La Esperanza de la Desesperacion (fic de Naruto

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Era un Día soleado en la Aldea de Konoha, yo, Neji Hyuuga me encontraba entrenando solo, un poco exhausto me detuve y pude notar la figura de mi compañera apoyada bajo la sombra de un árbol, abrazando a su cuerpo, a pesar de la distancia, noté que sus ojos estaban llenos de lágrimas.

Cuando me fije, pude notar que no estaba utilizando su ropa de entrenamiento habitual, tenía un vestido azul mostrando sus delgadas y finas piernas, sus brazos, sus cuerpo, a pesar de que no soy un pervertido, había cambiado, Tenten no tenia nada que envidiarle a mi prima, pues con sus 16 años, su morena piel se veía tan bella, cuantas veces me imaginaba besando aquella piel, esos labios, aunque sabia que eso era imposible.

Camine decidido hacia ella, nervioso, temiendo rebelar mis sentimientos, me senté a su lado, y con un tono de frialdad fingida, para ocultar mis verdaderos sentimientos, le pregunte que le pasaba.

Antes de responder, me miró confundida, mientras se secaba sus lágrimas, trató de cambiar el tono de su voz, pero cada vez que estaba a punto de responder mis dudas, las lágrimas volvían a sus ojos.

-Neji… El me engañó –dijo finalmente pasado algunos minutos, pero a pesar de ello, con voz frágil.

Por un instante no entendía lo que decía, ¿Quién la había engañado?, de repente un recuerdo amargo invadió a su mente, un recuerdo de su amiga confesándole que se veía a escondidas con el chico Uchiha, Sasuke Uchiha, cuando aquel momento ocurrió, sintió un golpe bajo, pero lo que mas pensaba era en la felicidad de ella y la ayudó a verlo.

-¿Estas segura de ello? –preguntó el Hyuuga, tratando de ocultar una Felicidad, una esperanza de poder estar con ella.

-Si, lo vi con Karin, estaban en el parque de Konoha, cuando llegué se estaban besando, sus manos acariciaban el cuerpo del otro, Sasuke le acariciaba sus piernas y ella su espalda. Los encaré y Salí corriendo, le grite que hasta allí quedaba lo nuestro –decía mientras las lágrimas invadían nuevamente sus ojos y rasgaban su corazón.


Instintivamente la abrasé, note que ella se aferraba con fuerza a mi, quería ayudarla, pero me sentía inútil, lo único que podía hacer era consolarla, aunque deseaba amarla, como el estúpido de Uchiha no supo hacerlo.

-Tenten, Uchiha es un estúpido, no sabe lo que se pierde, tranquila, te prometo que pronto estarás mejor.

-Neji, es, que yo… estaba tan ciega –decía mientras lo abrazaba con mas fuerza y ocultaba su rostro avergonzado en el pecho de el.

Un poco temeroso, escuché como murmuraba unas palabras confusas, me concentré solo en escucharla, ignorando a todos los pájaros que volaban por el lugar, cuando Tenten cayó, sentí una puñalada en mi corazón, ella se había entregado al Uchiha en cuerpo y alma, ahora sería marcada por todo el pueblo, no solo por haberse entregado sin importar las tradiciones de su familia, sino por haberse entregado a un Ninja Renegado, el causante de la mayoría de las desdichas de Konoha.

Algo temeroso, por marginarla y por temor a que me dijera que si, titubeé al preguntarle, pero al tenerla, tan cerca, con su cabeza en mi pecho, reuní valor y le pregunto con decisión y preocupación, si es que ella estaba embarazada.

Tenten seguía callada, talvez confundida por mi pregunta o molesta, no so se con seguridad, pero luego de algunos tormentosos minutos me responde, ahogando el llanto por un momento.

-No, es imposible que lo este, estaba en mis días cuando lo hicimos. Por favor no me juzgues mal Neji, eres en la única persona en la que confío. –decía mientras ocultaba aun mas su pecho en su rostro

-Nunca lo haría, eres mi mejor amiga, te valoro mucho y quiero ayudarte, somos buenos amigos, si hay algo que pueda hacer, dímelo.

Un poco mas tranquila, se separo me mi cuerpo y me abrazó, solo se abrazaban en silencio, se mantuvieron en silencio durante algunos minutos, hasta que el día se comenzó a nublar.

-Neji, ¿Qué piensas de mi? –Decía Tenten temerosa, mientras lo miraba a sus ojos, nerviosa.- ¿Soy una cualquiera? ¿Soy mala?

Dude un poco al responder, ella me miraba apenada, talvez creía que le encontraba razón, así que decidí ser sincero con ella, de una buena vez, aunque no le iba a decir toda la verdad.

-No Tenten, eres una persona maravillosa, una que sabe amar con todo el corazón, eres mas fuerte de lo que piensas, no te preocupes por lo que pasó, ese Uchiha no apreció al ángel que tenía a su lado, aunque ese es problema de el… Yo… -estuve a punto de declararle mi amor, pero sabía que no tenía que impactarla así tan de repente- creo que eres la persona mas bella del mundo.

Sus ojos rebelaban sorpresa, se veía feliz, me abrazó, y me sentí nervioso, entonces comenzó a llover, nos quedamos abrazados durante algunos minutos, sintiendo a la lluvia sobre nuestro cuerpo, hasta que Tenten comenzó a tiritar.

-Será mejor que me vaya a mi departamento –decía ella mientras se frotaba los ojos.

-Puedes quedarte conmigo en mi departamento esta noche, no quiero que cometas locuras –decía Neji preocupado.

-De acuerdo.

Caminamos en silencio, mientras cada vez, la lluvia nos golpeaba mas fuerte, llegamos casi completamente mojados, sentía mucho frío en mis piernas, mi cabello estaba empapado, pero no me preocupaba por mi, estaba preocupado por ella, quería curarle sus heridas, yo la amo como no lo hacía nadie, pero parece que no se ha dado cuenta, ahora entiendo como se sentía Hinata respecto a Naruto.

-Neji, ¿hay alguna otra ducha en tu departamento?

-Si, ¿Quieres bañarte en mi baño?, yo puedo ir a la de invitados, esa tiene el agua un poco mas fría.

-De acuerdo. ¿Me prestaras ropa?

-Desde luego, no te preocupes. Te la dejare cuando estés en la regadera.

Con una sonrisa, pequeña y sincera, Tenten se dirigió a mi habitación, mientras yo buscaba una toalla en el armario para mi cabello, no se cuantas veces había pensado en cortármelo, pero no he querido parecerme a uno mas del montón. Escuché la puerta del baño cerrarse y entre a mi cuarto a buscarle alguna camisa para que usara.

De repente escuché un ruido, asustado, entré al baño, noté que a Tenten se le había caído un jarrón de vidrio, sus manos sangraban y la toalla estaba manchada con sangre, preocupado, me acerque a ella le lavé las manos y se las curé con unas vendas.

-Lo siento Neji, estaba viendo el frasco, pero se me cayo, trate de limpiar, pero me corte, soy una desgracia.

-No lo eres, solo has tenido un mal día. Si quieres puedo esperar aquí mientras te bañas, me sentiré tranquilo para estar si me necesitas… No pienses que soy un pervertido, pero estoy preocupado por ti.

Un tanto sonrojada, Tenten me miraba confundida, pero un poco alegre, entró en la regadera, pude ver su silueta mientras se limpiaba su bella silueta, un poco mas tranquilo, fui por la ropa que le iba a prestar, cuando volví, Tenten cubría su cuerpo con la toalla manchada.

-Termine, puedes dejarme la ropa aquí, no es necesario que me veas cambiarme.

-Lo siento.

Avergonzado me retiré del baño y busqué mi ropa y me dirigí al baño de visitas, me desvestí y entre, puse el agua a temperatura media, sentía como las gotas chocaban contra mi cuerpo, en eso la puerta se abrió, estaba confundido y escuché la voz de Tenten.

-Neji… ¿Por qué me ayudas tanto? –pregunto un poco avergonzada, talvez por lo que me preguntaba o por entrar al baño en el que yo me estaba bañando.

-Eres mi amiga.

-¿No hay alguna razón que no sea eso? –preguntó apenada.

-Si la hay, pero no es el mejor momento para decirla.

No se como pasó, pero de repente la cortina se abrió, impactado, me tapé mis partes con mis manos, ella estaba nerviosa, sus ojos revelaban que lo había hecho sin pensarlo.

-¿Me tienes lastima?

-Nunca la he tenido.

-¿Es un juego tuyo?

-No lo haría, tu me conoces –respondí seriamente mientras logré taparme con la cortina.

-¿Entonces por que me ayudas tanto?

-Porque, Se que no es el mejor momento, ni el lugar para decírtelo, pero Te… quiero, no te imaginas cuanto.

Sus ojos se abrieron con sorpresa, entonces reaccionó en la situación en la que me tenía, presa de los nervios, se fue en dirección a mi pieza, donde escuchaba como gritaba avergonzada por lo que me había hecho.

Preocupado, termine mi ducha y me puse mi yukata azul, especial para dormir y me sequé el cabello, antes de ir a la habitación, preparé 2 tazas de te verde y unos panes tostados, sabía que no había comido en todo el día.

Aun escuchaba murmullos en mi habitación y entre nervioso, cuando llegue, Tenten estaba sobre mi cama abrazándose a si misma, se veía asustada, talvez pensaba que estaba enojada con ella.

-¿Estas bien? –le pregunté confundido.

-Lo siento, no debí haber abierto la cortina.

La miré con cuidado, mi camisa le quedaba como un vestido, mostrando sus rodillas y sus piernas, las cuales se escondían debajo de su cuerpo, parecía un ángel, su cabello caía con forma de rulos sobre sus hombros y sus hermosos ojos me miraban con temor y con cariño.

-No te preocupes, creo se será mejor que comas un poco.

-De acuerdo.

Me senté a su lado, mientras ambos tomábamos nuestros te’s, estaba mas callada que de costumbre, pero no la culpo, su día había cambiado radicalmente, la frente me sudaba, así que me saqué mis vendas recién puestas, rebelando mi marca.

Cuando ambos terminamos, tomé la bandeja y la dejé sobre una silla que se encontraba cerca de mi Closet, cuando la oí llamarme.

-Neji… Tú me dijiste que me querías… ¿a que te referías con eso?

La miré a los ojos, mientras trataba de acercarme a su rostro, acaricié su mejilla, estaba muy suave y no tenía más rastros de las lágrimas que habían caído sobre ella, me acerque mas y mas, hasta que nuestras narices se rozaron, cerré mis ojos, para no ver como me abofeteaba, la besé, con cariño, con amor y me correspondió, poco a poco ella acercó su cuerpo al mío para abrazarme y cuando se nos acabó el aire nos separamos.

-¿Me crees que de verdad te quiero? –le pregunte con cierta timidez.

Guardó un silencio, sus mejillas se volvieron rojas, y respondió con un Si, lo suficientemente alto para que lo escuchara.

-¿Crees que hice mal a besarte en estos momentos?-pregunté nervioso.

-No

Nos abrazamos, yo me conformaba con tenerla sobre mi pecho, pero comenzó a helar y nos metimos en la cama, Tenten me abrazaba, mientras le acariciaba sus cabellos castaños, la besé antes de que se quedara dormida, mientras le decía lo mucho que la quería.

A la mañana siguiente, la lluvia de la noche anterior, se había convertido en una tormenta, con lo que recibió una llamada de su tío, diciéndole que la próxima semana, la cual escuché desde la habitación.

A los minutos, Tenten despertó y me abrazó apegando su cuerpo al mío, cosa que me puso nervioso, al darme cuenta que mi yukata estaba un poco abierta.

-Tenten, ¿que haces? –pregunté nervioso.

Ignorando mis palabras, ella comenzó a abrirse la camisa, poco a poco, nos besamos, esta vez con pasión y con amor, mientras yo quedaba sobre su delicado cuerpo.

-¿Estas segura?-pregunté tratando de no perder la razón.

Me besó cariñosamente, sus labios eran tan dulces como las cerezas y tan adictivos que parecían una droga, con la cual estaba dispuesto a drogarme, lentamente sus suaves manos me abrían la Yukata, mientras me decidí a saborear su cuello.

Detuvo su tarea con mi yukata para acariciar mi espalda, sus manos estaban tibias y suaves, a pesar de las heridas, algo que me llamo la curiosidad fue que mientras saboreaba su delicioso cuello alzaba mas y mas el pecho, no se si para tentarme a probarlos o por lo que sentía en su cuello.

-¿Te gusta?-pregunté nervioso.

-Si, sigue –me decía mientras alzaba, más y más su busto.

Con mis manos comencé a delinear su figura, su piel era tan suave, tan lisa, comencé con sus caderas y terminé con uno de sus pechos, mientras que con mi otra mano abría los botones de la camisa, liberándola de la poca ropa que tenía, la observé por unos instantes, su piel de oro, sus senos extasiados, sus ojos llenos de esperanza, aquella esperanza que no había visto hace tanto tiempo.

Cuando menos lo esperaba, Tenten logró despojarme de mí Yukata, estaba nervioso, pero mi intimidad parecía emocionada, Ella se acercó a mi y me dio el valor que necesitaba con un beso, suave, breve, pero tan lleno de ternura, pasión y amor como los otros.

-Estoy nervioso-le confesé algo avergonzado.

-No te preocupes, yo también lo estoy –me confesó nerviosa.

Dudé, pero finalmente me atreví a entrar en ella, Tenten grito con mucha pasión, mientras me abrazaba y me besaba, cada vez me adentraba mas y mas adentro, ella me enterraba sus uñas en la espalda, sus gritos cada vez eran mas suaves, cariñosos y llenos de pasión.

-Neji-gritaba Tenten entre gemidos, mientras con sus manos recorría su cuerpo.

De repente, ella volteó las cosas, quedé yo a bajo, comenzó a gemir, al igual que yo, acariciaba su pecho contra el mío, no se que hacía con sus caderas, ya que las sabanas no me dejaban ver sus movimientos con claridad, comencé a babear un poco, de repente, noté que cayó sobre mi cansada, mientras yo sentía como el clímax recorría mi cuerpo y se escapaba en dirección al cuerpo de mi amada.

Ella calló cansada sobre mi cuerpo, la besé en sus dulces labios, apoyé su cabeza en mi pecho, ambos nos abrazamos y nos miramos a los ojos.

-Te amo –le dije mientras acariciaba su rostro.

-Yo también –me respondió mientras me besaba mi frente.

Pasaron los minutos y la tormenta golpeaba fuertemente mi ventana, nos quedamos abrazados, cuerpo contra cuerpo, nos abrazábamos tiernamente, cuando comenzó a murmurarme.

-Neji, no se si deba decirte esto, pero, cuando Sasuke y yo, bueno, lo hacíamos, me sentía incomoda, lo único que le importaba era… entrar y entrar en mi, no le importaba si era por… mi entrepierna o mi ano-decía apenada, mientras apoyaba su cabeza en el pecho de ella.

-¿Por qué me cuentas eso? –pregunto Neji confundido.

-para que sepas, que contigo es la primera vez que me gusta –decía muy sonrojada- Te amo.

-Yo también mi pequeña princesa –le decía mientras la apegaba con mucho cariño a su cuerpo.

Tenten reía contenta, por las cosquillas que le provocaba en su cuello, parece que ese Uchiha era peor de lo que pensaba, pero de repente, escuché un ruido, la puerta de la casa se abrió, mi piel se enfrío cuando vi, a mi tío entrar por el umbral de la puerta.

-Neji… ¿Qué significa esto?

Continuará…
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