1. Invitado La navidad llego a Cz, ¿Por que no vas a visitar la choza de Santa Cooz?
  2. Invitado ¿Puedes jugar sin repetir palabra?
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  3. Invitado ¿Por que no derribas a un que otro adversario con una bola de nieve?
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  4. Invitado Faltando tan solo unas pocas horas para navidad, alguien a quien no le gusta esta festividad, decidió sorprender a santa, raptarlo, atarlo y robar los regalos que llevaba consigo.
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  5. Invitado Esta vez el grinch esta en CemZoo y quiere tener su propio arbol para ponerlo en su casa pero no quiere cualquiera, tiene que ser creativo y unico el cual escogerá.
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Memorias de un leprechaun (Retrato de un asesino)

Tema en 'Biblioteca CemZoo' iniciado por Cut My Neck, 2 Noviembre 2012.

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  1.  
    Cut My Neck

    Cut My Neck Creador del tema Cemzoonita

    Cáncer
    Autor: Cut My Neck
    Género: Thriller, policiaca, drama, paranormal...
    Sinopsis: En la "tranquila" Ciudad Central se están cometiendo una serie de asesinatos cada vez más sádicos, el agente Glenn y sus compañeros tienen que pararle los pies al asesino antes de que haga daño a más personas. Empieza una lucha desesperada por descubrir la verdad y el tiempo juega en contra de los agentes. ¿Quien ganará la partida?
    Otras cosas: Espero que os guste tanto como me gusta escribirlo a mi, saludos.


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    Esta obra está bajo una licencia Reconocimiento-Sin obras derivadas 3.0 España de Creative Commons. Para ver una copia de esta licencia, clikea en el botón de abajo:
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    Prólogo
    Navidad ¿dulce navidad?


    25 de diciembre del 2007
    Ciudad Central, 9:00
    Temperatura: - 10°C




    —Feliz navidad Glenn. —Dijo Tessie, mi vecina del cuarto.
    —A ti también Tess. —Sonreí.
    — ¿Queréis que meta más leña? —Preguntó un chico.
    —Claro.

    Otra navidad que pasábamos en el polideportivo del barrio con toda la gente del mismo, durmiendo en un colchón mal tirado en el suelo y todos juntos como sardinas. Y yo que me quejaba del metro de Japón....

    — ¿Tú crees que podremos celebrar una navidad tranquila?
    — ¿En esta vida? No.

    Ayer, día de Nochebuena mientras todos cenábamos abundantemente Papá Noel vino y nos dejó un regalo para toda la ciudad, un 7,5* superficial, y aquí estamos otra navidad en el polideportivo. Los arquitectos están mirando con lupa las estructuras de los pisos y las casas de las manzanas.

    Los muchachos corrían de un lado a otro mientras otros jugaban con juguetes viejos. Creo que no me he presentado ¿verdad?

    Mi nombre es Glenn O'Hara y soy agente de policía en la comisaría del barrio irlandés de “la ciudad sin nombre”*. Donde si no ¿verdad?

    De nacimiento soy irlandés pero hispano de corazón, nací en la ciudad portuaria de Dún Laoghaire (a catorce kilómetros de Dublín) y crecí rodeado de meros, lubinas y demás pescado. Recuerdo mi adolescencia entre tripas y sangre mientras abría en canal los peces que más tarde mi padre llevaba a su pescadería. Un aspirante a Popeye que dejó el mar para convertirse en un Sherlock Holmes de una gran urbe.

    Cuando tengo tiempo y mi trabajo me lo permite me relajo sentado en mi butaca favorita escuchando a los Dropkick Murphy’s mientras la ciudad se muere lentamente como todo lo que tengo alrededor mío, mi madre murió hace tiempo en los sangrientos atentados de Omagh y mi mujer en un incendio después de veinte años estando juntos.

    Menos mal que me queda mí teaghlaigh mhór que en gaélico significa "gran familia", tengo siete hermanos, conmigo ocho, claro. Entre ellos hay dos mellizos, chico y chica y un par de gemelos. Sí, tengo un hermano gemelo, somos de los que llaman “idénticos”. Además también tengo un apoyo muy grande de mi hijo Derek.

    Pusieron en el proyector una película del tipo gracioso del pelo blanco, el de “Naked Gun” y esas películas de humor absurdo. No la vi.

    Mi compañero de aquella época salió del recinto hablando por el móvil. Entró pronto.

    —Tened cuidado, he hablado con los del instituto geográfico y están viendo ondas por la parte de Japón.

    Su nombre era Getxa y sus apellidos eran Etxeberria Izara, era español exactamente del país vasco, tenía veintiséis años, los ojos azules oscuro y el pelo rubio casi albino. De estatura era muy alto, aproximadamente uno ochenta y seis y pesaría más o menos noventa kilos.

    —Niños, sentaos todos. —Ordenó uno de los compañeros policías.

    Mientras leía en el eBook, todos los móviles del recinto sonaron al unísono. El mío no fue una excepción, como una flecha nos tiramos todos al suelo.

    Oímos un murmullo flojo, como si estuviera a punto de pasar un tren por la estación. Los niños gritaron mientras todos miramos hacia arriba, de repente empezaron a temblar todos los cristales del recinto.

    —Te echaré de menos. Adiós…. —Dijo Getxa.

    Agarré la mano a Tessie y a Getxa... cerré los ojos y lloré.




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    7,5: se refiere a la magnitud del temblor por eso nunca se usarán palabras como temblor, terremoto u otros. Si veis cosas así (8, 9, 5,5) son magnitudes.
    La ciudad sin nombre: Así llaman a Ciudad Central.
     
  2.  
    Cut My Neck

    Cut My Neck Creador del tema Cemzoonita

    Cáncer
    Capítulo 1
    Último día en la tierra


    ¿Algún día habéis tenido la sensación de estar dentro de una botella y que os estuvieran moviendo con fuerza hacia todos los lados? Así nos sentimos, allí dentro.

    Temíamos salir despedidos por las ventanas totalmente reventadas. Las madres les tapaban los oídos a los niños que gritaban asustados, los coches hicieron sonar sus alarmas fuertemente y escuché como uno de ellos se chocó contra una pared del polideportivo. Logré ponerme en pie y me agarré a una columna.

    — ¿Qué coño estás haciendo? —Gritó Getxa.
    —Cállate, esto no es normal joder.

    Cuando llegué a la puerta la abrí y salí al exterior, “descargué” todo lo que había comido y el temblor concluyó por unos instantes para volver casi con más fuerza. Me agarré a la puerta hasta que cesó para siempre.

    Fui hacia el parque dónde oí lloros y pude ver como todos los edificios estaban desnudos de cristales. Corrí hacia la barandilla de la playa, mis ojos se abrieron al máximo y corrí hacia dentro.

    — ¡Al sótano! ¡Al sótano! Corred.

    Abrimos la puerta del sótano y entramos las doscientas personas que había allí.

    — ¿Qué…? —No llegó a terminar la pregunta.

    Un estruendo enorme nos dejó boquiabiertos, se escucharon más gritos. Sería lo que había visto con mis ojos, un barco de pesca acompañado de una ola gigante que se dirigía a la costa.

    — ¿Qué viste? —Preguntó.
    —Un maldito barco dirigiéndose aquí….
    — ¿Un barco?
    —Con un puto tsunami.

    Getxa encendió una vieja radio que todavía funcionaba pero no había señal porque no se escuchaba nada. Allí todos entramos en pánico y me dio un pequeño ataque de asma por los nervios.

    El vasco toqueteaba la radio hasta que se escuchó.

    —Busquen refugio en los subterráneos y cierren bien las puertas, según informaciones del instituto geográfico nacional el seísmo ha sido de una magnitud de siete en la escala shindo*
    — ¿Qué coño es la escala shindo? —Preguntó el rubio.
    —La escala japonesa de temblores.
    —Se habla de inmensos incendios y… esperen un momento…tenemos una última hora. Una ola de diez metros ha entrado en el Ireland Port de Ciudad Central, se está llevando todo por delante. Busquen un sitio alto enseguida… -se cortó unos segundos- ¡estamos viendo como caen edificios de hasta diez plantas!…. —Getxa lo quitó.
    — ¿Cuánto es un siete?
    —De ocho a nueve.

    Ya había visto todo en esta vida, un cinco, un seis, un siete y un nueve. Ya podía morirme en paz, y lo peor es que nadie iba a hacer nada por nosotros. Como decimos por aquí; lo que pasa en Ciudad Central se queda en Ciudad Central.

    Pusimos una emisora japonesa que hablaban de sus mierdas y de un mini terremoto, un seis con cinco. Antes de pisar la ciudad no sabía lo que era un temblor de tierra, por eso terremoto es palabra tabú en la ciudad. Da mal augurio. Si dijera en alto “terremoto” no sé qué pasaría, seguro que me asarían al fuego.

    Las noticias contaban que en otros pueblos la destrucción era total porque el hipocentro se había situado a doscientos kilómetros de profundidad. O sea destrucción total.

    Como todos no podíamos estar sentados algunos se agarraban a las tuberías con suficiente fuerza como para reventarlas. Éramos casi doscientas personas en un cuarto de ochenta metros cuadrados los niños no dejaban de llorar y sólo nos alumbrábamos con unas velas que encontramos en el refugio.

    Los devotos rezaban la biblia y algunos pedían al “santísimo” que calmara la tierra, menuda gilipollez pensar que todo es obra del diablo.

    —Lo que tenemos debajo de la ciudad es un puto volcán, no el demonio.
    —La gente se agarra a cualquier cosa cuando pasa algo así.

    Más gritos y una vez más la sensación de estar siendo agitados por una mano invisible. No sé cuanto íbamos a aguantar así, mi corazón no es perfecto.



    ..................
    *Shindo: (震度 o grado de agitación en español) es una escala de intensidad de un sismo utilizada por la Agencia Meteorológica de Japón, usada en Japón y Taiwán para indicar la intensidad de los terremotos.
     
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