Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Fuente
Tamaño
  1. Nueva historia, nuevas locuras...no siempre es bueno hacerle caso a los senpais...

    GIRLS WANNA HAVE FUN...II

    La noche era perfecta para la fiesta. El cielo despejado y lleno de estrellas. Una brisa suave llenaba el ambiente con aroma a jazmines y rosas. En la mansión Atobe, el aire estaba cargado de música y risas. Dos muchachas permanecían de pie en la puerta, sin decidirse a entrar.


    -Ya podemos entrar de una vez Annika- Hikaru se veía impaciente- la diversión está adentro, no acá afuera. Además May nos debe estar esperando hace rato.
    -Querrás decir que "Kaoru" te está esperando- Gris la miró de reojo con una sonrisa en el rostro.
    -¡Claro que no! No inventes- la pelirroja fijo la vista hacia uno de los costados en un intento de ocultar el rubor en sus mejillas.
    -Bien, vamos. Qué empiece la fiesta...


    Las dos entraron decididas al enorme salón de la casa. La cantidad de gente era mucho más de lo que se imaginaron. Ambas se permitieron unos segundos para apreciar el entorno.


    -Nunca me deja de sorprender tanto glamour...- Hikaru miraba a uno y otro lado con los ojos bien abiertos.
    -Y eso que tú vienes más seguido.
    -De todas maneras, no me termino de acostumbrar.
    -Eso es porque prestas más atención a la bodega de los vinos que a otra cosa- Gris emitió el comentario casi restándole importancia. Hikaru clavó sus grandes ojos verdes en el rostro de su amiga.
    -¿Y que se supone que quieres decir con eso, Annika?
    -No tienes de que avergonzarte, Hika chan- Gris le sonrió de manera sincera- Tú misma me dijiste que vienes cada tanto a tomar vino a la casa de Ore sama.
    -¡UNA VEZ! ¡fue sólo una vez! ¿Por que siempre exageras todo?- Hikaru suspiró resignada
    -Esta en mis genes...


    Una joven de belleza deslumbrante y porte elegante y soberbio se dirigió hacia las dos amigas de manera confiada, enfrentándolas con los brazos cruzados.


    -Hasta que al fin llegan. Saben que odio que me hagan esperar.
    -Lo sentimos May, se nos hizo un poco tarde.
    -Esto esta muy aburrido- y mirando a Gris agregó con una sonrisa cómplice- tengo todo preparado, ¿estas lista?
    -Por supuesto, lista como siempre- habría agregado "nací lista" pero le pareció demasiado trillado.
    -Un momento- algo en el interior de Hikaru sonó en señal de alarma- ?¿Lista para qué?
    -Creo que con lo que elegí será más que suficiente- May seguía su conversación con Gris ignorando deliberadamente a la pelirroja.
    -¿Suficiente qué cosa? ¿para qué?- era evidente para Hikaru que se estaba perdiendo de algo. La estaban dejando afuera y quería saber de que se trataba.
    -Confío en tu criterio para la elección- Gris no hizo caso a las preguntas de su kouhai- Vayamos a ver.


    Las dos se pusieron en marcha sin dignarse a responder. La paciencia de Hikaru se estaba agotando. Odiaba que la ignoraran. Corrió detrás de sus senpais. En el camino logró vislumbrar a Kaoru en un costado. Estaba bastante apartado del resto y parecía aburrido. Después de todo no era una persona muy sociable. Se prometió que iría a hablar con él, aunque se muriera de vergüenza.

    La pelirroja logró alcanzar a las dos chicas que caminaban delante de ella.



    -¡Aguarden las dos un momento!- ambas se detuvieron en seco al oír la voz de Hikaru- ¡¿Me pueden decir que rayos se traen entre manos?!


    Gris y May se miraron sin decir nada, pero una sonrisa se dibujaba en el rostro de ambas.


    -¿Y bien? y no me digan que nada porque su rostro las delata. No puede ser nada bueno- la pelirroja las miraba de manera inquisidora
    -Bueno- Gris revoleó los ojos evitando la mirada de su amiga- pensábamos ponerle un poco de emoción a la fiesta- Hikaru alzó una ceja a modo de interrogante- Ya sabes, emoción, diversión...todo lo que se consigue cuando uno le pone licor al ponche- Gris sonrió con malicia al decir esto último
    -No serían capaces....
    -Vamos Hikaru- May se acercó a ella con cierto fastidio- no seas aburrida y seriota. ¿Ya ves por que no te dijimos? Sabíamos que tratarías de impedirlo.
    -Pero...todos tomarán de eso después.
    -Esa es la idea- la heredera del imperio Atobe reía con malicia.
    -Pero..pero...
    -No tienes que hacerlo sino te animas. Nosotras lo entendemos- la manera en que May dijo esto había sonado a claro desafío.
    -¿Me estas diciendo cobarde?
    -Hika chan, vamos, será interesante- Gris se acercó ahora a la pelirroja.


    Hikaru miró a una y a otra. Estas dos no tenían remedio.


    -Así que interesante, ¿eh?- Gris asintió con vehemencia- Annika, te estás juntando demasiado con Fuji kun- Hikaru suspiró resignada por segunda vez en la noche- Bien. Vamos, antes que me arrepienta...


    -----------------------


    La cocina estaba desierta. En una mesa estaban preparadas dos poncheras enormes con líquido frutado, uno rojo y otro naranja. De uno de los estantes que tenían cerca, May Atobe retiró dos botellas con un líquido transparente.


    -Creo que con esto es suficiente.
    -¿Qué es?- pregunto Hikaru con curiosidad sincera y cierta desconfianza
    -Es vodka, por supuesto. De la mejor calidad.
    -¿No es un poco fuerte?- la pelirroja desconfiaba aún del plan. Tenía un mal presentimiento
    -Claro que no- Gris tomó una de las botellas de las manos de May y se dispuso a abrirla- Tú confía en tus senpais
    -Mmmm...


    May abrió la botella restante y cada una comenzó a vaciar el contenido dentro de las poncheras.


    -¡Annika aguarda! ¡¡Le esta poniendo demasiado!!- Gris casi había vaciado la mitad de la botella
    -Por supuesto que no.
    -Oye, creo que nos pasamos- May miraba la botella casi vacía que tenía en la mano.
    -¡¡May!! casi vacías la botella. Eso debe estar intomable...
    -Sólo hay una manera de saberlo.
    -Déjame ver- Hikaru se acercó a la ponchera con un vaso que, de manera misteriosa, estaba a su lado. Se acercó a la ponchera con "jugo" naranja que estaba al lado de May e introdujo su vaso retirando un poco de la bebida para probar- Mmmm...no está para nada fuerte. Bastante rico.
    -Entonces le pongo más a esta- Gris vació el contenido de la botella en el líquido rojo.
    -¡Espera! ¡¡¡Todo no!!!- la advertencia de Hikaru llegó tarde- Creo que lo arruinaste...Déjame probar- la pelirroja probo esta vez el ponche de color rojo.
    -Ey...¡¿Quién te hizo la probadora oficial?!- Gris quiso sacarle el vaso a su amiga
    -Es que conozco más de bebidas que tú- Hikaru alejó el vaso del alcance de Gris, pero fue secuestrado por May.
    -Señoras, señoras, no discutamos- la hermana de Keigo con su elegancia habitual se plantó frente a las dos- Si alguien sabe de bebidas acá, esa soy yo- con la misma elegancia introdujo el vaso en la ponchera para probar el contenido- Bastante bueno, en verdad.
    -Déjenme probar a mi- Gris tomo el vaso de May y lo introdujo en la ponchera. Luego tomo el contenido del vaso de golpe- ¡Exquisito!


    Todas probaron unos sorbos más de la bebida dulce. Quedaron satisfechas con el sabor, pero se aseguraron con unos tragos más.


    -Bueno, las dejo encargadas- May sonreía más de lo habitual- Tengo que volver a la fiesta. Además quiero ver si ya llegó Momoshiro- "¿Dije eso en voz alta?. No tomaré mas". Se retiró caminando de manera elegante, aunque sentía que las paredes se acercaban demasiado.


    -A ver- Gris tomó nuevamente otro trago del ponche "alterado"- de verdad nos quedó rico, y casi ni se siente el gusto al licor- se sentía alegre y comenzó a reírse de manera ruidosa.
    -Creo que ya tomaste demasiado- Hikaru vació en su boca un vaso nuevo- Pero es verdad que esta suave. Pero debemos dejar para los demás- vio reírse a su amiga y sin saber porque motivo se tentó ella también.
    Ambas se taparon la boca con la mano para ahogar las risotadas.
    -Szzzhhhh- Hikaru le susurró a Gris. Sentía la lengua adormecida- Ya cállate que nos van a oír...
    -Pero si no hay nadie acá.
    -Pues...es verdad pero...- Hikaru seguía tentada porque Gris no dejaba de reírse- ¡¡Que no te rías más!! Vamos a buscar a May- tomó de la mano a su amiga y se la llevó a rastras
    -Hika chan, camina derecha, ¿quieres? pareces una borracha...


    Las dos frenaron en seco y luego de mirarse comenzaron a reír con todas las ganas.


    --------------------------


    La muchacha de cabellos gris azulados entró al salón concurrido de gente. Mantenía su porte habitual, aunque en el fondo se sentía más relajada que de costumbre. No sabía porque pero no podía eliminar la sonrisa de sus labios. Tenía un hormigueo en su cuerpo y unas ganas cada vez más irresistibles de despojarse de la etiqueta de siempre.


    Escaneó el ambiente rápidamente. Había personas de todos lados, típico de su hermano. Al fin, sus ojos localizaron a su objetivo. Un morocho alto con cabello en punta, ojos violáceos y cuerpo musculoso. Instintivamente humedeció sus labios con la lengua y su mirada reflejó un deseo oculto. Caminó decidida hacía su presa. "La fiesta ha comenzado".


    El morocho sintió el roce de unos dedos caminando por su espalda y se volteó de manera brusca. Lo que llegó a sus retinas, su cerebro tardó un rato en digerirlo. Una joven de belleza excepcional, la más sensual que el conociera, lo miraba de arriba a abajo sin ningún tipo de miramientos.


    -Buenas noches, Takeshi- el joven se sentía atravesado por los ojos de ella
    -Atobe san...- tardó unos segundos en responderle- ¿Cómo estás?
    -Ahora mucho mejor- se acercó unos centímetros a él- Y para ti soy sólo May ¿Quieres bailar?
    -¿¡Yo!?- Momoshiro paso una mano por su cabeza en señal de nerviosismo
    -No veo a otro aquí. Vamos, será divertido- Lo tomó del brazo y lo llevó al centro del salón donde otras parejas comenzaban a animarse con algunos pasos de baile.


    May se sentía osada pero no era ninguna tonta. Se aseguró que su hermano estuviera entretenido en otro lado antes de lanzarse a la pista. Cuando lo vio conversar de manera acaramelada con Raven Ootori en la otra punta de la habitación, creyó que era el momento perfecto para sacar a relucir toda la sensualidad que la caracterizaba.


    Momoshiro no salía de su estupor al ver como la chica más linda que el hubiera visto jamás bailaba de manera sensual e insinuante a su lado. No sabía que había hecho para merecer eso, pero no pensaba desaprovecharlo.


    -May, ¿te encuentras bien?- le preguntó al notar el leve tono rosado en sus mejillas.
    Ella no dudo en susurrarle al oído
    -Mejor que nunca...


    ---------------------------------


    Por otra de la puertas que daban al gran salón donde se reunían la mayoría de los invitados, dos muchachas entraron caminando. En realidad, caminando era un decir. En honor a la verdad, entraron "tambaleándose" sería más fiel. Ambas se reían de manera acalorada, con lágrimas en los ojos.


    Las personas que estaban cerca, comenzaron a verlas sorprendidos. No era normal que esas dos se comportaran así.


    -Creo que nos pasamos con los vasos que probamos- Gris miraba a la pelirroja intentando ponerse sería.
    -¿Tu crees?- Hikaru sentía la voz de su amiga un poco lejana y no podía contener su risa- Tu tal vez...yo estoy en merfectas nondiciones...
    -¿¡Qué dices!?
    -Que estoy en ferpectas dondiciones....perfectas condiciones. Ya ves...¡Ya cállate!
    -Yo no deje nada...
    -¿Dejaste que?
    -Dije...dije...
    -¿Qué cosa?
    Ambas se miraron a los ojos y un nuevo ataque de hilaridad se apoderó de ellas.


    Un joven de cabellos azulados se acercó a las dos mujeres con semblante preocupado. El capitán del Rikkai Dai observó a la peliazabache con los ojos bien abiertos.


    -Gris chan, ¿te encuentras bien?
    -Yukimura Seiichi- clavó en el muchacho sus ojos brillosos- nunca estuve mejor- acto seguido se colgó del brazo del recién llegado.
    -Ya veo. Estás más alegre que de costumbre- la miró con intensidad como sólo él sabía hacerlo- Me pregunto si mañana te acordarás.
    -Claro, claro.


    Detrás de ellos, dos mozos entraron al lugar con las poncheras "alteradas". Las colocaron en una mesa grande. De a poco, la gente se fue acercando a servirse en los pequeños vasos que estaban al lado de cada una.


    Yukimura mantenía fija su mirada en el rostro de la joven Gris, quién continuaba colgada de manera nada cohibida del brazo del joven. Acercaba su rostro al hablarle, más de lo habitual, lo cual no dejaba de provocarle al muchacho una sonrisa descarada.


    -¿De que te estás riendo, Seiichi? si se puede saber.
    -Me pregunto si recordarás algo de esto mañana- sin hacerla esperar tomó el rostro de Gris por la barbilla y se acercó lentamente. Los ojos cafés de Gris brillaban de manera inusual. Vio el rostro de Seiichi acercarse lentamente al suyo y sintió un cosquilleo en el estómago.


    Detrás del hombro del joven pudo ver como la gente comenzaba a servirse del ponche que estaba en las fuentes.


    -¡¡¡Esperen!!!- ante el asombro de Yukimura, Gris se alejó dejándolo consternado. Se acercó a los que se estaban sirviendo ponche arrastrando a Hikaru tras ella- ¡Quiero hacer un brisndish...un brindis!


    Todos se detuvieron para mirarla. Tomó un vaso y le paso otro a su amiga, que apenas podía sostenerse en pie. Hikaru estaba más concentrada buscando a Kaoru, quien en ese momento se le antojaba el hombre mas sensual que hubiera visto jamás y no entendía porque no había hecho nada hasta el momento para besarlo.


    -Quiero hacer un brindiszz por todos los que están acá presentes, con mizz amigashzz que...¿Y May? ¡¡¡Maayyyyy!!!...


    La aludida se limitó a esconderse detrás del cuerpo musculoso de Momoshiro. No sea cosa que Gris la viera y la hiciera pasar a brindar también a ella.


    -No sé donde se fue- las risotadas de Gris generaron más de una mirada de curiosidad- Bueno, el punto es que quería brindar por todossss...y deshirles que losz quiero musho- siguió un prolongado silencio- ¡Salud!


    Gris vació el vaso de un sorbo, al igual que Hikaru. El resto de los comensales apenas pudieron probarlo. Estaba demasiado fuerte y el gusto del alcohol no se podía digerir.


    Lo que siguió después pasaría a ser una anécdota que no sería olvidada fácilmente por los presentes. La música comenzó a sonar más fuerte. Gris dejó el vaso en la mesa y, con sorprendente agilidad para su estado, se subió a una de las mesas cercanas y comenzó a bailar ante el asombro de los presentes.
    Felizmente Hikaru estaba ahí para ayudarla.....¿?


    -Yo quiero subir también- la pelirroja sonreía con rubor etílico en sus mejillas- para que me vea Kaoru kun. Ayúdame a subir Gris, vamos.
    Ambas ahora subidas en la mesa bailaban ante las miradas atónitas de los presentes.
    -¡Ven May! Tu también- Hikaru llamaba a su amiga con la mano. May se tentó y con una sonrisa comenzó a caminar hacia donde estaban las dos, olvidándose momentáneamente de Momoshiro. "Por que no, parecía divertido y definitivamente hoy se sentía osada".
    -Ni se te ocurra- el gran Ore sama la miraba fijamente con los brazos cruzados.
    -Pero...
    -No. No te olvides que eres una Atobe
    "Maldición. ¿Por qué los demás se podían divertir como querían?"


    El espectáculo que dieron las dos muchachas dejó a todos los que la conocían con la boca abierta (todos salvo Momoshiro que ni se enteró de lo que pasaba porque no podía quitar los ojos del cuerpo de May que se le antojaba apetitoso). Las dos en un momento dado, se lanzaron hacia la gente que las veía como si se tratara de un concierto de rock.


    Por suerte las atraparon.....


    Ya en el piso, todos les dieron el espacio a esas dos que no podían dejar de reírse.


    -Pareces una bruja, toda despeinada- Gris se reía a más no poder
    -Tú porque no te ves al espejo- Hikaru intentaba inútilmente de pararse.


    Cuando consiguieron ponerse de pie, se aliñaron un poco. Todos las veían incrédulos.
    -Parecen dos locas...
    -Mayyyyyy...- Hikaru al reconocerla la abrazó fuerte descargando todo su peso en la pobre chica.
    -Te perdiste del sho...-no pudo terminar la frase porque cayó al piso.


    Se levantó sorprendentemente rápido. Se acomodó el cabello y mirando hacia los costados aseguró con voz firme.


    -No pasó nada, no paso nada. ¡Qué siga la fiesta!


    Ahora las tres rieron con fuerza por un buen rato.




    HIKARU
  2. Bueno, esta es una pequeña historia que se me ocurrió despues de hablar con mi amiguis Gris chan.
    Hikaru, May y Gris se meten en problemas...pero ellas sólo querína diverirse...

    Girls wanna have fun...


    -Repíteme otra vez...¿qué hacemos acá?
    -Ya te dije Hika chan, tengo que vengarme de Syusuke.
    -¿Y es necesario que me involucres Annika?
    -Por supuesto, eres mi amiga y como tu senpai me tienes que hacer caso...


    Hikaru la miró con desconfianza. Gris siempre se aprovechaba de su condición de senpai para obligarla a acompañarla en sus locuras. Ella era una chica racional a ultranza, no tenía porque estar haciendo ésto. Pero, por alguna razón, le resultaba difícil decirle que no a su amiga.


    -No puedo creer que me convencieran en participar de ésto...¡Es ridículo!


    Dos pares de ojos se clavaron en el semblante altanero de May Atobe. Pero ahí estaba, parada al lado de ellas con los brazos cruzados y con aspecto aparentemente despreocupado.


    -Necesitamos una campana mientras nosotras buscamos. ¡Y habla más bajo!-Gris sonaba seria y confiada- Ahora vamos. ¿Cuál era su habitación Hika chan?
    -La del final del pasillo- Hikaru hablaba por lo bajo
    -Bien. Aunque no me quiero enterar como sabes cual es la habitación de Syusuke.
    -¿¡Que insinúas!?- la pelirroja la fulminó con la mirada
    -¡Basta de eso!- May estaba perdiendo la paciencia- ¿Vamos o no?


    Las tres mujeres caminaron en silencio y en sigilo por el largo pasillo alfombrado. Desde abajo llegaban los murmullos de la voces de la fiesta que estaba desarrollándose, junto con los acordes de la música. "Y yo que quería bailar con Takeshi..."


    Llegaron a la puerta indicada y Gris giró el picaporte despacio. La puerta se abrió en un silencio absoluto. Uno de los veladores estaba prendido, así que no tuvieron problema alguno en ver a su alrededor. Pulcritud quedaba corto como concepto ante el orden que se manifestaba a sus ojos.


    -Mmmm..- May miró hacia todos lados- Ningún chico es tan ordenado. Esto confirma mis sospechas que este chico es muy raro.


    Por unos segundos las tres quedaron en estado de trance. Gris sonrió de manera maliciosa saboreando el éxito por anticipado, Hikaru mordió su labio inferior analizando de que modo proceder y May tomó su barbilla con la mano derecha pensando que tal vez esto resultara divertido.


    -Bueno, ¿y que buscamos?- preguntó May paseando sus ojos azules por la habitación
    -El diario de Syusuke- Gris fue determinante y May rió ante el descaro de esa chica
    -¿¡Qué!?- Hikaru abrió bien grandes sus esmeraldas- Me habías dicho que sólo querías esconderle los cactus
    -Cambie de idea- nadie podía contradecir a Gris- Él leyó mi cuaderno de poesías sin mi permiso, yo leeré su diario- el semblante frío de la peliazabache desmentía la ansiedad que sentía en ese momento.
    -Pero...pero ¿su diario?- la pelirroja no estaba convencida con la idea- ¿No es...demasiado?
    -Gris tiene razón- May se había entusiasmado con la travesura inminente- Ojo por ojo...
    -Diente por diente- Gris terminó la frase por ella y ambas cruzaron miradas de genialidad malvada.
    "Ni modo" se resignó Hikaru...




    -¿Por donde empezamos?- Hikaru quería irse de ahí lo más rápido posible
    -Bien- Gris asumió el mando de la ...¿misión?- May, tú vigilarás que nadie se acerque. Hikaru, tú me ayudaras a buscar el diario. Estos son los lugares posibles:
    -debajo de la almohada
    -debajo de la cama
    -en la mesita de luz
    -entre la ropa
    -en la mochila
    -en el cajón de la ropa interior...


    -¿En el cajón de la ropa interior?- Hikaru alzó una ceja mirando a Gris seriamente
    -Si, bueno, yo buscaré ahi. Tu te encargarás de este sector de la habitación. Yo de este otro. May, tu vigilas.
    -Ya lo dijiste Ootori- "yo también quería revolver entre las cosas de Fuji"


    Ninguna supo cuanto tiempo había pasado. ¿Unos segundos? ¿Unos minutos? Las tres escucharon las voces al mismo tiempo. Demasiado cerca, demasiado. Se miraron al borde de un ataque de pánico.


    -¡Rayos!- Gris miró a May con cara de reproche. Ésta no se dio por aludida. Fueron unos nanosegundos de desesperación. No podían salir. Si lo hacían las verían. Tampoco podían contar con que las personas que subieran no entraran a la pieza. ¿Qué hacer? ¿Qué hacer? ¿Qué hacer?


    -Debajo de la cama- Hikaru escupió la idea sin pensarla demasiado realmente. Estaba en estado de stress y el pánico no la dejaba pensar.


    No había terminado de decirlo cuando las dos senpais ya se deslizaban por el piso.


    -No puedo creerlo. Una Atobe en esta situación...
    -¡Ya cállate! No es momento para snobismos de aristocracia- Hikaru no dudó en recriminar la poca ayuda del comentario. Las dos la miraron con los ojos bien grandes. Cuando estaba nerviosa solía tratar mal a las personas.


    Gris quedó en el medio de las dos y de los nervios comenzó a darle un ataque de risa. Se tapaba la boca con la mano pero era mas que evidente que era inútil.
    -¡Basta Annika! No es gracioso- susurraba la pelirroja
    -Si lo es, si lo piensas.
    -Me están apretando- May se retorcía en el poco espacio y se golpeó la cabeza con el armazón de la cama.
    -Ninguna está cómoda, por si no lo notaste...¡ya quédate quieta Hika chan!
    -Lo siento, es que estoy encima de algo y se me está clavando...- Hikaru volvió a retorcerse y sacó de abajo de ella el objeto que la molestaba. Un pequeño cuaderno, del tamaño de un...
    -¡Diario!- Gris y Hikaru susurraron al unísono
    -No way...-exclamó May


    Pero la felicidad duró poco. En seguida fue claro que las voces se dirigían a la habitación. Se miraron las tres y como pudieron contuvieron la respiración. Ya estaban jugadas....


    -Pasen chicos- la voz inconfundible de Fuji llegó a los oídos de las tres damas- ya les busco algo para cambiarse.
    -Fshhh...gracias senpai.
    -Perdón por las molestias...pero todo es culpa de este torpe.
    -¿¡A quién le dices torpe, idiota!?
    -A ti mamushi, ¿a quien más torpe?
    -¡¡Fue tu culpa estúpido, por jugar con la botella de jugo!!
    -¡¡¡Pero tu me la quisiste sacar por la fuerza!!! Tú hiciste que se me cayera y nos manchara a los tres...
    -Fshhhh.
    -Ya está chicos, Momo, Kaoru, no hay problema. Los accidentes pasan.


    Las tres se miraron anonadadas. No podía ser cierto...


    -Creo que tengo de ropa que les puede servir- escucharon las puertas del placard abrirse y veían como los pies de los tres jóvenes daban vueltas por la habitación- Sáquense esas camisetas mojadas, tomen.
    -Esto estará perfecto senpai.


    Se escuchaba los inconfundibles sonidos cuando la ropa se retira del cuerpo. May vio como una camiseta caía cerca de su cabeza. Del otro lado, otra caía cerca donde estaba Hikaru. Esto iba mal.


    -Momo, también tienes manchados con jugo los pantalones. Será mejor que te los cambies. Creo que tengo algo de tu talla, aunque puede quedarte corto...
    -Esta bien, senpai, no se moleste.
    -No es problema.


    El sonido de un cinturón desabrochándose, un cierre bajando. Y los pantalones de Momoshiro fueron a parar al lado de su remera, en el piso.
    May se mordió el labio inferior y en su rostro se dibujó una sonrisa maquiavélica. Quiso asomar la cabeza. Tenía que ver eso. La mano de Gris la detuvo y Hikaru la miró con cara de reproche. Ella hizo un gesto alzando los hombros y las miró a las dos. "¿Qué? Quería ver" sus labios formaron la excusa sin emitir sonido. Las otras dos negaron con la cabeza. "Qué aburridas".


    -Senpai- la voz grave de Kaoru inundó el ambiente haciendo que Hikaru se estremeciera. Si la veía ahí se terminaba todo. Justo ahora que se hablaban- También tiene la camisa manchada. Será mejor que se cambie.
    -Tienes razón- sonido de roce de tela y otra prenda en el suelo. Gris se mordió las uñas para evitar otro ataque de risa nerviosa. Esto iba mal. Muy mal.
    -Oye Kaoru- la voz del tensai volvió a escucharse- parece que los ejercicios extras que haces están dando resultado. Tienes el cuerpo más trabajado que cualquiera de nosotros.


    Las tres mujeres se miraron con los ojos bien grandes. "¿¡Qué rayos era ese comentario!?"
    Hikaru fue ahora la que estuvo tentada de asomar la cabeza para mirar. Las otras dos la detuvieron mirándola con desconfianza. "¿¡Qué!? Ella no era de piedra después de todo.


    -Mamushi lo hace para impresionar a las chicas- May desde donde estaba podía ver las piernas de Momoshiro calzándose los pantalones que Fuji le había dado. "Esto era demasiado"
    -¡¡Cierra la boca torpe!!
    -No es algo para avergonzarse Kaoru- la tranquilidad del tono de Fuji era casi desesperante- ¿Alguna en especial?- Hikaru alzó una ceja ante la pregunta. Ella también quería saber.
    -Senpai...


    Las chicas casi pudieron sentir la sonrisa de Fuji.


    -Mmmm..creo que me pondré la camisa negra. Supongo que a ella le va a gustar- el tensai murmuraba por lo bajo.
    "¿Ella? ¿Quién es ella?" Gris quiso salir para preguntarle en la cara.


    Fueron unos minutos de agonía para las tres. Por Kami, que se fueran de una vez...


    -Bien, ¿ya están listos? Nos esperan abajo.
    -Vamos, que quiero sacar a bailar a May- Momoshiro fue el primero en salir.
    -Vamos Kaoru.
    -Si- camino unos pasos y se detuvo en seco. Miró nuevamente al interior de la pieza.
    -¿Que sucede?
    -No..nada. Creí escuchar un ruido- imágenes de fantasmas y demonios se cruzaron por la mente del joven Kaidoh. Suficiente para que sus piernas lo sacaran de allí lo más rápido posible.
    Debajo de la cama Gris se agarraba la cabeza y ahogaba un grito de dolor.


    Esperaron un tiempo prudencial antes de salir.


    -¿Se habrán dado cuenta?- Hikaru se sacudía el vestido, más por hacer lago que porque estuviera sucio.
    -Para nada- Gris suspiraba aliviada
    -Bien, vámonos antes que vuelvan- Hikaru vio como May se agachaba para tomar algo del piso. Levantó la camiseta que llevaba puesta Momoshiro y aspiró el perfume que permanecía en ella- ¿Qué crees que haces May?
    -Me llevo un souvenir- los labios de la Atobe mostraban una sonrisa seductora.
    -Ni se te ocurra- la pelirroja la miró severa
    -Eres tan aburrida a veces- May tiró la camiseta nuevamente al piso y salio con su andar elegante pasando delante de las otras chicas.


    Una vez en el pasillo las tres respiraron con normalidad. Había estado demasiado cerca. Gris se detuvo en seco antes de bajar la escalera.


    -¿Y? ¿Lo tienes?- clavó sus ojos cafés en las esmeraldas de Hikaru. La pelirroja la miró confundida.
    -¡El diario!


    Hikaru abrió grandes sus ojos. Las tres se miraron y vieron al unísono sus manos vacías.
    ¡RAYOS!






    HIKARU
  3. LES QUIERO PRESENTAR A MI BEBE PAIKEA!! es una hermosura, la cosita mas dulce que hay en la tierra!!

    [​IMG] Ver archivo adjunto 1757

    No se si saldra la foto..

    Archivos adjuntos:

    • paikea.jpg
      paikea.jpg
      Tamaño del archivo:
      593.1 KB
      Vistas:
      28