Su mejor amigo

Publicado por Ewilan en el blog gaby. Vistas: 112

Bueno aki teneis la conti espro q m perdoneis el retraso

El impacto del beso la dejó completamente desarmada y empezó a mover su lengua al mismo ritmo que él, sin importarle ya nada que no fuera las sensaciones que él despertaba en su cuerpo.
Empezó a bajar lentamente su mano hasta el pantalón desabrochándolo y metiendo los dedos por la abertura para acariciar con manos temblorosas la fuerte erección que ya tenía Inuyasha, Se guió por los gemidos que él emitía para moverse lentamente por toda la superficie de su miembro.
Se sentía sensual y salvaje y entonces pensó en como sería esa superficie dura como el acero pero a la vez suave como terciopelo, dentro de sus labios, así es que bajó la cremallera del chaleco para sentir su piel desnuda en sus pechos tensos por la excitación, tiró la prenda al suelo y luego sus dedos vagabundearon por la cinturilla de su pantalón para bajárselos pero con una sola mano no podía y al intentarlo con las dos, no pudo evitar una mueca de dolor.
- Yo lo haré -dijo Inuyasha junto a su oído totalmente excitado por las dulces e inocentes caricias de sus manos.
Cuando él echó a un lado los pantalones y la ropa interior, Kagome bajó sus labios húmedos por su pecho hasta llegar al ombligo donde introdujo la lengua, Inuyasha intentó entonces tomar el mando de la situación pero Kagome se lo impidió con solo unas palabras.
- Quiero saborearte con mi boca -dijo mientras seguía bajando hasta llegar a su objetivo e instintivamente comenzaba a acariciarlo con su lengua.
Cuando ya no pudo resistir más ese dulce tormento, la agarró por la cintura y la echó en el suelo encima de la hierba y flores silvestres, luego la cubrió con su cuerpo y comenzó a lamerte las gotas de agua que aún rodaban por su cuerpo.
- Deseaba hacer esto desde que te vi desnuda en la piscina -dijo mordisqueando sus pezones oscuros como cerezas maduras.
La mano de Inuyasha se deslizó por sus muslos para introducir dos dedos en la calidez de su cuerpo y sus piernas se abrieron involuntariamente para acogerlo. Inuyasha gimió ante su silenciosa invitación y sin poder aguantar más la penetró profundamente.
Los movimientos rítmicos eran cálidos para no lastimarla aún más con la dureza del suelo, el tiempo pareció pararse mientras se amaban lenta y apasionadamente.
Kagome se estremeció cuando una ola de fuego la comenzó a arrastrar, pero antes le susurró:
- No te salgas, quiero que formes parte de mí totalmente, sin barreras.
Inuyasha la miró y luego la sostuvo con fuerza mientras la penetraba hasta el fondo una última vez en el momento que eyaculaba dentro de ella y ambos llegaban juntos al clímax.
Necesitas tener sesión iniciada para dejar un comentario