Asombrosa Inspiración BLEACHesca TwT

Publicado por Angelique Rin en el blog Me = Xenobiótica.. Vistas: 267

Well, hace aaaaaaaaaaaaaaños que no escribo en mi blog (se nota por las fechas, no? xD) pero en fin, hoy gracias a mi suuuper amiwA ZeldA se me ocurrió actualizarlo (quizás porque sea el único día libre que tengo también, ya que desde mañana vuelvo a mis actividades normales, y a desaparecer del foro ;_;U)

En fin, a ver... que les cuento? :3
Ah si! Al fin pude poner la conti de mi fic de FMA que no la ponía desde hace como 34525463 meses xD y pude terminar de leer mi adorado fic pr0n de Bleach "Body Shock" (IchiRukia) TwT!!! kya! (aunque el final no me gustó mucho ¬.¬... pero la escena del make up sex estuvo genial xDDDDDDDDDDDD)
pa los que lo quieran leer, está en una página donde los chikitines menores de 18 (kukukukuku mueran! xD) no pueden entrar:

www.adultfanfiction.net :perver:

Ñem... que más digo??...

Ah si! Cada día AMO más a MI Byakuya Kuchiki :eek:
*es apedreada por todo el foro xD

Aw...

Hace unos días me pusieron una vacunA para la gripe ;_;... no dolió para nada, pero la que sí dolió fue la de la neumonía ToT

Y hoy me reencontré despues de siglos con mi hijiTAT sayuri! owww!!! hace tanto tiempo que no hablaba con ella! ToT.. realmente la extrañaba muuuxo y me alegró el poder conversar un ratito al menos :3

También la semana pasada aprendí que hay más gente traidorA, payasA y estúpidamente ridículA en el mundo de lo que yo esperaba (sí, eso fue directamente para ustedes dos :eek:! bwahahaha!)

Suuuper saludazos pa mi amiwO DAvidA que cumplió 1 añito en el foro! *-*
y también para Zel, Natsu, Ai chian (i luv yu!), Sayux, Tania Chan, Dee, la ratA, SirenA, HimiXXX (maestro yoda xD), oso meloso winnie pooh, mi manitA Shetza, y pa toooda la gente que lea mi blogA :3~

*************************************************
Inspiración BLEACHesca:

Ahora sí, esto no es para todos ustedes, asi que shu! :eek: (ok, no xD)

Una pequeña inspiracion, en varias partes, sobre mi anime favorito: Bleach (si no vieron la serie, que pena :eek:... es bromA xD!... espero que sirvan las img o,o)

Zel, ya tu sabes... y davidA... agarrate los calzones si es que puedes, que al fin podrás saber algo que querías saber (o en este caso, leer xD) sobre mí xDD kukukukukukukukuku! :perver:

Esta es una explicación pequeña de más o menos como es el enredado y retorcidamente LOL fic que escribí XDDDD:

En resumidas cuentas, se trata de una serie de recuerdos, a manera de un relato en primera persona, de Sakura Mei y Byakuya Kuchiki, acerca del "romance" que sostuvieron por años en la Sociedad de Almas.

A ratos habla sakura y a ratos Byakuya, pero ambos del mismo hecho

Para los que vieron Bleach, dirán... y quien fuck es Sakura Mei? xD...
Pos es un personaje completamente creado por MI :3 (ya, me descubrieron, mi alter ego xDDDDD) quien supuestamente es alguien importante en la sociedad de almas y bla bla bla... (eso lo explico más abajo je je je =P)

Ah! me olvidabA! :eek:

Algunos recuerdos serán no solo de Sakura y Byakuya, sino de otros personajes ligados a ellos, que como explicarán un poco más la historia

p.d: no me jodan si los términos Bleachescos están mal escritos xDDDDDD

ya, y esto más:

voy a escribir un fic! :eek: obviamente, TIENE que ser de mi amadA serie BLEACH (si querían de otra, se joden :eek:... ok, no xDDD) y pos lo pienso hacer largo, y una mezcla ROFLMAOesca de generos, entre romance, pr0nicidad, algo de acción, tragedia, dramA y comediA (Zel: OMFQUINCY! :eek:!).. well.. hasta ahora voy como 15 capítulos... pero todos en mi bella y hermosa cabezita loka xD (si, tiembla la tierra... xD... la pregunta es... cada cuántos miles de años pondré las contis? xDDDDDDDDDD)

Por ahora, estos son los personajes que necesitan saber xD:

Sakura Mei: (al menos así me la imagino ToT) :alter ego: xD

[​IMG]

Byakuya Kuchiki (rayos, ya habrán visto como 2463473754753 fotos de él en mi blogA, pero.. una más no hace daño a nadie, y recrea mis preciosos ojazos tapatíos *-*) (ah! está con su ropa de Taichô, tal como lo imagino en el ficA *w*)

[​IMG]

Yamamoto Taichô (o sama) (el más importante de los 13 capitanes de la SS, y hermano NO reconocido del maestro roshi de DB... ok, eso último fue broma xD)

[​IMG]

Ukitake Taichô (o Ukitake Kun, como le llama sakura) capitán del 13avo escuadrón de la Sociedad de Almas, y mejor amiwO de Sakura (nota personal: leeeendo! weee!)

[​IMG][/spoiler]

ya! y ahora lo que se supone que debería ser el centro del asunto xD:

Bajo el árbol de cerezos: Los recuerdos de Sakura y Byakuya


Recuerdo: Ardientes Caricias.

*****
Sakura:

No era extraño para nosotros el vernos a escondidas. Por el contrario, ya se habia hecho una costumbre hasta un poco excitante, diría yo. Normalmente nos veíamos detrás del templo de entrenamiento de la división 6, en una pequeña habitación que servía de depósito de armas e implementos para los entrenamientos de los shinigami.

Aunque yo pertenecía a la división 13, cualquier excusa era siempre buena para poder escabullirme e ir a “visitar” la división 6 (creo que hasta ya tenía una lista hecha con una excusa para cada día).

Byakuya siempre me esperaba a la misma hora.

Me gustaba verlo desde lejos. Y aunque jamás se lo dije, a veces llegaba un poco más tarde a nuestras citas, por tan solo quedarme viéndolo ahí parado, iluminado por la luz del sol y con esa postura tan majestuosa y estoica, como él solamente podía lucir.

Pero si hay algo que me gustaba más de mi Byakuya eran sus ojos.

Muchos decían que no tenían vida, que siempre eran fríos y hasta un poco malévolos, pero para mí reflejaban el otro rostro de un hombre que aparentaba ser demasiado rígido, tan solo para ocultar el gran amante en su interior. Muchas veces pude ver como me miraba, y eso era lo que más me hacía estremecer. Sus ojos se llenaban de calidez, de brillo, y de dulzura, y eso era lo que hacía que algo en mi interior me hiciera temblar, y para que mentir, excitarme también.

- Llegas tarde – siempre me decía mientras me tomaba en sus brazos y me daba un beso de bienvenida
- Ah… lo sé – respondía un poco nerviosa – lo que pasa es que tuve mucho que hacer en la división y…

Byakuya nunca me dejaba terminar. Supongo que no le gustaban las excusas. Después de todo, todos los aristócratas siempre son en extremo puntuales, pero yo… tan solo soy una chica del rykoungai que se volvió noble.

******
Byakuya:

No me gustaba que llegara tarde. Me desesperaba estar apartado de ella.
El estar con ella me hacía sentir feliz, muy diferente al modo cuando me encontraba con mi familia, o en mis labores como capitán. Ahí debía ser rígido y estricto, y jamás titubear o mostrar señal de duda, o de lo contrario, perdería mi autoridad. Así es la ley de la aristocracia, ver a todos por debajo del hombro, y hacerles saber su posición hacia nosotros.

Pero con Sakura era diferente. Con ella podía liberarme de esas etiquetas y de esas tensiones. Sin duda ella sabía amar y demostrarlo, y era algo de lo que yo estaba dispuesto a aprender.

¿Por cuanto tiempo habíamos estado saliendo? ¿Meses? ¿Años?

Creo que eran dos años. Para los shinigami eso significaba muy poco, pero en ese lapso había descubierto que no solamente era una gran atracción lo que sentía por ella, sino que la amaba en realidad.

Me gustaba verla mientras se acercaba hacia nuestro sitio de siempre. Alegre, radiante, llena de vida, y con esa sonrisa que me había conquistado desde el momento en que la vi por primera vez. Es por eso que la recibía con un beso, de alguna manera quería decirle que la había extrañado a lo largo del día.
¡Demonios! ¡Realmente me costaba expresarme!

*****
Sakura:

Los besos de Byakuya eran una mezcla de emociones.

Al comienzo era dulce, y me besaba delicadamente en los labios, y a la vez con pasión, pero a medida que seguíamos unidos y nuestras lenguas comenzaban a jugar entre ellas, aumentaba la fuerza.

Me abrazaba y me atraía cada vez más a su cuerpo, haciéndome sentir su muy bien formada musculatura (que sí, aún se sentía con toda esa ropa que llevaba). Lamentablemente (¿o sería afortunadamente?) con eso provocaba que algo en mi interior comenzara a hervir, haciéndome sentir muy excitada.

Hubo una vez en la que fue creo yo, mi peor momento (o el más vergonzoso).

Estábamos besándonos, y cuando me presionó contra él, y me levantó un poco para estar a la altura de sus labios (rayos, ese es el problema de ser diez centímetros más pequeña… *risas*) hizo que “esa parte sensible de las mujeres” rozara contra su masculinidad (que no es por nada, pero también sentí que se había emocionado con el beso) y me provocara algo que jamás había experimentado antes.

De pronto comencé a sentir un cosquilleo en medio de las piernas, seguido por una ola de placer que estremeció mi cuerpo. No sé si el se haya dado cuenta, pero siguió besándome, y eso empeoró las cosas.
Comencé a sentirme un poco mojada en esa zona de abajo, lo que hizo preocuparme; sin embargo, era algo que se sentía bien, no sé como explicarlo, pero me sentía relajada en cierta manera.
Mi corazón palpitaba fuerte, mientras él me acercaba mucho más a su pecho, al punto de que ya no había distancia entre nosotros, excepto la ropa que llevábamos puesta.

Sus manos comenzaron a recorrer mi espalda; mientras que sus labios ya no estaban en mi boca ahora, sino que estaban explorando mi cuello, haciéndome sentir olas de excitación y placer, a medida que succionaban mi piel, en un comienzo suavemente, y luego (por que creo que fui yo la que se lo pidió) con pequeñas mordidas (de lo que al día siguiente me arrepentiría, y me haría llevar una bufanda por una semana, hasta que se bajaran los moretones).

Finalmente, mi excitación no pudo más, y más y más fluidos inundaban aquella parte que tanto miedo me daba mencionar, hasta que un temblor general por todo mi cuerpo hizo que no pudiera resistirlo más, y separando mis labios con los de él, di un suspiro de placer.

******
Byakuya:

Siempre viví apegado a las reglas. Hasta el momento en el que había besado por primera vez a Sakura jamás me había atrevido a desobedecer en algo.

Y ahora, cada que la besaba, en cierta forma, parecía oír la voz del capitán Yamamoto diciendo:

“Sakura es el Sacramento de la Sociedad de Almas, y como tal, debe permanecer pura hasta el día de su muerte”

¡Maldición! ¡Como odiaba recordar eso!

Y aún sabiéndolo, lo hice. Aquel día besé por primera vez a Sakura, y desde entonces, nos hemos estado viendo a escondidas todos los días, besándonos apasionadamente y quedándonos juntos hasta casi la medianoche.

Un día pasó algo entre nosotros dos. Como todas las veces que nos veíamos, nos besamos por un largo rato, pero ese día hubo algo diferente.

Recuerdo haberla presionado mucho contra mí, lo cual hizo que sintiera sus redondos y firmes pechos contra el mío, y mucho más cuando la levanté para poner su rostro a mi altura y rozó mi masculinidad. Eso me excitó demasiado, e hizo que mi miembro se pusiera rígido, deseándola cada vez más y más.

No puedo mentir, no era la primera vez que hacía el amor. Es casi una obligación “secreta” el que un joven de la aristocracia comience su despertar sexual con una mujer especialmente pagada para ello.

Pero no es amor. Los aristócratas no se permiten amar con pasión ni locura. Hasta para eso hay reglas sobreentendidas que te limitan. Matrimonios arreglados, amantes pagadas, poses estúpidas y una vida llena de máscaras son lo que representaba a mi mundo. Así que mi primera experiencia sexual (y algunas otras venideras, que solamente fueron para satisfacerme) fue sin amor, solo sexo desabrido y podría llamarse “obligado”.

Esa vez fue diferente. Amaba a Sakura, y la había deseado desde la primera vez que nos besamos.

Sé que muchos piensan que los hombres solo nos llevamos por el puro y simple deseo carnal, y que cuando vemos a una mujer, solo deseamos tomarla y listo, sin importar mucho si uno la ama o no, que solo es para satisfacer nuestra urgencia y ya, pero no es así.
La razón por la que quería hacerla mía era porque no encontraba otra manera de demostrarle que la amaba tanto o más de lo que ella me amaba a mí (y bueno, también porque me atraía mucho físicamente… en especial me gustaba su cintura delgada, largas piernas y caderas anchas… *risas*)

Comencé a besar su cuello suavemente, tenía miedo que se sintiera incómoda o asustada, y más fue mi sorpresa cuando la oí decirme al oído “más fuerte”. No conocía ese lado salvaje de mi Sakura, pero definitivamente me excitó mucho oírlo de sus labios, y su suave voz no pasó desapercibida por mi miembro, que se puso más erecto aún, deseando tenerla en ese preciso instante, poseerla, y hacerla mía de una vez por todas.

Me dejé llevar por el instinto más que por la razón. Mis manos comenzaron a recorrer su espalda hasta bajar a sus nalgas, y pude notar por sus suaves gemidos que a ella no le incomodó esto, y que al contrario, comenzaba a ponerse más caliente. Seguí mi recorrido por otras partes, sus pechos, su cintura, sus brazos… hasta que llegué a una parte “especial”
Comencé a acariciarla sobre la ropa, frotando mis dedos contra su parte más sensible, a lo cual ella respondía con más gemiditos que me volvían loco y que hacían que mi miembro palpitara y se pusiera cada vez más erecto.
Ella tampoco demoró en devolverme placer colocando una mano sobre mi miembro y masajeándolo, aunque de una forma rudimentaria al comienzo (y era de esperarse, puesto que ella nunca había hecho el amor con nadie, y lo sé no solo porque era mi deber saberlo como capitán, sino porque ella me lo dijo) poco a poco comenzó a masajearlo con más destreza (risas) hasta que me provocara soltar algunos gemidos junto con ella.

*****
Sakura:

Me asusté por un momento. Estábamos yendo muy lejos con nuestras caricias.

En mi mente (y era una de las pocas cosas que podía pensar, puesto que me estaba volviendo loca de tanto placer) pensaba que si seguíamos así, definitivamente ninguno de los dos podría parar y terminaríamos haciendo el amor, pero… yo era virgen, y era el Sacramento… (hasta ese entonces, yo no sabía de esa regla, esa estúpida regla…)

Amaba a Byakuya. Lo amaba más que a nada, aunque fuera mi primer amor, sentía que ya no podría amar a nadie más, puesto que él era el indicado para mí. Y quizás eso me hacía sentir segura si me entregaba a él, me hacía sentir que si lo hacía, de todas formas nos mantendríamos unidos para siempre.

Pero aún así, tenía miedo.
Había escuchado a otras chicas del rykoungai hablar acerca de la “primera vez”, y según ellas, dolía mucho, y hasta sangrabas, y eso me aterraba.

Me suponía que Byakuya lo había hecho con otras mujeres. Lo sabía porque siempre corrían los rumores de aquella “tradición” de los aristócratas con respecto al despertar sexual de los hombres, pero también suponía (o deseaba) que iba a ser gentil conmigo y no forzarme mucho la primera vez. Después de todo, él era un caballero en toda la medida de la palabra.

Si hay algo que debo reconocer de mi Byakuya es que es el típico aristócrata petulante, y a la vez no. Aunque sí muchas veces es altanero y despectivo, sabe cuando tratar bien a una mujer, y ser atento y gentil. Es la clase de hombre que toda mujer sueña, alguien que te cede el asiento, o te da la mano para bajar las escaleras, o te presta su abrigo cuando tienes frío. Quizás por eso se volvió tan popular entre las mujeres shinigami (detestaba eso…)

En fin… nuestras caricias se fueron haciendo cada vez más placenteras. Y mucho más cuando colocó su mano sobre mi “parte más sensible” y la comenzó a acariciar.

No pude hacer otra cosa que pegarme un poco más a él y apoyar mi cabeza contra su hombro y soltar un gemido profundo. Era la primera vez que alguien me tocaba allí, y tuve una mezcla de emociones, entre sorpresa, cohibición y placer: puro e intenso placer que inundaba mis sentidos.

Realmente, no tenía la menor idea de lo que YO debía hacer después de eso, así que lo único que se me ocurrió fue masajear su miembro, pero como dije antes, ¡no sabía cómo! Creo que si él no comenzaba a soltar gemidos tan intensos como los míos, me hubiese sentido culpable, pero lo hizo, y juntos comenzamos a excitarnos más y más, hasta que mi mente y mi razón no dieron más y se quebraron ante el deseo de hacer el amor con mi Byakuya.

Instintivamente, guié la mano de Byakuya hasta el comienzo de la parte de arriba de mis vestiduras y metiéndola dentro de mi ropa, la coloqué sobre uno de mis pechos desnudos. Él comenzó a acariciarme, primero en círculos, y luego apretando despacio mis pezones, lo cual me volvió loca por completo.
Poco a poco comenzó a bajar su mano, hasta llegar al inicio de mi pantalón, donde se detuvo.

******
Byakuya:

Por un momento me detuve. Aunque ambos ya estábamos lo suficientemente excitados como para continuar, y ella prácticamente me estaba diciendo que estaba lista, pero nuevamente esa voz en mi interior, recordando a Yamamoto, hizo que me detuviera.

“Sakura es el Sacramento de la Sociedad de Almas, y como tal, debe permanecer pura hasta el día de su muerte, es su deber como Capitanes de los 13 escuadrones el proteger su estado y su integridad”

Era virgen, Sakura era virgen, y debería permanecer así, e hice el juramento ante todos de protegerla.

No podía hacerlo. Yo sabía de aquella maldita regla, y ella no. ¿Cómo podría ocultárselo? ¿Cómo pudieron ocultárselo los demás? ¿Acaso no creyeron que ella algún día iba a tener la necesidad de amar, de ser amada? (mi conciencia y mi egoísmo no pudieron contenerse más) ¿Acaso no puedo amarla y tenerla solo para mí?

Dejé de acariciar sus pechos, y la besé. La besé apasionadamente. Nuestras lenguas se juntaron y jugaron simulando una de las tantas luchas que tuvimos para practicar nuestros shikai. Sus labios, ardientes de deseo, incitaban más a los míos, y nuevamente estuve a punto de descontrolarme, y tomarla en ese mismo instante, pero me detuve.

- ¿Sucede algo, Byakuya? – me preguntó inocentemente Sakura
- No, lo que pasa es que… - respondí un poco nervioso
- Entiendo, y sé por que te detuviste… - me dijo ella agachando la cabeza – Es por que soy virgen, ¿no es verdad?
- ¡No! No es eso… - le respondí titubeante – Soy yo – fue lo único que pude decir, colocando mis manos sobre sus mejillas y acercándome a ella – Sakura, ¿Estás segura de que quieres hacer esto?
- Byakuya… - respondió mirándome directamente a los ojos – estoy segura.

Nunca antes había oído palabras tan tajantes y decididas, pero a la vez dulces y temerosas.
Durante toda mi vida había estado acostumbrado a recibir palabras lisonjeras, o llenas de miedo, sino por respeto. Viví rodeado de sirvientes, a quienes raramente veía el rostro, debido a que siempre me reverenciaban; pero ahora la veía a ella, a mi Sakura, con esos bellos ojos oscuros y brillantes, diciéndome que está lista para ser mía…

Así que mandé al demonio todos aquellos juramentos que había hecho. Sakura iba a ser mía, y solo mía, y no me importaba si tenía que luchar contra todo lo que conllevaba eso, pero quería que la mujer a la que amaba permaneciera a mi lado para siempre.

La besé. Pero no fue un beso de deseo ni de pasión, mas un beso de felicidad. Ambos estábamos listos para entregarnos el uno al otro y eso era suficiente para mí.

Mis manos comenzaron acariciando sus hombros, y bajando por el escote de su uniforme, hasta llegar nuevamente a sus pechos, mientras que ella paradójicamente hacía lo mismo con el mío. Nos seguíamos besando y explorando nuestros torsos desnudos ahora, cuando pasó algo que creo que evitó lo que supuestamente iba a ser inevitable en ese momento: Alguien se acercaba al depósito.

Era uno de mis subordinados. Ahora recordaba que ese día era día de limpieza y él era el designado para ello; y para colmo de males, se le adjuntaba una reputación de “chismoso” (risas)

******
Sakura:

Interrumpimos nuestro beso porque oímos pasos que se acercaban hacia donde estábamos. Luego sabría que era uno de los subordinados de Byakuya que iba a limpiar el lugar.

Rápidamente, nos colocamos la parte superior de nuestros trajes, y Byakuya, sujetándome por la cintura, me llevó lejos de allí (si, no puedo negar que es un maestro del shunpo… para todo… *risas*)

Rayos, ese fue el inicio de muchas veces que intentamos hacer el amor, pero fuimos interrumpidos por “tantos”… (Más risas) Sin embargo, creo que tanta espera, al final, fue bien recompensada…

next! la explicación! :eek:!
Recuerdo: Un Sacramento para proteger (Versión Ukitake)


Habían encontrado a Sakura en uno de los sectores más pobres del rykoungai: el sector 70.
Hasta ese entonces no tenía la más mínima idea de su existencia, pero el día que la conocí, mi vida cambió completamente (bueno, no tanto, pero podría decirse que fue más feliz)

La primera vez que la vi me pareció una chiquilla común y corriente. Cabello largo, castaño, al igual que sus ojos, muy delgada y un poco pequeña, con un cuerpo que no parecía frágil, pero que a la vez mostraba signos de estar desgastado (y más creo, por la zona donde vivía).

Era como una especie de “leyenda”, sino “tradición”, que cada 700 años, apareciera un Shinigami especialmente poderoso, con un reiatsu tan grande, que sirviera de una especie de “apoyo espiritual” a la Sociedad de Almas.

Una labor sin duda peligrosa, ya que en caso de cualquier desestabilización de energía espirtual, “El Sacramento” (que era como llamaban a este shinigami) tendría que dar hasta la vida, si era necesario, para restablecer el orden.

Pero en este periodo, al Centro de Investigación le estaba costando encontrarlo.

Urahara había estado por años, buscando a aquella persona que tuviera esas cualidades, más que nada entre los miembros de la nobleza, puesto que los últimos cuatro Sacramentos, habían nacido de cunas nobles, era lógico pensar que el quinto lo sería (Durante mucho tiempo, se pensó que era Byakuya)

Paradójicamente, el día que finalmente se registró una cantidad desmesurada de reiatsu, no provenía de ningún lugar del sereitei, sino del ryukongai, y no de ningún noble propiamente entrenado por años, sino de una jovencita de apenas 18 años, llamada Sakura (tan solo siete años menor que el joven Byakuya)

Sakura fue traída al Sereitei (corte de espíritus puros) e inmediatamente ingresada a la “escuela de shinigamis” donde aparentemente, no demostró ni una décima parte de los supuestamente “grandes poderes” que debía poseer. Muchos vacilaron; si ella era el Sacramento, entonces, ¿por qué no lo demostraba?

No fue sino hasta un trágico incidente que Sakura se volvió una shinigami poderosa, y años más tarde, al graduarse con honores de la Escuela de Artes espirituales, fue designada a un escuadrón, siendo el mío el elegido.

Hasta este punto, ella no sabía quién era realmente.

Antes de que ingresara a mi escuadrón, Yamamoto sama habló con ella, delante de los 13 capitanes, sus respectivos tenientes, y las cuatro casas nobles (quienes la miraban con desprecio, por ser una “pueblerina” y no una noble, quien sea un Sacramento).

Sakura no lo tomó ni bien, ni mal. Si hay algo que adoro de ella es su carácter feliz, radiante e hiperactivo, que la hace sonreír a todo, incluso si son problemas duros de enfrentar.

“Una sonrisa no cuesta nada, da felicidad y es divertida”, solía decir ella, cada vez que se encontraba en apuros, o que simplemente intentaba animarme el día (especialmente cuando me encontraba en cama, debilitado por mi enfermedad). Ay… Sakura… realmente con su sonrisa logró conquistar a quien ella quisiera… inclusive domar al indomable Zaraki Kempachi…

Ella lucía feliz, a pesar del cambio radical que tuvo en su vida.
Tampoco pareció importarle el hecho que desde entró en el Sereitei debía añadirle un apellido a su nombre, y hasta me pidió que yo le diera uno.

- “Mei” – le dije – te llamarás Sakura Mei desde ahora.
- ¡Me gusta! – respondió ella con brillo en los ojos – ¡Gracias Ukitake Kun! – dijo mientras me abrazaba (o mejor dicho, se colgaba de mi cuello como una niña pequeña) y luego se iba saltando por todos lados, diciendo (o gritando, mejor dicho *risas*) su nuevo nombre.

Sé que muy por dentro sufría, y que extrañaba a todos sus amigos y “familiares” en el ryukongai, pero que ahora era diferente, y debía portarse como tal.

Como capitán del 13avo escuadrón, era mi deber no solo de protegerla, sino el de mantenerla en un ambiente estable, y podría decirse, “feliz”, y darle algo muy parecido a una “familia” conmigo, mi teniente, y mis subordinados, quienes harían por vez, de “hermanos y hermanas”, pero Sakura siempre seguía llamándome “Ukitake Kun” a pesar que le decía que me llamara solo por mi nombre, o me tratara de “chan”

“No, me gusta como suena tu nombre con el ‘Kun’” decía ella y me sonreía con esa sonrisa cálida que roba el corazón a cualquiera.

Jamás me enamoré de Sakura. Aunque sí la amaba, pero a mi manera. Quizás la veía como una pequeña hermana a la que debía proteger.

El día que Yamamoto nos llamó a los 13 capitanes a una reunión especial y secreta, fue decisivo en la vida de Sakura; no solo porque desde ese momento se le iba a privar de uno de los derechos más importantes que uno tiene, sino porque se la iba a “condenar” a una vida patética, al servicio solamente del Sereitei.

“Sakura Mei es el Sacramento de la Sociedad de Almas, y como tal, debe permanecer pura hasta el día de su muerte” – dijo tajantemente Yamamoto Sama, mientras golpeaba el piso con su bastón de madera – “es su deber como Capitanes de los 13 escuadrones el proteger su estado y su integridad, y mantener en secreto este pacto que declaro se realice en este mismo momento. Nadie, absolutamente nadie en la Sociedad de Almas debe saber de este acuerdo, y mucho menos la propia Sakura, para evitar que siga revelándose como lo ha estado haciendo hasta ahora. No quiero que vuelva a escaparse del Sereitei y ahora sí, la perdamos para siempre, esa niña es demasiado importante para nosotros como para dejarla ir tan fácilmente”

Todos juramos en silencio. Nadie se atrevía a refutar al líder de los 13 escuadrones. Ni siquiera el gran Byakuya Kuchiki, a quien pareció desconcertarle la noticia, puesto que la expresión de sus ojos cambió repentinamente, de fría y apática, a confusa y sorprendida.

Pasaría mucho tiempo para que me enterase que Sakura y Byakuya eran amantes.
:eek: otrA entradA largA a mi blogA! ... LOL xDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
  • Angelotis
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Angelotis
  • Vintage
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Vintage
  • KikyA
  • David
  • David
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Sayuri
  • Angelique Rin
  • Natsumi
  • Natsumi
  • Shetza
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Fercho
  • Angelique Rin
  • Angelique Rin
  • Haruhi
  • Angelique Rin
  • Dark
  • Angelique Rin
  • FIRE_DRAGON
  • Angelique Rin
  • IceTears
  • IceTears
  • Vintage
  • Natsumi
Necesitas tener sesión iniciada para dejar un comentario