Los cuentos que yo cuento siempre acaban fatal.

Publicado por Skafôlickësh en el blog This is HARDCORE. Vistas: 71

Una tarde lluviosa de otoño, Sofía hablaba con Jacinto por teléfono. Sabían que en la noche ella iría a visitarlo, sin embargo le advirtió amable y sutilmente de la posibilidad de no poder llegar ya que la lluvia era cada vez más intensa y el camino se volvía difícil de transitar. Ya se despedían cuando la llamada se cortó. Ella colgó el teléfono y lo descolgó inmediatamente. Línea muerta. "Maldita sea tu "$%"& madre", pensó.

Ya entrada la noche, Sofía pensaba en lo inoportuna que resultó la abrupta interrupción de la llamada y en cuánto deseaba estar con Jacinto en ese momento, así que sacó su mejor paraguas y se aventuró a través de los caminos enlodados. Sucia, cansada, sin un ápice de glamour, llegó a la puerta de Jacinto. Tocó el timbre, él abrió la puerta.

"Ay, Sofía. Si quieres mejor ven cuando no esté lloviendo para que no batalles".

La puerta se cerró.

Sofía regresó a su casa.

A los tres meses, Jacinto se preguntó qué sería de Sofía.

Vivían en
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