10 es más que 10.

Publicado por Chokolatita en el blog ♫ Harder Better Faster Stronger. Vistas: 59

Sus ojos húmedos de tristeza me miraban suplicantes, mientras yo aguantaba el dolor que me causaba el nudo en la garganta. La debil luz de los faroles que iluminaban la carretera y el pelo castaño que caía en mi rostro, ocultaban aquellas lágrimas que sin éxito trataba de ahogar. Ambos lo sabíamos, sería el último viaje que compartiríamos, la última vez que descansaría en sus brazos sintiendo su tibio cuerpo abrazar el mío. Nuestros labios querían despedirse y aquellos besos sabían a desesperación e impotencia. Me hacían recordar esos momentos fugaces que vivímos en la playa, la sal que bañaba nuestros labios, me llevaba a los días en que saltabamos las olas sin pensar en un final, no importaba lo que nos rodeaba, era él y yo, yo y él, nuestro pequeño mundo construido en tan sólo diez días.
Mi corazón latía, cada metro recorrido me acercaba más a esa instancia que quería evadir con todas mis fuerzas. Los edificios quedaban atrás, los recuerdos volaban en mi mente, así como el auto nos dirigía al Aeropuerto.

La felicidad era una simple actuación para hacerlo menos doloroso, ¿nos volverémos a ver?, sí, ¿me lo prometes?, te lo juro. Palabras desesperadas, agonizantes. Apoyé mi cara en su hombro y olvidé a la gente que pasaba, dejé atrás a mi madre que esperaba con calma en una banca, mis ojos se cerraron y nos quisimos por última vez, sin hablar, prometimos amarnos siempre, le regalé una parte de mi, y yo me quedé con una parte de él.

De pronto volví a la realidad, los altavoces ya habían anunciado el vuelo. Lo miré y con esfuerzo me obsequió una pequeña sonrisa, pero ambos lo sabíamos, la felicidad se había extinguido.

Te amo, yo también, no me olvides, ni tu a mi. LLoré y sentí sus lagrímas rodar en mis mejillas. Lo tuve por última vez, su mano fría soltó la mía y se marchó sin mirar atrás. Yo me quedé allí sin poder hacer nada, no lo creía, ¿nos merecíamos eso?. Respiré y con valor miré ese pasillo, mi corazón se iba lejos y el suyo se quedaba aquí, conmigo. Mi sonrisa murió.

El regreso fué una agonía y los días que pasaron también. Cada rincón era una imágen, recuerdos de los días más felices de mi vida, sus brazos abiertos dispuestos a abrazarme, esa sonrisa que jamás se borró mientras estuvimos juntos, cada lugar era una historia.

No sé lo que sucederá más adelante, quizás el destino no es tan cruel. Por mientras trataré de seguir, vacía, muerta, hasta que mis labios vuelvan a sentir los suyos, en el instante que pueda cerrar mis ojos y dormir en paz a su lado, cuando sólo seamos los dos corriendo por la arena tomados de la mano, sin miedo, sin pensar, sin tener conciencia de lo demás. Solos tú y yo.


~Fin~
:eek:
  • D'artagnan
  • Pauly Hajiwara
  • veta
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