1. Invitado La navidad llego a Cz, ¿Por que no vas a visitar la choza de Santa Cooz?
  2. Invitado ¿Te gustaría participar?, podrías ganar una versión chibi de ti <3
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  3. Invitado ¿Puedes jugar sin repetir palabra?
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  4. Invitado ¿Por que no derribas a un que otro adversario con una bola de nieve?
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  5. Invitado Faltando tan solo unas pocas horas para navidad, alguien a quien no le gusta esta festividad, decidió sorprender a santa, raptarlo, atarlo y robar los regalos que llevaba consigo.
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Historia y Leyendas

Tema en 'Lost Kingdom' iniciado por LadyProto, 4 Agosto 2016.

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  1.  
    LadyProto

    LadyProto Creador del tema CemZoonita Lost Kingdom

    Virgo
    La Creación de la Tierra leyenda 1: El sueño de Vajdall.
    Se dice que la vida descendió de un deseo y la Tierra se elevó por un noble sueño.

    Cuando el dragón Vajdall, siguiendo las órdenes de un ser supremo, descendió a la desértica Tierra tuvo una visión. Vislumbró un extenso territorio, lleno de colores, aromas, sonidos y sensaciones. Vajdall soñó con grandes mares, ríos, lagos y cascadas. Soñó con prados verdes, que se extienden por doquier, y los árboles y flores que alegrarían la vista. Soñó con enormes e imponentes montañas, escaleras naturales al cielo. Soñó con desiertos que se extenderían suavemente formando rocas y dunas.

    La magnitud de su sueño fue tal que el dragón dorado comenzó a llorar, conmovido ante la belleza que su mente representaba. Alzó el vuelo entonces, situándose en la parte norte de la Tierra, extendió sus alas y aleteó con fuerza, llevando a todas partes destellos dorados que comenzaron a crear, tal cual artista con su lienzo, el sueño que tuvo.
    Satisfecho con el resultado volvió a su dueño, aquel ser supremo, y dejó atrás su obra maestra.

    Pasado el tiempo Vajdall regresó a la Tierra, viejo y cansado, para vivir en su sueño el resto de sus días. Fue entonces que se dio cuenta de que algo faltaba.

    El lugar era hermoso, no había duda, pero nadie más que él podía disfrutar de la belleza de éste.
    Con su último aliento Vajdall creó la vida y con ello, el primer Mago: Merlín, protector de su sueño. Merlín se dio entonces a la tarea de aprender la naturaleza de la vida, impregnada de la esencia de Vajdall, y plasmar todo en sus libros. Comenzó a crear más vida, canalizar energía de distintas maneras y practicar todo tipo de arte mágica.

    La vida en la Tierra comenzó como un sueño y siguió siéndolo hasta la caída de Merlín, cuando los sueños comenzaban a corroerse.


    La Creación de la Tierra leyenda 2: El regreso de los dragones.
    Cuando Merlín murió la Tierra comenzó a morir junto a él. Los habitantes de la Tierra habían comenzado a creer en ellos y sus Dioses paganos, y no en el sueño que les permitió vivir.
    Por eso mismo todo aquel sueño comenzó a desmoronarse lenta, muy lentamente.

    Los habitantes comenzaron a desesperarse ante las grandes catástrofes que comenzaban a amenazarlos: los mares rugían feroces, el suelo temblaba, del cielo llovían rayos letales y las montañas creaban ríos de fuego.

    Ante la desesperación mostrada un nuevo dragón se compadeció de los habitantes de la Tierra, bajando hacia ésta y con el deseo de brindarles protección. No obstante las personas, tan asustadas, comenzaron a arremeter contra el dragón que venía en su auxilio.

    El pobre dragón hizo cuanto pudo para defenderse, las personas se habían vuelto expertos destructores, pero no logró salvarse de la muerte que ellos le ocasionaron. Ante esto un enorme y furioso alarido se escuchó y el cielo se llenó de dragones, que molestos ante el asesinato de su amigo, comenzaron a cobrar venganza contra la Tierra.

    Y así la primera guerra inició, llevando hasta las cenizas aquel hermoso sueño.


    La Creación de la Tierra leyenda 3: El dragón y la niña.
    Nunca se supo qué tanto duró la guerra. Sólo que fue dura y cruel.

    Los dragones salieron victoriosos al haber dejado a los humanos sin recursos, creando una Tierra estéril. Los pocos sobrevivientes debieron de refugiarse bajo tierra, atemorizados, y contando ya sus días para morir.

    Sin embargo una pequeña decidió salir del refugio un día. Apenas vestida con harapos y con su carita sucia y herida tomó más iniciativa que aquellos que antaño se afirmaban valientes y poderosos guerreros. La niña se acercó entonces a un enorme dragón blanco, el líder de todos éstos, con paso firme pero tembloroso.

    El dragón la vio con gran intriga, sin entender por qué la pequeña se acercaba a él aún con todo el miedo que poseía. Cuando la niña estuvo enfrente suyo alzó la cabeza y lo vio, con sus grandes ojos llenos de determinación.

    ¿Por qué hacen esto? ¿Por qué destruyeron todo? ¿Por qué nos lastiman tanto?

    El dragón sintió una pequeña llamarada de compasión con ella. La pobre criatura era tan pequeña como para saber qué era lo que ocurría. Así pues procedió a explicarle todo; desde como Vajdall los abandonó un día para crear la Tierra, hasta el crimen de los habitantes de la Tierra al haber asesinado a uno de los suyos, comenzando así la destrucción.

    La pequeña lo escuchó atenta, con un brillo inteligente ahora en sus ojos. Y tomó entonces un paso más cerca del dragón, colocando ahora sus manos sobre una de sus patas con fuerza.

    Si ustedes matan a uno de los nuestros. Una persona que desea ayudar a los demás, ¿Estaremos a mano? ¡Asesínenme entonces! — El blanco dragón mostró gran sorpresa, haciendo retroceder su pata, pero la niña se las arregló para volver a sujetarlo con fuerza. — Yo deseo salvar a todos, no quiero que nadie más sufra. Tuve un sueño, un sueño con un hermoso lugar. Lleno de colores y aromas, de sonidos y sensaciones. Quiero que todo sea verde, que las flores que cuentan las ancianas existan y estén por doquier. Quiero que haya agua azul....

    La niña habló y habló sobre su sueño, el mismo sueño de su rey Vajdall. Habló sobre sus ilusiones, sobre cómo quería que todos fueran felices y suplicó, suplicó por su muerte para salvar a todos.

    El dragón blanco no lo soportó entonces. Sintiéndose tan conmovido ante la pureza de la niña, ante la esencia de su rey guardado en ella, lloró. Las lágrimas cayeron resbalando por toda su piel. Sólo cuando la pequeña volvió a sujetar su pata con fuerza las lágrimas se detuvieron.

    Decidiendo que ya no era necesario seguir lastimando el dragón blanco comenzó a brillar, elevando destellos plateados a todo lugar y llenando a la pequeña. El dragón se sacrificó, dando la mitad de su poder a la Tierra, para que volviera a ser el hermoso sueño que alguna vez fue. La otra mitad se fusionó con la niña y transformó las lágrimas en gemas, siete en total.
    Las gemas poseían un elemento dentro de sí, salvo por la séptima, que le concedió a la pequeña la voluntad para gobernar sobre los dragones.

    Y la paz reinó por un largo tiempo.


    La Creación de la Tierra leyenda 4: Los seis sabios de la reina.
    El tiempo pasó, y aquella niña creció, volviéndose una mujer hermosa e inteligente: La reina de la Tierra. Alabada por todos, desde su gran proeza cuando infante, hasta su imparcialidad y sabiduría para gobernar, la Reina se volvió la persona más poderosa sobre la Tierra.

    Por eso mismo decidió que debía dividir tal poder, todo para protección de aquel fantástico sueño.
    Así fue como ella comenzó a viajar, movida ante historias y rumores de grandes héroes, buscando a los protagonistas de tan fantásticos relatos.

    A través de la Tierra conoció a aquellos que habían desafiado y superado los límites de lo posible, desafiándolos, una vez más, a una prueba de valor. Pero de tantos seres que crearon grandes proezas sólo un grupo de seis, tres hombres y tres mujeres, lograron completar sin problemas los obstáculos impuestos por ella.

    Estas personas fueron llamadas entonces Sabios Elementales, al haber heredado los poderes de las lágrimas de dragón y la esencia mágica de Merlín, volviéndose protectores de la Tierra.

    Sin embargo, y para horror de la Reina, esto sólo causó más codicia y destrucción.
     

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