La triste historia de Maku y Digotz.

Publicado por yashiro en el blog El diario de otro spammer.. Vistas: 147

Maku, Digotz y Benkastein eran unos amigos que vivían en distintas situaciones: Maku era de clase baja, Digotz era de clase alta y Benkastein era de clase media. Ellos vivían en una ciudad en la que el contacto entre pobres y ricos está prohibido. Aún con todas las reglas de la ciudad, ellos siempre se las ingeniaron para poder verse y compartir momentos juntos.

Maku y Digotz siempre estaban compitiendo entre ellos. Benkastein se encargaba de calmarlos a ambos y de arreglar los conflictos de la relación. Un día, Benkastein tuvo que irse a estudiar a otra ciudad; desde ahí perdió todo contacto con Maku y Digotz.

Sin Benkastein cerca de ellos, Maku y Digotz comenzaron a pelear mucho. Un día se dejaron de hablar y nunca más se vieron las caras.

De eso pasaron varios años. Un día, un aventurero va a hablar con Maku. Éste le dice que debería ir al barrio de la gente rica, seguramente ahí podría encontrar lugares más atractivos. El aventurero le hace caso y va al barrio de los ricos. Mientras visitaba el hotel de la ciudad, el aventurero se encuentra con Digotz. Se pone a charlar con él y le encuentra un acento muy parecido al de Maku, por lo mismo le pregunta si lo conoce. Digotz responde que sí, que eran amigos cuando niños. Aprovechando la situación, Digotz le pide al aventurero que le mande un recado a Maku, el cual consistía de insultos varios.

El aventurero vuelve al lugar en donde estaba Maku, cuando lo ve le comenta que estuvo con su amigo de la infancia. Maku le dice que Digotz es un imbécil. El aventurero le dice a Maku que Digotz le envió un mensaje, Maku le pide que se lo dé, pero no porque le interese ni nada por el estilo, sino que sólo quiere que el viaje del aventurero no haya sido en vano. Cuando Maku recibe el recado se enfurece mucho, tanto que el aventurero recibe varios golpes al intentar calmarlo. Cuando Maku se tranquiliza, le dice que si Benkastein estuviera ahí ya habría arreglado la situación.

El aventurero se interesa por este personaje, así que decide ir a hablar con Digotz para averiguar más sobre él. cuando llega al hotel, Digotz le cuenta que Benkastein era un tipo que siempre les ayudaba con su amistad, pero que habían perdido su rastro luego de que se fue a estudiar a otra ciudad.

Tan curioso era el aventurero que decide viajar en búsqueda de Benkastein. Es así como llega a una biblioteca y se lo encuentra. El aventurero le cuenta toda la situación. Benkastein le dice que ahora está demasiado ocupado trabajando en una tesis, así que le pide de favor que le lleve un diario de vida que él escribió en su niñez a Maku y Digotz. Le dice que es probable de que si leen el diario, hagan las paces.

El aventurero vuelve a la ciudad de Maku y Digotz para mostrarles el diario. Decide enseñárselo a Digotz primero, así que va al hotel. Digotz comienza a leer las diferentes historias:

"Hoy Maku, Digotz y yo creamos unas alas con unas hojas, fuimos a una colina y comenzamos a saltar para intentar volar. Maku tuvo las alas durante más tiempo que todos, pero Digotz era el que más emocionado estaba con el juego. Cuando llegó mi turno me di cuenta que no tenía talento para volar. Un juego tonto, pero fue divertido".

-Recuerdo ese juego, yo fui el que más tiempo se mantuvo en el aire con esas alas- Comenta Digotz mientras sigue leyendo el diario:

"El otro día, Maku Digotz y yo salimos de la ciudad sin que nadie nos viera. Cuando íbamos caminando nos apareció un monstruo. Quería arrancar, pero Maku y Digotz querían derrotarlo para convertirse en héroes. Obviamente terminamos todos muy heridos y el monstruo arrancó... mi madre no quedó muy feliz con eso".

-No recuerdo bien eso, pero Maku, Benkastein y yo no le teníamos miedo a nada, y es seguro que si nos encontramos con un monstruo lo íbamos a enfrentar- comenta Digotz con orgullo mientras sigue leyendo:

"Digotz ha estado enfermo durante 3 días contando hoy. Maku sigue diciendo que es culpa de Digotz el que se haya enfermado, pero aún así siempre me pide que vaya a la casa de él a ver si se ha mejorado".

-Recuerdo haber estado muy enfermo. ¿Maku estaba preocupado? Realmente debió ser una enfermedad muy grave, como gonorritis. Eso debió ser...- dice extrañado mientras sigue leyendo:

"Mis padres me siguen diciendo que no me junte más con Maku. La razón es bastante tonta, a mí no me importa si Maku es pobre o es rico, él es uno de los mejores tipos que he conocido en mi vida. La familia de Digotz también le dice a él que no se junte con Maku, pero a Digotz no le importa. yo sé que él quiere mucho a Maku".

-Bueno... éramos muy pequeños en esa época... ¿por qué Benkastein habrá escrito algo así?- se pregunta mientras sigue leyendo:

"Hoy los tres hicimos un pacto de hermandad, tal y como lo vimos en un cómic. Juramos que siempre seríamos amigos sin importar qué, por siempre y para siempre".

-¡A mí me obligaron a hacer esa promesa! Además, la gente cambia. Nosotros éramos niños, ¿lo entiendes? No es una promesa como esas que importan. Está decidido, iré a ver a Maku, pero no es porque lo extrañe o algo así, sino que es para que cancelemos esa tonta promesa... de paso aprovecharé para golpearle un poco- le dice Digotz al aventurero mientras le devuelve el diario.

El aventurero toma el diario y va hacia donde Maku a entregarle el diario. Maku se sorprende y le dice que es una pérdida de tiempo, pero que de todas formas lo leerá:

"Hoy Maku, Digotz y yo creamos unas alas con unas hojas, fuimos a una colina y comenzamos a saltar para intentar volar. Maku tuvo las alas durante más tiempo que todos, pero Digotz era el que más emocionado estaba con el juego. Cuando llegó mi turno me di cuenta que no tenía talento para volar. Un juego tonto, pero fue divertido".

-¡¿De qué está hablando?! Ese juego no fue nada tonto, fue algo realmente entretenido. Es verdad, yo tuve las alas la mayor parte del tiempo y Digotz quería usarlas- le dice Maku al aventurero mientras sigue leyendo:

"El otro día, Maku Digotz y yo salimos de la ciudad sin que nadie nos viera. Cuando íbamos caminando nos apareció un monstruo. Quería arrancar, pero Maku y Digotz querían derrotarlo para convertirse en héroes. Obviamente terminamos todos muy heridos y el monstruo arrancó... mi madre no quedó muy feliz con eso".

-Es cierto, en esa época no le teníamos miedo a nada. Recuerdo que el que salió más golpeado ahí fue Digotz, aunque debo admitir que él fue el que más valor mostró- comenta Maku mientras sigue leyendo:

"Digotz ha estado enfermo durante 3 días contando hoy. Maku sigue diciendo que es culpa de Digotz el que se haya enfermado, pero aún así siempre me pide que vaya a la casa de él a ver si se ha mejorado".

-¿Qu... qué? No estaba tan preocupado. Esa debió ser la vez en que Digotz tuvo Climonía. Tú entiendes, es esa horrible enfermedad que nadie en este mundo debería tener- dice Maku sorprendido mientras sigue leyendo:

"Mis padres me siguen diciendo que no me junte más con Maku. La razón es bastante tonta, a mí no me importa si Maku es pobre o es rico, él es uno de los mejores tipos que he conocido en mi vida. La familia de Digotz también le dice a él que no se junte con Maku, pero a Digotz no le importa. yo sé que él quiere mucho a Maku".

El rostro de Maku cambia a una expresión de tristeza. en silencio sigue leyendo el diario:

"Hoy los tres hicimos un pacto de hermandad, tal y como lo vimos en un cómic. Juramos que siempre seríamos amigos sin importar qué, por siempre y para siempre".

-Sí, es verdad, ¡pero la gente cambia! Además, ¡sacamos esa idea de un cómic! En fin, creo que si él se disculpa primero lo perdonaré- le dice Maku al aventurero. -Qué bien, porque Digotz dijo que vendría a verte luego- le responde el aventurero. Maku se sorprende y le dice que Digotz es un idiota por venir hacia acá, que cuando lo vea le va a dar unos cuantos golpes. Aparte, le dice que se quedará con el diario un tiempo más para poder leer todas las historias y así tener más razones para molestar a Digotz.

El aventurero vuelve al hotel en donde está Digotaz para darle las buenas noticias. Cuando entra a la habitación de Digotz lo encuentra tirado en el suelo con un cuchillo clavado en su estómago. Rápidamente se acerca a él para ver cómo está. Digotz le dice al aventurero que no se preocupe por él, que su hora ya llegó y que ya no hay nada que hacer, también le dice que Maku siempre le trae mala suerte. El aventurero le pregunta qué pasó, Digotz le cuenta que los guardias de la ciudad que no quieren que los ricos se vean con los pobre se enteraron de que él iba a ir a ver a Maku, así que fueron y lo apuñalaron. El aventurero nota que ya le queda poco tiempo de vida a Digotz, así que lo único que puede hacer es oír las últimas palabras que él va a decir:

"Extraño a mis amigos, pero ahora puedo oírlos llamarme. Ahora todos podremos estar juntos tal como lo prometimos. Estaba muy equivocado, la vida es demasiado corta como para estar enfadado con tus ami..."

Digotz cierra sus ojos y muere. Como un acto de respeto, el aventurero le quita el cuchillo del cuerpo con el que fue apuñalado. Además, decide no contarle nada a los demás por ahora.
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