Parte Lemon de "El Adios" [Fan-Fic de elena chan]

Publicado por LucyDei en el blog *>Eclipse eterno de amor: LeitoxLucy<*. Vistas: 112

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besó y lamió los labios de ella, empapándose de su aroma. La tomó en brazos, aun con sus bocas juntas en otro apasionado beso, y la colocó con mucho cuidado y mimo sobre el esponjoso sofá de la sala. Apoyó la cabeza de la joven sobre una de las posaderas del mueble, asegurándose de la confortabilidad de la muchacha. Acarició con sus garras los oscuros cabellos, apartándolos de su rostro.
“Eres terriblemente hermosa” le susurró, su aliento chocando contra la oreja de , lo que le arrancó más suspiros.

Él se levantó ligeramente, observando, embobado, como ella subía las manos hasta su pecho, empezando a desabrochar la prenda que ocultaba su cuerpo de los ojos del hanyou. Inuyasha siguió el movimiento de esas manos, maravillándose con cada porción de piel blanca que dejaba entreveer. Se quedó maravillado al descubrir la desnudez de la joven bajo la primera prenda. Prendado de esas aureolas rosadas que se hacían notar, expuestas ante él. No tardó mucho en caer sobre los pechos de ella, lamiendo suavemente los pezones endurecidos de Kagome, amándola hasta el cansancio. Con la otra mano iba descendiendo por su ombligo hasta llegar a su vientre. Ella alzó la cadera, ayudando a desprenderse del último resquicio de tela que tapaba su virginal cuerpo. Inuyasha se levantó para mirarla, maravillado del preciado tesoro que tenía ante sus ojos. Sin dejar de observarse, se deshizo, él también, de lo que llevaba encima.

Kagome no pudo evitar un suspiro placentero al observar el cuerpo tan masculino que tenía delante de ella. Los pectorales bien marcados, brazos musculosos, que podían terminar con cualquier enemigo y, a la vez, otorgar calor y comfort cuando era necesario. El cabello blanquecino cayendo libremente por su espalda, sus orejas puntiagudas moviéndose en todas direcciones, atento a cualquier tipo de peligro que pudiera aparecer.

Sin mediar palabra alguna, volvió a tumbarse sobre ella, deleitándose con los jugos que emanaban de su boca. Kagome abrió ligeramente las piernas, permitiendo que Inuyasha acomodara su cuerpo contra el suyo. No pudo evitar dejar escapar un jadeo cuando notó como la masculinidad del chico se rozaba contra su propio sexo, enviando oleadas a través de su cuerpo.

Una de las garras del hanyou descendió hasta la intimidad de la muchacha, bañándose en los jugos que ella desprendía, otorgándole placer con sus manos. Los suspiros y jadeos envolvieron el ambiente, creando una situación extremadamente erótica.

“Inu…ya…sha…” pudo pronunciar la joven. “Por…porfa…” él comprendió y, besándola con ansia, se fue introduciendo lentamente en ella. Sus instintos le gritaban por rudeza y movimientos violentos. Pero su mente le suplicaba piedad por la joven. Sabía que ella podría seguirle en sus embestidas, después de todo ella era… Tendrían que discutir sobre ese punto. Pero no en ese instante, no ahora.
Una vez estuvo completamente dentro de ella, se mantuvo quieto, esperando que los pliegues del cuerpo femenino se terminaran de adaptar a ese nuevo intruso. Tuvo miedo de haberla dañado, pero una sonrisa sincera y de excitación le hicieron saber que la chica estaba bien. Fue entonces cuando comenzaron una danza de movimientos lentos y acompasados, que fue aumentando de velocidad gradualmente, arrancando de las gargantas de ambos gritos de placer.

Inuyasha notó como estaba a punto de culminar por lo que, en un movimiento poco practicado, cayó sobre la muchacha, una de sus manos seguía jugando con los pechos de la joven, y mordió el lateral derecho de su cuello, atravesando con sus dientes la piel blanquecina, a la vez que su semilla se perdía dentro del cuerpo femenino.

Ambos, sudados y cansados por el ejercicio, se mantuvieron un rato quietos, recuperando el aire perdido.
Kagome se encontraba en el quinto cielo. No sabía que hacer el amor con la persona amada podría llegar a ser tan bonito y placentero, sintiendo mil y una sensaciones que recorrían todas y cada una de las células que formaban su inmaculado cutis. Se sentía realmente sensible, erizándosele el bello con las cosquillas que las hebras plateadas le hacían. Maravillándose del suave martillear del corazón de él, que poco a poco recuperaba su ritmo normal. Su cuerpo aplastado de una forma dulce y sensual contra el cuerpo del medio demonio.

Minutos más tarde, Inuyasha se levantó ligeramente para poder mirarla a los ojos. Fascinado con la cantidad de sensaciones que los recorrían, la volvió a besas, impregnándose de ella. Kagome subió una mano escondida bajo uno de los voluminosos brazos masculinos hasta conseguir alcanzar el trasero del muchacho dándole, juguetona, un pequeño pellizco que hizo que este se sobresaltara. Con una sonrisa de niña mala, volvió a mirarle con deseo.

Inuyasha entendió el mensaje. Se levantó del sofá, la alzó en volandas tomándola entre sus brazos, y la subió por las escaleras. Esta simple acción se le hizo realmente dificil, pues pequeños besitos se iban posando en su garganta, lo que le provocaban gruñidos de placer.

Cuando se adentró al cuarto de la chica, cerró la puerta de un puntapié. Basicamente volaron contra la cama, con su miembro nuevamente dispuesto a más acción. Pero fue esta vez Kagome quien tomó la iniciativa. Rodaron por la cama, situándose ella sobre él.
“Estas juguetona” afirmó el hanyou. Ella solo le contestó con una de esas enormes y grandiosas sonrisas que le desajustaban.

“Te quiero” dijo Kagome antes de plantar un ardiente beso en los labios del hanyou. Empezó a bajar, deteniéndose en el pecho masculino que lo colmó de besos, y siguió descendiendo por el cuerpo hasta llegar a la masculinidad. Inuyasha echó la cabeza hacia atrás cuando notó los labios de Kagome tocando su sensible piel, dandole un placer que jamás pensó sentir. Rato después invirtió los papeles. Ahora fue él el que, con su lengua, saboreó los manjares femeninos que ella creaba.

Cuando volvió a alcanzar sus labios, mezclándose el aliento del uno con el del otro y antes de introducirse en ella nuevamente le dijo “Y yo a ti preciosa” y juntos se dejaron llevar por el amor que sentían, por las ganas de estar juntos, demostrándose esos sentimientos de forma no solo física sino de mil y una maneras.


He aqui el lemon xD, ya me habia tardado en subir la continuacion jejeje, cuanto paso?, como tres semanas?, bueno, habia estado ocupada (Inner Clara luz: ¬.¬ si claro si jugar en la computadora todo el día es estar ocupada, vaya, que yo tambien quiero estar asi de ocupada) ¬.¬ ya callate, a ti quien rayos te metio, o.O ni sabia que tambien tenia un inner. (Inner Clara luz: pues ya vez que si, solo que como tu me aburres :eek: , tampoco tenia nada que decir), mmmm, mira que recien te conosco y ya eres mala conmigo, :T-T:, ya me voy, quedate a vivir aqui si quieres.
  • toto-xiann
  • Lebllun
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