El fic sigue...

Publicado por Mononoke en el blog ♠♣ Style Mononoke ♠♣. Vistas: 81

Romance Secreto

-¿Quieres quedarte en mi habitación? Mi cama es muy cómoda

El muchacho tomó a Alejandra de la mano y la llevó hasta una habitación cerca de las escaleras. La abrió y había una cama grande, con algunos peluches encima de esta, en la pared había muchos adornos y había un tocador con cosas de mujer.

-¿Qué es esto?

-Es….es la habitación de mi hermana…

El muchacho tartamudeaba y soltó la mano de Alejandra, pues comenzaba a sudar.

-¿Tu hermana? Pero no me nombraste a tu hermana-Lo miró acusadoramente- Ah, da igual, quiero dormir

Alejandra se quitó los zapatos, tiró los peluches al suelo y se acostó, al lado de ella se acostó él.

-¿No vas a dormir en el suelo como todo caballero?

-No te haré nada, solo dormiré a tu lado…

Los dos cerraron los ojos y se quedaron dormidos…Al día siguiente Alejandra se despertó con un leve dolor de cabeza, se levantó de la cama, pues su acompañante no estaba; se paró a mirar por la ventana, hasta que la puerta se abrió y alguien entró…

-Ya te levantaste…Que bien… -Sonriéndole-

-Si, y ya me tengo que ir…así que gracias por dejarme quedar –Dirigiéndose a la puerta-

-Espera… ¿No quieres desayunar?.... Bueno es que preparé algo y pues…quería que lo probaras…

-Bueno…me quedaré un rato más

Los dos bajaron y se sentaron en una mesa que se encontraba en la cocina, había un delicioso desayuno preparado y comenzaron a comer… Al terminar, Alejandra ayudó a lavar los platos mientras que Francisco los secaba…

-¿Puedo hacerte una pregunta?

-Si
-¿Eres prostituta?

-¿Por qué lo dices? –Algo ofendida-

-Lo lamento…no quise decir…Bueno tenía curiosidad…Es que eres muy linda….

-Gracias…Pero…si, si lo soy –Suspirando- En fin debo irme…adiós…

Alejandra cruzó la puerta y el muchacho la vio irse muy animadamente…

Luego de varias horas caminando llegó por fin al lugar donde vivía, en la zona roja de Las Vegas, en el lugar más horrible que se pudiera conocer… Entró al edificio y subió al tercer piso, donde se encontró con un anciano que era el que cobraba la renta.

-Buenas…

-Alejandra, has podido conseguir para pagarme

-Lo lamento, pero anoche se le acabó la gasolina a mi auto y… -Es interrumpida-

-Pero me dijiste que estabas en casa de un amigo, supongo que conseguiste dinero…

-No… esta noche intentaré conseguirlo, pero usted no tiene porque meterse en mi vida privada…

-Cálmate Alejandra, no te alteres, no te dije nada malo… Pero espero que me pagues mañana…

El dueño de ese lugar se fue, y Alejandra entró a su habitación…era desastrosa, tenía la ropa por todos lados, y una cama en la a duras penas podía dormir… Se dio un baño y comenzó a leer un libro por el resto del día.

Al caer la noche, dejó el libro ya casi terminado a un lado y comenzó a arreglarse de la mejor manera posible, con un vestido más que corto, y un poco de maquillaje, luego salió y comenzó a vagar por las calles para ver donde encontraría un buen lugar para esperar a cualquier vago que pagaban por tener un buen rato de placer.

Un carro con vidrios polarizados paró al lado de ella, y mientras se bajaba la ventanilla un hombre fue apareciendo, con cara de pervertido e invitándola a subir, invitación que no fue rechazada en lo absoluto.

El hombre parqueó el auto unas calles más adelante, en un lugar algo oscuro, por el cual ni los policías se atrevían a pasar, entonces el acto desbordante del amor comenzó… Mientras que Alejandra le regalaba un momento de placer a aquel hombre, el muchacho que había conocido el día anterior se encontraba en un callejón cercano, pues la había seguido en todo el día… Hasta que llegaron dos hombres, fortachones que amenazaron al joven con una navaja para poder robarle algo de dinero.

Continuará.
  • David
  • Óscar
  • Akari
Necesitas tener sesión iniciada para dejar un comentario