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Long-fic De la amistad al matrimonio [KibaHina]

Tema en 'FanFics Naruto' iniciado por Hitomi-chan, 13 Junio 2016.

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    Hitomi-chan

    Hitomi-chan Creador del tema Equipo administrativo Critico Maestro de edicion Paper Bag Brigade Duende de Santa cooz Colaborador de Concursos

    Géminis
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    Genero
    : AU
    Pareja principal: Kiba & Hinata
    Autor : Hitomi-chan
    Notas: Mi primer fic de la pareja y en general el primer fic que escribí, así que tiene muchos años ya...
    DISCLAIMER: Los Personajes de Naruto y el mundo creado en él pertenecen a Masashi Kishimoto. Se utilizan sin ningún fin comercial
    Rank: T
    Summary: ¿Como le pedirías matrimonio a la mujer de tu vida? Eso es algo que Kiba hará de ahora en adelante esta dispuesto a compartir su vida con otra persona. Contiene OOC

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    No puedo creer lo que estoy a punto de hacer, aún creo que esto es otro de mis tontos sueños y fantasías, tal vez estoy en un mundo diferente en el que yo puedo hacer e imaginar todo lo que deseo que sea verdad.

    Lo dicho, solo estoy hablando estupideces otra vez. Pero si de ser sincero se trata, lo único que puedo decir es que nunca en todo mi vida he estado tan nervioso como lo estoy ahora, el futuro se ve muy borroso para mi, y no se si estará a mi favor o en mi contra.

    Hoy le pediré matrimonio a la mujer más hermosa, tierna, sincera, valiente, cariñosa, amable; ¿ya dije hermosa?, bueno todo eso y mucho mas es Hyuuga Hinata. La chica que me robo la voluntad, el corazón y hasta la razón, por ella soy capaz de cualquier cosa en este mundo y en otros.

    Hace 2 años que ella y yo estamos juntos, aún no se muy bien como se dieron las cosas, pero agradezco infinitamente que se dieran, de otro modo yo nunca me hubiera decidido a confesar mis sentimientos hacia ella, menos sabiendo que estaba enamorada de otro tipo. Como su mejor amigo mi responsabilidad era apoyarla aunque eso me rompiera el corazón.

    Las cosas pasaron de una manera tan rápida que no supe como reaccionar, solo deje que mis instintos hicieran el trabajo por mí, y al parecer lo hicieron bien, ya que ahora me encuentro en este dilema de cómo proponerle matrimonio.


    Flashback


    Hinata, Shino y yo Kiba Inuzuka, nos encontrábamos en una de las tantas fiestas de la universidad, a las cuales nunca íbamos, solo que esta era especial para nuestro querido amigo Shino, por fin iba a declarase a la chica que tanto tiempo había estado observando (cual si fuera uno de sus adorados bichos), y a la que nunca le declaro lo que sentía.

    Creo que por eso somos tan buenos amigos él y yo, siempre cobardes cuando se trata de la chica que te gusta. En fin, esa fiesta iba ha ser especial para él, aunque yo nunca creí que también lo seria para mi.

    Él se aparto de nuestro lado y fue directo sobre su "presa". Hinata y yo decidimos platicar, la verdad ese tipo de fiestas no son muy del agrado de ella, pero por apoyo a Shino decidió ir, a mi la verdad me da igual. Después de platicar por mucho tiempo y ver que nuestro amigo no daba señales de vida, decidimos ir a buscarlo, para nuestra sorpresa lo encontramos, pero digámoslo así "muy ocupado" en una de las habitaciones de la fraternidad por lo que regresamos de inmediato a la fiesta.

    —Vaya, Shino si que no pierde el tiempo— estoy casi seguro de que mi cara estaba roja a tal grado de confundirse con mis tatuajes en las mejillas. —Creo que Akane lo acepto— mi pregunta era más que obvia, puesto donde lo encontramos, pero por mi nerviosismo ante lo que vi lo justifica.

    —E-eso creo Kiba-kun — Hinata estaba peor qué yo, al ser tan tímida y ver a su amigo en eso situación, fue algo traumante para ella.

    Después de eso, los dos tratamos de olvidar lo que vimos tiempo atrás. La fiesta seguía su rumbo normal, chicas besándose acaloradamente con los chicos del equipo de fútbol, ebrios haciendo cada espectáculo digno de vergüenza ajena, y cosas por el estilo.

    Hinata y yo decidimos mejor salir a dar un paseo a el parque, hablábamos de tantas cosas que creo seria imposible recordarlas todas, era como si los dos nos conociéramos de toda la vida, la verdad nos conocemos desde los 12 años, desde entonces hemos estado juntos, creo que ya no podríamos estar el uno sin el otro.

    Después de caminar y hablar por un largo rato, decidimos sentarnos y admirar la hermosa luna, no se por que pero me recuerda a los ojos de Hinata, tan hermosos pero a la vez tan vacios. Nos quedamos en silencio, tal parecía que esta vez si que no teníamos nada más de que hablar, o era por que ya lo habíamos platicado todo.

    El lugar era realmente hermoso, flores de todos los colores y de todas las clases, una pequeña fuente en el centro del parque, que a los rayos de la luna brindaba un espectáculo único y mágico capaz de hipnotizar a cualquiera.

    No se muy bien la razón pero después de un momento en silencio ella y yo volteamos a mirarnos al mismo tiempo fue como si todo el mundo dejara de girar, como si el tiempo se congelara, como si todos los sonidos que había se esfumaran, como si el mundo se hubiera acabado y solo estuviéramos ella y yo.

    De un momento a otro y sin saber como, nuestros labios estaban unidos en un cálido beso, sentía que eso era lo más grandioso que pudiera existir en la tierra, mi mente se nublo por completo, no pensaba, creo que hasta deje de respirar y mi corazón latió con mas fuerza que nunca antes.

    Coloque mi mano en la mejilla de Hinata, tal vez era un sueño y al tocarla yo despertaría, pero no fue así, era real, podía sentirla. Ella me rodeo el cuello con sus manos y en ese momento comprendí que esto era real, Hinata y yo estábamos besándonos. Me acerque más a ella y rodé su cintura con mis brazos, quería tenerla cerca de mi, quería que este momento nunca terminara, al sentir que yo la pegaba cada vez más a mi cuerpo ella dijo mi nombre de una manera que nunca creí que fuera más hermosa a mis oídos.

    Al dejar de besarnos permanecimos abrazados, mirándonos, tal parece que no creíamos lo que acababa de pasar, nosotros los mejores amigos aviamos llegado a una situación como esta, ella estaba sonrojada, ese sonrojo que me encanta tanto ver en ella, yo creo que estaba con cara de no saber nada.

    —K-kiba Kun— esa dulce voz me hizo reaccionar de nuevo. —C-creo qu…— no le permitiría romper el momento, la volví a besar y ella me correspondió.

    —Me gustas Hinata y mucho— esta vez fui yo quien hablo, siempre creí que lo que sentía por Hinata solo era amistad, pero ahora me doy cuenta de que no es así, es algo mucho más fuerte que eso. —Creo que me enamore de ti—. lo dije sin siquiera detenerme a pensar en lo que significaban esas palabras.

    —Kiba— solo eso salió de los labios de Hinata, además de una cara de asombro y sorpresa.

    Creí que había arruinado todo, si ella no sentía lo mismo que yo, nunca podríamos volver a ser los mismos de siempre, todo se arruinaría y seria por mi culpa.

    Fue entonces que sentí como ella me acariciaba el rostro de una manera tan tierna que creí estar siendo tocado por un ángel.

    Me deje guiar por su caricia y cerré los ojos, tal vez esa era su forma de decirse un sutil no, estaba en espera de lo peor cuando siento su aliento chocar contra mi cara, antes de poder abrir los ojos escucho que me dice.

    —Yo también te amo Kiba-kun— fue ahí cuando me volvió a besar y mi mundo se volvió a detener.

    Después de eso nos hicimos novios formalmente y ante todos nuestros conocidos, yo estaba más que feliz por eso.


    Fin Flashback


    Ahora ya han pasado 2 años y seguimos juntos y yo cada día mas enamorado de ella.

    Ella es la heredera de las empresas Hyuuga las más importantes de la cuidad, un tiempo estuvo muy preocupada por ese motivo, creía que no seria capaz de cumplir con las expectativas de su padre y de la empresa misma.

    Pero al final creo que se auto convenció de que podría hacerlo, como su padre le dijo una vez, la sangre Hyuuga corre por tus venas puedes hacerlo.

    Su padre siempre fue un hombre serio y hasta frió con ella, pero cuando le cedió el liderazgo de las empresas eso cambio, ahora hablan más como padre e hija. Hinata da todo de si para que él este orgulloso de ella, pero eso ya no hace falta él ya lo estaba.

    Siempre me he llevado bien con su familia y ella con la mía. Ahora me dirijo a su casa, se que no se encuentra ya que seguramente aún esta en la empresa, la verdad con quien deseo hablar es con su padre.

    La familia Hyuuga tiene tradiciones muy arraigadas y primero quiero hablar con su padre antes de llegar y pedirle matrimonio a Hinata. Su madre murió cuando su hermana pequeña Hanabi nació, creo que por eso es su carácter tan tímido.

    Llego a la casa, que en realidad es una gran mansión con detalles muy elaborados y hechos a mano, según se, ha pasado de generación en generación, se ve algo antigua pero eso no le resta belleza y elegancia a esa gran mansión.

    Doy un gran suspiro antes de llamar a la puerta, tengo miedo de que su padre no me acepte como el marido de Hinata, aunque me acepto como el novio de su primogénita, aún no me da la confianza de creer que me quiera como algo más en su familia.

    Al fin llamo a la puerta y en cuestión de segundos me abre una de las sirvientas de la mansión, como ya me conocen muy bien, no es necesario que yo diga nada.

    —Inuzuka san, ¿viene a ver a Hinata san?— me mira con cara de "pero si sabe que a esta hora no esta".

    —No, vengo a ver a Hiashi san. ¿Se encuentra?—se lo digo lo más tranquilo que puedo, no quiero que nadie se de cuenta de cual nervioso estoy.

    —Claro pase, en seguida le aviso de su llegada.— esta vez me da una sonrisa y hace un ademan con la mano para que yo entre a la mansión.

    Me dirigió a la sala principal y me pidió que esperara ahí, no era la primera vez que yo entraba y que me encontraba en esa casa. Solo que esta vez era muy diferente iba a pedir la mano de la primogénita de la familia Hyuuga.

    Decidí tratar de calmarme poniéndome a admirar todos los detalles y adornos que se cruzaban por mi vista, había desde jarrones que me parecieron muy antiguos, pintados a mano y al parecer de una porcelana muy fina. Cuadros que solo había visto en fotos, y otros que en mi vida había visto pero que eran muy hermosos.

    Así pase un rato hasta que escuche los pasos del jefe de la familia, de Hiashi Hyuuga. Cada vez que escuchaba más cerca sus pasos, mi corazón latía con más fuerza que nunca. Cuando al fin llego a mi lado me sonrió, me conocía desde pequeño y según él ya me consideraba de su familia, veremos si es verdad cuando le pida la mano de Hinata.

    —Que gusto verte Kiba— se acerco a mi y me coloco una mano en el hombro, mientras seguía sonriéndome. —La sirvienta me dijo que querías hablarme—. Se fue hasta uno de los sillones de la sala y se sentó indicándome que yo hiciera lo mismo en uno de los sillones colocados enfrente de él.—¿Y de que quieres hablar Kiba.?—

    —Hiashi san, yo he venido a…— las palabras no salían de mi boca, demonios nunca estuve tan nervioso.— Yo… quería pedirle que…— de nuevo no podía decirlo.

    —¿Que pasa Kiba? , habla me estas preocupando—

    —Quiero pedirle permiso para casarme con Hinata— creo que más que decirlo lo grite, pero si no lo hacia así creo que nunca lo haría.

    Lo que más me preocupo fue ver como su mirada cambio a una más seria, su sonrisa se desapareció, y de un rápido movimiento se levanto y camino hasta mi. Creí que me golpearía, o que me diría que saliera de su casa, pero no paso nada de eso.

    —Hijo creí que nunca lo dirías— me tomo por los hombros y me levanto para darme un abrazo.—Claro que te concedo la mano de mi hija. ¿Ya se lo pediste a ella?— se separo de mi para mirarme a la cara.

    —No— aún no salía de mi asombro, nunca creí que un hombre como él se comportara de esa manera.

    — ¿Y que estas esperando?—

    —Primero quería decírselo a usted—

    —Pero con quien vas a casarte es con ella no conmigo— genial ahora se estaba burlando de mi, y yo de muy tonto creyendo que eso seria lo mejor, ya que es una familia tan tradicional.

    —Lo se, se lo pediré en la cena de esta noche—

    —Muy bien, espero y ella te acepté, se que lo hará, ella te ama— creo que él ya me ve como su hijo, al menos así me trata ya.

    Después de una larga platica con el jefe de la familia, Salí rumbo a mi casa debía de preparar todo para la cena en la que le pediría matrimonio a Hinata.

    Las horas pasaban lentas para mí, deseaba tanto que ya llegara la hora de poder volver a ver a mi amada Hinata. Me puse mi mejor traje deseaba que esa noche fuera perfecta.

    Llegue hasta las puertas de la mansión Hyuuga, sin bajarme de mi carro saque de mi chaleco el anillo que le daría a Hinata.

    Era un hermoso anillo, con un diamante en el centro y sujeto por un par de gemas alargadas que armonizaban perfecto con la joya. Mi madre me había dado ese anillo, que según ella ha pertenecido a la familia Inuzuka por generaciones, y que ahora seria de la próxima integrante Hinata.

    Después de mirarlo por un rato, lo guarde y salí del auto, camine hasta la entrada de la mansión y toque el timbre, inmediatamente salió la misma criada que me atendía en la mañana. Esta vez no dijo nada y solo me indico que pasara.

    Adentro estaba Hiashi junto a Hanabi, los dos me sonreían como si hubieran hecho alguna travesura y no hubieran sido descubiertos.

    —Hola Kiba—

    —Hola Hanabi— la mire un poco desconcertado, esa chiquilla siempre me daba escalofríos.

    — Mi hija no tarda en bajar— mi suegro siempre tan frió, ahora se mostraba "dulce" conmigo.

    Después de un rato incomodo con mi suegro y cuñada, al fin bajo Hinata, cuando la vi, no pude más que reafirmar lo que ya sabía, era hermosa, un sueño hecho realidad. Llevaba un hermoso vestido azul oscuro como su cabello, se ajustaba perfectamente a su cuerpo, demostrando así aún más lo hermosa que era, nunca le gusto usar joyas, según ella era algo muy sofisticado y absurdo de usar, su cabello lo llevaba sujeto de una manera muy simple, junto con su maquillaje delicado, todo en ella era una armonía perfecta.

    —Ya estoy lista Kiba-kun— me miro y me sonrió como solo ella sabe hacerlo, de esa manera que hace que todo mi mundo deje de girar y en el que solo existe ella.

    — Hija diviértete— EL padre de Hinata la miro antes de hablarle, espero que en verdad no lo dijera nada

    —Si padre— hizo una leve reverencia ante su padre y le dedico una de sus sonrisas.

    Le extendí la mano para que saliéramos de una vez de la mansión, poco a poco se acercaba el momento de la verdad.

    —Con su permiso Hiashi San, Hanabi— hice una pequeña reverencia antes de retirarme por completo de ahí.

    Una vez que estuvimos en el auto, le dije lo hermosa que se veía, la hice sonrojar, me encantaba verla así, después de tanto tiempo juntos, auún sigue comportándose de esa manera, simplemente encantadora para mi.

    Todo el camino hasta el restaurante la pasamos platicando de mil cosas, del trabajo, la familia, los amigos, cosas tontas como por que el cielo es azul. Nunca nos cansábamos de hablar, sabíamos todo del otro, eso creo que fue lo que nos hizo enamorarnos.

    Cuando por fin llegamos hasta el restaurante, la ayude a bajar del auto mientras un chico se lo llevaba para estacionarlo. En el camino hasta la mesa que reservé tuve que soportar las miradas de todos los hombres sobre Hinata. Aunque no me guste, ella llama mucho la atención, su belleza es tan natural que es inevitable no verla.

    Al llegar a nuestra mesa como todo caballero que soy le acomode la silla para que ella se sentara, después de solo unos momentos llego el mesero que nos atendería, al pedir lo que comeríamos esa noche se marcho, cuando volvió llego con todo lo que pedimos.

    La noche transcurrió tranquila, platicamos y platicamos de mil y una cosas, pero ninguna sobre lo verdaderamente importante que yo quería decirle esa noche, aún no era el momento correcto para hacerlo.

    Cuando llego el momento de marcharnos pude notar que Hinata tenía una cara de tristeza y desilusión en su rostro, no puede evitar sonreír, se veía como una pequeña niña a la cual no le había comprado lo que deseaba. Fue entonces cuando supe el por que de la cara de Hiashi y Hanabi. ¡Ellos le contaron todo a Hinata, y ella esperaba que le pidiera matrimonio en esa cena!.

    ¿Como puede confiar en que guardaría el secreto?, le pediría matrimonio pero no en un simple restaurante, por más lujoso que este sea, para ella y para mi no significa nada. Le pediré que sea mi esposa, pero en un lugar mágico, no aquí.

    Flashback

    Era el cumpleaños de Hinata y como regalo le daría un pequeño cachorrito que adopte para ella, una semana antes yo ya lo había comentado con Hanabi, creí que ella me diría si esa era una bueno o mala idea. Juro guardar el secreto de mi regalo, pero el día del cumpleaños cuando yo le obsequie el cachorrito, ella ya tenía todo para el, la correa, comida, juguetes, todo.

    —¿Hinata como sabias que te daría un cachorro?— La respuesta ya la sabia, pero aún así quería preguntarle como es que tenia too listo para la llegada de ese peludo amigo.

    —Hanabi me lo dijo— volteo a mirar a Hanabi, esta solo me brinda una de sus tontas sonrisas, las cuales me dan algo de miedo. —¿Te molestaste Kiba?— como me enojaría con ella, solo suspire y puse mi mejor cara.

    —claro que no, ¿por que debería?—

    Fin Flashback

    Salimos del restaurante, pude ver como aún llevaba esa cara de tristeza, creo que pensaba que yo me había arrepentido de pedirle matrimonio, volví a sonreír, dejaría que ella pensara eso un poco más, es cruel lo se, pero al final valdrá la pena, al menos ya se cual será su respuesta ante mi pregunta y eso me hace sumamente feliz.

    Al ir en el auto ya no me hablaba de nada, en verdad estaba triste y eso en cierta forma me dolía.

    —Hinata la noche aún no termina— volteo a mirarme con cara de no saber que trataba de decirle. —Tengo una sorpresa para ti—. Esta vez logre arrancarle una de sus hermosas sonrisas.

    —Kiba— el simple echo de escuchar mi nombre en sus labios, me hacia feliz.

    Después de un rato de camino llegamos a nuestro destino, bajamos del auto y caminamos un poco, ella aún no sabia muy bien donde nos encontrábamos, hace tantos años que ella no iba ahí, que por un momento no lo reconoció.

    Cuando al fin llegamos al parque en el que por primera vez nos besamos, ella inmediatamente lo recordó, pude verlo en sus ojos, los que antes estaban tristes ahora tenían un brillo mucho más hermoso que el de la misma luna.

    La lleve hasta la misma banca en la que nos sentamos aquella ocasión, desde antes yo tenia todo planeado para esta noche, ahí en la banca se encontraba un hermoso ramo de flores, y el cachorro que un año antes yo le regale, solo que esta vez ya no era un cachorro si no un perro de gran tamaño llamado Akamaru.

    Cuando se acerco a la banca la primero que hizo fue acariciar a su adorado Akamaru, para después tomar el ramo de flores y con el en brazos se volteo a mirarme, como lo dije antes su mirada es muy hermosa pero esta vez lo era más. En ese momento creí que era el mejor para mi, di un ultimo respiro y tome todo el valor que tenia.

    Saque el anillo de mi chaleco y como todo un caballero antiguo me arrodille ante ella extendiéndole el anillo y mirándola a los ojos le hice la tan anhelada pregunta.

    —Hinata ¿te casarías conmigo? — al momento de que hice la pregunta un nudo se formo en mi garganta. Tenía miedo y lo admito.

    Me quede mirándola, ella no cambio su expresión en ningún momento y esto en verdad me preocupo mucho, demasiado.

    —Kiba, yo…—¿por que?, ¿por que hizo una pausa en su respuesta?, ¿que acaso me diría que no?

    CONTINUARA...

    Bueno como mencione antes este fue mi primer fic de la pareja y uno de lo primero que escribí, así que puede tener muchos errores, aún así espero les guste y comenten ;)

    PD: son 3 capítulos en total.
     
  2.  
    Hitomi-chan

    Hitomi-chan Creador del tema Equipo administrativo Critico Maestro de edicion Paper Bag Brigade Duende de Santa cooz Colaborador de Concursos

    Géminis
    Capitulo 2

    Planeación y despedidas
    —Kiba… yo… yo… no.— ¿Que, estaba escuchando bien Hinata dijo un no?. Inmediatamente me levante hasta quedar enfrente de ella, no podía creer lo que había escuchado, un gran nudo se formo en mi garganta, mi rostro se torno serio y creo que estaba a punto de las lagrimas.

    —¿Hinata pero por qu…?— no termine de decirle lo que yo pretendía, ella me tomo de la cara con ambas manos y me dio un cálido, dulce y tierno beso. Nunca creí que pudiera sentir un mar de emociones con un beso tal cálido y tierno como ese.

    —Yo no podría decirte que no… kiba— entonces ¿ella acepto casarse conmigo? Tenia que saberlo, tenía que confirmarlo. Deseaba que mi pensamiento se hiciera realidad.

    —¿Entonces quiere decir que si te ca…—de nuevo no me dejo terminar antes de gritarme, como nunca la había hecho.

    —¡SI ME CASO CONTIGO KIBA KUN!— me regalo una de sus mejores sonrisas.

    La tome en mis brazos y le di un fuerte y gran abrazo, no podía creer que ella me halla dicho que si, ella me había aceptado, acepto compartir su vida conmigo, más feliz no podía ser.

    —Hinata— la bese, deseaba sentirla, me había echo inmensamente feliz, y deseaba que ella lo sintiera, que fuera fiel testigo de lo que provocaba en mi. Después la solté y empecé a correr por todo el parque como un tonto desquiciado, ella me ponía de ese modo.

    —¡HINATA ACEPTO CASARSE CONMIGO!, ¡HINATA ACEPTO CASARSE CONMIGO!, ¡HINATA ACEPTO CASARSE CONMIGO!— no me cansaba de repetir una y otra vez esa frase.

    Ella solo me miraba y se reía, akamaru se acerco más a ella y también me miraba. Corrí hasta ellos y volví a abrazar a mi querida Hinata, luego me gire a akamaru y también lo abrase fuertemente.

    —Akamaru, Hinata acepto ser mi esposa— suena ridículo lo se, ¿quien habla con un perro?, pero mi felicidad era tanta, que eso no me importo, además de que el es como un miembro mas de la familia.

    De repente salieron de una esquina todos los miembros de la familia Hyuuga e Inuzuka, no se como pero se enteraron de donde yo le propondría matrimonio a Hinata y ahora se encontraban ahí felicitándonos.

    —Hija ven a mis brazos— esa era mi madre, feliz por que Hinata ya era de su familia.—Hasta que el tonto de mi hijo se decidió— ¿eso era un insulto para mi?—Perdónalo, ya sabes que es un poco lento, lo importante es que al fin lo hizo.— si, esa era mi madre.

    —Tsune san yo…— Hinata estaba roja como siempre, pero con una gran sonrisa en el rostro, claro hasta que mi madre la volvió a interrumpir.

    —No Hinata de ahora en adelante ya eres de mi familia, puedes llamarme… madre.— por primera vez vi en mi madre esa mirada que solo tenia con Hana o conmigo, en verdad estimaba mucho a Hinata y para ella ya era su hija.—Claro si así lo deseas, si no solo dim…—

    Ahora fue Hinata quien no la dejo terminar, ya que la abrazo tan fuerte que por un momento creo se le fue el aliento a mi madre.

    —Gracias… madre— se alejo de ella un poco para mirarla a los ojos, ahora mi pequeña Hinata estaba llorando, pero seguía sonriendo, lo cual creo no era mala señal.

    El padre de Hinata se acerco hasta ellas y coloco su mano en el hombro de su hija. Nunca creí ver al gran Hiashi Hyuuga en un momento así, pero lo vi.

    Abrazo a su hija de una manera sutil y hasta delicada, por un momento creí ver lagrimas en los ojos de "mi suegro" pero no tal vez solo fue mi imaginación.

    —Se feliz Hinata, como nunca lo has sido—

    —Padre— ella solo se acomodó más en el regazo de su padre para disfrutar de la calidez que este le brindaba.

    Mientras tanto sentí un fuerte dolor en mi espalda, al voltearme para ver que fue lo que sucedió, me encontré con mi hermana que era la que me había golpeado, junto a ella se encontraba Hanabi. Cada una por separado me daba miedo, pero ahora las dos juntas me daban pánico. Quise alejarme de ellas, pero no me lo permitieron, me tomaron cada una de los brazos y con un todo amenazante me dijeron.

    —TRATALA BIEN— no se por que o como, pero un escalofrió me recorrió todo el cuerpo, esas dos si que daban miedo. Pero estaba de más esa advertencia yo nunca le haría daño a Hinata, solo que en ese momento no podía hablar, ellas me intimidaban demasiado.

    —N-nunca le h-haría d-daño- demonios, hasta tartamudeo cundo esas dos están juntas, ya me parezco a mi Hinata.

    Para colmo de males, se estaban burlando de mí, por comportarme así, lo vi claramente en sus rostros, al momento de soltarme cada una puso cara seria para después volver a dirigirse a mí.

    —Bueno Kiba, supongo que ahora eres "mi hermano".— vaya la fastidiosa de Hanabi ya me estaba considerando de su familia, eso era bueno ¿no? —Por lo tanto te tratare como tal— una siniestra sonrisa se coló en su cara, no se, creo que eso ya no era buena idea, si mál no recuerdo Hinata me platicaba como era su hermana a la hora de molestarla.

    Lo único que puede hacer fue tragar saliva, quería a Hinata y por ella, aceptaría lo que fuera, aun incluyendo a su molesta hermana.

    —Cálmate hermanito, pronto serás todo un hombre casado y aún sigues comportándote con un niño pequeño— Hana a pesar de ser mi hermana mayor, se comporta como Hanabi y en ocasiones peor que ella, pero no me puedo quejar esta es mi familia.

    Después de más y más felicitaciones por parte de ambas familias, me entro una duda que quise ellos me aclararan.

    —¿Cómo fue que supieron que yo traería a Hinata a este lugar?—

    —Simple hermanito, los seguimos— así de sincera y cínica me contesto mi hermana mayor, creo que la vergüenza no es parte de su vocabulario.

    —Todo empezó desde que recogiste a Hinata en su casa— mi madre era la que me platicaría todo. —Los seguimos hasta el restaurante, la verdad pensé que ese seria el lugar en el que le propondrías matrimonio, nos asustamos un poco al ver que no lo hacías.— con forme me platicaba sus hazañas como detective se sentaba muy cómodamente junto a mi obligándome a quitarme.

    —Después cuando llegaste al parque, vimos a akamaru, y de inmediato supimos que este seria el lugar perfecto— Hanabi, no cuenta las cosas igual que mi madre, ella coloca más emoción en sus palabras, ya que hasta hacia ademanes con las manos y todo, según ella para que entendiéramos.—Debo decir que tienes buen gusto, es un lugar hermoso—.

    —Si Kiba, este lugar es mágico. Pero lo mejor de todo fue cuando te arrodillaste al pedirle que fuera tu esposa, ¡ha! como cuando yo le pedí a la madre de Hinata que se casara conmigo.— Hinata miraba sin creer lo que veía, nunca vio a su padre con esa cara de "borreguito" al recordar a su madre.

    Y hablando de recordar, yo también recordé algo en ese momento, empecé a buscar por todo mi ropa, estaba a empezando a asustarme, empecé a mirar a todas direcciones y a todos, sentí que la sangre se me iba del cuerpo, mi respiración se acelero, no podía ser que me pasara a mi esto. Al ver como me veían todos me puse aun más nervioso.

    —¡PERDI EL ANILLO!— era verdad, cuando Hinata me dijo que me aceptaba me emocione tanto que olvide por completo el anillo, después llegaron todos y no lo recordé.

    —¿Que estas diciendo?, ese anillo era de mi bisabuela, te dije que lo cuidaras Kiba— creo que mi madre estaba dispuesta a hacer que lo buscará con lupa si era necesario.

    — Yo lo tenia, pero no se, me emocione tanto que lo olvide— trate de justificarme pero sabia perfectamente lo que ese anillo significaba para mi madre.

    —Kiba te voy a…— de pronto se contuvo y miro a mi derecha, creí que me golpearía o algo así, pero no, solo se quedo con el puño en el aire y mirando al suelo. De repente sonrió y bajo su mano, —Lo tiene akamaru—.

    Voltee a verlo y era verdad akamaru, tenia el anillo en el hocico, al parecer lo tomo cuando yo lo solté por la emoción, fui hasta el y le acaricie la cabeza al mismo momento en que le quitaba el anillo.—Me salvaste la vida amigo—. Y era verdad ese anillo era mi vida en ese momento.

    Voltee a ver a Hinata, aún estaba en brazos de su padre, pero creo que todo lo que paso la divirtió mucho ya que estaba riéndose de mi. Camine hasta ella y de nuevo me arrodille para entregarle el anillo.

    Ella se soltó de los brazos de su padre para quedar frente de mí. Saque el anillo de su pequeña caja y tomando suavemente la mano de Hinata se lo coloque en su pequeño dedo. Debo admitir que todas las miradas de "nuestra familia" me intimido un poco, pero al ver los hermosos ojos de Hinata todo eso lo olvidaba rápidamente.

    Iba a darle otro beso a Hinata pero Hanabi no me lo permitió, ya que según ella eso era indecente estando delante de Hiashi y Tsune, nuestros padres. Así que solo pude dedicarle mi mejor sonrisa, al igual que ella lo hizo conmigo.

    Después de todo eso, cada familia se separo para irnos a nuestras respectivas casas no sin antes organizar una reunión el día siguiente para afinar, los detalles de la boda. No se por que pero creo que esto será muy agotador.

    __________________________________________________________


    Eran las 10:00 am y mi hermana junto con mi madre ya estaban fastidiándome sobre la boda, con cosas tan tontas como:

    ¿En que iglesia se casaran? , ¿Cuántos invitados habrá?, ¿Dónde será la luna de miel?, ¿Qué regalo de bodas le darás? Por dios, apenas el día anterior le propuse matrimonio y ellas ya quieren que sepa todas esas cosas, solo una palabra las describe; "locas", había vivido toda mi vida con ella, pero hasta ahora confirmo que si están locas.

    Toda la mañana se la pasaron hablando de lo mismo, cuando creí que mi tormento terminaría, llego la familia de Hinata, sin Hinata ya que ella tenía una reunión importante en la empresa y no podía faltar. En ese momento se me ocurrió algo, yo me inventaría también una reunión, después de todo manejar los hoteles Inuzuka no es cosa fácil, y de vez en cuando se puede presentar algo importante, como ahora.

    Después de hacer sobresalir toda mi creatividad a la hora de mentir, logre zafarme de todo eso, nunca creí que casarse seria tan "problemático" como dice mi amigo Shikamaru. Se me olvidaba avisarles a todos nuestros amigos, creo que Hinata estará feliz de darles la noticia.

    Le mande un mensaje al celular de Hinata para decirle sobre mi idea, quería que ella y yo planearemos la reunión con nuestros amigos, ya que al parecer nuestros padres se encargarían de la boda.

    Después de unos minutos ella me llamo y así planeamos el como y donde nos reunirnos con todos, nos repartimos los teléfonos de todos y empezamos a llamarlos, por fortuna los encontramos a todos, y estaban dispuestos a reunirse con nosotros.

    El día de la reunió a Hinata y a mi nos costo mucho trabajo zafarnos de mi madre, ya que ella quería que Hinata viera las invitaciones, los arreglos de la iglesia, del salón, escuchara la música, etc. Si nos hubiéramos quedado hay, nunca hubiéramos salido.

    Cuando por fin nos encontramos con todos nuestros viejos amigos, nos sorprendió un poco ver que no han cambiado mucho que digamos, siguen siendo los "mismos". Naruto igual de hiperactivo, Shikamaru siempre aburrido, Chouji comiendo, Sasuke rodeado de chicas, Ino maquillándose, Sakura golpeando a Naruto, Tenten leyendo libros de armas, Lee con sus discursos sobre "la flama de la juventud", Neji con su cara de pocos amigos, y Shino, bueno de él no se como se encontraba siempre con sus gafas oscuras y su chamarra con la cual es muy difícil verle la cara.

    Nos acercamos hasta ellos y los saludos, al parecer ninguno se había dado cuenta de que ya habíamos llegado, debía de haberlo imaginado, estos nunca cambiaran. Todos nos saludaron muy emocionados, bueno casi todos, solo digamos que los antisociales no les emociono mucho, pero igual sabemos que les da gusto vernos.

    Después de platicar un rato sobre nuestras vidas, desde que salimos de la universidad Hinata y yo nos dimos cuenta que en verdad nos habíamos perdido de muchas cosas en estos años como el que Naruto estaba saliendo con Ino, que Neji y Tenten también estaban juntos o que Sakura ya era la directora del hospital mas prestigioso de la ciudad, si en definitiva nos hemos perdido de muchas cosas.

    —Pero ya díganos para que nos citaron a todos aquí—Naruto como siempre igual de impaciente y escandaloso como siempre. —Digo, no es no me de gusto verlos después de tanto tiempo, pero parecía ser algo importante cuándo me llamaron, ¿Qué pasa?—

    Llego la ahora de comunicarles a todos nuestros amigos, sobre nuestra decisión de casarnos, la verdad cada uno tiene su carácter, pero a cada uno de ellos los apreciamos demasiado y nos encantaría que estuvieran en nuestra boda, nuestro día especial.

    —Bueno lo que pasa es que Hinata y yo decidimos… casarnos— me casto un poquito de trabajo decirlo, pero lo dije, no se por que pero me daba pena decir que me casaba, creo que apenas y estoy comprendiendo lo que eso significa.

    Ninguno de los presentes dijo nada, solo se nos quedaban mirando como si fueran bichos raros, la verdad eso nos incomodaba a Hinata y a mí un poco. Hasta que al fina Hinata se decidió a hablar.

    -lo decidimos hace una semanas, y bueno queríamos que ustedes fueran a nuestra boda.- como siempre Hinata les regalo uno de sus mejores sonrisas, de las que solo ella es capaz de brindar.

    —Claro que iremos, por nada del mundo nos perderíamos de esto— Lee el más "raro" de todos, era el que nos brindaba mas su apoyo, que para el era "la llama de la juventud".

    —Estaremos ahi. La verdad yo siempre supe que estarían juntos, se veía en la cara de Kiba lo mucho que te amaba desde que éramos pequeños.— como siempre hay alguien que te deja en ridículo y esta vez fue Shino, siempre a sido algo reservado pero eso no impide que te llegue a avergonzar de sobremanera.

    Después de eso, todos comenzaron a felicitarnos, hacernos preguntas, y muchas otras cosas, por un momento creí que nunca se callarían, pero de repente todas las chicas se llevaron a Hinata a un lugar apartado dejándonos solos a todos los chicos.

    —Dime Kiba, ¿en verdad amas tanto a Hinata?— esa pregunta estaba de mas, pero igual quise contestarla.

    —Si, la amo mucho Shikamaru, ¿Por qué la pregunta?— lo mire con un poco de curiosidad, en verdad non sabia a que se debía esa pregunta en especial.

    —Es solo que creo que el matrimonio es muy problemático— típico de él, solo me reí de cómo es que ese chico piensa, pasan los años y el sigue igual de "problemático".

    Si por un tiempo pensé que era totalmente molesto que nuestros padres planearan la boda, ahora me comienza una seria duda sobre que será mas molesto, que tus padres planeen tu boda o que tus amigos planeen cientos de fiestas de "despedida a la soltería", solo con el pretexto de pasa un buen rato.

    Después de la reunión Hinata y yo fuimos a demasiadas fiestas organizadas por nuestros amigos. No se como fueron las de Hinata, pero las mías fuero un verdadero caos, Naruto y Lee siempre contrataba a stripper para que bailaran, mientras que Shikamaru, Chouji, Shino y Sasuke s encargaban de siempre llevar licor y comida, la cual siempre sobraba.

    Después de todas esa "reuniones" sentía que la cabeza me iba a explotar y para colmo de males, todavía faltaban detalles para la boda, detalles que debíamos resolver entre Hinata y yo. Esto era demasiado cansado, planear una boda, bueno lo poco que nuestros padre nos dejaban decidir, sacar a flote nuestras empresas, algo en lo que si estábamos totalmente metidos, y salir "vivos" de nuestros amigos.

    Lo único que nunca me cansaba de ver era la hermosa sonrisa que Hinata siempre me brindaba, cada vez que estábamos juntos, eran pocos veces pera cada una de ellas valía la pena.

    Solo faltaba una semana para nuestra boda, la verdad que el tiempo paso rápido y a la vez lento para mi, deseaba hacer a Hinata mi esposa y cuanto antes mejor, sabia que ese día seria especial para los dos y yo ya le tenia un regalo de bodas, algo que espero ella disfrute y le guste.

    Además de estar escribiendo mis votos matrimoniales, no se como empezar a escribir o que es lo que ella desea escuchar ese día, pero lo que sea que le diga debe ser de mi corazón. Nunca pensé sonar o ser tan cursi, pero por Hinata hago y digo lo que sea.

    La semana por fin a pasado y estoy a tan solo 1 día de poder decir que Hyuuga Hinata es mi esposa, aun no puedo creer lo lindo que se escuchan esas palabras, que pronto podre hacer realidad con ella.

    En mi casa las cosas están peor que nunca, mi madre y mi hermana, están vueltas locas, con lo de sus vestidos para el gran día, el maquillaje, el peinado, los zapatos, etc., etc. Yo tengo todo mi atuendo desde hace 1 semana, pero creo que a las mujeres les gusta eso de siempre estar apuradas con su arreglo personal.

    Antes de ir a dormirme para el gran día de mi vida, mi madre se dispone a darme un discurso, que creo no necesitar, pero que igual le agradezco.

    —hijo, ¿podemos hablar?— se acerca a mi y tomándome de un brazo me conduce hasta un sillón en la sala, ahí tomamos asiento los dos para comenzar la platica madre-hijo.

    —Si madre— no me queda de otra más que escucharla que más. —¿De que quieres hablarme?—

    —Esta platica la deberías de haber tenido con tu padre, pero en vista de que el murió cuando tu eras pequeño, es mi deber hablar contigo— no me quitaba la vista de encima, conozco perfectamente a mi madre y se que estaba preocupada por no saber que decirme, por lo que yo trate de calmarla un poco.

    —No hace falta mamá, tu fuiste y eres mi padre y madre, y si nunca tuve una figura paterna, tu supiste llenar ese hueco— la tome de la mano, para que se tranquilizara. — solo dime que me deseas lo mejor y que quieres que sea feliz con la mujer que amo— eso era lo único que deseaba escuchar de mi madre.

    —Te deseo que sea muy feliz junto a la mujer que amas hijo— comenzó a llorar, no puedo ver a una mujer llorando y menos si es una que amo como lo es mi madre.—Te amo mucho hijo— me abrazo tan fuerte, que me sorprendí un poco por toda su fuerza. Pero su abrazo me tranquilizo también a mi.

    —Gracias mamá— no podía decirle nada mas, las palabras en ese momento sobraban entre los dos.

    Me fui a mi recamara después de dejar a mi madre en la suya, mañana seria un día muy largo y debía estar en perfectas condiciones. Mañana me casaría con Hinata.

    Me acosté en mi cama, pero antes de cerrar mis ojos y dejarme vencer por el sueño dije lo que no me cansaba de decir en mucho tiempo.—Te amo Hinata—. En ese momento caí en brazos de morfeo.

    Continuara….
     

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