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♦//El rincón del escritor//♦

Tema en 'Grupos generales' iniciado por CherryBlack, 7 Julio 2007.

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  1.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Listo! Ya envie los fics que me mandaron.

    Por cierto! aqui los dejare. En distintos post. Solo son tres.

    Su voto lo dejaran en un post.

    Saludos!
     
  2.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Niño Soldado


    - ¡Todos a sus lugares!

    La voz procedente de los transmisores puso a las tropas en movimiento. Un pequeño escuadrón estaba en una misión de invasión a un pueblo enemigo. Los hombres esperaban la señal para comenzar la estrategia, murmurando entre ellos con nerviosismo. Sólo el soldado de ojos dorados permanecía indiferente, ya acostumbrado a las misiones por parte del ejército.

    - ¡Comienza la misión!

    Los soldados se desplegaron en movimiento de abanico, arrojándose al piso cada una distancia de 10 metros, siendo relevados por el escuadrón de la retaguardia, de esta forma se aseguraban el avance tanto a la ofensiva como a la defensiva. no esperaba el relevo para seguir avanzando, ya conocía de memoria la rutina y sus sentidos estaban más desarrollados de los del resto, por lo cual podía valerse por sí mismo.
    No tardó en comenzar la balacera. El enemigo se había percatado de las tropas japonesas y había salido a contraatacar. Los gritos de los civiles eran opacados por el zumbido de las balas, y en sólo cuestión de minutos el pueblo estaba sitiado. Sin conocer el origen preciso del incendio, el fuego comenzó a expandirse rápidamente, saltando entre los tejado de las casas. Las personas gritaban con fuerza, unos con miedo, otros con ira. El pueblo entero estaba rodeado por lenguas de fuego, dándole un aspecto cobrizo. Los soldados de ambos ejércitos comenzaban a retirarse, menos Inuyasha.
    El joven de cabellos plateados había entrado a una parroquia cercana, hacía ya mucho que no rezaba. Vagamente recordaba a su madre arrodillada frente al altar, implorando a Dios porque trajese a su marido de vuelta con bien. Inuyasha no creía en Dios, ni en nada. Sabía que al confiar en algo se estaba más expuesto a ser traicionado o desilusionado, para lo cual era preferible jamás confiar... Además, de donde él venía, sólo regía la palabra de los superiores.
    El soldado iba a salir de capilla, cuando fue interceptado por un hombre. El sujeto poseía una corta cabellera blanca, aunque no parecía alguien mayor, vestía una larga sotana negra y un crucifijo colgaba de su cuello.

    - Hágase a un lado – pidió Inuyasha con indiferencia

    - Hijo, ésta es la casa de Dios... ¿Por qué han abierto las puertas del infierno a las afueras de la entrada al cielo?

    El soldado lo miró con extrañeza. ¿Acaso pretendía darle un sermón? Fuese lo que fuese, él no tenía tiempo para escucharlo. Haciendo caso omiso de las palabras del hombre se dirigió a la salida, pero esta vez fue otra persona quien le interceptó.

    - Es un enemigo, ya sabe qué hacer, soldado.

    La voz del teniente sonó lúgubre al interior de la capilla. Inuyasha volteó con pesar y miró al sacerdote... Debía cumplir su deber...

    El párroco miró los profundos y penetrantes ojos dorados del soldado que se encontraba frente a él, en busca de un atisbo de misericordia, de humanidad... ¿Cómo podían encomendarle a un niño tan cruda misión? Porque sin duda el muchacho que estaba frente a él no tendría más de 14 años, y a pesar de su corta edad, algo en su mirada anunciaba que esta no sería la primera vez que mataría a alguien.

    - ¿Qué espera, soldado, para cumplir la orden que le he dado? – le cuestionó el teniente

    - Señor, no me agrada hacer mi trabajo en público – contestó Inuyasha mirando vagamente el altar

    - Es verdad, había olvidado que oí hablar del estilo propio del Demonio – mencionó el hombre – Pues, creo que la oficina del Padre es indicada, ¿no?

    Sin esperar una respuesta, el teniente arrastró al desdichado párroco hasta su oficina. Al entrar el soldado, cerró la puerta, dejando tanto al cazador como a la presa adentro.
    El sacerdote aún no salía de su asombro, hasta que el niño dio un paso hacia él.

    - ¡Detente, por el amor de Dios! ¡No cometas una barbaridad!- le suplicó

    El muchacho no le prestó atención a sus palabras y se dispuso a desenfundar su arma. Miraba vagamente los ojos de su víctima, sabía que si pensaba mucho en lo que estaba próximo a hacer, no sería capaz de llevar a cabo su cometido.

    - ¡Hijo mío, por favor! – insistió el Padre - ¡Estoy seguro de que tu madre no te trajo al mundo para que hicieras esto! ¡Piensa en ella!

    Inuyasha se paró en seco. Hacía ya muchos años que no pensaba en su madre, que no oía a nadie mencionársela. Era verdad, ella siempre quiso que él fuera un hombre de bien, que siguiera los pasos de su padre... Aunque ya no recordaba a qué se dedicaba su progenitor.
    El sacerdote se percató de la vacilación del joven y lo condujo hasta un mullido sillón. Le miró con aflicción. A pesar de que el soldado planeaba asesinarle momentos antes, no podía dejarlo solo en aquél estado de perturbación. Sabía que sus palabras habían surtido efecto en el muchacho.
    El párroco observa la figura inclinada del joven soldado, sin dejar de preguntarse el por qué existía gente tan ambiciosa de poder y fama, que no les importaba instruir a un pequeño en tácticas de guerra.

    - Hijo mío, no tienes por qué obedecer a ese sujeto – le dijo el párroco con aire paternal

    Al oír la voz del hombre, el soldado se levantó bruscamente del sillón y lo apuntó con el arma. Parecía que acababa de despertar de un trance, tenía una orden que obedecer, sin importar qué se interpusiese en su camino. Debía dejar de lado aquella repentina melancolía que acosaba su ser.

    - Por favor, hijo, recapacita – pidió el sacerdote - ¡Cómo puedes actuar con tanta frialdad! ¡Cómo puedes ser tan insensible! ¿Acaso no oyes a tu corazón?

    - ¿Corazón? – preguntó el soldado con extrañeza – Eso no es necesario en el ejército. Los sentimientos hacen débiles a las personas, porque les recuerdan su condición de simples humanos.

    - ¿Y qué crees que eres tú? Eres un humano, ¡como todos nosotros! ¡una hermosa creación del Señor! – exclamó el párroco - ¿O acaso piensas que tienes en tus manos el poder de decidir quien debe morir o no? ¿Te crees Dios?

    - Dios... – repitió el muchacho, soltando una risita despectiva – No, no soy tu Dios... Ni tampoco un humano como tú... Soy un Demonio, Padre, y he venido a llevarte al infierno.

    El joven soldado se dispuso a sacarle el seguro a su revólver, tiempo que el sacerdote aprovechó para buscar un objeto en medio de sus papeles. Cuando Inuyasha levantó nuevamente el arma, el sujeto saltó hacia él, blandiendo unas hojas frente a su cara.

    - ¡Mira! ¡Mira bien estas fotografías! ¿Crees que ella estaría feliz con lo vas a hacer?

    El muchacho tomó una de las imágenes, sin dejar de apuntar a la cabeza del párroco. Una lágrima rodó por su sucio rostro, arrastrando el polvo de las explosiones que se alojaba en su mejilla. En aquella fotografía se encontraba el sonriente rostro de su madre. Sus negros cabellos relucían bajo un sol otoñal; sus ojos parecían verdaderas esmeraldas, brillantes, verdes y puros; su blanca piel era acariciada suavemente por los débiles rayos del sol. Inuyasha había olvidado el rostro de su madre, pero ahora los recuerdos acudían a su cabeza como traídos por el viento.

    - ¿Crees que esperaba un destino como éste para ti? – inquirió el Padre.

    - ¿Cómo... Cómo conoces el nombre de mi madre? – preguntó el soldado, intentando disimular su emoción.

    - Eso no importa, Inuyasha, la conocí hace muchos años, a ella, a ti, a tu hermana y... a tu padre – contestó con melancolía

    - ¿Y por qué no me lo dijo antes?

    - ¿Para qué? ¡Ibas a matarme de todas formas! – exclamó – Perdón... Vas a matarme de todas formas –corrigió

    El soldado miró el arma que aún sostenía en alto. La bajó. Por primera vez desde que estaba en el ejército vaciló en lo que debía hacer. No podía asesinar a ese hombre, no después de saber que él conoció a su madre. ¡Quizás podía saber algo del paradero de su hermana! ¡O de su padre! Definitivamente no podía cumplir la orden del teniente. El sacerdote debía vivir.

    - ¿Existe alguna manera de sacarlo de aquí sin que el teniente se dé cuenta? – preguntó el soldado con sigilo

    - Hay una entrada oculta tras ese cuadro – le indicó el párroco – pero es muy pesado... Será difícil moverlo.

    Inuyasha se acercó hacia la pintura. Observó el grueso marco que protegía la imagen, golpeó suavemente las paredes que lo rodeaban... Efectivamente había un espacio hueco detrás del cuadro. El soldado se dirigió lentamente hacia la ventana de la oficina del Padre. Afuera se veía una casa en llamas... Era ideal para su plan.

    - Padre, escuche, debe seguir al pie de la letra mis instrucciones

    - Eso significa... ¿Qué no vas a matarme? – preguntó el hombre lleno de júbilo

    - Exacto... Después de todo, somos humanos, ¿no? – comentó el muchacho con un suspiro – Y somos más emocionales que racionales.

    Acto seguido, el joven le explicó al sacerdote su osado plan. Ambos moverían el cuadro y el párroco escaparía por la puerta secreta. De inmediato el soldado pondría el cuadro en su lugar, lanzaría un disparo hacia la ventana, dejaría un débil rastro de tinta desde la ventana hasta la casa en llamas y le diría al teniente que había cumplido su misión, arrojando finalmente el cuerpo inerte del párroco hacia la vivienda.

    - ¿Entendido? – preguntó, una vez concluyó su idea

    - Es arriesgado... ¿Por qué lo harás?

    - Porque usted es la única persona en el mundo que puede darme las respuestas que necesito – respondió el muchacho mirando fijamente los ojos celestes de su interlocutor.

    - Tu madre estaría orgullosa por lo que estás haciendo – aseguró el párroco, dándole un abrazo fraternal – No sabes cuánto te pareces a ella...

    Inuyasha sintió cómo las lágrimas amenazaban por salir de sus dorados ojos. Hizo un esfuerzo por no mostrarse débil. Hacía ya años que no lloraba frente a alguien. Pero sabía que debía actuar rápido, el teniente no tardaría en entrar.

    - Vamos, Padre, levantemos el cuadro

    El sacerdote y el muchacho se dirigieron hasta la pintura. Se ubicaron a los extremos y comenzaron a levantarlo, sin mucho éxito.

    - ¡Está pesado! ¡No creo que podamos moverlo! – exclamó el sacerdote con resignación

    - ¿Necesitan ayuda?

    El soldado volteó rápidamente al oír la voz del teniente a sus espaldas. El hombre los miraba con una sonrisa maliciosa. Inuyasha sintió cómo un escalofrío recorría su cuerpo... Esa mirada ya la había visto antes... Era la misma mirada de antes de torturar a alguien... ¿Qué siniestras ideas pasaban ahora por la mente del teniente ?

    ***

    - ¡Inuyasha!

    El soldado abrió los ojos sobresaltado al sentir una mano meciéndolo con violencia. Dirigió su ambarina mirada en todas direcciones, en busca del teniente o del sacerdote, para luego darse cuenta de que aquello era en vano: Sólo había sido un mal sueño... No, no fue un simple sueño, sino un oscuro recuerdo. Lentamente levantó la vista, para quedar cara a cara con los preocupados ojos de .
    La enfermera le sujetaba fuertemente por los hombros. Se había alarmado de sobremanera al ver que su amigo poco a poco comenzaba a gemir entre sueños, hasta lanzar un grito desgarrador y comenzar a retorcerse sobre sí mismo, mientras repetía incansablemente la misma petición “No, por favor... ¡No me obligue a hacerlo! ¡No puedo! ¡Cualquier persona menos él!”

    - ¿Estás... bien? – preguntó la enfermera con preocupación

    - Yo... Sí, por supuesto – se apresuró a mentir

    - Te oí gritar – comentó la chica, mientras lo miraba con recelo

    - Sólo fue un mal sueño, eso es todo, no te preocupes

    Inuyasha se sentó sobre su camilla, dispuesto a vestirse lo más rápido posible para poder regresar al campo de batalla. Tenía que distraer su mente, de lo contrario aquellos oscuros recuerdos saldrían a flote, a pesar de lo mucho que le costó enterrarlos en lo más recóndito de su memoria.

    - Espera, Inuyasha – le pidió Sango antes de que su amigo se marchara hacia las trincheras – me dijo que quería hablar contigo... Sobre algo importante- añadió con vacilación

    El joven le agradeció el recado y partió en busca de su amigo, a quien encontró no muy lejos de la enfermería. El espía parecía contrariado, y a juzgar por la expresión de su mirada, no era portador de buenas noticias. Le pidió a Inuyasha que le siguiera a un lugar apartado, para poder tener un poco más de privacidad.

    - ¿Qué ocurre? Tú jamás actúas así – observó el soldado de cabellos plateados

    - Inuyasha... Tengo información sobre tu familia – anunció con pesadez

    - ¿De mi familia? – preguntó el joven de mirar ambarino con exaltación - ¿Qué sabes? ¿Están bien?

    - Bueno... Como sabrás, tu madre murió en la explosión, pero sus restos han sido encontrados, por lo que le han dado sepultura en un cementerio no muy lejos de aquí...

    Inuyasha se sintió aliviado. Durante toda su vida se había sentido abrumado por el hecho de no poder dar a su madre un lugar digno de descanso, no soportaba la idea de que sus huesos estuvieran dispersos por cualquier lugar, o que incluso pudiesen servir de comida a los animales.
    Sin embargo, luego de aquél repentino alivio, una nueva pregunta se volvió a formular en su garganta:

    - ¿Y ?

    - Bueno... De ella aún no sabemos nada – confesó Miroku con pesar

    El soldado se sintió afligido... No había un día en que no pensara en donde podía estar su hermana. Quería saber cómo se encontraba, asegurarse de que era libre y feliz...

    - Pero, conozco el paradero de tu padre – anunció el espía mirando fijamente los ojos de su amigo

    - ¿Mi padre? – preguntó Inuyasha con asombro - ¿Está vivo? ¿Dónde puedo encontrarlo?

    - Calma, no te exaltes... Las que te traigo no son buenas noticias, por favor siéntate.

    - Miroku, me asustas... ¿Qué sucede con mi padre? ¿Está enfermo?

    - No, no está enfermo – contestó el espía sin apartar la vista de su amigo – Está muerto

    Aquella noticia impactó de sobremanera al soldado de plateada cabellera. El joven nunca tuvo dentro de sus prioridades conocer a su padre, sin embargo, se había ilusionado con la idea de saber donde estaba, de quizás volver a formar una familia... Sin embargo ahora aquél repentino deseo se derrumbaba ante sus ojos tan rápidamente como había aparecido.
    Sólo quedaba una cosa que deseaba saber...

    - ¿Cómo fue que murió?

    Esta vez el espía se tomó tiempo para responder. Sabía que no podía ocultarle la verdad a Inuyasha, pero no le parecía que estuviese en condiciones de oírla. Dirigió su mirada azulada hacia su amigo, deseando profundamente que jamás le hubiese tocado entregarle tan fúnebre noticia.

    - Fue asesinado

    Aquellas palabras calaron hasta lo profundo de los huesos del soldado. Esperaba que su padre hubiese encontrado la muerte de forma pacífica, ya que su madre siempre lo caracterizó como un hombre de bien...
    Sin previo aviso un sentimiento abrasador surgía en su interior... Venganza

    - Quién lo hizo

    No era una pregunta, sino más bien parecía ordenarle a Miroku revelar la identidad del asesino.

    - Inuyasha... No creo que sea el momento para decírtelo... – se excusó con nerviosismo – No estás en condiciones de...

    - ¡Dime quién fue, maldita sea! – le interrumpió - ¡Dime el nombre de aquél infeliz!

    El espía retrocedió ante la violenta expresión en la mirada del soldado. No podría seguir ocultándole la verdad... No sería justo con Inuyasha, pero... ¡La verdad sólo traería más dolor a su amigo!
    Decidió no pensarlo dos veces. El joven de ojos dorados jamás se lo perdonaría si no se lo dijera...

    - ¿Realmente quieres saber quién asesinó a tu padre? – preguntó, con la esperanza de que la respuesta fuera una negativa

    - Claro que sí

    - Bien... El asesino de tu padre... – tragó saliva para continuar – Eres tú, Inuyasha

    El joven tardó en asimilar las palabras que salía de la boca del soldado de ojos azules. Aquella revelación le había causado una conmoción... ¿Él era el asesino de su padre? No, se negaba a creerlo... Se hubiese dado cuenta, hay lazos que no se pueden ignorar... ¡No podía ser verdad!

    - Dime que es una mentira – pidió, con voz suplicante

    - Yo, lo siento... – Miroku lo miró con aflicción – Inuyasha, tu padre era aquel párroco que asesinaste en el asalto a la ciudad de Nanking, en China...

    Inuyasha sintió cómo sus piernas perdían fuerzas y cayó de rodillas, consternado. Sintió como una gran opresión crecía en su pecho y la desesperación comenzaba a apoderarse de él, al igual que aquella vez...

    ***

    Renkotsu había desenfundado rápidamente su arma, pero en lugar de apuntar a la cabeza del párroco, la boca del arma iba en dirección a la nuca del muchacho. El teniente avanzó lentamente, haciendo resonar los tacones de sus botas en la desolada capilla, como si con cada paso anunciase que la hora final se hallaba cada vez más cerca. Cuando se hubo aproximado lo suficiente al joven, rió de forma maliciosa.
    Inuyasha podía sentir su respiración agitada en su oreja, muestra de que el teniente estaba emocionado por su repentina elocuencia. El chico de ojos dorados no comprendía el improvisado plan de su despiadado superior, sólo procuraba mirar el techo para poder controlar su desesperación y nerviosismo al sentir la boca del arma directamente en su nuca.
    Finalmente la fría voz del teniente Renkotsu llegó a sus oídos, como si con cada sílaba desgarrase una parte de su ser.

    - Mátalo

    Inuyasha no pudo evitar sentir una oleada de miedo en su interior. Como soldado, debía obedecer la orden; pero como persona, algo en su interior pedía a gritos que no lo hiciera.

    - No – se oyó suplicar – No, por favor... ¡No me obligue a hacerlo!

    - Hijo mío... – murmuró el sacerdote, dejando la frase en el aire

    - ¿Qué es lo que oigo? – preguntó el teniente burlonamente- ¿El gran Demonio me pide misericordia con la vida del enemigo? Te haz ablandado, chico... Dispárale... No – se contradijo – Mejor desángralo

    El hombre le entregó un cuchillo. Realmente disfrutaba hacer que los soldados jóvenes se vieran enfrentados a ese tipo de situaciones... Le causaba gran placer ver la desesperación plasmarse en sus rostros, el miedo dominar sus sentidos...

    - ¡Por favor! – rogó nuevamente el soldado - ¡Cualquier persona menos él!

    No podía hacerlo. Aquél sacerdote le había devuelto su corazón, su humanidad, además... Él podría decirle cosas sobre su familia. No podía asesinar a la única persona que podía ayudarlo...

    - Conoces las reglas... O lo haces tú, o lo hago yo... – mencionó el teniente con satisfacción – Y ya sabes, una lenta y muy dolorosa muerte... Todo frente a tus ojos... Complementado por un castigo ejemplar para ti, por tu insubordinación.

    Inuyasha miró al párroco con aprensión. No tenía alternativa. Si le permitía seguir con vida, el teniente se encargaría de torturarlo de una forma horrorosa, sin embargo si lo asesinaba él, no sería tan cruel. De una forma u otra, ya no podría conocer la verdad de su familia...
    El párroco comprendió lo que ocurría y simplemente levantó la vista al cielo, entregándose por completo a su Señor. Inuyasha comprendió entonces que le entregaba su garganta desnuda para que llevara a cabo su oscura misión.

    - Hazlo, hijo mío...

    - Perdón, Padre...

    Dicho esto, con un ágil, rápido y certero golpe, la garganta del sacerdote estaba abierta en dos, dejando salir la sangre a borbotones. El cuerpo del párroco cayó al suelo pesadamente. La poza de sangre se expandió rápidamente, tiñendo de rojo sus plateados cabellos.

    ***

    Inuyasha sintió los brazos de Miroku alrededor de sus hombros. Sabía ahora por qué su amigo no había querido decirle la verdad tan repentinamente, pero le agradecía por no habérsela ocultado.
    Aquella despedida que tuvo con el sacerdote... ¡Cuánto significado cobraba ahora! ¿Cómo no se percató en la insistencia de llamarle “hijo mío” y en hablarle sobre su madre? Todo estaba tan claro, las pistas saltaban a sus ojos, pero no quiso verlas... Tan cegado estaba por encontrar a su familia que no percató que la tuvo frente a sus ojos.
    Se despreciaba, no solo a él, sino también al ejército, a los comandantes, tenientes, coroneles, sargentos... ¡A todos aquellos malditos que hicieron de él lo que era ahora! ¡El asesino de su propio padre!
    El soldado golpeó la tierra con fuerza, maldiciendo su vida, maldiciendo la guerra, maldiciendo a todas aquellas personas que plantaban el terror sólo por beneficio propio. Pensó en aquellas víctimas inocentes, en los millones de niños que vagaban como él por el mundo... Si no hubiese estallado la guerra todo sería tan diferente... Él estaría con su madre, su padre y su hermana, juntos, viviendo en la hermosa casa que tenía de niño... ¿Por qué la vida debía ser así? ¿Por qué las cosas no pudieron quedarse como estaban? ¿Por qué?
    Inuyasha sintió como todos los sentimientos de aflicción e impotencia inundaban su ser, y por primera vez en muchos años, lloró... Sollozó como un niño pequeño, deseando que todo parase, sentía que ya no le quedaban fuerzas para seguir luchando... Ya no más...

    La noche cayó rápidamente, e Inuyasha y Miroku regresaron a la base en silencio. Aún se podían ver las huellas que dejaron las lágrimas en las mejillas del soldado, pero no le importó. Aquellas marcas le recordaban que era humano, y que era normal sufrir. Desde que entró al ejército le habían convencido de que los sentimientos eran inservibles, que los guerreros no debían sentir nada por nadie, sólo un profundo amor por su patria, por la cual debían de darlo todo, hasta la vida. Si aquella vez le hubiese hecho caso a sus sentimientos, su padre aún estaría con él.
    El espía miraba de soslayo a su amigo, queriendo decirle palabras de apoyo, pero sólo venían a su cabeza frases prefabricadas, mecánicas, que no dejaban ver claramente lo que quería decir. Así que optó por el silencio.

    Sango salió a recibirlos, con los ojos hinchados. Claramente había estado llorando.

    - Estás de miedo, ¿lo sabías?

    La enfermera se sorprendió de sobremanera ante esas palabras, al igual que Miroku. El soldado había levantado el rostro, y una vaga sonrisa se dibujaba en sus labios.

    - ¿Acaso no te has mirado al espejo hoy? Parece que tienes unos veinte años más encima – bromeó

    - Tú tampoco te quedas atrás – respondió la morena, sonriendo dulcemente.

    Inuyasha le devolvió la sonrisa y se dirigió a su división. Atrás quedaron sus amigos, quienes no le quitaron los ojos de encima hasta que desapareció tras la puerta.

    - Me alegro de que se haya repuesto – suspiró la enfermera

    - ¿Tú crees? – preguntó el espía afligido

    - Vamos, Miroku, le has visto sonreír –inquirió tratando de disuadirle - ¿Quién en su sano juicio podría bromear en un momento como éste?

    - Inuyasha – le espetó – Le conozco bastante bien, y aquella mueca en su rostro no era una sonrisa auténtica.

    El silencio cayó entre ambos abruptamente, como una densa cortina incapaz de rasgar. Sango sabía que su novio tenía razón, pero había albergado la esperanza de que su amigo se encontrase bien. Que estúpida se sentía. Realmente le era imposible concebir algo así. ¿Quién podría estar bien luego de una noticia como esa?

    ***

    El soldado de cabellera plateada se recostó en su litera, a pesar de no tener sueño. De todas formas, no quería dormir.
    Las voces de sus compañeros de habitación le parecían lejanas. Lo único que podía oír con claridad era la voz del párroco, llamándole “hijo mío”...
    Pasaron las horas, y la fatiga finalmente lo venció, haciéndole caer en los brazos de Morfeo.


    Podía oír las risas burlonas de los soldados, mofándose de su estado, haciendo eco de su desgracia. Pero esta vez ni siquiera intentó ponerse de pie y encararlos. Ya no quedaba fuerza en su diminuto cuerpo. En su blanca espalda aún seguían brillando como lenguas de fuego las heridas echas por el látigo.

    - ¿Qué no vas a defenderte, Demonio? – preguntó uno de los guardias

    - No se lo menciones, ¡Ni siquiera tuvo piedad de un sacerdote! – exclamó el otro, con sorna

    El primer soldado en hablar dejó caer nuevamente el látigo sobre la espalda del niño, dejando una nueva y reluciente marca junto a las demás. Su compañero sonrió de manera maliciosa, para luego escupir sobre el lugar en donde el arma había dejado su última huella. Acto seguido, los guardias abandonaron la fría estancia, cerrando la pesada puerta de metal tras su paso.
    Inuyasha se quedó totalmente solo por primera vez desde el incidente en la parroquia de Nanking. Costosamente el chico levantó su cuerpo del frío suelo de piedra, pero cayó inmediatamente bajo su peso. Sus piernas respondían débilmente, así que se contentó con poder apoyarse contra una pared, abrazando sus rodillas.
    Respiraba entrecortadamente, sintiendo un dolor punzante con cada movimiento de su pecho. Aún podía escuchar las risas socarronas de los guardias en el pasillo. Miró a su alrededor, sintió cómo la oscuridad se cernía cada vez con más fuerza sobre él. Y sin poder contenerse más, comenzó a sollozar.
    Cada vez que cerraba los ojos veía el rostro del párroco, esbozando una triste sonrisa, queriendo revelarle un importante secreto que se iría con él hasta la tumba. Un secreto que tal vez nunca conocería.
    Poco a poco las lágrimas comenzaron a agolparse frente a sus dorados ojos, siendo retenidas únicamente por un enemigo más poderoso que los soldados: su orgullo.


    - ¡Toque de diana!

    Inuyasha abrió los ojos sobresaltado. A su alrededor, los soldados iniciaban su jornada con total alboroto. Rápidamente se puso de pie, no podía llegar tarde a la formación. Las imágenes de su sueño ahora parecían borrosas, no así el sentimiento de abatimiento.
    Antes de la revelación del día anterior, él ya sabía que el sacerdote quería decirle la verdad. Y no le dio tiempo.

    ***

    El espía interceptó a su amigo en cuanto le vio salir de los vestidores. Ambos soldados caminaron en silencio hasta llegar a un lugar apartado. Inuyasha dirigió una fugaz mirada a su entorno. Frente a ellos se extendía el territorio de las trincheras, en donde sus compañeros peleaban por una patria que le había arrebatado el derecho de conocer a su familia.

    - Inuyasha...

    La voz de Miroku rompió el silencio momentáneamente, ya que no fue capaz de continuar la frase. El soldado de cabellos plateados tenía la vista fija en el horizonte.
    El espía decidió intentarlo de nuevo.

    - Inuyasha, sinceramente me alegro de lo que hiciste

    El joven de ojos dorados no podía creer lo que oía de labios de su amigo. ¿¡Que se alegraba porque fue el asesino de su padre?!
    Sentía cómo la sangre comenzaba a hervir en sus venas.

    - ¿¡Qué haz dicho, infeliz!?

    - Lo que haz oído – contestó el joven de mirar azulado – Que me alegro de que hayas asesinado a tu padre

    A pesar de la ira que sentía, Inuyasha no fue capaz de moverse. Miroku pareció leer los pensamientos de su amigo, pero lejos de ofrecerle una disculpa, continuó defendiendo su tesis.

    - Amigo mío...

    - ¿¡Amigo, dices?! – le interrumpió el soldado, recuperando la voz - ¿¡Qué clase de amigo te crees que eres!?

    - Hum – dudó – Según tú, el mejor

    Sólo por milímetros alcanzó a evitar el golpe que Inuyasha intentó propinarle. Podía leer exaltación en los ambarinos ojos de su amigo. Un arrebato de ira.
    Decidió que era mejor dejarse de rodeos.

    - Inuyasha, sinceramente ¿le habrías dejado vivir aún sabiendo que era tu padre?

    El rostro del soldado cambió radicalmente. Sus facciones se suavizaron, sus mandíbulas se relajaron. Una tenue sonrisa se dibujó en sus labios. Ahora comprendía todo.

    - No, le hubiese disparado sin dudar.

    Miroku sonrió aliviado al comprobar que su amigo le había entendido. Claramente no era para nada sencillo tener que tomar una decisión de esa índole, pero ninguna decisión es fácil. Si Inuyasha no hubiese asesinado a su padre, el sacerdote hubiese sido torturado hasta la locura, para culminar entregándose a una lenta muerte, terriblemente dolorosa en su agonía. En cambio, un disparo le ahorraría todo eso.

    - Claramente lo mejor hubiese sido que nada de aquello hubiese pasado – añadió el espía, mirando a su amigo

    - Ojalá la guerra no hubiese estallado. No puedo culpar a Renkotsu por seguir con su deber. – observó con pesar - Aunque no por eso dejaré de aborrecerle –agregó

    - Bueno, ¿seguimos siendo amigos? – preguntó Miroku con voz infantil

    Inuyasha lo miró extrañado, para luego reír con fuerza. No se había equivocado al decir que aquél soldado era su mejor amigo.

    - Pues claro que sí, hombre – contestó - ¿O acaso creías que te ibas a librar de mí? – añadió con sorna

    - Albergaba la esperanza... – suspiró el espía con aire soñador

    Los dos soldados volvieron a la base, pero esta vez, sumidos en una animosa conversación. Nada podían hacer por cambiar el pasado, pero se empeñarían lo necesario para mejorar su futuro.

    Lady Kiros
     
  3.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Una última sonrisa

    Habían pasado seis meses desde la muerte de Ciro. Silvina suspiró amargamente. Su sol, su brillante y cálido sol se había apagado para siempre, hacía seis meses. ¿Por qué? ¿Por qué el destino era tan duro con ella? Tanto sufrir, tanta amargura, tanto dolor oprimido en el pecho… ¿Acaso su destino era convertirse en una mujer como su madre? ¡No! Sacudió esa idea de su mente. Tiempo después de la muerte de Ciro, Leandra, ya vieja y sin hombre que la mantuviera, avíase convertido en una mujer de la calle. Con su maquillaje exagerado, embarrado en su cara por el sudor, y su vestido rojo, descolorido, harapiento y vulgar, bajaba por el monte todos los días, trayendo a la casa hombres dispuestos a gastar su sueldo de la semana con ella en unos minutos. Unos minutos que pasaban volando, fugaces, con los pies alados del Dios Hermes. Pero no para Silvina, para ella los minutos eran monótonos, lentos y sin sentido. Miraba ella la noche de luna llena. Sí, una noche como aquélla había perdido lo único que le quedaba de la cordura….

    Todo comenzó aquél día en que la vieja Marta acusó a . Él huyó monte abajo, con la ayuda de Galante, para no caer en los brazos de la justicia. Ella y Leandra sintieron el alboroto afuera, y notó cuando su marido echó vuelo hacia el monte. Lo entendió todo y una idea macabra le cruzó la mente.

    Tomó el machete, y sin dar explicaciones, lo siguió, como la sombra asesina que caza a su presa. Estaba harta del yugo impuesto por su marido y lo haría pagar por hacerla tan infeliz. Luego de un leve trecho, Gaspar se detuvo para tomar aire, y la oportunidad tomó alas. Bien despacio, se escondió detrás de una Ceiba, al tomando el machete como él le había enseñado… hacía tanto tiempo. Cuando Gaspar dio vuelta a la esquina, se encontró con su figura delgada, temblorosa, respirando acaloradamente. Gaspar le dijo unas palabras que no entendió, pues ya no escuchaba otra cosa que no fueran los acelerados latidos de su corazón… un corazón al que le habían arrancado la inocencia. Cerró los ojos, y tomando impulso, fue adelante. Cuando los abrió, vio el machete clavado en el pecho de Gaspar. Revolviéndoselo en su cuerpo, como una cuchara en la sopa, le dijo al oído entre dientes:

    - ¿Así querías que matara a Andujar? ¿Eh? ¿¡Eh!? ¿Pues sabes qué, infeliz? Mereces una muerte como la suya, a traición, ¿y quién mejor que yo para dártela? Me das asco, viejo ogro, espero que los animales hagan sus necesidades en tu cuerpo, y tu alma, si acaso tienes, se pudra en el infierno eternamente.

    Gaspar masculló algo entre dientes, escupiendo un hilo de sangre, tomó los hombros de Silvina, y cayó inerte al suelo. A continuación, sin saber muy bien qué hacer, Silvina lo tomó y lo arrojó al río, dejando que éste tomara la decisión de llevarlo a su último destino.

    Enterró el machete ensangrentado en la tierra, junto a la Ceiba. No se permitió el lujo de llorar, ni siquiera por autocompasión. Se merecía aquello y muchas cosas más, se decía, y no tenía derecho a sus lágrimas, como tampoco tuvo derecho sobre su cuerpo, su toma de decisiones, y libertad.

    ¡Libertad! Casi había olvidado el sabor de esa palabra, dulce, empalagosa, que nunca sacia. No volvió a la casucha de Leandra, hasta pasados unos minutos, cuando la policía ya se había marchado. Leandra, adivinando lo que había hecho, la miró con los ojos abiertos, tiesa, presa de un horror que la envolvió como una sábana, pero como siempre, no dijo nada.

    Tal vez su labor de madre, de madre comprensiva y protectora, el cual hacía tiempo había dejado de asumir, probablemente por la pesadez de la vida misma, revivía entre las cenizas. Ninguna de las dos lo supo.

    En fin, lo hecho, hecho estaba. Silvina trató de olvidar a Ciro y de guardarle un pequeño rincón en su corazón, pero no podía, nadie le enseñó a hacerlo. Todas las noches lloraba ella lágrimas muertas, silenciosas, translúcidas. Leandra, acostumbrada a tal espectáculo, no le prestaba atención, pero Pequeñín sí. A veces la sorprendía in fraganti, y se tumbaba a su regazo, pidiéndole con inocente insistencia que dejara de llorar. Inclusive, le dejaba lo poco que tenía, a veces alguna botana, o muñecos de madera y cajitas de cartón, que eran los únicos juguetes que poseía, para que se contentara. Ella, le mecía entre sus brazos, acariciándole su cuero cabelludo infantil, asegurándole que no le pasaba nada, inventándose una excusa. Luego se levantaba y daba un paseo por el monte.

    Ese día, cuya fecha mis labios no soportarían pronunciar, ocurrió la misma escena. Esta vez Pequeñín lloró, ya impotente ante la depresión (pues ése era el mal que la consumía) de su hermana. ¿Qué hacer? Intentó todo lo que tenía a su alcance.

    Silvina, harta ya de las nieblas que le rodeaban, dio otros de sus mil paseos por el monte, sin saber que sería el último. Caminó, vagando por los distintos caminos de la vida sin ser conciente de cuál tomaba, hasta que llegó a aquel sitio, donde ocurrieron sus nupcias con Ciro… Ciro… ¿¡Es que acaso su recuerdo no dejaría de acosarla!? ¿No la dejaría reanudar su vida? No, estaba hastiada de vivir, y por más empeño que puso… no logró superarlo. Se sentó en la tierra, e inesperadamente los recuerdos tomaron posesión de ella. Uno a uno, como fantasmas, pasaban frente a sus ojos en un desfile agridulce interminable: Leandra, Galante, Gaspar, Pequeñín, Deblás, Ciro… todos y cada uno de ellos sin rostro, con la frente empañada de color gris. Tembló su cuerpo, y liberó la carga emocional que guardaba en su pecho.

    Lloró, gimió y gritó como nunca lo había hecho en su vida: de tristeza, de dolor, de rabia, de pena… ¡de odio hacia todos los que le arrebataron la vida!

    Se quedó dormida varias horas, aunque pareció un instante. El rostro de Silvina se volvió vacío, indiferente… había tomado una decisión. Esta vez, tomaría las riendas de su vida, ya gastadas y manchadas por la injusticia y el capricho de los hombres. Y nadie intervendría. Desde hacía tiempo lo pensaba, y cada vez estaba más convencida, considerando su situación, de que aquella era su única salida. Una sonrisa escapó de sus labios.

    - Volverás a alumbrar para mí, querido sol.

    De su cinto, extrajo un pedazo de cristal, que de hecho, era un fragmento de espejo que se había caído por descuido. Miró el reflejo de sus ojos, y los colores que el prisma le ofrecía. Respiró hondo y tomó valor, mientras el viento susurraba su nombre: “¡Silvinaaa! ¡Sil-vi-naaa…!”
    Como tributo final, le dedicó al viento y al monte unas últimas palabras:

    “Me siento con la mente en blanco,
    sin nada en la cabeza que espante las memorias de
    una mente despierta.

    Solamente existe espacio para un sólo pensamiento,
    que poco a poco se vuelve el centro del universo,
    y de mi canción, el único verso.

    Es como una sombra que te envuelve y
    corta todo aire existente, ante este corazón latente,
    y una mente ausente.

    Maldita mi suerte que cayó sobre la muerte,
    ya no me queda nada,
    tan sólo un cuento de hadas inexistente.”


    Con esas palabras se clavó la punta filosa en el corazón, partiéndolo en dos, como a Ciro. Lentamente, el viento, que no había dejado de llamarla, tomó forma. La figura de Leandra se arrojó sobre ella, llorando, gritando sin comprender.
    - Silvina, ¿qué has hecho? ¡Por amor a Dios, despierta, despierta!
    - No –dijo ella medio dormida- Hacía tiempo que estaba muerta, dormida entre tanta podredumbre. No te preocupes… ahora estaré tranquila y mi alma reposando. Sé porqué lo hiciste, y no te guardo odio ni rencor.
    - ¡Ay, mi’ja! Yo no quería que las cosas fueran así.- Las lágrimas de Leandra caían sobre el pecho de Silvina.
    - Lo-sé… dile a Pequeñín que encontré paz. ¡Te-amo… ma-má...!- Silvina expira, dedicándole a su madre la última sonrisa.
    - ¡Silvina!, ¡Silvina, por favor!, ¡Silvina, noo! – Lloraba Leandra a lágrima viva, al escucharla llamarla mamá

    Y el río se llevaba todas esas penas, todos los recuerdos, todos los sabores sin saltarse uno. Las vidas se verían obligadas a cambiar de rumbo, si no querían sufrir el tormentoso ejemplo de Silvina, quien forzada a seguir una vida manipulada por el eterno capricho sin freno de los demás, no logró sobrevivir y romper con el círculo vicioso de La Charca que consumía todas las almas, ¡sin perdonar a ninguno!

    [FONT=&quot]Rwida Raud[/FONT]
     
  4.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Muñeca
    Bajo un cielo estrellado, sentada en una banca de un parque tapizado de distintos matices de café, cobrizo, anaranjado y oro por las hojas que lentamente caían de las ramas ya casi desnudas de los árboles, que por las fechas vestían a todo Paris de bellos colores.
    Estaba sola, completamente sola, sumergida en mis pensamientos, inmóvil que cualquiera que me viera a lo lejos juraría que estaba muerta; ¿acaso se equivocaba? ¡No!, estaba casi en lo cierto, mi corazón se había congelado cuando me enteré que mis padres murieron.
    Flash Back
    Apenas eran las ocho de la mañana y había movimiento en la casa, mis padres eran mañaneros y ponían a los criados a trabajar. Este día era soleado, con un cielo de un azul precioso, los pájaros volaban en bandadas hacia el sur para pasar el invierno; y lo que era un día perfecto se convirtió en una pesadilla.
    -Samantha, mi niña, levántese- dijo mi nana abriendo las cortinas beige de mi suntuosa habitación, que al instante quedó iluminada por el sol que no me dejó otro motivo que levantarme- sus padres la esperan para desayunar- agregó saliendo de mi habitación.
    Ella es muy buena persona, es mi segunda mamá, es alta, un poco gordita por su ya avanzada edad, su cara tiene unos rasgos muy finos y tras unas arruguitas se esconden unos ojos muy expresivos que dicen que ya ha visto demasiadas cosas.
    Salí de la cama y me metí a tomar un relajante baño que duró 20 minutos e hizo que olvidara el mal presentimiento que tenía. Al salir me puse una minifalda tableada de color rojo con líneas negras que formaban cuadros, una playera blanca y unas botas negras que me llegaban arriba de las rodillas; me recogí el cabello con una pinza y bajé a desayunar. Allí abajo estaban mis padres conversando, yo me acerqué a saludarlos con un beso en la mejilla.
    -Buenos días- dijo mi madre mientras yo tomaba asiento. Maritza... así se llamaba mi madre. Era hermosa, decían que me parecía mucho a ella cuando ella era pequeña menos en el cabello: era alta, delgada, con un cuerpo muy bonito, cabello rubio y ondulado, unos ojos aguamarina y una sonrisa muy blanca.
    -Nena.. te tenemos dos noticias importantes- anunció mi padre; el era un señor de 39 años muy atractivo, alto fornido, con unos preciosos ojos esmeralda y cabello negro; luego agregó- tu madre está ¡esperando un hijo!.
    En ese instante me quedé sorprendida por la noticia, siempre había querido un hermanito o hermanita ¡eso era un sueño hecho realidad! Se me iluminaron los ojos y me quedé sin habla por la sorpresa, lo único que pude hacer fue sonreír como nunca lo había hecho. Después mi papá tomó la palabra otra vez
    -La otra noticia es que voy a compara un terreno para el nuevo proyecto de la empresa- dijo muy contento , luego de eso vino la sirvienta, nos sirvió el desayuno y nos dispusimos a desayunar y a platicar de cómo iba la empresa o a mi en la escuela y del mas reciente tema: el bebé.
    Al terminar me despedí de mis padres, les dije que me iba a ir a la casa de una amiga a comer y pasar la tarde con ella para no molestarlos con los negocios y para no preocuparlos les dije que iba a llevarme a mi perrita “queen”. Salí y me dirigí a la casa de mi mejor amiga , ahí pasamos toda la tarde viendo películas, bañando a queen , comiendo y contando algunas cosas que nos habían pasado; a las 21:00 hrs. me despedí de mi amiga ya que se me había hecho tarde y prometí a mis padres llegar temprano.
    Cuando iba por el parque que está cerca de mi casa sonó mi celular.
    Bueno- dije luego de poder sacar el celular y contestar, pero no sabía quien hablaba y al parecer la otra persona si sabía quien era yo, ya que preguntó por mi- ¿quién habla?- pregunté a la persona que estaba del otro lado de la línea y en cuanto respondió me quedé helada, era un policía, me dijo que un carro se había volteado en medio periférico y que las personas que iban en el carro lamentablemente murieron y fueron identificados como Maritza Castellán de Bryes y William Bryes; yo no sabía que hacer.. quería morirme, rompí en llanto y lo único que me hizo volver a la realidad fue la voz de el policía preguntándome que si estaba bien- discúlpeme oficial, pero yo en estos momentos no puedo hablar si quiere llame para informar a otro familiar, lo- losinito. Hasta luego- me despedí del oficial y colgué. No podía hacerme cargo yo de todo, no iba a poder.
    Salí corriendo a mi casa solo para dejar a queen, quería estar sola y como en la casa había gente salí de nuevo al parque en el que me encontraba.
    Fin del Flash Back
    Y aquí seguía, en el parque yo sola consumiendo mis ganas de vivir, desando que en ese carro no fueran solo mis padres, sino yo pero como es cruel el destino; saqué mi mp3 que traía en una bolsita secreta de la falda y me puse a escuchar música a todo volumen mientras en el mismo instante que se me salían las lágrimas empezaba a llover como si el cielo sintiera mi tristeza. Parecía que todo iba perfecto a la ocasión salió una canción que iba genial en ese momento y como era una de mis favoritas me puse a cantar:
    Vamos a regresar, otra vez al principio.
    Regresar a cuando la tierra, el sol,
    las estrellas estaban alineadas. Porque
    la perfección no era tan perfecta, tratar
    de hacer encajar un cuadrado en un círculo
    no era vida. ¡Desafío!
    Deja que la lluvia caiga y despierte mis sueños
    Déjala llevarse mi cordura. Porque quiero sentir
    el trueno quiero gritar. Deja que la lluvia caiga
    Voy a confesarlo todo, voy a confesarlo todo
    Estoy derramando, derramando cada color
    Tratando de encontrar un pigmento de verdad
    Debajo de mi piel. Porque lo diferente no
    parece tan diferente y salir es mejor Que quedarse
    adentro siempre. Sentir la brisa
    Deja que la lluvia caiga y despierte mis sueños
    déjala llevarse mi cordura. Porque quiero sentir
    el trueno quiero gritar. Deja que la lluvia caiga
    Voy a confesarlo todo, voy a confesarlo todo
    Voy a confesarlo todo. Deja que la lluvia caiga
    Deja que la lluvia caiga. Voy a confesarlo todo
    Deja que la lluvia caiga...
    Vamos a regresar,
    Otra vez al principio.
    Mientras yo cantaba la lluvia se iba haciendo mas fuerte y al terminar ya estaba yo toda mojada pero no quería irme, quería seguir así, no me importaba nadie ni nada solo quería desaparecer; desgraciadamente eso no se podía. Seguí llorando no se cuanto tiempo ni a que hora me quedé dormida en la banca de lo cansados que estaban mis ojos por tanto que había llorado.
    Al despertar me di cuenta de que no estaba en el parque, al principio me asusté, pero después de unos segundos voltee a ver la habitación en la que me encontraba y descubrí que era la sala de mi casa; me levanté y fui a buscar algo de comer a la cocina pues me estaba muriendo de hambre.
    Ahí estaban todos los criados de luto, supongo ya se habrían enterado; entré a la cocina, saludé a todos y todos me dieron el pésame, yo les di el día libre ya que no quería que trabajaran hoy.
    Desayuné tranquila, fui mi habitación, me bañé y me puse un vestido negro de tirantes, con algunos detalles en encaje y 6 dedos arriba de la rodilla con unas sandalias negras con lentejuelas. Bajé a platicar con , mi nana, y ya que hoy no fui a la escuela por lo tarde que me levante quería aprovechar para desahogarme completamente y así lo hice.
    En la tarde vino a visitarme Rose quería saber el motivo por el que había faltado también a pasarme los apuntes de ese día y a platicar algunos chismecitos del salón.
    Ding-dong- ding- sonó el timbre de la puerta y como sabía que nadie iba a abrir por que no estaban fui yo a abrir y valla sorpresa que me llevé
    -¡Rose!- grité en cuanto la vi, la dejé pasar y nos fuimos a mi habitación.
    -Sam- me dijo de cariño con cara de preocupación- ¿por qué no fuiste hoy a la escuela?- preguntó con un tono que decía no mentiras y una respuesta ya
    -Pues veras... es algo complicado de explicar jeje- dije soltando una risita nerviosa; quería evitar a toda costa que se enterara de que mis padres habían muerto, ¿pero lo que es inevitable que se le puede hacer?
    Sam ¿y tus padres?- preguntó lo que yo no quería que preguntara- hoy no los vi- agregó para voltear a ver mi cara que estaba mas pálida que nada y se me empezaban a acumular las lágrimas en los ojos
    Mis padres... ayer murieron en un accidente de auto- dije rompiendo en llanto sin poderme contener, luego agregue- por eso no fui hoy a la escuela.
    Ya tranquila- me consoló Rose mientras me daba un abrazo y mientras ella seguía hablando yo me secaba las lágrimas- tengo noticias que te pueden animar.
    Seguimos platicando un buen rato mas hasta que ella tuvo que marcharse por que ya era muy tarde según su mamá y no la habían dejado quedarse a dormir. Cuando se fue me quedé de nuevo sola y decidí que bailando un poco yo solita podría animarme un poco más. Subí a la habitación, saqué unos discos de unos cajones y puse uno en la grabadora y le puse desordenar para que no salieran todas seguidas.
    La primera que salió fue la de Umbrella de Rihanna me puse a bailar como baila ella en el video sin contar que no lo hice de puntitas por que no puedo hacerlo; luego salió la de hips don’t lie y como iba pasando por ahí Michelle el hijo de Lucy le dije que si se ponía a bailar conmigo para no estar tan solita y aceptó. Estuvimos bailando, riendo y haciendo payasadas desde las seis de la tarde hasta pasadas las doce por que Lucy nos mandó a los a dormir por que ahora si era noche para dos chiquillos de 14 y 15 años.
    -Me alegro que te sientas mejor- dijo Michelle mientras se despedía desde la puerta antes de marcharse por que su mamá ya lo estaba jalando.
    -Gracias- respondí yo mas para mi que para que el lo escuchara mientras me sonrojaba un poco.
    Me fui a poner el pijama y luego me metí en la cama mas no me dormí, saqué mi diario debajo de la almohada y me puse a escribir todo lo que me había pasado estos dos días desde que me levanté el día de ayer hasta este instante:
    Querido diario:
    Estos dos días han estado llenos de emociones algunas buenas y otras no, mejor te cuento todo desde el principio.
    Ayer un grandioso día me levanté y recibí dos buenísimas noticias...
    1° mi mamá estaba esperando un bebé y la 2° mi padre iba a comprar un terreno para el nuevo proyecto de su empresa.
    Te preguntarás por que hablo en pasado, pues lo hago por que a pesar de que el día de ayer recibí dos noticias súper importantes recibí una ya muy noche y esa no era nada buena...: mis padres habían muerto en un accidente automovilístico y yo muy campante divirtiéndome con una amiga, aunque todavía no lo sabía pensaba yo que algo no iba nada bien y pues esa fue la mala.
    Yo en cuanto me enteré me fui al parque a llorar queriendo morirme cosa de que hoy no jeje (cambié de opinión) y bueno... la cosa está de que me quedé dormida en el parque y uno de los sirvientes me trajo supongo (¡que oso!) , por que si no creo que hoy no estaría aquí.
    Pasando al día de hoy estuve todo el día en casa por que no me levanté temprano uyyyyy tengo un montón de tarea por eso. Pero me alegro quedarme aquí, vino a visitarme Rose a contarme chismes de la escuela jajajaja cada cosa que pasa. Ella ya está enterada de lo de ayer y me ayudó a ponerme arriba el ánimo pero lo mejor pasó hace ratito ay fue lo mejor.
    Me puse a bailar para subirme mas el ánimo y como nos es fácil bailar sola invité a Michelle a bailar conmigo y pasamos un rato genial bailando y riéndonos de todo y se alegró por que ya estaba mejor... es tan tierno (suspiro)
    Bueno espero tu opinión de todo mañana.
    Mañana nos leemos
    Adiós Jakie
    - Siempre me pregunta que por que yo trato a mi diario como persona, yo les digo que por que me responde y me da su opinión en todas las cosas, supongo que alguien lo agarra y lee todo lo que escribo y deja respuesta, pero eso no me importa ni aunque me digan que estoy medio loquita. Bueno ahora si a dormir tranquila y feliz- me dije a mi misma, después me acurruqué en la cama y me quedé dormida soñando con algo raro.
    Me encontraba en cierto lugar que no conocía estaba rodeada de espejos y traía puesto un hermoso vestido halter en color rojo pasión con un escote por la espalda que con unos centímetros mas abajo y dejaba de ser escote, era corto.. apenas tapaba lo suficiente, la falda era de varias tiras de diferentes tamaños con un faldita completa hecha de forro pero con mucho vuelo.
    Toda la gente me miraba... bueno a mi no mas bien el vestido que estaba tan suave y muy bonito.
    Luego de eso toda la gente se iba y pasando un segundo todo estaba mas oscuro hasta que un chico se acercaba a mi, me tomaba la mano y la besaba
    y justo cuando iba a ver su cara me desperté de sopetón y en ese mismo instante Luce iba entrando para despertarme.
    -Samantha, veo que ya despertaste- dijo cuando vio que ya estaba yo sentada en la cama luego se dirigió a abrir las cortinas.
    -Si- alcancé a decir antes de caerme de la cama por estar en la orilla- ¡auch!, eso dolió- empecé a sobarme donde me había pegado mas fuerte para luego levantarme y salir corriendo al baño a bañarme por que si no se me iba a hacer tarde, salí, me puse el uniforme que consiste en una falda negra con una raya blanca 2 centímetros antes de la bastilla, una camisa blanca, corbata negra, zapatos negros de cualquier tipo y unas medias blancas hasta arriba de las rodillas. Salí corriendo a la escuela por que se me había hecho tarde, duré demasiado en el baño relajándome que perdí la noción del tiempo.
    Llegué cinco minutos tarde y no me dejaron entrar a la primera clase, como no había desayunado fui a la cafetería a comer algo.
    - Me da unas galletas y un chocomilk- dije a la tendera mientras buscaba en mi mochila el dinero, cuando lo encontré estaba con el un papelito brilloso que decía algo a lo que no presté atención ese momento. Cuando me entregaron mi comida me fui a sentar en una banca para comer y ver el misterioso papelito que decía:
    El amor verdadero vas
    a encontrar...
    pero como muñequita
    debes posar.
    Después de leer eso el suelo me empezó a dar vueltas y un calidoscopio de colores me rodeó hasta que perdí yo el conocimiento, cuando lo recuperé estaba parada entre 4 vidrios muy altos y toda la gente que pasaba se me quedaba viendo.
    Quise hablar pero mi boca no se movió ni un poco y ahora que me daba cuenta.. Estaba yo en el lugar de mi sueño, pero ¿cómo había llegado yo allí?, siquiera sabía donde quedaba ese lugar. Quería salir estaba desesperada y por mas que me movía y pedía auxilio a gritos nadie me escuchaba, parecía que a sus ojos yo era un simple maniquí.
    ¿Por qué no había pensado eso antes? Parecía ser que yo era un maniquí exhibiendo el mas hermoso vestido de un diseñador en una tienda de altísima calidad y que por eso solo me admiraban de lejos y no de cerca.
    Esperé que fuera de noche para ver si el chico misterioso venía por mi, pero al parecer nunca se acordó en que tienda estaba yo por que lo vi pasar de largo esa tienda e ir a asomarse por los demás aparadores. Así pasaron días y mas días y el chico nunca pasaba por esta tienda; yo estaba agotada así que decidí que lo mejor sería dormirme para despertar y descubrir que había sido la misma pesadilla de siempre, el sueño que jamás sería realidad.
    No se cuanto tiempo quedé dormida, pero al despertar todo seguía igual, lo único diferente era que ahora traía joyas adornando mi cuerpo, si es que a esto se le podía llamar cuerpo, y parecía un princesa en espera de su príncipe.
    Este día cerraron temprano la tienda a causa de la fecha... ¡Ya era Navidad!, la gente poco a poco fue desapareciendo de las calles cubiertas por una fina capa de blanca nieve. Por el frío me había puesto un poco mas blanca y mis mejillas agarraron un color rosado. Cuando ya nadie quedaba en las calles y solo se oían los cantos de los coros navideños a lo lejos.
    Nunca volví a ver al chico misterioso que me iba a sacar de ahí, lo único que escuche fue...:

    Tu deseabas morir, dejar de sentir y lo único que pude hacer fue hacerte una muñequita frágil que nunca nadie va a tocar por miedo a lastimar.

    PrincesHoshi
     
  5.  
    Azzinoth

    Azzinoth Cemzoonita

    Sagitario
    Veamos, dejaré mi crítica de los Fics.

    Niño Soldado
    Por Lady Kyros


    Debió ser 'que'.

    Queda mejor 'sobre', puesto que si el fuego saltase entre los tejados lo más probable sería que no quemase las casas.
    Error de pluralidad.

    Esa coma está de más.

    Me gustó esa frase.

    Y ese parlamento también.

    Supongo que 'intentaron' levantarlo, porque de lo contrario significa que efectivamente pudieron moverlo de su lugar, lo cual se contradice con el 'sin mucho éxito'.


    Yo reestructuraría esta frase.
    'Inuyasha podía sentir la respiración agitada del teniente en su oreja, muestra de que éste estaba emocionado con su repentina elocuencia'.

    Faltó uso de sinónimo.


    Me gusta que trates la temática de la guerra, desde un punto de vista más 'humano'. He visto que varios de estos errores los haz superado completamente en tu nuevo Fic, antes de que lo beteen. Pero igualmente los diré.
    Errores en los párrafos, acortas las ideas debido al uso excesivo de puntos '.', no conluyen correctamente cada diálogo.
    Pero esto ya lo haz superado, por lo que sólo me queda decirte: Buen Trabajo.



    Luego seguiré con los otros dos, puesto que me ha pillado el tiempo.

    ·Syaoran·
     
  6.  
    -_CeRezA_-

    -_CeRezA_- Cemzoonita

    Tauro
    Konnichiwa!!!! ^^ :GATO:

    Hoy despierta ante ustedes una cereza mas navideña *-*, estoy muy feliz de volver, ya ando de vagaciones y pues vengo con la fiel esperanza de que el año que viene sera mucho mejor que este y que los dolores y las tristezas seran recuerdos amargos escondidos en mi alma n.n, y que las alegrias y las risas seran mas fuertes este nuevo año ^_^, Quiero tambien darles la BIENVENIDA a todos los nuevos y me presento soy la marionetta Cereza pa servirles n.n...

    Me da tristeza no haber participado en el primer concurso pero ya no se podran librar de mi para el proximo -o-, y pues aqui voy a escribir mis "criticas" siempre constructivas o.O de los fics n.n... Antes que nada quiero felicitarlos a todos puesto que se hicieron un esfuerzo para hacer estos trabajos n.n

    Niño Soldado:

    Las tematicas de guerra no son mi fuerte sin embargo colocare algunas cositas.

    Una frase muy bien dicha y soy creyente de esto n.n

    He leido muchos fics y dice esto de acto ... es mas personal que cualquier cosa pero no me gusta, parece que estuvieras redactando una obra de teatro en vez de un relato.

    Por otra parte No me gusta mucho el vocabulario que usas algunas veces, "dijo la morena" deberias usar otras palabras mas sutiles para dar elegancia al texto n.n; por otro lado tiene mucha coherencia todo el texto y en lineas generales esta muy bien ^^.

    Una ultima sonrisa:


    Me encanto este verso n.n

    Soy una persona que peco por usar puntos suspensivos y tu por no usarlos xDDD no utilices esas rayitas en tus textos (-) coloca ...... o no se pero esas rayas se ven extrañas. que de paso utilizas para colocar algunas acciones de los personajes y tienden a confundir al lector.

    Por lo demas buen trabajo n.n


    Muñeca:

    ¿Porque la despertaste? me gustaba el sueño <.<

    Bueno la verdad me gusto tu fic me gusto tu redaccion n.n lo haces muy bien mi niña siga asi n.n

    Esta marionetta navideña se despide, deseandoles una feliz navidad, abran las puertas de su casa el 21 de diciembre para que el espiritu navideño llegue a sus puertas y los colme de su alegria *0*


    kittie
     
  7.  
    Pami

    Pami Guest

    No he revisado los Fics, tengo un problema con Word y tendré que dar mis comentarios y cambios al fic justo al foro.

    Cereza estoy en desacuerdo contigo sobre lo de la belleza del escrito, de Lady Kyros debido a que ese relato no busca belleza.
    Sobre lo de Acto seguido, ¿quéee?, es como un después o cualquier otra frase, no estamos hablando de una escena de una obra.
    Y sobre los guiones, son un recurso permitido y de hecho lo señalan para su uso de esa manera. Por otro lado los puntos suspensivos deben de ir solo en partes justificadas y son 3 o 6.
     
  8.  
    Azzinoth

    Azzinoth Cemzoonita

    Sagitario
    Volví.

    Kyros, me faltó anotar un error... te comiste una palabra:



    Bueno, iba a hacer una aclaraciones al post de _CeRezA_, pero Pami-sama me ha ganado.

    Si seré idiota...



    ¡¿Cómo pude cometer ese error?! ¿En qué demonios estaba pensando?
    Deberé revisar mi ortografía... Hace mucho que no me sucedía ToT


    Una última sonrisa.
    Por Rwida Raud



    Queda mejor 'hacía ya medio año'. Intenta no repetir términos.



    Ídem al punto anterior, queda mejor '¿Acaso su sino era...?'


    Hubiese sido bueno que introdujeses a Leandra, como madre de Silvina.
    'Habíase', en lugar de 'avíase'.

    Usas mucho las comas ','.
    Pudiste haber reestrucutrado la frase '[...]el sueldo de la semana con ellas en unos minutos; instantes que pasaban volando...'
    'Aquella', sin tilde.
    Es 'la' está de más.
    Usaste cuatro puntos suspensivosen lugar de tres.

    'Aquel', sin tilde puesto que no reemplaza ningún término.
    ¿De qué fue acusado Gaspar?, pudiste haberlo explicado.
    ¿Marta o Silvina?
    ¿Quién 'notó'? ¿Marta, Leandra o Silvina?


    'Al' está de más. No son necesarios los puntos suspensivos.

    Nuevamente lo llamas por su nombre, pudiste haber empleado alguna frase que lo identificara: 'El hombre que tanto la había atormentado', 'el sujeto de ojos oscuros' o 'su marido'

    Pudiste buscar algún sinónimo para machete, 'arma', 'hacha'.


    Llorar no es un lujo. Creo que debes reestructurar la frase.


    Dime, ¿de qué otra forma se puede mirar? xD

    'Tal vez su labor de madre comprensiva y protectora, el cual...'

    Aún no presentas a Ciro.

    'Ella' está de más.

    No es necesario que destaques en negrita, sólo con cursiva basta.

    La niebla no se puede cuantificar, no puedes decir 'una niebla, dos nieblas', por lo tanto 'las nieblas' es incorrecto. Caso distinto es la palabra tiniebla, ¿por qué? Sinceramente no tengo ni la menor idea.

    Me gusta esta oración.

    Abusas de las comas ',' por sobre cualquier signo de puntuación. A ratos demuestras tener un gran léxico, pero descuidas el uso de sinónimos para reemplazar palabras muy repetidas. Hubiese sido conveniente la descripción de al menos los peronajes principales, y una correcta presentación de éstos.
    No respetas las reglas de los guiones.
    Sobre la trama, me agradó, sin embargo por causa de la falta de concetores a veces perdía un poco el hilo de la historia.
    Buen trabajo.

    En cuanto me vuelva a liberar sigo con 'Muñeca'.

    ·Syaoran·
     
  9.  
    Acero

    Acero Equipo administrativo Tribu Cooz Creador de Contenido Seishun Gakuen

    Escorpión
    Bueno, sólo leí el primero, y a las aclaraciones de los demás agregaré que me incomodó (por así decirlo) el hecho de que Lady Kyros repitiera tanto "el soldado de cabellera dorada". Si bien no lo hizo de continuo, me parece que se dijo muchas veces como para marcarlo como repetición. Yo creo que cada tanto podía haberlo reemplazado por "el chico de cabellos dorados", "el joven soldado", "el muchacho", u otras cosas parecidas, como para variar un poco. Pero sólo es la impresión que me dió.
    Otro detalle, sería la puntuación. No digo que haya habido fallas, si no más bien que podría haberle dado algo más de clima colocando punto y coma en lugar de punto en ciertas partes, o comas también. Pero me parece que eso es más una cuestión de gusto, al menos en el sentido al que me estoy refiriendo.
    Por lo demás, estuvo muy bonito.
    Debo decir que la historia de verdad me atrapó, y me entusiasmó el manejo de los tiempos. Creo que fue bien logrado, capaz de mantener el interés hasta el final.
    Y la redacción, si bien tuvo alguna que otra falla, es muy aceptable.
    Mis felicitaciones.


    De los otros fics opino después.
     
  10.  
    Arce

    Arce Cemzoonita

    Capricornio
    Sólo como aclaración, esa coma no está de más. Se trata de una oración de acotación, así que van dos comas. El fallo estuvo en la ubicación de la primera:

    Porque sin duda el muchacho que estaba frente a él no tendría más de 14 años y, a pesar de su corta edad, algo en su mirada anunciaba que esta no sería la primera vez que mataría a alguien.

    Sí lleva tilde, puesto que el pronombre no actúa sobre esa noche, sino sobre otra, por lo que 'aquélla' sustituye a 'aquella noche' (otra noche). Los pronombres de sustitución van acentuados. Si se fijan, se habla de dos noches distintas.

    En sentido figurado, el llanto es la liberación del alma. Si la persona no se permite hacerlo por X o Y razón -especialmente si es para castigarse a uno mismo-, entonces sí es un lujo que está negándose. Esa figura retórica se llama oxímoron, que es cuando dos elementos aparentemente contradictorios se complementan para dar viveza al mensaje.

    Figura retórica: hipérbaton. Ella no está de más necesariamente.



    De acuerdo, pero quizá habría que preguntarnos primero cuánta gente sabe lo que significa sino. Creo que incluso hado es más conocido. Quedaría mejor algo como "
    ¿Por qué la vida era tan dura con ella? [...] ¿Acaso su destino era---?". Una cosa es dar elegancia con un vocabulario amplio y otra rebuscarlo al punto de hacerlo ininteligible para algunas personas.

    ¿Te das cuenta de que la s está... aproximadamente dos milímetros por encima de la z? xD

    Chico, los dedos tienden a resbalarse a donde más daño pueden hacer. A cualquiera le pasa :3.

    Incluso así, es preferible no usar ninguno de ellos, ni guiones ni puntos suspensivos. Es más fácil y estético dar a entender el titubeo/tartamudeo/lo que sea con una descripción al final del diálogo.


    EDIT
    Oops, había que pertenecer al grupo :meh:
    Vi el enlace por ahí y sólo le piqué sin fijarme. Me disculpo :(.

    EDIT 2
    Desde ya mando una solicitud.
     
  11.  
    Lady Kyros

    Lady Kyros Cemzoonita

    Acuario
    No te preocupes Arce, a todos nos sirven los consejos de un Beta =)
    Si no me equivoco fue Syaoran quien les dio el link, ¿verdad?



    ¡Noooo! Otra figura retórica ToT


    De hecho es 'cabellera plateada' *o.o*
    Si ponía 'el joven soldado', también podía tratarse de Miroku u otro soldado, Inuyasha está en un regimiento. Esta historia fue elaborada con dos de los últimos capítulos de mi Fic 'Niño Soldado', por lo mismo existen términos que se repiten, agoté completamente los sinónimos a lo largo de la historia y al momento de enviar ésta apenas la revisé._.

    Después de todo igual tuviste que betearme, Syaoran.
    Gracias a todos por las correcciones, realmente me son de mucha ayuda =)

    Luego leo las historias, son muy largas :mareado:

    ~Kyros~
     
  12.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Oigan no se olviden de darles su calificación o,o!
    Pero, ahora esperan a que revise como íbamos a calificar xD.
    Mientras tanto, sigan dejando sus criticas y demás, luego pondré las mías. Hoy ya es noche xD.

    Saludos!
     
  13.  
    Emi

    Emi Cemzoonita

    Sagitario
    Hola, solo paso a decir que uan estoy viva.
    Maña leere los trabajos y os críticare ;)

    saludos.
     
  14.  
    -_CeRezA_-

    -_CeRezA_- Cemzoonita

    Tauro
    Moshi n.n *2 dias nada mas para navidad * n^n


    <.< pos querida pami te has confundido con mi comentario dije elegancia no belleza, estoy clara que no es un texto romantico, pero aun asi creo que hay otras palabras sutiles que le darian fuerza al texto sin caer en los "ordinario" por asi decirlo.

    Por otro lado he aprendido algo nuevo con los guiones gracias a tu comentario n.n
    kittie
     
  15.  
    Lola

    Lola Cemzoonita

    Acuario
    ¡Hola! soy nueva aqui, y no entiendo mucho TT_TT, quisiera que alguien me explique ¿si?, a mi me encanta leer y escribir, por eso que me uni, pero solo hay un problema, NO ENTIENDO MUCHO :S, alguien explique porfa.. bueno sinmas que decir me depido, chau...¡cuidense!

    Saludos,
    tenten_123
     
  16.  
    Emi

    Emi Cemzoonita

    Sagitario
    ¡Hola!
    Solo vengo a desearles una muy, pero muy Feliz Navidad a tod@ ustedes.
    ¡Pasenla bien!

    adios.
     
  17.  
    Issi

    Issi Cemzoonita

    Leo
    ¡Bienvenida al grupo!

    En este momento tenemos un concurso de fics, si te vas al inicio de esta página verás que ahí estan los fics, y cada uno de los que estamos aqui pone una critica constructiva para cada fic para luego que cada quien decida cual le gustó mas.

    Espero que con eso ya se te aclare un poco el panorama por aqui.

    ¡¡Feliz Navidad a tod@s!!
     
  18.  
    Sam

    Sam Cemzoonita

    Acuario
    Hello, yo también soy nuevita *verguenza*. Más o menos entiendo como va dirigida la cosa. Emm.. sólo vine para reportarme nada más.
    Domii.
     
  19.  
    lupis

    lupis Guest

    Hola, Quisiera decir que estos fanfics, los 3 por igual han sido maravillosos, pero hay algo que no entendi en el segundo fanfic, "una ultima sonrisa". Bueno la cuestion es que me confunde el principio, ella recuerda lo que paso.
    Ojo yo creo que deberian haber puesto un cita o un recordatorio, porque a medida que avanzas al climax de la historia, no sabes si termino de recordar, o si aun sigue, o quien es quien recuerda o si pasa en tiempo real (por asi llamarlo), bueno creo que este fanfic se merece un 8
    NIÑO SOLDADO: creo que se merece un 9, porque estoy de acuerdo con las citas escritas por los miembros, pues opino al igual que ellos
    Muñeca: pues me parecio impactante el final, pero me se me hace raro que ni un funeral a sus padres, que escriba en su diario de la muerte de sus padres como si fuera algo muy normal, que baile, que no se haga ni un poco darketa, bueno me parece un fanfic hecho muy friamente, y como que va a la escuela, y el detalle mas sobresaliente, "quien demonios trajo a la protagonista a su casa, que ni siquiera tuvo la delicadesa de llevarla a su cuarto, y quien era el sujeto o personaje que le hizo esto", eso es lo que no entiendo de verdad, faltan muchas aclaraciones y mucho mas sentimiento en esta historia, por eso la calificacion es 7
    Pero felicidades a los escritores, sigan escribiendo, recueden que "la practica hace al maestro"

    saludos
    atte
    lupis
     
  20.  
    sirenamisty

    sirenamisty Guest

    jeje olap al = q domii soy nueva *verguenza* y al = q ella solo vine para reportarme:

    sirenamisty !!!!

    p.d: mas adelante vendre a poner mis fics. !!! y los otros fics estuvieron increible pero no entendi mas o menos el segundo pero igual estan re-buenos !!

    byby

    xoxo
     
  21.  
    -_CeRezA_-

    -_CeRezA_- Cemzoonita

    Tauro
    Konnichiwa he regresado ^^

    pos yo no recuerdo lo de la calificación o.O puedes refrescar esa parte love?

    Por otro lado <.< se me ha ocurrido una idea para el grupo xP; que les parece si una vez culminado el concurso y se sepa quien es el ganador y despues de darle un aplauso bien merecido, hacemos un fic colectivo ^^ por supuesto no se si ya lo hicieron u.u pero pos me parece un linda idea para unificar al grupito ^^

    Saludos me despido FELIZ 2008 *0*
     
  22.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Ya habia dicho que lo iba a traer, y aquí esta:
    Pues asi se habia acordado °-°.
    Pero dado el caso de que solo tenemos 3 participantes, se les dará una calificación y la de los jueces. Se sumaran los puntos obtenidos y gana el de mayor puntuación.

    Pues no es mala idea, aunque anteriormente ya habian dejado otra para seguir despues del concurso. Aquí se las dejo y ustedes deciden con cual le seguimos.
    (pausa)
    Aqui esta :3!!!!
    Y para todos aquellos que no sepan que es (aunque alguna vez se hablo en el grupo xD) aquí esta*

    *Por cierto.. cuando se dice asi como ahi, lleva acento la palaba esta?
    yo se que alguien puede decirme TOT

    Tambien se hablo de los drabbles, y me pareció tambien una buena idea de seguir con algo. Ahi decidan

    Drabble:
    Ademas les dejo el link del que se puso para realizar el concurso

    Sayonara!

    Pd: El premio que se dará ( si mal no recuerdo,mañana lo checo ) iba a ser firma y ava, estan de acuerdo ? :3
     
  23.  
    Issi

    Issi Cemzoonita

    Leo
    La palabra "esta" si quieres señalar el lugar en el que se encuentra determinada cosa es está. "Esta" puede ser para decir algo como: esta libreta es mía (no se me ocurrio nada mas).
     
  24.  
    CherryBlack

    CherryBlack Creador del tema Cemzoonita

    Capricornio
    Muchas gracias sis. No dejen abandonado el grupo plis TOT!
    Tender que mandar mp's de new °-°

    saludos!
     
  25.  
    -_CeRezA_-

    -_CeRezA_- Cemzoonita

    Tauro
    Konnichiwa pues dejo la puntuacion de los trabajos mi critica ya esta hecha:

    Niño soldado= 8
    Una ultima sonrisa= 9
    Muñeca=8

    no soy juez pero me gustaron los trabajos n.n

    n.n bueno tambien suena bueno el "haikus" n.n asi que sera cuestion de que nos pongamos de acuerdo o hagamos una votacion n.n

    En cuanto a tu duda cuando dices aquí está o alla está, si va el acento pero si la palabra esta en una oracion como "en esta casa" no lleva, asi se usa n.n

    me despido y love tiene razon no dejen solito el grupito o0o
     
  26.  
    Emi

    Emi Cemzoonita

    Sagitario
    Por fin he podido leer los trabajos expuestos hace ya muchos días. Espero poder dar mi opinión aun.

    Dejare mi comentario por el orden en que los leí:

    Muñeca: El final es inesperado, le da un toque de fantasía a la historia; la frase final es muy acorde a la situación en la que se encuentra el personaje.
    Esas dos cosas me gustaron mucho de tu historia.

    Sobre el relato en general, la ausencia del funeral de los padres y la frialdad con que trataste el texto hizo que en un momento me desinteresara un poco en la lectura; ese aspecto lo podrías mejorar.

    En cuanto a errores en la sintaxis y la gramática te puedo señalar que:

    -Hay una redundancia en el uso de las "y", como por ejemplo en:

    -Uso del pronombre "yo" cuando no se justifica.


    -Necesitas respetar las reglas de los guiones.



    -Separar los párrafos, me pareció leer todo en uno solo.


    -Corregir los errores de dedo.
    -Correcto uso de los signos de puntuación.
    Me pareció faltaron comas y puntos en algunos lugares. O también, que algunas comas deberían ser puntos.

    -Revisar faltas ortográficas.
    -Errores de redacción.

    En cuanto a tu forma de redactar pienso aun necesita madurar más, pero como alguien ya dijo en algún post anterior "la practica hace al maestro".
    :)

    Una última sonrisa: Me gustó la historia en general. Tienes un estilo propio para narrar; le das misterio e intriga al texto, haces que el lector se interese e intente profundizar más en lo que lee, aunque a veces sueles abusar de las comas.

    Me hubiese gustado saber de qué fue acusado Gaspar, pienso que es una interrogante que no quedo clara. También (como alguien ya lo menciono) hay un momento de la historia en que no se sabe si el personaje sigue recordando o no; esa parte queda un poco confusa. Un defecto que encontré fue en los diálogos:

    El guión va pegado a la palabra siguiente, porque así como está yo lo veo "volando", aunque tal vez este error haya sido de dedo, pues aquí lo pusiste bien:


    El poema que escribiste está muy hermoso, tiene el sentimieto impregnado en casa palabra. Quedo muy bien.

    bueno, creo que ya no tengo ninguna observación más, puesto que ya las han señalado en otros post.
    Linda, pero trágica historia.
    ^^


    Niño Soldado:
    Es una historia genial, que plantea desde el punto humano el horror de las guerras...
    Al leer el nombre de tu historia recordé una canción de Tronic titulada de igual manera y que me gusta mucho, no sé si la hayas escuchado, pero tiene cierta similitud con la historia, al menos en contexto general.
    Volviendo a la critica, encontré el mismo error cometido en Una última sonrisa: dejas el guión del dialogo "volando". Es necesario que lo apegues a la oración siguiente.

    También dejas abiertas algunas frases, no te olvides del punto final.
    Hubo algunas comas mal puestas o innecesarias, aunque nada grave.
    Sobre esa repetición de "el chico de cabellera dorada", etc, etc que mencionaron algunas personas, por lo menos para mí no sonó redundante. Creo que estaba bien.
    Eso es todo. Fue una gran historia.


    Acabadas mis criticas espero simplemente que no se las tomen a mal y las vean como un consejo para superase a si mismas.
    Las aliento a seguir escribiendo ^^. Las tres historias estaban fabulosas.


    Dejo el link sobre:
    por si a alguien le interesa.


    Adiós. =D

     
  27.  
    Kira du nomi

    Kira du nomi Cemzoonita

    Sagitario
    quisiera unirme a este club...aun puedo unirme?
     
  28.  
    Tania Nóvikov

    Tania Nóvikov Cemzoonita

    Acuario
    Hola
    No puedo creer, que llevo tanto tiempo en cemzoo y nunca eh visto este club.

    Podria unirme?, adoro escribir, inclusive tengo historias en fanfiction.

    Ahora mismo madare mi peticion

    :bye:
     
  29.  
    Emi

    Emi Cemzoonita

    Sagitario
    Bienvenid@s ^^
    Envíen su petición y una de nuestras lideres las aceptará. :)
     
  30.  
    Kira du nomi

    Kira du nomi Cemzoonita

    Sagitario
    peticion enviada ^^ y muchas gracias por la bienvenida es un club muy bueno la verdad
     

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