The Reality of Dreams [La realidad de los Sueños]

Publicado por kagome18_87 en el blog El blog de kagome18_87. Vistas: 169

La Realidad de los sueños



By: Stormrunner



La noche era caliente, y todo alrededor colgaba en una bruma de niebla. Era otro sueño, todos mis sueños eran así. El hecho de que Kagome no estaba era prueba de ello. Normalmente ella no abandonaba el grupo tan tarde. Así es como todos empiezan.

Probablemente la encontraría mirando sobre un acantilado, mirando las estrellas. La otra opción que hay en mis sueños es encontrarla bañándose en un manantial, pero eso no ocurre muy a menudo. Me pregunto si debería incluso moverme del árbol en el que estoy durmiendo.

La curiosidad superó a mi razón y salté abajo. Shippo se movió a la vez que golpeé el suelo. El zorro rodó dentro del saco de Kagome y murmuró su nombre. Me pregunto como puede hacer eso con el calor que hace.

Si, el calor esta atrapándome. Puede que sea un sueño pero estoy vestido completamente y aún así tengo calor. Me quité la parte de arriba y la lancé sobre mi hombro. Hey, ¿Por qué no? Por alguna razón ésto ayudó.

Miré hacia Miroku y Sango. El monje se había movido mientras dormía y ahora permanecía echado cerca de la exterminadora. Una de sus manos reposaba en el pecho de Sango, sobándola. ¿Mete mano incluso cuando duerme? Maldita sea, necesito parar de soñar la realidad.

Olí el aire, el olor de Kagome aún perduraba. Bajando por el camino, seguí la fragancia hasta que estuve seguro de que estaba cerca. Di un paso en una afilada roca en el proceso y aullé. Este sueño definitivamente se siente real. Me froté mi descalzo pie hasta que paró de sangrar. Probablemente salté del árbol en mi sueño, lo hago a veces. Eso explicaría porque el olor de Kagome es tan fuerte ahora.

Caminé silenciosamente sobre el suelo y aparté algunos helechos. Ahí estaba ella, y estaba bañándose. Una pequeña catarata alimentando el riachuelo detrás de su espalda, y la luna alumbraba sus rasgos a medida.

Estaba hablando, pero sus susurros eran hundidos por el sonido de la catarata. Me moví hacia delante en el suelo. Me doy cuenta de la humedad a medida que me acerco al borde del manantial….que raro. Pongo mi chaqueta en el suelo y permanezco ahí escuchando.

“Siempre lo mismo, siempre. Pensamos que se había ido, pero no, Naraku tenía que tenerla de rehén. Eso es todo lo que le importa a Inuyasha, Kikyou.” Kagome suspiró. “Por eso no puede mirarme después de verla. Probablemente teme llamarme por su nombre.” Miró abajo hacia el agua, posiblemente mirando su reflejo. “Por qué me parezco a ella, ¿Por qué? ¡No quiero parecerme a ella!” golpeó el agua bruscamente.

Retrocedí un poco, ¿Realmente piensa eso? Tomé una rápida decisión y me quité las ropas. Si iba a hablar con ella, necesitaba acercarme.

Entré en el fría agua del manantial a la vez que ella empezaba a hablar de nuevo, sus lágrimas hicieron que el aire oliera como a sal. Odio cuando llora. Oírla me hace sentir miserable.

“No, no puedo parecerme a ella, soy demasiado fea. Siempre me meto en problemas, y…” empezó a sollozar colocando su cara entre sus manos. “Y nunca podré ser tan buena como es Kikyou.”

Coloqué mi mano delicadamente sobre su brazo. “¿Por qué dices esas cosas?”

Ella se apartó de mi roce y se giró para mirarme. Sus manos conscientemente cubrieron sus pechos. “¿Inuyasha?”

“Si,” ¿Qué más podía decir? “Respondeme, ¿Por qué dices esas cosas?”

Se giró aparte. “Porque es verdad, ¿y por qué te preocupas? ¿Estabas espiándome?”

Me acerqué hacia ella. “No, no estaba espiándote. ¿Por qué dices que toda esas cosas son verdad?”

Pude oírla apretando los dientes, pero sus palabras fueron calmadas. “Porque Inuyasha, mientras sigas amándola, realmente no podrás verme. Y cuando digo eso, quiero decir verme de verdad. Soy Kagome.”

Mi mano fue a su hombro de nuevo, su piel era suave. “Siempre te he mirado.”

Ella movió su cabeza en negativa. “No, es por eso que no puedes verme. Es por eso que después de ver a Kikyou te apartas.”

Gritó cuando abruptamente la giré para encararme. “No. No puedo mirarte porque se que veré dolor en tus ojos. ¿Sabes lo que me hace eso?”

“Probablemente te recuerda cuando quedaste con Kikyou” giró su cabeza aparte, pero no se movió de mi agarre.

“No, me duele.” Se que miro abajo abatido, pero no puedo remediarlo. Me estaba acusando de algo que no había hecho en meses. Mi sueño debe estar poniéndome a prueba para futuros problemas. Eso o estaba intentando ayudarme a decirle mis sentimientos. Un test lleno de pruebas. “No he visto a Kikyou desde hace tiempo. Kagome es Kagome.”

“No me digas eso, me parezco exactamente a ella. Sólo soy más joven.” Ella aún no me mira.

“No, no te pareces.” Levanté su barbilla y la hice mirarme. “Tu cara es más agradable, más viva de lo que la de ella nunca fue. Tus ojos me dan esperanza, los de ella me hacen ver su soledad. La sonrisa que siempre tienes, me recuerda porque necesito vivir. Me das mi razón para luchar.” Suspiré y tomé una profunda bocanada de aire. “Tu olor es diferente. El de ella era sosegado pero el tuyo es tan tranquilizador que me hace relajarme. Me siento agradablemente vulnerable alrededor tuya.” Acaricié su mejilla y la acerqué más a mí., no puedo pararme. La besé, un suave y rápido beso, pero la besé. Me sentí tan vivo, ese simple beso enviando electricidad por mi espina. La besé de nuevo, esta vez durante más tiempo. Tenía que asegurar que lo que le había dicho era verdad. Rompí el beso con reticencia. “Tu sabor es muy dulce, como tu olor, pero mejor.” La besé de nuevo al verla de pie ahí sólo mirándome.

Finalmente, ella rompió el beso y dijo algo. “¿Inuyasa?” se giró aparte. “No deberías hacer esto, no soy Kikyou”

Giré su cabeza de nuevo. “Ya se que no lo eres, ¿Por qué te crees que sigo besándote?” cogí sus labios con los míos de nuevo. Este sueño era el cielo. Debo estar muerto.

Lentamente, sentí sus brazos envolverme alrededor del cuello. Puse mis brazos bajo los suyos y la empujé más cerca. Su cuerpo era cálido contra el mío, y me hacía sentir cosas que no puedo describir.

Corrí mi lengua sobre sus labios. Ella abrió los suyos, permitiéndome saborearla más. Su lengua se encontró con la mía, es un sentimiento tan maravilloso. Rozó mis colmillos, me aparté un poco, olvido lo que soy a veces. “Lo siento, me olvido de lo que soy”

Sorprendentemente, no me permitió moverme muy lejos antes de empujarme en un beso más profundo. Demasiado bueno, este era demasiado bueno. “Entonces olvídate de lo que eres, me gusta esto.”

Noté que estaba respirando en jadeos. ¿Cuándo empecé a tener problemas con la respiración? Miré a Kagome, estaba teniendo el mismo problema. “Si me olvido de mi mismo, puedo hacer algo que no te guste. No puedo correr ese riesgo.”

Kagome me empujó más cerca. “Está bien. Tengo modos de pararte.” Sus dedos jugaron con las cuentas alrededor de mi cuello. Su ligero roce enviando escalofríos a través de mí.

Así fue, no pude aguantarme más. “Déjame mostrarte lo que significas para mí Kagome. Por favor.” Cogí su boca en la mía. Sabía mejor cada vez que lo hacía.

Un suave gemido escapó de su garganta a medida que corría mis manos bajo su espalda. Su piel es muy cálida, tan viva. Estoy vivo.

Perdí todo pensamiento y empecé a mover mi boca más abajo, sobre su barbilla y alrededor de su cuello. Mordí su clavícula. Por el ruido que hizo, lo encontró agradable, bien.

Mis labios encontraron un camino hacia abajo por el centro de su esternón hacia su pecho. Puse mis manos para abarcarlos ligeramente. Tan hermoso, tan suave. Arrastré mis garras por uno de ellos y sobre el pezón, me paré cuando jadeó.

Mirando hacia arriba descubrí que no jadeaba en sorpresa, sino en placer. Tenía su cuello arqueado hacia atrás, sus manos agarradas en la parte superior de mis brazos. No había notado que las había movido ahí. Con delicadeza, me moví para saborear el pezón que había subido. Fui recompensado con el hermoso sonido que hizo.

La lamí más y empecé a chuparlo cariñosamente. Se que mis colmillos la arañaban de vez en cuando, no me regañó, no dolía.

Por supuesto, esto es mi sueño, ¿Por qué iba a pararme? Pero mierda, este sueño es más detallado que ninguno de los que he tenido antes. Puedo sentir, oler, y saborear todo de ella. Puedo oír sus gemidos, sus jadeos, sus maullidos. Me vuelve loco.

Continué con mis caricias, moviéndome hacia el otro pecho no queriendo atender a uno y al otro no. Permito a una de mis manos vagar más abajo, acariciándola a lo largo de su estómago. El pelo que va de su ombligo hacia abajo se riza muy sensiblemente. Mis garras disfrutan que se retuerza, están esperando el siguiente movimiento.

Me moví hasta estar ojo con ojo con ella. Su mirada, tan confiada. Subo una de mis manos y me muerdo unas pocas garras. Me mira dubitativa. “No te preocupes, crecerán mañana.” En realidad, ya se han caído de mis accidentados bordes debido a mi mordida. Crecerán más rápido de lo que originalmente pensé. Mejor hacerlo a tiempo tan bien como pueda.

Me eché sobre su barriga, extendiendo sus piernas abiertas lo suficiente para poner mi mano entre sus muslos. Pude sentir su calor y la toqué cuidadosamente. Gimió cuando le toqué su placentero lugar. Lo encontré en el primer intento. Me habían dicho que esto no era lo normal. Abro un poco sus labios de abajo y empujo dos dedos dentro de ella.

Presioné mis labios contra los de ella cuando jadeó más fuerte. Mi beso fue cariñoso pero profundo, saboreándola a la vez que empecé a trabajar mis dedos dentro de ella.

Mis orejas se movieron escuchando los sonidos que hizo. No puedo remediarlo pero gruño, esto la complace. Sus manos envuelven mi cuello y puedo sentir sus uñas clavándose en mi espalda. Los músculos alrededor de mis dedos se aprietan bajo cada movimiento.

Ella rompe el beso y arquea su cuerpo hacia atrás, cogida sólo por una mano mía en su espalda. Dice mi nombre, pero bajo el placer su voz es apenas un susurro.

Lentamente saco mis dedos fuera de ella, sus gemidos me dicen que todavía le gusta la sensación. Llevándolos hacia mis labios, chupo los jugos que hay en ellos. Mis ojos giran hacia atrás. Si pensaba que sabía bien antes…

La levanto fuera del agua. Ninguna protesta viene de ella, sólo una pregunta. “¿A dónde vamos?”

No puedo evitarlo pero sonrío con malicia. “Te voy a poner en un lugar donde pueda saborearte mejor.” Encontré mis ropas en el suelo y las situé hasta poder colocarla encima de mi chaqueta. No me tomé mi tiempo, fui a lo que quería.

Sus caderas se curvaron contra mi cara a medida que chupaba su núcleo. Por mi vida, pensaría que he muerto y he ido al cielo si no supiera que esto es un sueño. Me emborraché de su sabor, enterrando mi lengua tan profundo como pude.

Cuando agarró mis orejas, no pude remediarlo, pero gruñí con placer. La mayoría lo llamarían un ronroneo, pero yo lo nombro como es.

Terminé de saborearla, no queriendo llevarla ya al clímax de nuevo. No, quería que lo encontrara de nuevo conmigo. Me moví sobre ella y lamí sus labios pidiendo entrar. Ella accedió.

Tan cálida como esta la noche, estoy sorprendentemente cómodo. Para soñar este sueño, para tener a esta chica debajo mía, “¿Kagome?”

Ella abrió sus ojos y me miró. Sus manos se habían movido a lo largo de mi cuerpo y agarraba mi miembro con delicadeza. Sus dedos trazando las líneas y curvas de este.

Apreté mis dientes en placer y acabé mordiéndome el labio para evitar el fuerte sonido que quería hacer. ¿Por qué estoy tan asustado si es sólo un sueño? ¿Por qué tengo que convencerme a mí mismo de eso? Finalmente me permití gruñir gemidos de placer.

Digo su nombre de nuevo a la vez que agarro su muñeca. Esta vez ella me responde. “Inuyasha , ¿De verdad quieres esto? ¿Conmigo?”

Jadeo a la vez que miro dentro de sus ojos. El sudor se ha acumulado en mi cuerpo y lentamente cae sobre mi espalda sobre todos los músculos. “Si, jodidamente si. Quiero hacerte el amor desde ahora para siempre si me dejas.”

Me empujó abajo a medida que envolvió sus brazos a mi alrededor. “Entonces, por favor Inuyasha, no me hagas preguntártelo.”

¿Acaba de decir lo que creo que dijo? Gruñí a la vez que puse sus caderas abajo para encontrarse con las mías. Un pequeño ajuste y pude sentir mi punta dentro. Empujé dentro de ella rápidamente y paré.

Su cabeza aún cuelga hacia atrás con dolor y jadea pesadamente. Sus uñas en mi espalda podrían haber sacado sangre. Odio verla lastimada, y sabiéndolo dije esto. “Lo siento”

Aún jadeando levantó su cabeza un poco y parpadeó. “¿Por qué? si no ahora, habría tenido que ocurrir más tarde. Sólo quédate así durante un poco más.” Me empujó hacia abajo en un beso.

Gradualmente el dolor desapareció y envolvió sus piernas alrededor de mi cintura. Empujé hacia delante hasta que estuve al fondo. Ella gimió, y se que ahora esta bien si me muevo.

Coloqué una mano en su cadera y empecé a moverme dentro de ella. Pensar que hay algo para describir mi placer es pedirme como describir el amor. No puedo hacer ninguna de las dos cosas, sólo se como se sienten. Y esto, está más allá de mi más salvaje imaginación.

No puedo evitarlo pero acelero mi empuje, algo esta pasando y me siento cada vez mejor cuánto más cerca estoy de esto. Deseo que se apresure en llegar.

Debajo mía, Kagome ha llegado al clímax por segunda vez esta noche. Sus piernas se aprietan alrededor de mi cintura empujándome todo lo cerca que puedo estar, sus músculos apretándome hasta que no puedo aguantarlo. Me corro dentro de ella encontrando la liberación que había estado buscando.

No me muevo hasta que he acabado dentro de ella. Incluso entonces, quería recordar esto por el resto de mi vida.

Mirando hacia abajo, Kagome esta lentamente quedándose dormida. Salgo fuera de ella lentamente. Entonces noto algo que había hecho. Sus caderas tienen marcas de garras corriendo hacia abajo, cinco en cada lado. Incluso las garras que me mordí antes habían crecido para marcarla. Me doblé y empecé a chuparle las heridas. Su sangre es dulce acompañado del sabor de nuestro amor, pero aún duro para mí, sin poder evitar sentirme completamente disgustado conmigo mismo. La herí, no se lo merece. “Lo siento tanto Kagome.”

Ella levantó mi cabeza y me besó. “Está bien, no duele. Además, lo esperé de ti.”Se giró a su lado y palmeó el suelo cerca de ella. “Durmamos algo.”

Sonreí a la vez que me acosté cerca de ella, pegándola a mí. Con cariño rocé su estómago y esperé a que se durmiera antes de cerrar mis ojos. Que sueño.

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Me desperté con el sol retumbando sobre mí. Bostezando, estiré mis doloridos músculos. Mantuve mis ojos cerrados y me puse cómodo en mi lugar de descanso. Bostecé de nuevo.

Detrás de mí sentí algo apretado contra mi espalda. Probablemente Shippo, si me moví al suelo como pensé, el cachorro probablemente estaba intentando mantenerse caliente. Lo raro era que hacía un calor del demonio fuera.

Fue entonces cuando alguien hizo un ligero ruido. “Mmmmm…Inuyasha.” Me giré rápidamente para ver a la aún desnuda Kagome sonriéndome. Se había apretado más cerca de mí durante la noche cuando me había puesto completamente en mi lado. “Te volteaste durante la noche. Casi pensé que era un sueño hasta que me giré y te vi.”

Mis ojos se abrieron con asombro. “¿No fue un sueño?” Eso quiere decir que todo lo de anoche fue real, en realidad todo pasó. Moví mi mano abajo hacia su cadera. Las marcas de las garras aún estaban ahí y ella se encogió.

“Aún pican, pero se curarán.” Me besó ligeramente. “¿Quieres bañarte antes de volver al campamento?” empezó a levantarse.

La agarré alrededor de la cintura a la vez que también me levanté y la empujé de vuelta contra mí. Bajé mis labios a su oreja. “Me preocupo por ti más que nada Kagome, incluso más que mi vida.”

Ella se giró y sonrió. “Yo también te quiero Inuyasha.” Con eso volvió al manantial en el que habíamos estado solo unas pocas horas antes.

Un baño vendría bien después de lo que hicimos. Saber que no era un sueño era incluso mejor. Kagome es ahora mi pareja, y la protegeré con todo lo que tengo. Como protegeré al cachorro que reposa dentro de ella, el latido del corazón apenas comenzando.

Una nueva vida.



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Notas de autor:

Soy un estudiante de la Universidad de arte principal en Animación con Ordenadores. Mis hobbies son dibujar, leer y algunas veces escribir. Serie favorita Inuyasha.

Esta historia no tiene nada que ver con mis otras historias, es un oneshot. Disfrutadlo.

Bueno, ¿Qué pensáis gente? Decidme… ¡Por favor!

¿Cuándo descubristeis que no era un sueño?

Correo del autor: kagemon@aol.com





Notas de Traductora:

Por petición de >>|mai|<<, miré la página con fics lemons en inglés: http://www.missdream.com/religious/gods.html, vi uno cortito: http://www.missdream.com/religious/realityofdreams.html y me animé a traducirlo ^^ espero que guste, aunque me costó un poco la traducción, vaya líos que se trae con los verbos XD. Para cualquier petición mi correo es: Rodricom@telefonica.net


no es mi fic ni nada pero me gusta mucho

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