3 últimos días

Publicado por Kir en el blog Kir, Le cardinal. Vistas: 45

Que abandonado tengo este blog. Quizás debería tomarlo más en serio y escribir un poco más. Lo sé, no he escrito algo decente desde la semana pasada. Las cosas que me han ocurrido aún no logro asimilarlas bien como para escribirlas con seguridad.

El día Domingo fue un día infructífero, tenía que acerruchar un mueble pero me entró fiebre por lo que tuve que permanecer acostado, me sentía débil y es obvio que aquello que me sucedía era el resultado de mi condición sicológica. Por lo que al otro día me Levante no tan temprano y fuí al médico acompañado por mi madre. Huelga decir que yo sufro de sinusitis crónica desde hace más de 3 años y mi idea era que el doctor me diera una solución definitiva, además me sentía enfermo.

Mi madre me presionaba para que yo le exigiera al facultado una solución definitiva y me retaba por cosas que no eran ciertas. Al llegar habían 3 pacientes esperando por lo que me entretuve un rato observando a Tom&Jerry. Transcurrido unos 10 minutos llegó mi turno, entre a aquella familiar habitación que ahora olía un tanto desagradable. Salude al doctor de mano y este me dijo
-Asiento joven,
¿Qué tiene este muchacho?
-Ah, los malos olores y las secreciones nasales persisten doctor. El periodo pos operatorio es muy largo pensé.
El médico me examino y me dijo que estaba bastante bien. Luego se sento y atisbó.
-No tengo más que recetarle clorofila.
En ese momento me sentí como una planta pronta a iniciar su fotosíntesis. -Actualmente estoy tomando Co-Trimoxazol y me hago lavados diarios con suero fisiológico, agregué.
-Bien, seguirás con tu rutina de medicamentos y con la clorofila nuetralizarás los posibles malos olores sentenció el doc.
El médico me paso la orden y yo me despedí amablemente. Una vez afuera lo primero que hice fue dirigirme junto a mi madre a la farmacia "Galénica" que estaba justo al frente de la calle. Pregunté por la clorofila que entre otras cosas, es un medicamento que se manda a pedir, según las necesidades del interesado. Haciendo el cáculo de las 90 cápsulas de 100 mg. el precio total superaba los 30 mil pesos. Mi madre hizo una expresión de desagrado ante el excesivo costo. Así que nos dirigimos a otro lugar. Llegamos a la farmacia "Reccius", el vendedor hizo el mismo cáculo y dijo
-Sería un total de $8500
Mucho mejor me dije a mi mismo. Es increíble encontrar estas diferencias de precios. Mi mamá abono una parte y el vendedor me dijo que fuera a retirar mañana (Martes) el medicamento.

De regreso a casa me despedí en Matucana de mi madre que estaba de turno. ¡Que triste es la vida cuando uno sabe que en casa nadie te espera!

En casa ya, tome once y luego fuí a saludar a Diego. Estuvimos conversando un buen rato, me contó que quería instalar Windows 2000 en su computador pero no estaba muy seguro de hacerlo, así que le regalé Linux. Al rato paso "Jenny" por el pasaje, antiguamente la mujer del grupo. Iba a casa de Pablo pero este justo no se encontraba así que la joven no tardo en regresar y al pasar por el frente de nosotros Diego la llamo. ¡No sé porque pero a mí me desconoció! Al saludarme me dijo
-Hola, Jenny. Sólo le falto decir "encantada". Okay no.
Saludo a Diego y este le dijo
-¡Pero si es el Sebastián!
-Ah, es que no lo había reconocido, constesto alegremente Jenny.

Ahí estuvimos sentados los 3 conversando acerca de la vida. Ella contaba sus experiencias en los últimos "carretes". Tanto tiempo sin ir yo a uno.
-Creo que ese interés quedo atrás, señale cuando ella me pregunto si había ido a uno.
Ellos rieron como dos adultos que acaban de escuchar palabras agrandadas de la boca de un pibe.
-¡Es cierto! insistí.
Al rato llegó el Jacinto, padre de mi estimado amigo Diego, y el tema se desvío a "molestemos a Jenny".
-Papá, te presento a Jenny, polola de Pablo, exclamó mi agraciado amigo.
-¿Así que eres la polola del Pablo? pregunto Jacinto.
Ella, riendo vergonzosamente dijo que no.
-¡No tienes porque negarlo, ahora mismo venías a buscarlo para invitarlo a salir mañana 14 de Febrero!, fue mi grandiosa contribución.
Reímos.
Al rato apareció un hombrecillo de cabeza rapada: Fabián, hermano menor de Diego.
Diego ostento de su hermano de 14 y se lo recomendó amorosamente a Jenny tras presentarselo.
-Vamos a comprar Seba.
-Ok
Y los dejamos solos. Me causaba gracia verlos de lejos a los dos taparse la boca sin saber que decir en un gesto vergonzoso.
A todo esto ya se hacía tarde y yo tenía ganas de conversar con cierta persona por msn u,u. Así que le dije a Diego que fueramos a dejar a Jenny a su casa. Así lo hicimos, no sin antes ofrecer un cómico espectaculo amoroso entre el hermano de Diego y Jenny, ese Diego.. es un chiflado cuando su novia no está presente.

Al siguiente día tenía hora con el Maxilofacial. Se me hizo algo tarde por lo que llegué un poco atrasado. Hablé con la persona encargada de recepcionar las fichas y me explicó que la doctora está de vacaciones y se les avisó a todos los pacientes que tenían hora con ella por teléfono a sus casas para así evitar lo que a mí ahora me estaba ocurriendo. El detalle fue que a mí nunca me pidieron mi número telefónico cuando pedí la hora. ¡Pésima la atención! Deje una hora pedida para el Jueves con otro médico. Ya era mediodía así que almorzé y me dispuse para irme a casa pero un pensamiento vino a mi mente. Los remedios, debo ir a retirarlos pasado las 18 hrs. y son las 14 hrs. Era demasiado tiempo para esperar sin saber a donde ir a dar vueltas pero a la vez era muy poco tiempo como para volver a casa y darme el lujo de gastar dos pasajes de micro nuevamente. En fin, regresé. Aproveché de ordenar mi habitación y luego salí. A todo esto andaba algo corto de dinero por lo que tuve que pasar a un cajero a sacar algo de dinero para pagar la diferencia que faltaba. Siempre alerta por si había alguien a mi acecho, dispuesto a alguna acción malintencionada. Desde que fuí asaltado en primero medio me acostumbre a caminar por lugares centros de Santiago con extremada precausión, casi listo como para esquivar algún golpe, correr o golpear a algún supuesto agresor en mi defensa. Continué y llegué al lugar, el vendedor me paso de inmediato el frasco lleno de capsulas para tres meses, cancelé y me fuí olvidado algo muy importante que me había pedido mi madre: pedir que me timbren la boleta. Creo que a ella le devuelven algo del dinero por eso. En fin. Fuí a darme una vuelta por toda la estación central con un vago pensamiento en la cabeza. Ya.. mejor regreso a casa y me dejo de soñar.

Anoche volví a juntarme con Diego, estamos planeando un proyecto que aún debo analizar muy bien.

Saludos.
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  • Ariseru
  • Kir
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