¿Qué me pasa ahora?

Publicado por Rwida Raud en el blog Intradiégesis. Vistas: 42

Tú, ¡Apártate de mi! Deja de acariciar mi pecho inflado de
males con tus manos huesudas y demoníacas. De infestar
el ambiente con tu asqueroza presencia. Deja de rozar mi
mente, de cortarme con tus palabras filosas.

Oh gran Iah, ¡sálvame! Que no te comueva su rostro hecho
de poesía, ni su cuerpo hecho de mieles para deleite de las
hembras. Mira, mira bien adentro lo que hiciste: ¡una figura
de barro! Tan sólo tiene maldiciones demoníacas en su cuerpo.

Me ha devorado hasta la última fibra de la cordura, me eleva
día a día a un estado de embriaguez mental, oscura como la
noche misma. Me ha transformado en una pequeña gacela.

Pero, ¡Ay de mi, gran Señor! Quiero ser el ave que cruza los
cielos infinitos para enterrarle mis garras en su carne, que en
verdad es putrefacta, y cegarlo con el pico. ¡Dáme esa fuerza,
mi Dios! No te comuevas ahora que es tarde.

¿Qué es esto que llevo clavado en mi pecho como una cruz?
¿Pasión demoníaca?, ¿Desesperación?, ¿Ansias? Pero si fuera
así, ¿De qué son estas pasiones? ¿De dónde vienen? ¿Cómo
es posible que este horror me hiciera suya sin darme cuenta?

Demonio, deja de revolcarte contra mi pecho y apretar tu
puño en mi garganta. ¿Qué hice para que me atormentes
de esta manera tan cruda?

La silueta de Azrael está en mis espaldas, ¿Acaso vino a
ponerle un fin a mi tormento? ¿O a burlarse del sufrimiento
humano, tan impuro?

Gran Iah, ¿eres tú el que exprimes mi corazón y me atormenta?
¿Eres tú el que mancha mi pureza?

¡Oh gran Iah, Dios, Yahvé, Jehová, Jesús, Zeus, Júpiter, Ra,
Siddartha (Buda), Alá, Mahoma, Atum, quienquiera que esté
allá arriba, tengan piedad de esta paria!
  • Pecker
  • Rwida Raud
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