Más, más, y más

Publicado por Amane en el blog My lifestyle determines my deathstyle. Vistas: 35

Jajaja, ¿les gustó el video de 'Harri Póter, el niñato k'ace magia'? Pues traigo otro de ése estilo pero algo asquerosillo xD Total, no tengo nada mejor que hacer xD

La historias de Préxades, la niña pus
Pobre Préxades ToT [xD]

Bueno, por hacer algo, dejaré el fic que presenté para los Olímpicos , ya que dijeron que se podía publicar, lo haré única y exclusivamente aquí, ya que es una porquería xD

EXÁMENES Y UNIVERSIDAD
–¡Bien! –dijo la muchacha–. ¡A por todas!

Hacía un precioso día soleado, a pesar de que hacía algo de frío. Cogió la bufanda y se la colocó alrededor del cuello. Se agachó en el recibidor de casa y se colocó bien sus patines en línea, saliendo, así, preparada para aprobar los exámenes de ingreso a la universidad.

–Ten cuidado, no vaya a ser que, por suerte, te atropelle un coche –le dijo su hermano, antes de partir–. Y no traigas a ése niñato hoy.

–¡! –Contestó la muchacha, dándole una patada a su hermano–. Hoy iré yo a casa de Tomoyo con Shaoran y a repasar para los exámenes de mañana. Deséame suerte, que soy tu hermana.

–Vete ya, o llegarás tarde.

La muchacha miró la hora en el reloj de la pared; en efecto, si no se daba prisa, llegaría tarde de nuevo. Se levantó, cogió la cartera, se ató bien los patines y salió por la puerta de casa. Estaba nerviosa, había estudiado muchísimo para aquéllos exámenes, pero con los nervios se le olvidaba todo. Siempre le pasaba lo mismo.
Atravesó el jardín con paso firme, saliendo así a la calle. Comenzó a patinar hacía la esquina donde había quedado con Shaoran.

–¡! ¿por qué llegas tan tarde? –Le dijo el chico, al llegar al lugar de quedada.

–Mi hermano me entretuvo. ¿vamos? –Contestó ella, dándole un beso en la mejilla a su enamorado.

Siguieron todo el camino juntos hacía la universidad, mientras, por el camino saludaban a sus antiguos compañeros de colegio y del instituto que se dirigían hacia sus empleos.
Llegaron a la entrada del campus universitario; Tomoyo y Kurogane ya estaban en la entrada esperándoles, impacientes, pues ya estaban a punto de cerrar las puertas, ya que tan solo faltaban diez minutos para que dieran comienzo los exámenes.

Se apresuraron a entrar en el campus y correr por los pasillos del edificio, buscando cada uno su aula. Sakura y Kurogane iban a realizar el examen para Arte Dramático, Tomoyo para Bellas Artes y Shaoran para Química. Sakura había descubierto su pasión por el teatro después de realizar la obra de “La Bella Durmiente” en el colegio cuando tenía 10 años, y Shaoran eligió ésa carrera por que física y química era lo que mejor se le daba.

Kurogane y Sakura encontraron su aula rápidamente, pues estaba en el primer piso, y delante de las escaleras. La clase de Shaoran estaba más lejos, pues se encontraba en el cuarto piso, al final del pasillo, a mano derecha de las escaleras. La clase de Tomoyo estaba en el segundo piso, la primera aula, en el pasillo de detrás de las escaleras.
Sakura abrió la puerta del aula lentamente, pues no querían molestar si ya habían comenzado con el primer examen. Por suerte, todavía no habían comenzado. Kurogane se sentó en el primer sitio que vio, al lado de una de las ventanas y sacó de la cartera los bolígrafos. Sakura se sentó en un pupitre situado al centro del aula, pues los chicos de alrededor parecían muy tranquilos, a pesar de que no dejaban de observarla. Al cabo de pocos minutos, el profesor entró en la clase; no parecía muy amable, pues tenía cara de amargado y de estar bastante enfadado.

–Muy bien, no quiero ver ningún libro sobre nada encima o debajo de los pupitres –dijo el profesor, alzando el tono de voz cada vez más–, tampoco quiero que copiéis al compañero de al lado, ni chuletas ni tonterías, como os pille os pongo un cero y quedaréis expulsados de la Universidad durante dos años. Ahora, repartiré los folios con las preguntas del examen. Tenéis dos horas para terminarlo.

El profesor repartió los exámenes. Había muchas preguntas, aproximadamente unas 40, recogidas en cinco páginas. Sakura comenzó el examen, nerviosa, se lo sabía prácticamente todo, pero los nervios acababan con ella. Se giró un momento para ver qué tal le iba a Kurogane; él parecía tranquilo, hacía el examen con toda tranquilidad. Ella se puso las pilas, ella podía aprobar, por lo que no debía dejar que los nervios se apoderaran de ella.
–Se acabó el tiempo –Dijo el profesor, cuando transcurrieron las dos horas–. Entregad vuestros exámenes.

Todos se levantaron y dejaron sus exámenes encima de la mesa del profesor. Sakura fue de las últimas en entregarlo. Salió del aula con Kurogane, finalmente ella consiguió superar sus nervios y realizar el examen con más tranquilidad.
Salieron del campus, y esperaron en la entrada a que salieran Shaoran y Tomoyo.

–Buff… –Suspiró Shaoran, al salir– Qué difícil.

–¿Cómo fue? –Preguntaron Kurogane y Sakura al unísono.

–Creo que bien. Pero era muy difícil.

Mientras charlaban de cómo les habían ido sus respectivos exámenes, llegó Tomoyo corriendo, pues estaban a punto de cerrar la universidad.

–¡Chicos! ¡Esperadme! –Dijo ella.

–¿Por qué sales tan tarde? ¿pasó alguna cosa durante el examen? –Preguntó Sakura.

–No, pero me entretuve haciéndolo, me lo sabía todo y me ha ido genial, y como sabía más cosas de las que preguntaban, las puse.

Los cuatro chicos se marcharon hacia casa de Tomoyo, pues comerían allí y pasarían la tarde repasando para los últimos exámenes para el siguiente día. El camino era largo, pero no se cansaron ni se aburrieron, pues seguían hablando de sus exámenes.

Llegaron a la casa de Tomoyo, y fueron directamente al comedor, pues estaban todos muy hambrientos. Comieron deprisa, y se apresuraron a ir a la habitación de Tomoyo a estudiar. Cada uno cogió una silla, y estudiaron en silencio. Las horas se les pasaron muy rápidamente; ya era casi la hora de cenar cuando decidieron irse.

–Bien, entonces, ¿quedamos mañana a la misma hora para ir temprano? –Preguntó Kurogane.

–Sí, ¿no? –Contestó Sakura–. Esta vez procuraré que mi hermano no me entretenga.

–Bueno, pues hasta mañana. –Se despidieron todos de Tomoyo.

Kurogane se fue por el camino donde más rápido llegaba a su casa, y Shaoran y Sakura fueron juntos prácticamente todo el camino, hablando de nuevo de sus exámenes, hasta que sus caminos se separaron y fueron cada uno a su casa.

Sakura llegó cansada, dejó la cartera, la chaqueta y la bufanda en el recibidor de su casa y fue rápidamente a cenar; debía acostarse temprano para no llegar tarde al día sigiente. Antes de dormir, repasó un poco y realizó algún que otro ejercicio para asegurarse de que le saldría bien.

Despertó hora y media antes. Hizo el desayuno, lo tomó, se vistió deprisa y se preparó de nuevo para salir a aprobar sus exámenes.

–¿Te vas tan pronto? –Le dijo su hermano Toya–. ¿al final no te atropellaron!?

–De nada te servirá entretenerme hoy, voy sobrada de tiempo –Contestó ella–. Adiós, deséame suerte.

Y dicho eso, cogió de nuevo su bufanda y la cartera y salió de casa al lugar de quedada con sus amigos. Llegó muy temprano, quince minutos antes de la hora prevista. Se entretuvo como pudo: dando vueltas a la calle, mirando los árboles, escuchando el cantar de los pájaritos…

–¿Sakura? ¿Qué ha pasado hoy que llegas tan pronto? –Le preguntó Shaoran, cuando llegó cinco minutos antes de la hora acordada.

–Me levanté media hora antes –Contestó ella–. Haber si llegan ya los otros dos.

Tomoyo y Kurogane no tardaron en llegar. Los cuatro fueron juntos por el camino al campus universitario, dónde, de nuevo, tuvieron que separarse para ir a sus respectivas aulas para realizar los exámenes.

–Bien, hola de nuevo. Este será el último examen. Si habéis aprobado o no, los resultados aparecerán en el tablón de anuncios del recibidor dentro de un mes. Buena suerte –Les dijo el profesor.

Sakura se puso manos a la obra, era el último examen. Ya no estaba nerviosa, por lo que le fue fácil realizar el examen.
Terminaron y le entregaron de nuevo el examen al profesor, y salieron al encuentro con Shaoran y Tomoyo. Al parecer, a todos les había ido bien el examen de aquél día, por lo que sólo quedaba esperar los resultados, al mes sigiente.

Pasó un mes, y los cuatro chicos fueron juntos a ver los resultados. Sakura estaba admitida y aprobada, Shaoran también pero justito, y Tomoyo y Kurogane igual.
Por fin eran unos estudiantes de la universidad.

FIN

Ale, pues os dejo leyendolo xD Léanlo como puedan, ya que esto es una caca y no sale bien. Maldita porquería xD

Comenten cosas bonitas sobre mí!
Bye!
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  • Naoto
  • Amane
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