Elros el Bardo necesita salir un poco y aparece con un Cuento Corto Improvisado

Publicado por Faroth en el blog Baúl Polvoriento de Faroth. Vistas: 52

Érase una vez, hace miles de años, cuando el sol no brillaba con tanta intensidad y los años eran más cortos y felices bajo el mando del buen Hirum, cuando los humanos eran tan sólo una pequeña parte de la población mundial y las razas y criaturas místicas desbordaban en cada lugar del mundo, que ocurrió un hermoso evento, digno de narrarse.
Un joven humano, de escasos años de vida (bueno, para los poderosos espíritus de la naturaleza, que en ese tiempo tomaban miles de formas y habitaban en toda la tierra, siempre fueron escasos de vida.) decidió viajar fuera de su pueblo.
Los espíritus de la naturaleza no estaban tan acostumbrados a los humanos. De un modo les temían, pero podían pasar inadvertidos al transformarse en plantas, árboles, cosas... e incluso tomar forma humana y pasear entre ellos. Pasó que éste joven era de temple serio, mirada aguda, cabellos castaños, cortos y lisos. Hermosas facciones en la cara. Sus ojos revelaban que por dentro llevaba mucho más de lo que el ojo podía notar al desnudo. Era tan sólo viéndolo que se sabía este chico era especial. El nombre entregado por su madre, luego de unos cinco años de nacer, fue cambiado a Urulóre. El cambio lo propuso un elfo viajero por esas zonas, que dijo que dentro del pecho del muchacho había un Dragón. y su nombre quiere decir eso: Corazón de Dragón.

Urulóre siempre viajaba a solas. No le importaba nada de su vida anterior... él siempre sentía algo grande dentro de su corazón, y siempre sintió por necesidad de saber que cosa era.

Y cuenta la historia, que viajando más al Oeste que cualquier humano nunca antes conocido, fue que entró de lleno en la tierra de los espíritus de la naturaleza.
Entonces, una de las habitantes de esos lugares, una dama que en ese minuto andaba desprevenida en su forma original (Una especie de luz flotante, multicolor y hermosa, que se puede dirigir casi a donde quiera, pero que son fáciles de atrapar gracias a las magias humanas.) vio y fue vista por Urulóre.
Ella, sintió algo muy fuerte... y pronto se enamoró del joven.
Él, vio esta luz, y que de pronto comenzó a brillar más, hasta que tomó la forma de una humana desnuda completamente.
Era hermosa... cabellos largos y negros, piel pálida. Ojos enormes y brillantes, la dama había salido de algún lugar en el cual Urulóre no pudo distinguir, pero la amó.
Y apresada por este amor... la pequeña nunca supo si volvería a su forma original, simplemente nunca lo volvió a intentar. Pues amaba ser una humana, hermosa, delicada y enamorada. Y estar junto a su amado.

Sin palabras, sólo miradas, ambos seres se unieron rápidamente consumando su amor, bajo los árboles.

Pronto la noticia le llegó a Hirum... que se enfadó como nunca al saber que un simple humano había caputarado a su hija menor de la manera más extraña que nadie de ellos había visto.

Se cuenta que en su pena... Hirum miraba al cielo y preguntaba.
¿Porque? ¿Tú que nos creaste a todos nosotros, y lo sabes todo...? ¿Que clase de don le has dado a este humano para que aprisione de tal manera a mi hija más querida?

Habían ido a buscarla, se la habían arrebatado al humano.
Ella no quería volver a ser espíritu... ya no era parte de su padre, ya no era parte de la naturaleza.
Estaba vestida, estaba extraña... olía distinto, era otra... pero estaba feliz.

Hirum entonces mandó a llamar al humano, que estaba en ese momento perdido en el bosque, confundido gracias a las artes de los hijos mayores de Hirum, y tosos sus sirvientes, que confundían los sentidos y hacían girar en círculos a Urulóre
Hasta que fue llamado, hacia lo profundo de las montañas.

Y para hacer el acto simple, todos se habían disfrazados de humano.. según el conocimiento que Hirum les había impartido.

Entonces, Urulóre entró en la estancia bajo la montaña, viendo nada más que una ilusión de lo que Hirum había conseguido de la mente del humano: la visión de un rey en su corte, vestido con mantos reales y un gran séquito de sirvientes.

-Entonces... - Dijo en ese momento Hirum - ¿Cómo es posible que hayáis atrapado al menor de mis treintra principales creaciones, y la más querida?
- Yo no he atrapado nada - Dijo el humano - Es ella quien me tiene preso a mí, es el amor lo que nos tiene unidos, y estaré con ella, aunque el mundo, las estrellas y lo que hay más allá se interpongan en mi camino.

-Está loco.. - contestó Hirum, y tras una señal con su mano, el mundo se oscureción para Urulóre, atravezado por un golpe de alguno de los espíritus.
Su cuerpo partido en dos manchaba la estancia, todavía tenía algo de conciencia... lo suficiente como para ver que alguien se acercaba, llamándolo entre lágrimas.
Era su amada... aquella que, al llegar hasta él, abrazó su cabeza para no soltarla jamás, abrazó con su alma la del humano para nunca más ser dos entes separados.
Se dice que ella murió ahí mismo, saliendose de su cuerpo inherte, y conviertiéndose en aire que revoloteaba junto con otra precencia... otro aroma que rodeaba el lugar, y ambos subieron al cielo, dejando a Hirum en un mar de lágrimas, de pena y de interrogación.... Ellos no podían morir... su raza era inmortal, nunca nada había matado a uno de ellos antes...

Pero ya era tarde, su preciada hija se había ido, y él nunca llegó a entender la verdad de la historia, hasta que se cuenta que llegó la gran batalla de la primera era, y cuando la naturaleza salió con todos sus ejércitos, comandados por Hirum, y se encontraron con la terrible y poderosa Yagfa, Hirum pudo probar el amor... amor hacia su peor enemiga, que luego de amarlo, lo traicionó y lo asesinó.... y por fin entendió a su hija, y la vio una vez más...
...Acompañada de un Dragón.



Ok, Elros ya se desahogó... saludos a todos, cuando pueda seguiré con la "Crónicas de un Rolero".
Espero que esta basura literaria sea de vuestro agrado... y espero también que se entienda, porque no revisé ni la ortografía ni la gramática, como suelo hacerlo. (Y aunque lo haga, de todas formas siempre hay errores)

Salud

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