[​IMG]

rockmantic.-
Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Fuente
Tamaño
  1. 기범 사랑 이동해
    129; Everytime you kiss me, I feel I can reach the haeven.-
    [​IMG]

    김기범
    [​IMG]
    [​IMG]이동해



    기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해 기해

    Si son tan bellos.
    Amo el kihae~
    kibum & donghae ♥

    edit; by donghae.-
  2. Donghae para mí es el hombre más hermoso de este mundo ❤. Me enorgullece ser la presidenta de su fanclub hispanoamericano :3
    Yo amo con mi vida a Lee DongHae. Pero no diré nada(?) me lo guardaré todito <3

    [​IMG]
    [​IMG]

    Es el mejor, dios santo.

    [​IMG]

    DongHae es mio y de Kibum.
  3. GOD! Es que realmente no lo puedo creer, no sé cuantas veces más quieren estos hombres que yo muera, porque si siguen así pronto dejaré de existir x'D

    ÓSEA! DONGHAE! DIOS SANTO! tápate~ me mataras bebé <3
    tan perfecto~ y en boom boom con esos pantalones manchados y esos lentes, dsasadsad



    DIOS! Hae, por favor~ ¿qué dirá Kibum cuándo te vea? dasdsadsadsad
    sin duda lo debes haber matado y ahora sólo quiere cobrar venganza(?) y desquitarse
    pero es que tu cuerpo <3; y sadsadsad tus brazos. Bebé, amo como te ves de negro.

  4. LOOOOOOOOOOOL! Este fic es EPIC WIN!
    Es una traducción que hizo Conitochan <3 y es the best~


    [
    Creo que también tiene Drarry, pero indiscretamente, sólo molestan a Malfoy(?)
    Yo sé que Draco es terrible, pero Heechul es peor x'D
    Amo el kihae <3 *A* sadasdsa~
    Kibum es tan pesado y Donghae tan tontito que nunca entiende nada, so cute~


    - Esto – decía la profesora McGonagall, con sus brazos crusados – es una de las cosas más ridículas que haz hecho.- Esto era un comentario bastante extremo, considerando todas las cosas alocadas que Dumbledore ha hecho, asi como acertado. - No entiendo cómo planeas hacer esto. ¿Quince nuevos estudiantes, empezando a mitad del año, repentinamente? ¡Vamos a tener que hacer toda una ceremonia de selección, otra vez!

    - Mi querida profesora – dijo Dumbledore, ojos brillando de esa forma que se volvió molestosa con el paso de los años, para ser francos. - Tenemos nuevos estudiantes, ansiosos de a asistir a las clases, dispuestos a aprender. ¿Cómo puedo decirles que no?

    - Sólo espero que sepas lo que estás haciendo – dijo McGonagall, resoplando altivamente; ese era el problema con el director. Siempre sabía lo que estaba haciendo – el resto del mundo eran los que no sabían.

    .

    - Hyung - dijo Ryeowook, tirando de la manga de la túnica de Leeteuk. - Hyung, ¿en verdad nos van a separar?

    - Son las reglas, Wookie – respondió el líder, dándole unas palmaditas en la cabeza. - Sólo nos van a separar por casas, no es algo de lo que debas preocuparte.

    - Pero no sé inglés – lamentó.

    - Ya lo he discutido con el director – lo tranquilizó. - Hay un hechizo que se puede implementar en nosotros para que el coreano suene como inglés, y viceversa.

    - ¿Qué hay del chino? - dijo Hankyung fébrilmente. - No funciona con el chino, ¿cierto?

    - No lo sé – respondió Leeteuk, frunciendo el ceño. - No se me ocurrió preguntar.

    - ¿Crees que si sólo hablo chino me mandarán de vuelta a casa? - dijo Hankyung, a nadie en particular. - Me refiero a China.

    - Eso no es importante – dijo Heechul. - Lo que es importante ahora es que estas túnicas lucen horrible en mí. Verdaderamente, esto era una mala idea.

    - Sería una pérdida si nuestros talentos no son aprovechados, - comentó Donghae, quien memorizó las palabras de aliento que les dieron sus managers, escritas en un folleto.

    - ¿Qué talentos? - preguntó Kyuhyun, no estando divertido con la situación. - ¿El talento de Heechul siendo una perra? ¿El talento de Kangin-hyung, accidentalmente golpear a los demás? Nisiquiera estaba conciente de que teníamos poderes mágicos.

    - Yo los tengo – dijo Heechul, con aires de suficiencia. - Es sólo que no haz tenido el privilegio de experimentarlos, todavía.

    - Yo creo que te ves muy bien, hyung – dijo lealmente Siwon.

    - Sí, o sea, - dijo Heechul – el negro es mi color. - Se detuvo y frunció el ceño. - Espera. Todos son mis colores.

    - ¿El narcisismo es una gama del rosad? - preguntó Kangin. - ¿Es por eso que te gusta tanto?

    - Creo que mi túnica es un poco corta – dijo Zhou Mi, con pena.

    - Entonces deja de ser tan alto – reclamó Kyuhyun.

    - No te preocupes, Wookie – dijo el líder, firmemente. - No importa la casa en que nos pongan, siempre seré el líder del grupo. Siempre seré tu hyung.

    - Oh Dios, cállate – lo cortó Kangin.

    .

    La ceremonia de selección fue una farsa, admitieron los presentes. El staff de Hogwarts no estaban seguros si empezar por orden alfabético, y si así fuera, comenzar por el órden coreano o el occidental. Al final decidieron empezar por la derecha, hacia la izquierda; Heechul se encontraba a la izquiera y demandó ser primero.

    Inmediatamente fue elegido en Slytherin y paseó hasta la mesa, donde se sentó junto a un muchacho pálido y de cabello platinado. Los demás alumnos en la mesa parecían atemorizados y aprensivos con respecto a la nueva adquisición en la casa, mientras Heechul se limitaba a mirarse las uñas desinteresadamente y a correr su naranjo cabello sobre su hombro.

    - Todos se ven como yo lo haría, si supiera que tengo que pasar el resto del año cerca de Heechul – susurró Kangin.

    - Oi, cállate, – susurró de vuelta, Leeteuk – yo pasé por eso.

    El siguiente fué Kibum, quien también fué elegido en Slythering. Se sentó al frente de Heechul, sacó un libro de su bolsillo e inmediatamente se puso a leer. Kyuhyun y él no estaban contentos cuando se enteraron que no había electricidad en Howgarts, por lo que no podrían jugar video juegos. Kyuhyun fue el primero en negarse a ir.

    Kyuhyun, Kangin y Yehsung acompañaaron a Heechul y a Kibum en Slytherin, intercalados con Eeteuk, Eunhyuk, Zhou Mi y Ryeowook, quienes fueron elegidos en Hufflepuff; Shindong y Sungmin fueron a parar a Ravenclaw, mientras que Henry, Donghae, Siwon y Hankyung fueron a Gryffindor. Las elecciones de Hankyung y Siwon fueron las últimas, por encontrarse ambos a la izquierda, y causaron una gran conmoción.

    Cuando el sombrero gritó: - GRYFFINDOR! - para Hankyung, Heechul se puso de pie lentamente, con las manos puestas en la mesa y una mueca de burla en su boca. Cuando el resultado anunciado para Siwon fue el mismo, la burla dio paso al asombro y lanzó sus brazos al aire, mientras la mesa de Gryffindor se llenaba de aplausos y gritos y Siwon se sentaba la lado del chino.

    - Traidores – gritó, pero su voz fué opacada por el griterio, afortunadamente. - Malditos traidores, ¡vean si vuelvo a tener sexo con ustedes!

    - Hyung, - dijo Kyuhyun, cansado, inclinandose para empujar a Heechul de vuelta a su asiento. - Demasiada información. - La gente que había logrado escuchar a Heechul comenzaban a mirar, un poco.

    - Eres demasiado gritón – comentó Kangin.- Dios, porqué eres tan marica.

    - ¡Fuck you! - volvió a gritar y cuidadosamente, rasguñó sus brazos.

    .

    - No lo sé – decía Shindong en la mesa de Gryffindor, mientras todos observaban los intentos de Kangin por estrangular a Heechul.- ¿No creen que esto se reflejerá mal en Corea?

    - Probablemente, no – respondió Hankyung. - Quizá sólo se refleja mal en Heechul.

    - Esto es tan extraño – dijo Henry, mirando a su alrededor con grandes ojos. - O sea, estoy en Hogwarts. ¡Pensaba que no existía!

    - ¡Oh Dios! - gritó una chica, sentada a su lado, mirándole con ojitos brillosos.- ¿Eres americano?

    - No – dijo Henry, frunciendo el cejo molesto. - Soy canadiense.

    - Nunca habíamos tenido un estudiante de intercambio canadiense, -dijo la niña. - ¡Y eres tan guapo!

    Henry se atragantó y se aferró al brazo de Donghae. - ¡No quiero ser Mary-Sue! - gimió.

    .

    Como se predijo, todos tenían poderes mágicos, descubrió Ryewook a la mañana siguiente mientras caminaba a su salón. Inadvertidamente, disparó una serie de chispas, sin que nadie supiera cómo, cuando pasaba por el gran salón y tuvo que ser rescatado del cuidar por Leeteuk; quien le explicó a Filch y al jefe de la casa que nunca habían ocupado magia y no sabían lo que hacían.

    - Juro – gruñó Yesung cuando se sentó con Ryeowook, en el pasto, cerca del lago a la hora de recreo – cuando le ponga las manos encima al cuidador voy a –

    - ¡Hyung! - reclamó el pequeño, cuando vio a Yesung hacer una gesto violento con las manos en el aire. Él le sonrió tímidamente, y paso un brazo por sus hombros.

    - Estás bien, ¿no? - preguntó. - ¿Estando aquí?

    - Ahá – respondió animadamente. - ¡En verdad me encanta! ¿Sabes? Hoy pude preparar mi primera poción perfectamente. ¡Creo que mis habilidades culinarias me ayudan mucho! Incluso el temido profesor no pudo decirme nada.

    - ¿El profesor Snape? - se encogió de hombros. - Es nuestro jefe de casa. Nos dio una charla a todos ayer, acerca de hacer lo mejor por Slytherin y de ganar puntos y no darle verguenzas. Fue como escuchar a manager-hyung.

    - Da miedo – dijo Ryeowook, temblando un poco. - Me da escalofríos.

    - ¡Oye! - gritó una voz fuerte a la distancia, distrayéndolos, observando cómo se acercaba el muchacho que estaba sentado al lado de Heechul la otra noche, junto a otros dos más musculosos. Yesung les frunció el ceño, mientras los miraba del suelo.

    - ¿Si?

    - Eres un Slytherin – dijo el muchacho con burla. - Deberías tener más orgullo, en vez de estar hablando con un Hufflepuff.

    Yesung miró estupefactoa Ryeowook, quien lo miró de vuelta confundido. - Pero si sólo es Ryeowook – dijo.- ¿Qué tienen que ver las casas en todo esto?

    - Los Slytherins no interactuan con los Huffepluffs – respondió el platinado.- De echo, lo único peor, sería si te pillara con los brazos alrededor de un Gryffindor

    - ¿Qué hay de malo con los Hufflepuffs? - preguntó Yesung, y los otros dos muchachos inhalaron aire, horrorizados ante la pregunta.

    - ¿Qué hay de malo con los Hufflepuffs? - repitió, incrédulo. - O sea, ¿aparte del echo que son estúpidos e inútiles?

    Yesung levantó sus cejas y sintió a Ryeowook tomarlo de la manga; cuando lo miró, vio cómo el muchacho intentaba contener las lágrimas. Volvió su vista al muchacho, gritó: - ¡Tu! - y se lanzó hacia adelante.

    .

    - No puedo creer que sea el primer día – decía Leeteuk, fulminando con la mirada a Yesung, con sus brazos cruzados sobre su pecho – y tu ya estás metido en problemas.

    - Insultó a Ryeowook y lo hizo llorar – se defendió.

    - ¿En serio? - preguntó, dejándo sus brazos a su costado mientras fruncia el ceño. - Bueno, eso cambia las cosas. ¿Qué fue lo que dijo?

    - Dijo que los Hufflepuffs eran estúpidos e inútiles – respondió Ryeowook, limpiándose las lágrimas.

    - ¿Que dijo qué? - gritó Leeteuk. Ambos tuvieron que retener al líder de correr y darle una paliza al tal Draco Malfoy.

    .

    El segundo día, Heechul, ya tenía pensado como lidiar con la aparente traición de Siwon y Hankyung. Le dijo a todos los que pudieran escuchar, que tenía un plan. Un plan que los hiciera ver los errores que cometieron; un plan que los hiciera volver corriendo a la casa donde deberían estar.

    - Hyung,- dijo Kibum. - ¿No crees que, quizás, el echo de que ambos estén en la misma casa signifique algo? ¿Por ejemplo, que seas tú el que debería ir allá?

    Heechul lo miró.

    - Está bien – dijo Kibum. - Entiendo tu punto.

    Los Slytherings se hayaban sentados, cuando los Gryffindors llegaron al desayuno; en un latido, Heechul se puso de pie, con sus manos alrededor de su boca, y gritó - ¡TRAIDORES! - antes de volver a sentarse y continuar desayunando con normalidad. Todos se dieron vuelta a observarlo, Siwon chocó con una de las bancas y Hankyung se tiró encima de una de ellas y se quejó.

    Heechul continó haciendo esto por una semana, hasta que Hankyung le preguntó si podian hablar. Luego de media hora juntos en un salón vacio, Heechul salió de allí, altivo y sonriente, mientras que Hankyung apareció sin su corbata y se quedó dormido en la clase de Encantamientos. Aparentemente, habían llegado a una solución, pero nadie quería saber cómo.

    - Sólo porque estemos en casas diferentes, - decía Siwon – no significa que algo vaya a cambiar enre nosotros.

    - Lo sé – dijo Heechul, jugando con la corbata de Siwon. - ¿Y sabes por qué? - Siwon negó con la cabeza y Hankyung hizo un sonido de: mátenme ahora mismo, por favor. - Porque acabo de encontrar el salón que ocupaba uno de mis compañeros de Transformación, el salón que se convierte en lo que tu quieras.

    - ¿En serio? - preguntó Siwon, con la respiración entrecortada, mientras Heechul insertaba sus dedos entremedio de los botones de su camisa.

    - Ahá – susurró Heechul y Hankyung se enderezó un poco. - Y ya lo he probado. ¡Y adivinen! Se convertirá en un calabozo de S&M.

    - Nyuh - dijo Siwon; Hankyung volvió a hacer ese sonido.

    - Oh, vamos – exclamó con su sonrisa torcida. - No crean que no sé lo que hacen juntos en sus dormitorios. Y no crean que se los voy a perdonar.

    .

    - Odio esto – decía Kyuhyun, golpeándo su cabeza numerosas veces contra el estante, pero suavemente. - No es natural el no tener electricidad. Me voy a voler loco, en serio. ¿Qué clase de lugar no tiene videojuegos?

    - ¡Amo esto! - decía Zhou Mi animadamente. - ¡Mira lo que aprendí en Encantamientos hoy día! - Kyuhyun se dio vuelta para mirar como, de la punta de la varita de Zhou Mi, salían varias chispas plateadas sin parar y, luego, desaparecian en el aire. - ¡Puedo crear chispas con mi varita!

    Kyuhyun le sonrió - ¿Eso es una epifanía?

    - No lo sé. Dímelo tu.

    - Tendré que revisar – dijo Kyuhyun, posicionandose sobre Zhou Mi, con sus piernas a cada lado de sus caderas. Se acercó peligrosamente. - De nuevo.

    - Kui Xian- reclamó Zhou Mi, con sus manos reteniendo las de Kyuhyun. - Estamos en la biblioteca.

    - Mmm – murmuró bajito, mientras sus dedos desenredaban el nudo de la corbata de Zhou Mi. - ¿Eso es un requerimiento para que esto vaya en tu boca, o crees poder mantenerte callado? - Lo besó rapidamente, mordiendo suavemente su labio inferior. - Porque... no queremos que la bibliotecaria venga corriendo, ¿cierto, Mimi?

    Zhou Mi sólo gimió.

    .

    Kibum se encontraba parado cerca de la muralla oeste del castillo, con un brazo contra la pared, mientras hablaba con tres muchachas, todas en distintos niveles de: creo estar enamorada de tí. Una reía coquetamente tapándose la boca, la otra se sonrojaba y tartamudeaba, y la tercera estaba practicamente recargada contra su costado. Si ocupaba bien sus tácticas, tendría a las tres completamente enamoradas de él; entonces sólo le quedaría la casa de Gryffindor por conquistar.

    - Kibummie~!

    Gimió un poco e ignoró la voz de Donghae que llegaba por los jardines. La ignoró, mientras seguía hablando con las chicas; lo cual logró hasta que Donghae golpeó su hombro, gritando: ¡KIBUM! En su oreja. Las chicas miraban, anonadadas.

    - ¿Si? - dijo Kibum con un suspiro, dándose vuelta para mirarlo.

    Le sonreía ampliamente, con la cara iluminada, quitándose el pelo de los ojos con una mano y subiéndo la mochila a un hombro con la otra. - Hola – dijo.

    - Hola – dijo Kibum, sonriéndo también, cualquier pensamiento acerca de las muchachas que estaban desorientadas perdidos.

    .

    - No- decía Kibum, con las piernas sobre las de Donghae, ambos sentados en el pasto. - No, no es no, Donghae.

    - ¡Adiviniación es una materia importante! - protestó el otro. - Suenas como esa chica de mi casa. Siempre está diciendo que es una materia fácil y que tiene mucha intuición.

    - Eso es porque lo es – dijo Kibum, haciendo una nota mental de no hablarle a esa chica.

    - No lo es – dijo fuertemente. - ¡La profesora Trelawney es una mujer maravillosa! Ella puede ver el futuro.

    - No puede, Donghae. - suspiró.- Nadie puede ver el futuro.

    - Tu dijiste que ninguno podía hacer magia – razonó Donghae – y mira donde estamos ahora.

    - Eso es totalmente diferente – dijo Kibum.- Ningún maestro en este colegio cree que Trelawne sea una profeta.

    - Ella me dijo que sería famoso algún día – dijo creídamente.

    - Tú eres famoso – dijo – Pero no aquí. Ella no vislumbró eso, sólo lo estaba inventando.

    - Tienes que arruinar toda mi diversión.

    - Es un trabajo duro – comentó, mientras sus dedos subían por el interior del muslo de Donghae. – Pero alguien tiene que hacerlo.

    - Bueno – ratificó, acercándose para besarlo – no toda mi diversión.

    .

    - ¡Hyung! - Siwon parecía feliz; Heechul sintió que debería aprender la lección acerca de parecer demasiado feliz enfrente de él, porque nada la divertía más que dispararle a un querido dongsaeng. Hankyung, notó con regocijo, ya lo estaba fulminando con la mirada. Siwon les mostró una pequeña percha en parte delantera de su túnica. - ¡Miren! ¡Ahora soy prefecto!

    - No sé en qué fallé contigo – dijo miserablemente.

    - El antiguo prefecto cayó enfermo – explicó – y me eligieron de prefecto para reemplazarlo por un tiempo.

    - Oh Dios – dijo Heechul.- A veces te odio.

    - Hay un baño de prefectos – comentó Hankyung, tan bajito que ningún otro podría haber escuchado; Heechul lo oyó perfectamente y sonrió de medio lado.

    - Contraseña – demandó. - Dame la contraseña.

    - No – fué firme. - No estoy autorizado para hacer eso.

    - ¿Por qué no te hicieron prefecto? - preguntó Heechul a Hankyung. - Tu habrías sido mucho más divertido.

    - No creo que eligan prefectos en base a lo divertido que serán – respondió calmadamente.

    - No - dijo Heechul. - Aparentemente es por lo molestosos y aburridos que son. - Giró hacia Siwon, puso un dedo sobre su pecho y dijo fuerte y claro: - Fuck you.

    - Cinco puntos de Slytherin. - Heechul lo miraba incrédulo con la boca abierta, luego entornó los ojos.

    - Devuélvelos – dijo.

    - No.

    - ¡Siwon! - gritó. - ¡Maldito bastardo, devuélvelos!

    - No – repitió – y cinco puntos menos.

    - Oh, ya veo – estaba enojado. - Oh, ya sé lo que es – se acercó, tomó a Siwon por la corbata, atrayendo su cabeza y gruñó: - Devuelve eso, Siwon, y no partiré tu cara.

    - No, hyung - dijo Siwon. - Debo atenerme a lo que hago. ¡Es lo importante de ser prefecto! Hacer lo que es correcto.

    - Hmm - dijo Heechul, y se fue echo una furia por el vestíbulo. Hankyung sólo se encogió de hombros ante la confusa mirada de Siwon y siguió su camino hacia su próxima clase.

    Esa noche cuando Siwon caminaba hacia el baño, Heechul se encontraba fuera de él, apoyado casualmente sobre la puerta, el pelo amarrado sueltamente en una cola, con mechones cayendo sobre su cara. Se irguió al ver a Siwon y la túnica se abrió para revelar shorts negros debajo de una polera más larga de lo que suele llevar, con la corbata suelta sobre su cuello. Siwon tragó saliva.

    - Oye - Heechul maulló, presionándose sobre su cuerpo y pasándo su lengua por su pulso. - Llegas tarde. Estaba pensando... ¿quiéres tomar un baño?

    Más tarde, Siwon premió con cincuenta puntos a Slytherin por ‘servicios extraordinarios’.

    .

    - Oye, Malfoy, -dijo Harry. - Controla a tus compañeros, ¿quieres? No dejan a los míos tranquilos.

    - Muérete, Potter, - escupió Draco. - No sé de lo que estás hablando.

    -- De lo que estamos hablando, - explicó Ron – es que ya hemos pillado a dos Slytherins junto a dos Gryffindors. No saben que es lo mejor. Explícales, o tendremos que tomar medidas.

    - Muchachos – dijo Hermione, rodando los ojos. - ¿Qué es esto, la mafia?

    - Cállate, sangre sucia – dijo Draco, y se fue.

    .

    - Ustedes son todos una desgracia para esta casa – rugió Draco Malfoy, y los susodichos sólo levantaron unas cejas, sin perturbarse.

    - Esto es como ver a Ryeowook tratando de ser amenazador - comentó Kyuhyun.

    - Creo que quiero darte unas palmadas en tus mejillas y mimarte un rato – dijo Heechul. - Sólo para que lo sepas.

    - Nisiquiera hagas que empieze por tí – dijo Draco, apuntándolo. - ¡Eres el peor de todos!

    - ¡Oye! - protestó. - Te recuerdo que gracias a mí ganamos cincuenta puntos extras cada semana.

    - Lo sé. Porque te acuestas con un prefecto. Es denigrante.

    - Es apuesto – dijo Heechul, como si eso lo explicara todo.

    - Es un Gryffindor. Eso es peor que un Hufflepuff!”

    - Oye – se enfadó Kangin.

    - ¡No hay nada de malo con los Hufflepuffs! - protestó Yesung..

    - No lo sé - dijo Kyuhyun. - Digo, hay es donde está Zhou Mi. Yo diría que si hay algo malo con los Hufflepuffs, para ser honesto.

    - Creo que estoy de acuerdo, con Rubio en esto – dijo Heechul.

    - ¡Tu! - gritó ofendido Draco. - ¿Cómo te atreves? ¡Soy Draco Malfoy! ¡Un sangre pura!

    - Y yo soy Kim Heechul -dijo Heechul levemente, parándose para pode mirarlo bajo por debajo de su nariz. - Y obviamente soy mejor que tu, tanto así que tu estúpida cabeza no puede comprenderlo.

    - ¡Debería hacer que los expulsen a todos! - gritó Draco, y los dos muchachos fornidos a su lado crujieron los nudillos. ¡Debería y puedo hacerlo!

    - Oh Dios - dijo Kibum. - ¿Podrían callarse la boca? Estoy intentando leer.

    - No tenemos la culpa de que no puedas acostarte con cara rallada – continuó Heechul.- No debes estar celoso por que nosotros la estamos pasado bien y tu, no.

    Por primera vez, Draco Malfoy no supo que contestar.

    .

    - Sólo para que lo sepas – decía Kangin. - No creo que haya algo de malo con ser un Hufflepuff.

    - Es bueno saberlo – dijo Leeteuk, parándo su escritura y bajando el lápiz - ¿Puedo preguntar? ¿Haz entregado algún reporte o tarea en este tiempo?

    - No – contestó alegremente, sentándose a su lado en la banca. Leeteuk suspiró.

    - Heechul me acaba de contar que tienes detención todas las noches por tres meses. ¿Por qué no, simplemente, haces el trabajo, Kangin?

    - Maldición, hyung,- contestó. - No vine a trabajar. En verdad no quiero volver a la escuela.

    - ¿Entonces por qué viniste? - preguntó exasperado Leeteuk.

    - Porque tratar de convencer a manager-hyung es como tratar de convencer a Sungmin que no necesita acarrear ese conejo rosado a todas partes – explicó Kangin. - Es simplemente... es imposible.

    - Oh, - dijo Leeteuk. - Aún así creo que –

    - Y ¿sabes? - continuó Kangin, mirando hacia otro lado, obstinadamente – parecías bastante contento con la idea, entonces...

    - Oh.

    - Eso fué tan cursi; quiero vomitar - silbó Heechul, desde donde Hankyung y él se encontraban espiando, del otro lado de los casilleros. Siwon los vio y gimió antes de acercarse.

    - Hyung - dijo.- No hagas que te quite más puntos. Y Hankyung-hyung no me hagas quitarle puntos a mi propia casa. Paren de espiar conversaciones ajenas.

    - Bueno - dijo Heechul, cruzándose de brazos. - Ahora sólo estás tratando de buscar excusas.- Luego añadió de la forma más cariñosa posible – Pervertido.“

    - Maniático del sexo – contribuyó Hankyung.

    - ¡Oh, ésa fue buena! - exclamó Heechul. - Aprendes bien, querido aprendiz.

    .

    - Hay un muchacho - empezó Donghae, serio.

    - No me gusta hacia dónde va esto – dijo Kibum, cerrando su libro.

    - No. No es lo que piensas. Lo que quiero decir es que creo que tiene depresión.

    - ¿Es Kyuhyun? - preguntó. - Porque, no sé, no creo que queramos devolverle sus video juegos. En vez de eso, se divierte con Zhou Mi.

    - No. Deja de interrumpirme – trató de fruncir el ceño seriamente; Kibum se rió de él. - No, es un chico de mi casa. Lo haz visto. Es el chico con pelo negro y lentes; el de la cicatriz.

    - Oh – dijo.- Si, recuerdo que Heechul lo mencionó. Aparentemente, es bastante atractivo.

    - Creo que tiene depresión – continuó Donghae, tristemente.

    - ¿Qué te hace pensar eso?

    - ¡Siempre se ve tan triste! - respondió sinceramente. - Y siempre está suspirando, y sus amigos siempre se ven tan preocupados por él. También, se queda despierto hasta tarde, y habla en sueños. A veces grita.

    Kibum, que había escuchado historias acerca del chico, sólo dijo – Quizás deberías animarlo.

    - Sabía que sabrías qué hacer – exclamó Donghae, entusiasmado.

    Ver a Harry Potter caminando por ahí, con Donghae tenazmente intentando hacerlo reir, realmente lo hacía sonreir. Le encantaba jugar con la gente.

    .

    - Oye – llamó Heechul, chasqueando sus dedos. - Aléjate de ellos.

    La chica de cabello enmarañado lo miró, un poco sorprendida. - ¿Perdón?

    - Hyung - dijo Siwon, desesperadamente. - Hyung, ella es de nuestra casa. Es prefecta, como yo.

    - ¿Y? - dijo. - “Siwon, no creo que sepas lo atractivo que eres.

    - En verdad, no lo sabe – dijo Hankyung a Hermione. - Y haz lo mismo que yo. Ignora a Heechul.

    - ¿Podrías parar de coquetear? - preguntó Heechul, pinchándolo en el hombro. - ¡Haces lo mismo con cualquier cara bonita en un radio de cien metros!

    - ¿Crees que tengo una cara bonita? - preguntó Hermione, sonrojándose un poco.

    - Princesa, – dijo arrastrando las palabras, envolviéndola con un brazo sobre sus hombros y acercándose para susurrar en su oído – con un corte de cabello, serías tan linda como yo.

    - Eres tan hipócrita – se quejó Hankyung, quitándolo de encima de la chica, ahora completamente roja.

    - Mmm – dijo, presionándose cerca de él. - Me gusta cuando me insultas.

    Siwon se giró desesperadamente hacia Hermione, quien miraba con la boca abierta. - En verdad, es bastante amable cuando lo conoces – dijo.

    .

    - Esto es raro, ¿no es así? - dijo Sungmin. - ¡No necesito que me traduzcas! Ahora puedo hablar Inglés.

    - Um - dijo Henry. No, tecnicamente, no puedes. , era lo que quería decir, pero no le dio el coraje.

    - Puedo entender todo lo que dice – exclamó. - Vamos, ¡dime algo en Inglés!

    - Hola – dijo Henry, dando un pequeño saludo con la mano. Sungmin lo fulminó con la mirada. - ¡Es difícil! - dijo defensivamente. - ¡Es difícil decir algo cuando te lo piden!

    - ¡Entendí eso! - Sungmin saltó sobre sus talones. - ¡Lo entendí todo!

    - Yay – fingió Henry, con un puchero. El inglés había sido su arma secreta, para ser honesto, la única cosa que podía ocupar para quejarse de lo que la gente hacia a su alrededor. Ahora ya no podría ocuparlo, y estaba practicamente guardándose todo, y eso era riesgoso.

    - Aww, eres tan tierno - dijo Sungmin, pinchándole las mejilas.

    Henry decidió tomar un riesgo. Nunca lo hacia, porque los riesgos estaban propensos a salir mal cuando menos lo esperas. Recordó vagamente a Hankyung decir que el hechizo, quizás, no funcionaba con el idioma Chino, y no pudo detenerse.

    - Gege - dijo seriamente. - Me gustas, y sé que yo también te gusto. ¿Por qué no vamos a una de las salas de clases y tenemos sexo salvaje?

    Sungmin ladeó su cabeza hacia un costado. - Henry, no funciona con Chino.

    - Lo sé – dijo sonriendo. - Ladea tu cabeza si estás de acuerdo conmigo.

    Volvió a ladear su cabeza, confundido.

    - ¡Oh, buena respuesta! - exclamó Henry, y lo besó, con sus manos a cada lado de la cara de Sungmin, quien se resistió un poco, para luego fundirse contra él.

    .

    - No sé – decía Shindong. - ¿No tienes la impresión que todos están ocupando esta oportunidad para tener sexo en lugares distintos a los normales?

    - ¿Crees que las lechuzas sepan llegar a Corea? - preguntaba Eunhyuk. - ¿Crees que Tablo-hyungnim también sepa magia?

    Shindong lo miró.

    - Oh, está bien - dijo Eunhyuk.

    FIN.-​
  5. OMFG!

    SUPER JUNIOR IS BACK!
    Y CON LO MEJOOOOOOOOOOOOOOOOOR!



    AUN ESTOY EN SHOCK D:

    DONGHAEEEEEEEEE IS THE BESTTTTTTTTTTTT! SO SEXY; SO HOT; SO CUTE; SO LOVELY ;_;
  6. Autora:
    Pareja: KiHae
    Rating: PG
    Fanfic:

    Resumen: Ellos crearon sus nombres porque no querían llamarse uno al otro por números. Ellos eran lo que podría decirse prototipos del proyecto Pigmalión, cuyo principal objetivo era crear humanos sin sentimientos.

    Beteado sólo hasta la mitad.

    RT421/RT816

    “¡¿Quién eres?! ¡¿A dónde me llevas?! ¡QUITAME LAS MANOS DE ENCIMA!” Le gritó Donghae al hombre que agarraba su mano. No podía entender porque estaban corriendo, y de quien estaban corriendo. Pasaban pasillos que parecían interminables de platino y acero. Luces azules encendidas por el suelo donde pasaban.

    “Donghae… por favor corre… por tu bien… por nuestro bien.” Rogó Kibum.

    Llegaron al final del pasillo y la puerta se abrió cuando Kibum pasó una tarjeta por la ranura. Jaló a Donghae hacia adentro. Era como un gran garaje con carros en forma de círculos que flotaban en el aire. Kibum abrió uno y empujo a Donghae adentro. Cerró la puerta e hizo todo lo posible por atrapar al hombre que peleaba y gritaba adentro. Donghae trato de abrir la puerta pero Kibum era más fuerte que él. Estaba desconcertado de ver al hombre de afuera secarse unas lágrimas de los ojos mientras presionaba unos botones afuera de la puerta.

    “5788”

    “¡¡¡BOOM!!!”

    Una fuerte explosión se escucho mientras el vehículo de Donghae salía al espacio.

    Kibum lo miro irse desde el pequeño muelle.

    “Donghae… Te encontraré… por favor espera por mi” Kibum se limpió las lágrimas de su rostro.


    .

    Donghae despertó. Ahí estaba ese extraño sueño de nuevo. Estaba transpirando y tratando de recobrar el aliento. Cada vez que despertaba de ese sueño, se sentía muy cansado por haber corrido en ese pasadizo poco iluminado con ese extraño hombre que no había visto antes.

    Donghae comenzó con su día después de eso, tomo desayuno y le dio un beso de despedida a su abuela. Era hora de ir de nuevo a trabajar, como todos los días.

    .

    Donghae se sentó en su puesto, atrás del vidrio para vender los tickets del tren a los pasajeros de ese tan concurrido subterráneo. Ya era la hora punta en Seul así que las personas seguían llegando a la estación. Cuando ya eran las 9 de la mañana, el número de personas estaba disminuyendo. Donghae estaba tan aburrido que decidió hacer su pasatiempo más favorito, observar a las personas. Un hombre que estaba recostado en la pared no muy lejos de él atrajo su atención. El hombre estaba usando un sombrero que le cubría la mayor parte del rostro, mostrando solo su nariz y sus labios. Tenía la mano metida dentro del bolsillo de su chaqueta. Donghae pensó que se veía escalofriante.

    La hora de almuerzo había pasado y Donghae notó que el hombre del sombrero aun estaba parado a lado de la pared. El hombre nunca levanto la cabeza y Donghae comenzó a sentirse incomodo porque justo había mirado a su dirección y sus ojos se habían encontrado. Llamó a seguridad y les dijo acerca del hombre que estaba parado y no se movía de ese sitio desde esa mañana. Vio como el guardia llego al hombre y comenzó a hacerle preguntas.

    “Señor… ¿Por qué está aquí?, algunos empleados lo encuentran muy sospechoso porque está parado aquí toda la mañana”. Le dijo el guardia.

    “No se preocupe sólo estoy esperando a alguien, me iré en estos momentos.” El hombre comenzó a caminar y Donghae dejó escapar un suspiro de alivio.

    .

    Donghae salió a la calle dejando la estación de tren. Caminó por la calle mirando sus pies, cuando miró hacia arriba estuvo horrorizado, vio al hombre de nuevo en la esquina de la calle. Donghae apresuró el paso. Pasó a lado del hombre sin mirarlo pero Donghae sintió que después de unos cuantos metros el hombre empezó a seguirlo. Aterrado por su vida, Donghae comenzó a correr. Podía oír al hombre correr también. Donghae nunca corrió tanto en su vida. Sintió el aire salir de sus pulmones, el hombre corría tan rápido, ya estaba cerca a Donghae.

    “¡Por favor detente! ¡Donghae detente!” El hombre comenzó a gritar pero Donghae no escuchaba. Se preguntaba quién era “Donghae”. Porque estaba seguro que no era él, su nombre era Dongyul, no Donghae.

    Donghae estuvo aterrado cuando sintió una mano cogerlo de la manga de su polera. El hombre agarro sus brazos con fuerza.

    “Por favor… deja de correr” El hombre estaba jadeando, tratando de recuperar la respiración. Donghae retorció su cuerpo violentamente tratando de librarse del agarre del hombre.

    “¿Quién eres? ¿Por qué me haces esto? Llamaré por ayuda… ¡AYUDA! ¡AYUUDA!” Donghae gritó en el callejón.

    “¡NO! ¡NO! ¡Deja de gritar! ¡Escúchame! Por favor te lo ruego.” El hombre soltó a Donghae y este cayó de rodillas. Donghae estaba estupefacto por lo que había hecho el hombre.

    “¿Quién diablos eres? ¿Porqué me persigues?” Le gritó denuevo Donghae.

    “Soy Kibum”

    “¡No te conozco!”

    “Me conociste antes”

    “No… no lo recuerdo…” Donghae estaba confundido. Trataba de escavar muy adentro en su memoria.

    “Porque ellos te quitaron tu memoria Donghae… te quitaron todo” Kibum captó la atención de Donghae con la última oración. Tomó esto como una oportunidad de tratar lo mejor posible de contarle a Donghae todo lo pasado.

    .

    FLASHBACK

    Era un mundo hecho de acero y todo era gris y galvanizado. Era un proyecto secreto de una de las potencias del mundo. Era un laboratorio en el espacio donde se engendraron humanoides y eran llamados Realtecks o RTs. Ellos estaban hechos para parecer humanos perfectos pero para el creador del proyecto, ‘perfecto’ era sin corazón, sin sentimientos… alguien incapaz de sentir algo.

    Estos RTs eran todos iguales excepto por la apariencia física. Sus apariencias abarcaban todas las razas. No tenían nombres. Los números eran usados para identificarlos. Sus movimientos eran los mismos, caminaban de la misma forma e inclusive usaban la misma vestimenta militar de color azul oscuro todos los días. No hablan entre ellos a no ser que estuvieran en una de sus clases de conversación.

    Los RTs eran enviados a distintas clases para aprender sobre los humanos. Una de sus clases se llamaba “conversación”. Eran divididos en parejas para practicar y aprender las líneas que se utilizaban en una conversación. Era la primera vez que los dos cyborgs; RT421 y RT816; con apariencia asiática se encontraban. Se sentaron uno frente al otro en una de las mesas.

    RT 421: ¡Aléjate de mí! ¡Te lastimare!

    RT 816: ¿Por qué me vas a lastimar?

    RT 421: ¡Porque quiero!

    RT 816: No puedes lastimarme.

    RT 421: ¿Por qué?

    RT 816: Porque me amas. (El cyborg inclinó su cabeza hacia el lado derecho y sus ojos metálicos parpadearon).

    RT 421: (Con su rostro contorsionado) ¿Qué es eso? ¿Qué es amar?

    RT 816: No lo sé.

    RT 421: ¿Por qué la usaste?

    RT 816: Porque quería.

    Su conversación fue interrumpida cuando las luces se apagaron de repente, la clase había terminado.

    .

    Dormían en unas literas blancas en forma de cápsulas. Estas estaban colocadas en líneas rectas en las paredes con luces azules. Cada pared estaba llena de camas que venían desde el suelo hasta el techo. Los RTs con números bajos dormían en las camas de abajo y los que tenían números altos dormían en las literas superiores. Las literas parecían ataúdes cerrados con interiores blancos. Era apropiada para que creciera ahí un cyborg, pero muy apretada para dos. Cuando cerrabas la tapa, una tenue luz azul se ilumina por dentro.

    RT 421 estaba durmiendo en su cápsula cuando de repente se abrió. El cyborg estuvo perplejo por lo que había pasado. La tapa nunca se abría cuando aún era hora de dormir. Todo pasaba de acuerdo al horario del “creador”.

    “¿Qué?” RT 421 murmuró.

    “¡Hola!” RT 816 se deslizó adentro de la capsula y se colocó a un lado del otro cyborg, hizo alguna acción con sus labios que el otro nunca había visto antes. Este cyborg, estiró los labios hacia los costados formando una sonrisa. RT 421 lo miró curiosamente mientras trataba de imitar lo que el otro estaba haciendo. Se sentía rígido, forzado y raro.

    “Estira tu cara un poco mas… MÁS” RT 816 estiró las mejillas del otro para hacer su sonrisa más ancha. RT 421 abrió su boca un poco mostrando sus dientes. RT 816 sólo se quedo mirando al otro cyborg quien ya había aprendido a sonreír. Parpadearon sus ojos unas cuantas veces, completamente hipnotizado.

    “Eres…eres… heee-mooo-suu-o” RT 816 tartamudeo con esa nueva palabra.

    “¿Qué es eso? ¿HEEE-MOOO-SUU-O?” RT 421 se preguntó de donde obtenía este RT esas palabras tan ajenas.

    “Tú…” RT 816 dijo, luego se quedo dormido y el otro cyborg se le quedo mirando, con la mirada de no saber qué hacer después. RT 421 simplemente decidió irse a dormir, a pesar de esa apretada posición. Vio como el medidor de su temperatura indicaba que estaba más caliente que lo usual.

    .

    El día siguiente, RT 816 estaba de nuevo ahí invadiendo su espacio personal, pero esta vez estaba más cerca que el día anterior. Su cuerpo presionado contra el del otro.

    “¿Por qué haces esto?” dijo RT 421

    “Porque mi capsula esta hasta allá arriba”

    “¡ANDA ALLA!”

    “No quiero…”

    “¿Por qué?”

    “Soy muy perezoso para volar.” RT 816 cerró los ojos. RT 421 simplemente se quedo mirando a su compañero quien ya había hecho su pequeño mundo dentro de su pequeña capsula. Miró la cara del otro robot y se preguntó porque estaba queriendo seguir mirándola.

    “¿Por qué me estas mirando?” Le preguntó RT 816 aun con los ojos cerrados.

    “No lo sé” le contestó RT 421, pero acerco su cara más cerca a la del otro.

    “Dime Donghae de ahora en adelante… no me gusta que me llamen 816.” Murmuró RT 816

    “¿De dónde sacaste el nombre?”

    “De un libro…lo traeré mañana”.

    “¿Puedo tener nombre también?”

    “Okey… Te llamare Kibum…”

    “¡Suena bien!”

    Donghae sólo sonrió y uso sus dedos para cerrar los ojos de Kibum gentilmente y se durmieron.

    FIN DEL FLASHBACK

    .

    Donghae y Kibum estaban ahora sentados en la vereda de una tienda que abría las 24 horas. Este último logró pacificar a Donghae y le hizo sentarse y escucharlo, pero parecía que Donghae iba a enloquecer de nuevo.

    “¿¡Huh!? ¡¿Es esto alguna clase de broma?! ¿Algún Reality Show? ¡Muéstrame donde están las cámaras ahora!” Donghae se levantó y miró a los carros aparcados a su alrededor en busca de algún equipo de cámara, pero los carros estaban vacíos.

    “No… no estoy bromeando. Es todo cierto Donghae. De verdad eres 816”

    “¡Deja de llamarme Donghae! ¡Mi nombre es Dongyul! Mi abuela me llama así.”

    “¿Tu abuela te crió?”

    “¡SI!”

    “¿Alguna vez te preguntaste que fue de tus padres?”

    “Mi abuela me dijo que murieron cuando yo era niño.”

    “¿Nunca pediste sus fotos, o las tuyas de bebe?”

    “Mi abuela me dijo que nuestra vieja casa se quemo”

    “O es que tu abuela es una persona muy inteligente o es que eres demasiado crédulo para tu propio bien” Kibum farfulló en uno exhausto. No sabía como convencer a Donghae de que le crea.

    “Me iré ahora, estoy perdiendo mi tiempo aquí y ya es muy tarde. ¡Así que adiós aspirante a cyborg! Espero que encuentres la felicidad molestando a otras personas.” Donghae miró a Kibum. Él no era una mala persona pero lo que Kibum estaba diciendo era realmente absurdo. La oscuridad del callejón ocultaba parcialmente los rasgos faciales de Kibum haciéndolo lucir tenebroso y su mano derecha que nunca la había sacado del bolsillo lo asustaba mucho.

    Kibum se sintió herido y desilusionado. Había esperado tanto por esto, porque se encontraran de nuevo, y Donghae lo estaba echando. Pensó en otra manera de convencerlo. Corrió detrás de Donghae.

    “¿Alguna vez te miraste la nuca? ¿El área detrás de tu cabello?”

    “¡NO! ¿Por qué lo haría? ¡Esta atrás como piensas que podría verme! ¡YA DEJA DE SEGUIRME QUIERES!”

    “No…por favor…dame esta última oportunidad para convencerte. Vayamos adentro de la tienda.”

    .

    Se pararon entre dos espejos. Kibum se detuvo y se dio vuelta.

    “Mira cuidadosamente…” Kibum sacó algo de su chaqueta lo cual parecía una linterna. La encendió y una luz azul emano de esta. La posicionó sobre su propia nuca y en ella apareció un número. Decía “RT 421”.

    “Bien, eres un cyborg… ¡pero yo no!” replicó Donghae con los brazos cruzados al pecho.

    “Ahora mira el tuyo”. Kibum apuntó la luz hacia la nuca de Donghae

    “RT 816”. La luz azul hizo que los números aparecieran. Los ojos de Donghae se expandieron como platos y se quedó sin habla por un momento.

    “Ellos ponen estas etiquetas en nuestros cuellos para identificarnos… como muñecos.” Kibum le explicó con la cabeza gacha. Si esto no convencía a Donghae, no sabía qué más podía hacer.

    “Esto no puede ser verdad…” susurró Donghae para sí.

    Donghae se fue a sentar en uno de los taburetes para mantener el equilibrio pues sus piernas estaban temblando. Kibum se sentó a su lado para continuar la historia.

    .

    FLASHBACK

    Donghae regresó la siguiente noche a dormir a lado de Kibum dentro de su cápsula. Trajo un libro llamado “Rituales de amor por Tasya Kim.”

    “¿De dónde sacaste esto?” La ceja de Kibum estaba levantada mientras buscaba en el libro imágenes de personas abrazándose y besándose. No podía entender una cosa.

    “Lo encontré por ahí. Quizás el dueño lo dejo caer o algo.” Le explicó Donghae mientras miraba el libro junto con Kibum.

    Kibum puso sus brazos alrededor de la cintura de Donghae y lo sostuvo con fuerza. Dejó su cuerpo a pulgadas de la de Donghae. Donghae le lanzó una mirada cuestionadora a Kibum.

    “Aquí dice que se llama ABRAZO.”

    “Okey” Donghae puso sus brazos alrededor de la cintura de Kibum también. Ellos simplemente se echaron mirándose el uno al otro a los ojos. Ambos se quedaron en silencio como esperando que algo suceda. De repente, Donghae notó que la piel de Kibum se estaba poniendo rosa.

    “Tu piel…está cambiando…” Donghae tocó la cara de Kibum.

    “¡Tú también! Se está poniendo en otra cosa, ya no es blanca… creo que le dicen rojo” Kibum buscó la mano de Donghae en su cintura y apunto el cambio de color. Donghae la volvió a poner en la cintura del otro.

    “Hay que dormir, estoy cansado. Hemos pensado mucho…muchas palabras que aprender.” Se quejó Donghae.

    Kibum acercó a Donghae un poco mas apretándolo contra sí y así pasaron la noche.

    .

    Todos los días estos dos peculiares humanoides leían el libro y trataban de hacer algunas de las cosas que estaban ahí. La noche anterior ellos leyeron un capitulo llamado “El arte de la seducción” y los dos la encontraron un tanto confusa. Durante una de las clases donde tenía este profesor robot (ese no era un verdadero maestro más bien una videocámara con inteligencia propia), Kibum le guiñó el ojo a Donghae quien estaba sentado al otro lado de la sala. Donghae ahogó una risita que causó que sus monótonos compañeros lo miraran. Cuando los otros dejaron de mirarlo le mando un beso a Kibum, esta vez el otro no fue capaz de ahogarse la risa como Donghae. Kibum se echó a reír lo que causo que el profesor robot ubicara su punto de vista en él. Kibum inmediatamente de enderezo y se sentó apropiadamente en la silla. Donghae mordió sus labios esperando que no se vieran en problemas tan pronto.

    .

    “¡Kibum! ¡Mira esto!” Donghae apretó los labios para señalar el título del capítulo. Ahí se encontraban de nuevo, acostados uno al lado del otro en la capsula de Kibum por quien sabe que número de noche.

    Besos para tontos

    “Oh…” Kibum hojeó las páginas.

    “Parece difícil de imitar” dijo Kibum.

    Donghae sostuvo la cara de Kibum con sus dos manos y se comenzó a acercar. Dejó que sus labios tocasen los del otro ligeramente. Kibum sintió que algo dentro de su pecho giraba muy rápido. La sensación lo hacía sentirse ligeramente mareado. No podía describir que es lo que era pero hizo que sus labios se tornaran en una sonrisa. Dejó que sus manos pasearan por el suave cabello de Donghae. Se inclinó para otro beso quedándose esta vez un poco más de tiempo. Donghae sintió sus orejas más calientes de lo usual. También sintió esa cosa en su pecho girando rápidamente. Lo que sea que fuera…se sentía bien.

    “Bueno me retracto…no están difícil ¿verdad?” Kibum le preguntó al otro pero Donghae sólo lo miraba con sus ojos perezosos. Puso sus brazos alrededor de la cintura de Kibum y lo jaló hacia él para besarlo de nuevo. Trató de abrir sus labios y Kibum hizo lo mismo. Los dos estaban extasiados y ansiosos por explorar la boca del otro. Kibum puso su mano en la espalda de Donghae.

    “¿Así que es posible? Es posible besarse y abrazarse al mismo tiempo.” Donghae se preguntó cuándo se soltaron. Kibum simplemente asintió.

    “Se siente bien. Hmmm… ¿podemos hacerlo de nuevo?” Así que lo hicieron de nuevo, y de nuevo esa noche y las siguientes noches después de esa.

    Esa combinación de besos y abrazos, fue a través de la experiencia que se dieron cuenta que sólo podían hacerlo por 5 minutos máximo…porque la otra vez lo hicieron por más tiempo y Donghae sufrió un corto circuito por sobrecalentamiento. Tuvo que llevarlo al “garaje” para que lo repararan.

    Su relación, no sabían si había un nombre para eso pero ellos sabían… que se sentía real. Ellos sabían que eran diferentes; ellos eran los únicos RTs que interactuaban entre si fuera de la clase de conversación. Eran discretos porque ellos sabían que fueron creados para no sentir nada pero esas miradas que intercambiaban cuando pasaban uno al lado del otro en los pasadizos, no habían sido pasadas por alto. Su “creador” y sus seguidores sabían y veían todo pero ellos sólo necesitaban observar “las fallas del proyecto” antes de hacer lo que creían que era necesario.

    Era una de esas noches donde Donghae estaba durmiendo dentro de la capsula de Kibum. Dormían con sus brazos alrededor del otro y sus rostros muy cerca, sus frentes prácticamente se estaban tocando.

    Una cegadora luz los despertó. La tapa había sido abierta y la siguiente cosa que supieron es que habían robots jalándolos para separarlos. Trataron de escaparse del agarre de los robots pero eran demasiado fuertes para ellos. La última cosa que Kibum pudo recordar era la cara asustada de Donghae y sus manos tratando de alcanzar las de Kibum.

    .

    “RT 816 tiene que ser destruido ahora.” Kibum oyó hablar a un hombre pero mantuvo sus ojos cerrados.

    “Pero, ¿Por qué no destruirlos a ambos?” Otro hombre pregunto.

    “Porque RT 421 puede ser reparado, no hay muchos daños. RT 816… el… él ha sentido demasiado.”

    “¿Cuándo lo haremos?”

    “Ahora… es el deseo del ‘creador’”

    La alerta roja se encendió. Y los dos científicos corrieron inmediatamente afuera para ver que estaba pasando.

    Kibum abrió los ojos y vio 5 luces circulares ubicadas encima de él. Se aparto el cabello de los ojos y se pregunto dónde estaba. Levanto los brazos y vio alambres y cables conectados a él. Trato de pararse pero había un cable conectado a su espalda. Sin pensarlo demasiado, desconecto todos los aparatos que estaban conectados a él. Se paro y miro alrededor. Ese lugar era como el “garaje” pero era más grande y los equipos parecían más sofisticados y avanzados. Kibum sintió que algo estaba se estaba moviendo atrás de su cabeza. Paso los dedos por ahí, y se dio cuenta que el compartimiento de su memoria estaba vacío. Kibum entro en pánico y comenzó a correr por toda la habitación. Sintió que la habitación estaba dando vueltas. Les dijeron que una vez que perdían la tarjeta de memoria, todas sus memorias se perderían también. Se suponía que eso debía pasarle a Kibum pero el aun recordaba a Donghae y que es lo que había pasado esa noche. Kibum pensó que eso era imposible. RTs no tenían una función de “grabado”. Sabía que debía guardas sus preguntar para después porque ahora necesitaba encontrar y salvar a Donghae.

    Reviso la habitación de nuevo y vio una cama al final de la habitación. Llego hasta ella y para su alivio era Donghae. Sus ojos estaban cerrados justo como habían estado los suyos, los cables estaban atados en cada parte de su cuerpo.

    Kibum reviso el compartimiento de memoria de Donghae. Encontró lo que mas temía. La memoria de Donghae había desaparecido también. Solo podía esperar que como él, Donghae aun pueda ser capaz de recordarlo cuando despierte.

    “Donghae… Donghae…” Kibum movió el cuerpo del robot. No contesto. Kibum trato un par de veces más. Donghae abrió los ojos. Su rostro no tenía expresión alguna.
    “Buenos días, yo soy RT 816. ¿Puedo estar a su servicio?” Donghae dijo sus palabras sin ninguna entonación, sus ojos miraban a la pared.

    “Donghae…Donghae!” Kibum lo cogió de los brazos y lo sacudió fuertemente. Estaba deseando que fuera solamente un nuevo robot saludando desde el sistema de Donghae. Donghae volteó a mirar a Kibum.

    “¿Quién eres? No me toques. Me estas lastimando” Donghae miró a Kibum con los ojos en blanco. Kibum sostuvo sus lágrimas. Sabía que Donghae no podía recordarlo.

    .

    Kibum saco a Donghae de la cama. Lo jalo lejos de los monitores y los cables y agarro su mano. Corrieron por los alrededores buscando una manera de salir dentro de esas paredes. Kibum diviso a lo lejos a uno de los guardias robots, se acerco y abrió la caja de fusibles para destruirlo. Tomo la tarjeta del ahora arruinado robot. La tarjeta abriría la puerta del muelle donde estaban las naves.

    Tomo a Donghae de la mano una vez más pero cuando estaban a puntos de dejar los restos del pobre guardia, un par de guardias los vieron y comenzaron a dispararles. Corrieron lo más rápido que podían por todos esos pasillos. Fue especialmente duro para Kibum porque Donghae se estaba resistiendo y sabía que no tenía tiempo para explicarle todo a él. Justo ahora, solo una cosa era importante, tenía que enviar lejos a Donghae para poder salvarlo. Sus creadores no dudaban en destruir a Donghae y hacerlo desaparecer por siempre. Kibum no podía permitir que eso suceda.

    Paso la tarjeta en la puerta y empujo a Donghae en uno de esos transportadores espaciales circulares. Donghae se retorcía y gritaba desde dentro de la capsula, verlo le dolía mucho. En una fracción de segundo deseo que no fueran diferentes. Deseo que fueran ordinarios RTs que no eran capaces de sentir nada. El dolor era tan grande que deseaba irse con él, pero no podía. Tenía que buscar la memoria de Donghae. Sería absurdo para el que vaya con Donghae cuando él no recordaba quién era.
    Agito su mano despidiéndose de él con lágrimas recorriendo todo su rostro. Presiono el número de destino 5788 pero no sabía donde era. Le prometió a Donghae que lo buscaría por todo el universo y traería su memoria consigo.

    END OF FLASHBACK

    Donghae llevo sus manos a su boca. No podía creer que la última parte de la historia de Kibum fuera exactamente la misma que su concurrente pesadilla desde hace años. Kibum se quito el sombrero y Donghae se sorprendió. Observó su rostro intensamente. ¿Cómo es que no podía reconocer que ese hombre era el de sus años?

    Pero de nuevo, la terquedad de Donghae pudo más que el.

    “Deja de inventar todas esas historias. Si las publicaras, sería una buena lectura para chiflados como tu pero no para mí.” Donghae le dijo en un tono serio. Ya no estaba gritándole. Se sentía cansado de escuchar el monologo de Kibum por 2 horas. Ya estaba listo para irse cuando vio lágrimas formarse en los ojos de Kibum.

    “No desperdicies tus lágrimas en esta estupidez.” Donghae sonaba apático.

    “Solo una última cosa…” Kibum miro a Donghae con unos ojos suplicantes.

    “Tira de tu lóbulo de la oreja derecha tres veces…por favor. Si aun así no puedo convencerte entonces me iré solo y desaparece de tu vida para siempre.” Kibum mordió sus labios en frustración.

    Donghae dejo escapar un profundo suspiro. La persistencia de este chico era INCREIBLE!. Quería irse a casa así que decidió hacer lo que el otro le pedía.

    Donghae quedo sorprendido cuando sintió algo abrirse en la parte de atrás de su cabeza, como una pequeña compuerta. Toco esa cosa con las manos y quedo boquiabierto. Podía sentir que la parte de atrás de su cabeza estaba abierta.

    “¿QUE ES ESTO?” Donghae le gritó a Kibum con sus ojos bien abiertos.

    “Tu ranura para la tarjeta de memoria.” Le dijo Kibum suavemente.

    Donghae sintió que estaba perdiendo su mente. ¿Cómo era posible? ¿Significaba que todo lo que Kibum dijo era verdad? Era literalmente fuera de este mundo. ¿Cómo podría ser un cyborg? Aparte de ser un Huérfano criado por su abuela todo lo demás acerca de el era normal hasta ese día. Pero ¿Cómo podía explicarse que atrás de su cabeza haya una ranura para una tarjeta de memoria? No podía moverse. Sintió que estaba pegado a su asiento. Era algo bueno que la tienda estuviera vacía y que el dueño estuviera ocupado escribiendo algo por que realmente se asustaría de ver la cabeza de alguien abrirse así.

    “¿Ahora me crees?” Le dijo Kibum

    “¿Cómo cierro esta cosa?” Donghae contemplo que todo lo que le había dicho su abuela era mentira.

    “Solo empújala, se cerrara sola.” Donghae hizo lo que Kibum le dijo y la ranura se había cerrado. Los dos estuvieron callados e incómodos durante 10 minutos. Donghae no podía resistirlo así que decidió romper el silencio.

    “¿Que le paso a tu mano?¿Porque la tienes dentro de tu bolsillo?” Le pregunto Donghae.
    “Porque perdí partes de ella…asustaría mucho a las personas si vieran alambres y cables pegados a ella.”

    “¿Por qué?¿Cómo la perdiste?”

    “Se derritió con ácido…”

    “¿Ácido?¿De donde?”

    Kibum pensó si debía contarse a Donghae la verdad. Recordó que necesitaba decirle todo.

    FLASHBACK

    Kibum corría hacia el cuarto de control. Su plan de escape había sido casi perfecto, excepto por el hecho que nunca pensó que las memorias estarían bajo tan buena seguridad. No por robots, si no por otros mecanismos.

    Se quedo parado enfrente de la puerta que conducía a la sala de almacenamiento. La puerta estaba sin llave pero cuando la abrió y entro, una gran hoja de metal venia hacia él. Era bueno que se haya agachado justo a tiempo, si no su cabeza estaría en esos momentos rodando por el suelo.

    Kibum vio rayos láser por toda el área alrededor de los contenedores de memoria. El láser venía desde el techo hasta el piso, verticalmente, rodeando el área de los contenedores. Había una pequeña parte que no estaba cubierta con rayos láser pero estaba en la parte del techo. Sabía que las balas volarían una vez tocara los rayos. Así que hizo lo mejor que pudo. Se puso unos guantes que tenían pegamento en ellos y salgo al techo. Se abrió camino como una araña. Colgó boca abajo del techo en cuatro patas. Se acerco cuidadosamente de no tocar esas vigas de laser. Cerró los ojos tratando de concentrarse. Pensó en su meta y esa era recuperar la memoria de Donghae. No podía darse por vencido y dejar que lo destruyan tan fácilmente. Cuando la última parte de su zapato pasó a través de las barras, salgo hacia el piso desde el techo. Cayó de rodillas. Eso hubiera dolido mucho si fuera humano.

    Finalmente Kibum estaba en frente de la caja que contenía la memoria de Donghae. Alzo su mano para alcanzarla, la sostuvo en su mano. Kibum se sorprendió mucho cuando un liquido comenzó a salir de alrededor de la caja y comenzó a derretir su mano. Cerró fuertemente su mano para proteger la memoria. Saco su mano hacia afuera y puso la tarjeta en su otra mano. Vio como el acido derretía al menos ¾ partes de su mano. La vista era horrible. Alambres y cables derretidos salían de ella. El olor a pintura y caucho quemado no era agradable tampoco.

    Kibum corrió a gran velocidad. Llego a unos de los coches o naves, presiono los números de la nave de Donghae; en la pantalla salía “Seul, Corea del Sur” y voló al espacio. Volteo a mirar el laboratorio espacial. Había sido la única casa que conocía pero era hora de irse, porque ese sitio había dejado de ser su casa sin Donghae.

    END OF FLASHBACK

    .

    El rostro de Donghae se puso triste.

    “¿Pueda ver tu mano?”

    “No aquí…vamos afuera. Te dije que la gente podría asustarse.”

    Salieron al desierto callejón. Kibum saco su mano y Donghae la sostuvo. Quería creerle pero es que no recordaba nada. Si era verdad, encontraba muy difícil de creer que tenía un corazón de metal y sus venas estaban hechas de metal y alambres.

    “Esta memoria que dices…¿la tienes?” Kibum busco dentro de su bolsillo y se la paso a Donghae.

    “Probemos”.

    “¿Estas seguro?” Kibum quería sonreír pero ni siquiera él estaba seguro que iba a funcionar.
    Donghae jalo de su lóbulo tres veces y la ranura detrás de su cabeza se abrió. Inserto la memoria y esperaron. Kibum lo miraba nerviosamente.

    Donghae espero también y estaba muy asustado. De repente quedo inconsciente. Kibum lo cogió en sus brazos. Tembló mientras lo sostenía y lo ponía en el asfalto. Entro en pánico y sacudió vigorosamente a Donghae para despertarlo. Donghae permanecía con sus ojos cerrados.

    “Donghae! Donghae! Lo siento.” Kibum sollozó. Sabía que había fallado y ahora había causado más daño o peor aun… había destruido el único amor que había tenido. Lloro mientras colocaba su rostro en el pecho de Donghae.

    Kibum escucho un sonido. Miro a Donghae y vio una luz roja intermitente debajo de la piel de Donghae justo encima de su ceja derecha.

    Donghae abrió lentamente los ojos.

    “KIBUM!” Donghae se abalanzo sobre él y puso sus brazos alrededor de su cuello.
    Kibum sintió como sus lágrimas caían de nuevo pero esta vez era de felicidad. Abrazo a Donghae fuertemente.

    “¿Dónde estamos?” Este lugar es extraño y aterrador. ¿Dónde está tu cama? ¿Los robots malos vinieron por nosotros cierto? ¿Dónde están? ¿Ya se fueron?” Los brazos de Donghae se agarraban del cuello de Kibum fuertemente.

    “No tengas miedo…ya se fueron y yo estoy aquí ahora” Kibum suspiró mientras se soltaba del estrangulador abrazo de Donghae. Cogió el rostro de Donghae con sus manos y sonrió como solía hacerlo…dulce y raro pero hermoso. La memoria de Donghae había regresado.
    “Donghae…Te amo”.

    “¿Te amo?” Donghae inclino su cabeza con una mirada cuestionadora en su rostro.
    Kibum beso sus labios. Lo había extrañado tanto y Donghae le respondió rápidamente.

    “Kibum…Kibum… Debemos apartarnos ahora o vamos a explotar por sobrecalentamiento.” Donghae se alejo de Kibum.

    Kibum lo soltó pero se aferro a su mano, lo agarro fuertemente porque no podía permitirse perder a Donghae de nuevo.

    Todo era nuevo…todo era extraño y habían miles de cosas por aprender sobre cómo ser humanos, pero sabía que tenía todo lo que necesitaba para sobrevivir en ese mundo justo en sus manos.

    END.-
  7. Fanfic: (Tú eres la luna)
    Autora: paralyzing_time
    Resumen: Kibum se pregunta cómo suena la voz de Donghae.

    Lol. Sep, Minyu traduce y yo beteó&posteó. Para ti Iri querida, con amor ♥

    You are the moon.-


    [justify]La primera vez que Kibum conoce a Donghae, él está sentado en la biblioteca solo, en una esquina imperceptible lejos de los otros chicos que estaban estudiando para los exámenes. Miró las notas que sus ‘tomadores de notas’ habían apuntado en clase, y se aseguró de que él habría podido tomar mejores notas si tuviera la oportunidad. Sus ojos rápidamente escanearon la información, procesándola toda en su cabeza.

    Su estudio es interrumpido por un leve toque en su hombro, y Kibum miró hacia arriba para ver a un joven, luciendo un poco menor que él, hablando animadamente y apuntando su mano a la silla frente a él. Asintió la cabeza, asumiendo que simplemente estaba preguntado por un asiento, antes de volver a lo que estaba haciendo. Por el rabillo del ojo, miro al joven, porque nadie nunca había tratado de interactuar con él desde que había llegado a la universidad como estudiante transferido de América.

    Miro los papeles del otro, viendo 이동해 garabateado en la parte superior de cada página. Reflexiona sobre si el nombre le parecía familiar pero pronto decide que no lo es.

    .

    Después de mucho buscar en línea (lo cual Kibum negaría vehemente), encontró más acerca de Lee Donghae, el extraordinario bailarín de la universidad. Había usado dos horas de su vida encontrando más información sobre éste chico y viendo fotos de él. Resulto ser que el chico era en realidad un año mayor que él, lo que hizo a Kibum desconcertarse, porque pensó que Donghae era en realidad menor que él. Es especialista en las artes escénicas, no era una sorpresa, estaba en el equipo de fútbol, enseñaba baile a los niños en su tiempo libre, y aparentemente podía cantar también.

    Kibum se quedó mirando la pantalla de su laptop, viendo si debía o no cerrar todas esas ventanas, antes de hacerlo la luz de su teléfono se encendió. Lo alzó y vio que había recibido dos mensajes de texto.

    ¿Estás bien? Kibum sonrió a medias; era típico de su mamá estar preocupada por él.

    Hermano mayor, ¿Cómo la estas pasando? Su hermana menor le había mandado un mensaje justo después de sus padres.

    Les dio una respuesta rápida diciéndoles a los dos que estaba bien por sí solo.

    Su atención regreso a la computadora, y trato de imaginarse como sonaba Donghae cantando. Suave, dulce, burbujeante.

    .

    Estaba tranquilo, como siempre estaba el mundo de Kibum. Se puso sus auriculares en sus oídos para que nadie pudiera molestarlo durante sus estudios en la biblioteca otra vez. Abrió un libro de texto y empezó a tomar algunas notas, apuntando lo que no entendía o lo que pensaba que no podría recordar. Con la parte superior de sus ojos, vio a Donghae tomando asiento al frente de él, sin molestarse en pedir permiso esta vez. La otra parte de la mesa estaba ocupada así que no culpo a Donghae por sentarse cerca de él.

    Vio a Donghae conversando con otros muchachos y pronto dejó de prestarle atención; no captó su atención o pareció ser algo de importancia. No notó a Donghae tratando de comunicarse con él hasta que sintió un pequeño tirón en su manga, vio a Donghae susurrando algo. Alzó una ceja y se concentró en los labios del otro, tratando de obtener una visión de lo que el otro estaba diciendo.

    Donghae entendió que Kibum no estaba captando nada de lo que decía, así que arranco un pedazo de papel de su cuaderno y garabateo algo en él antes de pasársela al más joven.

    ¿Está bien si me siento aquí?

    Kibum alzó una ceja antes de escribir de vuelta.

    Si, no importa.

    Donghae le dio una brillante sonrisa (Kibum notó como sus ojos se convertían en medias lunas cuando sonreía) antes de escribir en el papel a la vista de Kibum, para que pudiera responderle de inmediato.

    ¿Cuál es tu nombre? : D

    김 기범 (Kim Kibum)

    Kibum se sintió un poco extranjero cuando escribió el hangul de su nombre; había estado viviendo en América por mucho tiempo.

    Yo soy Donghae 이동해 (Lee Donghae) ^___^

    Kibum pretendió que eso no lo sabía y asintió antes de retornar a su trabajo. Se preguntó qué era lo que Donghae estaba tratando de decirle antes.

    No le tomó mucho tiempo a Donghae descubrir la farsa que Kibum siempre le ponía cuando se encontraban en la biblioteca. Kibum fue detenido mientras caminaba por una mano en su hombro. Volteó su cabeza un poco sólo para ver a Donghae tratando de recuperar el aliento. Donghae vagamente pudo hacerle señas para que vayan a una cafetería, lo cual Kibum pudo captar y accedió. No tenía ninguna otra clase para ese día de todas maneras. Donghae comenzó a caminar, cogió la mano de Kibum, mientras este trataba de ignorar los rápidos latidos de su corazón que sintió cuando Donghae lo tocó.

    Una vez adentro, Donghae señalo la pizarra y volteo a ver a Kibum mientras le soltaba la mano, y Kibum se encontró extrañando el contacto. Movió su cabeza, rechazando la oferta y se fue a encontrar dos asientos para ellos mientras Donghae ordenaba una bebida para él. Kibum encontró una mesa vacía en la esquina y se sentó en la silla cercana a la pared, preguntándose que era lo que posiblemente Donghae quería con él. No tenían clases juntos y tampoco parecía saber que era un estudiante transferido. Pronto, Donghae se sentó en frente, con un capuchino en una mano y su mochila en la otra.

    Dejó su bebida en la mesa antes de sacar un pedazo de papel con un lapicero metálico, garabateando algo en él antes de pasarle tanto la hoja como el lapicero a Kibum. Kibum se inclinó para leerlo, tomándose un minuto para tratar de recordar el hangul y que era lo que significaba.

    ¿Por qué no me dijiste?

    ¿Decirte qué?

    Kibum pretendió que no sabía de qué hablaba Donghae mientras escribía su respuesta, poniendo a un lado el lapicero para que Donghae le respondiera.

    Que no podías oír.

    Las palabras golpearon a Kibum fuertemente. Presionó sus labios juntos y trató de inventar una excusa, una que pareciera estar bien. Más no podía.

    ¿Cómo te enteraste?

    Eso no importa. ¿Por qué no me dijiste?

    Kibum sintió algo de autocompasión, lo cual pareció captar Donghae quien sintió la necesidad de mirarlo, pero se desvaneció en cuanto volvió a leer la pregunta anterior.

    No lo sé es lo único que Kibum escribe.

    De repente sintió miedo de la reacción de Donghae. Hubo unos minutos de un intenso y perturbador silencio antes de que Kibum no pudiendo soportarlo más, se levanta y se va, dejando a Donghae solo con su conversación escrita. El silencio nunca había afectado tanto al más joven, nunca en todos sus años de vida.

    .

    Normalmente Kibum no es el primero en ceder y pedir disculpas en ninguna situación, pero había extrañado la presencia de Donghae con él en la biblioteca. Lo encuentra sentado solo en la fuente, mirando al piso. Sabe que Donghae había sentido que se acercaba, ya que inclino su cabeza en su dirección.

    Lo siento es todo lo que decía la nota que cayó en el regazo de Donghae.

    Donghae la leyó y le sonrió. Kibum no pudo evitar darle una sonrisa de vuelta cuando Donghae dio unas palmaditas al espacio vacío a lado de él. Kibum se sentó a lado del mayor, viendo como Donghae escribe algo en el papel.

    Está bien. Yo también lo siento, no quise ofenderte.

    Se sentaron juntos y Kibum sintió que el silencio en su mundo se volvió cómodo, como nunca antes había pasado en su vida. Miró a Donghae, quien estaba mirando hacia el frente, y se preguntó cómo era la voz de Donghae. Trató de imaginársela lo más perfecta que había escuchado, pero falló. Solamente sabía que debía ser agradable. Kibum sacó un lápiz de su bolsillo y recibió el papel a Donghae, usando su carpeta como mesa escribió.

    ¿Es raro que me pregunte cómo suena tu voz?

    Estaba dudando mientras terminaba la pregunta, pero trato de resistir todos los pensamientos de borrar lo que había escrito hasta que por fin le entrego el papel el Donghae.

    No. Pienso en la tuya también. Seguramente es hermosa.^^

    Kibum jura que es Donghae quien hace que se convierta en una chica, poniéndose mareado después de un comentario como ese y por el emoticón después de él. Hizo una pausa a su meditación cuando vio que Donghae volvía a escribir algo más.

    Me pregunto… Por favor perdóname por preguntar esto. >< ¿No es un asco no poder escuchar música?

    Kibum cuidadosamente escaneó todo el hangul, tratando de entenderlo todo. No estaba seguro de que responder, si impresionar a Donghae con sus dificultades o pretender que estaba bien con eso cuando en realidad le molestaba. Decidió ser honesto.

    No puedes extrañar algo que nunca has tenido.

    Le dio una media sonrisa a Donghae, quien se puso triste en cuanto leyó lo que estaba escrito. Donghae levanto su cabeza y – Kibum pudo ver las lagrimas que estaba reteniendo en sus ojos – abrazó al menor, quién se enderezó por el contacto. Kibum sintió su corazón latir rápido y su sangre juntarse en su rostro, y esperó que Donghae no notara ninguno de los dos.

    .

    Ahora que Donghae había traído el tema a flote, Kibum no podía evitar preguntarse como seria escuchar música. Había escuchado algunas cosas que hizo en su cabeza, pero nunca había escuchado el verdadero sonido de una guitarra o el trazo suave de un violín. Lo hizo sentir un poco solitario porque todos habían escuchado algo y habían guardado el sonido en sus cabezas.

    Miró los auriculares que usaba para mantener a la gente alejada y se quedó mirándolos por mucho tiempo, cómo si haciendo eso el sonido podría salir de ellos. El esfuerzo fue inútil en esos dos minutos, y Kibum guardó los auriculares. Había visto bailar a Donghae antes, fluidamente y suave, zapatos apenas tocando el suelo. No podía entender como Donghae podía parecer siempre tan perfecto. Si así bailaba, ¿cómo sería su canto? Kibum quiere creer que podía escucharlo por un momento y el sonido es hermoso.

    Cuando Donghae se sentó a su lado en el almuerzo, Kibum es quien empieza la conversación.

    Quiero escucharte cantar

    Donghae lo leyó rápidamente y suspiró, otra cosa que Kibum no podía escuchar. Hizo señas para que le alcanzara el lapicero, el cual Kibum le alcanzó, y pareció que pensó mucho en su respuesta antes de pasársela a Kibum.

    Algún día, podrás

    Kibum deseó poder creerlo.

    ¿Crees que los doctores podrán hacer que escuche?

    Tenemos mucha tecnología estos días, Kibum-ah. Nunca se sabe que podría pasar, especialmente con la medicina. ¿Alguna vez has tratado un audífono?


    Esto trajo de vuelta recuerdos de América. Recuerdos del hospital y los especialistas quienes trataron fuertemente de ayudar a Kibum a escuchar. Recuerdos de los doctores quienes se aburría de sus contantes quejas y de los profesores que tomaban su tiempo para conocerlo.

    El único que podría funcionar, es el que tendrían que meter dentro de mi cabeza. Mi mamá no quiere eso.

    ¿Por qué no?

    Tendría que aprender cómo hablar.


    Donghae no respondió después de eso.

    .

    Enséñame el lenguaje de señas.

    Kibum le dio a la una mirada incrédula. Miró a Donghae, quien tenía sus brazos cruzados mientras estaba parado enfrente de él. Le dio a Kibum una mirada terca, un puchero en sus labios, y Kibum está a medio camino de echarse a reír. Aparentemente, tiene el peor control del mundo porque el puchero de Donghae ha sido reemplazado con una ceja alzada, indicando que la expresión de Kibum es una burlona en ese momento.

    Donghae le arrancó el papel y garabateó algo mas antes de ponerlo en las manos de Kibum, arrugas en todo el papel.

    ¡Hablo en serio! Enséñame, ¿sí?

    Kibum finalmente se rindió, dando un suspiro cansado mientras asentía con la cabeza. Donghae salto feliz cuando recibió la respuesta tan deseada, sentándose a lado del menor.

    No sé el lenguaje de señas coreano, solo el americano.

    No importa. ¡Aprenderé lo que sea!

    No será fácil, sabes. -____-

    ¡Puedo manejarlo! : D ¡¡Yo soy Lee Donghae!!


    Kibum sonrió, no porque dudaba de él, si no porque alguien aparte de su familia estaba dispuesto a aprender el lenguaje de señas para tratar de comunicarse con él, más. Abrió su boca, haciendo un “gracias” antes de darle a Donghae su primera lección.

    .

    Números de teléfono fueron dados pocos después, lo que llevo a constantes mensajes entre Donghae y Kibum, no que a ninguno de ellos le molestara.

    El teléfono de Kibum se iluminó durante la clase y el rápidamente trató de esconderlo bajo su escritorio (él siempre se aseguraba de ponerlo en silencio durante las clases). No era como si necesitaba prestar atención a la lectura de todas manera; para eso era que tenia a los que “tomaban los apuntes”.

    04/10/09 1:14 PM
    De: 이동해(Fishy)
    KIBUMMIE.

    Claro que debía ser Donghae. Tampoco tenía muchos amigos después de todo.

    04/10/09 1:15 PM
    Para: 이동해(Fishy)
    ¿Qué pasa, hyung?

    04/10/09 1:15 PM
    De: 이동해(Fishy)
    Adivina que haré después de clases. :3

    04/10/09 1:17 PM
    De: 이동해 (Fishy)
    ADIVINA.

    Kibum casi rueda los ojos por las niñerías que tenía su hyung, miró hacia la pizarra para ver si el profesor se había dado cuenta de su comportamiento. Aun seguía con su lectura de los fundamentos de la física.

    04/10/09 1:18 PM
    Para: 이동해 (Fishy)
    No lo sé. ¿Iras a casa?

    04/10/09 1:18 PM
    De: 이동해 (Fishy)
    ¡Nop! Iré a tu dormitorio con la llave extra que me diste. : D
    ¡No te preocupes, te aseguro que seré cuidadoso! Y NO TIENES COMPAÑERO DE TODAS MANERAS.


    04/10/09 1:19 PM
    Para: 이동해 (Fishy)
    Okey, hyung.

    .

    Lo que Kibum no esperaba era a Donghae en su computadora, con una sonrisa en su rostro que decía ‘Sé-algo-y-me-gusta’, lo que naturalmente hizo que Kibum alzara una ceja.

    Donghae cogió la pizarra blanca a lado del escritorio de la computadora y uso el marcador para escribir algo.

    ¡Por qué Kibummie! Eres un acosador, viendo información mía en la web.

    Kibum se congeló, sintiendo como la pared de su dignidad había sido derrumbada enfrente de él. Toda su sangre subió a su rostro, y miró al suelo, no queriendo leer los mensajes que Donghae estaba escribiendo en la pizarra más. Su mundo silencioso se volvió bochornoso y la tierra temblaba, y todo lo que Kibum quería era que la tierra se lo tragara. Justo ahora. Estaba seguro que su rostro era como un tomate ahora, y si pudiera oír, estaba seguro que oiría risitas por parte de Donghae.

    Sintió el zumbido de su celular dentro de su bolsillo, y vio que Donghae había sido quien le había enviado un mensaje de texto, aun cuando estaban en la misma habitación.

    04/10/09 7:46 PM
    De: 이동해 (Fishy)
    Mira arriba, Kibum-ah.

    Kibum finalmente subió la Mirada, viendo algo nuevo escrito en la pizarra.

    Eres lindo.
    Salgamos a cenar. Adivino que aun no has comido nada. : (


    Kibum no tuvo ninguna oportunidad de dar una respuesta, porque Donghae estaba caminando hacia él y cogió su mano, arrastrándolo a la puerta. Kibum trató de ignorar a su mente que le decía que era como una chiquilla cerca de Donghae. Casi podía escuchar el sonido de una voz, muy diferente a su voz interna, y se preguntó si podía ser la de Donghae. Es dulce, agradable y aireada, como el viento bajo tus pies.

    Cuando su corazón bajó de su garganta, Kibum ya no sentía nervioso. Está un poco agradecido que su sordera existiera, así podría excusarse de no hablar y atropellarse con sus palabras y confesiones. Él y Donghae terminaron de cenar, y como no tenían nada que hacer ya que era viernes y habían pospuesto todas sus tareas para sus clases universitarias. Se encontraron así mismos vagando alrededor de Seul por un tiempo, yendo a todo sitio abierto en la noche, antes de detenerse en un parque.

    Se sentaron cerca a una caja de arena con sus jugando con ella. Donghae cogió un largo palo que había cerca y escribió en la arena, aunque era más difícil que leerlo en un papel, Kibum pudo entenderlo.

    No tienes porque avergonzarte de mirarme, Kibummie. Hice lo mismo, a decir verdad. ¿Cómo crees que supe de ti? D:

    Kibum le dio una media sonrisa y escribió algo pequeño en ingles ‘idiota’ abajo del mensaje del otro, ganándose un pequeño golpe de parte de Donghae porque al parecer si sabía que era lo que significaba.

    Sintió la brisa de la noche golpearlos, pero todo a su alrededor era como una película, o como un show de televisión puesto en mudo. Volteó a un lado para ver a Donghae murmurando algo para sí mismo, labios moviéndose en palabras incompresibles (él era más experimentado leyendo los labios en labios). Volteo la mirada, viendo las luces de la calle, lejos de Donghae. Un pequeño tirón de su manga le llama la atención y se dio la vuelta, sólo para tener sus labios cubiertos por los de Donghae. El beso es casto y rápido, pero es suficiente para hacer explotar el sabor en la boca de Kibum, y ahora él sabe como la voz de Donghae sonaría. Donghae suena como la frescura de la menta y la dulzura de la vainilla, con un corazón mas vivo que el resto del mundo.

    .

    Algunas veces a Kibum no le molesta actuar como una adolescente enamorada de vez en cuando, aun cuando tuviera veintidós años.

    Se sienta a lado de Donghae en la fuente, la puesta de sol detrás de ellos mientras que dejan pasar el tiempo, uno al lado del otro. Saca su teléfono celular y le envía un mensaje al mayor.

    04/15/09 4:15 PM
    Para: 이동해 (Fishy)
    Me gustas.

    El más joven voltea su cabeza a un lado mientras Donghae lee el mensaje. Su expresión cambia a una de risa cuando Donghae alza su cabeza en dirección a él, le sonríe y trata de recordar cómo era la seña de “Lo sé”.[/justify]

    END.-
  8. Sí, si. Puedes que muchas digan que el kihae ya no existe, porque ellas sólo viven de fanservice. OMFG! son tan superficiales y no miran las cosas que realmente importan. Lo diré nuevamente, jamás creeré en eunhae o sihae, lo que sea, porque éstas sólo se hicieron presentes cuando Kibum se dedicó de lleno a la actuación y dejo de aparecer en las performances con Super Junior. Pero que mierda, él y Donghae siguen teniendo contacto sin la necesidad de decirles a todo el mundo, jamás leí algo de "Elf's, esto es ki & hae". LOL, no EPIC FAIL! Porque ellos no le demuestran a nadie que se quieren, porque sólo ellos lo saben y es que, son especiales porque ellos no nos daban fanservice porque querían, si no porque les nacía y ya, ellos están juntos no porque las fans se van a contentar, sino porque ellos se contentaban. Y, es que no hay mejor que el kihae, porque cuando más me gusta la personalidad de Donghae, es cuando está con Kibum. Porque me gusta como son ellos cuando están juntos.

    Además, las fancams fuera de conciertos son lo mejor.

    Y, para que decir esta imagen:

    [​IMG]

    OMFG! Si son lo mejor, sino que se jodan. KIHAE IS MY OTP!
  9. Este también fue posteado en el blog lemmons para la actividad de Abril.

    Título: Chocolate
    Summary: Si no te gusta comer chocolate, entonces… pruébalo de otra manera.
    Pareja: Kibum&Donghae
    Tipo: Drabble
    Cantidad de palabras: 438 + título
    Clasificación: M
    Advertencias: Yaoi Lemon. Sin beta.
    Género: Romance.

    Chocolate + 438 Words.-​


    “No seas sucio” Susurró entre risas, mientras el otro pasaba la lengua por su pezón cubierto de chocolate.

    “Es que, sabes delicioso Hyung” Decía Kibum, con la lengua recorriendo su cuello, mordiendo su manzana de Adán y luego besándolo.

    Dulce. A él no le gustaba lo dulce. Aún así no lo apartó y dejo que lo siguiera besando a su gusto.

    Kibum cogió otra fresa cubierta de chocolate líquido y, la puso sobre los labios de Donghae, quien separó un poco los labios dejando que lo demás escurriera por la comisura de éstos.
    El mayor se relamió los labios de una manera sensual, expectante por más.

    Dejó que el menor siguiera jugando a pesar de él estar todo pegajoso, porque ciertamente era una sensación genial y, porque pocas veces solía suceder.

    El menor deslizó la fresa por el pecho del mayor dejando todo rastro del líquido café y a su paso seguía lamiendo. Se detuvo en el ombligo mientras el otro gemía y él aumentaba su frenesí de querer poseerlo ahora mismo, jugó un rato y sonrió cuando ya el otro comenzaba a moverse bajo él haciéndole notar su incomodidad y erección.

    “¿Quién es el sucio ahora, Donghae?” Preguntó el menor mirándolo fijo y mordió la fresa. Sonrió coqueto y bajó nuevamente agarrando el miembro del mayor, metiéndoselo de lleno en la boca.
    Había supuesto que los gemidos del mayor no iban a tardar en salir, y como siempre, había acertado.

    Los gemidos de Donghae se hicieron aún más fuertes cuando Kibum introdujo un dedo en su entrada y cada vez subía y bajaba más rápido, haciendo que las succiones a su miembro lo desestabilizaran por completo.

    Kibum se detuvo en el momento que comenzó a sentir el del pre-semen de su novio.
    Donghae gruño exasperado, pero se relajó al instante en que sabía que pronto sentiría más, al ser separado de piernas y Kibum entremedio de éstas. Un gemido salió de su garganta cuando el otro lo penetró de lleno dándole justo ahí, en el punto exacto y es que lo conocía tan bien, que se lo sabía de memoria. No pudo evitarlo y acabó, él manchándose el estómago y algo del pecho de Kibum, que subía y bajaba rápidamente después de cada penetración. Y, también era imposible no volver a estar erecto cuando una y otra vez golpeaban tu próstata.

    Kibum acabó dentro de su novio a la segunda vez que su hyung lo apretaba más en su interior.

    “Hyung” Lo llamó después de una gigantesca bocanada de aire. “Y es que, yo creo que tú eres más dulce que todo chocolate”. El mayor sólo sonrió.
  10. Este fanfic fue posteado en el blog lemon para la actividad de Abril.

    Título: Regalo
    Summary: Si no tienes nada que regalarle a tu mejor amigo, busca a tu alrededor y quizás encuentres algo donde jamás lo imaginaste.
    Pareja: Kibum&Donghae
    Tipo: One-shot
    Cantidad de palabras: 919 + título
    Clasificación: M
    Advertencias: Yaoi Lemon. Sin beta.
    Género: General.

    Regalo + 919 Words.-​


    Había buscado por cielo, mar y tierra algo que le pudiese regalar a su mejor amigo, pero nada le gustaba. En conclusión, mañana era su cumpleaños y él no tenía la más insignificante idea que darle. Llamó a Heechul preguntándole qué le había comprado él a Sungmin, como siempre egocéntrico su hyung dijo que había mandado a enmarcar una foto que salían ambos con un conejo. Como siempre su hyung salvador era tan sabio, con sólo una palabra le había dado la idea de algo; él compraría un disfraz de conejo para Sungmin.

    Caminó y caminó, vio en locales, vitrinas y nada. Estuvo a punto de darse por vencido cuando una llamativa figura lo sacó de sus cavilaciones, el perfil de un conejo rosa estampado sobre vitrinas oscuras lo invitaba a entrar al local. Se levantó y avanzó hasta ahí como alma que lo lleva el diablo.

    El lugar era extraño, pero le había gustado. Ahí encontraría de todo, había todo tipo de disfraces y juguetes, incluso hasta collares para perros, era como un mini Market. Dejó de tontear y se acercó a al mostrador, dónde dos chicos jugaban DS. Tocio un poco para llamar la atención.

    “¿En qué lo puedo ayudar señor?” Dijo un chico de cabello negro sonriéndole a la perfección.

    El otro lo había ignorado por completo, porque aún tenía sus ojos puestos sobre el objeto de entretención.

    “Busco un disfraz de conejo para mi amigo” El chico que lo atendía había cambiado por completo su expresión y ahora lo miraba un poco más ¿coqueto?

    “Hasta el momento de varón sólo tenemos un modelo. ¿Qué talla busca?”
    “Um. No lo sé” Susurró “Es como de mi porte. Talla M”
    “¿Se lo quiere probar?”
    Asintió.
    “Sígame”
    Y así lo hizo.

    Lo llevo hasta el final del lugar e indicó con el dedo unos probadores de puertas rojas y le entregó un traje que venía en bolsa plástica. Lo sacó y se encerró en el lugar comenzando a desvestirse.

    Se miró al espejo y algo no cuadraba, porque lo único de conejo que tenía ese traje eran las orejas blancas ahora en su cabeza, los guantes en forma de patitas y el pompón en el short azul marino, bastante apegado a su trasero. Llevaba bucaneras blancas y una camisa de marinero, eso no era un conejo.

    “Oiga” Salió del probador aún disfrazado “Esto no tiene nada de conejito” Replicó apuntando su cuerpo con los guantes-patitas en sus manos.
    “Guau.” El chico susurró y lo empujó nuevamente al probador.
    “¡Hey! No toques ahí” Se quejaba mientras el otro acariciaba su trasero y rozaba sus entrepiernas.

    El chico lo besó y comenzó a acariciarlo descaradamente bajo la camisa, él simplemente no podía hacer más que gemir. Y es que, sinceramente el chico era bastante guapo y él estaba –ahora- muy caliente. Así que, se dejó hacer.

    Ni cuenta se dio cuando el chico le había quitado los pantalones y, ahora él estabas de espaldas al otro con el cuerpo pegado al espejo del probador con las piernas separadas. El vendedor se posicionó detrás de él y sacó un lubricante del bolsillo y esparció un poco en su mano, separó las nalgas del otro y rozó un dedo por su entrada.
    Donghae gimió tímido, porque obviamente se avergonzaba. Iba a tener sexo con un ‘desconocido’, en un ‘probador’, con un ‘disfraz’ de conejo que nunca fue conejo. ¿Cómo no estarlo?
    El chico introdujo dos dedos en su interior, sin dejar que se acostumbrara comenzó a meterlos y sacarlos rápidamente.
    Donghae no se callaba y el otro se desesperaba. Detuvo sus dedos y lo volteó dejándolo de frente, lo besó duro y lo levantó en sus brazos mientras que el otro automáticamente enrollaba sus piernas en la cintura contraria.
    El chico no espero más y lo penetró de lleno, recibiendo un suspiro del otro. Comenzó a moverse en su interior y Donghae rebotaba por cada embestida, como un verdadero conejo.

    Les faltaba poco.

    Fueron interrumpidos por un golpe a la puerta “Kibum” lo llamó el otro vendedor “Si no te apresuras, la gente que entre pensaran que esto es un motel”
    “Lárgate Kyuhyun” Se quejó Kibum desde adentro aún penetrando a Donghae.

    Un golpe certero hizo que Donghae cubriera su boca con manos-patitas tratando de evitar los constantes gemidos por el nuevo placer ahora recibido. Obviamente no lo logró y se derramó sobre el disfraz de conejo y la sudadera negra de Kibum. Inconscientemente su contrajo su entrada haciendo que el otro se derramara en su interior.

    Sí. En definitiva hace demasiado tiempo que no tenía un buen polvo.

    “¡Hey!” Lo llamó el otro arreglándose la ropa e intentando quitar la mancha de semen en su polera “Te regalaré ese disfraz, sólo si prometes llamarme cada vez que lo uses” Kibum sonrió mostrando su celular.

    Intercambiaron números y salieron del probador, ahora, presentables.

    “Pero, no entiendo por qué el disfraz talla M era tan pequeño” Se quejó Donghae haciendo un puchero.
    “Porque en un sex-shop nunca encontraras algo que no sea así” Explicó el otro chico.
    Donghae pareció reaccionar y casi pega un grito cuando supo lo que significaba sex-shop.

    Avanzaron hasta el mostrador y Kibum lo besó en despedida.

    “¡Hey!” Habló Kyuhyun, el chico del DS. “Si tu amigo quiere un disfraz como el que te llevas, mándalo conmigo” Sonrió.

    Se sonrojó a más no poder y observó cómo Kibum le sonreía divertido. Salió arrancando del lugar, abrazando la bolsa en la cual llevaba el disfraz; que por cierto, debería lavar.
  11. OH HELL YES!!!!!!11ONEONE
    SALIÓ POR FIN BONAMANA! LA NUEVA CANCIÓN DE SUPER JUNIOR.
    FUCK! MORÍ UNA Y MIL VECES ><'
    AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHG!
    LA AMÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE
    *FANGIRL*


    DONGHAE MY FUCKING GOD! DEMASIADO HOT!
    TAN SABROSO QUE ES ESTE MAN :babas: ~
    AHG! NO RESISTIRÉ~ LO ÚNICO QUE ESPERO ES EL VÍDEO~
    PORQUE EN EL TEASER SE VEN DE MUERTE ;-;

  12. Título:
    Autora: Sell my Seoul.-
    Español: Mi Minyu <3
    Resumen: (AU) Donghae tiene muchas razones para creer que Kim Kibum, el nuevo chico de su clase, es un vampiro. (Parodia Twilight)

    Siglos de experiencia, o “¿Te deslumbro?"
    Humor/Romance, PG-13.

    "¡Nuevo alumno hoy! Me pregunto si será lindo." Las chicas que se sentaban unos asientos más adelante de Donghae estaban hablando muy entusiasmadas, como lo venían haciendo toda la semana. Era raro recibir a un chico transferido a mediados del semestre, pero aparentemente alguien nuevo se uniría a la clase el día de hoy. Esa era la fuente de la mayoría de los chismes en SM High, especialmente entre las chicas.

    “¡No puedo creer que sea de América!” dijo una chica. “Apuesto que su inglés es muy fluido”.

    El teléfono de alguien vibro, y su dueña rápidamente lo saco de su mochila. Leyó el mensaje de texto antes de mostrarlo a las demás, entusiasmada. “¡Da-mi del salón 2A dijo que pudo verlo un poco en la oficina del director! ¡¡Aparentemente es hermoso!!”

    Todas se echaron a reír y susurraban fuertemente en el oído de las otras. Desde su asiento a lado de la ventana, Donghae las miraba aburrido con sus audífonos puestos. Fueron calladas, gracias a Dios. Probablemente se hubiera vuelto loco sin ellos. Alrededor de él, muchos de sus compañeros masculinos estaban sosteniendo sus cabezas con sus manos, o quejándose fuertemente unos a otros, o, en caso de Sungmin, mostrando mucho interés en la conversación de las chicas.

    Donghae suspiro. Sungmin tenía novio, pero nunca dejaba pasar la oportunidad de mirar un buen caramelo.

    “¡Ahí viene!” chilló una chica mientras corría dentro, dejaba su mochila en el piso, y se sentaba en su carpeta. Las chicas inmediatamente dirigieron su mirada a la pizarra, y Sungmin le dio un guiño a Donghae. Donghae rodó los ojos y se sacó los audífonos, mirando a la puerta también. No podía mentir y decir que no estaba interesado en ver a ese chico — por las cosas que había escuchado acerca de él, el chico nuevo era lo más parecido a un Adonis moderno.

    La puerta del salón se abrió de nuevo y la profesora entro, seguida de un chico de cabello desordenado color negro. Eh, fue lo primero que pensó, no es nada especial, pero luego el chico miro hacia su lugar y sus ojos pestañearon dos veces, porque por un momento parecía que estaba brillando. Unos sitios más lejos alguien soltaba una pequeña risita.

    “Todo mundo,” dijo la profesora, aplaudiendo con las manos para llamar su atención. La acción había sido innecesaria a decir verdad ya que toda la clase estaba en silencio y mirando al chico nuevo con interés. El chico, en cambio no los estaba mirando, ni siquiera estaba mirando sus pies como cualquier chico nuevo. En lugar de ello, estaba mirando a Donghae, sólo a Donghae, con una fría y oscura mirada que enviaba escalofríos a Donghae. Donghae apartó la mirada a un lado y luego volvió a mirarlo, pero él no dejaba de mirarlo.

    “Este es el nuevo estudiante de la clase 2D,” continuó la profesora mientras que Sungmin le daba una mirada interrogante a Donghae. “Por favor,” dijo, volteando a mirar al chico, “preséntate”

    El chico finalmente aparto la mirada de Donghae, mirando a toda la clase y sonrió. Y vamos que si sonrió. Parecía una persona diferente cuando sonreía – encantadora, fácil de tratar, amistosa – e incluso Donghae sintió como su ritmo cardiaco se aceleraba un poco. “Yo soy Kim Kibum,” dijo en una voz profunda. “Es bueno conocerlos a todos, por favor trátenme bien.” Se inclino.

    “Kibum-sshi por favor toma asiento allá,” dijo la profesora señalando. Donghae se dio cuenta desde un comienzo que estaba señalando la carpeta a lado de él. “Justo al lado de Donghae – Donghae por favor mueve tu mano”. Donghae hizo un rápido movimiento y su rostro se puso rojo. Era obvio que le darían el lugar a lado mío, pensó mientras el chico comenzaba a caminar y dejaba sus cosas en el suelo. Era obvio que el único asiento vacío iba a ser el de mi derecha. Esto era demasiado perfecto, como algo salido de esas novelas basuras que Sungmin leía cuando pensaba que nadie estaba mirando. El nuevo chico atractivo tendría ojos sólo por (inserte el nombre del personaje principal aquí), se sentó a lado de él en clases… ¿Que seguiría? Donghae pensó mientras el chico tomo su asiento y ni siquiera le dio una mirada a Donghae. ¿Seré asignado a ser su tutor? ¿Mostrarle la escuela?

    El primer periodo comenzó poco después. Kibum, Donghae notó, no miro ni una sola vez en su dirección, o hizo contacto visual, o lo noto en alguna otra forma. Era extraño, en la opinión de Donghae, especialmente después de que se le quedara mirando fijamente cuando recién entro al salón. Se podría decir, que parecía que Kibum quisiera estar lo más alejado de él si fuera posible- estaba inclinándose a su derecha, lejos de Donghae, mirando atentamente a la profesora. Cuando a Donghae se le cayó el lápiz y se agacho para recogerlo, Kibum se tenso y movió su carpeta un poquito lejos. En este punto, Donghae estaba seguro que era intencional, y le dio a Kibum una mirada oscura antes de continuar tomando notas.

    En el almuerzo, Donghae y Sungmin se dirigieron a su mesa en la cafetería, y Sungmin inmediatamente comenzó a conversar muy emocionado con sus amigos. “Tenemos un nuevo chico hoy”, dijo emocionado mientras se sentaba entre Kyuhyun y Shindong, dándole un beso rápido a Kyuhyun en la mejilla. “Es realmente sexy, y misterioso también. Dijeron que era de América.”

    Kyuhyun, el novio de Sungmin, frunció el ceño, celoso del nuevo chico americano. Sungmin se rio y lo abrazo. “No te preocupes Kyu, yo solo tengo ojos para ti” Kyuhyun se animo inmediatamente.

    Heechul, quien era mayor, habló desde el otro lado de la mesa. “He oído toneladas acerca del nuevo chico”, dijo inclinándose hacia delante. Heechul siempre amaba chismear. “Kim Kibum, ¿cierto? Incluso las personas de mi año están hablando acerca de él. Me pregunto cómo será su personalidad. Apuesto que es todo un rompe corazones.”

    “Parecía muy bueno,” dijo Sungmin inmediatamente, “y estaba echándole un ojo aquí a Donghae”. Se rió, y Donghae protesto inmediatamente.

    “¡Claro que no! Y parecía todo un idiota. Era bueno al principio, pero seguía evadiéndome como si... apestara o algo parecido.”

    Eunhyuk, quien estaba al lado de él, olió la chaqueta de Donghae rápidamente. “Creo que hueles bien”, dijo en una forma tranquilizadora.

    Donghae le sonrió a su amigo. “Gracias Hyuk”.

    “¿Por qué piensas que es un idiota?” preguntó Sungmin curiosamente. “Él realmente parecía que estaba interesado en ti”.

    “No sé,” dijo Donghae encogiéndose. “Yo solo…” sintió la fuerte mirada de alguien en él, y miró a la esquina de la cafetería, donde Kibum estaba sentado solo, con ninguna comida enfrente de él… sólo... observándolo. “Yo sólo... percibo ese ambiente de él, creo”, dijo, temblando un poquito y mirando nuevamente a Sungmin.

    Sungmin no volvió a preguntarle nada más, si no que se quedo escuchando con interés a Heechul hablar sobre su fin de semana. “Y luego Kangin aquí- (toco a Kangin en el hombro quien tenía su brazo alrededor de Leeteuk) compro algo de tequila”, estaba diciéndose con una sonrisa, “Y eso es lo último que recuerdo. Desperté la mañana siguiente desnudo en cama de Leeteuk, con Hankyung por supuesto!” A lado de él, Hankyung se puso rojo y soltó un quejido. Heechul resopló. “Yah, ¿Por qué te avergüenzas tanto? De cualquier manera todos saben que estamos juntos”. Siwon, quien estaba en el mismo año que Heechul y Hankyung le dio a este una mirada comprensiva.

    Yesung se quejó desde su asiento entre Kyuhyun y Ryewook. “Heechul, eres muy ruidoso”.

    Heechul resoplo. “No se supone que debes tener resaca un lunes por la tarde, idiota.”

    “Es tu culpa” Yesung murmuro mientras Ryewook le acariciaba la espalda.

    Donghae no presto atención a lo que sucedía en su mesa (aunque esto no era nada fuera de lo común, considerando que era Donghae), porque todo lo que podía pensar en esos momentos era como Kibum seguía observándolo, mirando todos sus movimientos, como si supiera que era lo que Donghae estaba pensando.

    “Tierra a Donghae”, dijo Shindong de repente, moviendo una mano en frente de Donghae “¿Estás bien, amigo?”

    Donghae asintió, aun ausente. “Yo... sólo recordé que tengo tarea de matemática que hacer”, dijo rápidamente, mientras se levantaba de la mesa. “Los veré en la clase de inglés chicos”, les dijo a Sungmin y a Eunhyuk, cogiendo sus cosas y saliendo de la cafetería.

    No lo noto en ese momento, pero Kibum se fue segundos después.

    .

    El siguiente día, Donghae tuvo una experiencia cercana con la muerte. O por lo menos eso es lo que le diría a cualquiera que lo escuchara después. Estaba caminando colina arriba camino al colegio, una hora antes de que las clases comenzaran, cuando escuchó el sonido de un claxon.

    “¡Cuidado!” alguien grito, y Donghae miro atrás de él y vio un carro a alta velocidad que venía en su dirección. Se quedo parado y entro en pánico, ya estaba preparándose para el impacto cuando sintió un par de fuertes brazos alrededor de él, jalándolo fuera del camino del carro y dentro de la vereda.

    El conductor del carro maldijo fuerte antes de acelerar, y Donghae vio el coche pasar velozmente, su corazón en la garganta.

    “¿Estás bien?”

    Donghae miro a su salvador, cuyas manos estaban en sus hombros y se quedo sin aliento. “¡Tú!” dijo, retrocediendo y apuntando a Kibum.

    Kibum sólo lo miro confundido. “¿Si…?”

    “¿De dónde saliste?”

    Kibum pestañeó. “Yo sólo estaba… caminando al colegio”.

    “¡No lo estabas! Yo era el único caminando – es demasiado temprano para que las personas estén caminando hacia el colegio.”

    Kibum miro su reloj. “Donghae-sshi, no es tan temprano…”

    “¡Aun así! ¡Saliste de la nada! ¡Y te moviste tan rápido!” insistió Donghae.

    Kibum se encogió de hombros. “Claro que no, pero crea lo que quiera. De cualquier manera, ¿se encuentra bien?"

    Donghae lo miró sospechosamente. “Estoy bien. ¿Por qué me estás hablando? Pensé que me odiabas”

    Kibum pareció muy sorprendido. “¿Odiarlo? ¡Acabo de conocerlo! No lo conozco para nada, ¿por qué piensa eso?

    “Tú siempre estas... evitándome en las clases”, dijo Donghae avergonzado. “Y... observándome.”

    Kibum rió, y el corazón de Donghae salto al oírlo. “¡Claro que no! Debe estar imaginándolo. ¿Necesita que lo lleve a la enfermería?

    Donghae enrojeció. “No gracias, estoy bien.”

    “Oh, está bien”, dijo Kibum. “Bueno,” dijo con una sonrisa encantadora. “Lo veo en clase.”

    Donghae siguió mirándolo mientras se iba, una mirada confundida en su rostro.

    ¿Cómo pudo aparecer así, cómo así? ¿Y sacarme de la pista tan rápido? Es como si él… no fuera humano.

    Sus ojos se abrieron ante la idea. Pero entonces... ¿Qué era él?

    En el almuerzo, Donghae pudo sentir los ojos de Kibum nuevamente en él. Se encontraba en la misma mesa que el día anterior, de nuevo sin ninguna comida delante de él. Su mirada le estaba poniendo nervioso. Terriblemente nervioso, como si pudiera ver dentro de él. Donghae se preguntó si es que esa era una señal de sus habilidades sobrehumanas –ser capaz de hacer agujeros a los polos de las personas. Revisó su chaqueta sólo por si acaso. No – ningún agujero, y tampoco signos de marcas.

    Después del almuerzo, Donghae tenía clase de química. Y claro, por algún malvado giro de destino, ¿quién más entraría a su clase, si no otro que Kibum? Era su primera clase de química desde que había llegado, así que fue directamente con la profesora. Donghae observó desde su mesa de laboratorio como hablaban, y luego la profesora sonrió y lo señaló… justo a él. “Kibum-sshi”, escuchó que le dijo, “¿Por qué no te unes al grupo de laboratorio de Donghae y Eunhyuk? Eunhyuk convenientemente ha faltado hoy día, así que Donghae te mostrara como funciona todo.”

    Convenientemente, si como no, pensó Donghae oscuramente mientras hacia una nota mental de dejarle a Eunhyuk un malvado mensaje de voz. Kibum le agradeció y caminó hacia su asiento. Se inclinó y saludo a Donghae, pero este sólo le ignoró. Salvador o no, Kim Kibum era raro y malo y ridículamente sexy, pero ese no era el punto, en serio.

    Mientras la profesora explicaba la clase de laboratorio del día de hoy, Donghae notó una vez mas como Kibum se inclinaba lo más lejos posible de Donghae, con sus herramientas de laboratorio en la esquina de la mesa. Donghae observó y deseó que simplemente ya se cayera – después de todo, estaba a punto de hacerlo. O por lo menos lo estaría, si él fuera un humano común y corriente. Pero otra cosa que notó Donghae acerca de Kibum es que era perfecto, demasiado perfecto. Ignorando completamente a su profesora mientras hablaba sobre las formas básicas de mesclar los ácidos, Donghae tomó su tiempo y se fijó bien en la cara de Kibum. Él estaba mirando directamente a la pizarra. Tenía un hermoso perfil, aun cuando no estaba sonriendo, y sus rasgos eran como si hubieran sido… pintados a mano y puestos juntos para crear una criatura hermosa. Donghae se sonrojó cuando se dio cuenta que estaba babeando un poco.

    Era otra de las habilidades sobrenaturales de Kibum, Donghae estaba seguro de eso. Tenía el poder de hacer que cualquier mortal, no importara el género, lo encuentre increíblemente atractivo. Donghae recordó que la primera vez que vio a Kibum al comienzo de la semana, no le pareció para nada especial. Pero de alguna manera, a los dos días, Kibum había sido capaz de hacer cambiar la mente de Donghae por completo. ¡Era terrible! Y tan inmoral. Donghae movió su cabeza, y Kibum volteo la suya mirando a Donghae a la cara, con su mirada de saberlo todo en ella.

    Él sabe que lo estoy mirando, pensó Donghae, inmediatamente mirando hacia su manual de laboratorio y tratando de ocultar su vergüenza. Quizás también… ¡sepa lo que estoy pensando! Cielo Santo, ¡¿qué tal si sabe que es lo que está pasando en mi mente justo ahora?!

    Se asustó. ¿Qué otras habilidades tenía? Hasta ahora, tenía la habilidad de correr a una velocidad sobrehumana, y hacer que la gente lo encontrara deseable… y él… Donghae arrugo su rostro, pensando profundamente. ¡Él no come! No come comida de humanos… y él… Kibum seguía mirándolo, con casi una mirada depredadora en su rostro. Él quiere... ¡COMERME! Pensó Donghae de repente. Él… ¡se alimenta de humanos!

    Donghae trató de no alterarse. ¿Qué otros poderes podría tener…? Una horrorífica idea paso por su mente, y Donghae prácticamente olvido de cómo respirar. ¡¿QUÉ TAL SI TIENE VISIÓN DE RAYOS X?! ¡¡¡¿QUÉ TAL SI PUEDA VER A TRAVÉS DE MIS ROPAS?!!!

    Donghae hizo un extraño movimiento y terminó calleándose de su silla. La profesora, aun en medio de la explicación de su clase, se detuvo abruptamente y le dio una mirada cuestionadora. Unos pocos estudiantes estaban suprimiendo sus risas. Donghae subió la mirada y agarró la mano que le ofrecía ayuda.

    No estaba sorprendido que hubiera sido la mano de Kibum.

    “-hae-sshi? ¿Donghae-sshi?” dijo la profesora. “¿Estás bien?"

    Donghae observó a Kibum con la boca abierta, abriéndola y cerrándola como un pescado. Kibum rápidamente tocó su frente y habló por él. “Seonsangnim, creo que tiene fiebre. Parece un poco inestable, déjeme llevarlo a la enfermería”.

    “Está bien”, dijo la profesora, dándole a Donghae una mirada preocupada. “Gracias, Kibum-sshi. Los dos quedan excusados de la clase.”

    Mientras Kibum llevaba a Donghae fuera del salón, una mano sosteniendo la suya y la otra alrededor de su hombro para tener equilibrio, un pensamiento se vino a la casa de Donghae: Sus manos están frías. Frías como el hielo. Volteaban en una esquina, en un pasillo abandonado, cuando la realidad le golpeó.

    Es un vampiro, Donghae pensó, mirando a Kibum de reojo. Kim Kibum es un vampiro. Él quiere chuparse mi sangre.

    Donghae se sintió débil. Kibum se dio cuenta de lo agitado que estaba y se detuvo. “Donghae-sshi”, dijo en esa voz baja que tenía – mandando escalofríos por la espina dorsal de Donghae. La mano de Kibum se poso en la mejilla de Donghae, y se inclinó un poco hacia Donghae cuando este no contesto. “¿Está todo bien?”

    En otras circunstancias, cuando alguien le preguntaba al respecto, Donghae lo negaría rotundamente, diciendo que estaba todo bien – pero en esta ocasión, Donghae se quedo callado y se desmayo en los brazos de Kibum.

    Él tenía unos brazos muy buenos.

    “¿Donghae-sshi?” Donghae escuchó la voz de Kibum y sus ojos se abrieron poco a poco. El chico estaba a un lado de él, después de una rápida ojeada al lugar se dio cuenta que estaba en la enfermería. “Ah, ¡enfermera! Esta despierto.”

    La enfermera del colegio se colocó inmediatamente a su lado, chequeando su temperatura. “Ya ha bajado”, ella dijo aliviada. “Donghae-sshi, ¿te sientes mejor?”

    Donghae asintió con la cabeza mientras se levantaba, y Kibum sostenía su brazo para estabilizarlo.

    “Bien”, dijo la enfermera. “Bueno, ve a casa y come una buena merienda. Parece que necesitas una buena comida. ¿Tienes a alguien que te recoja?”

    “Yo me encargaré de eso”, dijo Kibum con una sonrisa. “Se supone que debo repasar los apuntes de clase con el de todos modos.”

    La enfermera asintió y le agradeció volviendo a su papeleo. Kibum ayudo a Donghae a bajar de la cama y le sonrió. “¿Bueno, está listo para ir a casa?”

    “Su... supongo,” dijo Donghae, aun aturdido. Kibum agarró su mano –fríos, sus dedos están fríos- y lo dirigió fuera de la habitación, por el pasillo, afuera del edificio, hacia su... lisa motocicleta negra.

    “Wow”, dijo Donghae admirado. “Eso es...”

    Kibum se rió, y le alcanzo un casco. “Aquí, tome esto. Yo no lo uso, pero por suerte siempre lo traigo conmigo.”

    “¿Voy a subirme en esto?” dijo Donghae, aun admirando la motocicleta. Era una Hermosa BMW, y parecía ser nueva.

    Kibum le dio una Mirada divertida. “Claro, dije que le llevaría a casa, ¿o no?”

    “Gracias”, respiró Donghae, olvidando momentáneamente que estaba en la compañía de alguien quien probablemente dormía en un ataúd y quería darse un festín con su sangre.

    “Oh, Donghae-sshi… Lee- Seonsangnim quiere que recuperemos la clase de laboratorio, y la profesora de matemática quiere que repase las notas de hoy día con usted. ¿Puedo explicárselas rápidamente una vez lleguemos a su casa?”

    “Okay”, dijo Donghae, los nervios llenándolo de nuevo. Estaba a punto de invitar a un vampiro a su casa. ¡Era ridículo! Donghae no pensaba que era así de estúpido, ¡pero nunca conto con que los vampiros tuvieran tan sexys motocicletas! Era tannn injusto.

    “Vives en la calle Plum, ¿verdad?” le preguntó Kibum mientras encendía el motor. “¿La casa azul a la izquierda?”

    “Yeah”, dijo Donghae, y antes de que tuviera la oportunidad de preguntarle a Kibum como sabia eso, Kibum ya estaba manejando fuera de la playa de estacionamiento.

    “Por cierto, Donghae-sshi,” le recalco mientras se detenían en la salida. “Querrá agarrarse fuerte”

    “¿Qu-?” y luego Donghae lo tenía sujetando muy fuerte, casi aplastándolo, y los arboles estaban zumbando, y mierda está manejando muy rápido ¿está LOCO?? ¡¡AAAH MORIRE!!.

    “Llegamos,” dijo Kibum unos minutos después, los ojos de Donghae estaban cerrados y luego de abrirlos, soltó el torso de Kibum avergonzado.

    “Um… gracias”, dijo Donghae, bajando de la moto con su mochila. Kibum se estacionó en su entrada mientras Donghae buscaba en sus bolsillos la llave.

    Mientras abría la puerta podía sentir la presencia abrumadora de Kibum atrás de él y esperó – no, deseo – que su mamá ya hubiera regresado del trabajo. Abrió la puerta y encontró, con una sensación vacía en el estomago, que era el primero en regresar. Estaba solo en su casa con un vampiro.

    “Bonito lugar,” dijo Kibum despreocupadamente, sacándose los zapatos y dejándolos en la puerta. “Espere, déjeme sacar mis apuntes de matemática”. Siguió a Donghae a la sala y se sentó a lado de él en el sofá, buscando entre sus papeles hasta que encontró los apuntes de la clase de hoy.

    Donghae honestamente estaba sorprendido de como Kibum parecía saber bien la material, a pesar de haber estado en la escuela por sólo dos días. Le explicó el teorema de Taylor como si la supiera de años. Donghae no asumió, como cualquier otra persona, que Kibum había aprendido todo esto de América, en cambio asumió que se debía a su extendido conocimiento por haber vivido por cientos de años.

    “Entonces, ¿entendió el problema práctico?” le dijo Kibum, después de garabatear un montón de tonterías en su cuaderno y esperando que Donghae siguiera su lógica.

    “Um,” dijo Donghae inteligentemente.

    Kibum se rió. “No se preocupe, se lo explicare de nuevo, además de algunos otros problemas que hay aquí. Tiene suerte, no asistir a estas clases – No sé como enseñan las matemáticas aquí, pero no me hubiera importado faltar a algunas también.”

    En la siguiente hora, Kibum no solamente pudo llevar a Donghae a un nivel satisfactorio con la parte del teorema de Taylor, sino que también trabajó con Donghae hasta que finalizaron su tarea de matemática. Mientras se despedían y Kibum se subía a su motocicleta dándole a Donghae una rápida despedida con la mano, Donghae tuvo que admitirse que el tiempo que pasaron juntos fue en realidad muy agradable. Bueno, bastante agradable sabiendo que fueron 90 minutos de problemas matemáticos.

    Y además, Kibum no había hecho ningún movimiento para chuparle la sangre, o siquiera olerla. Donghae tenía que admitir que Kibum tenía una gran fuerza de voluntad para ser vampiro. Era admirable, de verdad. Y además el era, tan, extremadamente sexy. Donghae no sabía realmente lo que él estaba diciendo hasta el final, cuando todas esas cosas de matemáticas hicieron ‘clic’ en su cerebro, pero él estaba hablando con esa voz amable suya, y Donghae pensó que quizás le gustaría escucharla un poco más.

    En los siguientes días, Donghae se dio cuenta que Kibum era bastante genial, una vez que lo llegabas a conocer. Aunque aun tenía sus raros momentos - probablemente debido a su fuerte sed por la sangre – pero él era un chico genial y fácil de llevar.

    A pesar de su nueva amistad encontrada, Donghae se encontró a si mismo saliendo con Kibum mas y mas frecuente. Kibum lo llevaba a la escuela en la mañana, y de vuelta a su casa en la tarde. Algunas veces se sentaban a hablar en el césped después de clases, otras iban a la casa de Donghae a jugar videojuegos. Kibum era extremadamente talentoso en los juegos y siempre ganaba, lo que estaba haciendo molestar a Donghae, porque este siempre se jactaba de sus grandes habilidades para los videojuegos. Pero Donghae recién aprendió a aceptar que Kibum, siendo un vampiro, era excelente en todo lo que este hiciera. Donghae estaba seguro que Kibum era un experto en muchas cosas, como en salto de altura y haciendo química orgánica, y probablemente quizás horneando postres, aunque claro no fuera capaz de comerlos.

    Ese viernes, Donghae y Kibum, junto con Eunhyuk, estaban devuelta en su salón de química, terminando el trabajo del martes. Eunhyuk, habiendo faltando no una, sino tres clases seguidas, estaba un poco confundido sobre qué hacer. Donghae dejo que Kibum le explicara todo, ya que, ustedes saben, era un genio. Además, era una tarde extremadamente calurosa y Donghae no quería esforzar su cabeza más de lo necesario.

    Estaban a punto de llegar a la reacción entre NaOH y acido sulfúrico cuando sucedió.

    “Espera,” dijo Eunhyuk, alzando las cejas. “¿Y cuál dijiste que era la respuesta final?”

    “Cinco veces 10 elevada a tres negativo moléculas de HSSO4”, dijo Kibum amablemente. Y luego sonrió, mostrando sus dientes blancos, y Donghae podría jurar que estaba brillando de nuevo, y Eunhyuk hizo un sonido extraño y dijo que realmente necesitaba usar el baño y salió de la habitación luciendo un poco aturdido.

    “No deberías hacerle eso a las personas”, dijo Donghae, después de que Eunhyuk saliera de la habitación.

    “¿Hacer qué?” preguntó Kibum confundido.

    Eso,” dijo Donghae, “Tu sabes… ¿deslumbrar a las personas?”

    Kibum pareció desconcertado. “Yo... ¿deslumbro a las personas?”

    “¡Sí!” Dijo Donghae exasperado, moviendo sus manos tratando de indicarle a Kibum sobre su atractivo rostro, y sus distinguidos músculos – los cuales, normalmente cubiertos, estaban revelados gracias al polo que se puso después de clases. “Seguramente has notado como las chicas en el salón se desmayan cuando miras en su dirección.”

    “Hmm…” dijo Kibum pensando. “No sabía eso”. Sonrió. “¿Yo te deslumbro?”

    Donghae se puso rojo, y comenzó a jugar con su calculadora. “Yo... bueno…” murmuraba. “Quizás un poco.”

    Kibum se rió. “Oh, bueno... si te sirve de consolación, creo que tú también me deslumbras.”

    Donghae se congeló y miro a Kibum. El otro chico estaba dándole esa mirada, de quiero beberme toda tu deliciosa sangre, mmmm mirada (o por lo menos, eso era como Donghae lo interpretaba). Parecía que Donghae tuviera un nudo en el estomago, y un enano dentro de su caja torácica, apretando su corazón. Quizás lo imagino, pero sentía como Kibum se acercaba, y luego cerraba sus ojos un poquito, y –

    Eunhyuk regreso en ese momento. “Hola chicos”, dijo, sin saber qué es lo que acababa de interrumpir. “¡Volví!”

    Kibum se aparto de un salto y volvió a sus papeles. “Si,” dijo Donghae estúpidamente, aun en shock. “Volviste…”

    El regreso a su casa después de haber terminado lo de laboratorio fue incomodo, tenso. Kibum se estaciono en la entrada y Donghae se bajo de la moto sacándose el casco.

    “Gracias, Kibum…” dijo Donghae, manos en sus bolsillos. “Yo... ¿te veré el lunes entonces?”

    “Adiós Donghae,” murmuró Kibum, alzando la mano y sacando los cabellos de Donghae de su frente. Sus dedos bajando por la mejilla de Donghae, hacia su cuello, donde se colocaron por un momento sobre su pulso. Sus ojos se abrieron un poco, y se apartó, comenzando a encender su moto. “Nos vemos,” dijo antes de acelerar.

    Donghae se quedo mirándolo por un rato, antes de abrir la puerta de su casa y correr a su habitación. “¿Donghae?” llamo su madre. “¡Baja para cenar a las 6:30, cariño!” cerró la puerta de su habitación detrás de él, y boto su mochila en el sueño. Caminó a través de la habitación y se echó en su cama. Todo su cuerpo se sentía caliente, y sabía que no era solamente por la temperatura de afuera. Respiró hacia dentro y hacia fuera, varias veces.

    Habían tres cosas de las cuales Donghae estaba seguro.

    Una, Kibum era un vampiro.

    Segunda, había una parte de él – y Donghae no sabía que tan poderosa podía ser esa parte – que estaba sediento por su sangre.

    Y tercero, el tenia... muy, muy buenos brazos.

    Donghae no vio a Kibum en todo el fin se semana, y no estaba ahí para recogerlo el lunes por la mañana. Donghae no pudo evitar sentirse un poco herido mientras iba a escuela por su propia cuenta. Cuando llego a clases, vio que Kibum tampoco estaba ahí, y se sentó sintiéndose un poco solitario. Aun tenía a Sungmin durante el primer período, pero la ausencia de Kibum era aun muy notable. Sungmin no dijo nada sobre eso hasta el almuerzo, cuando Donghae estaba mirando la mesa donde normalmente se sentaba Kibum completamente vacía.

    “¿Dónde está tu galán?” le preguntó molestándolo Sungmin.

    “¿Galán? ¿Donghae tiene galán?” preguntó Heechul inmediatamente. El chico de verdad tenía un radar para los chismes o algo por el estilo – segundos antes, estaba envuelto en una conversación con Hankyung, que se trataba básicamente de él sentado en el regazo del chico chino susurrándole cosas sucias, sin duda alguna, en su oído-.

    “Claro que no” dijo Donghae, sus orejas poniéndose rosa. Heechul se levantó del regazo de Hankyung y le hizo un gesto con la mano a Shindong que claramente decía Sal del sitio a lado de Donghae, quiero escuchar más acerca de esto. Shindong soltó un quejido, justo cuando iba a morder su segundo pedazo de pizza, pero se levantó y salió del sitio obligado.

    Los ojos de Donghae se abrieron. “No lo harías,” resopló.

    “Oh si lo haría,” dijo Heechul, alzando sus dedos y moviéndolos amenazadoramente.

    Donghae se tenso. “Yo… ¡SunombreesKimKibumynoestamossaliendoperodeverdadmegusta!” dijo rápidamente, respirando aliviadamente cuando Heechul bajo sus dedos.

    “Ooh, el chico nuevo, ¿eh?” dijo Heechul con una sonrisa. “Qué lindo. Por una vez, Donghae, lo apruebo. El chico parece como si saliera de una película.”

    “Una de vampiros,” murmuro Donghae para sí, cogiendo una rodaja de papa con el tenedor.

    “¿Qué fue eso Donghae? ¿Algo acerca de vampiros?”

    Donghae se atraganto con la papa y Eunhyuk le dio golpecitos en la espalda. “Gracias,” murmuró Donghae avergonzando antes de voltear sus ojos en dirección a Heechul. “¡Shhh!” le dijo. “¡No lo digas tan fuerte!”

    Heechul elevo una ceja perfectamente esculpida. “Sólo si me cuentas acerca de eso”. No le permitió a Donghae una segunda protesta y lo jaló hacia una mesa vacía cercana.

    “Que,” dijo Sungmin tan pronto se sentó con ellos. “Amo los chismes tanto como tú.” Heechul lo miro resentido antes de que los dos miraran expectantemente a Donghae.

    “Bueno…yo…” Donghae trago saliva. No quería que toda la gente se enterara de su secreto, y él estaba hablando con los dos más grandes chismosos en todo el colegio SM, pero también eran sus amigos y daban buenos consejos, así que decidió darle una oportunidad. “Yo estoy… muy seguro de que Kibum no es humano.”

    Sungmin bufó. “Por favor no me digas que esta es otra tonta teoría sobre aliens.”

    Donghae soltó un quejido. “¡No! Cállate, ese era nuestro profesor de gimnasia y tenía 8 años, ¿okey? Ya no creo en ese tipo de cosas.” Puntualizó. “No, yo creo… que Kibum es un vampiro.”

    Para el crédito de Heechul, no se rió como lo hizo Sungmin, quien empezó a reírse en cuando Donghae terminó la oración. Aunque si torció un poco los labios, pero no era como un Wow , de veras estas delirando Donghae, sino una sonrisa de Ooh, esto me da maravillosas ideas y todas son tan inapropiadas.

    “Un vampiro, ¿eh?” dijo Heechul, acercándose conspiradoramente. “¿Cómo un, ser inmortal que caza humanos y te chupa la sangre y todo eso?”

    Donghae asintió.

    La mueca de Heechul se convirtió en una desconcertante sonrisa. “Wow,” dijo, golpeando sus dedos sobre la mesa. “Wow. ¡El sexo seria fantástico! ¿Puedes imaginarlo, Sungmin?”

    Sungmin se encogió de hombros. “Bueno, supongo… si te interesan ese tipo de cosas…” dijo incómodamente.

    “Sería maravilloso,” le dijo Heechul tranquilamente a Donghae. “Absolutamente alucinante. No veo el problema. Además, si te convirtiera, vivirían felices por siempre. Si el buen sexo y la inmortalidad no lo hace sencillo para ti niño, no sé qué decirte”.

    Donghae lo observó boquiabierto. “¿Q-Qué?”

    “Vamos,” dijo Heechul rodando los ojos. “Haz pensado en el sexo, ¿verdad?”

    “¿N-no…?” Donghae recordó el sueño que tuvo el sábado en la noche, donde Kibum volaba a través de su ventana como un murciélago y se transformaba; y estaba completamente desnudo. “…Quizás…”

    “Maldito,” dijo Heechul, mirando de vuelta a su mesa. “Un vampiro. ¿Imaginan cuan sexy seria Hankyung si fuera vampiro?” Hankyung volteó a verlo justo en ese momento, y Heechul se lamió los labios.

    “Um…” Donghae no sabía qué consejo le daría Heechul o Sungmin cuando este les dijera, pero este no podía serlo.

    “Honestamente,” dijo Sungmin finalmente, “Si fuera así, estoy muy seguro que Kibum-sshi no te lastimara. Me refiero, ¿no has visto como te mira?”

    “Yeah,” dijo Donghae triste. “Como si quisiera comerme entero.”

    Sungmin bufó. “No, en serio. Estoy seguro que te estás preocupando por ninguna razón. Sólo anda y habla con él, mira que sucede, y si de verdad trata alguna cosa sospechosa, ¡llámame! Le enseñare mis artes marciales.”

    “Yeah,” dijo Heechul. “Yo iré también, y lo derribare con toda mi belleza”.

    Sungmin le dio una mirada.

    “Y… pregúntale si podría considerar convertirme en vampiro también. Oh vamos, alguien tan bello simplemente necesita vivir para siempre.” Suspiró.

    Donghae parecía como si fuera a llorar, estaba tan conmovido. “Gracias chicos,” les dijo. “Significa mucho.”

    “No hay problema,” dijo Sungmin, con Heechul estando de acuerdo. “Si no te ofreciéramos ir a salvarte de los vampiros, seriamos muy malos amigos.”

    Donghae les dio una sonrisa brillante, antes de saltar de su asiento. “Min,” le dijo mientras cogía sus cosas. “Dile a Hyuk que le diga a la profesora de química que me puse mal de nuevo. Me saltaré las clases.”

    Heechul sonrió. “Ese es el espíritu, niño. Ahora ve a conseguir a tu vampiro.”

    Donghae asintió, despidiéndose con la mano antes de salir del comedor.

    .

    Donghae ya estaba dentro de su casa, sentado en las escaleras y mirando su celular. En la pantalla estaba el nombre de Kibum junto con su número. Habían intercambiado números en el transcurso de la semana pasada, pero Donghae aun no lo había llamado o mensajeado. Estaba avergonzado. Sabía que sería arriesgado para él, llamar a Kibum cuando este no ha asistido a clases y pedirle que venga. De hecho, era como caminar dentro de la cueva de un león, excepto que el león tenia buenos dientes, asombrosos brazos y suave cabello negro y –

    Donghae respiró hondo. De verdad quería ver a Kibum. Y sabia que la ausencia de Kibum tenía algo que ver con lo que paso el sábado pasado, podía sentirlo. Kibum estaba evitándolo, por lo menos le debía una explicación a Donghae.

    Yeah, pensó Donghae determinado mientras presionaba el botón de llamado en su celular. Me debe una explicación. No hay nada malo con ir a su casa justo ahora. Oh cielos, ¿¡qué pasa si vive en una cueva!?

    “¿Hola?” Kibum contestó el teléfono a la primera timbrada. Donghae escuchó su voz y de inmediato su mente se quedo en blanco.

    “Um. Yo – eh. Eso es, Yo. Bueno.”

    “¿Donghae?” preguntó Kibum. Sonaba cauteloso. “¿Qué pasa?”

    “Yo...” Donghae maldijo mentalmente. Debió haberlo planeado mejor. “Yo... me preguntaba si estabas bien. No fuiste al colegio hoy y… quería ir a verte.”

    “¿Venir... a verme?” repitió Kibum. “Oh… bueno me gustaría verte también. Pero no tienes que preocuparte en venir aquí, yo iré a tu casa. Después de todo, no tienes movilidad.”

    “Cierto”, dijo Donghae. ¡Cueva! Le gritaba su mente. ¡Una cueva! ¡Con ataúdes! “Bueno… ¿te veré pronto entonces?”

    “Yeah,” dijo Kibum. “ Estaré ahí… como en una media hora, ¿te parece bien?”

    “Okey,” dijo Donghae, y Kibum colgó. Donghae se quedó mirando a su celular por un momento antes de saltar de donde estaba sentado y respiró fuerte.

    “¡Tengo que alistarme! Tengo que… lavarme, y hacer que parezca presentable.” Donghae sabía que estaba actuando como una niña, pero se aseguro así mismo que no estaba haciendo otra cosa que tomar precauciones y ‘desaparecer su esencia’ con un jabón perfumado y espray para el cuerpo. Después de darse una rápida ducha y echarse su colonia favorita, se vistió y bajo corriendo las escaleras. Kibum llegaría en cualquier momento. Cualquier momento…

    El timbre sonó, y Donghae estuvo en la puerta en un instante. Abrió la puerta y ahí estaba Kibum, vestido con unos jeans azul oscuro y una polera – ¡Brazos! Una voz en la cabeza de Donghae gritó – y luciendo como si saliera de una revista de modas. “Hey”, dijo Donghae, haciéndose a un lado para dejarlo entrar.

    “Hey,” dijo Kibum con esa maldita sonrisa suya, y entró en la casa cerrando la puerta tras de sí.

    “Cómo… ¿cómo estás?” dijo Donghae, dirigiéndolo hacia la sala y evadiendo sus ojos.

    “Estoy bien,” dijo Kibum. “Disculpa si no pude recogerte esta mañana, yo… tenía ganas de seguir durmiendo.”

    “Oh,” dijo Donghae, inmediatamente imaginando el ataúd de Kibum. El la verdad no entendía como alguien podría querer prolongar sus estadía dentro de un ataúd, pero los vampiros no pensaban como las personas normales, pensó. “Está bien. Yo solo estaba… preocupado de que… estuvieras enfermo o algo.”

    “Oh.” Quizás lo estaba imaginando, pero Kibum parecía muy complacido de oír eso. “Bueno, estoy bien.”

    Luego vino un silencio incomodo, donde sólo se escuchaba los pies de Donghae que chocaban contra el sofá donde estaban sentados.

    “Oye,” dijo Kibum finalmente. “Escucha, Yo… siento mucho lo del viernes.” Donghae levantó la mirada del piso y vio a Kibum mirándolo, dudando. Como si también estuviera nervioso.

    Donghae tragó saliva. “¿D-De qué?”. Después de que las palabras salieron de su boca, mentalmente se pateo a sí mismo. No pensó que podía hacer la situación incluso más incómoda, pero lo hizo.

    “T-Tú sabes,” balbuceó Kibum. Donghae pareció sorprendido. Nunca había visto a un vampiro tan inquieto en su vida. Bueno, nunca había visto a un vampiro antes, pero no pensaba que podrían perder toda su tranquilidad. “Por… no lo sé, cualquier cosa que haya pasado en el salón de laboratorio. Y por cuando nos despedimos en tu casa…”

    “Oh,” dijo Donghae. Se miraron uno al otro, ninguno de ellos hablando por al menos un minuto. Donghae mordió sus labios y volvió a mirar al suelo. “Bueno… Yo no lo siento,” murmuró. Tan pronto como lo dijo, estuvo mortificado. Absolutamente mortificado. Sintió la mirada de Kibum sobre él, la misma mirada que siempre tenía cuando pensaba que Donghae no lo sabía, esa hambrienta, y anhelada mirada que hacía que el corazón de Donghae golpeara contra sus costillas. Mantuvo sus ojos mirando a sus pies, e imaginó que podría pasar ahora. Kibum lo atacaría, bebería toda su sangre. De hecho, quizás esa era una opción favorable. De otra manera él podría...reírse de Donghae, despreciarlo, y decirle que él estaba imaginándose todo eso, esa… atracción, o lo que sea que era. Eso era lo más que le asustaba, más que nada.

    Kibum no dijo nada, y ahí estaba ese horrible silencio de nuevo. Esta vez era ensordecedor, y Donghae tenía ganas de desaparecer, correr escaleras arriba y hacerse bolita debajo de sus frazadas, y regresar el tiempo al momento donde no se había declarado indirectamente a Kibum. Pero todo eso era imposible, él estaba ahí y Kibum también, y algo positivo era que Kibum no tenia mirada de rayos láser, porque si la tuviera, los sesos de Donghae probablemente saldrían fuera de su cráneo. Ew, pensó, temblando un momento antes de encontrarse con los ojos de Kibum.

    Y luego estuvo ese momento climático, el momento de la realización, donde ambos entendieron que estaban en un mutuo acuerdo de que el tiempo que tenían debía ser gastado en besarse. Kibum puso una mano en el muslo de Donghae y lentamente la iba subiendo, y la respiración de Donghae quedo atrapada en su garganta, y cerró los ojos.

    Sus labios se encontraron.

    Kibum era un buen besador. Como. Un besador excepcional. Pero ahí estaba la respuesta, habrá tenido siglos de años de experiencia. ¡Siglos! Le recordó el cerebro de Donghae. Si hubiera algo como una medalla de oro al que mejor besa, él resultaría simplemente patético. Kibum probablemente habría besado a miles, al menos. ¡Miles!

    Donghae tentativamente levantó la mano y la dejo cerca de la frente de Kibum, antes de pasar sus dedos a través de sus cabellos como si fueran un peine. Kibum gimió en su boja y lo alzó rudamente para ponerlo en su regazo, una mano en sus caderas y la otra moviéndose bajo su polo. Las manos de Kibum eran frías, justo como Donghae las recordaba. Donghae trajo su otra mano hacia el cuello y hombro de Kibum comenzando a acariciarlo, y frotó la ingle de Kibum con sus caderas.

    Kibum gruñó un poquito, bajando su cabeza para besar una mejilla de Donghae, y luego su mandíbula, y finalmente su cuello. Donghae gimió y Kibum comenzó a succionar su piel, lamiendo y piñizcando y mordiendo, y la mente de Donghae, en toda esa neblina, de alguna manera pudo registrar que ahí, cerca a su pulso habían dientes así que soltó un pequeño chillido y retrocedió cayéndose del regazo de Kibum, señalándolo acusadoramente con su dedo.

    “¡Sé lo que estas tratando de hacer!” gritó. “¡Sé lo que estas tratando de hacer!”

    Kibum se quedo mirándolo desde el sofá, totalmente confundido e increíblemente caliente y mierda se ve tan bien así. No, déjate de eso Donghae, ¡déjate de eso!

    “No lo entiendo,” dijo Kibum “Pensé que tú querías –“

    “Aun si fuera así,” chilló Donghae, “¡Debiste preguntar! Esta es mi vida de la que estamos hablando, no puedes simplemente asumir –“

    “¿Qué?” dijo Kibum “¿Qué? Donghae, de que estas habl –“

    “¡Okey! ¡Lo admito!” dijo Donghae, sus ojos mirando los de Kibum. “¡Te hubiera dejado que lo hicieras! Me refiero, a chupar mi sangre. Lo hubiera hecho, porque me gustas, de verdad que sí. Y tú seguramente eso ya lo sabes… por leer mi mente o lo que sea. Pero por lo menos… ¿no crees que debiste preguntarme si quería ser tu esposa vampiro por toda la eternidad o lo que sea?”

    “Esposa… vampiro… ¡¿eternidad?!” repitió Kibum, “¿Qué?

    “¡No actúes como si no supieras de lo que estoy hablando!” Donghae agitó los brazos para hacer énfasis. “Ya estoy dentro de ti. Sé que eres un vampiro, ¡lo supe desde la semana pasada!”

    "Un… vampiro…” repitió Kibum. “ Tú… ¡¿tú piensas que soy un vampiro?!”

    “¡Sí!” Donghae dio una gran pisada claramente enojado. “No pensaste que fuera tan perspicaz, ¿cierto? Pensaste que podrías tomar mi sangre y salirte con la tuya. Bueno, ¡me has subestimado!”

    Kibum se quedo asombrado. Aun estaba confundido y caliente como nunca, pero también estaba estupefacto. “Tú crees que son un vampiro,” dijo Kibum de nuevo. “¡¿Un vampiro?!

    “¡Sí!”

    Kibum miro a Donghae por un poco más de tiempo, y se dio cuenta de que el chico hablaba en serio. Un vampiro, pensó Kibum incrédulo. Donghae honestamente piensa que soy un vampiro. “Donghae,” dijo Kibum amablemente, después de muchos internos ¡¿Qué diablos?!. Sólo conocía a Donghae hace una semana, pero sabía como lidiar con personas como él. Bueno, él nunca había conocido alguien como Donghae, pero estaba muy seguro que necesita razonar con ellos, como si fueran niños. En alguna forma, Donghae se parecía mucho a un niño.

    “Donghae,” dijo Kibum de nuevo. “Por favor… explícame por qué piensas que soy un vampiro”.

    “Bueno,” dijo Donghae, complacido con su propio trabajo de detective. “Eres demasiado perfecto para ser humano, siempre brotas unas extrañas…feromonas vampiresas o algo para hacer que las personas caigan por ti, tú brillas, tú de verdad brillas, tienes velocidad sobrehumana, tus manos están frías, eres bueno en todo, no comes comida humana, lees mentes, deseas mi sangre, no quieres que vaya a tu casa-cueva, y… has tenido siglos de experiencia besando.”

    “Siglos,” repitió Kibum, imperturbable.

    “Si,” confirmó Donghae. “Siglos”.

    Hubo un gran silencio, antes de que Kibum cayera en una histérica ronda de risas. Donghae estuvo confundido por un momento pero luego entendió que Kibum estaba seguramente asombrado por lo brillante que había sido, que no pudo más que reírse en su nerviosismo. Le daría tiempo para que volviera en sí – después de todo, Kibum probablemente no ha tenido a alguien que descubra su secreto en toda su vida de vampiro. Esto era grande, era grande. Kibum seco las lagrimitas de sus ojos.

    “Donghae,” dijo Kibum finalmente, aun riéndose. “Yo… yo ni siquiera sé qué decir. ¿Cómo puedo probarte que no soy un vampiro? Porque en verdad no lo soy.”

    “¿De verdad?” dijo Donghae, aun no convencido.

    “¡Sí!” dijo Kibum con una mueca. “No soy perfecto, las personas simplemente tienden a pensar que soy apuesto, y probablemente estas imaginando que brillo. No tengo velocidad sobrehumana – de verdad paso que estaba caminando cerca al mismo tiempo ese día – y mis manos siempre han sido frías, al igual que las mi mamá. No soy bueno en todo – no me has visto en la clase de historia, y si sólo hubieras estado para el papel que interprete en una obra de teatro en primaria – y si como comida humana, ¡pero la comida de la cafetería es incomible! Y que más… oh sí, no leo mentes, Gracias a Dios porque la tuya es... diferente. Y no deseo tu sangre, pero admitiré que si te deseo a ti, en caso de que no te hayas mirado al espejo últimamente, eres adorable y lo noté desde el primer momento que entre al salón la semana pasada. Y… no tengo una cueva, ni duermo en ataúd, o hago alguna de las cosas que piensas. Y quizás, quizás, tienes que aceptar que si bien tengo defectos, soy asombroso besando.”

    La mandíbula de Donghae cayó. No vio esto venir. No es como si lo hubiera sabido, debido a que no tenía súper poderes como se suponía que Kibum tenía pero aparentemente ¿no los tenía? ¿Qué? Donghae abrió su boca y la cerró y la abrió de nuevo, y Kibum sólo se quedo riendo, hasta que Donghae terminó con una sonrisa aliviada en su rostro.

    “¿Así que no eres un vampiro?”

    “No”, dijo Kibum.

    “¿Y no quieres chupar mi sangre?”

    “No particularmente, no.”

    “Y duermes en…”

    “Una cama, como todos los demás.”

    “Oh,” dijo Donghae “¡Genial! ¡Esto es maravilloso!”

    “Me alegra que pienses eso.”

    “No, ¡en serio! No tienes idea de lo preocupado que estaba con todo esto. Me refiero, Heechul hyung dijo que el sexo seria increíble, y para ser sincero eso era lo único satisfactorio que le veía a todo esto. Pero, el sexo aun podría ser asombroso, si tus habilidades para besar son tan buenas. Lo seria. ¿No es así?”

    Kibum bufó. “Claro que lo seria, idiota. ¿Alguna otra inquietud antes de continuar con lo que nos quedamos?”

    “Déjame pensar,” dijo Donghae. “¡Oh! ¿Por qué siempre te alejabas de mi todo el tiempo, si no era porque estabas reprimiéndote las ganas de beber mi sangre en clases?"

    Kibum pareció un poco avergonzado. “Como dije, yo… pensé que eras atractivo apenas te vi, y yo era… tímido.”

    “¿Tímido?” Donghae pareció sorprendido. “Pero eres como, ¡un Dios del Sexo! Mira tus brazos, por Dios.”

    "Er—"

    “Y tu deslumbras a las personas. Las deslumbras.” Donghae movió su dedo enfrente de la cara de Kibum, tratando de recrear el deslumbramiento que dijo.

    “Woah,” dijo Kibum, cogiendo la mano de Donghae antes de que perdiera un ojo. “Okey, okey. Bueno, en todo caso, ¿estás convencido ahora?”

    “Supongo,” dijo Donghae, radiante.

    “Bueno,” dijo Kibum, jalando a Donghae devuelta a su regazo. “Así que, ¿a qué hora regresaran tus padres?”

    Donghae dio una mirada a su reloj. “Tenemos una hora.”

    “Hm,” dijo Kibum con una traviesa sonrisa. “Más que suficiente para ver como es el sexo sin mis habilidades sobrenaturales de vampiro. ¿Qué dices?”

    Donghae se inclinó hacia él y capturo sus labios rápidamente, antes de alejarse con una sonrisa. “Digo que llevemos esto arriba a mi habitación.”

    “¿Tu cueva?” dijo Kibum, parándose y poniendo las piernas de Donghae alrededor de su cintura. Donghae sacudió sus brazos cuando rió y casi pierde balance, pero de alguna manera Kibum logró que llegaran a la escalera donde Donghae desenganchó sus piernas de la cintura de Kibum.

    “Si,” dijo Donghae jalando a Kibum para que suban la escalera. Cada pocos pasos, Kibum lo presionaba contra la pared y le daba un profundo beso. “Detente,” protesto Donghae. “Si sigues haciendo eso, nunca llegaremos a mi cueva.”

    Kibum volvió a reírse de nuevo, y Donghae lo jaló hacia arriba con dirección a su habitación.

    “Ahora,” dijo Kibum sonriendo mientras Donghae cerraba la puerta detrás de él. “¿Dónde estábamos?”

    .

    “Entonces,” dijo Heechul casualmente mientras Donghae traía a Kibum a su mesa en la cafetería el siguiente día. “¿Como fue el sexo con un vampiro, Donghae?”

    “¿Vampiro?” dijo Eunhyuk. “¿Tuviste sexo con un vampiro?”

    “¡No!” dijo Donghae. “No, sólo con Kibum, y él no es un vampiro.”

    Kibum hecho una mirada alrededor de la mesa y saludo torpemente.

    “Oh cierto,” dijo Donghae, tirando de la manga de Kibum. “Todo mundo, él es Kim Kibum.”

    “¡Oh!” dijo Hankyung, quien acababa de llegar a la mesa. “¿El vampiro?”

    “¡No!”

    “Hmm,” dijo Hankyung, mirando a Heechul. “Pensé que dijiste –“

    “No, no, no” dijo Heechul, decepcionado. “Fue una falsa alarma. No es realmente un vampiro.”

    “Oh.” Hankyung pareció emocionado de escuchar eso. “¡Genial! Así que ya no tendré que oírte quejar acerca de lo mejor que sería nuestra vida sexual si fuera un vampiro.”

    “Aun así, ¿lo imaginas? ¿Un vampiro?” gimoteó Heechul.

    “Lo pensé la noche anterior,” dijo Sungmin. “Sería genial, creo.”

    Kyuhyun lo miro extrañanamente.

    “Si te gustan ese tipo de cosas claro esta.” Agregó rápidamente Sungmin.

    “No me gustan,” dijo Eunhyuk seriamente.

    “No lo sé,” dijo Yesung, también serio. “Podría ser interesante.” Ryewook movió su silla un poco hacía Kyuhyun.

    “¡Ven! Yesung está de acuerdo conmigo,” dijo Heechul.

    “Exacto,” dijo Kangin con una carcajada al final de la mesa. “Yesung está de acuerdo contigo.”

    Heechul se quejó. “Te entendí.”

    “Sabía que no era un vampiro,” dijo Siwon, mientras Donghae y Kibum se sentaban en la mesa.

    “¿De verdad?” dijo Leeteuk después de un largo silencio en el que nadie pareció interesarle lo que decía Siwon.

    “Si,” dijo Siwon orgullosamente. “Como cristiano,”

    “Oh Señor, no de nuevo,” se quejo Heechul.

    “Como cristiano,” repitió Siwon, dándole una mirada severa a Heechul, “No creo en vampiros.”

    “Oh,” dijo Leeteuk. “Bueno, eso es bueno, creo.”

    “¿Siempre son así?” le susurró Kibum a Donghae, viendo como Shindong le robaba un pastel del plato de Leeteuk, sólo para ser apartado por un manotazo de parte de Kangin.

    “Más o menos,” dijo Donghae alegremente. “Pero, ya te acostumbraras.”

    Y como era de esperarse, lo hizo.

    END.-
  13. Fandom: Super Junior
    Género: Comedía, random (?)
    Advertencias: Es un fanfic ultra mega random sin motivo de existencia ni nada por el estilo. No tiene un significado en sí, es sólo diversión mía XD;

    Few neurons.-

    Se encontraba aturdido por el calor, tirado de espaldas en el piso tratando de conseguir algo helado para aminorar lo caliente de su cuerpo. El clima veraniego atentaba contra toda racionalidad existente y las supuestas neuronas que decía tener estaban siendo fritas como huevo en un sartén. No paraba de echar a las odiosas moscas que como imán iban contra su cuerpo, era un atentado de insectos contra él ya que las hormigas lo picaban cada vez más. El tener todas las ventanas abiertas era la causa. Le hubiese gustado no estar solo, pero lamentablemente y como era obvio, la suerte hoy no lo acompañaba. Justo el día de hoy todos tenían cosas que hacer, ya sea estar en la radio, entrevista individual o haciendo cualquier cosa menos estar con él. Se sentía como un cachorro abandonado en una caja de cartón, bajo una lluvia a torrenciales, la única diferencia es que quizás esta lluvia era sólo su sudor.

    Se levantó del suelo y caminó arrastrando sus pies hasta el baño mientras sacaba prenda por prenda. Se metió bajo la ducha y abrió la llave con la marca azul, se estremeció al momento en que el agua comenzó a chocar con su espalda, estaba justo como a él le gustaba, ni tan fría ni tan cálida. ¿Ni tan fría ni tan cálida? Caliente, estaba hirviendo -"¡CALIENTE!"- gritó al instante en que se dio cuenta y se corrió a un lado. Abrió aún más el grifo para que toda el agua concentrada durante todo el día en las cañerías saliera y así no tener que sufrir quemaduras graves que jamás le aparecerían físicamente, pero bastaba con que él lo pensara. Acercó la mano con temor para comprobar el estado del agua y una vez que la encontró lo suficientemente agradable para poder ducharse tranquilo se metió bajo el chorro. Tenía flojera de jabonarse entero por lo que sólo opto por limpiar sus partes intimas y las que causaban el hedor; buscó por todos lados su shampoo, no lo encontró así que se echó del único que quedaba, luego preguntaría de quién era.

    Cuando ya estuvo cómodo, limpió y fresco salió de la ducha. Caminó a la habitación que compartía con Leeteuk y comenzó a revolver en el closet para elegir que ponerse, necesitaba algo fresco y con estilo, así que quizás dejará un poquito desordenado. Se decidió por unos short's Levi's de mezclilla desteñida que llegaban justo hasta sus rodillas y una polera Lacoste de cuello, rallada blanco con negro. Se observó conforme frente al espejo -"¡Oh yeah baby! Eres the best"- habló con voz alta consigo mismo en un pésimo intento de inglés. Miró a través del espejo recayendo en toda la ropa tirada en el suelo o sobre su cama, le daba flojera ordenar con este calor, quizás otro día o Leeteuk lo haría, o quién fuese el que limpie.

    Fue por un poco de helado a la cocina encontrándose en la mesa un montón de hormigas, era más grande que una jauría de... bueno al final nunca había sabido lo que era una jauría, lo que sí estaba claro que era un grupo grande de algo, como ellos... - "¡SUPER JUNIOR ES UNA JAURÍA!" - volvió a gritar poniendo las manos en su cara, esta vez sorprendido y algo conmocionado por su nuevo descubrimiento. ¿De qué mierda estaba hablando? ¿Cuándo había aprendido la palabra jauría? De todos modos, ¿qué importaba? Los extraterrestres, él estaba completamente seguro de que los extraterrestres tenían que ver en esto, quizás era una prueba que le estaban haciendo... primero debía combatir contra el calor, después exterminar la -ahora- plaga de hormigas en el hogar, dejar de pensar estupideces y conseguir algo que hacer o una vida más entretenida.

    "¿Qué te hice Dios? ¿Qué te hice para que me dejaras tan solo y abandonado?"- Preguntó mirando al techo con una mano apuntando a la nada y con la otra en el corazón.

    Despertó del trance cuando escuchó el sonido del timbre. Caminó de puntitas en silencio, atravesó el pasillo con pistola en mano, mientras la música de fondo sonaba "duiduuuu bu bum". Cada vez se acercaba más a su meta "tun tun tun tuntuntun tun tun tun", movió la manilla de la puerta y con el pie la empujó para atrás, tomó posición y apuntó el arma.

    "Bang bang bang"- disparó al enemigo que por una extraña razón no cayó al piso lleno de sangre, no murió, él no tenía un arma y era Kibum que lo miraba con los ojos y la boca abierta.

    "Donghae-hyunnie... ¿le haces a la marihuana?"- preguntó el dongsaeng asombrado de las nuevas actitudes que iba adquiriendo Donghae con el paso del tiempo. Su hyung era una persona bastante retrógrada.

    "¿Qué? No por favor, fue falló emocional"- contestó sonrojado al exponer tan vergonzosa escena, una tan, pero tan vergonzosa que su Kibummie llego a pensar que estaba drogado o algo por el estilo...

    "¿Me darías la pasada por favor?"- volvió a preguntar el menor empujando un poco al mayor dentro de la casa.

    "¿Qué? ¿Cómo? ¿Tan rápido? ¿No me vas a besar o algo antes de que te de la pasada?- en verdad ya ni sabía lo que decía.

    "Hyung... se sincero, ¿en verdad no te fumaste nada? Ósea, ¿oyes lo que dices?"- miró hacía todos lados -"¿será que ver tanto porno gay te mato las neuronas?".

    "¡Hey! ¡Sharap! Respeta a tus mayores"- estaba sintiéndose aturdido, quizás era el calor.

    "Es shut up"- corrigió -"¿Qué te pasa?"

    "Me ahogo, estoy delirando, muero de calor"- se quejó el mayor moviendo los brazos al aire, explicando nada -"¿Por qué estás aquí?"- preguntó al recaer en la extraña presencia del otro.

    "Ando necesitado de sexo"- contestó burlón con una sonrisa en el rostro y reprimió una pequeña carcajada cuando el otro abrió la boca impresionado. -"Es mentira, es mentira"- susurró divertido. -"Me dieron el día libre... hacía demasiada calor como para filmar"- cerró la puerta tras él y se acercó al mayor. -"Además que no te veo hace más de dos meses y te he extrañado"- llevó sus manos a la cintura del otro y lo atrajo cerca de su cuerpo.

    "dsadsdsadsadsdsadsdadsda"- eran justo esos sus pensamientos. No era como si antes hubiese tenido algunos más lógicos, pero iba de mal en peor. Y Kibum, quién ahora lo abrazaba por la cintura no mejoraba las cosas, lo único que podía hacer era corresponder el abrazo.

    "¿Hyung?"- Kibum en verdad terminaría pensando que su Donghae se había fumado algo, porque no quería creer lo que ya estaba creyendo y era que alguno de sus hyung le hubieran echado alguna cosa a algo que el otro comiese o tomase. No, él se negaba a pensar así.

    "¿Kibum?"- "¿Kibum?" volvió a repetir en su mente -"Kibummie"- gritó de alegría y saltó emocionado sobre el más alto -"Kibummie, te he extrañado demasiado... No me dejes más sólo por tanto tiempo"- hizo un puchero al menor -"No sabes lo horrible que ha sido todo esto... se fueron sin mí, los insectos me atacaban, los extraterrestres controlaban mi mente, ¿es que a caso nadie me quiere?"- preguntó seguro después de explicar todo su patético día.

    "Yo te quiero hyung"- respondió cayendo en los brillantes ojos del más bajo, que ponía una maldita cara adorable a la cual no se podía resistir por nada del mundo.

    "¡AYYYY!"- Chilló -"¡Eres encantador!"- y lo volvió a abrazar eufóricamente.

    "Lo sé"- dijo cerca del oído del mayor -"¡Hey! ¿vamos a la playa?"- preguntó sonriente.

    "¿Dije qué te amo?"- Volvió a gritar en el oído de su novio -"Sí, si quiero ir a la playa"-. Esta vez lo soltó y fue por un poleron.

    No importaba si los extraterrestres controlaban su mente, porque estaba seguro que estaban controlando la de Kibum... no tenía porque temer mientras lo mantuviesen a su lado.
    Tampoco importaba si había una plaga de insectos, él por hoy no estaría ahí para vivirlo. Porque quizás Dios sí lo quería y le había enviado un ángel que lo entretuviese. O lo que sea... no es como si tuviera muchas neuronas en estos momentos, el calor las había consumido a todas.


    course end.​
  14. Fandom: Super Junior
    Pareja: KiHae ~
    Clasificación: PG-13
    Descripción: Conjunto de drabbles. Las virtudes y los pecados capitales se ven afectados entre sí. Cero lemmon!

    Castidad:

    Él había prometido a Dios que llegaría virgen al matrimonio y pensaba cumplirlo. Sin embargo, ya sentía que el sólo hecho de tener una pareja de su misma sexualidad era un atentado a las buenas creencias y costumbres, además que la iglesia prohibía el sexo homosexual. Dios lo entendería… el sólo había caído en el amor.

    Llevaba más de cinco meses de relación y nunca había tocado más de lo debido a su pareja. Se recriminaba mentalmente por la mayoría de las veces en que ha imaginado situaciones “pervertidas” con el otro. Pero no es que tuviese la ayuda suficiente tampoco, se daba cuenta que Donghae cada vez que tenía la oportunidad hacía cosas para llamar su atención, y no era que decía su nombre a cada rato si intentaba ignorarlo, era más el tipo de cosas como cuando el otro se sentaba sobre sus piernas y se movía constantemente rozando “casualmente” con su parte baja.

    La tentación era demasiado grande como para no caer…


    Lujuria:

    No entendía sobre lo que su novio decía respecto a la castidad u otro tipo de cosas, pero de lo que sí estaba seguro era que él quería dar el paso siguiente a su relación. Había estado hablando con otros amigos que también tienen novios y ya perdieron su virginidad, inclusive habían algunos mucho menores que él.

    Deslizó una mano sobre su pantalón, mordió sus labios sonrojado y miró deseoso al chico frente a él, quién tenía los ojos y boca abierta no pudiendo creer lo que veía. Desabrochó los botones y bajó la prenda que lo cubría quedando sólo en bóxers. Cerró los ojos y ahogó un gemido en la garganta cuando comenzó a masturbarse por encima de la prenda.

    “A la mierda la castidad” Murmuró el otro en su oído, recostándolo en la cama y besando su cuello.

    Después de todo, él era la gran tentación del otro...

    .

    Templanza:

    Sabía que no podía tocar las frutillas, no porque no le gustasen: porque le gustaban mucho, sino que más bien era porque a su novio le gustaban demasiado y por las temporadas no siempre las comía, así que prefería darle las suyas al otro y verle el rostro feliz.

    “Kibum-ah” Su hyung se sentó en la mesa de centro frente a él bajando su libreto para tener su atención.

    “¿Te comerás tus frutillas?” Preguntó Donghae con ojos de cachorro.

    “No hyung, comételas tú” El otro salto sobre él dándole un beso en los labios y rodeo el cuello en un abrazo.

    “Eres el mejor novio del mundo” Chilló en su oído antes de levantarse, seguramente a pedir las frutillas de los demás.

    Él prefería saborear las frutillas en los labios del otro…

    Gula:

    Le había pedido las frutillas a Kibum, Leeteuk, Ryeowook, Hangeng y Kangin, todos se las habían dado sabiendo lo mucho que le gustaban. Robó las de Yesung, Eunhyuk y Sungmin, estaba conforme tenía las suficientes para comerlas mientras veía “UFO files” en el History Channel.

    No había podido comer después de las frutillas, estaba satisfecho. Comenzó a sentir clavadas en su estómago y un asco tremendo, las ganas de vomitar lo inundaron. Corrió al baño y desesperadamente levantó la tapa de la taza para ponerse a votar su dolor.

    “KIBUM-AH” Gritó en busca de ayuda.

    Su novio llegó al instante y arqueó una ceja cuando lo vio, se acercó a él y comenzó a sobarle la espalda, mientras el otro aún mantenía la cabeza dentro del váter.

    .

    Caridad:

    Entre todos los miembros de Super Junior habían decidido donar un objeto personal favorito de cada uno para un hogar de niños. La cosa consistía en que éstos iban a ser subastados y el dinero que se recaudaba a causa de esto sería el beneficio para el hogar.

    Él eligió su sombrero Gucci que había usado para el Super Summer. Era su favorito, le encantaba, pero le gustaba más la idea de donar… total él después podía comprarse otro sin problemas.

    Se dio cuenta como la mayoría de los chicos estaban complicados eligiendo que le gustaba más. Miró hacía el sillón y ahí se encontraba Donghae abrazando su mochila con cara de amurrado, y el ceño ligeramente fruncido seguramente pensando qué tontería.

    Se sentó a su lado y lo sacudió ganándose la atención del otro que lo quedo mirando algo lastimoso al instante haciendo un puchero.

    “No quiero separarme de mi mochila, es mi favorita de toda la vida” Murmuró el más bajo poniendo su cabeza en el hombro contrario.

    Kibum rodo los ojos por el comportamiento infantil de su novio. “Piensa en los demás hyung” Le sonrió y sacudió el cabello.

    Avaricia:

    Sí estaba pensando en los demás y él quería regalar muchas cosas, pero no su mochila favorita la que llevaba a todos lados, siempre. Kibum no lo entendía, nadie lo entendía. Y más culpable se sentía al haberla cogido apenas dijeron la palabra: objeto favorito; es que peor era que hubiese escogido algo nada que ver y donarlo. No, él no haría eso, pero aún así no quería donarla.

    “Hyung… piensa en esos niños que no tienen padres” Dijo Kibum quitándole la mochila de las manos.

    “Lo hago Kibum-ah, sólo que la mochila no será para los niños, la venderán” Reprochó tirando la mochila nuevamente hacía él en un abrazo.

    “Pero el dinero será para que estén mejor” Se la intentó quitar otra vez, pero Donghae no la soltó. “Suéltala” Tiró más fuerte.

    “No quiero” Volvió a tirar. “¡La vas a romper! ¡Suéltala!” Gritó esta vez. Miró la ceja arqueada del otro y se arrepintió al instante cuando sintió las cosquillas. “Yah~ deja…” Decía entre risas. “Me salió muy cara” Seguía riendo.

    “Hyung… dónala” Dejó de hacerle cosquillas. “Te compraré otra… ¿ok?” Terminó quitándosela y se la tiro a Eunhyuk que venía pasando, el otro corrió a esconderla.

    Donghae frunció el ceño, pero si le iba a comprar otra… más nueva… “Quiero la misma. Tú sabes que amo mi mochila… debe ser Gucci original no imitación” Se cruzó de brazos y sonrió cuando el otro le dio un golpe suave en la cabeza.
  15. Título: My Love
    Pareja: KiHae
    Fandom: Super Junior

    Muchas veces me he cuestionado si “nosotros” no fuimos más que uno de los cuantos dramas en tu vida. Negarme a sentir lo irracional de mi alma, es negarme a mí mismo. ¡Qué mentira más grande! Gritaría si te dijese que ya no te quiero, que te he olvidado y que ya no te extraño. Paranoico me vuelvo cada día en el que siento tu presencia, tu esencia y muchas veces te diviso en el marco de la puerta. Me distraigo oyendo las palabras que contengan alguna frase que me recuerde a ti, al sabor de tus besos, al color de tu mirada, o quizás, a la melodía que entonabas cada vez que vivías más y más, porque el latir de tu corazón era mi relajación y esperaba todo el día para oírlo, para saciarme del vicio que satisfacía mi propia alma. Y ahora me miró, me sonrió y es ilógico, me siento vació. Y pareciese que con tan sólo mis pensamientos dijera que estás muerto, estás vivo; diferencia: estás lejos, no te tengo. Y te extraño, no lo niego, no lo afirmo, porque lo siento y lo vivo. Orgulloso siempre estaré, por tus sueños cumplidos. Ahora que en la cima te encuentras no puedes descender, porque la altura te lastima y espero que te des cuenta. Sé que te asfixia, que no puedes respirar y que sólo quieres lanzarte al vació para poder volar en línea recta, o bajar. Te conozco, tanto más que tú mismo lo haces y te molesta, y siempre te molestará. ¿Ese fue mi error? Quererte tanto. Y mis suspiros cada vez son más cansinos porque aún permanezco con la esperanza de que aparezcas, pero ya es escasa, ha disminuido. Y me duele, duele mucho, porque no me rindo, pero me canso y un descanso no me haría mal. Y el silencio me aturde los oídos, porque resuena tan fuerte en esta habitación de un contenido. Y me rio nuevamente, porque es irónico.

    Despacito caminaste descalzado. Despacito cerca de mí, despacito te acercaste y despacito me besaste. Y pensé y recaí en la calidez. ¿Frío? No lo siento, no tirito y si lo hago es de nervios, porque verte nuevamente es más cierto que aún este creyendo que es el destino. ¿Me oíste? Las plegarías que mandaba, de que volvieras y te acercaras, que me buscaras y me miraras. Y nuevamente, despacito, me recostaste.

    Y me amaste, te quedaste. A mi lado, abrazado. Y nuevamente es tranquilizante, porque a pesar del tiempo sigues entonando la misma melodía. Porque tu corazón palpita de la misma forma en la que ayer me dejaste. Y es que un día sin ti, es una vida. Y la eternidad que tardas en llegar me hace pensar en que no volverás. Y repito, muchas veces me he cuestionado si “nosotros” no fuimos más que uno de los dramas en tu vida. Y me miras, y adivinas. Y a mi pensamiento llega la negación, porque yo soy tu realidad, y no vuelas alto. No vuelas alto cuando no estás conmigo, porque a la nube que subimos, la controlamos. Y no hay problema si me asfixió, si te asfixias. No hay problema, porque bajamos cuando queremos, bajamos juntos. Y el término felicidad, está presente en nuestras vidas y tu sonrisa es la mía, y la mía es causante de que ahora este riendo, porque si yo sonrió tú lo haces y si tú lo haces yo lo hago. Y nuestro grado de estupidez es gigante, es enorme, porque no tiene límites, no se detiene, es infinito. Nuestro infinito grado de estupidez tiene nombre, un nombre con el cual nos destacamos: enamorados. Porque así de tontos y así de dramáticos nos ponemos cuando nos enamoramos.

    Y no oímos más que amor que es similar a la locura.