Hospitalihippiehorribilos o xDDDD

Publicado por Zéfira en el blog UnaNitSenseLluna. Vistas: 89

Bueno, después de 4 semanas, vale la pena actualizar el blog :).



Si hay un tipo de edificio que odio más que los centros escolares son los hospitales (y su horrendo aroma a desinfectante). Digo esto porque hace 3 días me vi obligada a pasar la noche en un hospital debido a una operación, y la experiencia no fue del todo buena...


La operación estaba programada 9 días después, pero a la doctora le cancelaron el quirófano y me la avanzó. No podía comer ni beber a partir de las 11 de la mañana (para evitar vómitos), la operación sería sobre las 6/7.

Preparé un cuaderno para dibujar, el estuche, varios libros y cómics y el móvil cagándome con lo que me pasaría por la tarde. A las 16.30 llegamos al hospital, hicimos algunas gestiones y a las 5 estuve en la habitación, que tenía algo bueno (era como un palacio xD). Poco después vino un infermero a untarme el pie con yodo (o como se escriba) y me lo vendó con papel para que penetrase (no hagáis una interpretación sexual de esto ¬.¬).

Perdí la cuenta de las veces que fui al baño (y para el colmo casi todas las veces hice tareas mayores). Las horas me pasaban a una velocidad imparable y yo me hundía en la camilla, con un camisón rosa y una bata de color "batas de hospital", esperando que atropellasen a la doctora. Tengo que decir que mis familiares me facilitaron la espera (esceptuando algunos momentos), pero no evitaron lo que temía.

Sobre las 9 vino un joven a recojerme con una camilla. No sé cuantas misarables vueltas dimos en ese laberinto de pasillos, pero el infermero no se perdió y me trajo a la zona de quirofános. Al final estuve esperando como media hora en la sala de anestesia (algo parecido a un almacén), que, todo tiene que decirse, tenía unas horrendas baldosas en las paredes en forma de flores grises.

Después trasladaron la camilla al lado de la que estaba en el quirófano y empezaron con lo que tenían que hacer. Me cogiero la pierna derecha y me la levantaron (me operaban del pie derechro, para los curiosos), poco a poco me vendaron el muslo con tiras de algodón, una banda rara tipo las de tomar la tensión (se supone que era para hacerme un torniquete y no perder tanta sangre -.-) y un vendaje para mantenerla en su sitio. Luego la anestesista me cogió la mano izquierda (les prohibí hacérmelo en la derecha) y me metió el trasto del suero (estoy muy agradecida al señor que me dejó estrujarle la mano mientras me lo metían); por el trasto me metió un líquido (anestesia) y me dijeron que me marearía. Mientras esperaban a que me durmiera, un auxiliar me daba conversación (Nota de la A.: si la expresión no suena demasiado correcta, es culpa de mis influencias mallorquinas), la cuál fue la siguiente:

-Auxiliar: I tu d'on ets? (¿Y tú de dónde eres?)
-Yo: De TalBanda.
-A: Punyeteros, es de TalBanda sou ets únics que no feis foguerons per Sant Antoni perquè els he fes per Santa Catalina. I què? Aniràs an es Quarteró? (Punyeteros, los de TalBanda sois los únicos que no hacéis hogueras por San Antonio porque las hacéis por Santa Catalina. ¿Y bien? ¿Irás al Quarteró (consurso de búsqueda que termina en una fiesta en una possessió [casas de campo antiguas])?


Y se alargó un poco más (resultó que el señor era un conocido familiar), pero al final mi propia voz me sonaba como si hablara a cámara lenta (BLAAAUAUAAWAUAAH).

Cuando me desperté después de la intervención, al no saber que putes me decían los médicos, me limité a saludar para que se enteraras de que estaba despierta. Simplemente entendí bien la frase "No te rasques el ojo" (me lo estaba rascando para quitarme el sueño). Después llegué a mi habitación y pasé casi toda la noche despierta.

A las 7 de la madrugada siguiente, vinieron dos infermeran a ponerme antibiótico en el suero y a tomarme la temperatura. No volvió a entrar ningún médico hasta las 8, cuando me trajeronla merienda (leche con ColaCao, galletas Qely María, un pan, mantequilla y melmelada); me lo comí todo después de... 22 horas en ayunas.

Durante la mañana pasaron varios familiares (mi abuela me regaló una caja con 30 Ferreros que a día de hoy ya se ha acabado) y hubo varios intentos de llamadas de parte de mis amigas y yo durante los patios (hubo algún éxito).

Finalmente, a las 5 de la tarde vino la doctora, vio que no tenía el yeso manchado de sangre (tengo que decir que se extrañó), me obligó a mover un poco los dedos y firmó el alta. Después mi madre me vistió no podía hacerlo con una mano* y una pierna inválidas (yeso por encima de la rodilla) y me senté en una silla. Poco después vinieron ChupS y Ale, me contaron un poco como iban las cosas por el insti, miraron horrorizadas mi mano* y me acompañaron hasta la planta baja, donde ya subí en el coche y me fui a casa.

Estos dos días fuera del hospital he conseguido ir al baño sola (tela marinera) y levantarme de la cama y el sofá. Voy desplazándome con unas muletas y una silla de estudio (van a tener que operarme de ambos pies y el izquierdo aún no ha sucumbido bajo el bisturí, hecho que le provoca cierta inestabilidad, sumado a que lo puedo apoyar el pie como mínimo hasta el viernes que viene [la dostora me quitará el yeso para ver la herida]). Solución: alquilar una silla de ruedas (en proceso).




Y esta ha sido mi trágica experiencia con un hospital (¡y aun os falta por leer el asterisco (*)!).


*: El tubo del suero de salió de la vena y las enfermeras intentaron colocarlo, pero lo único que consiguieron fue que aun se descolocara más. Al cabo de 30 minutos tenía la mano hinchada como un embotido (me puse a llorar de la impresión). No pude mover la mano durante un día y evité mirármela en todo momento.


P.D.: A pesar de pintar muy negros los hospitales, la intervención era necesaria tarde o tempreno. Un mal día lo puede tener calquiera.
  • £x£
  • Nyggaventureroh
  • Zéfira
  • Zéfira
Necesitas tener sesión iniciada para dejar un comentario