Uno de mis escritos.

Publicado por Valfore en el blog A Walk Through My Delirous Mind.. Vistas: 78

Pues ya les había comentado que me siento atraido por la lectura, ahora intente escribir un par de cosas, les dejare uno de mis trabajos, espero sea de su agrado.

“Paredes Internas”

Esto es tan difícil de expresar, hablarles de un momento muy significativo para mí, un vago recuerdo que me asecha desde hace tiempo.
Todo comenzó un día común, nada raro pasaba, seguí mi horario de costumbre ir a la escuela, hacer mis deberes, escuchar música, en fin lo de siempre.
Pero esa noche, por mas común que pareciera, seria el comienzo de algo que cambiaria me vida por completo, me fui a dormir a las 12 AM, y desperté a las pocas horas de ello, por algún motivo me sentía raro, como si estuviera en un lugar diferente pero a la vez tan familiar, la noche era muy oscura, parecía estar en la penumbra de un eclipse, apenas y podía ver mis manos enfrente de mi, en el ambiente se sentía una corriente un tanto fría, supuse que estaba corriendo aire muy fuerte, aunque todo estaba en silencio, quería levantarme a cerrar la ventana pero, sentía algo de miedo al estar en tanta oscuridad.
Decidí volver a dormir me arrope debajo de las sabanas para evitar el frío y cerré los ojos pero no pude volver a dormir.
Me harte y me levante de la cama y camine a dónde yo pensaba estaba la ventana cuando choque contra algo que no podía ver, empecé a tocar dicha superficie tratando de averiguar que era pero realmente no tenía sentido se sentía como un muro, como una pared sólida dónde debería estar mi ventana.
Recorrí la superficie hacia la derecha y me di cuenta que todo se sentía igual, estaba rodeado de paredes, no podía entender que pasaba a mi alrededor hasta que una luz comenzó a brillar y se ilumino la habitación, en efecto estaba en un cuarto rodeado por paredes de cristal que me aprisionaban, me pregunte dónde estaba y cómo había llegado hasta aquí, realmente nada tenía sentido, me acerque a una de las paredes y me di cuenta que tenía algo escrito, comencé a leerlo y mi sorpresa fue darme cuenta de qué era lo que estaba escrito, eran pensamientos, cosas que yo decía dentro de mi, toda las paredes estaban llenas de esos escritos, de cosas que sentía pero me guardaba muy dentro de mi, esas cosas que jamás compartí con alguien, que solo las encerraba y trataba de olvidarlas, qué tonto fui al hacerlo.
Recuerdo que en ese momento me sentía desesperado, no podía creer lo que estaba pasando, como este lugar estaba lleno de mis pensamientos mas profundos, comencé a golpear las paredes que me encerraban solo quería salir de ese lugar, llegue a pensar que soñaba pero al mismo tiempo que golpeaba las paredes sentía el dolor del impacto lo que hacía ver que no soñaba, si sentía todo el dolor en el cuerpo eso lo comprobaba, pero es que en si nada tenía sentido, me desespere tanto, me rompí en llanto por no saber que hacer, por no saber que era este lugar y por qué me encontraba ahí, yo solo quería volver a mi vida normal donde nada raro pasaba, no quería estar ahí, no quería leer esos recuerdos, esos oscuros pensamientos que retraía dentro de mi, que tenía tan encerrados como yo lo estaba dentro de esas paredes.
De pronto me vino a la mente la idea de que estaba muerto, realmente todo encajaba
Estaba muerto, por eso estas paredes estaban escritas con las cosas que solo yo sabía, morí mientras dormía, pero había algo en ese que no encajaba si estaba muerto, por que no estaba en el paraíso, no podría ser que el cielo me tortura con mis pensamientos reprimidos, y en cuanto al infierno pues no era tan dura la tortura como la que debería ser tomada en el infierno, tal vez siga en la tierra, como una alma en pena atormentada por sus pensamientos.
Ahora existía otra incógnita, que era la luz que entro a este lugar e ilumino el cuarto, me acerque a ella, cuando trate de tocarla escuche una voz que dijo, ya era hora de que te percataras de mi presencia, entonces de la luz salio un cuerpo, era una joven que parecía ser alguien normal, le pregunte qué quién era y respondió: “Puedes llamarme Esperanza”, estoy aquí para ayudarte y orientarte en este momento tan difícil y extraño por el que estas pasando, veras no estas muerto, recuerdas lo que paso antes de dormir, claro fue un día normal, nada fuera de lo común paso; no para nada, fue un momento algo distinto, que te ah sucedido antes, y estas conciente de eso, fue otro de esos momentos en que quisiste reprimir algo, como todas las cosas que están escritas aquí. Y de pronto recordé, es cierto, me sentía mal, recordé que una persona muy especial para mi se había ido, y sentía nostalgia, pero como siempre no quise expresarla no quise comentarla con alguien solo la encerré en una cajita de cristal para no volverla a sentir.
Ese fue tu error amigo mío, encerrar lo qué sentías no es algo bueno, no es bueno reprimir los sentimientos, recuerdas lo que pensaste antes de dormir, dijiste en tu mente pero con todo tu corazón que quisieras alejarte de todos, ser una persona solitaria, una persona autónoma, no te gusta depender de las personas, no te gusta abrirte con los demás, solo quieres que las cosas pasen, que fluyan y no tratas de cambiarlas, y bueno, no es esto lo que querías, fíjate la irrelevancia en este caso, deseaste apartarte de los demás y tu mismo te encerraste dónde encerrabas lo que sentías, a caso no te da gusto lograr lo que querías.
Al escuchar esas palabras me quede muy pensativo, no podía creerlo, ella tenía toda la razón me encontraba encerrado dentro de mi, no entendía como, pero ya estaba seguro de ello, solo me quede sentado pensando en los errores qué había cometido, el porque de las cosas, el porque fui así, porque sentía eso dentro de mi, por que me costaba tanto abrirme con las personas, y como iba a poder salir de esta prisión de recuerdos.
Me di vuelta para cuestionar a Esperanza y me di cuenta que no estaba, había desaparecido, no podía creerlo mi única esperanza se había ido, sin ella no podría escapar de aquí, solo se desvaneció y escuche murmurando, “tu puedes hacerlo”…
Pero cómo lo haría, no podría escapar de este lugar solo, me senté a pensar pero la respuesta no llegaba, y lo peor es que la oscuridad volvía, la luz desaparecía y esas sombras me tragaban por completo, solo veía como poco a poco se perdían mis sueños, mis ilusiones, mis recuerdos, mis instintos, mis sentimientos, todo se iba poco a poco y no podía detenerlo, pero tal vez eso era lo que qué quería, tal vez eso era lo que buscaba sin darme cuenta, a eso quería llegar y ahora que lo se me arrepiento tanto, no podía creer lo entupido que fui, lo cegado que estaba, no me podía liberar de una prisión que yo mismo cree, que estupidez, me arrepiento de lo que hice, me arrepiento de cómo fui, me arrepiento de mi forma de ser…
Al mismo tiempo que decía estas palabras escuche un sonido, como si algo se quebrara, en efecto, la prisión se rompía, entonces me di cuenta de que era lo que tenia que hacer para liberarme, continué arrepintiéndome de todo corazón por las idioteces que había hecho y los cristales se cuarteaban cada ves mas, grite y llore, pero al mismo tiempo reía y me animaba, me comencé a carcajear de risa, no se por qué pero me sentía tan bien conmigo mismo, en ese momento, realmente me sentía bien, y así continué y continué, arrepintiéndome le pedí perdón a dios, a mis padres, a mis amigos y lo mas importante me pedí perdón a mi mismo por ser tan duro con lo que sentía, y logre mi cometido, rompí esa prisión de cristal, todo se ilumino se volvió blanco y una vez más Esperanza apareció frente a mi abrasándome y diciendo: “Bien hecho”….
Entonces desperté de pronto, todavía era de noche pero estaba en mi cuarto y me puse a pensar que en realidad todo había sido un sueño pero no podía ser, todavía sentía el dolor de golpear esas paredes, estaba lleno de lagrimas, y sentía la desesperación, mire el reloj y para mi sorpresa era exactamente la misma hora en la que me fui a dormir, no había pasado ni un solo minuto, no pude haber soñado tanto en menos de un minuto, realmente no sabía como explicar lo que me había pasado, es que no lo podía creer, pero realmente todo fue realidad, no fue un sueño, estuve en una prisión donde no transcurrió el tiempo, pero yo se que estuve ahí, aunque no tenía prueba alguna, dentro de mí sentí que realmente fue verdadera esa experiencia.
Desde ese momento mi vida cambio por completo, no volví a ser el mismo, me abrí mas con las personas, deje sacar mis sentimientos a flote, estuve por primera vez en contacto con mi verdadero yo, supe como expresarme con los demás, por fin mi vida estuvo completa, al fin podría ser feliz…
Esto paso exactamente hace 4 años, me siento muy bien desde ese momento, como ya dije realmente cambie, realmente me siento diferente, nunca olvidare el momento es que fui prisionero de mi propia cárcel, de mi propio subconsciente, aunque sufrí mucho, agradezco dicha experiencia, sin ella tal vez seguiría siendo la misma persona cerrada que algún día fui.



-Félix Valverde-
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