Bueno, bienvenidos seais a mi blog, y gracias por pasaros, aquí colgaré alguna que otra chorrada aparte de mis fics.

El que estoy trabajando actualmente es: Love Game - Ai Asobi, os invito a leerlo, en él e puesto bastante empeño kukuku:eek:.
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  1. Bueno, a recordatorio de Shiori Uchiha, subo conti ya ;)

    Capítulo 4. Una cena, ¿en familia? - Au Banyohan ¿Shu Kazoku?

    En esos momentos, el cervatillo era celado por su manada, pero ellos no se atrevían a intervenir, por el momento. Estaba claro que aquel dichoso cazador se divertía, pero que mucho, con su jugosa presa, la cual era tan complicada que de tanto esfuerzo y empeño en él, por lo menos debía sentirse orgulloso cuando le capturase.

    ..--***--..¡!¡..--***--..

    El ambiente se mantuvo cargado desde que divisaron a los padres de Shikamaru al pasar una esquina. Avanzaron incómodos pero con seriedad hasta llegar a ellos.

    Ninguno de los 4 dijo nada, pero cuando Yoshino partió hacia la cocina, Temari la acompañó sin saber bien por qué. Educación era lo más probable.

    La madre de Shikamaru, cogió una serie de platillos que fue sacando tras haberlos cocido bien, y de espaldas aunque estaba ocupada, habló.

    -Dime Temari, ¿qué relación tienes con mi hijo?

    La rubia, sin saber que contestar por la sorpresa que esa pregunta causaba, ni siquiera se atrevió a respirar durante unos instantes.

    -Ya sabes, conocida, amiga, amiga íntima, amiga con derecho a roce y esas cosas… Shika ni siquiera a las amigas las trae a cenar, es muy problemático para él, por esos supuse que seréis novios o algo así,-eso era lógico, que Shika utilizase su “problemático” incluso para librarse de traer a gente. No te preocupes, puedes hablar libremente, tarde o temprano me enteraría.

    Eso si era extraño, ¿enterarse ella? Shikamaru no era de los que iba a su madre a anunciarle si tenía o no novia,-Yoshino-san, estoy segura de que su hijo no le hablaría de relaciones, no me malinterprete, pero por lo que le conozco, él no es así.

    -No lo es, pero a mí no me conoces, me enteraría tarde o temprano, soy mujer de muchos recursos, no me rindo, y además Shikamaru no es el único al que puedo mangonear.

    -Shikamaru y yo únicamente somos amigos-aclaró la rubia de Suna.

    -De acuerdo, Temari-san, aunque me parece una pena…-y dicho esto se marchó con dos platillos en los cuales había Kamameshi* y sus respectivos palillos.

    La nombrada quedó quieta totalmente. ¿Acaso Yoshino insinuaba que ella le agradaba para Shikamaru? No, simplemente esa mujer quería mano dura para su hijo, no significaba que fuera a exactamente ella a quien quería para él.

    Fuera o no ella la indicada, Shikamaru iba a ser suyo.

    Salió con los otros dos platillos hacia la sala en la cual comerían, tanto padre como hijo estaba allí sentados, más bien recostados, uno en frente de otro, con la cabeza hacia atrás y respirando pausadamente.

    Eran idénticos, tal para cual e incluso gracioso verlos así, como si de dos espejos se trataran.

    Mas cuando Yoshino tosió para llamar su atención, ambos se sentaron como autómatas, tiesos y formales. Amaestrados.

    Aquella palabra le hizo reír a Temari, y aunque nadie lo notó, se auto reprochó al pensar en que podría haber contestado si le hubiesen calado en sus locas pero ciertas divagaciones.

    Se sentó para dejar a Yoshino servir sin problemas, y supo que al colocarse los hombres Nara uno frente a otro, ella debía estar frente a súper-Yoshino, quien seguramente haría incómoda esa cena con la mirada analizadora con la que le observaba a ella.

    No se equivocaba, apenas comenzaron todos a comer, relajados y disfrutando de la tranquilidad que había en la casa, Yoshino levantó la mirada del plato demasiado rápido, como si algo le hubiese venido a la cabeza.

    -Dime Shikamaru, por qué no nos habías presentado a Temari, bien hablabas de ella mucho, pero seguro que ni intenciones tenías de presentarla formalmente a tus padres, eh.

    -Mama… Temari tiene muchas cosas que hacer en la aldea, no tiene tanto tiempo libre como para venir.

    -Pero hoy si la has traído, ¿puedo saber por qué?

    -Madre, soy su guía, pasaré con ella todo el tiempo que permanezca en konoha, en agradecimiento a ella por haberme acompañado a comprar, le invité.

    -Ah… ¿Entonces no sois amantes ni nada?


    Temari habría expulsado su bebida, como acababa de hacer Shikaku en el caso de que ella estuviese bebiendo. Shikamaru, tras recibir de una forma algo peculiar fluidos considerados como sake, se limpió la cara y miró a su madre con la ceja alzada.

    El estratega intentó responder, lo hizo más su voz quedó ahogada por la tos frenética de Shikaku, quien se encontraba inclinado hacia delante llevándose la atención de todos en la mesa.

    Yoshino reaccionó y golpeó la espalda de éste repetidas veces, levantó sus brazos, y pareció que había controlado ese estado de ahogamiento de su marido.

    -Mamá, ¿de donde sacas eso?

    -No sé, a mi me pareció que seríais pareja, es la primera chica que traes…

    -Eso no significa nada mamá, por favor, vas a acabar asustando a Temari…

    -¡Ves! Ni por mí te preocupas… perdón Temari, cielo, es que este maldito vago parece no querer darme una nuera.

    -Comprendo…
    -respondió la rubia, sin saber porque y diciendo lo primero que le vino a la cabeza.

    -¿Qué comprendes?-preguntó algo enfadado el Nara, pensando que la rubia no lo consideraba seductor o atrayente como para embelesar a una chica y llevarla a casa.

    -No nada, Shikamaru. Esta comida está muy rica Yoshino-san.

    -Ahórrate esa formalidad, estamos en familia querida.

    -Mamá… por qué le dices…

    -¡Shh! ¡En familia!-
    interrumpió Yoshino marcando amenazadoramente todas las sílabas de la palabra.

    En cualquier momento esa mujer alzaría los brazos y esperaría un abrazo en grupo, quizás aquella mujer en verdad quería una nuera, y Shikamaru era un mal hijo por no dársela con la de pretendientes que tenía.

    ..--***--..¡!¡..--***--..

    Por fin, todo había acabado. Ahora de una vez podría volver a ese apartamento que le habían dado, y descansaría sus pies.

    Estaba machacada, había caminado mucho, no había descansado a penas y aunque después de la cena, Yoshino había comentado cosas sobre Shikamaru, mal intencionadamente por supuesto, por ejemplo cosas íntimas que la hicieron reír desquiciadamente. No sabía que Shikamaru había temido a la oscuridad y eso que a través de ella se movía con sus sombras.

    O que se había negado en rotundo a las mujeres por que su abuela lo solía agarrar de los cachetes y besarle empalagosamente la mejilla.

    En esos momentos Temari habría pagado por ver a Shikamaru de pequeño y la mención de sus deseos hizo que Yoshino saliera por la puerta gritando que ahora iba a coger un álbum de Shikamaru de bebé. En cambio para cuando la mujer había regresado, ella junto a Shika estaban en el umbral de la puerta.

    Les habían despachado de la casa, Shikaku en un acto heroico y solidario con su hijo, había evitado a toda costa que Temari viese esas vergonzosas fotos. Y ahora se ganaría una buena reprimenda por parte de Yoshino.

    Temari lejos de enojarse, comprendió que ya había descubierto mucho de Shikamaru, en cambio el Nara estaba seguro de que tendría que quemar esos álbumes, por que su madre haría lo posible y lo imposible por enseñárselos a Temari.

    Se miraron durante unos segundos, sus ojos se preguntaban que hacer. En seguida Shikamaru comenzó a caminar en una dirección, y Temari sin saber por qué le siguió.

    ..--***--..¡!¡..--***--..

    -Me gusta esa chica, Shikaku.

    La altiva mujer rodeó con sus piernas a su marido. Apoyada en la encimera de la cocina, besó el cuello de su hombre.

    -Como si no se notase que te agrada, mujer. Eres muy poco disimulada-contestó Nara padre rodeando a su mujer con un abrazo.

    -¿Crees que Shikamaru se dará cuenta?-preguntó la mujer.

    -¿De que Temari siente algo por él?

    -Y de lo que él mismo siente por ella-añadió Yoshino.

    -Pues… los Nara somos muy lentos para esos asuntos, pero sólo espero que se dé cuenta a tiempo… Venga, vamos para el dormitorio que ya has limpiado la cocina.

    Yoshino se dejó arrastrar por su marido, y estando ella por detrás de él aprovechó para mirar su trasero y pegarse completamente a su marido.

    -Con suerte Shikamaru no regrese a casa e interrumpa nuestro momento-comentó Shikaku.

    -Con suerte-respondió la mujer.

    -………*………*………*………*………*………*………*…… …*………*………-

    Muajajajajajajaja. ¡Este capítulo me costó sudor y sangre! Había momentos en los que me deprimía pensando que no acabaría nunca, y es que estaba muy indecisa sobre la relación de Temari y Yoshino. Me he matado con el capítulo, merezco reviews y contestaciones. Espero que les haya gustado, y he de decir que ha sido MUUUUY raro escribir algo… digamos, casi-lime entre Yoshino y Shikaku, pero es que ellos dos lo merecen por ser la leche, que mira que criar a Shikamaru *.* les debo mucho, aunque más a Masashi ;D

    Kamameshi - arroz cubierto de verduras y pollo o marisco y luego horneado en cuencos individuales.
  2. Siento retrasarme, la verdad es que en los blogs no hay tantos comentarios y es una pena >.< entonces casi no recuerdo mi fic, por eso les agradecería que si lo leen, comenten, para además avisarles si tiene conti.

    Sin más que decir, muchas gracias por comentarme chicas ;) me alegran mucho las que comentan, este capítulo está dedicado a SabakuNoNara quien estoy escribiendo un one-shot que pidió en desafios xD

    Capítulo 3.
    No Temari, eso no - Ïe Temari, sore ie.

    El cervatillo pastaba tranquilamente, parecía no haberse dado cuenta de que su vida pendía de un hilo, el cual estaba en manos de alguien que después de un tiempo, no dudaría en romper. Estaba la posibilidad de acercarse al cervatillo, amistarse con él, y posiblemente con su entorno. La familia.


    ..--***--..¡!¡..--***--..​

    La embajadora llegó a su habitación sana y salva, gracias a la ¡gran labor! que había hecho Shikamaru debido a que miles de ninjas que le habían atacado en la calle. Ohhhhh, Kami-sama debería alabarle por hacer TANTO por ELLA.

    Enfadada se dejó caer en la cama. Con la cara marcando un claro gesto de enfado y desaprobación. Cuando el súper gran shinobi entró y la vio ahí, tirada en la cama, dio por finalizada su misión en el día, y dispuesto a seguir con sus obligaciones no laborales giró y se encaminó hacia la puerta.

    -¡Shikamaru!

    El moreno frenó al oír su voz, la inconfundible voz de la princesa de Suna, notablemente más seria y potente de lo normal. Más él lo dejó pasar, y retomó su marcha.

    La rubia, viendo en peligro su manejo sobre él, alcanzó lo más cercano a ella y arremetió contra el Nara.

    -¡Shikamaru!-gritó al instante mientras levantaba a prisas de la cama.

    El moreno se giró hacia ella, con la también segunda mirada matadora del día. Él tenía muchas cosas que hacer, además, ella sólo lo querría para molestarlo, o por un simple capricho propio. Y para caprichos, debía ponerse a la cola, por que a él ya le habían encargado coger los alimentos para la cena, y después de ello, ayudar a sus ex compañeros de equipo.

    -¡Tengo cosas que hacer, Temari!

    -¿Qué tienes que hacer?-preguntó la rubia, con parsimonia y reprimiendo el instinto asesino que comenzaba a aflorar en ella al recibir esa contestación.

    ¿No me digas Temari, te grita y tú no le contestas igual? Esto va a ser amor… te lo digo yo.

    -Tengo que ocuparme de la compra, y luego ayudar a mis ex compañeros con el entrenamiento.

    -Dame cinco minutos, vago.


    ..--***--..¡!¡..--***--..​

    Sin saber como, el moreno había acabado yendo al mercado acompañado de Temari, dispuesto a ayudarle y acompañarle a lo largo del día.

    Gran sufrimiento le esperaba, nunca había ido con Temari de compras, Ino en cambio si le había obligado varias veces, y había sentido que moría un poco por dentro cuando Ino pedía su opinión. Y ahora Temari… la mujer más problemática de todas, le acompañaría a él.

    Seguro que iba a ser pedir y pedir, mejor dicho, dar órdenes y órdenes. Simplemente le sacaría de quicio, no había nada peor que ir de compras junto con una mujer. Y sus predicciones se vieron cumplidas a los pocos minutos de salir del primer puesto que habían visitado.

    -Estoy segura de que adelante, en los demás puestos habría productos de mejor calidad, y seguramente más baratos.

    El muchacho suspiró, era de esperar que Temari aprovechase para quejarse y le menospreciase. Pero estaba seguro de que si le respondía que lo que quería era terminar ya, ella podría atacarle o bien llamándole vago, insensato o insinuando alguna atracción por Ino, debido a que quería terminar para ir ya hacia sus ex compañeros.

    -A mi me gustaban esos, además, yo elijo, tu deberías estar a mi lado calladita y sin molestar.

    Mal hecho.

    Al instante de sentir la mirada de la rubia taladrar su nuca, sintió una fuerte patada en su parte trasera.

    -¡Imbécil, encima que te acompaño!

    -Sabes que yo no te lo pedí, mujer problemática.

    -¡Lo suplicabas con la mirada, vago de mierda!

    La mayoría de la gente se giró hacia ellos, y el Nara concluyó que seguramente sólo habían escuchado lo último, y bien visto quizás podía sonar algo mal para los oídos de personas que no tenían vida privada y ahora comenzaban a cuchichear entre ellos.

    -Mujer, ¿qué van a pensar de mí?

    -Sabes, eso no me importa, encima que malgasto mi tiempo contigo…

    El moreno se resignó al instante, debió haber huido en el momento en que ella desapareció por el baño, y sin esperarle, haber ido solo. Pero ella lo habría alcanzado, era imposible huir de Temari, y lo estaba experimentando.

    Siguió adelante por los diversos puestos que se encontraban a lo largo de la calle, y junto a Temari compró los alimentos que se supone que harían falta para la cena.

    Mierda, la cena. Ahora que lo pensaba, Temari le había acompañada y él por educación debería invitarla a cenar junto a ellos, y aunque no lo hiciese, su madre al enterarse si lo haría…

    -Mujer problemática, hoy cenas en mi casa.

    ¿Eh?

    La rubia lo miró sorprendida. Cenar en su casa, podía ser bueno y provechoso si sacaba información de Shikamaru, pero conocer a sus padres le uniría mucho a él, y eso sólo alteraría su idea de únicamente divertirse. Pero aunque la idea le agradase, ella era Sabaku No Temari, debería quejarse por recibir una orden del vago.

    -¿Quién te crees para decirme donde voy a cenar?

    -Mujer, no compliques las cosas, tampoco es para tanto, además, mis padres… no creo que les vallas a caer mal-contestó el Nara sin saber que decirle.

    -Anda… sigamos comprando los alimentos, ¿de acuerdo Shikamaru?

    El moreno asintió, esperándose una gran hora de reproches por comprar sin fijarse bien, pero qué mas daba, sabía que Temari se comportaría en la cena. ¿Porque se comportaría, no?


    ..--***--..¡!¡..--***--..​

    Mala reacción la de la madre del vago. Al abrir la puerta y ver a Shikamaru con una bolsa y junto a él a una rubia, de cuatro coletas, kimono negro y unos ojos fieros y firmes, Yoshino supo que ella iba a ser peligrosa.

    -Eh… toma mamá, aquí tienes, como no me avisaste de qué sería necesario, compré lo que vi mejor-se justificó el Nara al entregar la bolsa a su madre.

    La mujer tomó la bolsa entre sus brazos y seguido se encaminó hacia la cocina. Seguro que ella no pensaba invitar a Temari a cenar.

    Shikamaru, viéndose en peligro, y temiendo que Temari se tomase a pecho aquello, decidió avanzar por la casa, no sin antes indicarle a Temari que pasase por delante. Ambos se descalzaron en la genkan* para después continuar por los pasillos.

    Una hermosa y elegante nagaya*, aunque era de esperarse. Shikaku, el padre de Shikamaru, era el líder del clan Nara si mal no recordaba. Tenía suerte el vago de vivir así a lo grande, pero seguramente no tendría las comodidades que ella si.

    Más ella no paró por eso, sino por la indagante mirada de su padre, el progenitor de vago, ahora frente a ella. A penas se había fijado en que al caminar por el pasillo, la puerta de enfrente pertenecía a la Ima* y estaba siendo corrida hacia un lado, a la vez que tres fornidos hombres; cabe resaltar que uno mucho más que los otros, salían de la sala.

    Casi chocando con la rubia, el hombre paró en seco, junto a sus dos acompañantes, quienes miraron a la rubia con una sonrisa insinuante.

    Shikaku solamente miró a su hijo, alzando la ceja, extrañado y con ello pidiendo una explicación.

    -He invitado a Temari a cenar con nosotros-comentó Shikamaru, retomando su marcha, y evitando a toda costa las miradas de los tres hombres. Al parecer Temari ni hizo ningún ademán de querer moverse, y el estratega se vio obligado a arrastrarla cogiéndola de la mano.

    -De acuerdo, hijo-se oyó desde atrás una vez doblada una esquina, con la que se quedó atrás la posibilidad de ver a aquellos hombres.

    -Mi padre, e Inoichi y Chouza. Padres de Ino y Chouji…-tras quedarse callado unos segundos, continuó-joder, mierda.

    -¿Qué pasa, Shikamaru?

    -El entrenamiento. Me he retrasado mucho con la compra de la comida, y ahora me será imposible salir de aquí.

    La rubia miró comprensible a su amigo, y le dio unas palmadas en la espalda.

    -Lo comprenderán.

    Te gustaría ver la cara de la Yamanaka, eh. Pobrecilla, un plantón incluso en los entrenamientos, y sólo por una simple cena en familia.

    -Por cierto Shikamaru, ¿a dónde me llevas?

    Segundos al terminar esas palabras sintió el fuerte tiró del moreno, que la arrastró tras haber abierto la puerta corrediza.

    Su dormitorio. Espacioso, limpio, sencillo y blanco con el suelo verde. Naturaleza, le inspiraba toda aquella decoración, Shikamaru era de aquellos hombres que se conformaban con simples placeres, un buen horario en el que sus actividades favoritas predominaban, una habitación acogedora y seguramente como ella, él adoraría hundir sus dedos en su pelo, y notar los cabellos y esa sensación suave y cálida que daban a su yemas de los dedos.

    Era su ahora hombre perfecto.

    Oyó cerrar de nuevo la puerta, y en tan sólo un segundo tenía a Shikamaru frente a ella, cerca, mirándola como hipnotizado.

    -Eh…-que decirle al vago ¿Qué se apartase? No, eso era lo que menos quería…

    -Temari, tus ojos… ¿cambian de color?

    -Menuda estupidez, no cambian de color, no mucho, simplemente son los matices… se aclaran o se oscurecen.

    -¿Y eso pasa por tu estado de animo?-preguntó el moreno mientras seguía contemplándolos y recordando como con el tiempo se habían vuelto más verdosos, claros y llamativos.

    -No, no te creas lo que dice la gente del estado de animo y los ojos, Shikamaru. Son simples patrañas.

    Era extraño hablar tan tranquilamente cuando él estaba tan cerca, y aún cuando podía sentir su aliento. Quizás se estaba lanzando a por ella, eso estaría bien, muy pero que muy bien.

    Pero todo el ambiente desapareció con la estruendosa voz de Yoshino.

    -¡Shikaku! ¡¿Dónde está tu hijo?!-se oyó que gritaba la madre de Shikamaru.

    -¡Es nuestro hijo, y creo que está en el cuarto con Temari!-contestó Shikaku.

    Mierda, eso sonaba endiabladamente mal. Y por la actitud de Yoshino en la entrada, no parecía querer mucho a Temari.

    -¡¿Qué?!-gritó Yoshino.

    -Será mejor que bajemos antes de que empiecen a pensar mal.

    -Yo diría “antes de que piensen peor”-le contestó al Nara.


    -………*………*………*………*………*………*………*…… …*………*………-​


    Uhh (u.u). Muy mal Shikamaru, comprar sin mirar es parecido a derrochar. Se nota que es hombre, pobre Yoshino, lo que tiene que aguantar la pobre con un hijo así de despreocupado, pero claro, ahí está Temari para molestar a Shika, jijiji ¿Qué creen que pasará? Spoiler!!!
    LOS DE SUNA YA VAN AL LUGAR DE REUNIÓN DE LOS KAGES!!! QUE GUAPOS ESTÁN CON LOS NUEVOS TRAJES, QUIERO UNA FIRMA EN LA QUE SALGAN ELLOS!!!

    Bueno, dejen comentarios :3 pliiiiiis.

    Bueno, este ya es el capítulo 3. Por lo visto Yoshino no parece aceptar a Temari, por el momento. ¡KYAAAA! Justo este capítulo me ha pillado con la salida del manga de Naruto y estoy emocionada, los de Sunaaaaaaaa *Titxu comienza a gritar de felicidad*. Que decir, Shika es un inocentón xDD ¡Que mono es, me lo comería a besos! Pero no soy la única “ñejejejejeje”. Aquí les dejo algunas palabras que he utilizado en el fic con sus significados:


    Genkan: o entrada. Ésta incluye una pequeña zona, al mismo nivel que el exterior, donde la gente que llega se extrae sus zapatos. Cuando se han quitado sus zapatos, la gente sube a un piso elevado. El resto de la residencia está al mismo nivel de esa elevación o en pisos superiores. Adyacente al piso inferior se encuentra una estantería o armario llamado geta-bako en el cual la gente puede colocar sus zapatos. Las zapatillas para usar en la casa se almacenan también ahí.

    Nagaya: En el Japón premoderno, los comuneros vivieron típicamente en casas rurales, ahora conocidas como minka, o, predominante en ciudades, en casas en fila llamadas nagaya. Estas casas solían pertenecer a samuráis o a personas importantes en la aldea.

    Ima: Simple, sala de estar.
  3. Capítulo 2. Dos rubias - Ni kinpatsu



    El cazador repasó su plan, perfectamente ideado. Aún necesitaba algo… Necesitaba diversión, juegos, luchas, persecuciones, necesitaba sentir que su presa no era tan fácil de atrapar, la marearía hasta hacerla enloquecer a sus pies. El cazador necesitaba juego, eso era lo que le diferenciaba de ser un asesino.

    ..--***--..¡!¡..--***--..

    Su cabeza se vio envuelta en pensamientos de ese calibre, y se golpeó mental y profundamente por recordar de nuevo lo que tan insistentemente había olvidado o luchado por ello.

    Decidida a mandar, gobernar y manejar a su presa, esbozó una gran y maquiavélica sonrisa, quizás más falsa que cualquier posibilidad de gusto por dañar a las personas. Pero ahora ella se vengaba, incluso de personas que no merecían nada de ello, pero ahora su mente deseaba profundamente tener al estratega, y ella estaba acostumbrada a conseguir lo que quería, esta vez jugaría y se divertiría, pero en honor a la profunda amistad con él no le dañaría, o por lo menos haría lo posible por no hacerlo.

    Se preguntó de nuevo por que él, ¿su amigo? Una persona que ella reconocía que había luchado por ayudarla, una persona importante y ahora necesaria en su ecosistema.

    Automáticamente se llevó la mano izquierda a su brazo derecho, del que rato después descubrió que el Nara había tirado, y lanzó una mirada penetrante y fulminadora al Nara, por sacarla de sus cavilaciones, las que tanto habían tardado en volver a ella.

    -Mujer, estás entretenida, supongo que tu cerebro es un rompecabezas, pero necesito tu atención-comentó el Nara, manteniendo la mirada fija al frente, todavía en el camino.

    -¿Eh?

    -Jaja, Tsunade desea que te ayude con todo lo que pueda-al instante mil cosas se pasaron por la cabeza de la Sabaku No, pero luchando con el sonrojo y las malas ideas, calló.

    -Y ni se te ocurra pensar mal.

    Kami-sama. ¿La había pillado? Imposible, era un vago hasta para darse cuenta de los pensamientos de otras personas, ¿no? Además, estaba mirando al frente, y ella juraba que no se había sonrojado, o no notablemente.

    -No se me ocurriría, sería como violar mentalmente a un crío.

    Crío, eso si que es bueno Temari, hazle saber que eres superior y una mujer deseable, la pieza de caza verá jugosa la trampa camuflada de arma.

    Él bufó molesto por el comentario, apenado por la idea que ella tenía de él, pero más que nada indignado por su vocabulario.

    -Mujer, eres una dama, habla como tal, no utilices palabras vulgares.

    ¿Palabras vulgares? Ese niño no te conoce demasiado, Temari.

    -¿Dama…? Bueno, si te gusta más, digo; aprovecharme sexualmente de un niño.

    Únicamente recibió un resoplido por parte de él, no contento por la nueva contestación.

    -Estamos llegando, mujer problemática.

    La rubia confirmó que era cierto, mirando hacia delante, donde situó la maravillosa torre de la hokague, grande y llena de alcohol, seguro.

    Quizás debería hacerle alguna visitilla, y claro, aprovechar y disfrutar de la variedad de Sake que esa mujer tendría.

    Guiada por el Nara se adentró en el laberinto que suponían los varios pasillos que llevaban a las diferentes salas de la torre, la sala de juntas, los varios despachos de los administradores, y uno de ellos, su futuro despacho en Konoha, debido al GRAN papeleo del que se tendría que ocupar.

    El moreno le señaló una de las puertas donde ponía “administración de Sunakagure no Sato” ese sería su despacho concluyó el moreno.

    Ella asintió y se recordó que también tenía deberes de los que ocuparse en Konoha, por ello debía administrar su tiempo perfectamente.

    Caminando juntos llegaron a una puerta en la que se reconocía con letras grandes. “5to/a Hokague”.

    Shikamaru se adelantó a ella y sin tocar ni nada entró por la puerta. Temari en cambio se quedó parada en la puerta. Ese crío necesitaba educación ya.

    -¿Qué haces mujer?, pero entra ya.

    -Imbécil, ¿te voy a tener que enseñar modales o qué? Primero se deja pasar a la dama, sujetando la puerta hasta que esta pase.

    -¿Eh, qué me he perdido? ¿Dónde esta la dama?

    Pero cuando parecía que había ganado, un cuaderno de apuntes se estampó en su cara, subvenir de su adorada Hokague, que parecía divertirse con la escena.

    -Shikamaru, no bromees con una chica de carácter, fuerte y decidida o acabarás en el suelo agonizando-murmuró la mujer, con un tono ligero de humor, a la vez que le guiñaba un ojo al herido.

    El moreno viéndose atacado por ambas mujeres, huyó a la silla en frente de la mesa de la rubia, adelantándose para así poder huir lo antes posible de ambas rubias de carácter.

    -Bueno, Shikamaru, tienes clara tu misión, ¿no?-preguntó la hokague, apretando el hombro del shinobi suavemente, pero aún así causando el dolor de una tortura para el moreno; debido a la extravagante fuerza de la hokague.

    El Nara asintió en silencio, seguro de que si habría la boca, con sus palabras saldría un pequeño llanto, o bien su voz se entrecortaría.

    -Temari, él te llevará hacia tu hostal. Shikamaru se encargará de acompañarte a todas partes, será tu sombra, y nunca mejor dicho. Te ayudará en lo posible con el papeleo. Yendo al grano, utilízalo para lo que quieras, machácalo y que aprenda que ni la misión más fácil, puede ser agradable, solo quiero que le des un buen merecido y que trabaje. Se que le gustaba la idea de hacerte de guía por que así no tendría que trabajar apenas.

    El moreno sintió como si le devorasen a medida que las palabras de la hokague; situada detrás de él, acrecentaban la sonrisa de Temari, una sonrisa tanto sensual como maligna.

    -Por supuesto Tsunade-sama, si usted quiere lo trataré como a mi mula de cargas.

    -Bien, pero devuélvemelo de una pieza que él también se encarga del papeleo diario y del archivo de misiones. Pueden marchar ya.

    Tras una reverencia mutua, los jóvenes desaparecieron tras la puerta, perdiéndose entre los diversos pasillos de la torre.

    En unos instantes Temari se sintió perdida completamente, debido a que sin que ella se enterase ya estaban caminando por la aldea. Parecía ser que no perderse en esa gran torre sería su siguiente prueba.

    -Ne, Shikamaru. ¿A dónde me llevas?

    -A tu hostal, ¿a dónde va a ser, mujer problemática?

    -Um… yo sola, en una habitación grande… pasaré mucho frío, ¿no crees?-comentó despreocupada la rubia, ganándose con el comentario que Shikamaru acelerase el paso.

    -Sabes, mira, tendré que dormir poco por que fijo que conociéndote, no tendrás un horario fijo en el que descansar, tendré que presentarme al amanecer en la puerta de hostal hasta que salgas, te tendré que acompañar a todos lados, y volveremos a la noche al hostal, del cual iré a mi apartamento, dormiré apenas 6 horas y a levantarse. Y eso durante TODOS lo días que permanezcas acá. ¿Crees que me apetece ahora contemplar la idea de quedarme a dormir en tu habitación, en tú cama?

    -Jaja vago, mira que tienes un buen planning durante un buen periodo de tiempo. Y te aseguro que ni loca te invitaría a dormir en mi cama, a saber lo que alguien tan pervertido como tú me hace…

    El moreno directamente le envió una mirada helada, muestra de la poca gracia que le hacía todo eso.

    -Pero si de verdad insistes tanto, podría considerar la idea, e invitarte a mi cama… dependiendo de si me apetece o no-comentó la rubia, parándose cara a cara delante de Shikamaru y acercando peligrosamente su mano por el cuello del chaleco de este.

    -Temari, no tengo tiempo de tus juegos y pruebas, lleguemos ya al hostal y quédate allá quieta.

    Juegos. ¿Lo habías olvidado, Temari? ¿Habías empezado a coquetear por instinto, sin pensar siquiera en que era un juego? Eso es bueno o malo, quizás es que te has convertido en una verdadera cazadora, y llevas la persecución en tu sangre, o bien, quizás le coquetees porque te gusta…

    Ignorando sus últimos pensamientos, la rubia se abalanzó sobre su presa, con un nuevo comentario.

    -¿Contigo?

    -No, hoy he quedado ya, tengo que ayudar a Chouji e Ino con su entrenamiento.

    La rubia se mostró molesta a la mención de la Yamanaka, una rubia sin cerebro. Cruzó los brazos por encima del pecho, y resignada se hizo a un lado, invitando al Nara a terminar de guiarla hacia su hostal. Lo que se perdió fue la sonrisa juguetona que esbozó Shikamaru en su momento, por delante de ella, sin que esta pudiera verle. Una sonrisa de satisfacción, como si de un animal se tratara; por haber herido al enemigo.

    -………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………*………-
    Como pueden ver, el título esta vez hace referencia Temari y Tsunade, adoro la conspiración que tienen ambas, y las ganas de ver sufrir a Shikamaru. En verdad creo que son dos mujeres respetables, fuertes e independientes. Ambas son el perfecto ejemplo de lo que necesita Shikamaru, pero tomo más una relación amistad-familiar entre Tsunade y Temari. Sin duda harían muy buenas migas, ¿no creen?

    Ah salido Ino en el texto *Titxu marcha al baño a vomitar y a lavarse las manos con bicarbonato por haber escrito su nombre en el fic*
    Chicas deben perdonarme, tanto fans de Ino como del Shikaino. Ino es enemiga de Temari por naturaleza, así la veo yo. (ESO PARA NADA SIGNIFICA QUE TENGA QUE SUPONER UN PELIGRO PARA EL SHIKATEMA). Y por ello, quizás la… ponga un poco verde. Eso si, intentaré no hacerlo mucho, ya que respeto a los personajes de Masashi, únicamente Ino no me gusta tanto debido a su enfermiza obsesión con Shikamaru y todo hombre guapo de la serie.
  4. Bueno aclararé que los personajes pertenecen a Masashi autor de Naruto, y que el fic habla en parte de Temari, lo que vean en cursiva digamos que son sus pensamientos.

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    LOVE GAME - AI ASOBI​




    Capítulo 1. Ojo por ojo, diente por diente - Me zutsu me, ha zutsu ha.


    Había una vez un cervatillo perdido entre las malezas de un gran bosque. Dicen que era una zona de peligro, de caza, territorio de tramperos. El cervatillo pronto se vio acosado por un dicho cazador. Que afortunado era aquel depredador, un ciervo era un gran recuerdo, un tesoro magnífico que enseñar, mostrar y lucir a sus amigos, un animal difícil de cazar en esos tiempos. El cazador, temeroso de verse descubierto por tal animal, se camufló, mejor de lo que cualquiera habría hecho por un simple animal, disfrazado con ramas de arbustos colocadas cuidadosamente en su cabeza.

    ..--***--..¡!¡..--***--..

    La rubia caminó lentamente hacia él, Shikamaru Nara. Un gran shinobi, inteligente, atractivo, solicitado, y de gran importancia en la aldea, tanto por su clan como por su posición de estratega de mayor categoría.

    Una delineada clavícula que sin lugar a dudas tentaba a morder como haría un perro royendo un hueso. Unos ojos taladradores, seguros y a la vez adormilados, capaces de penetrar en la piel a quien mirase. Un cuello firme, medio descubierto por su chaleco shinobi. Y ahí estaba, su hermosa, atrayente y morbosa sonrisa, seductora como ninguna otra antes contemplada por esta kunoichi. Una sonrisa que bien le arrancaría de los labios con palabras contradictorias, insultos o bien comiéndole la boca con la suya propia sin pudor.

    Que gran cazadora era, Sabaku No Temari, la mujer más contradictoria para Shikamaru, y a espaldas de él, difícil también para muchos otros shinobis de prestigio. Y ahora, el cazador había localizado a su presa. ¿Qué será lo siguiente, Temari?

    Fácil. Ahora, él se convertiría en su juguete, en su juego de niños, un trofeo más.

    Esbozó una tierna y exagerada sonrisa, recordando que le desarmaba por completo cuando lo hacía.

    Y así sucedió, analizó todos sus movimientos, y fueron muy claros: Primero se rascó la nuca mirando hacia otro lado; estaba claro que evitaba su sonrisa. Segundo giró la cabeza completamente hacia ella; daba la cara. Y por último avanzó unos pasos; estaba en sus redes, caminaba hacia el demonio, pronto se vería acorralado y atrapado en su telaraña.

    Sin dudar un solo momento, ella se lanzó a sus brazos. Pegados, con sus brazos rodeándolo el antes descrito cuello de él, sintió tensarse a Shikamaru.

    ¿Qué harás ahora? El Nara correspondió su abrazo, levantando levemente a Temari del suelo.

    -¿Qué tal estás huracán de Suna?

    La rubia sonrió sin que él pudiese verla, con la cabeza colocada a la par que él.

    -Niño, te he dicho que no me llames así-contestó ella finalizando el abrazo, y zafándose de los brazos del Nara, que la mantenían colgada.

    Finge Temari, camúflate todo lo que quieras, tu presa está en tus brazos, ¿qué harás? Atacarás o mejor, analizarás los patrones que representan sus movimientos.

    -Sabes Shikamaru, empiezo a pensar que haces todo lo posible por encargarte de mí cuando estoy en konoha.

    Buena jugada, ponle nervioso.

    -Dime Temari, si así fuese, que pasaría.

    Mierda. Parece ser que él también sabe jugar, o por lo menos esquivar…

    -Vago, seguramente es por que tu perezoso cuerpo no aguanta el ejercicio, ¿no harás acaso la misión de guiarme para no tener misiones difíciles?

    -Mujer, que comes que adivinas…

    La rubia levantó los brazos por encima de la cabeza, haciendo crujir su espalda, y cogiendo aire, mientras su pecho se alzaba a medida que la respiración también.

    El gesto animó al muchacho a admirar el perfil de las caderas y piernas de ella, que asomaban a través de su kimono de lucha, pero apartó la mirada del delineado cuerpo de la rubia al instante en el que ella le correspondió la mirada tras haber terminado de estirarse. Huyó de ella, giró encaminándose lentamente por una de las calles. Seguramente la que le llevaría hacia el despacho de Tsunade-sama.

    Con una sonrisa, ella posó sus manos en sus caderas y las agitó suave e insinuadamente, y la risa de ella, superior, resonó a su vez.

    Había pillado al Nara con las manos en la masa, no por nada ahora el rojo predominaba en la cara del shinobi.

    Un cervatillo tonto, que calló en la trampa a la primera.

    Por un momento a la rubia se le pasó una gran pregunta por la cabeza, una interesante pregunta.

    ¿Por qué le persigues a él? No se había planteado esa interrogante. Si bien él era una buena pieza, no era de su estilo. Era vago, fumaba a ratos y seguramente sería un cerdo con el tema de la limpieza debido al primer defecto, ser vago.

    No, eso ahora no importaba, hacía calor, su mente funcionaba a medias y ahora estaba decidida a divertirse.

    Acrecentó el paso hasta llegar a Shikamaru, y posicionada a su lado, le lanzó una sonrisa.

    -Mendukosei…

    Ambos recorrieron juntos las calles de Konoha, comentando de vez en cuando sus encuentros, cuando se salvaron el uno al otro, cuando Ino comentó que no servía para nada, algo que le causó una gracia desmesurada a Temari. Cuando comentó sobre el numerito montado por Shikamaru en el hospital…

    Todos eran recuerdos en gran parte buenos, ambos estaban felices de tener cosas de las que hablar, gustos parecidos…
    Estaba claro que los dos eran de finalizar una misión con éxito, odiaban fallar. También hablaron de las dificultades económicas que pasaban las aldeas debido al parado transito de objetos de lucha o comida extranjera importada de otras aldeas. Los Akatsukis ahora resultaban peligrosos, pero llevaban tiempo sin atacar, lo que era muy tranquilizante.

    En su conversación Shikamaru apenas utilizó la palabra problemático para referirse a cosas dichas por Temari, o simplemente hacia ella, algo poco inusual.

    Que lindo se le veía, preocupado por sus compañeros, por su familia, por la aldea en general.

    Él se estaba convirtiendo en un gran ninja, poderoso y justiciero, como si de un personaje fantástico o de cuento se tratase. Y ella ahora mostraba sus ideas a él, sin la más mínima vergüenza.

    ¿En verdad desecharás tu amistad por un simple deseo hacia él? ¿Sabes que podrías arruinar todo lo que habéis pasado juntos, no?

    La rubia desechó esa idea como si fuera basura, ahora en Konoha debía marcarse unas pautas, un plan elaborado que le ayudase a ganar.

    Necesitaría intimidad, no podía pensar y maquinar un plan para seducirle con él delante, era… simplemente imposible, mezquino a más no poder, aunque su plan de por sí lo fuera, aquello era demasiado.

    Además, había momentos en los que simplemente su mente se bloqueaba con la voz de él, efecto de la culpabilidad, se dijo a ella misma.

    Tonta Temari, pagarás tu juego y tu egoísmo muy caro.

    No le importó eso ahora, estaba decidida a jugar con él, un cazador no debía dudar, nunca debía hacerlo.

    ¿Desde cuándo tú eres un cazador, Temari?

    Desde que había comprendido que ningún hombre la merecía completamente, ella había pasado por mucho, y ninguno de ellos lo había comprendido, ni había hecho lo mínimo por intentarlo.

    Ahora ella tenía la peor visión de un hombre en mente, animales machistas, egoístas y repugnantes que sólo luchaban o peleaban por lo que querían, y como si fueran niños, luego desechaban su juguete.

    Ella ya había caído muy bajo al rebajarse a su nivel, a jugar con las personas, pero sólo había un modo de que parasen, hacerles sentirse como ellos les hacían a las demás personas. Ojo por ojo, diente por diente.

    Quizás ella había sufrido también, quizás a ella también le habían roto el corazón, le habían parado el tiempo en un momento que todavía luchaba por olvidar. Quizás, y sólo quizás… ella también tenía sentimientos.

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    Bueno, un fic largillo, o por lo menos más de 5 capítulos si que tendrá. Llevo unos 5 adelantados pero claro, no los subiré al menos que vallais poniendo comentarios. También he de avisar que el fic tendrá lemon, pero a saber cuando, por que ni yo misma calculo en qué capítulo. Por favor dejen comentarios, por cortos que sean :3 ¡Sayo!
  5. Tras releerlo he llegado a la conclusión de que querréis matarme. No suelo escribir así, pero bueno, servidora también tiene venadas.
    En cursiva negrita está la canción que se intercala con el fanfiction.
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    No se porque, me gusta así, tenerte tras mi espalda.
    Pintándome, palabras tu, estate quieto y ven aquí.
    Eres como un niño, grande.
    Manejando un tanque, de papel.

    Ambos recordaban los momentos juntos, como ambos pasaban los ratos sentados en el bosque Nara abrazados, pero unos recuerdos que quisieron olvidar ocuparon sus pensamientos, haciéndoles sufrir recordando el pasado. La pareja cantaba sus sentimientos, convirtiéndolos en melodía.

    Di que todo esto, tan solo es un vendaval,
    Y me haré cometa.

    En el tejado de una casa se encontraba un chico junto a una guitarra, tocando la melodía que estaba siendo ejecutada a unas casas más allá, por la persona que le hacía perder el sueño. Recuerdo cuando después de la vuelta de Naruto a Konoha, el insinuó algo entre ello, y rápidamente ella respondió que no, le dolió pensar que para ella no era nada, y por eso lo negó. La melodía de sus recuerdos, que se quedaría en su cabeza por siempre.
    Di que todo esto, tan solo es una canción,
    Y caeré rendida.

    La melodía en sus manos era compuesta por sus sentimientos, las lágrimas caían, los recuerdos llegaban apuñalándole el corazón. El día que él la invitó a cenar a su casa, sus padres preguntaron por su relación y él respondió que era una amiga, su compañera en la organización de los exámenes Chuuning. Su alma se partió en pedazos minúsculos, clavándose en sus pies y haciendo llaga en su cuerpo.

    No se porque, me gusta así, que nadie sepa lo que es.
    Saltándome, las reglas voy, a imaginarme un día mas.
    En el porche de cualquier motel.
    Y hacer cosquillas en tus pies.

    Las lágrimas de ambos se perdían en la claridad de la luna, sus recuerdos les destrozaban por dentro, las ganas de arreglar todo eso surgieron en el Nara, mientras la rubia de Suna se abrazaba a sí misma intentando suprimir el frío de sus recuerdos.

    Di que todo esto, tan solo es un vendaval,
    Y me haré cometa.

    Los rayos de luz de la mañana despertaron al Nara, recordándole su misión en ese día, recuperar todos los momentos con su Temari, y hacerles saber a todos los habitantes de la aldea de Konoha, que aquel vago era el novio de la solicitada hermana del Kazekage, que le envidiasen por alcanzar lo que nadie pudo, salió corriendo hacia la casa de la rubia, esperando verla y decirle todo lo que su corazón sentía.

    Di que todo esto, tan solo es una canción,
    Y caeré rendida.

    Salió de la tienda de campaña, al amanecer había salido de la aldea de Konoha, intentando olvidar todo, volver a Suna y ocupar su puesto como princesa, abandonar a su corazón y sus sentimientos y enterrarlos en el vacío de su corazón. Las lágrimas caían por su rostro, y se perdían en su boca.

    Cuando pasas cerca, es difícil respirar.
    Y si te veo temblar, se que estas, igual que yo,
    Dos burbujas de jabón, que no paran de subir.

    El Nara entró a la fuerza en la casa, minutos antes había tocado sin recibir respuesta, corrió por el primer piso de la casa sin ver nada, subió hacia el segundo piso, entró en la habitación deseando verla tumbada, su alma cayó al suelo cuando no vio a nadie en la cama, el armario vacío y ningún arma de la rubia. Salió corriendo en busca de ella, había vuelto a Suna, y él debería pararla, evitar perderla.

    Este es un nuevo Big Band,
    Este es, nuestro Big Band.

    La rubia caminaba, estaba llegando a Suna, sus grandes puertas le daban la bienvenida, giró su cuerpo hacia atrás, temiendo no volver a ver a su novio, temiendo olvidarlo de verdad. Volvió la vista, deseando con su alma poder ver a aquel chico corriendo hacia ella, muriendo por él…nada…No había nada, su corazón lloraba, su mente se bloqueaba, y sus lagrimas brotaban de esos ojos que un días lo miraron apreciando su perfil masculino. Su corazón buscó una salida, la forma más sencilla de no sentir, de olvidar…

    Di que todo esto, tan solo es una canción...

    El Ninja llegó a las puertas de Suna, estaban cerradas, ya no había vuelta atrás, la había perdido para siempre…jadeante se dejó caer en la arena, sus lagrimas se mezclaban con la arena del desierto, quiso arrancarse la cabeza, para no pensar en ella, para alejarla de su corazón, con la ilusión de no quererla, de no morir sin ella, pero no pudo, se quedó allí, mientras las tormentas mortíferas del desierto pasaban por su cuerpo muerto, sin sentir nada más que odio por si mismo dejo de respirar, dejando así su mente en blanco, sin pensamientos, sin sentimientos, sin ella…

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    No me mateis *Se esconde detrás de un árbol* Soy una niña buena, traeré fics que acaben bien. ¡Lo júro! :eek: Palabrita de Shikatemiense. Dejenme comentarios plissss :P
  6. Aqui les dejo la parte de Temari a Shikamaru.^^

    Mi amor, mi dulce sombra, la sombra que robó mis lamentos y me devolvió amor.

    Sufrí en mi infancia, sufrí en mi niñez, pero más sufrí cuando me enamoré de ti, perdidamente loca, cuando me dijiste lo que sentías lo dudé, no, no a mi, algo tan maravilloso no podía sucederme a mi.

    Me dijiste que te diese una oportunidad, la cual aprovechaste, salíamos juntos, restaurantes a los que me llevabas me enamoraban más de ti, cuando te dije lo que sentía respecto a la mala infancia de Gaara no te reíste de mi como yo pensaba.

    Me abrazaste, me dijiste que me ayudarías, que hablaríamos con mis hermanos para que no sintiese esa culpabilidad que no me dejaba dormir.

    Cuando llegamos a Suna y mis hermanos me vieron contigo su reacción fue lanzarte a Karasu y una tonelada de arena, me puse delante de ti pero tu me apartaste y les dijiste que teníamos que hablar por mi bien, mi hermano Kankuro, como buen idiota que es saltó con que me habías preñado, le solté un guantazo, tu te avergonzaste.
    Mi hermano Gaara cuando le explicamos mi problema por no haberle ayudado en la infancia se acercó a los dos y nos abrazó, me sentí muy cómoda, te vi asustado, la verdad es que esos actos no eran comunes en mi hermano te di la mano y la cojistes gustoso, me sonreíste y yo te sonreí a ti, después de ese día te sonreía todo el rato.

    Te amaba, lo sabía, cuando te lo dije, lloraste, no se por que, lloraste, me sentí mal, yo te había echo eso, pero levantaste la cabeza y te vi, una sonrisa sincera asomaba por tus labios, te besé como nunca lo hice.
    Me enamore de ti cuando te rescaté de la loca sopla flautas del sonido, te mostré la sonrisa que nunca enseñé a nadie, mi hermano habló conmigo, me dijo que se sentía muy bien de que estuviésemos juntos, era feliz, yo era feliz, tu eras feliz mi loco, borracho, travestido hermano Kankuro era feliz, nada era mejor que eso.

    Pero todo cambió, cuando lo hicimos, cambié de opinión, una cosa si que era mejor, sentirte dentro de mi, eso era lo mejor de mi vida, te sentiría dentro de mi siempre, tus labios que me acariciaban, tu sonrisa me mataban, eras lo mejor de mi vida, y ahora, el fruto de nuestro amor se a materializado en un niño, niño perfecto, noto sus patadas, como tu dirías, a salido igual de problemático que la madre.

    Jeje espero que no salga tan vago como tu, sino, pobre de mi, ahora comprendo a tu madre, Te amo, no sabría describir lo que siento, lo que sé es que solo puedo pensar en ti, y en ella, mi hija, nuestra hija, me acuerdo cuando vi a esa Yamanaka colgándose de tu cuello, jajaja, le lancé una de mis ráfagas de viento, tu me gritaste, me dolió pero ESA se te había acercado, te besé, tenía ESA que notar que eras mío, solo mío, como se te acercase, le lanzaba otra ráfaga que igual me la cargaba, recuerdo los tiempos.

    También me acuerdo de cuando me vistes con Naruto, me enteré que se quedo en silla de ruedas, jaja, celoso, yo solo te quiero a ti, eres mi vida, mi ilusión eres por lo que luché y tengo, mi familia

    Para la sombra que me robó el corazón
    Shikamaru Nara


    Subaku no Temari
    Tu rosa del desierto
  7. Después que me lo cerraran en este foro hice la de Shikamaru y ya tengo una idea para la bebita jejeje. Aqui les dejo la carta a Temari.


    Pensaba que yo, solo yo pude sentir lo que siento por ti.
    Que tu nunca me corresponderías, pero ya me ves, ahora estoy contigo, por que te amo, y por que te quiero te escribo esta carta.
    Se que cuando te lo dije tus ojos delataban duda, no sabías que decir, yo solo te dije que te amaba, que me dieses la oportunidad, que yo te acabaría enamorando, eras tan hermosa, en ese entonces abría dado lo que fuese, o eso creo, si, daría todo por una de tus sonrisas, ahora lo tengo claro, daría mi vida por estar junto a ti.
    Tu sonrisa, para mi mejor que las nubes, mejor que dormir, mejor que jugar al shoji o al go, eras mejor que todo lo que me gusta, eres lo mejor de mi vida, lo fuiste, y lo serás, lo sé, yo te amo, te quiero, lo tengo claro, se que te besaría hasta morir asfixiado, te acariciaría hasta que mis manos perdiesen tu tacto, te haría el amor hasta que mi mente solo viese tu piel desnuda tu tacto y el mío, nosotros juntos hasta la muerte, tus caricias y tus besos me encantan, pero más me encantan las dos palabras más dulces que escuche de tu boca, esas palabras que dice todo y nada, esas palabras que parecen ser suficientes para describir mi amor hacia ti, pero no, no son suficiente, Te Amo, esas palabras que cuando me dijiste lloré , lloré como un niño, que acaba de cumplir su sueño más preciado.
    Mi felicidad era infinita, y lo sigue siendo, porque tu estás aquí conmigo, sientes lo que siento yo cuando te toco, cuando te beso, lo sientes, tanto como yo lo siento, ese poder tan peligroso, el amor, los sueños que ruegan por un amor sin fin, un amor infinito, como tus sonrisas, o mis besos, eres infinita, tu grandeza, tu belleza.
    La flor del desierto que arranqué de sus raíces, pero que a mi lado a crecido más hermosa de lo que se puede ser, eres lo mejor de mi vida, y del fruto de este amor, ese fruto que se encuentra en tu vientre, ese fruto de nuestro amor, es perfecto, como el amor que siento.

    Para la más hermosa flor del desierto
    Subaku No Temari


    De tu sombra desgarradora Shikamaru
  8. [​IMG]



    Bien, no quiero problemas en mi blog, así que mejor dejo esta llamativa imagen xD.

    Bien, aquí colgaré algún que otro lemon mío, y alguna imagen pervert ñejejeje.

    Empezaré con el primer fic lemon que colgé, que casualmente también está en otros foros, como Fanfiction net o en Naruto Uchiha.

    La cursiva representa los pensamientos o demás cosas de Temari, y la negrita la de Shikamaru.

    Autora: YO Titxutemari
    Serie: Naruto
    Pareja: Shikatema
    Rankin: Lemon, y espero que del bueno.

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    UN BAILE




    Sus pasos acompasaban a los míos, nuestras miradas se encontraban, podía sentir como bailaba conmigo, pero por más que soñase, que desease, no sería así, ella bailaba de los brazos de él, su novio, y yo llevaba de los míos a ella, mi novia, estábamos separados por dos personas, que nunca amamos, que nunca amaríamos.


    Moría a ver en brazos de él a esa rubia que un día fue amiga mía, deseé haber cayado cuando le dije lo que sentía por mi guía, y como ella después acabó con él, el único chico que podía hacerme callar, el que con una mirada me mataba o me salvaba del dolor que sentía al recordar mi pasado. Pero no podía hacer nada, por miedo a perderlo del todo me callé, quise abandonar mis sentimientos en el único lugar de mi corazón que recordaba los buenos momentos que pasamos juntos. Traicioné a mi corazón en el momento que acepté salir con un hombre que no amaba.


    Me dolía verla abrazando a ese chico, ese que fue mi amigo, el que apoyé cuando acabó mal en el hospital, ese rubio de ojos azules que tanto decía adorar a Sakura pero me traicionó amándola a ella, él, que podía apreciar de cerca su belleza, mientras que yo tenía que conformarme viéndola de lejos, temiendo el rechazo, temiéndola a ella. Todavía recordaba el olor de su pelo, cuando ella me daba oportunidad de apreciarlo cuando los dos quedábamos sentados juntos, a los pies del árbol que me vio crecer, que me vio morir en el momento que amé a otra persona, por más que no lo considerase amor, me sentí sucio por estar con otra persona cuando la amaba a ella.


    Él se acercó hacia nosotros, ¿Qué pensaba hacer?, él se presentó ante mi novio con la excusa de un cambio de pareja en el baile, mi novio aceptó no muy seguro, era listo, sabía que algo tramaba el Nara al pedirle el cambio de pareja. Me miró y yo asentí con la cabeza, el soltó mi mano entregándosela a él, miles de sensaciones volvieron a pasar por mi cuerpo y mi mente, quise olvidar su tacto, pero me era imposible, y sentirle cogiendo mi mano fue un golpe duro, él apretándomela, y yo muriendo por dentro.


    Quise olvidarla, pero nunca lo conseguí, quise pensar que eso haría más fácil mi vida y la suya, separados no sentiríamos nada, pero me encontré fallando a mi promesa cuando sin pensarlo estaba enfrente de su novio pidiendo el cambio de pareja para el baile, bailar con ella, solo eso, solo necesitaba volver a sentirla cerca de mi, su respiración en mi nuca, nada más, me olvidaría de ella si eso era lo que ella quería. Pero me volvía fallar, ella estaba bailando con migo, pero yo deseaba más, poder abrazarla sin miedo.


    Bailábamos, por mucho que me doliese a la vez me quitaba un peso de encima, sentirle ido, abrazando mi espalda, evitando que pudiese hacer ningún movimiento sin su permiso y aceptación, deseaba más, más y más, lo quería a él, pero eso era imposible, yo no aceptaría mis sentimientos tan fácilmente delante de alguien, y menos de él. Además prefería soñar con algo casi posible, a algo imposible si el me rechazaba, su amistad era ahora todo para mi, como deseaba más, pero no podía conseguirlo. Queremos lo imposible, y lo intentamos, pero no por ello lo conseguimos.


    Sueño con ella, se podría considerar dueña de mis pensamientos, y yo no lo negaría, para que negar la verdad, para que negar lo que ya sabía, pero era imposible pensar en ella y no llorar, y no morir por dentro, pensando que ella nunca será mía.
    Luchaba por decirle lo que sentía. La conocía más de lo que ella pensaba, y sabía que apreciaba mi amistad, ¡por eso si me rechazaba ella no dejaría nuestra amistada!
    Entiendo por que me consideraban un genio, solo necesitaba el momento perfecto para dejar salir mis sentimientos, pero cuando sería, podían pasar horas, días, semanas o meses, y sabía que si era así nunca me declararía.
    Queremos lo imposible, y lo intentamos, pero no por ello lo conseguimos.


    Me susurra palabras que lucho por entender, pero sigo perdida en sus ojos, en sus brazos, en él. Cuando me doy cuenta estamos apartados de la pista de baile, esto apoyada en una pared, y él delante de mí. Me llama la atención con la mano, pasándola repetidamente por delante de mi cara. Yo le miro, y peligro de volver a perderme en su mirada, pero no puedo, me quiere decir algo, debo escucharle, entenderle, temo que me diga lo que no quiero oír, que nunca me amó, que nunca me amará, la duda inunda mis pensamientos, le atiendo, y logro escuchar como sus ojos hablan por él, como lloran. Conmovida acerco mi mano a sus lágrimas, él atrapa mi mano.


    Su mano peligrosa es parada por la mía, necesito que me atienda, no que me compadezca, ella parece en otro mundo, ella para mí siempre estará en otro mundo, siempre lejos de mi alcance, debo aprovechar esta situación, debo actuar, dejar mi suerte en el destino. Sus ojos son verdes oscuros, casi azules, rubia, como mi novia, pero su color, sus ojos son incomparables con los de ella, la mujer que tengo frente a mi, no es mujer, sino una diosa, la diosa de las diosas, la dueña de mi alma, la que me mató sin ningún movimiento hacer, solo apareciendo en mi vida, como algo inalcanzable.


    Noto como sus labios atrapan los míos, noto como su lengua intenta abrir mis labios, y me dejo hacer, dejo abrir mi boca lentamente y él adentra su lengua, comienza a moverla en mi boca, buscando la aceptación, rodeo su cuello con mis brazos, él mi cintura con sus brazos, apoyados contra la pared él juega con mi lengua, y yo disfruto, no se en que momento me dormí, que mis sueños me comían, ya no sabía si era la realidad, o era mi fantasía, que me había consumido completamente, hasta hacerme soñar despierta.


    Ella acepta mi beso, me dejo llevar por la adrenalina, mis manos exploran su cuerpo, buscando la satisfacción que nunca consigues de un plato que te gusta, que nunca te llenas lo suficiente. Noto sus manos tirar de mi goma de pelo, arrancándomela me tira del pelo, ahogo mi grito en su boca, compartiendo con ella mi pasión, me rodea la cintura con sus piernas, enlazándolas en mi cadera.


    Sus manos suben a través de mi vestido, aprovecha el corte que tiene hasta la cintura, sabe bien que me encanta llevar esos trajes, pero no sabe por que, no sabe que es para provocarle. Me susurra que ese no es el lugar idóneo, yo ante esas palabras temo que pare, pero solo me asegura agarrando mis muslos con sus manos y se adentra por el pasillo buscando una habitación.


    Camino, me cuesta no acariciarla, me tienta parar de caminar y hacerla mía en ese mismo lugar, pero se que no sería tan romántico, y quiero que nuestra primera vez juntos se especial y romántica, apasionada y tierna, lo quiero todo. Ella me muerde el labio inferior, yo la regaño con la mirada.


    No le gusta que le ponga nervioso, se nota en su mirada, no quiere que le tiente, todavía no, pero sabe que si no lo hago ahora lo haré tarde o temprano, adentro mi mano por la parte de la espalda de su camiseta, rozando con las yemas de mis dedos su espalda, sabe que no me puedo contener, y él tampoco, lo noto, noto como el está excitado, su sexo se roza con en mío.


    Encuentro una habitación, rápidamente giro la manilla desesperado, consigo entrar y ella me mira peligrosamente, si quiere tentación la tendrá, yo nunca rechazo un duelo, y eso además puede hacer más interesante todo, le sonrío y le beso el cuello, suavemente, dejando la saliva en su cuello.


    Hemos entrado en un juego del que no podemos salir, nose que pasará después de eso, pero no me importa. Me deja caer sobre la cama, haciendo que bote, le miro mal, le susurro que es un burro, y el me mira con su típica sonrisa de medio lado y me contesta que soy yo la que tiene la culpa, que yo le pongo burro, río ante tal barbaridad, él sonríe satisfecho, se que le encanta mi sonrisa, y a mi la suya.


    Le digo cada palabra que pasa por mi mente, si hasta ahora me sirvieron por que no en este momento, se podría decir que ella busca las palabras perfectas, pero para mi pensar en este momento es imposible, me coloco encima de ella con mis rodillas al ambos lados de sus caderas, tira de mi camiseta hacia ella y me tumba encima de ella, me atrapa con sus piernas, yo la beso profundamente, intentando plasmar mi pasión en mis besos, pero parece algo imposible, ella intenta desvestirme, y yo le contesto.


    ¿Las damas primero? Le miro con la ceja levantada, ¡esa frase era mía!, cuando él pasaba por delante en alguna puerta, o cuando teníamos que decidir algo, sabía que le molestaba, que yo elegía lo mejor, dejándole a él en segundo plano. Él estaba encima mío, rozando cada parte de nuestro cuerpo, sintiéndola tanto mía como suya, siendo dos en uno, el me acariciaba, las piernas, las caderas, mi vientre, mis pechos, besa mis hombros a medida que me va quitando el vestido largo que llevo.


    Su piel es suave, mis manos resbalaban por ella, noto su calor, los dos estamos impacientes, aún así quiero que sea especial, que sepa que nadie la tocaría como yo. La siento temblar debajo de mí, ella se somete a cada contacto con mis manos, noto como las suyas suben por mi torso, acariciándome, noto como mi cuerpo temblaba, ¿Eso era lo que siente ella cuando la tocaba?, me agradó la idea de ponerla nerviosa, sonreí causando la duda en ella y me preguntó por que sonreía, le respondía que la notaba temblar, ella puso morros y me alejó con las manos un poco.


    Él refunfuña para si mismo, ja, le molesta que le aleje, pero es que no me gustó su comentario, él me besa acortando la distancia que yo puse, yo disfruto de su boca, sé que nunca me cansaré de ella. Consigo quitarle la camiseta y puedo apreciar sus pectorales, desde la muerte de su sensei él estaba más maduro, más fuerte, más hombre. Miré el bulto que se había formado en el pantalón, los dos estamos desesperados por acortar toda distancia de nuestro cuerpo.


    Ella adentra una mano peligrosa a través de mis pantalones, en cuanto su mano toca mi miembro siento como una descarga enorme de adrenalina, pasión y deseo junto. Sus dedos suaves parecen desgarrar mi piel al contacto, me saca unos gemidos involuntarios, sus manos parecen tan frías y calientes a la vez, es matador el juego que habíamos formado, le ayudo a quitarme mis pantalones, ella me mira desesperada, podría jurar que mi cara era parecida, su deseo y el mío, iguales, ser de el otro, compartir nuestro cuerpo.


    Con su ayuda consigo quitarle el pantalón, ambos en ropa interior, el impacientadamente me quita el sostén con sus manos, acerca su cara a mis senos, jugando con ellos entre sus manos, lleva su boca a uno, su contacto me hace gemir desesperadamente, su pulgar acaricia mi pezón ya duro por su contacto, cambia, su boca se dirigió hacia mi otro seno, rozándolo con la lengua, excitándome cada vez más, mis jadeos y gemidos, su respiración agitada…


    Shikamaru…dios, como suena mi nombre en sus labios, sus gemidos son la droga que alimenta mi alma, mis sueños y mi pasión. Miro su busto lleno de marcas rojas causadas por mi boca, que intentaba saciarse absorbiendo la piel de sus senos. La tengo a ella debajo de mí, sonrojada, sus ojos cerrados por el placer, y su boca entre abierta. Bajo por su abdomen, llegando a su sexualidad y la despojo de sus bragas lentamente con mi boca, ella ruega que pare, sabe que eso no es lo que ella quiere en verdad, ella necesita que vayamos a más, y yo obedezco a mi instinto, su prenda interior resbala por sus sedosas piernas.


    Termina de quitarme toda la ropa, y ahí estoy yo, delante de él, indefensa antes sus caricias, suplicando que no mire, cierro las piernas con fuerza, deseando no se que cosa. Solo que no quiero, siento vergüenza, él lo nota, sube hasta mi boca y me besa, pero es diferente, ese beso es tierno, solo confianza, y así lo hago, confío en él, dejándole abrir mis piernas, el satisfecho baja su cabeza hasta el interior de mis muslos, acariciando con su lengua la humedad que desprende mi sexo y lo besa suavemente.


    Ella sabe como siempre soñé, mi lengua busca más, la introduzco en su sexo arrancándole varios gemidos. Noto como su feminidad se contrae, el grito de aviso de ella no hace más que aumentar mis deseos por ella. Mi cara se llena de ella, de su néctar de mujer. Subo a sus labios, besándolos y mordiéndolos también, mis oídos ya no notan sus gemidos, me he acostumbrado ya. In saciada ella gira quedando encima mío, roza su sexo contra el mío, robándome palabras incoherentes de placer, gemíamos a la vez, nuestros gritos se juntan, ella baja su mano acariciando mi sexo, comienza a subir y bajar la mano masturbándome, grito fuertemente cuando noto que su boca es la que ahora baja y sube a través de mi miembro.


    Disfruto del sabor de él, me gusta que grite al contacto de mi boca con su pene, juego con él, mi lengua rodeándolo y metiéndolo lo más profundo que podía, el está rojo, las gotas de sudor bajan por su pecho y se pierden en las sabanas de aquella cama. Noto como él mueve sus caderas de un lado a otro, me aleja y yo lo agradezco por que esos movimientos de cadera hacían que casi me ahogase con su miembro. El me tumba bruscamente, acerca su miembro erecto a la entrada de mis ser.


    La miro interrogante, ella asiente y doy por hecho que está segura, le susurro que la quiero y ella me sonríe, la penetro notando un tope que delata su pureza, sonrío orgulloso pensando que es mía y de nadie más, atravieso la muralla de su virginidad, y ella da un grito de dolor, me acerco a ella susurrando que esté tranquila, que el dolor se pasará, espero hasta que la mueca de dolor desaparece de su rostro, comienzo a moverme lentamente en ella, dándole tiempo a que se acostumbrase a mis movimientos, ella me abraza por el cuello y mueve sus caderas al ritmo de mi cuerpo.


    Seguido me acostumbro a él, comienza a moverse dentro de mí, yo sigo su ritmo con mis caderas, rasgo su espalda con mis uñas, nuestros gemidos se escuchan por toda la habitación, él me embiste como si cada vez pretendiese llegar a lugares dentro de mi cuerpo que ni yo conozco, coloca mis piernas encima de sus hombros, penetrándome más fuerte y profundo. Gritos escapaban de mi boca con cada una de sus embestidas, ambos sudamos ansiando sentir nuestras pieles rozarse hasta hacerse sangrar si es necesario, solo por sentirle mío, ambos rojos por el calor, noto como mi placer aumenta y llega al límite.


    Ella se contrae conmigo dentro, noto como las paredes de su intimidad me aprietan, siento como eso está matándome, haciéndome llegar a mis límites, nuestro orgasmo llega juntos, me llego dentro de ella, y ella junto a mí, nuestros restos manchan las sabanas, agotado yo suspiro, ella ansiosa de más se sienta encima mío, la miro sorprendido, tenía energía esa mujer, se ve que me costaría satisfacerla.


    Comienzo a mover mis caderas rozando nuestros sexos, él me mira cansado, yo le sonrío, soy cruel con él, pero yo quería más, y él no me lo negaría, para mi sorpresa él se recuesta sentándome completamente encima de él, a la vez que me penetra con su miembro, me arrebata gemidos de placer, por más que me invade su miembro no termino de acostumbrarme, pero la mezcla de dolor y placer me vuelve loca.


    La ayudo a botar sobre mí, penetrándola cada vez más fuerte, intento que se me quede su sabor, el placer de tenerla sobre mi, pero no lo consigo, no consigo saciarme de ella, por que nunca se puede uno saciar de lo que en verdad le gusta, siempre busca más y todo parece poco. Su cabeza echada hacia atrás, sus pechos botan, el sudor resbalando por ellos, los ojos cerrados de ella buscan alcanzar más placer


    Noto como el orgasmo volvía a recorrer mi cuerpo y él todavía no llega, tras mis gritos el me levanta, yo todavía me agarro a él evitando caer al suelo mientras él camina, me acorrala contra la pared, besa mi cuello a la vez que sigue con sus embestidas, yo cansada dejo caer mis gemidos en el cuarto, y él atrapa mis gemidos con sus labios haciéndome marcarlos mordiendo los suyos hasta hacerle sangrar, bebo su sangre y él alcanza el éxtasis de nuestra pasión de nuevo, la pared nos había ayudado, pero no lo suficiente por que él volvía a la cama conmigo agarrada, me sienta y me da la vuelta, dejándome a cuatro patas.


    Acaricio sus pechos, no puedo saciarme y no sé por que, la pruebo y necesito más, no me sacia, mis pelos caen por mis hombros llenos del sudor que cae hasta su espalda, me acerco a su trasero y la penetro con delicadeza, ella grita de dolor, sé que eso le dolía más, pero necesitaba sentir que cada parte de su cuerpo es acariciada por el mío, que no hay nada en ella que yo no conozca, cuando ella comienza a moverse entiendo que quiere que la embista, comienzo lentamente intentando no dañarla, pero no puedo aguantarlo, agarro sus caderas ingresando en ella varias veces y forzosamente, y ella mueve su cuerpo al compás, noto como su interior era más apretado, me excita más y puedo ver como los senos de ella se tambaleaban de un lado a otro.


    El orgasmo llega otra vez, el placer de sentirle dentro y detrás mío me mata, y mi deleite aumenta cuando noto que su semen se derramaba en mi interior, cansada me dejo caer en la cama rezando por que el monstruo que he creado haya perdido las energías. Una debe aprender a no jugar con fuego, y sería algo que me costaría aprender. El se deja caer encima de mí, yo lo abrazo por la espalda con mis manos. Él me dice que le faltaba algo, que no se sacia de mí.


    Te quiero. Me contesta ella, puedo notar como el calor sube a mi cara. Me doy cuenta de lo que hemos hecho, y ella diciéndome que me quería. Quería ser yo quien fuese el valiente de pronunciar esas palabras, pero ella me ganó, como siempre lo hace.


    Pensaba en que pasaría ahora, si estaríamos juntos o haríamos como si eso no hubiese pasado, suspiro, e intento coger aire, pero ya no siento nada, solo el cuerpo de él, el único hombre en mi vida Nara Shikamaru.


    Le beso y susurro que no se aleje de mí, que dejaremos a nuestras parejas para poder estar juntos por siempre, ella me sonríe, y me susurra que es lo que más desea.

    -Te amo Subaku No Temari

    -Te amo mi bebé llorón

    No puedo evitar reír al notar como hasta en los momentos más románticos ahí está mi sobrenombre, puesto por ella, pero pensándolo bien, así es mejor, no quiero cambiar nada de ella. Por que esa mujer es la única que puede domarme, y la quiero así. La abrazo contra mi pecho.

    Amé el momento en el que supe que nosotros estaríamos juntos por siempre, y que nunca cambiaríamos, allí estaría él para jugar al Go y yo para decirle que hiciese las tareas. Engancho mis manos en su nuca y juntamos nuestros labios con la fiel promesa de no separarnos nunca.

    -Te amo-



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    ¿Pueden nuestros sueños ser más reales que la propia realidad?, cada uno puede pensar lo que quiera, pero los sueños son realidades, en las que nos aislamos de lo cruel del mundo, de nuestros fallos. En los sueños podemos decidir rebobinar, si algo no nos gusta, o simplemente eliminarlo. En nuestra vida es imposible eliminar el pasado o nuestros fallos, pero aceptándolos conseguimos aprender. Y aprendiendo conseguimos que al igual que los sueños, podamos dirigir nuestra vida. Lucha por lo que quieres y quiere por lo que luchas, para poder decidir tu propio destino.