1. Invitado La navidad llego a Cz, ¿Por que no vas a visitar la choza de Santa Cooz?
  2. Invitado ¿Te gustaría participar?, podrías ganar una versión chibi de ti <3
    Descartar aviso
  3. Invitado ¿Puedes jugar sin repetir palabra?
    Descartar aviso

Paranormal Leyendas urbanas

Tema en 'Paranormal' iniciado por Fercho, 13 Octubre 2014.

Cargando...
  1.  
    Fercho

    Fercho Creador del tema Cemzoonita

    Libra
    Si algo me queda claro, es que cemzoo alberga personas de diferentes paises, y cada país es rico en cultura y tradiciones, y por ende, mitos y leyendas. Abro este tema, para que, quien quiera, comparta alguna leyenda que haya escuchado en su localidad.

    Les compartiré algunas que me han contado.

    Naica es una ciudad del estado norteño de Chihuahua situada en el Municipio de Saucillo y dedicada a la minería desde el siglo XVIII. Aparte de su destacada producción de plomo y de su famosa Cueva de los Cristales de Selenita, es conocida porque es una ciudad maldita plagada de brujas que se la pasan haciendo daño a los sufridos mortales. Si las personas no toman las debidas precauciones y se recogen en sus casas antes de la diez y media de la noche, es muy posible que se arrepientan de por vida, si es que la conservan. Las brujas, esas malas pécoras, salen de las minas abandonadas en forma de bolas de fuego voladoras, para llevarse a las niñas.

    Monserrat era una muchacha rubia, espiritual, frágil, delgada y etérea como un nebuloso ectoplasma que vivía en Naica. Obediente y dulce, todo el pueblo la apreciaba y la quería, sus padres la adoraban. Tenía la niña la costumbre de llevar siempre una camelia en el pelo. Pesar de su corta edad, pues solo contaba con diez y seis años, trabajaba en la panadería de don Isidoro, un español panzón y apestoso que había llegado a la ciudad de Naica deseoso de “hacer la América” y lo había logrado. Monserrat era la encargada de hacer el pan de bizcocho en la panadería, pues habilidad no le faltaba ni tampoco conocimientos que adquirió de su abuela doña Catarina, buena repostera ya fallecida.

    Monse, como la llamaban de cariño, salía de su trabajo a las nueve de la noche y se dirigía tranquilamente a su casa. Una noche de Luna llena, Monse se desvió un poco de su camino acostumbrado, para ir al lago a ver cómo la Luna se reflejaba en su superficie. Tan extasiada se encontraba gozando del espectáculo que se olvidó de la hora. Cuando tomó conciencia de su impertinencia, la campana de la iglesia sonaba las doce de la noche. Montserrat observó que de las montañas mineras se desprendían bolas de fuego que se acercaban rápidamente a la ciudad, trato de corre pero no pudo, una de las bolas se acercó a ella, se transformó en una horripilante y repugnante bruja que la tomó por la cintura, le mordisqueo el cuerpo y se la llevó. Nunca nadie supo más de Monse, pero todos sabían que las brujas se llevaban a las mujeres jóvenes para convertirlas en futuras brujas. Ese fue el horrendo destino de la panaderita, confirmado cuando cerca de lago encontraron una camelia marchita… Monse se había convertido en una espeluznante bruja de Naica.

    Esta leyenda acontece en México, mas precisamente en el camino que une el Distrito Federal con Cuernavaca, aunque también ha habido reportes de varios avistamientos en varios lugares más. Se trata de un carro de color rojo en el que viaja un grupo de mujeres hermosas cuyo número difiere entre dos y cinco. Sólo los varones pueden observar este carro y ver a las bellas mujeres que están en el, quienes a través de insinuaciones, palabras y gestos invitan a subirse al carro para vivir intensos momentos de placer.

    Las féminas les hacen propuestas difíciles de rechazar, por lo que en general los hombres se pierden en sus encantos, tras lo cual los invitan a subir de todas las maneras posibles, con gestos y palabras, con platicas y coqueteos, esperando el momento de encontrar algún lugar en al camino donde no puedan ser observadas, para hacerle un último ofrecimiento mostrándole alguna parte de su cuerpo, haciéndole notar de todo lo que se perderán si no suben, por lo que la mayoría accede.…firmando de esta forma su sentencia de muerte.

    Al cabo de unos días, el cuerpo del infortunado aparece tirado al costado de la carretera, con signos de haber sido torturado o de haber sido utilizado para algún tipo de antiguo ritual satánico. Las bellas mujeres no son sino que un grupo de brujas que buscan incautos por los caminos y hay quienes afirman que el color escarlata que recubre al carro está hecho a base de la sangre de los incautos que se han subido…. otros dicen que la ruta lleva directo al infierno.

    La hacienda maldita se ubica en el interior de México donde la leyenda afirma que se halla la entrada al infierno y que el mismo Satanás suele visitarla cada cierto tiempo. Existen dos versiones sobre el tema: una de ellas afirma que se trata de la maldición de una pareja de brujos cuya hija fue ultrajada por el dueño de la hacienda en tanto que la otra es más increíble.

    El dueño de la finca trataba muy mal a sus empleados y ni siquiera les pagaba el sueldo por lo que se produjo una revuelta que terminó cuando los trabajadores lincharon al propietario hasta causarle la muerte. Eso creyeron todos hasta que observaron con sorpresa que entre sus pantalones salía una cola gruesa como la del mismo diablo….

    Sea cual sea la historia, quien ingresa allí oye ruidos y murmullos infernales así como la tremenda sensación de ser observado y perseguido. En ese sitio también se realizaron rituales satánicos por lo que los vecinos del sector debían custodiar la entrada al cementerio para evitar el robo de cadáveres para la realización de tan macabros ritos.

    En la hacienda hay una leyenda en ingles que le da la bienvenida a Lucifer y una estrella de 5 picos, síntoma inequívoco del satanismo realizado en ese sitio.

    Y pues, lo que resta son relatos contados por mi tía, que vivieron algunos de mis parientes.

    Estrechándole la mano a un muerto. Esto ocurrió hace más de 20 años a mi abuelo paterno. La historia es breve, los orígenes de mi familia se remontan a torreón, coahuila, en un pequeño pueblo en donde todas las personas se conocen, dada la pequeñez del mismo. Pues resulta que un día, mis dos abuelos (que en paz descansen) habían salido por un encargo, y justo de camino de regreso se toparon con un compañero que no habían visto en años, eventualmente ambos se saludaron de manos. De regreso al pueblo explicaron a quien se había encontrado y describieron incluso como iba vestido, ante el asombro de todos. Un familiar (sobrino/hijo no recuerdo bien) le comentó que el señor ya había fallecido y que eran esas vestimentas con las que se enterró al señor. Mi abuelo había saludado al muerto de manos y no había sentido nada (según mi tía, el había sentido como si saludara a alguien vivo, por el calor corporal, supongo).

    Los chicos del basquetbol. Mi tía estuvo viviendo un largo periodo de tiempo en torreón, en aquellos días contaba con mucho dinero (mi tío trabajaba en gobierno, ya se imaginarán) y compraron una gran casa con una cancha de basquetbol a un lado. El incidente, según me cuenta, se dio a eso de las 2 de la mañana; escuchó los rebotes del balón acompañado de risas de niños, se asomó por la ventana y observó a una tercia de niños jugando basquetbol, lo cual le extrañó porque era de madrugada y además su casa. Así que al momento de salir para decirles algo, ya no estaban.
     
    • Me gusta Me gusta x 1
  2.  
    Luna Toretto

    Luna Toretto Cemzoonita

    Escorpión
    Esto es algo que sucedió en mi casa durante mi infancia.

    Era un día de lluvia todos estábamos en casa cada quien en su rollo, mis abuelos en su cuarto, mi papá y yo en la sala, de repente la luz se fue y solo escuchaba las gotas de lluvia golpear las ventanas, le siguieron unos cuantos truenos; la verdad es que para esas alturas yo ya estaba muerta de miedo pero lo que le puso la cereza al pastel fue el llanto de un bebe, se escuchaba tan triste que de inmediato mi papá me abandono con mi abuelita y junto con mi abu salieron a buscarlo, cuando regresaron nos dijeron que los vecinos de al lado les dijeron que el llanto venia de nuestra casa, lo cual era imposible pues yo era la única niña, pero alarmados salieron y lo que encontraron no les gusto, el llanto del bebé salia de un pozo que esta en el jardín.A la mañana siguiente revisaron cada rincón del jardín y no había nada, el pozo les fue imposible estaba repleto de agua y desconocían su profundidad, pero el timbre sonó y resulto ser una vecina (ella llevaba mas tiempo en la colonia que nosotros) nos dijo que antes de que construyeran la casa, el terreno era un baldío en el cual las prostitutas venían a DESHACERSE de sus PRODUCTOS, y que ese era el origen del llanto. Tiempo después seguíamos escuchando el llanto del bebe cada que llovía, hasta que mi abuelito trajo un cura e hizo una ceremonia en honor de las almas que sufrieron un final terrible, después de eso no volvimos a escuchar el llanto.

    Debo de admitir que hasta la fecha me da miedo el pozo.
     
  3.  
    Newt

    Newt Cemzoonita

    Acuario
    Esta es la leyenda más popular de Durango y la verdad si eres de aquí o lo has visitado sabrás que la cantidad de alacranes que hay aquí es inmensa, en cada casa sale la cantidad enorme que hasta los vendemos ahora. Sin embargo existió uno de 27 cm de largo (con la cola estirada) y que ahora recuerda la leyenda de la celda de la muerte:

    La Celda de la Muerte. Dgo, Mex.
    En las postrimerías del siglo XIX, cuando el gobierno del General Porfirio Díaz se encontraba perfectamente consolidado, existió en la antigua cárcel de Durango, "La Celda de la Muerte"; llamada así, porque al desgraciado que metían allí, amanecía misteriosamente muerto. Sucedió en esta cárcel, que fue derrumbada posteriormente, y en lo que hoy es el centro de la ciudad, un hecho insólito que causó grandes confusiones a los carceleros y a todas las autoridades. Sucedía que todo preso que se encerraba en una de las celdas, y a la que tomaron horror, amanecía muerto al siguiente día, sin que nadie pudiera atinar la causa de ello. Aquella celda fue elegida para encerrar a los individuos más peligrosos y criminales. Varios individuos habían muerto ya en aquella celda maldita, y empezaron a esparcirse mil supersticiones acerca de ella.

    Decían que un horrible espectro penetraba a media noche en la celda sin necesidad de abrirla, y estrangulaba a quien se encontraba dentro. Otros aseguraban que el ambiente del calabozo estaba envenenado, y no faltó quien asegurara que diariamente, a eso de las doce de la noche, la celda era visitada por el diablo que se llevaba el alma del infeliz, a quien le tocaba la mala suerte de ser asegurado en aquel siniestro calabozo.

    En 1884, en la Hacienda de la Cacaria, vivía un joven moreno, alto y robusto llamado Juan. Le decían “Juan sin miedo” porque era un hombre que no conocía el temor. Un día llegó un perro rabioso a la hacienda, la población se alarmó y cerró las puertas de sus casas. En la escuela, el profesor no supo del peligro y les dio salida a los niños cuando el perro pasaba por allí. Al mirar desde su ventana el peligro, Juan sacó su escopeta para tirarle al perro y justo cuando le disparó al animal, una señora llamada Doña Elvira, se atravesó y la bala le traspasó el pecho muriendo casi instantáneamente. El perro perseguía a los niños, y Juan en vez de huir, cogió un hacha y golpeó la cabeza del perro dándole muerte. Juan, rápidamente fue con Doña Elvira y la cogió en los brazos, pero ya era muy tarde, ella había fallecido.

    Juan fue encarcelado y tendría que pagar por su delito con 20 años de prisión. Después de estar 7 años prisionero en la cárcel de Durango, llegaron órdenes de sentenciarlo a "La Celda de la Muerte."

    Luego se supo que el hijo del dueño de la Hacienda de la Cacaria, quería que Juan muriera para quedarse con su prometida. Cuando el director de la penitenciaría le preguntó a Juan. ¿Qué necesitas?, Juan le contestó: "un banco, una docena de velas de sebo grandes y una caja de cerillos". Cumpliendo con su petición, le entregaron lo que pidió y lo encerraron en la Celda de la Muerte. Mientras la vela se iba gastando, el joven comenzó a acordarse de toda su vida. Las horas parecían siglos, y hora tras hora contaba las campanadas que daba el reloj de la catedral.

    Cuando ya el temor lo vencía, prendía la vela unos minutos y veía a su alrededor. Cual fue su gran sorpresa al ver un enorme alacrán de unos 30 centímetros de largo, que pronto se ocultó en su madriguera. Tomó los cerillos y apagó la vela, permaneciendo en silencio y dejando transcurrir el tiempo. El problema se concretaba en matar al animal, o cuando menos, no dejarse picar. Cuando el reloj sonó a las 5 de la mañana, encendió el cerillo y el cúbito de su última vela y miró el enorme alacrán que estaba a un paso de su banco; sin pensarlo mucho, se quitó el sombrero y lo arrojó sobre el animal, al ver que lo había atrapado, puso el banco sobre el ala del sombrero, asegurándose de que el arácnido no escapara. Se volvió a quedar a obscuras, y por unos minutos lloró sin poder contenerse. De lejos, se escucharon los pasos de los camilleros que venían por el cadáver de Juan para enterrarlo. Juan, con modestia después de saludarles, les pidió que le ayudaran a sacar al alacrán asesino. Juan fue indultado y puesto en libertad por su hazaña, volvió a la Cacaria y se casó con Lupe.

    Durango, en la Actualidad.

    El calabozo dejó de ser "La Celda de la Muerte", y volvió a su antiguo nombre: "La celda de San Juan". En la actualidad no existe la cárcel que se menciona, y a la distancia de un siglo, se perdió el lugar exacto de los acontecimientos, quedando entre los Durangueses, solamente el recuerdo de esta leyenda.

    .
     

Comparte esta página