1. Invitado La navidad llego a Cz, ¿Por que no vas a visitar la choza de Santa Cooz?
  2. Invitado ¿Puedes jugar sin repetir palabra?
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  3. Invitado ¿Por que no derribas a un que otro adversario con una bola de nieve?
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  4. Invitado Faltando tan solo unas pocas horas para navidad, alguien a quien no le gusta esta festividad, decidió sorprender a santa, raptarlo, atarlo y robar los regalos que llevaba consigo.
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  5. Invitado Esta vez el grinch esta en CemZoo y quiere tener su propio arbol para ponerlo en su casa pero no quiere cualquiera, tiene que ser creativo y unico el cual escogerá.
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Drabble Latrofobia:Mi peor pesadilla.

Tema en 'Escritos originales' iniciado por Samantha, 20 Septiembre 2016.

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  1.  
    Samantha

    Samantha Creador del tema Cemzoonita Seishun Gakuen

    Tauro
    Este drabble lo escribí para el concurso Origifobia.

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    Latrofobia:Mi peor pesadilla.



    El sudor recorría todo su cuerpo, su corazón latía a mil por hora, su mirada estaba dilatada y acuosa, sentía que iba a desmayarse, no sabía para dónde ir ni a quién acudir. Todo quedó en oscuridad, para luego escuchar un golpe seco… sí, se había desmayado. El sólo hecho de ver frente a ella a esa persona, la atemorizaba, con esa bata tan blanca como las paredes del manicomio, ¿por qué lo asociaba con ese lugar de enfermos mentales?, porque quizás ahí iría a parar algún día si no superaba su temor hacia los médicos.

    Abrió los ojos lentamente, ¿había sido una pesadilla, o la realidad?, necesitaba ayuda, pero no podía acudir a nadie que tuviera una bata blanca… sería su fin. Se levantó de la cama y entró al baño a echarse agua en el rostro. Miró su apariencia en el cristal, su cara estaba algo pálida, tenía unas ojeras bastante notorias, gracias a las noches de desvelo que había tenido debido a las constantes pesadillas, su cabello estaba desaliñado y muy descuidado. Ya no era la misma chica radiante de hace quince años, ahora era un títere de la latrofobia (miedo a los médicos), volvió de nuevo a su cama, todavía era muy temprano… las dos de la madrugada, exactamente.

    —Intentaré dormir de nuevo —dijo para sí misma.

    Volvió a sumirse en ese sueño que poco a poco se convertía en pesadillas. Estaba en un lugar donde las paredes eran de un color blanco perla, había mucha gente y… médicos, aquello hizo que la chica tragara grueso, y que sus ojos se ensancharan, corrió por los pasillos esquivando a todo aquel que se cruzaba en su camino, intentaba buscar la salida, pero no la hallaba. Su corazón latía más rápido de lo normal, su respiraba estaba entrecortada, comenzaba a transpirar, sus piernas temblaban y sus manos también, las lágrimas comenzaban a salir, esto era peor que una pesadilla.

    —No por favor… no te acerques —suplicaba al borde del llanto.

    Aquel hombre sonreía de manera siniestra, vestía muy elegante, con su bata. De su bolsillo sacó una mascarilla para cubrir parte de su rostro, mientras se acercaba a la chica, sus ojos se tornaban de un color rojo sangre y su expresión era demoníaca. La muchacha retrocedía lentamente, todo su cuerpo temblaba, estaba aterrorizada con aquella imagen, sentía que caería inconsciente en esos momentos, ¿pero cómo?, era un sueño. Sus rodillas tocaron el piso, sus piernas se habían desvanecido. El hombre se acercaba más y más hasta hincarse y quedar frente a ella. Sus ojos se cruzaron, rojo y ámbar, la joven comenzó a grita de manera desesperada, sus lágrimas salían con más intensidad.

    —Puedes gritar todo lo que quieras, Mariám —le decía mientras pasaba un bisturí sobre su rostro— nadie te escuchará, estás en mi mundo…

    Fin.
     

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