MENTIROSA LUZ DE LUNA... naru-hina

Publicado por sakuryo en el blog El blog de sakuryo. Vistas: 267

El reflejo de la luna resplandecía en aquel lago de konoha, la noche era calida como comúnmente eran en verano y un chico de cabellos rubios caminaba quejándose por todo.

Le molestaban los días de luna llena por que perdía una cierta parte del control de su ser, se sentía mas corrompido por aquel demonio que llevaba dentro. En esos momentos podía sentir el poder del animal correr desenfrenadamente por sus venas, sus actos se volvían torpes y sus movimientos mas instintivos, todo su ser en esos momentos se guiaba de instinto, como todo animal.

-no puede ser, maldito zorro de las no se cuantas colas –se quejaba naruto mientras caminaba hacia el lago para procurar no hacerle daño a nadie- me comporto como akamaru… no hasta akamaru tiene mas control de si mismo que yo, ¡maldición! Tendré que pedirle a ero-senin que me entrene para evitar los problemas en este tipo de noches –comento en voz baja mientras miraba de reojo la luna llena-

Estaba llegando a donde se encontraba el lago, detrás de los árboles que tenia en frente se encontraba el lugar donde pasaría la noche, después de todo nadie iría al lago tan tarde.

Se sorprendió al notar cuan equivocado estaba, en el lago había alguien que se había adelantado a sus pensamientos… ¿Qué hacia ella ahí?

Sintió como sus piernas se paralizaban, era la primera vez que le pasaba algo así frente a ella. Aun se sentía sorprendido de notar los grandes cambios en ella, lo mas notable era su cabello ahora largo, se veía tan… tan linda con el cabello así, además se mostraba mucho mas decidida y fuerte, algo que a el le atraía mucho, pero mas en esos momentos que no tenia el control total de su cuerpo.

Hinata no se había percatado de la presencia del rubio, lo único que parecía hacer era mirar a la luna desde aquella roca donde estaba sentada.

Así pasaron los minutos y naruto no podía salir de entre los árboles, se sentía inhibido por la belleza de ella. Jamás había notado tanto lo bella y seductora que podía ser hinata.

Sus azules ojos se abrieron hasta no poder mas al ver las prendas que cubrían el cuerpo de hinata caer al piso y dejarla completamente desnuda, no pudo evitar sonreír al comprobar de cerca lo perfecta que era ella.

Pero la sonrisa se esfumo al perder de vista aquel hermoso cuerpo, la joven se había sumergido en el lago, en lo que aparentaba ser un baño de media noche.

-no sabia que venia a bañarse aquí –comento naruto sonriendo, a el también le parecía muy fresca el agua de ese lugar-

Se sentó en aquel lugar procurando no ser descubierto y se dedico a perseguir aquel cuerpo con la mirada.

Pero no era suficiente, el lo sabia. Un naruto dentro le gritaba que la tomara, que se hiciera poseedor de aquella perfección tan pura como era la de hinata.

Esos eran los efectos de la luna llena, dejaba salir su lado salvaje y perdía parte del poco buen razonamiento que tenia.

Pero nada podía convencerlo, quería a hinata y jamás le haría daño, aunque eso no quería decir que no intentase nada esa noche…



Mientras tanto hinata se dedicaba a dejar que aquel cristalino líquido azul recorriera su cuerpo, era tan relajador que ni siquiera se había percatado de naruto. Jamás se habría enterado si el rubio no se hubiese acercado a tomarla entre sus brazos para poder besar su cuello.

-hinata, quiero estar contigo –dijo en un murmullo que se perdió dentro del oído de la joven-

Ella intento voltearse para saber quien era, pero el no se lo permitió ya que la tomaba fuertemente de la cintura atrayéndola hacia su cuerpo.

-¿es que acaso no reconoces mi voz? –Le pregunto mientras ahogaba la posible respuesta con un beso- quiero que seas mía, y no aceptare un no como respuesta –advirtió naruto luego de haberse separado unos escasos centímetros de ella-

-no tenia intenciones de decirte que no –aclaro hinata con la voz que acostumbraba a tener, era una mezcla de dulzura y seducción que atrapo a naruto desde la primera vez que vio su nueva imagen.

Todo encajaba tan perfectamente su rostro, su voz, su cabello lacio y largo combinado con la seguridad en si misma… lo volvían loco.

-espere mucho este momento naruto-kun –comento en un murmullo haciendo que el sonriera-

-ya deja de llamarme así, para ti soy solo naruto –le aclaro mientras le permitía voltearse para verlo a los ojos-

-¿y sakura? Siempre estuviste enamorado de ella además yo…

-no te compares, tu eres mucho mas hermosa –dijo mientras la besaba nuevamente pero esta vez con mas pasión-

-¿te pasa algo malo? –pregunto hinata al ver que naruto se comportaba muy bruscamente-

-solo es un mal día –comento el intentando controlarse-

Aun teniéndola de la cintura la guió hasta la orilla del lago para poder recostarla en el piso. Ella pronto sintió como naruto se acomodaba sobre ella y se entretenía jugando con sus cabellos, al parecer había sido una buena idea dejarse el cabello largo.

Su cuerpo estaba completamente desnudo y su voluntad se la había cedido a naruto, ya solo le quedaba disfrutar de aquel hermoso momento con el que había soñado siempre.

-naruto… yo… quiero que sepas que yo…

Todas sus palabras fueron interrumpidas por un gemido, el rubio le estaba besando los senos y el placer que esto producía no la dejaba terminar de hablar.

-cuando terminemos dime lo que quieras –comento naruto- ahora solo disfruta

El rubio tomo sus manos y las entrelazo impidiendo así que ella se moviese, luego se lanzo sobre su cuello para besarlo y dejar pequeñas marcas rojas a su paso. Escucho que esos besos le producían cosquillas a hinata, lo dedujo al escuchar su risa, otra de las cosas hermosas que tenia ella ahora era una hermosa sonrisa, el sonido de su risa lo hacia bastante feliz, sentía como si siempre hubiese buscado eso que acababa de encontrar.

Deslizo sus labios hacia abajo encontrándose con la clavícula y comenzó a lamer el pequeño desnivel que se formaba en ese sector, luego bajo un poco mas hasta volver a sus senos, ahí nuevamente se concentro en besarlos y morderlos hasta conseguir arrancar todos los gemidos que deseaba oír de ella.

Se deslizaba fácilmente por aquel cuerpo húmedo, inspeccionando cada rincón y sintiendo a hinata cada vez mas suya.

-naruto… quítate esto –pidió hinata refiriéndose a la campera del rubio-

- eres impaciente –comento el divertido mientras se desvestía-

-no es eso… yo solo… -le divirtió verla así de nerviosa, hacia mucho que no se comportaba así, eso le indicaba que aun quedaban rastros de la vieja hinata-

-me gustas mucho, seas fuerte o débil con vergüenza o sin ella me encantas –le comento mientras se disponía a penetrarla-

-naruto… luego de esto…

-nunca te dejare –interrumpió el sabiendo cual era el miedo de la joven- porque te amo mas que a nada –aclaro antes de comenzar a hacer presión para romper aquel fino tejido que mantenía virgen a hinata-

-me… me duele… naruto

-no te preocupes, pasara en unos momentos –aseguro siendo lo mas suave posible-

-pero naruto… -reclamo ella con lágrimas en los ojos-

-ya te dije que pasara, a mi tampoco me gusta hacerte sufrir pero no hay otra forma –aclaro mientras hacia un poco mas de presión-

Hinata cerro los ojos fuertemente y naruto aprovecho eso para terminar de penetrarla de un solo golpe, eso arranco un audible quejido de dolor de parte de la joven hyuga.

-me quedare quieto un rato para que te acostumbres –advirtió el- pronto sentirás el placer –dijo mientras se apoderaba de sus dulces labios, jamás se cansaría de besarla porque era una sensación realmente hermosa-


En esos momentos se reclamaba a si mismo haber perdido tanto tiempo, hinata siempre estuvo enamorada de el y nunca pudo verlo, ahora se sentía feliz de tenerla ahí entre sus brazos. Se había dado cuenta de sus sentimientos por ella pocos días atrás y se alegraba de no haberla perdido frente a las insistentes demostraciones de afecto de kiba.

Mientras pensaba todas estas cosas inconscientemente había comenzado a moverse produciéndole a hinata un extraño cosquilleo que la hacia realmente feliz.

Se percato de que ya había empezado a moverse cuando escucho los suspiros entre cortados de la joven, recorrió nuevamente el cuello de hinata con sus labios y fue subiendo lentamente hasta que encontró sus labios, cuando por fin encontró aquellos tiernos y voluptuosos labios se dedico a besarlos desenfrenadamente hasta que ambos sintieron la falta de aire.

Las embestidas eran cada vez más rápidas y con más fuerza, naruto aun tenía sus manos entrelazadas como si no quisiera que nunca hinata se escapase de allí.

-naruto… naruto… te quiero –decía agitada mientras recibía gustosa cada embestida-

-la…lamento haber tardado tanto en darme cuenta –respondió el en un murmullo mientras se acercaba la etapa final de aquellas embestidas, acelero el ritmo hasta ver que el cuerpo de hinata se arqueaba por los espasmos que le producía el placer, no pudo evitar sonreír al verla tan rendida ante el.

Pero de ahora en mas seria el quien estuviera a los pies de esa jovencita, quería complacerla y darle todo lo que quisiese para ser feliz, no dejaría que nadie jamás la lastime y procuraría enormemente ser el quien la dañe.

Sus cuerpos dejaron de moverse y sus respiraciones se normalizaban lentamente, aquello había sido un sueño hecho realidad para hinata, descubrir a un naruto tan atraído hacia ella y hacer el amor por primera vez con el era lo más hermoso que le podría haber pasado. El pensaba exactamente lo mismo de ella, ahora mas que nunca planeaba ser el mas fuerte para proteger a hinata y la familia que pensaba formar con ella en el futuro.


-naruto… yo, quiero que sepas que… yo te amo –dijo por fin completamente sonrojada-

Lo miro extrañada al no escuchar respuesta y noto que el rubio ya se había dormido… ¿Cómo era posible que tardase tan poco en conciliar el sueño?

-hinata… -dijo el medio dormido-

-¿Qué pasa?

-me olvide de preguntarte algo… ¿quieres ser mi novia? –pregunto para verla sonreír nuevamente-

-claro que si –contesto besándolo- te hubiera matado si no me pedías eso –aclaro sonriendo mientras se cubría con la campera de su novio-pero naruto no podemos dormir aquí, a la mañana circulara gente… mejor vamos a mi casa –pidió sonriendo-

-no, ahí esta tu familia y seguramente querrán matarme –comento con miedo- vamos a mi casa, ahí estaremos tranquilos –dedujo mientras la tomaba en brazos luego de haberse colocado el pantalón y corría rápidamente a su casa-
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