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  1. Mi abuelito...

    (Nota:
    dedico este capitulo entero a mí abuelito, que en paz descanse, Te extrañamos!!... Siempre nos acordamos de ti desde hace ocho años que ya no esta con nosotros, siempre estaras en nuestro corazón!.
    Te queremos!!
    Luis "Tito" Haro Leeb (1918-2001) Q.E.P.D)

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    Mientras dormía, mi cabeza estaba concentrada en un sueño que se distorsionaba, y en ese sueño estaba en la casa de mis abuelitos, nada más que yo era la que observaba estaba parada en la puerta del comedor que era enorme, muy ancha, estaban comiendo toda mi familia, como siempre lo hacíamos en una festividad, era un ambiente tranquilo y pacifico, todos hablaban, reían de lo que contaba mi tío Luis; él era alto, de pelo grisáceo, con bigote del mismo color de su pelo, y barrigón, él tenia la vos ronca, que se notaba fácilmente que antes cuando era más joven fumaba mucho y pausada, de edad madura, unos 60 años, de carácter directo y tranquilo. Luego se oía hablar a una vos totalmente conocible a lo lejos, era la de mi abuelo, más bien, de mi padre postizo, como yo un día lo llegué a catalogar, era su vos ronca pero suave cual seda al rozarla con los dedos, al mismo tiempo su vos que hacia que hasta el más debilucho lo escuchará, en fin era mi abuelito, el más querido, que cuando él hablaba todos a su alrededor le ponían atención, y se escuchaba un silencio, y solo se escuchaba la vos de él; era alto, muy delgado de piel muy blanca, casi no tenia pelo, pero se le notaba en su blanca cabeza unos cabellos de color blanco casi transparente muy bien peinados, sus ojos eran peculiarmente pequeños, eran de color negro, muy brillantes, su nariz era de color rosa pálido y de tamaño pequeña, igual que sus labios, de color rojo pálido, siempre estaba vestido de chaleco tejido color café obscuro, con una camisa de manga larga blanca, zapatos de color café obscuro o negros igual que su pantalón de vestir. Siempre era conocido con su apodo “Tito.

    De repente divise a mi mamá sirviendo la comida a una pequeña niña como de unos cuatro o cinco años, casi calva pero se le notaba a penas unos cuantos cabellos de color negro, y diciéndole –Ten, Ariadna, anda come— ¿Que?, dijo Ariadna entonces este sueño es un recuerdo y la niña que esta allí soy... yo –Al decir esto me empiezan a salir unas cuantas lagrimas; luego voltee a ver a mi abuelito y atónita por lo que estaba pasando unos segundos es que el me estaba sonriendo, no a la niña, si no a ¡mí!, veo que articulan sus labios una frase que alcanzo a ver –No te preocupes, yo estoy bien, acuérdate que un día te dije que iba a acompañar a las estrellas, y ahorita estoy arreglándolas, ve con Esteban, y apoya a tú mamá y a tú abue—
    --¡¡Tito!! Espera... no me digas, que... no... Por favor—Yo ya estaba llorando a esta altura, mientras que sentía que me despertaban unos labios fríos en mi frente
    --¡Ariadna!, no llores, ya llegamos—Me lo decía dulcemente y cerca del oído
    Abro los ojos lentamente y sentía como me dolían mis ojos y me pesaban, tal vez llore mientras dormía
    --Hola... ¡ya llegamos!—me enderezo y veo por la ventanilla el titulo de “Aerolineas Mexicana de aviación”, luego veo que ya estaba el crepúsculo, se veía un cielo café amarillento,los taxis de México estacionados a las afueras de esta para transportar a los turistas que llegan de otras partes del mundo. Veía a Esteban asomándose por la ventanilla y notaba a leguas que estaba... ¿nervioso?, pensarlo me daba un poco de risa.

    Esteban agarró mi maleta y la suya y me cedo el paso, empezamos a caminar pero tenía entumidas mis piernas así que caminaba lento, él al percatarse de eso me rodea con su mano libre mi cintura y empieza a caminar a mi paso. Bajamos del avión y nos dirigíamos a un taxi, y estaba pensando en la dirección ya que se me estaba olvidando, mientras recordaba, veía a Esteban alzar la mano como si viviera aquí, así que el primer taxi que vio a Esteban, se acerco hacia nosotros luego el chofer se bajó para tomar nuestras maletas y meterlas en la cajuela, y Esteban me abrió la puerta a lo que él después de mí, se metió

    --Buenas tardes, a la colonia San Ángel, por favor—Se lo decía mientras sacaba un papel pequeño arrugado que había escrito la dirección, acto seguido le entregaba el papel al chofer--Mm... Ha esta dirección por favor—
    --Claro que sí—Me lo decía mientras agarraba este y lo veía
    --Honey... ¿what just happened?—Me decía al ver que no entendía nada Esteban de lo que pasaba
    --I’m just telling the address—
    --Ah… OK—
    --¿Disculpe señorita usted de donde es?—me lo pregunta al percatarse de que anteriormente estaba hablando en ingles.--
    --Soy de aquí—Se lo digo con una sonrisa
    --¡Ha!... ya veo—
    --jeje...

    Llegamos a mi casa, y noto que no ha cambiado nada, seguía de ese color blanco que tanto me gustaba, de repente me empezó a entrar nostalgia y fui directo a tocar el timbre, oigo que abren la puerta y luego empiezo a llorar y abrazar a mi mamá que tenia una cara muy triste
    --Ma! Ya estoy aquí... ¿como esta él?—Le había dicho como sí yo no supiera nada
    --Esta arriba... en su cuarto—Me dice para luego voltear a ver Esteban y luego hacia mi
    --Mama Él es Esteban, Esteban she’s my mother—
    --¡HI! Nice to meet you!—Mientras Esteban le tiende la mano
    --¡HI! Nice to meet you too—Hace lo mismo mi mamá y se me queda viendo
    --Luego te explico, quiero ver a mi abuelito—Se lo decía para luego incorporarme adentro de la casa dejando a mi mamá con mi novio atrás—.

    Llego en frente de su cuarto y empiezo a llorar
    --A quien miento, yo se la verdad—Me lo decía para mis adentros, mientras que me armaba de valor, y entraba a su cuarto
    Entro y me encuentro con él, allí acostado con los ojos cerrados, parecía un ángel, al verlo empiezo a llorar descontroladamente mientras que me acerco a su cama y le agarro su mano la sostengo firmemente y noto que estaba todavía tibia, o sea que no tenia mucho que se había... muerto, al pensar en esta palabra siento una brisa que me estremece y volteo y veo algo que me quedo sorprendida, vi a mi abuelito sonriéndome y yéndose por la ventana
    --Abue...—Antes de terminar la palabra veo como se desvanece y se va y oigo una vos que dice –Siempre voy a estar con ustedes—Al oír estas palabras me estremezco y volteo a ver a mi abuelito, le doy un ultimo beso
    --Siempre te recordaremos—Se lo digo después de besarle la frente y lo tapo con su sabana la cara, y bajo la escalera triste, veo que están hablando Esteban con mi mamá, me ven que bajo y Esteban se percata y va corriendo a abrazarme fuertemente
    --Lo siento muchísimo—
    --Sí—
    --Ariadna, ven acá—era una señora, de pelo gris, con algunos cabellos de color negro y blanco, piel muy blanca, de estatura mediana, de porte elegante, y muy propio. Me decía mi abuelita, con los brazos extendidos voy hacia ella y las dos empezamos a llorar, después nos soltamos y nos fuimos a sentar en el sillón y ahora sí a aclarar las cosas sobre Esteban y yo...
  2. Una noticia... Vuelo a México


    Salude a Perla y me fui a mi alcoba, me puse mi pijama y espere a que Esteban llegara; Definitivamente hoy le iba a preguntar algo que rondaba por mi mente todo el día.

    --Ya me voy a dormir, hasta mañana—Me gritaba Perla desde las escaleras—
    --Sí esta bien, que descanses—me recosté y me puse a oír música, cuando de repente se oye un ruido sordo, abrí los ojos y divise una silueta reflejada por la luz de la luna.

    --Lo siento, ¿Te desperté?—Me decía con voz dulce y audible solo para mí, recargándose en la ventana
    --¡Eh!... no, estaba oyendo música—Se lo dije mientras que, me quitaba los audífonos

    Me acerco a donde estaba él y le doy un beso, nos separamos y nos quedamos viendo fijamente.

    La noche estaba muy callada, y obscura, solo teníamos de luz, la luna que estaba en su esplendor, enorme, totalmente clara; mientras escuchaba a Esteban, veía la enorme luna, que estaba justo enfrente de mi ventana y divagaba en mis pensamientos en la oscuridad y en mi acompañante

    --¿En que piensas?—Me decía interrumpiendo su historia y percatándose de mi ausencia—
    --¡Eh!... pensando en...—Se lo decía con un leve sonrojo y antes de terminar la frase, sentí sus labios fríos rozando contra lo míos, formando así en un tierno beso, que fue aumentando más y empezó a ser más apasionado y hasta que, por falta de aire, nos separamos y entonces nos dedicamos una tierna sonrisa

    Se quedó para acompañarme, toda la noche, y note que a la mañana siguiente ya no estaba, por que Perla me despertó, como siempre, para ir a la escuela. Me desperté y me percaté de que Esteban ya se había ido, así que me levanté y me fui a bañar.

    --Buenos días Perla—Se lo decía mientras que iba hacia el baño
    --¿Cómo dormiste?—Me decía poniéndose las calcetas
    --Bien...—Me introducía en la regadera y oí a Perla decirme algo, pero por el sonido del agua no la escuche muy bien—
    Nos preparamos para ir a desayunar y luego clases, cuando suena mi celular y Perla percatándose de eso, toca la puerta del baño, la abro y me entrega rápido el celular
    --Te esta sonando—
    --OK! Gracias...—Se lo digo con una sonrisa— ¿Bueno?...—Acto seguido, escucho la noticia que me estaban dando, y de repente me empiezan a salir unas cuantas lágrimas
    --¿Que pasó?—Me dice con cara de preocupación al ver mi reacción de la noticia
    --Me tengo que ir... a... México—Lo decía sin parar de llorar
    --¿Porque?—
    --Mi... Mi... Abuelo... esta muy grave... tengo que ir a verlo—
    --Hay Dios, claro... Te acompaño a la dirección para avisar ¿OK?—Me decía mientras me sobaba la espalda
    --Aja—

    En el camino estaba muy pensativa, Perla me acompañaba hacia la dirección, cuando nos encontramos a Luis
    --¡Mi amor!... iba a ir a tú dormitorio y...—Me volteó a verme— ¿Que tienes Ariadna?
    --Se enteró de algo... le acaban de llamar desde México, y va a tener que ir para allá—Le decía Perla al notar que no contestaba
    --Mm... Las acompaño—
    Acto seguido se nos unió. Fuimos a la dirección, yo solo entré, y Perla y Luis me esperaron afuera, cuando salí le dí la noticia que me iba a ausentar 2 semanas y que ahorita iba a hacer mis maletas
    --Nosotros nos vamos al salón, ¿OK?—Me decía Perla con tono de darme ánimos, y dándome unas palmaditas en mí antebrazo
    --¡Vale! Esta bien, ¿en donde esta Esteban?—
    --¿Quieres que lo llame?—Me lo decía Luis al sacar su celular
    --Sí, por favor—
    Lo llamó, y me dijo que me iba a ver en el dormitorio, así que me dirigí hacia allá, antes de abrirla se abre sola y me encuentro con Esteban, sin pensarlo dos veces lo abrazo fuertemente y empiezo a llorar, tratándome de calmar le cuento lo sucedido
    --Yo voy contigo—Me decía decidido
    --No... ¿Y la escuela?... no puedes faltar
    --Claro, por que yo quiero estar contigo
    --Pero...—
    --Pero nada, voy a ir contigo—
    Sin decir nada más me ayudó a empacar, y luego fuimos a su dormitorio para que él empaque igual sus cosas, antes no había entrado a su dormitorio, así que cuando entré, me gusto mucho, estaba igual que el de nostras, él dormía en el piso de arriba, a lo que me acordé después que él me había contado por que era, para que él saliera por la ventana sin despertar a Luis. Lo esperé en el sofá, que era de color verde oscuro aterciopelado, y cuando bajó se me quedo viendo
    --¿Tienes los boletos?—
    --Eh!... no, bueno ya los compré pero voy a ir a recogerlos ahora que vallamos.
    --Ah... OK—me beso y me pare para irnos

    Tomamos un taxi, y nos llevo al aeropuerto, en él trayecto, sentía una angustia, por saber como mi abuelo estaba, ya que era mi abuelito preferido, lo quería mucho como si fuera un padre para mí, por que como a mí me faltaba una figura paterna mi abuelo siempre ha estado allí, igual que mi abuelita, y no quería que se muriera.
    Llegamos al aeropuerto, Esteban le pagó, me abrió la puerta del taxi para que yo bajara, y luego yo una vez de pie, me abrazo, y beso la frente
    --Todo va a ir bien, ¡ya verás!—
    --Sí... Gracias—Me dejé abrazar por él
    Cinco minutos después, se oyó a lo lejos la voz de una señorita diciendo “Pasajeros del vuelo 754 con destino a México, por favor diríjanse a la terminal
    --Mi amor, es nuestro vuelo... vamos—Me decía recogiendo mi maleta y la de él
    --Sí...—
    Fuimos a que nos recibieran los boletos, y entramos al avión, nos sentamos en nuestros respectivos lugares y Esteban me dejó el de la ventanilla, nos sentamos y sentí su brazo rodeándome por mi espalda y juntándome contra su pecho, mientras que me besaba la cabeza, y empecé a tener sueño así que me acurruque en los brazos de Morfeo, y me quede profundamente dormida...
  3. El chico nuevo...

    Perla se me quedó viendo, sorprendida, de lo que acababa de presenciar, y yo solo para contestarle, le sonreí y levante mis hombros al mismo tiempo.

    --¿A poco que ya... ya andan ustedes dos?—
    --Se podría decir que sí—
    --¡Tú nunca me dijiste nada!—
    --¡Ey!, empezó todo este asunto... ayer--
    --¿¡Ayer!?—
    --Sí—
    --¡Woow!—Acto seguido se sienta en el sofá—Perdón me confundí, es que como él venia...—Se detuvo al pensar que yo no sabia nada al respecto
    --No te preocupes, él mismo me lo dijo, ya se que él viene todas las noches, ¡YO NI EN CUENTA!—Resalté esta ultima frase; Perla se percató, y se empezó a reír
    --Él me hizo prometer que no te dijera nada, dile eso a él, a mí no me reclames—
    --A bueno—



    Después de eso, pasaron los días, y se corrió por toda la escuela, la noticia de que Esteban y yo ya éramos novios, y pues Samantha creo que lo tomó... bien, por que después de eso se calmó y ya no me lanzaba miradas de furia ni de resentimiento, luego unos días después se divulgo que Samantha y Víctor ya eran novios. Y así fueron los días hasta que llego Navidad y año nuevo, la pasé muy bien a lado de Esteban, Perla y Luis. En año nuevo Esteban me presentó a sus papas, y me cayeron muy bien, su mamá era: de pelo rubio, ojos azules, piel blanca, delgada, y de estatura mediana; mientras que, su papá era: de pelo café oscuro, ojos negros, delgado, piel muy blanca, y alto, en eso entra un chavo un poco mayor que Carlos muy parecido a él, que después supe que era su hermano Enrique. Antes de que me los presentará
    --¿Tú crees que les agrade?—Le dije, con tono preocupado, pero esperando a que supiera a lo que me referiría
    --Jaja... sí, no te preocupes, yo les dije que eras humana, y que eras la persona que más me importaba, y lo entendieron

    Entramos a la escuela, después de las vacaciones, todavía hacia un poco de frío que yo me preguntaba ¿Cuando se iba a quitar el frío?, en fin, un día en el mes de Febrero, Perla y yo nos estábamos preparado para irnos a clases, cuando oigo que, tocan la puerta
    --¿Quien es?—Perla grita en dirección a la puerta
    --Somos Esteban y Luis. ¿Ya están listas?—Se oía esa vos, que la reconocía al instante
    --En un momento—Después se volteo hacia mí—Vienen por nosotras, apúrate—Se le formaba una sonrisa de oreja a oreja
    --Sí ya voy—

    Luego abrimos la puerta y ellos, llevaban el uniforme de diario con una bufanda de color negra con líneas doradas. Cada quien se fue con su respectiva pareja, los cuatro íbamos caminando y riéndonos, por las historias de Luis, en eso Esteban lo interrumpe
    --¿Quieren ir a desayunar?—
    --Sí vamos—Decía Perla, alegremente, mientras que yo asentí, Esteban me vio y me dedicó una sonrisa

    Fuimos a desayunar, y veo en mi reloj que eran las 7:55, y teníamos Química a primera hora, y la miss era muy estricta en cuanto a la puntualidad, así que nos apuramos y fuimos directo al salón. Ya en el salón, vemos que entran Samantha y Víctor agarrados de la mano, y platicando, se nos acercan, y no podía creerlo, nos habían saludado, les regresamos el saludo los cuatro, y nos quedamos viendo sorprendidos; Ya había comenzado la clase de Química, cuando en eso tocan la puerta
    --Adelante—Dice la miss sin quitar la vista del pizarrón, mientras que estaba escribiendo
    --Miss, ¿puede venir un momento?—Se lo decía la secretaria que estaba en la puerta—
    --Sí claro—Luego se dirigió a nosotros—Quiero que terminen estas formulas para ahorita—Señalando unas cuantas escritas en el pizarrón con plumón de color azul sin resolver.

    A los cinco minutos entra la miss con un chico nuevo.
    --Muchachos pongan atención, van a tener un alumno nuevo, por favor preséntate, con nombre completo—Nos lo decía para luego, dirigirse al chico nuevo
    --Mi nombre es Ricardo Grijalva, vengo del colegio “twilight institute”—Cuando dijo el nombre de su colegio se empezó a escuchar murmullos y yo me preguntaba por que tanto escándalo por esa escuela—Tengo 16 años—
    --Muy bien siéntate por favor en esa silla—Le decía señalando una que estaba atrás de mí—
    Cuando iba pasando por mí lugar, se me quedo viendo, a lo que yo le retuve la mirada y me sonroje, rápido bajé la mirada hacia mis libros, Esteban lo notó y le dedicó una mirada fulminante, después se sentó, y siguió la clase; Él era alto, de piel morena cobriza, de pelo negro oscuro, y ojos pequeños de color negro oscuros.

    Luego en la cafetería a la hora del receso
    --¿Porque hicieron tanto escándalo cuando él nuevo dijo el nombre de su escuela?—Se lo preguntaba a Esteban y Perla escuchó
    --Por que es una de las mejores aquí en Michigan—Me contestó Perla sin dejar hablar a Esteban
    --Y aparte, por su apellido—Lo decía Esteban, al interrumpir a Perla
    --¿Que tiene su apellido?—Lo decía confundida
    --¿Has escuchado de la corporación “Michigan united”?—Lo decía Perla esperando encontrar respuesta por parte mía
    --Mmm... No—
    --Es una corporación, de cosas legales que sirven en esta ciudad y el presidente es Harold Grijalva—Decía Perla orgullosa de haberle ganado a Esteban en responderle
    --¡Ah!—Sorprendida por tal afirmación—O sea que es como una institución de leyes, y normas que se imparten aquí
    --¡Exacto!—Decía Perla y Esteban al unísono—


    Siguieron las clases, y llegó la hora de Educación física, que se impartía después de clases, a las tres de la tarde, a los hombres les tocaba clases como Basketball, Football americano, y karate. A las mujeres era natación, voleyball y karate, y hoy tocaba voleyball y natación, y para los hombres les tocaba basketball y karate pero como el profesor de karate no había ido, Esteban prometió ir a verme a natación.

    Ya estaba preparándome para ir a natación, cuando oigo que entran a los vestidores
    --¡Mi amor!, ¿ya estas lista?—Me decía Esteban en el oído
    --Sí ya voy, que bueno que viniste—Se lo decía abrazándolo y acto seguido nos besamos, después de unos minutos nos separamos, y Esteban, se pone rígido, y me hace una señal de que guarde silencio
    --No es nada, sentí una presencia por aquí—
    --¿Puedes sentir a las personas?—
    --Sí, me guío por su esencia—
    --Hay algo más que puedes hacer—
    --Puedo hacer el hielo y detener el tiempo—Lo decía orgullosamente de lo que era
    --Parar el tiempo... ¡Wooww!... así que las historias de los vampiros que dicen que tienen poderes... es real—
    --Jaja, apúrate para que no llegues tarde a tú clase—Me lo decía, después de seguirle un beso—Te voy a estar viendo en las gradas
    --Sí—

    Ya tenia la clase natación, y todo me estaba saliendo muy bien, me sentía como pez en el agua; una vez terminada la clase, salgo de la alberca y saludo lo lejos a mi novio, cuando diviso a una persona que toda la clase se me quedaba viendo, y era Ricardo, me quedo viéndolo por un rato, cuando Perla, Laura y Elissa que eran compañeras de mi salón me estaban apurando; Laura y Elissa eran gemelas, y las dos eran altas de piel blanca, delgadas en lo único que diferenciaban era en el pelo Laura tenia el pelo de color rojizo claro que había heredado de su mamá, y Elissa era de pelo rubio casi dorado, que lo había heredado de una pariente lejana.
    --¿Quien es él?—Me preguntaba Elissa mientras se acomodaba su toalla alrededor de ella—
    --Es un compañero nuevo en Química y Literatura, se llama Ricardo—Se lo decía sin quitarle de vista Perla—
    --¿Y que ha dicho Esteban?—Me lo decía Laura, viendo también a Ricardo—
    --Pues imaginen como esta—Lo decía Perla, con una sonrisa, mientras que yo la fulmine con la mirada
    --Esta celoso, celoso, celoso—Decía Elissa en forma de canción y riéndose, y no se daba cuenta de que Esteban estaba detrás suyo—
    --¿Quien esta celoso?—
    --¡Hay!, Esteban me asustaste—Volteó espantada hacia donde venia esa voz, mientras que Perla y laura se empezaban a reír
    --¡Hola!—Lo saludaba, para poder cambiar el tema—
    --Bueno nos adelantamos, bye—Decía Perla, mientras empujaba a Laura y Elissa a los vestidores
    --Ya me voy a cambiar, ahorita vengo—
    --No espera, que estaba haciendo él aquí—Me preguntaba deteniéndome del brazo
    --Yo, no se—
    --OK, te espero ¿vale?—
    --Sí—

    Después de cinco minutos salgo ya arreglada, hacia donde estaba él
    --Ya vine, ¿que tal te pareció la clase?
    --Muy bien, sobre todo por que te vi—Me decía con una cara pícara
    --Ah!, pervertido—
    --Jaja, no yo no lo soy—

    Después de eso nos fuimos a mí dormitorio a dejar mi bolso y avisarle a Perla, que llegaría más tarde.
    Fuimos al pueblo, y a cenar a un restaurante, luego caminamos en el parque, y estuvimos riéndonos de todas las historias que nos acordábamos, ya se estaba haciendo de noche cuando llegamos al colegio, y caminamos despacio hasta mi dormitorio
    --¿Vas a venir esta noche?—
    --Sí, nada más que terminé de hacer un asunto y vengo ¿vale?—Me lo decía para luego darme un beso en la frente
    --Sí esta bien—
    --¡OK!—Me decía, y luego se fue yendo a dirección de su dormitorio—
  4. Confesión y beso...

    Solo por unos minutos nos estuvimos mirando, sin decir nada, solo se escuchaba el viento; No había estrellas ni luna, que presencien este momento tan silencioso, tan... romántico.
    Siento que me pone su mano fría sobre mi mejilla y luego la fue bajando, despacio hasta llegar a mi barbilla, yo sentía que me subía la sangre hasta mis mejillas, y solo se notó un color carmesí en ellas, él vio esto, y solo, salió de su boca una sonrisa, tan tierna, que me sonrojé más.
    No podía creer todas las emociones que tenía en estos momentos, de repente sentí como deseaba besar esos labios, sin que yo lo notara, estaba viendo esos labios de color rojo pálido, él se fue acercando más, hasta que nuestros labios se juntaron y así formaron un beso, que me supo, dulce y tierno; sus labios estaban fríos, pero aun así me gusto ese beso, él me agarró por la cintura fuertemente, y yo lo entrelace con mis brazos en su cuello correspondiéndole; solo por la falta de aire, nos soltamos, se le figuro una sonrisa igual que a mi, luego me estaba acariciando el pelo
    --¿Porque estas despierta a esta hora?—Me lo decía como si no pasara nada, alejándose un poco
    --Por que, no podía dormir, ¡si quieres me voy eh!—Lo decía sorprendida a la pregunta que me hizo
    --No, no te vallas, ¡diablos!, no quiero que te vallas... de mí
    --No me voy a ir—Yo a esta altura estaba toda sonrojada
    --Yo pensaba... que ya no me querrías volver a ver, después de lo de esta mañana
    --¡Claro que sí!... Sí es por ti... por que no podía dormir... Quería arreglar las cosas, y vine para ver, si estabas por acá... por que... yo...—No podía decirlo, por que tenia miedo, no se por que.
    --¿Porque?—Al decirme esto, se me acercó mucho, como anteriormente, causando que yo me sonrojará otra ves
    --Por que... yo... te... ¡YO TE AMO!—al decir esto, agache la cabeza al piso, y sentía que estaba toda roja, de la pena—.
    Sentí que me agarraba mi barbilla para poder mirarlo a los ojos, y él me miraba fijamente, ya empezaba a sentir unas cuantas lágrimas saliendo de mis ojos, cuando siento que su dedo pulgar, las empieza a limpiar
    --No sabes, cuan feliz me has hecho, al oír esto—Se le dibujaba una sonrisa tierna, que me hacia estremecer—Yo también ¡te amo!—Acto seguido, sentía como sus brazos me agarraban fuertemente alrededor de la espalda, rendida ante ese acto, ya que me sentía vulnerable, lo abracé también. Después, me miró, y me volvió a dar un beso, esta vez un poco más apasionado agarrandome con sus manos fuertemente mis mejillas, a lo que yo me deje correspondiéndole.

    Después de eso, me fue a acompañar a mi cuarto, para que yo me durmiera, prometiéndome verme en la mañana, se despidió de un beso, y vi como se iba a su dormitorio, y una duda recorrió por mi mente, era saber sí él acaso dormía, puesto que en las leyendas dicen que los vampiros son hijos de la noche y que nunca duermen, pero esa pregunta se la haré más adelante, por que realmente ahora sí tenía sueño.

    Me despierto y veo en mi reloj que eran las 12:00 PM. Me despierto rápido al recordar que, Carlos podría venir en cualquier momento, bajó y veo que Perla ya no estaba, y veo una nota, el cual decía:

    Ariadna:
    Me voy con Luís, regreso al rato, vale ¡cuídate!, arregla las cosas con él.
    ¡Bye!

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    Al ver la parte, en donde decía “Arregla las cosas con él”; me sorprendió un poco, pero no le dí importancia, así que, mejor me fui a bañar, ya me estaba arreglando, y me puse a oír música, con mis audífonos puestos y tenia el volumen alto, cuando siento que, estaban diciendo mi nombre, volteo y veo a la persona que amaba, con una sonrisa pícara, y recargado en la puerta del baño
    --¿Cómo entraste?—Estaba toda apenada, y tenía en mis mejillas un color rojo carmesí—.
    --Yo avisé—Me lo decía sin quitar esa sonrisa
    --Pues no oí... Y aparte me estoy vistiendo, ¡¡vete!!—.
    --¿Que, no te puedo venir a visitar?
    --Sí, pero avisa, y aparte ¿Cómo llegaste hasta acá, sí estamos en el tercer piso?
    --Brinqué desde ese árbol enfrente de tu ventana—Señalaba un árbol frondoso, de color verde, en la copa de esté, estaba cubierto por una ligera capa de nieve, y alto, se veía maduro.
    --¿Cómo sabes en donde me duermo?—
    --Fácil, reconozco el reguero que deja Perla al salir, y en la parte de arriba esta otro tipo de desorden que yo desconocía, así que deduje que ese era tú alcoba, y todas las noches he venido aquí par verte dormir hasta Perla lo sabe, me ha visto entrando a tu alcoba para verte dormir.
    --¡¿Eh?! O sea que, todas las noches vienes, y yo ni en cuenta, ¿Perla lo sabía desde un principio?
    --Sí—
    --¡Wow!—Estaba sorprendida, y no sabia que decir más.
    Se acercó, hasta que me robó un beso.
    --¿No estas enojada?—
    --No... No lo estoy, es solo que estoy sorprendida—
    --¡Ah!—Se quedo penando un momento, viendo a la nada, y con expresión pensativa
    --Yo he... a veces...—No podía formular la pregunta, por la pena que tenía al preguntarle, se me quedo viendo fijamente y continúe, agachando la cabeza al piso— ¿Yo a veces ronco?—No sabia por que había preguntado eso
    --Jaja... no, y déjame decirte, que te ves linda, cuando duermes—
    --¿En... serio?—Seguía con la cabeza agachada
    --Sí—En eso me levanta la cabeza— ¡Ey!, mírame, no te apenes, en serio... eres bonita
    --¿De verdad?—
    --¡Claro!... ¡Te amo!—
    --I...Igual yo—
    En ese momento nos besamos, y fue un momento increíblemente hermoso
    --Cough, Cough (tosiendo) —
    --¡Perla!—Dije al momento en que oí, que estaba alguien interrumpiendo, nuestro momento— ¡Hola!
    --Perdón, con permiso, creo que interrumpí algo, ¿no? Yo ya me voy
    --No, Mm... yo me voy, a parte tengo que ir a ver a Luís ¿Perla, sabes sí ya esta en nuestro dormitorio?
    --Sí, creo que ya llego—Atónita, al ver la reacción solo supo contestar eso
    --¡Ah!, bueno entonces ya me voy—Se acercó para despedirse de mi con un beso en la mejilla, y con la mano de lejos a Perla, y se dirigió a la puerta, y así se fue.
  5. La verdad...


    No supe, que hora era, creo que me dormí, por que de repente sonó mí celular y era Perla, no le contesté; no quería saber nada, no quería pensar en nada, ni mucho menos en él. De repente veo en mi celular, eran las 6:00 de la tarde, y me había dormido en la fuente, sintiendo la brisa, que sacaba la fuente, me dormí 6 horas, no había comido nada, y en cuanto me levanté, me vino a la mente, lo que pasó en la mañana, me vino la imagen de Esteban, sonriendo con esa sonrisa que me encantaba, que me enamoró un día.

    Ya me estaba parando cuando me sentí mareada—Debo comer algo, voy a ir a la cafetería, y luego a mi cuarto—Me decía mientras me paraba de nuevo, estaba caminado para la cafetería, cuando me encontré a Perla y Luis; me vieron, y corrieron hacia mi, Perla me abrazo fuertemente, y oía que le empezaban a salir unas cuantas lagrimas
    --No llores, no me pasó nada, no seas exagerada—Trataba de calmarla, acariciándole el pelo suavemente
    --Como quieres que no me preocupe, si vimos a Esteban enojado, yéndose hacia el pueblo—Me lo dice agarrandome la cara fuertemente y juntando su frente contra la mía—.
    --¿Vieron a Esteban yéndose? ¿Hace cuanto?—
    --Como hace unas 4 horas. Le traté de hablar pero no me hizo caso, ¿que pasó entre ustedes?—Me decía Luís con intriga
    --Mm... Nos peleamos—Mentí; Pero como le iba a decir que se el secreto de su amigo—.
    --Pero lo bueno es, que estas bien, ¿Quieres comer?, nos has comido ¿verdad?
    --No, no he comido, he estado dormida en una fuente, que yo no sabia que teníamos una—Se lo dije con voz de niña ingenua
    --Jaja sí, sí teníamos, vamos ven te acompañamos a comer algo ¿vale?
    --Y ¿porqué no me habías dicho que teníamos una fuente?—Se lo dije como si fuera una niña chiquita, quejándose con su mamá
    --Mi amor, yo no voy a acompañarlas, tengo cosas pendientes, te hablo luego, ¿vale?—Se lo dijo a Perla, interrumpiendo nuestro pequeño discurso
    --Sí esta bien, mi amor, te amo, bye—Le dijo despidiéndose de un beso--.
    --¡Te amo!, bye. Cuídate Ariadna—Se despidió alejándose de nosotras
    --Bueno, somos nosotras dos—Me lo dijo volviéndose a mí
    --Sí, esta bien—De repente me suena mi panza, como signo de que tengo hambre
    --Jaja, ya vamos a comer algo—.

    Comí algo, que estaba riquísimo, y luego, nos fuimos directamente a nuestro dormitorio, en el camino quería decirle a Perla, sobre el secreto de Esteban, pero, no sabía sí hubiera sido buena idea, y me acordé de esa ves, cuando Perla me preguntó, sí había pasado algo en la cita, algo “raro”, como lo dijo ella, y así que me animé
    --Perla, ¿puedo hacerte una pregunta?—Al oír esto, Perla se percató de la seriedad de mí pregunta—.
    --Sí, ¿que paso?—.
    --Conoces muy bien a Esteban, ¿no es así?
    --Sí—
    Bueno... ¿Él te cuenta todos sus secretos, incluso el más oculto... sobre su familia?
    --Mm... Sí, ya dilo de una vez, no te andes con rodeos, me estas asustando
    --OK!, lo voy a decir esta bien
    --Ajá—
    --Sabías, que el es... un...—No termine la frase, por que de repente me sentía vigilada—.
    Al oír Perla que iba a decir la palabra, abrió los ojos como dos platos, no podía creer que yo ya lo supiera
    --Él... ¿Te lo dijo?—Me dijo con mucha seriedad
    --Es una historia larga... así que ya lo sabes
    --Sí, yo lo descubrí—Me dijo como si se estuviera recordando de algo
    --Cuéntame—Le dije con curiosidad
    --Bueno... Pues, nosotros nos conocemos desde que andábamos en pañales, y bueno... teníamos doce años, y yo estaba sospechando, por que de repente, me decía que se iba a ir por temporadas, todas concedían con sospechas de que los del pueblo veían a monstruos enormes, con sangre en la boca, y entonces un día, Cuando en una temporada, ellos eran nuestros vecinos, é iba a ir a visitar a Esteban, cuando toco la puerta y estaba emparejada, así que no sentí culpa, y entré, no encontré a nadie, pero de repente me entró un escalofrío por todo el cuerpo y oí un grito, y pues yo pensé, que era la televisión a todo volumen, me guío por el sonido, y entró a un cuarto, y me llegó un olor penetrante, difícil de describir, y veo que la ventana estaba abierta, y no se por que pero me llegó el presentimiento que Esteban había salido por ahí, primero creí que era una locura, ya que estaba en el segundo piso, pero sin más me deje llevar por la intuición, y brinqué, así es brinqué desde el segundo piso, lo bueno es que no me paso nada... bueno sí... me corté—Esto le causó una sonrisa, que supe que fue el motivo, por el cual lo descubrió—Así que continúe, y me encontré con una imagen bastante fuerte e impactante para mí, era mi mejor amigo, en una posición bastante incomoda, con una persona cualquiera-con su victima- cuando volteó, me miro, y me quede impresionada de los ojos que eran de un rojo intenso, y la boca tenía alrededor suyo rojo... a lo que descubrí después que era sangre, el me dijo --¡¡Veté!!, ¡no quiero que me veas así!— Me quedé petrificada, por que mi mejor amigo era mi peor pesadilla, así que me acerque más, y él vio mi cortada que me estaba saliendo sangre, pero por la impresión no me dolía, y rápido se hizo para atrás, pero yo lo seguía y me decía—Vete, no te quiero hacer daño, eres mi mejor amiga, y no quiero tener por el resto de mi larga vida resentimiento por que mordí a mi mejor amiga, veté con mi padrino a que te cure, pero vete cuanto antes, yo luego te lo explicaré, sí es que todavía me quieres ver—Esa palabra “mordí” me causo, estremecimiento, y comprendí lo que era en realidad, era un ¡VAMPIRO!, antes de irme me acerqué y le dije al oído --Tú siempre vas a ser mi mejor amigo, claro que te seguiré viendo, te quiero mucho— Y así fue como lo descubrí
    --¡¡¡Wow!!!—Mientras escuchaba su historia, tenía los ojos abiertos como dos platos
    Estábamos tan concentradas en la historia de Perla, que ya habíamos llegado al dormitorio, y cuando terminó de contar ya estábamos sentadas en el sofá, y eran las 10:00 de la noche
    --bueno, voy a ir a descansar, cuídate, nos vemos mañana, tal vez me duerma temprano, hasta mañana—Se lo digo subiendo a mi alcoba
    --Sí esta bien, yo voy a llamarle a Luís, hasta mañana, que descanses
    --Igualmente—
    Me cambié, y me recosté en mi cama, tratando de conciliar el sueño, pasaron las horas y era la 1:20 de la mañana, y no tenía sueño, por las malditas imágenes constantes de Esteban, que no me hacían dormir; como no tenía sueño, me puse mis pantuflas, y sin despertar a Perla, me dirigí a la puerta, la abrí con sumo cuidado, y salí a dar una vuelta.
    De noche, era como estar en otro lugar, totalmente diferente, esa noche no había estrellas ni luna, así que era una noche oscura y triste, hacía una brisa fría, y el abrigo que tenía no me calentaba, así que me crucé de brazos, y calentarme un poco las manos, y continuar mi caminata. En eso de repente siento un abrigo más caliente que me cubría más e identificaba este perfume, que era característico de esa persona que tanto anhelaba y sufría al mismo tiempo y oigo una voz que me dice cerca del oído
    --Te vas a congelar, y el abrigo que te regalé la otra ves ¿¡donde esta eh!?—
    Volteó y me encuentro con la persona que quería ver, pero tenia miedo si me la encontraba...
  6. Tus secretos

    En fin me dirigía hacia ese lugar, cuando, metida en mis pensamientos choco con una persona, y fue tanto el impacto que las dos nos caímos, ya después de repente oigo una voz
    -- ¿Estas bien?—Me decía mientras me extendía una mano para ayudarme a levantar
    -- Sí, lo siento no te vi—mientras me voy parando—Tú eres… Marisa, ¿verdad?
    -- Sí, y tú Ariadna, si no me equivoco—
    --Je jeje sí, sí soy, y ¿Qué haces tan temprano?—Le digo mientras, empezamos a caminar
    -- Pues, siempre a esta hora, vengo a correr, me relaja, ¿Y tú?
    -- pues, hoy decidí caminar temprano, no tenía sueño, así que quise visitar a una persona—Se lo digo con una sonrisa, mientras me va pasando por la mente la cara de esa persona
    -- Y se puede saber a quien, ya que te causa gracia—Me lo decía con una sonrisa de lado y mirándome de reojo
    -- Jajaja, pues es… -- En ese momento, me acorde de que ella es la mejor amiga de Samantha, y a parte tenia fama de ser chismosa, y claro que no quería levantar falsos testimonios así que, me acorde de una compañera, que es nueva también, pero no muy conocida –- Pues es Daphne… no se si la conozcas
    -- Ah! Ya sí, sí es la nueva... pero es muy reservada, ¿no crees?
    -- Sí, pero me quede de verla, por que, me va ayudar con un trabajo de ciencias, que tengo pendiente, y me cae muy bien
    -- Mm... OK, bueno mi dormitorio ya es aquí, nos vemos luego ¿vale?—Me lo dice, mientra señala una puerta de color café obscuro
    -- Sí esta bien, vale bye...—Me despido moviendo mi mano de un lado a otro, ya que se estaba alejando muy rápido.

    En fin, me asegure de que, no viera nada, y me dirigí hacia mi destino otra vez. Hacia frío, así que subí mí cierre, me cruce de brazos y camine más rápido. En el trayecto, veía como estaba el cielo totalmente azul claro; sin nubes, los pajaritos saliendo de los árboles, para iniciar su trayectoria. Era una hermosa mañana, cuando veo que ya he llegado a mi destino, me topo con una puerta de color negro fuerte, angosta y alta, su cerrojo era de color gris. Abro la puerta y me introduzco en el oscuro y angosto pasillo, pero por suerte tenia una lamparita, que me ayudaba a visualizar mi camino, mientras pensaba --Ojala, que pongan un foco después, por que si no me mato aquí--. Ya divisaba una tenue luz al fondo del final del pasillo, y me encuentro con otra puerta, la abro y al momento de abrirla, siento que entra una pequeña brisa fría, y me encuentro con que la persona que me había citado ahí, ya estaba, sentado en el suelo del techo, con las rodillas a la altura de la barbilla, y las manos entrelazadas en estas. Al hacer ruido con la puerta, voltea, y me dedica una sonrisa, y se levanta para recibirme; noto que esta más pálido desde la última ves que lo vi.
    --¿Qué acaso tu nunca te asoleas?—Se lo digo con una sonrisa dirigiéndome a el
    Solo suelta una sonrisa, que me encanta
    --No, no me gusta mucho asolearme—Se voltea quedando de espaldas, recargándose en el barandal, y volteando a verme fijamente, mientras que yo me recargo, quedando frente al barandal, recargando mis brazos en esté.

    Él venía vestido, de pantalón de mezclilla, color azul oscuro, playera negra, y encima una sudadera de color negra, que estaba abierta, y con tenis de color blanco.
    --Pensé, que no ibas a venir--.
    --Jeje, pues aquí estoy, y esta hermosa la vista, ahora se por que querías, que me viniera a esta hora--.
    --¿Ya me estabas empezando a maldecir, por la hora en que te cite?—Se le escapó una risa, ante aquella broma
    --¡Ja!, estaba a punto, pero al ver esto, me convenciste, ¿te puedo hacer una pregunta?
    --Sí, ¿que pasó?--.
    --¿Por qué no hablas de tú familia?—.
    --Mm... Por que no es nada especial, es una familia, común y corriente, y ¿Porqué la pregunta?—.
    --Es que siempre, que quiero saber algo sobre ti, o de donde vienes, me evades la pregunta—.
    --¿Porque tan interesada?—Me lo dice con una sonrisa pícara
    --Bueno pues... por que eres mi amigo, y desde que te conozco, no se nada de ti, solo sé, que antes de que yo entrará tú eras novio de Samantha, y que tienes un hermano, que se llama Enrique, pero de ahí en fuera no se nada, y aparte, tú ya sabes casi todo de mí, no es justo...—Se lo dije con una cara de reclamo
    --Ya, es que no me gusta hablar mucho de mi familia, ven vamos a caminar—Me lo dijo tan calmado, que no parecía molestarle el tema, y alejándose del barandal, se dirigía a la puerta
    --De verdad tienen que poner un foco, aquí, cuando venia, casi me caigo—Se lo dije con cara de puchero, que parecía una niña chiquita quejándome.
    --Jaja, si estoy de acuerdo contigo--.
    Estábamos caminado muy pegado, por el camino angosto, y de repente me volteo, y no lo podía creer, tenía los ojos rojos, no se si era una ilusión, o que, pero juro haber visto sus ojos de color rojo, y me impresiono mucho, ya que para mi pensar, pues era ilógico que una persona de repente tenga los ojos de ese color, aparte de que me llamo la atención de que, era una rojo intenso como... como la sangre... sí como lo oyen... se parecía al color de la sangre, tan centrada en ese color, que de repente noté que ese par de ojos se me quedaban viendo fijamente, y no me había dado cuenta que había parado, y estaba ahí tan petrificada, como una momia, atónita de ver ese par. Él se me quedaba viendo fijamente, cierra los ojos, y los vuelve a abrir, y para mi sorpresa, ya habían vuelto a se esos ojos negros, sin expresión
    --¿Qué paso? ¿Porqué te detuviste?—Me lo decía en forma de... incredulidad... Se me va acercando poco a poco hasta terminar totalmente juntos, invadiendo mi espacio vital--.
    --Tus... tus... ojos...—No lo podía creer, no se si era por aquella impresión... o por el mínimo de espacio que había entre nosotros, pero no podía formular bien la oración—.
    --¿Tienes... miedo?—Me lo decía muy calmado
    --N...n...No—No lo quería admitir, pero si tenía miedo, al mismo tiempo que me entraba curiosidad de saber lo que pasaba, y lo que... era--.
    Haber un momento, “lo que era”, ¿cómo? ya estoy dudando, de lo que es, pero si para mis ojos es un común y corriente humano... pero... tengo que recordar que a los humanos, no le cambian de la nada los ojos a un tono rojo intenso... entonces... ¿eso era mi base para, dudar de lo que es?, pero... ya no se... mi cabeza, me da vueltas, y me quedo en blanco.
    --Tú corazón late muy fuerte, no mientas--. Haber, ahora puede escuchar a mi corazón, ¿Cómo?, ¿Cómo sucedió?, no puedo creer, lo que me estaba diciendo, si ni yo, puedo escuchar muy fuerte a mi corazón, si lo puedo sentir, pero... ¿escuchar?... ahora sí no entiendo nada.
    Me calmo, y siento todavía que nuestras miradas se conectaban, sentía que la sangre se me subía hasta mis mejillas, y al notar esto, bajo la mirada, y me quedo viendo mis zapatos, pero siento una mano, que me agarra suavemente mi barbilla y me levanta para poder verlo a los ojos...
    --Has visto mis ojos... ¿verdad?
    Ahora que le contesto, no se, por que mi mente esta en blanco, ya no sabia que pensar
    Al ver que yo no decía nada, proseguía
    --Dime, si los has visto—Sonaba su voz, rígida, directa, pero había algo en ella que, me hacia estremecer, y nunca querer mentirle, a esa voz, que puede parecer extraño, pero me encanta, ya era mi voz, mi voz preferida—Dime, por favor, no te quiero hacer daño... por favor—Esta ves ya sonaba más tranquila, pero aun así era muy hermosa—.
    --¿Porqué?—Sonaba mi voz, muy cortada, y confundida--.
    Las siguientes palabras, no la podía creer; no podía creer, que me lo este diciendo tan tranquilo, como si no importará lo que pasará de aquí en adelante.
    --¿Crees en los vampiros?--.
    --Eh!... pero... los vampiros... solo existen en las historias, no pueden ser verdaderas las leyendas de los vampiros... simplemente... ¡No!—.
    --Entonces, deberías, sí es que me quieres seguir viendo--.
    ¿¡Qué!?... Haber de que me perdí... ¡Yo ya no entiendo nada! Ahora me dice eso, ¿Cómo?
    --Entonces... me quieres decir ¿que, de verdad existen los vampiros?—Mi voz ha de haber sonado desesperada, por que sentí, que la mano de Esteban me acariciaba suavemente en mi mejilla.
    Yo, como estaba asustada, me retire rápido de esa acción, y me voltee hacia la puerta, y eché a correr con todas mis ganas, mientras empezaba a sentir como unas cuantas lagrimas salían de mis ojos, corrí hasta que ya no pude más y me detuve en una fuente que estaba en una parte de la escuela que yo jamás había visto, me senté, y empecé a llorar con más fuerza, mientras pasaba por mi cabeza, imágenes de Esteban, su sonrisa, la primera ves que le hable, pero de repente empecé a imaginar, hombres con colmillos grandes saliendo de su boca abierta mientras que alrededor de esta, tenían manchado de un rojo intenso... era una imagen totalmente aterradora, y pensaba--¿Cómo puede una persona hermosa ser “eso”?, ¿Porqué?, y la más aterradora pregunta que me pude haber hecho-- ¿Cómo llegue a enamorarme de él?—.
  7. Esto es… ¿UNA CITA? (part. 2)

    Entramos a una casa abandonada, subimos unos 2 pisos, y al llegar se veía un paisaje hermoso, si como se han imaginando, era una azotea, pero era muy hermosa tenia unas cuantas flores, que se ven que han estado en cuidado por una persona, tenia unas bancas de las que están en los parques estadounidenses, tenia un techo de vidrio arriba de estas, eran de color blanco muy bien cuidadas, también tenía una vista hermosa se podía ver toda la ciudad desde esa azotea, y se notaba que estaba obscureciendo, por que se veía como el atardecer estaba de un color naranja y rojizo, nos habíamos sentado en una de las bancas y me dijo
    -¿Que te parece? –Me ve fijamente, con una sonrisa de lado para luego voltear hacia el atardecer
    -Que esta hermoso este lugar, pero ¿como conseguiste entrar aquí?
    -Ah pues, un día estaba triste, y sin rumbo me encontré con esta casa, me llamo mucho la atención y decidí entrar, buscando como entrar hallé una abertura en la puerta metí mi mano y fácilmente el cerrojo de la puerta se pudo abrir, entré y me encontré con esta azotea, y me sentí en este lugar tan en paz que decidí arreglarlo.
    -Wow!, ¿Y no se lo dijiste a nadie?- Haciéndole esta pregunta estaba pensando si era la única, o también le había dicho a Samantha sobre este lugar.
    -No, ni siquiera a Samantha, o a mi padre
    -Pues esta hermoso el lugar, ha decir verdad, la casa esta muy linda, solo le faltaría unos arreglos, y quedaría como nueva –Buena respuesta, soy la única, pensé después de escuchar la respuesta- Que hermosa vista, se puede ver el atardecer desde aquí –Lo decía mientras veía hacía el cielo
    -Si… igual que tu- Me lo dijo viéndome fijamente
    -Eh!, perdón- Me sacó de mis pensamientos, al oír esta frase
    -No… nada, ¿ya nos vamos?
    -Sí- Le dije, pero en mi interior quería quedarme un poco más

    De camino al colegio, íbamos platicando, se veía un ambiente, como decirlo, Mm... Romántico, unos cuantos novios sentados en las bancas del parque. Dándole paso a la noche, ya unas cuantas estrellas se divisaban en lo alto del cielo oscuro, coches pasando por la estrecha calle, algunas personas cerrando ya sus locales, otras saludando a sus parientes y amigos como si no los habían visto en mucho tiempo, en este temporada tan hermosa, que hace que las familias se unan más, se sentía un paz y una armonía inmensa, en esta temporada que se olvidan los rencores, el odio, y la envidia, para aceptar a las personas que nunca nos podremos llevar ni siquiera en pintura, en este tiempo es para perdonar a quienes faltamos al respeto o tuvimos alguna indiferencia en el pasado.

    En fin ya estábamos llegando al colegio cuando nos encontramos a quien menos pensamos en encontrar, si como lo imaginan, era Samantha entrando al colegio junto con… ¿Víctor?... si como ven, ellos se siguieron viendo desde que se conocieron, Víctor le estaba hablando mientra que Samantha se nos quedaba viendo fijamente, en especial a mi, en esa mirada que reflejaba desprecio… ¿a mi? ¿Será que siente remordimiento por que hace 3 meses había ocurrido un incidente con Esteban, y ella presentía que habían cortado por… ¡MI CULPA!? Si es eso yo no tenía la culpa de su rompimiento con él… ¿o si?

    Yo pensaba que íbamos directamente a mi dormitorio, para así poder despedirme de él, pero no, íbamos a un camino que desconocía, ¿A dónde es que me llevaba? Solo oía las palabras “Tú sígueme”, ¿a donde me llevaba? Era lo único que pensaba, de repente divise, una puerta, y que él la abría solo me decía con señas, “sígueme, ven”, hacia unas escaleras, en la oscuridad que solo eran alumbradas por la luz de la luna
    -No tengas miedo, ya casi llegamos
    -Si, esta bien- No se por que pero sentía que podía confiar en él, en fin empecé a ver una pequeña luz, que se hacía más y más grande conforme avanzábamos, al fin llegamos a otra puerta, y era… ¿LA AZOTEA?, al ver que era la azotea de la escuela me salio una pequeña sonrisa al pensar –A él si que le gustan las azoteas-
    -Ven- Me decía mientras señalaba otras pequeñas escaleras que se dirigían a donde estaba el tinaco y era la parte más alta de la escuela, las subimos y la vista era muy hermosa, imaginen si la vista de la azotea de la casa era bonita, imaginen, esta vista era espectacular
    -Muy hermosa, es... totalmente... hermosa
    -Si, me encanta a parte de la otra claro, pero definitivamente es la mejor vista
    -Claro –Se lo decía con una sonrisa viendo a la noche ya con todas las estrellas brillando sin cesar
    -Bueno, ahora si, ya nos vamos, te acompaño a tu dormitorio, ¿vale?
    -Si esta bien
    Nos bajamos, de la azotea, seguimos el mismo camino, y ahora si a mi dormitorio. En el camino, íbamos callados, y llegamos a mi dormitorio
    -Bueno, gracias por la compañía de hoy, nos vemos luego ¿vale?
    -Si, duerme bien, nos vemos después, bye
    -Bye, hasta mañana
    Entré a mi dormitorio y vi a una Perla sentada en el sofá leyendo, usando lentes, algo que me sorprendió por que en todo este tiempo no la había visto así
    -¿¡A que horas llegas jovencita eh!? –Me lo dijo apartándose de su libro y quitándose los lentes
    -¿Desde que hora llegaste?
    -Hace como 7 horas para ser exactos
    -¿Pues que horas son?
    -Son las 11:30 de la noche
    -Ah! Jeje je, perdón
    -Pero haber cuéntame, ¿que tal te fue con él?
    -¿Con… él?
    -Hay como si no supiera que te fuiste con Esteban, ya dime que paso
    -Pues… -Le empecé a contar todo lo sucedido y viendo la cara asombro por todo mi relato
    -¡Que lindo! –Me dice, poniéndose los 2 puños juntos pegados a la boca y con una sonrisa
    -Jeje je –Me causó risa al ver la expresión de ella- bueno estoy muy cansada, así que me voy a ir a dormir –Mientras me cambiaba le pregunte
    -Y que onda, ¿Como estuvo el desayuno con tu amado?
    -Muy bien, hermoso el lugar, fue un día de camping y pues estuvimos en el parque desayunando, luego fuimos a dar un paseo por todo el parque, estuvo muy lindo todo
    -Hay que bien, que lindo por parte de él, ¿no?
    -Sí, ¿te puedo preguntar algo?
    -Si, ¿Qué pasó?
    -mm… ¿Cuándo estaban en su cita, no paso algo más?
    -¿Cómo, de qué?
    -Algo… raro…
    -No, no nada…
    -Jeje je, no me hagas caso estoy loca- Me decía con una sonrisa y la mano en la nuca
    -Jaja, esta bien hasta mañana, que descanses
    -Si gracias, igual tú, yo voy a quedarme un rato más a leer
    -OK!, hasta mañana

    Y así me dormí, pasaron los días y una vez, era domingo como las 7:20 A.m., me desperté todavía Perla no se despertaba así que me puse, mis pantuflas, baje me vestí, era ropa casual, era un pants de color rosa y holgados, con una playera blanca y con una flor grabada de color gris con los bordes tanto de la flor como la playera de color rosa, y una chamarra rosa, me salí sin despertar y me fui directamente hacía un lugar en especifico, que solo yo me decía –Por que voy, ¿quien sabe?, pero voy a ir…
  8. Esto es… ¿UNA CITA? (part. 1)

    Nuevo día, y me despierta Perla con una sonrisa y le digo

    -Buenos días, ¿a que hora llegaste?
    -Llegue a las 11:00, y fue la mejor noche de mi vida
    Al decir esto solo por mi cabeza podía pasar –Acaso será lo que pienso, será que paso algo entre ellos anoche –Perla me ve que hago una cara de sospecha, y picara y me dice
    -No es lo que piensas, no si no que me la pase muy bien, no digo bien, extremadamente bien –Me lo dice con mucho entusiasmo
    -Si, y ¿que pasó?
    -Pues, por fin le pude decir a Luís que me gustaba, y ¿que crees que fue lo que dijo?
    -¿Que?
    -Que él igual le gustaba, pero que no sabía como decírmelo
    -¿En serio? ¡¡Felicidades!!
    -Si, y pues nos besamos, y ya somos novios
    -Wow! que hermoso, bien por ustedes
    -Gracias, pero ahora te toca a ti
    -¡¡ ¿Que?!!
    -Si
    -No gracias, ¡yo paso!
    -Algún día van a acabar juntos vas a ver
    -Si como no, ya hay que apurarnos, se nos va a hacer tarde –Dicho esto se levanta, y va directo al baño, mientras me voy despertando, veo otra nota que decía

    Para: Ariadna

    ¡Hola! Espero que te haya gustado la chamarra, y es un obsequio de bienvenida, así que quédatela, por que así lo deseo
    ¡Nos vemos en el salón!
    Bye


    Esteban.
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    Me había causado una pequeña sonrisa que todo el día la tuve, y no me estaba dando cuenta que empezaba a sentir algo por Esteban.

    Pasaron los días y los meses, y llego el tan ansiado fin de semana, era una mañana de Sábado, hermosa, se veía el paisaje muy lindo, se notaba que en la noche había llovido, entraba una aire fresco, y este aire solo podía significar que ya estábamos entrando en invierno, se empezaba a notar un ambiente armónico, como ese típico ambiente cuando se acerca navidad, era mucha paz, armonía, felicidad, y esta iba a ser la primera ves que vea yo caer la nieve, así que estaba súper emocionada, por que llegara el día en que empezará a nevar.
    Perla se había levantado, temprano, ya no estaba y me había dejado una nota así que me fui a sentar al sofá y la empecé a leer:

    Me fui a desayunar con Luis, no te desperté por que me tomó de sorpresa, así que regresaré como a medio día ¿vale?, cuídate, nos vemos al rato.

    P.D.: Estará Esteban sólo en su dormitorio, solo te lo digo por si lo querías saber
    Ahora si me voy.
    Bye
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    Que interés, en quererme enganchar con él –Me lo decía a mi misma mientras estaba sentada en el sofá y recargando mi cabeza en la cabecera de este

    Me quede unos minutos allí, hasta que decidí ir ha bañarme e irme a dar una vuelta por el colegio, y a lo mejor salir al pueblo, que decían que estaba hermoso cuando era esta temporada. Así que me bañé, me vestí, y me iba a dirigir a la puerta cuando afuera tocaron. Me pregunté quien tocaría así que mire por la mirilla y era ni nada mas ni nada menos que Esteban. Me asombré al ver que era el, y le digo
    -En un momento, ahorita voy
    Pensaba que iba a hacer, tome aire y agarré el picaporte, abrí la puerta y lo vi recargado con su brazo en la esquina de la puerta y me dijo
    -Hola, ¿como estas?
    -bien, ¿que pasó?
    Dispuesto a hablar, se me queda viendo y me dice
    -¿Vas a alguna parte?
    -mm… pues si, iba a dar un paseo, ya que Perla se fue con Luis, iba a ir a dar un recorrido al colegio
    -Mm.… pues, ¿quisieras ir con un acompañante?
    -Si esta bien, ¿por que no?
    -OK!, entonces, ¿ya estas lista?, vámonos
    -OK déjame ir a recoger algo y ya nos vamos
    -Vale
    Salimos a dar un recorrido al colegio, íbamos ahora sí platicando, y riendo por nuestras historias que contábamos, entonces me dice
    -¿Que tal si para salir de este colegio vamos a alguna parte, te parece?
    -Si esta bien
    -Muy bien vámonos, directo a… -Antes de terminar la frase, me acorde de ese lugar que quería visitar
    -Mm… ¿te parece el pueblo?
    -OK, vamos entonces
    Nos dirijamos al pueblo, y en verdad tenían razón los citadinos, en verdad era hermoso el pueblo en esta temporada, llena de gente que caminaba de aquí para allá, comprando regalos para navidad, adornos que colgaban de los techos de las tiendas con foquitos integrados, personas cantando en un lugar villancicos, muy hermoso de verdad. Estábamos caminando, mientras, íbamos platicando, riéndonos, en fin estábamos disfrutando ese día, cuando una persona vendiendo regalitos se le acerca a Esteban y le dice
    -joven, cómprele una flor a su novia- Este se lo decía refiriéndose a mi, yo solo me ruborice, y me salio una risita, él se me quedo viendo y le dijo
    -Eh… no… ella… no es mi novia
    -¿Una futura, quizás?- Esto ultimo se le salio un sonrisa, y continuo el vendedor- Hacen muy bonita pareja, déjenme decirles, Joven, no la desperdicie, ella vale la pena, aproveche esta temporada para decirle lo que siente por ella –Esto ultimo me causo que me aya ruborizado y voltee de la pena, él solo le dijo
    -Gracias señor, que tenga Feliz navidad
    -¡Feliz navidad para ustedes!- Nos dijo alejándose
    De regreso a lo que estábamos haciendo, Esteban solo me vio, y me dijo
    -Perdón, si te hizo sentir incomoda
    -No, te preocupes- Le dedico una sonrisa, a lo que este prosiguió
    -Lo que dijo… -Se callo para continuar- No, nada, sigamos caminando, ¿quieres conocer un lugar que a mi me encanta?
    -Si, claro
    OK! Entonces sígueme –Lo seguí y cuando me llevó no lo podía creer era el lugar más lindo, pacifico que alguien podía tener…
  9. Quiero conocerte…

    Ya que habíamos terminado de cenar los chicos se ofrecen en acompañarnos y en eso volteo y veo a Samantha con otro chavo, le llama la atención que yo allá volteado a Esteban y esté también voltea llevándose una gran sorpresa: Samantha con otro chavo que no era él pero, por que se sentía así él, si ya no eran nada, será que hay resentimiento, por que la corto, mientras pasaba por su cabeza -Quien será?, será que me quiere dar celos... pero no lo va a lograr- En eso su Luis lo ve así y le dice
    -¿Que tienes?
    -Eh... no nada
    -¿De verdad?
    -si estoy bien
    -A bueno...
    En eso se le acerca Perla a Luis arrebatándolo de Esteban, y veo que le dice algo en el oído, y este solo asiente, se aleja de Esteban y Perla de mí, y se alejan dejándonos solos, luego me dice Esteban
    -Como se nota que nos quieren dejar solos...
    -Je jeje si la verdad, te puedo hacer una pregunta
    -Si claro, ¿que paso?
    -¿Hay algo entre Luis y Perla?
    -Jaja, Perla desde 2º de secundaria ha estado enamorada de Luis, y Luis ni en cuenta, por mas que trato de que se de cuenta, no lo logro, ¿Porqué?
    -Por como se comporta con Luis, y solo por curiosidad -Le digo con una sonrisa, que esto le causo a Esteban ruborizarse y se voltea, luego yo le digo
    -¿Qué pasó entre Samantha y tu?
    -Ah, te refieres, ¿A que relación tuvimos verdad?
    -Sí
    -Ah pues, mi familia conoce la suya, y ella ha estado enamorada de mí desde la secundaria, anduvimos luego hasta... hoy
    -¿Cuanto tiempo duraron?
    -Casi un año y medio
    -Un año y medio, si que duraron eh!!
    -Jeje, si, ya todos pensaban que iba a hacer la mujer con la que me iba a casar, su familia es muy sobre protectora, en el sentido de que se aferraron a mí, y casi me enganchaban para que sea el futuro heredero de su familia.
    -¿En serio? Wow!
    -Si, su padre es uno de los hombres más importantes de Estados Unidos
    -¿En que te trabaja?
    -Es embajador, y ahorita esta en la ONU, haciendo unos acuerdos, su padre se llama Gerard Wakee
    -¡¡¡Ah!!! Wow!- mientras pensaba - Nunca pensé que aquí habría hijos de personas importantes, el Colegio si se ve que es de personas con dinero. Por favor que no me pregunte de donde vengo
    Caminando sin rumbo nos dirigíamos hacia las jardineras para sentarnos bajo un árbol que había allí, luego me dijo Esteban
    -Y cuéntame sobre ti, ¿extrañas tu país?
    -mm... pues un poco... pero lo que mas extraño es mi familia
    -¿Y tienes familiares aquí?
    -No, no tengo, en mi escuela estaban dando viajes de estudios, había tres, una era para Suiza, otra para Michigan, otra para Japón, y yo quería la de Suiza, o la de Japón... pero no se pudo, y escogí este viaje
    -¿Porque querías la de Suiza o la de Japón?
    -Pues por que en Suiza tengo familiares, y Japón siempre me ha gustado y tenido interés sobre el país
    -En serio, y ¿que te intereso de Japón?
    -Pues es que ve a mi me encanta el anime, el manga, y su cultura, y tenia mas interés en la ciudad de Tokio, es la que mas llama la atención
    -En serio, Wow!, también a mi me gusta el anime
    -Ah! apoco- Le dedico una sonrisa tierna, y nos quedamos callados por unos segundos, cuando él me dice
    -Bueno es un poco tarde será bueno irnos, te acompaño a tu dormitorio
    -OK
    Caminábamos hacía mi dormitorio, callados, como si ya nos gustaba, estar en silencio y contemplar la noche, en el camino él me dice
    -¿Sabes una cosa?
    -¿Que?
    -Que, ni siquiera con Samantha, me sentía tan libre, relajado, y en paz
    Al no saber que decir solo le pude dedicar una sonrisa tierna, y sabiendo en mi interior que me estaba poniendo nerviosa por ese comentario.
    Llegando a mi dormitorio, le digo
    -Buenas noches, y gracias por el abrigo -Me lo quito, cuando el prosigue
    -No quédatelo
    -pero...
    -quiero que te la quedes, por favor...
    ...- Muda al no saber que decir, solo pude decir- OK, gracias.
    -Nos vemos mañana, bye
    -Bye
    Introduciéndome en el dormitorio, veo que todavía no llega Perla me voy a mi alcoba, a pensar sobre lo sucedido, y solo cruzaba por mi cabeza -Ni siquiera con Samantha me sentía tan libre, en paz, y relajado.
    --------------------------------------------------------------
  10. Un clavo saca a otro clavo...

    Cuando ella le dijo a Víctor
    -No, no creo que deberías hacer esto... todavía no.
    -Si, lo siento, perdóname, no sabía... me había llevado por el momento.
    -si no te preocupes- Siguieron caminando hasta que llegaron al salón de Samantha
    -Bueno este es mi salón, gracias por acompañarme- se despide de un beso en la mejilla, y acto seguido el se empieza a ruborizar
    -Si bye... eh... una pregunta ¿Te puedo venir a buscar en el receso?
    -Si claro, te esperare, hasta el receso entonces.
    -Bye...
    Entra y se encuentra a una amiga muy preocupada y le pregunta
    -¿Que te pasó? ¿Porque faltaste a el modulo anterior?- Le decía una chica de cabello rizado rojizo, y con lentes, de cara muy hermosa, y de nombre Marisa.
    -Estoy bien, Marisa, es solo que... - Se detuvo y para jalar a su amiga a un asiento y empezarle a contar todo lo sucedido de su rompimiento con Esteban hasta el intento de beso de Víctor, y veía a su amiga hacer cara de asombro al oír todo lo sucedido hasta que luego ella le dijo
    -En serio ¡¡Wow!! , nunca pensé que iban a cortar, puesto que duraron un año y medio... Y dime quien es este tal Víctor?
    -Pues lo conocí cuando me lo topé pero de ahí en fuera nunca había sabido de el.
    Samantha se quedo pensando en Víctor y en Esteban y dijo en sus pensamientos: Como es la vida, "un clavo saca a otro clavo".

    Después pasa el día y en el atardecer Perla y yo íbamos caminando hacía nuestro dormitorio cuando vemos a Samantha platicando tan alegremente con un chavo ¡Que no era Esteban!
    -No es que sea chismosa pero ¿Quien será el?- Preguntaba a Perla mientras los veíamos yendo hacía el salón de música.
    -Quien sabe, pero la mejor pregunta sería ¿Que habrá pasado entre Esteban y Samantha?
    -Ni idea- Mientras pensaba - ¿Será que ya habrán cortado?, y ¿que mi suposición fuera verdad?, quien sabe
    Y así después de ver esa escena las dos llegamos a su dormitorio, cansada me fui a mi cama y me recosté en ella, Perla subió a mi parte del dormitorio y me dijo
    -¿Que onda que ha pasado con Esteban?
    -¿Que ha pasado de que? -Se lo dije de forma desinteresada.
    -Hay vamos, que en las clases te quedabas viéndole, y cuando se dio cuenta te sonrío y solo te ruborizaste mucho- Me decía queriéndome sacar los detalles pero solo le dije
    -No es cierto además estoy cansada voy a dormirme un rato, me despiertas para cenar ¿vale?
    -Si esta bien- Me lo dijo y acto seguido se bajo las escaleras y se puso a leer. Después ha eso de las 8:00 me despertó y me dijo
    -Tengo hambre, vamos a cenar algo ¿vale?
    -Si esta bien... hay voy- Me preparo para irnos cuando tocan la puerta y dice Perla
    -¿Quien será?
    -Haber ve a abrir, yo me estoy poniendo mis zapatos
    -OK- se acerca a la puerta, y ya que esta tiene una mirilla se podía ver que era Esteban con su amigo Luis
    -OH tu enamorado aquí esta- Lo dijo entre sonrisas y corriendo hacía mi alcoba
    -Eh!!! ¿Como que mi enamorado? ¿Que hace aquí?-Perla me dice
    -Pero que bien reconociste a Esteban eh!!- En eso vuelve a tocar la puerta y le dice
    -Hay voy, un momento, ve abrir ve... ve...
    -No que te pasa tu ve a abrir
    Por afuera se podía escuchar la voz ronca de un hombre diciendo
    -¡Monstruo abre!
    -¡Ash! Alien pervertido que desesperado eres allá voy
    En eso se me escapaba una risa
    -¿Monstruo?! ¡Jajá!, ¿a poco así te dice? ajajá!
    -Si pero es que así nos llevamos
    -Si ya me di cuenta
    Acto seguido Perla fue a abrir
    -Ya ¡¿que quieres Alien pervertido?!- voltea y ve que esta Luis y se empieza a ruborizar- Ho... Hola Luis- Le dice con una sonrisa
    A lo que este respondió
    -¡Hola! ¿Perla como estas?- Devolviéndole la sonrisa
    -Muy bien, gracias.
    -Ariadna ¿ya nos vamos?- me dice Perla al voltear hacia mi alcoba en eso también voltea Esteban y me sonríe, yo no le quise hacer caso y le dije a Perla
    -Si ya vámonos- Me acerco a donde estaban y Esteban se me queda viendo, Perla me presenta a ellos
    -Mira ellos son Luis y Esteban- Al decir este ultimo nombre me mira con una cara de "aunque ya lo conoces"- Ella es Ariadna, es nueva aquí, y es mi compañera de cuarto
    -Hola Ariadna - Decían al unísono los dos hombres, con una sonrisa.
    -Bueno ¿nos quieren a acompañar a cenar? - Les dice Perla
    -Si claro- Dice Luis con una sonrisa - Perla se agarra del brazo de Luis y se adelantan dejándonos a Esteban y a mi, solos. En el camino estábamos callados, yo estaba viendo al piso, y Esteban hacía enfrente hasta que él decidió romper el hielo diciéndome
    -¿De que colegio vienes?- Me dice viéndome fijamente
    -Pues vengo de uno que se llama Monte Albán es en México
    -Ah!! Ya veo, se queda pensando- ¿Una extranjera eh? -para luego decirme- ¿Tú quisieras... salir... conmigo algún día?
    -¿Y tu novia?
    -No, no ya no...
    -¿Desde cuando?
    -Desde... hoy... en... la mañana- Se sentía un poco avergonzado por lo rápido que la había olvidado, y por la pregunta que me había hecho
    -AMM... y ¿tu crees que sería algo rápido salir contigo después de cortar a tu novia?
    -Si yo creo... por eso te dije que si algún día quisieras salir conmigo- Me lo decía con la mano en la nuca y diciendo medio apenado
    -Ah ya veo, que tal si esperamos a que ese día llegue, y mientras vamos a conocernos más ¿vale?
    -Este bien- Me dice con una sonrisa
    Llegamos a la cafetería y estábamos sentados Esteban con Luis enfrente de nosotras, Luis enfrente de Perla y Esteban enfrente de mí, Perla y Luis se paran y dice Perla
    -Vamos a ver que hay de cenar, ustedes quédense ahí
    -ya volvemos- Dice Luis al empezar a caminar
    -Si esta bien- dice Esteban viendo a Luis, voltea hacia mi y ve que estaba temblando de frío y en eso me dice- Todavía no te acostumbras al frío ¿verdad?— parándose y ofreciéndome un abrigo que el tenía me lo pone -Gracias, si todavía no me acostumbro y lo malo es que no tengo ningún abrigo- Le digo con un tono de apenada
    -Si quieres luego, te acompaño a comprarte un abrigo
    -No gracias, que amable, pero ya tenía planes con Perla este fin de semana para ir de compras, lo siento
    -Si no importa, ya será otro día
    Le doy una sonrisa, que eso le gusto a Esteban por que me regreso una sonrisa
  11. Sucesos inesperados: ¿Que siento por ti?

    Sonaba el timbre para dar inicio a las clases, mientras tanto, en el salón estaban todos hablando, unos riendo, otros peleando, en fin era un ambiente típico de salón de clases, era relajado, de buen humor, En todos los salones eran por áreas, esto era que en un mismo salón estaban los 3 grados, y en el fondo se encontraba una chava de quince años sentada y viendo por la ventana el paisaje, y no daba caso a su acompañante.
    -Ariadna—Me decía Perla- Ey, ¿que te ocurre?, ¿me estabas haciendo caso?, estas así desde la cafetería.
    Estas últimas palabras me sacaron de mis pensamientos diciéndole
    -No no es nada— ¿Me estará empezando a gustar Esteban?, Pensaba viendo hacia la ventana-No claro que no, yo vine a estudiar, y además...-Fui interrumpida por un golpe en la cabeza que me dio mi amiga diciéndome
    -Ya despierta, bájate de las nubes
    -Ey ¿porque me pegas?-Le digo sobandome la cabeza en el lugar donde me había pegado
    -¿Porque?, por que estas distraída
    -No es cierto, es solo que estoy contemplando el paisaje y pensando- En eso entra un chavo volteando directamente hacia Ariadna, y uno de sus amigos le dice
    -¡Ey que onda! Esteban, ¿como te fue en las vacaciones?- Le decía un chavo de pelo corto negro, piel morena, estatura corta, y de nombre Luis.
    -Hola, Luis, si me fue muy bien, estuve de viaje, me fui con mis papás a Londres, y estuvo muy bien y ¿a ti?- Le decía mientras volteaba hacia una chava en especial.
    -Pues estuvieron también bien, nos fuimos a Michoacán, un lugar...-Fue interrumpido cuando noto que su amigo cada rato volteaba a un lugar, con curiosidad el también volteo a ese lugar, y noto que era una chica de pelo rizado negro, y le pregunta
    -¿Y tu relación con Samantha?, por que déjame decirte que tu no eres de los que juegan con dos mujeres al mismo tiempo, ¿que paso?- Al oír esto Esteban jaló a su amigo para sentarse en unas butacas
    -Ven te cuento, se que eres mi mejor amigo...-Fue interrumpido por Luis
    -Ese soy yo –Esto lo dijo con aires de grandeza, y continuó- ¿que paso? ya dime
    -Ya corte con ella
    -¿Cuando?- Le dice asombrado ya que ellos habían durado un año y medio.
    -Hoy antes de clases...
    -Mm... ¿Por la chica que estabas viendo ahorita verdad?
    -No... No se
    -Pues... déjame decirte que se nota que te gusta esa chava
    -Ya no se, ya no se lo que siento...
    -Talvez inconcientemente cortaste con Samantha... por ella... y cuéntame... ¿conoces a esa chica?- Se lo decía con curiosidad
    -Si la primera vez que la conocí fue en el aeropuerto, mis papas y yo estábamos dirigiéndonos hacia la terminal, cuando choque con ella, y me quede intrigado de saber su nombre lue...-Fue interrumpido por su amigo diciéndole
    -En pocas palabras te gusto... aja si sigue, lo siento- Esteban tomando mas aire prosiguió a continuar
    -Luego, me entere de que fue inscrita en este Colegio, y decidí hacerle una carta diciéndole que quería conocerle, y la conocí el domingo, corte con Samantha hoy y...- Se detuvo a analizar lo que estaba diciendo
    -Y no sabes que hacer ya... ¿no es así?
    -¡Exacto!
    -Mm... Pues sabes que tomate un tiempo, acomoda todos tus sentimientos, y si todavía sientes algo por... ¿como se llama?
    -Ariadna
    -Por Ariadna ya le dices lo que sientes, ¿vale?
    -Si este bien...—Fue interrumpido por el profesor que estaba entrando-Buenos Días alumnos, Mi nombre es Dieter Stewart, seré su profesor de Geografía y además su asesor, muy bien entonces comencemos la clase. En lo que pasaba la lista se detuvo diciendo:--Wakee Samantha... ¿Wakee Samantha no esta?
    Por allí se escuchaba murmullos, y continúo el profesor con la lista y con la clase, y hasta que sonó la campana que daba a entender que el modulo había terminado, ya en la hora libre Perla me dijo:
    -¿Que crees que habrá pasado con ella?- Me dijo con curiosidad
    -No lo se- Me quedé viendo a Esteban que estaba hablando con Luis, y concluyo
    -Tengo el presentimiento de que falto por que algo tuvo que ver con Esteban, no se que, pero presiento
    -Mmm....... ¿De verdad? quien sabe...

    Mientras tanto en la jardineras estaba una chica sentada triste, hasta que se le acerca el mismo chavo que se topo con el. El era de estatura alta, pelo negro azabache, lacio, piel blanca, ojos negros y grandes, llevaba lentes, y de nombre Víctor, este llega hacia ella y le dice
    -Hola por fin, ya te encontré, quería saber si ya estabas bien, y por eso te vine a buscar- Le decía mientras se estaba sentando a lado suyo
    -Si estoy bien, gracias-Le dijo mientras se secaba unas cuantas lagrimas que le salían de repente.
    -¿Por que has estado llorando?, sabes una cosa, no me gusta nunca ver a una mujer llorar, por que no mejor sonríes, o es acaso ¿por algún sentimiento relacionado con el amor que estas así?- Le dijo mientra trataba de verle la cara
    Samantha se paro al oír estas ultimas palabras y se quedo de espaladas hacia el
    -Perdón si te incomodo la pregunta, ya no vuelvo a decir eso, te prometo
    -Si, no te preocupes, pero por ahora no quiero hablar de eso, si tuvo algo que ver-Esto último lo susurro- Y dime ¿como te llamas?—Le decía volteando de frente hacia él
    -Me llamo Víctor ¿y tú?
    -Samantha
    -Mucho gusto Samantha ¿cuantos años tienes?
    -16 ¿y tú?
    -igual, 16 años
    -¿que clase tienes ahorita?
    -Pues tengo ahorita Historia, ¿y tu?
    -Bueno pues, me salte el primer modulo y tenía Geografía, y ahorita mi siguiente clase es Cívica y Ética
    -Ah OK, bueno te acompaño a tu salón ¿quieres?
    -Si esta bien, gracias
    -Solo límpiate la cara, si no quieres levantar sospechas
    -Si esta bien-Se empezó a reír y con una sonrisa se dirigieron al baño de Mujeres después de ahí se dirigió Víctor a acompañar a Samantha hasta su salón.
    En el camino estaban los dos platicando y ella se empezó a reír por algo que le contó víctor
    -Vez así te ves mejor, feliz, te ves radiante- Se lo dijo mientras se detuvo se quedaron fijamente viendo y luego Víctor se empezó a acercar mas y mas hasta que quedaron juntos y por poco se iban a besar cuando...
  12. 1º Día y... ¿con un problema?

    -Ya levántate, tenemos escuela- Me digo moviéndome levemente del hombro.
    -5 minutos mas mamá, por favor- Esto ultimo le causo risa, y me vuelve a decir entre risas.
    -Ya floja, ¡levántate!, no soy tu mamá, ya ¡levántate!
    -Ya pues... hay voy... mira ya...ya estoy despierta...-lo decía con bostezos y entre dormida, se bañó, salio y luego ya despierta me quedo viendo a Perla
    -¿Que paso?- Me dice en forma de intriga
    -Buenos días- le digo yendo al baño
    -ajajá buenos días, ¿ya estas despierta? ajajá- Le causo mucha risa y pensó -Así va a hacer de ahora adelante- se le escapo una risita y le dije
    -¿Que?- Le dijo mientras me lavaba los dientes
    -No...Nada- Me dice con una sonrisa mientras se arreglaba
    - me voy a bañar, no tardo- Le dije incorporándome a la regadera y abriendo el agua, pero sin querer volteo a la puerta y veo una nota que es:

    De: SAMANTHA

    Deja a mi novio en paz, los ví anoche, por suerte y por amor a Esteban no le dije a la prefecta. Aléjate de el

    --------------------------------------------------------------

    Esa chava si que esta loca-- estaba pensando en lo escrito de la nota-- Como se le ocurre amenazarme, el no es de su pertenencia, el es libre de hacer lo que quiera.-.

    En eso me ve Perla y me dice
    -¿Que pasó?
    -No… nada, me voy a bañar, no me tardo, ¿vale?
    Perla sintió que no le había dicho la verdad, y solo me dijo
    -Esta bien pero apúrate por que la entrada es a las 8:00 y son 7:20- Al oír esto rápido me metí a bañar- Y a parte tenemos que ir a desayunar, apúrate.
    -Si, si, si ya voy, ya voy.


    15 minutos después...

    - Ya estoy, ¿y tu?- Le dije saliendo del baño, peinándome y poniéndome una diadema con mi fleco. Perla se estaba agarrando el pelo con media cola de caballo
    -¿No te vas a recoger el pelo?- Me dice curiosa mientras se daba los últimos detalles en su pelo.
    - No, no me gusta, estoy bien así- Le digo con una sonrisa, poniéndome los mismos accesorios que ayer
    -A bueno- ¿Ya nos vamos?- Me dice mientras recoge una bolsa de color blanco y se la cuelga.
    -Sí, ya vámonos- Le digo agarrando otra bolsa era de color negra y detalles plateados
    -¿Que horas son?- Me dijo con curiosidad y cerrando el dormitorio para dirigirnos a la cafetería.
    -mm...- Viendo mi reloj en mi celular- son las 7:45.
    -Vámonos ya, sí queremos desayunar algo bien- Me dijo apurándome.
    -Je jeje, si esta bien.

    Nuestros uniformes eran:
    Mujeres: Los lunes eran blusa blanca manga larga con la insignia del colegio, falda a la rodilla (aunque nunca lo utilizaban así, mas bien era un poco arriba de la rodilla) color azul marino con tablones a los lados, saco color azul marino, moño rojo, calcetas blancas, y zapatos negros.
    Hombres: Los lunes eran camisa blanca manga larga con la insignia del colegio, pantalón azul marino, saco azul marino, corbata roja, calcetines o tines blancos y zapatos negros.
    En educación física: era para ambos sexos, pans azul marino playera blanca con la insignia del colegio, tenis color blanco y también puede ser azul o negros.

    En la cafetería:
    -No quiero hacer escándalo ni nada por el estilo, pero Esteban se me esta quedando viendo- Se lo decía discretamente a Perla y ella voltio y yo le dije
    -No no voltees- Pero era tarde ya había volteado- y cuando volvió a voltear hacia donde estábamos me dijo
    -Uy! trío a la vista- riéndose le digo
    -¡Cállate! no es cierto—Y en eso voltea a vernos Samantha y me ve con cara de desprecio y le dice a Esteban
    -Vámonos ya casi empieza las clases—Al no ver respuesta por parte de él, continua pero un poco más alta el tono de su voz—vámonos que ves ahí- Al oír esto me volteo rápido en forma de apenada hacia donde esta Perla, y Perla en voz alta dice
    -Ay que bueno que ya se fue el tormento-
    -¡Cállate! no lo digas en voz alta- En eso llega Samantha a nuestro lugar y le dice a Perla.
    -Mira, mejor vete callando si no quieres terminar lastimada- Le dijo en tono retador y enojado, y Perla al defenderse
    -¡Cállate, por que la que va a ir al hospital será otra!- Al decir esto la detengo del brazo
    -Déjala en paz, vámonos de aquí mejor- Le digo mientra la jalo a otro lado
    -Ves mi amor, “ESA” es algo que no debe estar cerca de ti—Le dice mientra ella trata de abrazarlo, pero este se resiste
    -Y no será otra que debe ser así -Susurro, La miro fijamente y ella le dice
    -¿Qué... a que te refieres?
    -Que ya...- Se detuvo antes de continuar- Ya debería haber un límite
    -Obvio, mi amor, que no ves yo le puse un limite a...-fue interrumpida, cuando prosiguió el
    -No, no me entendiste...-Tomó mas aire para poder proseguir- Debemos dejarlo hasta aquí, ¿me entiendes?... nuestra relación hasta aquí fue...-Iba a hablar cuando ella grito
    -¡Qué! ¿Como?, estas terminando conmigo, ¿porque? no me digas que es... ¿por esa?
    -Ey! no le digas "esa" se llama Ariadna y no, no es por ella, es por que... ya no siento mas... nada por ti
    Al oír estas palabras Samantha quiso empezar a llorar y le dijo
    -¡Veté al infierno, ya no te quiero volver a ver!- Diciendo esto se fue corriendo al baño y empezó a llorar en el camino. Cuando va corriendo hacia el baño se topa con un chavo y le dice esté
    -¡Ey cuidado por donde caminas!- Al verla a la cara ve que esta llorando y le dice - perdón, ¿que tienes? ¿Estas bien?
    -Si... estoy bien, no... Te...preocupes- Se lo dice entre lagrimas y con la cabeza baja
    -¿Segura?- Le dice tratando de verla a la cara
    -Si, perdón, no te ví,- Y se va corriendo
    -Espera- Le dice el viendo que partía corriendo- no se tu nombre- se lo decía a si mismo

    Mientras tanto estaban pensando dos personas en el salón de diferentes y al mismo tiempo de la misma persona...
  13. La carta misteriosa y otros sucesos.

    Descripción de la carta:

    ¡Hola!

    Me cautivó tu forma de ser...
    Te espero en las jardineras.

    Atte.

    ------------------------------------------------------------------------

    ¿Quién será?
    eso era lo único que pensaba después de leer la carta.
    Tenía tantos sentimientos encontrados, como intriga y curiosidad, pero por otro lado sentía entusiasmo, felicidad de saber que tenía un admirador. Perla me miraba caminar de un lado a otro desde abajo hasta que aquello la mareó y me dijo:
    ¡Ey, Tierra llamando Ariadna! ¿Qué tienes? Ya me mareaste; baja, siéntate y cuéntame lo que ocurre, ¿vale?
    ¿Eh? Sí, está bien se lo dije sacándome de mis pensamientos, ya voy.
    Bajé y me senté en un sofá que estaba allí, y le empecé a contar. Sólo miré la cara de asombró que tenía.
    Nunca pensé esta forma de ser de él
    me dijo moviendo la cabeza de un lado a otro y mirando a la nada.
    ¿Qué? ¿Tú sabes quién es?
    ¡Ay, por Dios santo! Es obvio que esa carta es de Esteban me dijo agarrándome de los brazos y mirándome fijamente.
    Solté una risilla.
    Por favor, ¿tú crees que fue él? Él tiene a su novia, y si hubiese sido él, ya me lo habría dicho.
    Sí, ¿pero qué tal si él quiso que fuera sorpresa para que tú te dieras cuenta por ti misma? Además, tú me dijiste que cuando le arrebataste la maleta no viste nada, ¿pero qué tal que, cuando te saludó, uno de ellos metió el sobre en tu maleta?
    Sí, tienes razón. A lo mejor pudo haber sido eso.
    A ver, ¿a qué horas dijo que te vería en las jardineras?
    No dijo... ¿por qué?
    mmm... ya sé: ¿por qué no vamos a ver quién es? Si es otro, yo me voy con él; pero si es Esteban, tú vas ¿vale?
    Lo dijo tan rápido que sólo pude responder:
    De acuerdo.
    Y así, sin entenderle al plan, nos fuimos a indagar quién había sido.
    Era alrededor de las nueve y las diez de la noche. Todo estaba obscuro a excepción de las jardineras, que tenían unos grandes faroles que se podían ver claramente. Y allí estábamos, yendo hacía donde se encontraba la misteriosa persona. Perla se detuvo, y por inercia también yo.
    Allí está tu admirador dijo señalando a una silueta que estaba sentada debajo de un gran farol en una de las jardineras. Vamos a acercarnos más para poder ver bien quién es... , nos escondimos tras unos arbustos
    Es él, ahora ve allá.
    -¡¡¡Que!!!- Le digo sorprendida
    -Sí... ¿que ya se te olvido el plan o que?- Me dije de forma retadora.
    -Es que no le entendí a tu plan- Le dije apenada
    -A pues ahora ya le entendiste... así que ve- Me dijo moviendo las manos y dándome a entender que valla.
    -Esta bien... Pues- Le dije con disgusto.
    Me paró en frente de el y le digo
    -Ho...hola-acercándome más me siento a un lado
    -¡Hola!- Me dijo sorprendido y se me quedo viendo, luego le retuve la mirada por un rato; Y los dos dijimos al unísono-
    -Quiero decirte algo...- Al oír que los dos lo dijimos al unísono nos empezamos a reír y me dijo-
    -Tu primero-Cediendo la palabra, tomando aíre... Y fuerzas proseguí-
    -¿Tu fuiste quien me mando la carta?
    -Sí- Me dijo con una sonrisa y viéndome directamente a los ojos-Y ahora mi turno...
    -OK-Le dije con un tono nervioso
    -En verdad, no esperaba que vinieras, la verdad desde que te vi en el aeropuerto me quede con ganas de con...-Fue interrumpido por un ruido y unos pasos-Alguien viene vámonos-
    -Sí-
    Mientras que me decía Esteban, estaba recordando esa ves en que nos topamos:
    EN EL AEROPUERTO:
    una voz a lo lejos decía:
    -Por favor pasajeros del vuelo 876 con destino a Michigan, Illinois favor de ir a la terminal(donde te reciben los boletos y están dos Aeromozas).
    -Ya me voy mamá ese es mi vuelo, Bye- Decía una chava de 15 años con lagrimas en los ojos.
    -Cuídate, por favor, que te valla bien, no le hables a los extraños, consigue una amiga que veas que de verdad es de confianza, júntate con ella, me llamas cuando llegues, por favor, adiós mi vida- Persignándola y empezando a llorar le da el ultimo abrazo antes de verla marchar- Cuídate.
    En camino hacia la terminal, distraída por arreglar las cosas, se topa con un chavo.
    -Lo siento mucho, perdona- Le dice volteándolo a ver a la cara en eso se da cuenta que es un chavo muy guapo, los dos se quedan viendo, y luego esté le dice:
    -Si no hay problema, no te preocupes- Intrigado por la chava desea que se la vuelva a encontrar...


    Volviendo a la realidad nos dimos cuenta que era una persona, que, conocíamos muy bien:
    Era ni mas ni menos que Samantha, en pijama, con la prefecta en una bata de dormir, estaban hablando de algo que no le dimos importancia; ya cuando se alejaron, salimos de unos arbustos.
    -OK ¿que me ibas a decir?- Le digo con un tono de curiosidad, y alivio por que la prefecta y su novia no nos vieron.
    -Luego, ya es muy tarde, te acompaño a tu dormitorio ven- Me dijo con un tono de despreocupado- Ajá si esta bien- Le contesté casi en seguida; En el camino estábamos muy callados, como si disfrutáramos de la tranquilidad de la noche, llegamos y le dije
    -Aquí es, gracias por acompañarme, buenas noches- Le digo con una sonrisa
    -Buenas Noches, que duermas bien, bye.
    -Bye-Le dije introduciéndome adentro del cuarto.
    Cierro la puerta y trato de no despertar a Perla, pero para mi sorpresa fue que, estaba sentada en el sofá y esperando a que yo llegara con todos los detalles, de mí "encuentro" con Esteban.
    -Y... bien ¿que te dijo? ¿Si era el verdad? ¿Te dijo que te amaba con locura? ya dime...-Me dijo muy curiosa de ese detalle que le tenía preparada, Le contesto, después de que termino-
    -¡Calma!... Respondiendo a tus alocadas preguntas: Nada, Si era, y jajá no exageres-Esta última me sacó una risita-
    -¡¡Que!! Como que no te dijo nada-Me dijo exaltada
    -Buenas noches, mañana empezamos un nuevo curso así que quiero dormir bien, mañana te lo digo ¿vale? Hasta mañana- Se lo dije con un tono cansado y mientras me estaba cambiando de ropa
    -Bueno esta bien, pero mañana me lo dices vale, Hasta mañana.


    Empezando un nuevo día, sentí que alguien me empujaba el hombro entre mis sueños...
  14. 1º día de clases. ¿Coqueteas conmigo o no?

    Hola; mi nombre es Ariadna, tengo quince años y hoy es mi primer día de clases. Yo soy de altura mediana, pelo rizado y negro que me llega a los hombros, ojos negros y almendrados, mis amigos y familia dicen que tengo cuerpo llenito pero "muy bien proporcionado", como dice mi mamá; soy de piel blanca, uso lentes desde los once años, tengo carácter dulce (fuerte algunas veces), alegre, risueña, seria, independiente, y tímida cuando me gusta alguien. Estaba vestida con unos jeans azul oscuro, playera morada que en el frente tenía un Piolín, de manga corta, y zapatos blancos. Tenía de accesorios unos dos anillos en la mano derecha: uno en el pulgar y otro en el anular; pulseras en la mano izquierda y dos más en la mano derecha, y un dije de collar.

    Ahora les cuento mi historia:

    Fui transferida aquí, a este internado en Michigan, Illinois, a primer año de Preparatoria. El internado es muy hermoso, es muy grande; tiene áreas de jardín, los dormitorios ni se digan: tienen mucho espacio; cualquiera podría decir que están en los dormitorios de Howarts.
    Era el primer día de escuela y estaba sentada en una de las jardineras. Atrás mío había mucho ruido: personas saludándose como si se volvían a ver, y también había un grupito de chavos. Uno de ellos a cada rato se me quedaba viendo. Incómoda por la situación, me volteo, saco mi MP3 y me pongo a escuchar música cuando, de pronto, se me acerca una chava: ella es alta, delgada, pelo negro y lacio que le llegaba a la mitad del antebrazo; iba vestida con una falda blanca con círculos rosas y olanes que le llegaban un poco arriba de la rodilla, playera rosa sin mangas. Tenía un carácter muy amable. Se me acerca y me dice:
    Hola, ¿cómo estás? me decía con una voz dulce y una sonrisa Mi nombre es Perla. ¿Cómo te llamas?
    Me llamo Ariadna
    le digo devolviéndole la sonrisa y quitándome los audífonos.
    ¿Y por qué estás sola?
    me preguntó sentándose a un lado mío.
    Pues es mi primer día y no conozco a nadie
    le dije en tono de explicación.
    Ah, ya veo. Y dime, ¿de qué colegio vienes?
    Pues vengo de uno que se llama Montalbán; es en México.
    ¡Ah! ¿¡O sea que tú eres extranjera!?
    me dijo muy sorprendida.
    le digo riéndome
    , sí lo soy.
    ¿Y entiendes bien el inglés? me dijo con curiosidad Por que si no, yo te puedo hablar en español
    me dijo ofreciéndose.
    No, sí lo entiendo muy bien le digo con un sonrisa. Pero, ¿te puedo pedir un favor? le digo ya un poco má
    s seria—.
    Sí, ¿cuál es?
    Que a lo que no entienda, ¿podrías ser tú mi traductora?
    le digo suplicando.
    Sí, no hay problema. Yo te voy a ayudar, no te preocupes.
    Gracias le digo como quitándome un peso de encima. Oye, ¿quiénes son los de ese grupito?
    le digo señalando al grupo de chavos mencionados con anterioridad.
    Ah, pues son Luís, Carlos, John, Will y Salvatore. ¡Ah!, y el que está ahí—Señalándome a otro, platicando con una chava es Esteban, y la chava con la que está platicando me señaló una chava un poco pequeña a comparación de Esteban, de estatura mediana, pelo rizado rojizo que le daba hasta la cintura, piel muy blanca; iba vestida con un short negro, playera blanca y zapatos plateados
    es su novia. Se llama Samantha, pero nunca le hables a él cuando esté platicando con ella o cuando no, porque la chava es muy, muy celosa.
    Ah, ya veo
    suspiro.
    ¿Por qué? me preguntó con intriga
    ¿Acaso te gustó él?
    ¡No, no, no! le digo con una sonrisa y moviendo mis manos y cabeza de un lado al otro muy rápido
    Es que ve te cuento: antes de que tú vinieras, él se me quedaba viendo mucho y me quedé intrigada.
    ¡Ah!
    dijo muy sorprendida
    afirmando lo que había dicho.
    Me paré y me quedé viendo a Esteban discretamente. Él era alto, delgado, con un muy buen cuerpo, y se notaba que tenía entre unos dieciseis y diecisiete años, y de piel extremadamente blanca; Y lo curioso es que tenía una facción seria, como si no fuera de esta época. Luego, Esteban, estando solo porque se había notado que se peleó con su novia
    , le hizo seña a uno, y sin que yo me diera cuenta, agarrarón mi maleta roja y la abrieron. Cuando reaccioné, noté que estaban metiendo algo y fui corriendo para salvar mi maleta.
    ¡Ey! Oigan, ¿qué hacen con mi maleta? ¡Dénmela, es mía!
    se la arrebato y la cierro.
    En eso Perla me dice:
    Vente, ya van a asignar los dormitorios. ¿Qué hacías con ellos?
    me dijo jalándome del brazo.
    No, nada. Bueno, te cuento y le conté lo sucedido viendo la cara de Perla asombrada de lo que le estaba contando
    . Espero que nos toque dormitorio juntas, ¿vale?
    Sí, eso espero
    me dijo con una sonrisa.
    Dicho y hecho, nos tocó juntas en el dormitorio, y así pues, nos dirigimos directamente hacía allá. Mientras recorríamos el camino, descubrí a Esteban con la mirada. Me vio y me guiñó con una sonrisa.
    Hola
    me dijo.
    Yo, apenada, me empecé a ruborizar y volteo rápido al otro lado.
    ¡Oh, por dios! Va a ver un trío amoroso aquí
    me dijo Perla riéndose y con una cara pícara.
    No es cierto le digo cubriéndome el rubor. Además, en primer lugar, a mí no me gusta; en segunda, él tiene novia, y yo respeto eso; y en tercera...
    me detengo a pensar una tercera razón.
    Ajá dijo con tono de "no te creo nada". Ya, aquí es
    parándose en una puerta color café, y se podía ver un picaporte antiguo de color dorado. Entramos y no lo podíamos creer: nuestro dormitorio era el más hermoso. Tenía mucho espacio, se parecía a un pequeño departamento; teníamos nuestro propio baño y había dos camas: una en un piso y otra en otro, y una de ellas quedaba en la ventana (era la del piso de arriba), y, por supuesto, yo la escogí, pero claro, preguntándole a Perla si quería la cama, y pensando "por favor, que diga que no".
    No, tú quédatela
    me dijo con una sonrisa y tono de voz amable.
    Yo subí rápido, dejé mis maletas y me asomé por el barandal.
    Oye, después de acomodar las cosas, ¿podemos ir a dar un recorrido al internado? Es que lo quiero conocer
    le dije a Perla con una sonrisa.
    Sí, claro. Yo ya lo conozco porque estudié aquí en la secundaría, pero claro que podemos.
    Gracias corro hacía ella y le doy un abrazo
    . Me voy a apurar.
    Está bien, tú me dices cuando ya, ¿vale?
    Me voy a mi parte del dormitorio y empiezo a sacar mi ropa y acomodar mis cosas, cuando de repente veo un sobre en mi maleta roja, y recuerdo lo ocurrido afuera con los chavos.
    Uno de ellos lo ha metido
    dije.
    Me siento en mi cama y abro el sobre. Veo que contiene una carta, la cual dice...




  15. [One-shot]
    [Segunda versión]
    [NaruSasu]
    Nota del Autor:
    En esta versión no voy a poner traducción, para saber la traduccion vean la primera versión onegai...

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    Hola; mi nombre es Naruto Uzumaki, tengo diecisiete años, yo soy pelirrubio, piel blanca, ojos azules claros, alto, delgado, y con tres bigotes en cada mejilla. Soy muy alegre, divertido, lo que me propongo lo hago, aunque me cueste mucho, pero llego a mi objetivo; Vivo en la gran ciudad de Tokio, que se encuentra en Japón.

    Vivo solo puesto que, mi familia, cuando tenía dos años, se murió en un accidente de coche. Quedé inconciente por tres semanas, pero siempre a mi lado estuvieron mis amigos y mi novia.

    Seguro quieren saber, el nombre de mis padres, pues el nombre de mi papá era Minato Namikaze; En el físico yo le herede, de hecho, hasta la fecha siempre nos confunden. Sin embargo mi mamá era de pelo rojizo, muy largo, piel blanca, muy hermosa, ojos azules, y en el carácter yo le herede; Su nombre era Kushina Uzumaki. También tenía un Onii-san, que se llamaba Kuino Uzumaki, él tenía once años. Y se parecía mucho a mamá en el físico y a papá en el carácter.

    Mis amigos son:

    · Hinata hyuga: Ella es mí novia, Ella es muy, muy bonita, tiene el pelo negro azabache, piel muy blanca y unos ojos peculiarmente blancos grisáceos y grandes, no es por que sea ciega o algo parecido, es solo que es herencia, toda su familia tiene así sus ojos. Es delgada, para mi pensar, tiene muy buen cuerpo. Es muy tímida, pero por eso me encanta que sea así. Aunque no se, pero siento que ya no es lo mismo como antes, como que me siento vacío, a pesar de estar con ella y besarla.
    · Sakura Haruno: Ella es—Se me escapa una sonrisa al decir estas ultimas palabras—De estatura mediana, también muy linda, su pelo es de un color peculiar, imaginen que es de color rosa, yo digo que se lo tiño pero dice que es su color natural, así que mejor allí la dejamos. Es muy extrovertida, tiene un carácter un poco... especial.... se enoja fácilmente, con decirles que—Bajo un poco la voz—un día que no llegue a un lugar, al día siguiente me dio una paliza que todos le tuvieron miedo.
    Nee, el siguiente es el baka de:
    · Sasuke Uchiha: Él es un teme de primera; Tiene el pelo negro azabache, ojos negros, grandes, piel blanca pero es muy sensible al sol, con decir les que, un día estábamos de vacaciones y no se puso bloqueador solar, y termino todo tostado el muy teme, y ni podía caminar—Lo recordaba con una sonrisa de oreja a oreja—Él tiene dieciocho años. Es muy serio y reservado, es raro verlo sonreír, pero tiene un pegue con las chicas, que yo mismo no lo puedo creer, aunque no ha tenido una novia, en todo este tiempo que llevo conociéndolo. Sin embargo es mi mejor amigo, a él yo lo conozco desde los cinco años, aunque al principio tuvimos unas diferencias, ahora somos los mejores amigos. Él también es como yo, el vive solo, por que su familia también se murió, pero fue una historia totalmente trágica—Lo recuerdo con una cara triste—Ha su familia la asesinaron un señor que era enemigo mortal de su padre, ya que su padre era el presidente de una organización secreta, y era muy respetado, y a todo su clan, este señor, los mató.

    Él tenía once años cuando sucedió.

    Mi historia es esta:

    Estaba una tarde sentado en el barandal, oyendo mi música a las afueras del cine, esperando a Sasuke que llegará. Estaba pensando sobre Hinata, nuestra relación, que hoy peleamos... como siempre, ¿Por qué?, por que dice que yo paso más tiempo con Sasuke que con ella, y que una más y cortamos, es que no es que le dedique más tiempo a Sasuke, si no que, me identifico más con él, y últimamente quiero estar más con Sasuke, no se por que. En fin, estaba vestido de jeans color azul, playera negra, chamarra roja y tenis blancos con rayas rojas. Era un sábado, en el mes de Diciembre, estábamos de vacaciones, y nos habíamos puesto de acuerdo para ir al cine, porque se iba a estrenar nuestra película favorita. Estaba soleado, pero se nublaba a cada rato, así que, espero que no llueva por que no traje paraguas.

    --¿A que hora vendrá? Ya se esta tardando—Me lo decía para mis adentros, cuando oigo esa vos que la reconozco al instante.
    --¡Dobe! Hola, perdón por la espera—Lo decía agitado después de haber corrido hacia mí
    --¡Hay teme! Ya me estabas preocupando—Se lo decía con una sonrisa y con la mano en mi nuca, a lo que esté se sonroja— ¡Ya! ¡Entremos Que ya la quiero ver!
    --Hmp!—Acto seguido entramos a la taquilla y Sasuke pidió dos boletos para “El kyuubi y los Ninja: parte dos” la chica, que estaba coqueteando con él, y ni en cuenta Sasuke, se los dio, y luego fuimos por palomitas a petición mía, Sasuke sin más me acompaño por mis palomitas.
    Entramos a la sala numero doce, y ya estaban los cortos y las luces apagadas, así que nos apresuramos a escoger nuestros asientos.
    --Los de hasta arriba, ven, están dos desocupados—Le decía en voz baja, pero en un volumen que él me escuchó.
    Solo asintió y fuimos hasta la parta más alta, nos sentamos y acomodé mis palomitas, vi la mano de Sasuke agarrando un puñado de estas.
    --No que no querías, que solamente yo iba a comer—Se lo dije en tono de reclamo
    --¿Que?, se me antojaron—Me lo decía con cara despreocupada—Ya empezó, silencio—Me decía señalándome las primeras imágenes de la película

    Su música de empiezo era la de Twenty Century Fox, luego ya estaba la película y cuando eran los efectos especiales, se veía como los actores brincaban y hacían volteretas, y en una ocasión, estaba el actor principal en un castillo de apoca en china, caminando con sumo cuidado, sin que lo atrapasen los malos, y en eso que asustan al actor, saliéndole por detrás un Ninja gritando tan alto que hasta Sasuke se asustó, y sin querer agarró mi mano, nos vimos
    --¿Sasuke, me devuelves mi mano, por favor?—Se lo decía con un leve sonrojo.
    --¡Perdona!—La quito rápido, y noté que estaba sonrojado también.

    Terminada la función, salimos y vimos que ya estaba lloviendo

    --No te trajiste paraguas ¿verdad?—
    --No, no traje—Me lo decía con su voz de serio—
    --Bueno pues, vamos a tener que correr—
    Así que él y yo empezamos a correr, y nos dirigimos a su casa, ya que era la más cercana.

    Llegamos a su casa, y era muy hermosa, y muy grande, para vivir solamente una persona, era una Tradicional casa japonesa, siempre que he venido aquí, me siento cómodo, como sí fuera mi propia casa. Me siento en una silla del comedor, y veo a Sasuke entra a su cuarto, y oigo mucho ruido, luego sale con ropa limpia y me entrega unos pantalones de color azul y una camisa de color blanco.
    --Quítate tú ropa, dámela para lavarla, y ponte esta, ve a mi cuarto para cambiarte—Me dice señalándome su cuarto.
    Solo asiento, y me voy directamente allá, cuando entro, noto el perfume característico de él que me encanta que oliera así. Me cambié rápido, y salgo a darle mi ropa mojada, noto que él ya se había cambiado y solo tiene pues una camiseta que le hace lucir su bien formada espalda, se voltea y veo su bien formado pecho, me sonrojo al instante, y me volteo para que él no se diera cuenta, estira su mano para recibir mi ropa, se la doy y la mete junto con la suya en la lavadora.

    --¿Quieres algo de tomar?—Me preguntaba dirigiéndose a la cocina.
    --Sí chocolate caliente, por favor—Se lo decía con una sonrisa y yendo a la sala para prender la televisión.

    Estaba tan concentrado que no noté cuando Sasuke me hablaba
    --¡¡Dobe!! Ten, aquí esta tú taza, con malvaviscos dentro—Me decía dándome una taza de color azul cielo.
    --Gracias—Se lo digo recibiéndola y tomándole un sorbo ya que estaba caliente.

    Estábamos viendo la televisión, cuando de pronto se va la luz, seguida de un trueno muy fuerte, a lo que yo grité, nada más oigo a Sasuke reír, a lo que yo le dedico una mirada fulminante

    --¡Teme! No te rías, que no es nada gracioso—Se lo digo con cara de puchero
    --Jajaja, como quieres que no me ría si es algo chistoso que le tengas miedo a los truenos
    --Pues así es, le tengo miedo, ¿Y que?, no todos somos perfectos—Se lo digo en forma de reclamo
    --Pues en ti se te ve... lindo—Se acercaba demasiado
    --¡Baka! ¿Qué es lo que dices? ¿Te me estas insinuando?—No podía creer lo que me estaba diciendo en eso, siento un leve sonrojo en mis mejillas, Sasuke lo notó y me dedico una sonrisa para luego continuar.
    --La verdad... veras, desde que te conocí, primero sentía unas ganas de poder ser el mejor y demostrar que era mejor que tú, pero siempre me mostraste esa sonrisa tan sincera y.... hermosa, que poco a poco me fui olvidando de todo, hasta que luego, paso lo de mi familia y ahí estuviste para apoyarme, y eso fue lo que me hizo perderme en ti.
    --Pero teme, somos hombres, no pode... –Antes de terminar la frase, nuestros labios se juntaron y formaron un tierno beso, me sentía vulnerable al sentir por primera vez, los labios de esa persona, que aunque no lo quiera aceptar, yo... también... ¡AMABA!, de repente, sin que yo lo notará, lo entrelace fuertemente alrededor de su cuello con mis brazos y me dejé llevar, mientras que me empujaba lentamente para acostarme en el sofá, por falta de aire, nos separamos y lo tenía encima mío, él cuidando que todo su peso no cayera sobre mí, me sonrió

    --¿Te gusto?—Me decía de forma pícara y en un tono de volumen bajo en mí oído
    --Eh!!... yo...—
    --Más bien dicho, ¿te gustó el beso?
    --N...no, ¡No!—
    --Entonces, ¿Porqué no me apartaste cuando te besé?—
    Muy buena pregunta, pero claro esta, que no le quiero decir, que... yo lo ¡AMO!... pero haber, ahora entiendo por que Hinata siempre decía, que pasaba más tiempo con él, es por que yo me sentía más cómodo, y podía ser yo con él, ahora entiendo mi corazón pertenece con Sasuke.
    Él vio que no respondía y me volvió a besar, pero esta vez al instante me aparté de él volteando al otro lado. Él sonrió e hizo que lo viera a los ojos, luego me vio fijamente
    --Naru ¿Porqué estas tan rojo?
    --¿¡Quien sabe por que será!? Déjame adivinar, sí estas muy cerca, ¿será eso?
    --¿Será que al estar conmigo te sonrojas?, ¿será esa mí respuesta?—Me decía con una sonrisa de oreja a oreja
    --¡No!, además... ¡quítate!, déjame respirar—Le decía poniendo mis manos en su pecho como acción a empujarlo para atrás. Él se puso duro, y no me dejó, sin en cambio, me volvió a besar pero como me tomó desprevenido no lo detuve.
    --¿Porque no admites que te gusto?
    --Por que... no... Es... eso...la verdad... es que...—Lo decía con mucha pena y todo sonrojado volteando para a otro lado
    --Es que ¿qué?—
    --¡No!... ya déjame!—Lo aventé hacia el otro extremo del sofá y me paré rápido, estaba de espaldas ha donde estaba Sasuke, en eso viene otra vez la luz, pero oigo un clic, y se vuelve a ir la luz, después detrás mío, veo una sombra tenue, reflejada de una pequeña luz anaranjada, volteo y veo a Sasuke con una vela, a punto de no ser nada, se veía que ya estaba muy usada, me volteo otra vez de espaldas a él, oigo un sonido sordo en la mesa y siento unos brazos que me rodean
    --¡No te enojes!—Me decía con una voz dulce—Solo acepta que te gusto y ya, no te pido más, te dejo de preguntar, pero acéptalo
    --...No, no lo voy a aceptar, es que Sasuke, tú sabes bien que los dos somos hombres, no podemos tener estos sentimientos, no, simplemente... ¡No!—
    --¡Al diablo, con los géneros!, ¡Al diablo, con sí eres mujer u hombre!, lo que importa es lo que uno siente, eso importa de verdad, y lo que yo siento es... ¡Amor!... ¡Amor por ti!
    --Pero...—Antes de terminar me volvió a besar, y esta vez fue, más apasionado, sentía su adrenalina por besarme, sentía como sus labios se estampaban contra los míos, y formaban un hermoso y apasionado beso.
    --Ya esta bien, yo... Te amo... ¡TE AMO, TE AMO!—Lo dije con un leve sonrojo en mis mejillas, y con la cabeza hacia abajo, gritando tan fuerte, que solo vi a Sasuke reír... ¿¡Que!?, se rió, wooww!!, no lo puedo creer, hasta con eso, tiene una hermosa sonrisa, como la misma sonrisa de un ángel, me levanta con su mano en mi barbilla, y viéndolo a los ojos, tenia esa misma cara de serio, que lo personificaba a la perfección.
    --Me haz hecho la persona más feliz, al oír eso—Después de eso, me abrazó muy fuerte, y yo solo pude corresponderle con un abrazo también.

    Después de esa confesión, corté con Hinata, ella lo entendió muy bien, y solo me deseó suerte, luego, me trasladé con mis cosas a la casa de Sasuke, vendí mí casa. Los dos fuimos a la misma universidad, y estamos teniendo una vida hermosa. Y todo gracias a ese día, que los dos dijimos nuestros sentimientos en claro y ahora gracias a ello, somos muy felices.






    ¡Fin!