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El conde de Saint-Germain

Tema en 'Chit Chat' iniciado por Ceres, 17 Enero 2013.

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    Ceres

    Ceres Creador del tema Cemzoonita

    Aries
    El conde de Saint-Germain

    El hombre que lo sabe todo y nunca morirá

    Hacia finales del año 1745, Londres fue asaltada por la «fiebre de los espías». Fue el año en que el joven pretendiente, príncipe Carlos Eduardo Estuardo, desencadenó su rebelión de los jacobitas en un intento de recuperar el trono británico para su padre. A pesar de que la causa jacobita había sido derrotada, se temía que los conspiradores jacobitas y sus simpatizantes franceses pudiesen estar ocultándose en Londres. Uno de los sospechosos fue arrestado en noviembre y acusado de estar en posesión de cartas que apoyaban a los Estuardo. Muy indignado, sostuvo que aquella correspondencia le había sido «endosada» y, sorprendentemente, se le creyó y fue liberado.

    Comentando el caso en una carta dirigida a sir Horace Mann, Horace Walpole escribió: «El otro día detuvieron a un hombre extraño que se hace llamar conde de Saint-Germain. Ha estado aquí estos dos años, pero no dice a nadie quién es ni de dónde viene. Admite sin embargo que éste no es su verdadero nombre. Canta y toca el violín magníficamente, está loco y no es muy sensato».

    El comentario de Walpole describe con gran acierto a uno de los personajes más extraños de la alta sociedad del siglo XVIII: un hombre al que el conde Warnstedt tildó de «charlatán, loco, atolondrado, pretencioso y timador», y al que su último mecenas, el príncipe Carlos de Hesse-Cassel, consideraba «quizás uno de los más importantes sabios que haya existido jamás».

    El primero de los escasos datos históricos acerca del conde de Saint-Germain se remonta aproximadamente a 1740; un elegante hombre de unos 30 años comenzó a frecuentar los ambientes vieneses de moda. Su vestimenta llamó la atención en aquella época de moda colorista y fantasiosa, puesto que normalmente vestía de negro, con la única excepción de vaporosos cuellos y puños de lino blanco. La sobriedad de su vestimenta, sin embargo, contrastaba notablemente con el brillo de los diamantes que llevaba en los dedos, en la faltriquera del reloj, en la cajita de rapé y en la hebilla de los zapatos. Según informaciones posteriores, también llevaba puñados de diamantes sueltos en los bolsillos en lugar de dinero.

    En Viena conoció al mariscal francés de Belle Isle, que había resultado seriamente herido durante una campaña en Alemania y estaba muy enfermo. No se sabe cuál era la naturaleza de su enfermedad, pero según el mariscal fue el conde de Saint-Germain quien le curó. Como agradecimiento se lo llevó a Francia poniendo a su disposición unos apartamentos y un laboratorio bien equipado.

    Los hechos fundamentales de la vida del conde después de su llegada a París sí son bien conocidos, pero son los detalles que ignoramos los que confieren a su vida un misterio permanente.

    misterio que rodea al conde de Saint-Germain se vuelve aún más profundo a causa de la incertidumbre que, incluso hasta hoy, ha rodeado sus orígenes. Una versión afirma que nació en 1710 en San Germano, y que era hijo de un recaudador de impuestos. Eliphas Levi, famoso ocultista del siglo XIX, afirmaba que Saint-Germain había nacido en Lentmeritz (Bohemia) a fines del siglo XVII, y que era hijo bastardo de un noble rosacruciano. La fecha es verosímil, y estos antecedentes explicarían la fuerte inclinación del conde por el misticismo, así como sus formidables talentos... aunque no fueran propiamente «poderes» en el sentido paranormal de la palabra.

    Poseía, por ejemplo, un auténtico don para los idiomas: se sabe que hablaba con fluidez francés, alemán, inglés, holandés y ruso, y él afirmaba dominar también el chino, el hindú y el persa, aunque no puede haber habido mucha gente a su alrededor con suficiente conocimiento de estos idiomas como para poner a prueba esta afirmación.

    Horace Walpole escribió que el conde era un músico «maravilloso». También era un pintor «maravilloso», aunque no nos ha llegado ningún cuadro suyo. El rasgo característico de sus óleos parece haber consistido en que podía reproducir joyas que «relucían... como en la realidad».

    Existen muchas pruebas de que Saint-Germain era un joyero experto, aunque no de que hubiera estudiado aquel arte con el sha de Persia. Se dice que Luis XV quedó encantado cuando le reparó un diamante agrietado, y bien podría ser que pintase sus famosos cuadros de joyas con madreperla o alguna otra sustancia por el estilo.

    También conocía bien todas las ramas de la química; los muchos laboratorios que instaló con dinero prestado en toda Europa estaban, aparentemente, dedicados a la producción de pigmentos y tintes mejores y más brillantes, pero también al estudio del ennoblecimiento de los metales, es decir: a la alquimia

    El emperador Napoleón III (1808-73) estaba tan intrigado por la historia que nombró a una comisión especial para investigar la vida y los actos del enigmático conde. Los hallazgos de la comisión quedaron destruidos en el terrible incendio que arrasó el Hôtel de Ville de París en 1871, hecho que los seguidores del conde no atribuyen a la coincidencia.

    Pocos años después, la Sociedad Teosófica de madame Blavatsky anunció que Saint-Germain era uno de sus «maestros ocultos» -seres inmortales cuya reserva de conocimientos secretos estaba a disposición de los adeptos con el objeto de enriquecer el mundo- junto a figuras como Cristo, Buda, Apolonio de Tiana, Christian Rosencreutz y Francis Bacon. Se dice que un grupo de teósofos se trasladó a París después de la derrota nazi, convencidos de que encontrarían al conde; pero por lo visto éste no apareció.

    Sin embargo, la leyenda de esta enigmática figura sigue viva. En fecha tan reciente como enero de 1972, un parisino llamado Richard Chanfray apareció en la televisión francesa, afirmando que era el conde de Saint-Germain. Frente a las cámaras de televisión, y empleando un hornillo de camping, intentó transformar, al parecer con éxito, plomo en oro.
    He aquí el video de este ultimo hecho (Minuto 1:30 y 2:15. Aunque todo el video toda el asunto del conde.):​

    Sintesis

    El Conde de Saint Germain fue un cortesano, aventurero, inventor, científico autodidacta, violinista, compositor y, desde luego, un caballero misterioso. Demostró habilidades en la práctica de la alquimia. Varias organizaciones ocultistas lo han adoptado como figura modelo, e incluso como una poderosa deidad. Se le han atribuídos prácticas ocultas como la ventriloquía y el encantamiento de serpientes. Otras fuentes indican de que era inmortal, que era el Judío Errante, un alquimista con el elixir de la vida, un Rosacruz.
    Entre su legado podemos dar con principalmente, la llama (o "Rayo".) violeta, tecnica desarrolada por el conde para algunos, Aprendizaje que adquirió y regaló al mundo para otros.

    Limito esta primer parte (Y por el momento unica.), a la figura de Saint Germain. Si el tema llama la atención, podría pronto acercar un articulo referente a la llama violeta, su naturaleza, sus adquisicion y sus usos.
     
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  2.  
    Acero

    Acero Equipo administrativo Tribu Cooz Creador de Contenido Seishun Gakuen

    Escorpión
    Wow, qué historia interesante. No conocía a esta figura histórica, y ciertamente me llamó la atención.

    Si apareció misteriosamente y desapareció del mismo modo, dudo mucho que tiempo después haya aparecido en televisión. Si es inmortal no va a reencarnar, así que el otro no era más que un fraude o doble. Aunque él mismo lo dijo: apareció alguien que le enseñó y le pidió que transmitiera el conocimiento, o algo así. Me resultan bastante increíbles los episodios de transmutación, y sigo pensando si no hay truco de por medio...

    La verdad, picaste mi curiosidad. El artículo está bastante completo y bien ordenado. Me dieron ganas de saber más.
     
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