oído. Tu mirada intentaba dar con él, pero nubes grices opacaban tu vista. Estabas mareado y perdías mucha sangre por segundo. - ¡Nos vemos en la otra vida!
    - ¿Qué? - preguntó furiosamente Ultros. - ¿Váis a dejarlo así sin más? ¡Es vuestro compañero! ¡Ingrato! ¡No pienso seguir con vuestro grupo si osáis hacer una cosa semejante como dejar a vuestro compañero atrás! - rugió el anciano. Pero Ximlit tenía su espada desenvainada y lo amenazaba.
    - Escúchame, viejo. - dijo el guerrero negro. - O vienes con nosotros por voluntad propia y sin quejarte, o vienes con nosotros con voluntad amordazada y arrastrada por el suelo, y sin comidas. Tú eliges.
    Puedes ver que una sombra gigante entre las nubes de tu vista se acerca a la sombra disminuída que sabías era Ultros. Al parecer Gworlk estaba de acuerdo con Ximlit y presionaba al viejo para que te dejara allí.
    - Antes muert.... - quería decir el anciano, pero un movimiento rápido del gigante y su voz se calló y su cuerpo se desplomó. Gworlk lo cargó en el hombro y el trío empezó a caminar.
    - Adiós, gusano. Eras mejor de lo que pensaba, pero duraste muy poco - dijo Ximlit, y sus pasos se fueron alejando a medida que pasaba el tiempo. Tu todavía estabas allí, de rodillas, con la espada atravezada en el estómago, sintiendo cómo la vida te abandonaba a cada segundo.

    Joseph Stormwind:
    Toda la información te estaba dando vueltas por la cabeza y el atardecer rugía con sus colores anaranjados y sus luces tenues. Comenzaba la brisa de la noche y tu recién estabas llegando a la salida norte.
    Llamas a Hyra con entusiasmo y ella aparece sin hacer mayor escándalo (a veces te daba la sensación de que estaba dando vueltas por allí de antes, ya que cada vez que llamabas a Gronos, caía un rayo en el suelo y aparecía majestuosamente. Muchas veces Hyra no hacía ningún espectáculo. Simplemente la llambas y ella ya estaba allí.
    - Dime, Joseph - te dijo con una sonrisa.
    -Necesito tu ayuda.. dime, conoces a un tal Dragor? es el guía que debo encontrar.. o quizás podrás ayudarme a encontrarlo? Vamos, yo se que tu eres capaz - Le dices con un tono esperanzado. Hyra se queda pensativa y luego de unos momentos de silenciosa caminata en dirección al norte, suspira con aires de negación.
    - La verdad, Joseph, es que no me suena a nada. De hecho, me suena a Dragón - y suelta una risita alegre característica de ella. - Creo que primero tenemos que encontrar viajeros e ir preguntándoles si lo conocen o si han sabido de alguien con ese nombre.
    Podía tener razón. Tal vez lo mejor era comenzar a viajar y la búsqueda hacerla al mismo tiempo y preguntarle a todo el mundo. Por ahora, la información era nula.
    - A todo esto - interrumpió tus pensamientos Hyra - ¿Dónde está nuestro feroz guerrero Arón? No lo veo por ningún lado.
    ¡Tenía razón! ¡No te habías preocupado de Arón ni para entrar ni al salir de la taberna! Miras para todos lados, en todas las direcciones y nada. De hecho, la tarde ya traía cada vez menos personas en las calles, y ya no veías a los guerreros que se dirigían al norte. Simplemente parecían haber puros civiles a tu alrededor. Y no muchos.
    De pronto, algo cambia. Hyra abre los ojos como platos y mira en dirección norte.
    - ¡Una gran descarga de energía mágica! - chilla con su voz aguda. Y justo después que dice eso, ráfagas de fuego se divisan desde donde estás. A unos tres kilómetros de la salida norte de Argat, una llamarada que se ve pequeña, pero que debe ser muy grande, lanzaba chispas para todos lados. Y luego unas luces verdes revolotean en el mismo lugar. Una gran lucha mágica se estaba llevando a cabo. La gente que estaba a tu alrededor (siempre sorprendidos por la presencia de Hyra, cosa que infinitas veces dejaba perplejos a la gente común) comienzan a mirar en la misma dirección. Hasta que una señora ancha y baja dice con voz de entendida:
    - Ha comenzado verdaderamente el Festival. Deben ser grupos de guerreros luchando entre sí por llegar antes a la Isla de los Dragones. - Y muchos murmullos recorren la multitud y algunos comentarios de alegría y espectación atraviezan el aire. Era una señal. Estabas seguro.
     
  18.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Aidan, Koneko y Sasha:
    4 Goblins estaban en la cima de la loma, a unos veinte metros de uds. Iz rápidamente lanzó el arco de vuelta a su dueño, y desenvainó sus dos espadas de los cintos, haciéndolas girar en torno a la empuñadura.
    - ¡Vengan, malditas ratas! - dijo en voz baja mientras los cuatro goblins bajaban a trompicones la ladera. Una docena más se divisaban subiendo y llegando a la cima. Contra la luz de las estrellas pueden ver que si no acaban con los primeros cuatro lo antes posible, tendrán una multitud de goblins a su alrededor.

    Al primero en adelantarse es Aidan. Empuñando su espada envainada como si fuera una porra, lanza un grito bastante particular y un golpe hacia la espada de la criatura.
    - ¡¡Toma esto, Orejitas!! - Grita, y la vaina de su espada choca con la espada del Goblin, que retrocede. El Goblin luego lo embiste con el escudo y hace que Aidan deba retroceder y se tropieza, quedando a merced de la pequeña criatura.

    Por otro lado, una flecha rápida de Sasha dio en el cuello del segundo de los goblins, quien cayó de cara y bajó rondando el último tramo de la loma.

    - ¡¡Yo me encargo del más cerca!! - Lanza Koneko con entusiasmo. Su arco se tensa y luego suelta una flecha silbante que da en la pierna del Goblin que más cercano estaba a Dragor e Iz. Ambos esperaban la llegada del primero que viniera a atacar. El goblin herido no muere [ahora no tuviste tanta suerte xD], pero cae y rueda con daño visible. Sus gemidos de dolor se escuchan a lo lejos y eso parece enfurecer más a la docena de goblins que comienzan a bajar también la loma.

    El cuarto y último del primer grupo que había bajado estaba reduciendo la velocidad. Había visto a dos de sus compañeros caer y se sintió un tanto solo. Pero no por mucho tiempo. Iz le cayó encima como un lobo de caza y le cortó la cabeza antes de que cualquiera de uds pudiese entender qué diablos estaba pasando. La sangre negra del goblin saltó por los aires y su cuerpo sin vida se desplomó junto a Iz, que tenía los brazos muy quietos y estirados, en la pose en la que terminó su golpe mortal.

    Aidan parecía estar en problemas. Ambos arqueros tienen muy buena puntería aunque la noche no ayuda demasiado. Pero lo peor de la situación, es que una docena más de Goblins se acerca rápidamente por la cima de la loma.

    Kreuz:
    [Hahahahah me gusta mucho tu personaje. Y creo que tu historia está interesante. ¡Sigue así y verás que se pondrá cada vez más interesante xD]
    -Ráfaga de Viento!- Gritas concentrando todos tus poderes. Aunque no puedes evitar caer de rodillas cuando lo haces. Pero al menos el hechizo salió a la perfección. El hombre que te había atacado por detrás ahora yacía varios metros más lejos. El señor Ultros volvió corriendo junto a Ximlit, Aeres y Gworlk. Escuchas que Ximlit se ocupa del caído (básicamente un grito ahogado rápidamente, cosa que no hablaba bien de la continuidad de la vida de aquel hombre). Luego, utilizando toda tu concentración, comienzas a recordar el hechizo de curación:
    Pros: Podías intentar sanarte.
    Contras: La herida era demasiado importante. El hechizo de curación no funciona del todo bien cuando se utiliza en uno mismo. Además de eso, tu hechizo no era lo suficientemente fuerte como para tratar de manera correcta la herida y tal vez no te salvarías. Necesitabas algún empujoncito externo. Tal vez con el hechizo de curación podrías demorar más tu muerte, que parecía avecinarse rápidamente.
    De rodillas, el dolor te nublaba la vista, el oído, todo. Todo era demasiado confuso. De pronto, escuchas clara y sonante la voz de Ximlit.
    - ¡Váyanse y no vuelvan a molestarnos, hijos de puta! - grita a todo pulmón. - Ahora bien - dijo unos instantes después. - ¿Cómo se encuentra el gusano?
    - Nada bien - dijo Ultros, que estaba a tu lado. Casi no habías reparado en él ya que el dolor era demasiado fuerte. - Necesita ayuda ahora mismo.
    - No va a lograrlo - dijo Ximlit, con una voz sentenciadora. - Así es que no vamos a perder más tiempo en él. ¿Me escuchas gusano? - dijo Ximlit en tu oído. Tu mirada intentaba dar con él, pero nubes grices opacaban tu vista. Estabas mareado y perdías mucha sangre por segundo. - ¡Nos vemos en la otra vida!
    - ¿Qué? - preguntó furiosamente Ultros. - ¿Váis a dejarlo así sin más? ¡Es vuestro compañero! ¡Ingrato! ¡No pienso seguir con vuestro grupo si osáis hacer una cosa semejante como dejar a vuestro compañero atrás! - rugió el anciano. Pero Ximlit tenía su espada desenvainada y lo amenazaba.
    - Escúchame, viejo. - dijo el guerrero negro. - O vienes con nosotros por voluntad propia y sin quejarte, o vienes con nosotros con voluntad amordazada y arrastrada por el suelo, y sin comidas. Tú eliges.
    Puedes ver que una sombra gigante entre las nubes de tu vista se acerca a la sombra disminuída que sabías era Ultros. Al parecer Gworlk estaba de acuerdo con Ximlit y presionaba al viejo para que te dejara allí.
    - Antes muert.... - quería decir el anciano, pero un movimiento rápido del gigante y su voz se calló y su cuerpo se desplomó. Gworlk lo cargó en el hombro y el trío empezó a caminar.
    - Adiós, gusano. Eras mejor de lo que pensaba, pero duraste muy poco - dijo Ximlit, y sus pasos se fueron alejando a medida que pasaba el tiempo. Tu todavía estabas allí, de rodillas, con la espada atravezada en el estómago, sintiendo cómo la vida te abandonaba a cada segundo.

    Joseph Stormwind:
    Toda la información te estaba dando vueltas por la cabeza y el atardecer rugía con sus colores anaranjados y sus luces tenues. Comenzaba la brisa de la noche y tu recién estabas llegando a la salida norte.
    Llamas a Hyra con entusiasmo y ella aparece sin hacer mayor escándalo (a veces te daba la sensación de que estaba dando vueltas por allí de antes, ya que cada vez que llamabas a Gronos, caía un rayo en el suelo y aparecía majestuosamente. Muchas veces Hyra no hacía ningún espectáculo. Simplemente la llambas y ella ya estaba allí.
    - Dime, Joseph - te dijo con una sonrisa.
    -Necesito tu ayuda.. dime, conoces a un tal Dragor? es el guía que debo encontrar.. o quizás podrás ayudarme a encontrarlo? Vamos, yo se que tu eres capaz - Le dices con un tono esperanzado. Hyra se queda pensativa y luego de unos momentos de silenciosa caminata en dirección al norte, suspira con aires de negación.
    - La verdad, Joseph, es que no me suena a nada. De hecho, me suena a Dragón - y suelta una risita alegre característica de ella. - Creo que primero tenemos que encontrar viajeros e ir preguntándoles si lo conocen o si han sabido de alguien con ese nombre.
    Podía tener razón. Tal vez lo mejor era comenzar a viajar y la búsqueda hacerla al mismo tiempo y preguntarle a todo el mundo. Por ahora, la información era nula.
    - A todo esto - interrumpió tus pensamientos Hyra - ¿Dónde está nuestro feroz guerrero Arón? No lo veo por ningún lado.
    ¡Tenía razón! ¡No te habías preocupado de Arón ni para entrar ni al salir de la taberna! Miras para todos lados, en todas las direcciones y nada. De hecho, la tarde ya traía cada vez menos personas en las calles, y ya no veías a los guerreros que se dirigían al norte. Simplemente parecían haber puros civiles a tu alrededor. Y no muchos.
    De pronto, algo cambia. Hyra abre los ojos como platos y mira en dirección norte.
    - ¡Una gran descarga de energía mágica! - chilla con su voz aguda. Y justo después que dice eso, ráfagas de fuego se divisan desde donde estás. A unos tres kilómetros de la salida norte de Argat, una llamarada que se ve pequeña, pero que debe ser muy grande, lanzaba chispas para todos lados. Y luego unas luces verdes revolotean en el mismo lugar. Una gran lucha mágica se estaba llevando a cabo. La gente que estaba a tu alrededor (siempre sorprendidos por la presencia de Hyra, cosa que infinitas veces dejaba perplejos a la gente común) comienzan a mirar en la misma dirección. Hasta que una señora ancha y baja dice con voz de entendida:
    - Ha comenzado verdaderamente el Festival. Deben ser grupos de guerreros luchando entre sí por llegar antes a la Isla de los Dragones. - Y muchos murmullos recorren la multitud y algunos comentarios de alegría y espectación atraviezan el aire. Era una señal. Estabas seguro.
     
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  19.  
    Kreuz Soleil

    Kreuz Soleil Cemzoonita

    Acuario
    [ Ya vi lo que hiciste ahi...]

    El silencio... el cuerpo... ya las cosas se vuelven oscuras... no tiene tiempo de despreciar... de odiar... solo vivir... desordenadamente acerca sus manos a su cantimplora... su vida va a acabarse de cualquier manera, más vale mantenerse con vida... intentarlo... sobrevivir... por lo menos unos minutos más...

    Solo se tenía a si mismo, a su fuerza de voluntad, no iba a morir aca, no tan cerca, no sin intentarlo... aún si le costaba más dolor, no importaba mucho lo demás que pasaba, luego consideraría lo demas...

    Una vez más sus pensamientos se robotizaban... sus manos deben de hacer lo que tienen que hacer. Morirse es lo que le va a ocurrir. Un hombre muerto no tiene por que temerlo al dolor. Prepara sus manos, la cantimplora aun estaba abierta desde lo que paso antes... No le importa utilizar todo su control de agua, toda su manipulación de tierra, no le importaba drenar toda su energia mágica, cada fibra suya cargada con habilidad mágica. Este momento era el único. Estaba muerto, y un hombre muerto no tiene por que escatimar...

    Pone su palma sobre el punto de inflexión de la herida. Curación seria totalmente inutil si aquel estorbo seguia ahi, las heridas no sanan alrededor de los obstáculos, si algo, un elemento extraño durante la regeneración acelerada producida por un hechizo de este tipo produciría más daño, infección, y mayor sangrado.

    Pero ya era hombre muerto.

    Intenta tomar el mango de la espada como puede, inclinandose. Hace un movimiento arqueante, rápido, no puede vacilar, de manera que su mano forme un angulo hacia arriba y hacia afuera, y soltando el arma al sentir que el metal abandona sus carnes. Siente la sangre, los canales abiertos empezar a intentar su flujo y el dolor, ese dolor de nuevo... pero habia preparado un grito de dolor muy distinto, el grito de dolor de un hombre muerto que no se ha rendido.

    -CUUUUUUUUUUUURACIÓOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOON!-

    [No se si salgo vivo, pero tener el arma que me he descuajeringado quizas sea util a largo plazo... igual, si me la han anidado de lado a lado, supongo que ya es mía por ley natural, no? xD]
     
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  20. [faz que baka xD lo acabo de recapacitar... ¿para que demonios sirve un arco si ataco al mas cercano cuando estoy en un equipo!!?.... xD... se ve que es mi primera vez ne? =u.u=]

    El goblin estaba inutilizado por lo menos, asi que ya no tenía que preocuparme por él...
    - rayos mas goblins, y estamos en colina abajo... no conviene correr hacia abajo ya que las flechas nos darían sin dudarlo -
    pero de pronto al mirar a todos mis compañeros noto la situacion de Aidan, sin embargo la noche no ayudaba mucho a acertar un tiro, tenía que acercarme rapido
    - los goblins son algo despistados creo que podré tomarlo por sorpresa mientras esta enfocado en Aidán -
    asi que colocandome mi arco en la espalda y sacando mi daga, utilizando la habilidad huída, corrí lo mas rapido que pude hacia donde se encontraba el goblin y Aidan hasta llegar hasta donde ellos detrás del goblin - como se cazan a las bestias! - encajandole la daga en la altura de los pulmones de forma horizontal - muere! - algo arriesgado para mi, pero asi me aseguraba que mi compañero no resultara herido por una flecha perdida... ahora solo faltaba ponerse a salvo de los demás goblins que vienen...

    [xD veamos que sucede... y seguiré aprendiendo poco a poco xD]
     
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  21.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    El día comenzaba a acabarse, y luego de todos los contratiempos recién y estaba llegando a la salida norte. -Vaya suerte la mia... será conveniente comenzar mi viaje a estas horas?..- La interrogante estaba clara, a segundo plano estaba pasando el saber exactamente quién era Dragor, y la respuesta de Hyra no cambiaba muchos mis planes. -La verdad, Joseph, es que no me suena a nada. De hecho, me suena a Dragón. Creo que primero tenemos que encontrar viajeros e ir preguntándoles si lo conocen o si han sabido de alguien con ese nombre.- No dejaba de tener razón, debía consultar a viajeros, guerreros o lo que se me cruzara en el camino. -Tengo que partir, si no lo hago seguiré retrasándome más y más..- -A todo esto...- Dijo Hyra interrumpiendo mis pensamientos. -¿Dónde está nuestro feroz guerrero Arón? No lo veo por ningún lado.- Había olvidado por completo al joven Arón, la emoción de haber llegado finalmente a la taberna y luego la desilusión de lo ocurrido adentro, seguido de la repentina confianza de mis palabras para con Bragan y mi apresurada partida hacia el norte de la ciudad hicieron que no me fijara en él cuando salí de la taberna. Lo busco hacia todas direcciones -Mierda, qué será de este chico?... no lo veo por ninguna parte- Ya era tarde para volver por él.
    -No lo se... entre tanta cosa que me ocurrió dentro de la taberna, le olvidé por completo al salir.- Le digo a Hyra -Pero si no está aquí, es porque alguna otra cosa debe haber hecho, tampoco venía corriendo por lo que podría haberme seguido.- Continué diciendo a Hyra, buscando alguna excusa por mi desatención. -Aun así, Arón seguramente no podría haber viajado con nosotros, ambos le vimos, no era un guerrero, era un pequeño dentro de una armadura.- Terminé con un suspiro. Tampoco me agradaba la idea de haberlo dejado solo, pero tenía asuntos más importantes que atender. Cuando pozo mi mirada en Hyra esperando alguna reacción negativa por haber dejado a Arón la veo abrir los ojos como nunca, -¡Una gran descarga de energía mágica!- Gritó. Sin pensarlo miro en la dirección que ella lo hacía, podía distinguir fuego, no muy lejos de la ciudad. Luego se pudieron ver luces verdes, sin lugar a dudas era magia. -Magia.. grupos.. batalla.. goblins?.. enfrentamiento?..- Muchas ideas venían a mi cabeza, pero estaba emocionado, podía ver al fin un verdadero indicio de lo que era el festival, de que este había dado inicio, y además de que mi camino era el correcto -Excelente, estoy de suerte, simplemente debo ir en esa dirección...- No prestaba mucha atención a mi alrededor, pero la gente se veía sorprendida. Aún dentro de mis pensamientos pude escuchar a alguna persona referirse a lo que veíamos -Ha comenzado verdaderamente el Festival. Deben ser grupos de guerreros luchando entre sí por llegar antes a la Isla de los Dragones.- Tenía razón, lo mismo pensaba yo, el festival había dado inicio realmente. -Debe ser una ayuda.. maestro, ando con suerte- Pienso mirando al cielo con una sonrisa, -Aún no acaba el día y el fuego no viene de tan lejos... además es lo único que tengo para comenzar.-
    -Hyra! Vamos! Apuremos el paso, vamos en dirección al fuego, quizás encontremos al grupo y al señor Dragor, o alguna persona que nos pueda brindar información. Date prisa! que es lo único que tenemos!- Dicho esto a Hyra comienzo a acelerar el paso, luego correr. Eran 3 o 4 kilómetros, una distancia no muy lejana para llegar antes del anochecer y buscar respuestas. Estaba emocionado, excitado, feliz.. el festival había dado comienzo y yo ya era parte de él... sin mi grupo, pero parte de él.
     
  22.  
    Toronja

    Toronja Cemzoonita

    Escorpión
    De pronto tropecé, quedando a mercerd del enemigo. Sentí como se nublaba mi vista, poco a poco perdía el control. Y como si nada, la furia se empezó a apoderar de mi cuerpo...
     
  23.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    Ya me disculpé por privado, pero quiero hacerlo nuevamente por aquí. Ha sido una locura este tiempo, pero ahora vuelvo con todas las ganas.

    Koneko, Aidan y Sasha:
    [Muy buen momento para utilizar vuestras habilidades, y los dados estuvieron a vuestro favor, por ahora, muahahaha]
    Koneko, previendo la dificultad en la que se encontraba Aidan, utiliza toda su concentración para correr lo más rápido posible. Utilza su habilidad huída y aglo increíble sucede: Sus pies se convierten en un borrón en movimiento y lo llevan de manera casi instantánea a ponerse justo tras el Goblin que amenazaba a Aidan. Con un rápido y eficaz movimiento, lo apuñala con su daga justo en el pulmón, y el Goblin cae instantáneamente. Por otro lado, Aidan ya estaba de pie y una furia incontrolable se había apoderado de él. Sus brazos habían aumentado su envergadura y se veía mucho más amenazante y poderoso que el flacucho que conocían de unos momentos antes. Aidan desenvaina su espada, y salta por encima de Koneko, cosa que antes de aquel momento parecía imposible.
    La docena de goblins se aproximaban a él, pero su rostro expulsaba concentración pura. Dos flechas lanzadas por Sasha derriban a dos antes de que siquiera lleguen a enfrentarse.
    Y los golpes fueron y vinieron. El primer Goblin duró tan sólo un segundo antes de ser atravesado en el estómago por la espada de Aidan. El segundo y el tercero fueron heridos por un mismo golpe. luego otros tres fueron derribados con golpes de espada diestros y con objetivos claros. Los goblins de pronto, envueltos en terror, comenzaron a no oponer resistencia al feroz guerrero al que se enfrentaban. Sangre negra se derramaba para todos lados, y un furioso Aidan luchaba como si no hubiese un mañana. Al cabo de unos segundos, los dos Goblins restantes de la docena que bajaba y que quedaban vivos (Aidan ya había matado a ocho), fueron derribados por flechas de los excelentes tiradores Koneko y Sasha. Los gritos desesperados de muerte de los goblins caídos habían ahuyentado a los arqueros, que venían más atrás. Luego de unos instantes de calma, uds cinco se dan cuenta que estaban nuevamente solos en aquel páramo. Parapetados por la colina, con dieciséis cuerpos de criaturas en el piso, teñido en un gran área por sangre negra. Había uno que todavía vivía.

    El silencio sólo era quebrado por los gorgoteos del goblin malherido (aquel que Koneko había derribado en un comienzo), cuando Iz habló antes que nadie.
    - Vaya, humano... realmente eres mucho más de lo que aparentas - dijo, dirigiéndole a Aidan una sonrisa que si no fuera por el brillo extraño de sus iris rojas, hubiera sido bastante sensual.
    Estaban agitados y cansados, y a la noche le quedaban todavía varias horas. Había que descansar antes que despuntara el alba.

    [Ambos suben de Nivel, pueden decidir subir de nivel una habilidad que ya poseen, o aprender una nueva habilidad. Uds me dicen si quieren que sea activa o pasiva. La habilidad se las daré yo de ser así]

    Kreuz:
    [Hahahaha me parece que el dueño de la espada sigue tumbado por ahí. Podrías pedírsela amablemente xD. Por cierto, tremenda descripción. Eres un gran rolero y estoy feliz de poder jugar contigo.]
    El movimiento para sacar la espada parecía imposible, pero lo habías logrado. Sobrevivir... también parecía imposible. Pero tenías que lograrlo. Por tu propio bien. (xD)
    Sientes que la espada ya había salido. Un aire helado entra en tu espina dorsal y sabes que de recuperarte, podrías quedar con daños irreparables. Sabes que la esperanza de vida está en la fe de un milagro. Sientes la sangre fluir por tu cuerpo, cae por delante y por detrás. Nubes negras se toman por completo tus ojos, que tampoco podían estar muy abiertos a causa del sudor intenso que caía por tu frente. Te sirve mejor para concentrarte. El negro era, de alguna loca manera, tranquilizador. Sientes la cantimplora en tus manos y la vacías en tu cuerpo, en tu herida, en tu espalda. Y, de pronto, sientes que todas las fuerzas te abandonan y el cerebro se comienza a desconectar. Utilizas tus últimas fuerzas de vida para sujetarte fuertemente el vientre y gritar con todas tus energías restantes:
    - ¡¡¡¡CURACIÓN!!!! - Comienzas a sentir chispas mágicas en tu cuerpo, en tus manos. Sientes un levísimo calorcillo que nace en tu vientre... cuando, de pronto, todo vuelve a apagarse y caes a negro.
    Caes inconsciente al piso y no te enteras de nada más.

    Cuando vuelves a abrir los ojos, tu borrosa visión te revela una pequeña luz que estaba justo sobre tu cabeza, chispas mágicas caían desde la luz a tu cuerpo. Sentías un hormigueo en las patas y manos. No podías moverte, pero tu confundida cabeza comienza a pensar. ¿Dolor? En todo el cuerpo. Sientes como si una mano mágica te acabara de arrancar de las manos de la mismísima muerte. Sientes todo y sientes nada a la vez. Tu vista todavía está borrosa, pero te parece oír a lo lejos algunas voces...

    Joseph Stormwind:
    La aparente batalla había aminorado. Sólo algunas ráfagas más de magias pequeñas llegaban a tus ojos. Al parecer no había sido muy largo. Y cuando llegaste al lugar de los hechos, parecía que ya todo había acabado. La tenue luz del ocaso caía suavemente sobre dos cuerpos que estaban tendidos en el páramo. Dos víctimas a primera vista fatales. Nadie se veía al rededor. Al parecer habías llegado tarde para poder tener una conversación con alguien que te pudiese responder.
    O eso creías. Hyra, que no se había ido en ningún momento y había volado a tu lado desde la ciudad hasta aquel lugar de la llanura, te tiró con sus bracitos la ropa señalando a uno de los dos cuerpos.
    El primero era claramente un cadáver. Tenía la garganta rasgada y sangre fluía por el pasto verde, tiñéndolo de rojo. Pero al otro cuerpo, algo sobrenatural y mágico le pasaba.
    Era un hombre tendido boca arriba. En su estómago, un agujero que lo atravesaba de lado a lado. La espada empapada en sangre que yacía a su lado parecía ser la causa. Pero en la herida que tenía en el centro del cuerpo, había una luz, y pequeñas gotas de agua mágicas intentaban, sin éxito, regenerar el cuerpo. Notas que el sudor se había apoderado de todo aquel hombre, y su expresión era de dolor, aunque parecía haber caído inconsciente ante el dolor. Pero... ¿Cómo es que se estaba curando, si estaba sin conciencia? Ya parecía no importar, pues la magia que rodeaba la herida se vislumbraba débil y no había podido sanarlo.

    - ¡Joseph, si no hacemos algo, morirá! - lanzó Hyra, y con tu asentimiento, ella voló sobre el caído, y comenzó a lanzar su hechizo más fuerte. El hechizo de curación por el que había que llamarla 'invocación'. Hyra estaba con los ojos concentrados, brillando por sobre el caído, reforzando la magia que ya lo curaba, cuando, de pronto, escuchas unos gritos familiares tras de ti.

    - ¡¡¡Joseph!!! - al voltear para ver de dónde provenían, puedes ver a lo lejos un hombre que brillaba bajo la luz del ocaso. Llevaba una armadura muy grande para su tamaño, corría con muchos tropezones, y parecía una voz de niño.

    Arón llegó junto a ti, resoplando y casi sin voz ni aliento.
    - Te... he... seguido.... ¡por mucho! .... pensé que... jamás... te alcanzaría... -
     
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  24.  
    Kreuz Soleil

    Kreuz Soleil Cemzoonita

    Acuario
    [Siento que esperamos mutuamente a que el otro respondiese xD]

    Habia sentido perder la conciencia. El qué, el cómo, y el por qué habían desaparecido de su mente, y había estado listo para abandonar su forma mortal.

    Luego de unos momentos, una chispa surge en su mente. Empieza a considerar que quizás esto le podría permitir experimentar lo que hay más alla de la muerte. Conocer lo que sucede luego, si la conciencia desaparece o sólo la forma física se desconecta... acceso a que tendría luego... quizás acceso a la sabiduría compartida con las demás personas fallecidas... pero como asegurarse de sobrepasar las barreras lingüísticas? los fantasmas hablaban un idioma común o cada cual fallecía con su idioma natal?

    Su mente seguía con estos problemas triviales en los cuales le fascinaba divagar... hasta que se da cuenta...

    -Como es que estoy pensando...?-

    Su percepción se abre en un momento de lucidez, y vuelve a sentir lo último que había percibido antes de perder la conciencia: Dolor.


    -Por todas las letras... estoy vivo...-

    De una manera u otra, comprender su situación era pasar de un plano divino y místico a un plano mas bien mundano: la respuesta creciente en lugar de menguante de su cuerpo, era un señal de que había escapado de la muerte.

    Sin embargo, esta respuesta creciente podría simplemente significar una inflexión ascendente de su energía. En cuanto su magia se terminara, su cuerpo estaría por si solo, y estaría a merced de los elementos. Intenta canalizarse, aunque no esta seguro de que estaba tratando de hacer... simplemente el poder transmitir su fuerza de voluntad a la luz que le estaba curando... deseandolo más que haciendolo.

    Sin embargo, había escuchado algo... voces? alguien se había acercado a ver el espectáculo macabro? o solo las luces? estaba en duda y especulación al respecto de lo que sucedía a su alrededor, y era un sensación que no le agradaba: no poder percibir lo que pasaba y tener que adivinar.

    Estuvo tratando de discernir su situación, cuando sintió un cambio en la magia... algo más estaba ahi. Conocía el flujo de su magia lo suficiente como para sentir que una fuente externa se había unido a su pequeña lucha por la vida.

    Su incertidumbre se había convertido en... simples acciones mecánicas una vez más. Lo único que tenía frente a el ahora era el esperar, su propia magia junto a la del ente extraño, siempre y cuando este supiese lo que estaba haciendo, le permitirían por lo menos estabilizarse. Y la condición "estable" era miles de veces preferible a "muerto".

    Y eso le dió tranquilidad.
     
  25.  
    Sturmovik

    Sturmovik Cemzoonita

    Virgo
    [No, simplemente se me han juntado tantas cosas que ni se imaginan -.- siento la demora Faroth! y pido disculpas si no sale nada bueno de esto xD]

    Conforme avanzaba, cada vez se podía percibir menos rastros de magia, la batalla parecía había llegado a su fin. Ya era casi de noche, sólo se podía distinguir 2 cuerpos, victimas de la batalla que había visto desde la ciudad. -He llegado tarde...- Pensaba mientras la angustia recorría mi cuerpo, -Tendré que seguir a ciegas por ahora..- Pensaba con resignación, cuando siento a Hyra tirar de mí en dirección a uno de los cuerpos.
    -Hyra.. están muertos, llegamos tarde.. Ahora debo ver dónde acampar que la noche ya se aveci...- No pude terminar la frase, para mi asombro, y pese a tener una herida de apariencia mortal, se veía un poco de magia rondando por ahí. Tal parecía que aquel sujeto había recibido algo de ayuda y seguía con vida. Parecía estar inconsciente a causa del dolor. Sentí como la adrenalina recorrió mi cuerpo, aquel sujeto estaba en pésimas condiciones y era el único que podría ayudarlo. Entre tanto asombro y el estado adrenalínico, había olvidado por completo que Hyra estaba junto a mi, y que gracias a ella había visto a aquel tipo. -Debo invocar a Hyra, ella seguro puede hacer algo- Me disponía a sacar mi libro, cuando oigo a Hyra hablarme -¡Joseph, si no hacemos algo, morirá!- Le asiento con la cabeza. -Date prisa, debemos mantenerlo con vida- Le dije mientras pensaba -Mejor no decirle que había olvidado que estaba junto a mi- A pesar de la situación del sujeto, no pude evitar sonreír por lo acontecido con Hyra. Ella fue a reforzar la magia ya existente, usando su mejor hechizo mágico -Vamos Hyra, demuestra por qué eres una gran invocación, demuestra tus grandes poderes curativos- Miraba con atención a Hyra actuar. El sujeto parecía estar luchando con fuerzas -Vamos, no te rindas..- dije acercándome a él, que a su vez y a pesar de todo, se le podía ver dando señales de vida, por sobre el dolor y su estado crítico se podía distinguir un leve gesto de tranquilidad. -Creo que ha notado nuestra presencia.. que gran espíritu, debe ser un sujeto tenaz.-
    No pasó mucho tiempo desde que Hyra comenzó su hechizo, cuando a lo lejos oigo mi nombre -¡¡¡Joseph!!!- Doy media vuelta y para mi gran sorpresa era un conocido, era el joven Arón. -Te... he... seguido.... ¡por mucho! .... pensé que... jamás... te alcanzaría...- Casi no tenía aliento, se le veía extenuado. Nunca sentí que me siguiese, debe haber venido muy lejos, considerando que ya llevamos un tiempo aquí.
    -Arón! Ven, sientate, descansa. Me alegra verte y te pido disculpas por habernos separado en la taberna.- Hago una pequeña pausa, junto a una reverencia en señal de disculpas. -No te vi ni sentí seguirnos, seguro debe haber sido un gran desafío para ti venir con esa gran armadura... tómate tu tiempo para recobrar el aliento, luego me ayudarás a preparar todo. Acamparemos aquí. Hyra está dando su mayor esfuerzo para mantener con vida y recuperar a ese sujeto, -señalo con mi mano derecha en dirección a Hyra- está gravemente herido y no podemos dejarlo aquí, abandonándolo a su suerte.- Sonrío a Arón, y luego volteo a donde Hyra, le sonrío y miro con determinación, colocando toda mi confianza en ella -Se que lo vas a lograr- No tenía dudas. Era la especialidad de Hyra y ella, a pesar de su apariencia, es muy poderosa y de gran corazón y voluntad.
     
  26. [lo siento fin de semana = escuela xD, yay! sigamos!]

    Sorprendido por lo que Aidan había hecho le esbocé una sonrisa de confianza intentando calmar mi aliento aun agitado, que sorprendente era su fuerza una vez se lo disponga

    - wooow Aidan, eres un todo poderoso guerrero en verdad das miedo con tanto poder -

    atiné a decir sin dejar de sonreir mientras me reunía con el grupo y ajustaba bien mi arco a mi espalda definitivamente el grupo estaba muy bien conformado, en mi mente habían pensamientos positivos, alegres y algo conflictivos

    - genial!, creo que lo lograrémos!, solo espero mi condicion no afecte... y que todo termine bien... descuida madre regresaré... -

    solté un gran suspiro y volví a romper el silencio

    - y bien, ¿en donde descansaremos?, creo que aqui no podremos, esta todo lleno de sangre de goblin, tal vez una opcion es regresar a donde estabamos ¿no creen? -
     
  27.  
    Toronja

    Toronja Cemzoonita

    Escorpión
    La batalla había sido bastante intensa. ¿Por qué todos me miran? Sasha dijo que soy sorprendente, está sonriendo... Koneko igual sonríe mucho, me están mirando, me están mirando, qué hago? No luzcas nervioso, no luzcas nervioso.

    - y bien, ¿en donde descansaremos?, creo que aqui no podremos, esta todo lleno de sangre de goblin, tal vez una opcion es regresar a donde estabamos ¿no creen? -

    -Bueno, no sé ustedes, pero yo estoy muy cansado. Yo no tengo ningún problema con dormir acá, pero ustedes decidan- dije mientras me sentaba y apartaba los ojos de todos. Espero que decidan pronto o podría dormirme aquí mismo.

    Faroth: quiero subir de nivel la habilidad Carisma!
     
  28.  
    Faroth

    Faroth Creador del tema Cemzoonita

    Escorpión
    PARA TODOS:
    Cada vez se está formando más y mejor el grupo. Quiero recordarles a todos y a cada uno lo siguiente:
    1.- No es necesario esperar que postee yo para seguir roleando. Es decir, pueden mantener entre uds una conversación infinita hasta que yo llegue.
    2.- Tampoco es necesario que únicamente respondan a los estímulos roleros que yo les doy. También pueden estimular a sus compañeros con acciones, gestos o habla. Recuerden que la idea es jugar entre todos también, y no todos en respuesta a lo que yo digo. (Intentando no controlar otra cosa que vuestros personajes)
    3.- Recuerden siempre que cualquier duda, sugerencia, crítica o comentario, siempre es bien recibido (pero por interno o por el post de "preparación" de este mismo rol)
    4.- Les deseo mucha suerte en la cacería del Dragón. Espero en unos 5 meses tener esta historia ya con todas las cartas reveladas, y espero que sea apasionante. Así que tenemos rol para rato.


    Kreuz y Joseph:
    ¿Cuánto tiempo habrá pasado realmente? Tal vez media hora, o una hora. Tal vez dos. El cielo anaranjado se había vuelto azul oscuro y la vista cada vez podía alcanzar menos distancia. Joseph escuchaba al joven Arón debajo de su casco mencionar la persecución como si hubiese sido la mejor aventura de su vida.
    - ¡Y por más que gritaba, - le decía Arón a Jospeh - tú nunca me escuchaste! ¡Pero luego de perderte en la multitud, recordé algunos consejos para rastrear que me daba mi abuelo! ¡Fue increíble! Aceleré el paso y te alcansé, Joseph, ¿No estás orgulloso de mi?
    Parecía que el joven Arón era capaz de saltar en un pie de alegría. Y aunque no había tristeza al rededor, se podía decir que era el único que de verdad estaba disfrutando el sentimiento de felicidad.
    Joseph, sentado en un tronco de árbol muerto que había cerca, tenía la pera apoyada en la mano derecha mientras miraba atentamente a Hyra.
    Ella, brillaba intensamente y no se le podía ver el cuerpo. De su luz salían millones de pequeñas esferas de luces que recorrían el cuerpo del extraño antes de volver a su centro, donde estaba la herida. Joseph nunca había visto a Hyra utilizar su poder por tanto tiempo. Pero al menos el hombre tendido parecía tranquilo. Aunque en un momento, Arón y Joseph tuvieron que mover el cadáver del hombre que estaba a su lado, y como no tenían herramientas para hacerle un entierro, tuvieron que simplemente taparlo con la hierba de al rededor. Pero era necesario, porque el cuerpo comenzaba a expeler un olor a carroña insoportable. Luego, volvieron a sus posiciones originales, en silencio, a seguir esperando.
    Hasta que, de pronto, cuando las estrellas y una menguante luna era todo lo que había de luz en el cielo, la luz de Hyra se fue apagando hasta que desapareció, sin dejar rastros de la pequeña hada. Joseph de inmediato tomó su libro, en señal de preocupación, y lo sintió todavía cargado de magia. Es decir, Hyra no había muerto ni nada por el estilo, estaba, a lo mucho, inconsciente por el cansancio y ahora se hallaba en descanso absoluto. Joseph lanzó un suspiro y miró en dirección al hombre.
    Aquel extraño, de pelo oscuro y tez pálida y no muy alto, daba la impresión de ser algo frágil y flacuchento. Pero aquella resistencia al dolor, a la muerte y a la herida de gravedad no habían dejado ninguna duda en que era un hombre con alma de guerrero.
    Kreuz, por su parte, abrió lentamente los ojos cuando la luz que se posó sobre él y le brindaba magia ya no estaba. En cambio, dos hombres lo miraban de pie. Uno era casi tan alto como él, de tez morena, pelo oscuro y ojos verdes. Vestía camisa y pantalones de tela. El otro... era otra cosa. Daba la impresión de ser un niño. Era más bajo y aparentemente mucho más delgado y escuálido que cualquier guerrero que Kreuz haya visto en su vida. Lo increíble de aquel segundo hombre, joven, o niño, es que tenía todo su cuerpo completamente cubierto con una armadura que claramente le quedaba grande. Había mucho espacio, al parecer, entre el cuerpo y el metal. Era como si un niño se hubiese puesto la armadura de su padre. Su rostro no se podía ver tras la visera del casco de combate, pues tenía rejillas pequeñas.
    Así que allí se encontraban los tres. Mirándose. Analizándose. Kreuz se sentía bien. Renovado... algo mareado y magullado, pero parecía que podía levantarse. Aunque no estaba seguro si podría viajar.

    [Kreuz: Subes de nivel, puedes elegir subir de nivel alguna habilidad, o aprender una nueva. Si quieres aprender una nueva, puedo darte a elegir 1 de 2: O combinas dos magias para generar una nueva combinación de elementos, o puedes aprender alguna habilidad pasiva, pues hasta ahora todas tus habilidades son activas]

    Sasha, Koneko y Aidan:
    Mientras Koneko y Iz se acercaban a Aidan para felicitarlo, Dragor y Sasha hacían una pequeña ronda al rededor de la loma para revisar si habían más goblins. Dragor también recogió del suelo algunas monedas goblins y algunos cuchillos torcidos, que luego tiró al suelo con un murmullo que decía como "bah... basura". Parece que las criaturas no llevaban consigo nada que valiera la pena recoger.
    Así es que ahora había que encontrar donde dormir.
    - y bien, ¿en donde descansaremos?, creo que aqui no podremos, esta todo lleno de sangre de goblin, tal vez una opcion es regresar a donde estabamos ¿no creen? -
    -Bueno, no sé ustedes, pero yo estoy muy cansado. Yo no tengo ningún problema con dormir acá, pero ustedes decidan- dije mientras me sentaba y apartaba los ojos de todos. Espero que decidan pronto o podría dormirme aquí mismo.


    Iz no parecía en principio muy conforme con dormir allí. Sasha parecía darle igual.
    - Esto apesta a cadáver de goblin. Creo que por lo menos podríamos encontrar algunos arbustos o árboles que nos pudiesen parapetar del frío y de esta mierda de olor. - Iz parecía no querer ceder. Dragor, de pronto, se puso de su lado.
    - Iz tiene razón - dijo seriamente el guerrero de pelo rubio. - Creo que lo mejor sería movernos unos metros más hacia el norte. Allí parece que encontraremos más vegetación. Pues cada vez nos acercamos más a los lindes del bosque.

    Tomaron sus cosas y partieron una triste y cansada marcha, hasta que Aidan ya no pudo más, y de pronto se echó al piso dispuesto a quedar completamente dormido. No se dormía todavía, pero estaba exhausto luego del combate. Estaban cercanos a un sendero que serpeaba de norte a sur y que parecía ir en dirección al pueblo que queda en los lindes del bosque de los "Ecos Muertos".

    - Dragor - dijo Iz - creo que es mejor acampar aquí. Yo haré guardia toda la noche. No suelo dormir mucho. - Dijo tranquilamente. - Este no es el lugar más seguro, pero veo que si nuestros compañeros no pueden más, es mejor detenerse.
    Su voz parecía sentenciar. Y todos estuvieron de acuerdo en hacer el alto allí por el resto de la noche. Pero Koneko y Aidan no pudieron dejar de notar que, aquella elfa extraña, alta y de piel oscura y ojos rojos, que en un principio lanzaba miradas inclementes a todos, ahora parecía una buena mujer, preocupada y atenta. Era sin lugar a dudas algo que notar.

    [Gracias por sus decisiones en cuanto a los niveles. Recuerden actualizar vuestras hojas]

    Sir Darius:
    Luego de la terrible batalla contra los Goblins que presenciaste, y viste la sangre negra salpicar y teñir el suelo de las llanuras al norte de Argat, quedaste impresionado por la rapidez, precisión y fiereza de aquel grupo. Dos arqueros, dos espadachines y una mujer. Una mujer de tez morena y apariencia que parecía ocultar más de lo que a simple vista se podía ver. Ella había utilizado dos espadas finas y cortas a una velocidad envidiable. Pero quién más feroz parecía, era un delgado y alto espadachín de cabellos oscuros que había acabado con muchos goblins a la vez, y sus amigos se le acercaban para felicitarlo. Si... sin duda era un buen grupo.
    Viste como se levantaron pesarosamente pues al parecer el cansancio se apoderaba de ellos, y comenzaron a viajar al norte.
    Los seguiste un buen tramo, hasta que uno de ellos, el que habías visto era el más feroz de todos, se sienta en el suelo, y se recuesta para descansar. A lo que, en respuesta, todo el grupo pareció instalarse. Al parecer iban a descansar. Oportunidad perfecta si querías acercarte a conocerlos. Aunque con cuidado. En este festival, tú bien sabes que los concursantes tienen absolutamente permitido atacarse unos a otros.

    De pronto, escuchas ruidos a tus espaldas. Alguien más venía por el sendero que se dirigía al pueblo en los lindes del bosque del norte. Puedes distinguir 4 siluetas. Y éstas no parecían agradables como las otras que habías visto.
    Había 1 menuda, que caminaba dificultosamente y más atrás. Las otras tres eran bastante altas, y una de ellas superaba fácilmente los tres metros de estatura. Y parecía ser un hombre compuesto de tres hombres juntos. Los otros dos parecían altos y amenazadores.

    Era todo lo que podías distinguir de las siluetas. Algo en ellas no te daba buena espina. Igualmente que los otros, parecían concursantes del festival.
     
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  29.  
    Chitan

    Chitan Cemzoonita

    Leo
    Parecía que al fin, Sir Darius había encontrado un grupo lo suficientemente interesante como para poder ganar el festival. No le gustaba la idea de que una mujer fuera con ellos, eran débiles tanto física como mentalmente, pero no le importaba arrastrarla si le servía para ganar el premio. Además, había dos practicantes del tiro con arco, y dos más que podrían servirle de brutos en un momento de dificultad. Seguramente esto compensaría la inferioridad de la mujer. Además, después de la batalla que había presenciado, estaba convencido de que lo compensaría totalmente.

    El grupo empezó a moverse. Sir Darius les siguió con la precaución que sus años de caza le habían enseñado para no ser visto, oído ni olido por sus presas. Finalmente, se detuvieron a descansar. Era la oportunidad perfecta para acercarse a entablar una conversación y convencerlos de que debía ir con ellos en caza de dragones. Pero, parecían algo bruscos y por supuesto no conocían las normas básicas de protocolo. Tal vez le echaban de ahí, o incluso algo peor. Dios sabe qué cosas les pasan a los compañeros débiles. En ese preciso instante empezó a escuchar ruidos detrás de él. Era un grupo de cazadores, mucho más amenazante que el que estaba espiando. Y estaban acercándose por la senda junto a la que él estaba rumiando. Debía hacer algo, y debía hacerlo ya. Finalmente, decidió acercarse al primer grupo.

    Comprobó que sus ropajes estaban bien puestos, se limpió las botas y después de arreglarse los rizos rubios que le colgaban de la cabeza empezó a caminar con firmeza hacia el grupo. A medida que iba reflexionando sobre la forma más fácil de unirse en su grupo. Sin duda, la mejor forma era la única que la gente de su estatus conoce. El soborno.

    -Muy buenas noches caballeros. Siento interrumpirles en esta deliciosa velada a la luz del atardecer. Mi nombre es Sir Darius Aurucondus, pertenezco a la corte y me enorgullezco de haberme codeado con los nobles de mayor prestigio de la ciudad. Mi familia es una de las más beneficiadas por parte de la familia imperial. Soy talentoso en el noble arte del tiro con arco y he recibido un arduo entrenamiento siendo mi profesor uno de los mejores arqueros de todo Argat. Me encontraba recientemente tomando unas bebidas espirituosas tras una exitosa cacería cuando aposté ganar esta disputa. Pero como pueden ver, no llegué a tiempo de inscribirme y ahora les pido si serían tan amables de permitirme acompañarles en su sino. Por supuesto, al acabar recibirían suficientes recompensas como para vivir el resto de sus vidas sin trabajar.
     
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  30. comencé a caminar hacia el norte junto con mis compañeros, llegar a un lugar donde hubiera un lugar para ocultarse parecía lo mas indicado, estabamos algo cansados y algun otro enfrentemiento posiblemente no fuera de lo mas oportuno, sin embargo el cansancio cada vez hacía que mi cuerpo se sintiera mas pesado, hasta que noté como Aidán a mitad del camino se echó sin decir nada... parecía que debíamos de acampar aqui, el cansancio no nos dejaba continúar...

    - Dragor - dijo Iz - creo que es mejor acampar aquí. Yo haré guardia toda la noche. No suelo dormir mucho. - Dijo tranquilamente. - Este no es el lugar más seguro, pero veo que si nuestros compañeros no pueden más, es mejor detenerse.

    tenía razon... no era un lugar seguro, pero a no poder mas, creo que era conveniente descansar un poco antes de continuar, sin embargo me sorprendía el hecho de que ahora se preocupaba por el bienestar del grupo... pensé por un momento que optaría por abandonarlo, asi que en mi rostro se dibujo una ligera sonrisa de confianza, y me dispuse a hablar... y hubiera hablado si no es que de la nada se escuchó a alguien hablar, alguien que se dirigía a nosotros...

    -Muy buenas noches caballeros. Siento interrumpirles en esta deliciosa velada a la luz del atardecer.-

    apenas divisé al extraño sujeto y coloqué mi mano encima de mi daga, pero sin sacarla, no se veía amenazante, pero... nunca es bueno confiar, menos cuando tu vida esta en riesgo, pero el sujeto parecía estar decidido a entablar una conversacion...

    -Mi nombre es Sir Darius Aurucondus, pertenezco a la corte y me enorgullezco de haberme codeado con los nobles de mayor prestigio de la ciudad. Mi familia es una de las más beneficiadas por parte de la familia imperial. Soy talentoso en el noble arte del tiro con arco y he recibido un arduo entrenamiento siendo mi profesor uno de los mejores arqueros de todo Argat. Me encontraba recientemente tomando unas bebidas espirituosas tras una exitosa cacería cuando aposté ganar esta disputa. Pero como pueden ver, no llegué a tiempo de inscribirme y ahora les pido si serían tan amables de permitirme acompañarles en su sino. Por supuesto, al acabar recibirían suficientes recompensas como para vivir el resto de sus vidas sin trabajar. -

    - um... no parece nada peligroso, y parece ser de dinero - pensaba mientras analisaba bien su ropaje, su equipo y su forma de hablar, - interesante... tambien es arquero, bien se podría aprender de él, no lo sé... creo que estaría bien aceptarlo despues de algunas pruebas y ganar algo de dinero -
    - interesante interesante... entonces señor se podría decir que usted es un apostador, ¿estoy en lo correcto? - dije con una sonrisa en los labios y sin ningun temor, habría que comprobar si es cierto todo lo que dice, quiero comprobarlo - permitame decirle una cosa, usted es un noble muy prestigioso, ¿porque necesitaría ganar esta disputa?, ¿no ya cuenta con el prestigio suficiente? - terminé de preguntar sin apartar mi mano de la daga... dispuesto a atacar si notaba alguna accion que atentara contra nuestras vidas...
     
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