-una historia dificil de creer- Parte 4

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"Son gemelas, pero no se parecen en nada, son totalmente opuestas, siendo más
variadas que razas hay en el mundo, pero bueno las quiero igualmente, sean como
sean ellas, son mis niñas y las quiero...

... , las quiero tanto que daría mi vida por ellas.
Esa misma noche, cuando iba a darles las buenas noches, una extraña luz apareció de la nada,
y delante de mis narices, apareció una señora con la cara marcada, y con una sonrisa de oreja a oreja."

!No puede ser¡... - me quedé pensativo, durante unos segundos- ¿No será esa señora?, ¿No será la señora de esta mañana?... -después me levanté a por un baso de agua, pensando que podría ser ella, pero sería una tontería pensar que una persona que yo he visto sea la cual aparece ahora en el libro- Seguiré leyendo -dije en voz alta.

" Mis hijas asustadas se levantaron de la cama y se pusieron detrás de mi, y yo asustado le deje:
¿Que quieres?, ¿Que haces aquí?, ella siguió sonriendo, !por favor contesta¡, un escalofrío me recorrió la espalda, entonces ella me dijo:
Tus hijas son como la noche y el día, ¿verdad?
medio balbuceando le dije:
S..ii, ¿Que quieres de ellas? ¡ déjalas en paz!
A lo que ella me contesto
Tranquilo no les aré daño, solo les quiero decir... que tengan cuidado, ellas saben a lo que me refiero...
Cuando la anciana dijo esas palabras, volvió a salir una extraña luz de la nada y mientras me tapaba los ojos, y destapaba por la luz, la señora desapareció.

Aquello me hizo pensar sobre la anciana y mis hijas, ellas son siempre calladas, respetuosas, obedientes, diferentes a los otros niños, ¿será porque algo les pasa en sus mentes?.

Al día siguiente me desperté por un chillido, seguido de unas risas, provenía de la habitación de mis hijas... corrí hacia allí, cuando de repente vi una luz verde, saliendo de su cuarto, fui avanzando por el pasillo, hasta llegar a su cuarto, pero por el camino, en mi cabeza, resonaba lo peor....

Pero al llegar a sus habitaciones había dos animalitos enormes, con ellas jugando, entonces Verónica me miró y me dijo:
Papa, tranquilo, son amigos.
Entonces me tranquilicé y me acerqué a ellas y a los animalitos, y se me ocurrió decir:
¿Ya tienen nombre?
y Mireia me miró como diciendo no...
¿Porque no jugamos a un juego? mira... consiste en mirarlos y a ver que nombres nos convence para ellos.

Entonces las dos sonrieron, y se pusieron a mi lado poniéndolos cada uno en una cama.
Em... - pensativo- mira este de la cama de Mireia que es azul, con unos ojos grandes y un piquito... parece un pájaro, pero no tiene plumas, le llamaremos ¿Dino?, y el amarillo que hay en la cama de Verónica, tiene una cola, un pelaje amarillo y suave, unos ojos pequeñitos y una boca con dos dientecitos sobresaliendo del labio superior, parece un perrito, así que le llamaremos ¿Dogui?.

Las niñas se me quedaron mirando, y no supe que hacer, creo que no les gusto mucho los nombres que les puse a sus mascotas...
Pero de repente...

-CONTINUARÁ-
  • Aristhan
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