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  1. ¿Cuantas veces te hice caso? Oh, mi querido amigo... ¿Cuantas veces estuve a tu lado?

    "Cientos de veces, nunca me has fallado" Deberías responder. Y es que, nunca te negué mi mano ni dudé en acompañarte. Sin embargo estoy obligada a señalar que esto no es recíproco.

    Egoísta y egocéntrico nunca supiste valorarme, ni te molestaste en demostrarme tu afecto. Simplemente era una muñeca controlada por tus artes de marionetista. Usarme tan solo cuando te has quedado sin juguetes y devolverme a ese baúl abandonado y polvoriento cuando ya no me necesitabas.

    "Te quiero, me importas" Frases simples pero que no llegaron a ser entonadas por tus labios. Me acostumbré a ser tu muñeca... asta que por fin llegaron: Las tijeras de la realidad, aquellas que rompieron los hilos con los que me manejabas, mi alma se fortaleció y aprendí a mover mis piernas y caminar sin tu guía.

    Poco a poco la muñeca abandonó al titiritero, y solo entonces... cuando te dejé atrás... empezaste a mirarme con otros ojos. Ya no eras un marionetista, los roles habían cambiado y ahora los hilos ya hacían olvidados en el suelo.

    "Te quiero, me importas". Frases simples pero que no llegabas a pronunciar aun caminando a mi lado. Por fin podíamos llamarnos amigos, algo sincero e incondicional. Sin embargo intentaste apresarme de nuevo... simplemente no lo comprendías, dejé de ser tú muñeca.

    La distancia se abrió paso en nuestras vidas, seguiste tu camino alejándote de mí, olvidando que una vez estuvimos juntos y no pudimos ser más felices. Olvidaste las mañanas, las tardes y las noches que pasé a tu lado. Olvidaste mis hombros en los que cargabas el peso de tus secretos inconfesables. Te olvidaste de mí...

    "Te quiero, me importas". Frases simples que nunca llegaste a confesarme.

    "Te quiero, me importas". Frases simples que no dudas en decirlas... a tu nueva muñeca, bella, dulce y a estrenar.

    "Te quiero, me importas". Frases simples que hace tiempo susurro cada vez que te veo. Ya es demasiado tarde, solo el viento será testigo de mis palabras mudas... que nunca llegarás a escuchar.