conti hentai de tu y yo

Publicado por Ewilan en el blog gaby. Vistas: 148

Cuando salieron del restaurante, J.J. la llevó a un rincón y la beso con ternura, esperando que ella no cambiara de idea durante el viaje hasta Whisper Falls, gracias a Dios con la moto podía hacer el viaje de una hora en unos 40 minutos, pero estaba seguro de que le iban a parecer 40 horas.
Carrie subió tras él en la moto, y se arrimó a él lo más posible agarrándose con fuerza, y apoyando la cabeza en su espalda. En vez de agarrarse a su cintura, decidió subir las manos por su torso hasta apoyar la mano izquierda sobre su corazón, sonrió al sentir sus latidos acelerados y sintiéndose atrevida, bajó la otra mano hasta su entrepierna, apoyándola en su erección. En vez de ponerla nerviosa, la hizo sentir poderosa y segura de sí misma. Decidió acariciarle con las dos manos, sonriendo al oír su gemido de placer.
-Cariño, me encanta lo que estas haciendo pero si sigues así vamos a acabar teniendo un accidente.
Carrie apartó las manos asustada, apoyándolas de nuevo en su cintura. Con la mano izquierda J.J. guió su mano derecha hasta sus labios depositando un beso en su palma y después llevó de nuevo su mano hasta su entrepierna, pero manteniéndola sujeta con la suya.

Cuando J.J. frenó la moto junto al taller, y la ayudó a bajar de la moto, Carrie sintió los nervios apoderándose de ella, ahora que había llegado el momento de la verdad, tenía miedo de quedarse paralizada y fallar. Se quedó cabizbaja sin saber que hacer. J.J. alzó su rostro colocando el índice bajo su barbilla, la miró a los ojos y le preguntó despacio si estaba segura, pensando que se moriría si le decía que había cambiado de opinión y quería que le llevase a casa de su madre. Extrañamente, sentir la inseguridad de él, hizo disminuir la suya, y asintió con la cabeza, tomando su mano y tirando de él hacia las escaleras que llevaban a la parte de arriba del taller, dónde se encontraban sus habitaciones.
Subieron las escaleras besándose y cuando llegaron a la puerta J.J. ya estaba de nuevo completamente excitado, le tembló la mano al meter la llave en la cerradura. Entraron abrazados, y J.J. apoyó a Carrie contra la puerta. Metió las manos bajo su blusa, subiéndolas hasta al tira del sujetador que desabrochó rápidamente, apartándolo a un lado, se llenó las manos con sus senos, acariciándolos, disfrutando de su tacto.
-Sabía que serían del tamaño perfecto –le susurró.
Después bajo la boca e introdujo uno en su interior. Mientras con la otra mano intentaba quitarle los pantalones.
-Déjame a mí.
Cuando Carrie se deshizo de ellos y J.J. vio sus minúsculas braguitas negras, sintió que la cama estaba demasiado lejos. Se deshizo rápidamente de sus propios vaqueros con la ayuda de Carrie y la alzó en brazos apoyándola de nuevo contra la puerta, y allí mismo, sin poder esperar más, la penetró. Carrie rodeaba su cintura con las piernas, aferrándose a su pelo mientras le besaba y ondulaba las caderas contra él, siguiendo el ritmo de sus rápidas embestidas, cada vez más urgentes hasta que sintió que el se derramaba dentro de ella, impulsándose una última vez en su interior, fieramente, a la vez que le daba un último beso abrasador haciendo que ella, por primera en su vida, tuviera un orgasmo. J.J. la llevó hasta la cama, depositándola allí con cuidado, mientras volvía besarla, esta vez con ternura. Al sentir sus lágrimas, se apartó asustado.
-¿Te he hecho daño? Carrie, lo siento, yo... Lo siento, quería ser tierno, lo juro, pero creo que nunca había estado tan excitado y...
Al escuchar que ella soltaba una carcajada, se pasó una mano por el pelo, nervioso, pensando si estaría histérica.
Carrie jaló de él, acercándole de nuevo a ella, y le besó agradecida.
-Es la primera vez que yo...
-¡Imposible! No eras virgen como es posible que...
Carrie se sonrojó y sin mirarle a los ojos, le habló de Thomas. Sus dolorosas palabras llamándola frígida. Cómo había confiado en él, mientras él la traicionaba, ya que solo se había acercado a ella por su familia, la humillación que había sentido cuando se dio cuenta de que todos conocían sus aventuras, todos menos ella.
-Fue culpa mía, me comporté como una idiota. Incluso mi madre dijo que tendría que perdonar sus aventuras, y al principio lo intenté, pero al final acabó abandonándome, había dejado embarazada a una chica cuya familia era más poderosa e influyente que la mía e iba a casarse con ella.
J.J. sintió dolor al sentir su triste mirada, como si esperara que él también la culpase, y sintió ganas de zarandearla para meterle algo de sentido común en la cabeza, a la vez que deseaba pegarle una patada en el trasero a su madre, y darle una buena paliza a su ex novio. Pero habló con tranquilidad, pues sabía que ella lo que necesitaba era ternura.
-Cariño, tú única culpa fue seguir con él. El marido de Serena la dejo, abandonándola con los dos niños. ¿Tú crees que la culpo a ella?
-Pero ella es tu hermana...
“Y tú eres la mujer de la que me estoy enamorando”, pensó. Pero sabía que era mejor no decir nada por el momento, y decidió demostrárselo haciéndole el amor de nuevo, tiernamente, adorando su cuerpo con la boca y con las manos, con lentas caricias, a la vez que le susurraba que la deseaba, que la quería...
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