Lemons de "Tiempos de Revolución"

Publicado por Kayazarami en el blog Espiral de Luna. Vistas: 133

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-Primer Lemon-

El chico sonrió. Pero al poco atrapo con desesperación los labios de Kagome, hundiendo su lengua en las profundidades de su boca, sintiendo como ella le respondía con la misma desesperación.

Poco a poco, comenzó a apartar las ropas de la joven, dejando al descubierto sus pechos y provocando que ella se sonrojara.

-Para, Sesshômaru, esto es vergonzoso.

-Eso es por que tú no lo ves como yo.

Se inclino y lamió el pezón con su lengua, Kagome se estremeció. Cuando empezó a masajear sus senos con las manos, comenzó a jadear suavemente.

Aquellas sensaciones... ¿Se las produciría cualquiera con el que estuvieses o solo él?

El chico pareció cansarse pronto se sus pechos y deslizo hacia abajo la ropa que quedaba sobre ella, dejándola completamente desnuda y a punto de morir de la vergüenza.

-Para...

El también se desnudo, era la primera vez que veía un hombre desnudo, aquello la asusto terriblemente.

Sesshômaru pareció comprenderlo al instante y se aproximo totalmente a ella, de manera que quedaron él sobre ella, tumbados en la cama, totalmente desnuda, sintiendo el contacto entre sus cuerpos. Sesshômaru alzo su rostro hacia ella, quedando cada cara a pocos centímetros de la otra, mirándose a los ojos.

-Kagome...

-Por favor, para, no podemos....

-Kagome...Ya no puedo más....

-¿Sesshômaru? ¿Qu...?

-¿No ves que no soporto tu cercanía? ¿Que deseo tomarte desde el primer momento en que te vi? ¡¡¿Sabes lo que me cuesta controlarme?!!

Ella sabía que el la amaba, no valía la pena decirlo, pues aquello no duraría, pero...No tenía ni idea de lo mucho que él la deseaba, no podía entender por que.

-Sesshômaru....

-Me odiare siempre por ello. Pero te deseo hasta el punto de no poder dormir pensando en la calidez de tu cuerpo.

Sentía todo su cuerpo sobre ella, su miembro completamente erguido, fuerte, ejerciendo presión sobre su vientre. Le daba vergüenza, pero quería complacerle y deseaba que el fuera el primero.

-Hazme tuya.

-¿Kagome? No.

-Hazlo, por favor.

-No, no lo haremos así, no me arriesgare a que te maten por esto, pero voy a grabarme el sabor de tu piel en mis labios, voy a ser el primero que te muestre que es el placer.

Ya no hubo mas que decir, llevo uno de sus dedos a los labios carnosos del sexo de la chica y empezó a moverlo lentamente en aquella zona.

Kagome comenzó a gemir, se estaba excitando y, por primera vez, sentía el placer de ser atendida, pero también la agonía de un simple rocé.

-Sessh...Sesshômaru....

Él deslizaba sus labios por su cuello, lamiendo cada centímetro de el, grabando su sabor. Kagome, tímidamente, situó sus brazos en la espalda de el, acariciándola con las puntas de sus dedos, provocándole escalofríos de placer.

Sesshômaru no pudo aguantar más y se incorporo, uniendo otro dedo a las caricias que proporcionaba a el sexo de ella. Kagome, acaricio con lentitud el pene de él, para después liberarse de todas la caricias y colocarse sobre Sesshômaru.

-¿Que haces, Kag...? ¡Ahhh!

Al sentir los labio de Kagome recorrer su miembro, no pudo sino gemir, poco a poco, ella exploraba aquella parte intima, secreta, lamiéndola con cuidado, dándole leves mordiscos que lo volvían loco.

Cuando sintió que se venía, el le pidió que se apartase, Kagome así lo hizo y recibió su esencia en sus manos.

-Lo...Siento...

El chico, con la respiración entrecortada, se le acerco de nuevo, la beso fuertemente y la tumbo bajo él, para deslizar su boca desde el cuello de ella hasta los inicios de su sexo.

-¿Qu...?¿Que vas a ...? ¡¡Ahhh! Ahhh....

Sesshômaru, comenzó a lamer a un ritmo lento la intimidad de ella, hasta que localizo el clítoris de la chica, tomándolo con sus labios y succionándolo a placer.

-¡¡Ahhh!! Para...¡Ahh! Ammm...

No podía más, sentía que estaba a punto de llegar al éxtasis total. Entonces, el se detuvo y se coloca sobre ella, abrió sus piernas y deslizo su miembro, completamente erecto, entre ellas.

-¿Sesshômaru?

-Tranquila, no perderás tu pureza, pero no gimas tanto o me volveré loco y perderé el poco control que me queda.

Kagome sintió como el pene de él se deslizaba entre sus piernas, friccionando sus sexos al moverse, chocando contra los labios de este y provocando una leve presión increíblemente excitante.

El comenzó a moverse, friccionando sus intimidades, dándoles placer a ambos, haciéndole llegar al límite. Solo se podían oír suaves pero largos gemidos de ambos.

Llego el momento en que el ritmo se volvió agónico yambos alcanzaron el orgasmo al unísono, dejando sus esencias y todo rastro de su noche de tortura sobre las sabanas de la cama.



-Segundo Lemon-

Sus pieles ardían, la una en contacto con la otra. Sus respiraciones se agitaron y sus labios se unieron.

Era un beso exigente, apasionado, un beso sensual, que pretendía dar comienzo a la pasión.

Poco a poco, el elegante y fino traje de Kagome comenzó a resbalar de arriba hacia abajo, a manos de Sesshômaru, que lamía cada centímetro de piel descubierta.

Kagome, con los ojos cerrados, se dejaba llevar por las sensaciones que la fina lengua del general le provocaba, mientras sus manos viajaban por la espalda de él clavándose levemente y bajándole la camisa.

Prono, ella quedo completamente denuda y él solo con el pantalón. Sesshômaru acerco sus cuerpos peligrosamente, como hiciera antaño y Kagome sintió su dureza a través de la tela.

La excitación de la que hacía mucho no era presa la recorría y la empujaba a lamerle, besarle y acariciarse.

Mientras, el general a duras penas podía contenerse, pues el cuerpo de Kagome había cambiado, ahora era mucho más voluptuosa y hermosa de lo que antes había sido, cuando tenía 15 años y solo era una adolescente.

Acaricio lentamente con su dedo la piel del sexo de la chica, sintiendo como esta gemía y se erizaba bajo él, excitándose con la leve caricia, que intensifico por momentos.

-¡¡Aghh!! ¡¡Para por favor!!

Le hizo caso, dejo de acariciarla para lamerla con su legua, haciéndole gritar mil veces más que antes.
Cuando ella grito que no podía más, él dejo de lamerle y se preparo para penetrarla.

-Kagome, al principio dolerá, pero...

-No importa, aghh...Hazlo...pronto, Sesshômaru....

El placer desapareció al instante en que el pene de él se abrió camino entre los pliegues de su carne.

Le dolía muchísimo mas de lo que habría imaginado y sabía que él trataba de no ser brusco.

Una vez dentro, él se quedo completamente quieto, hasta que ella le dijo que estaba bien.

Comenzó con un ritmo lento, pausado, mientras veía como la chica hacía leves gestos de dolor.

Intento volver a excitarla, lamiendo su cuerpo y acariciando su clítoris mientras la embestía lentamente y funciono.

A pesar de el dolor, el placer se entremezclaba con él y Kagome pronto le exigió más, acelerando el ritmo de las estocadas, devorando la piel del otro, gimiendo y jadeando como si no hubiera un mañana, hasta que Sesshômaru sintió que no podría aguantar más y rodeando a la chica con sus brazos, estallo en su interior, mientras escuchaba como Kagome gemía de alivio y placer.

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