Pronto comenzaré con mi labor de pervertir al mundo... jajajaja.Doujinshi hentai, bienvenidos.
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  1. Como la maldita maquina no me deja guardar esta hermosa canción en la usb, pues no me queda de otra que ponerla aquí para que no se me pierda la letra.

    Prisioner, by Mamoru Miyano (¡¡¡te amo!!!)

    No solamente mis ojos robaste…
    Estaba abrumado por este doloroso e inadulterado peligro.
    Convirtiéndose solo en tiempo en mi corazón,
    laberinto que es inadvertido confusamente.
    Penetraste la oscuridad que me rodea…
    Tu voz suena tan triste y al mismo tiempo esta tan llena de amor.

    Soy prisionero en el paraíso
    Tú has perforado la oscuridad que me rodeaba…
    Soy prisionero en un paraíso.
    Una espina que no puede ser removida
    Estoy atrapado en un hermoso y cruel amor…

    Cada vez que te abrazo salgo lastimado
    Tus manos son tan frías… ah… como el hielo
    Transmitiendo las cálidas gotas de mis mejillas,
    Tomo la libertad…
    Cielo e infierno, después de tanto tiempo, ¿Cuál será mi lugar?
    Es como si ya no me importara

    Soy prisionero en un paraíso.
    Tú conviertes mi mentira en una verdad
    Soy prisionero en un paraíso.
    Que vuela en un eterno sueño encantado
    Quien te dese desea desde lo mas profundo de su ser
    ¿hasta donde esta bien llegar?

    Soy prisionero en un paraíso.
    Tú has perforado la oscuridad que me rodea.
    Soy prisionero en un paraíso.
    Una espina que no puede ser removida…
    Dedicaré mi vida a este cruel y hermoso amor.


    Aun pienso en ti
    By. Playa limbo

    Superamos el fuego
    de que el adiós
    que nos hizo caer...

    Acertamos el juego
    fallamos los dos
    nos dejamos perder

    Nada más nos quedara
    que este último mirar
    en los últimos años
    si pudiéramos contar
    nuestra historia hasta el final
    quedarían los daños y el espacio

    [Coro]
    Porque no cedí
    cuando se trataba de confiar en ti
    no te supe valorar
    desde antes de empezar
    Porque no pedí
    que se fuera el tiempo cuando yo te vi
    y aunque ahora hay alguien mas
    hoy me cuesta aceptar
    que aun pienso en ti

    Festejamos el día
    que te conocí
    ahora ya lo olvide

    Nada más nos quedara
    que este último mirar
    en los últimos años
    si pudiéramos contar nuestra historia hasta el final
    quedaráan los daños y el espacio

    [Coro]
    Porque no cedí
    cuando se trataba de confiar en ti
    no te supe valorar
    desde antes de empezar
    Porque no pedí
    que se fuera el tiempo cuando yo te vi
    y aunque ahora hay alguien mas
    hoy me cuesta aceptar
    que aun pienso en ti

    Justo cuando empezaba a sentir tu calor
    se me fue de las manos el amor

    Porque no cedí cuando se trataba de confiar en ti
    no te supe valorar
    desde antes de empezar

    Porque no pedí
    que se fuera el tiempo cuando yo te vi
    y aunque ahora hay alguien mas
    hoy me cuesta aceptar
    que aun pienso en ti

    Que aun pienso en ti...
    Que aun pienso en ti...
  2. [​IMG]



    Lemon: “Un destino muy complicado entre tú y yo”
    “Una noche de tormenta: Estoy loco por ti”

    “Inuyasha…” Dejó ir su nombre en un suspiro. Y el hanyou sintió temblar de deseo. Aprisionó sus labios en un beso hambriento lleno de deseo y devoción por su pequeña sacerdotisa. Quería que ella conociera todo el amor que guardaba solo para ella a través de un beso, succionó su labio inferior en un ritmo torturante por su lentitud. Se separó unos segundos para recuperar el aire y la miró a los ojos avergonzado. Se ruborizó tiñendo sus mejillas de un rojo mas intenso.

    Ella lo miraba con un extraño brillo en sus ojos, el destello más hermoso e inigualable que él haya visto en su vida. Lo miró desesperada e Inuyasha sintió perderse en sus lagunas oscuras, le fascinó que ella sintiera el mismo deseo que a él le carcomía. Fueron tomadas sus garras con delicadeza y guiadas hasta la pequeña cintura de la joven. El hanyou tragó en seco, desde su lugar podía ver con claridad la transparencia de la tela que cubría su cuerpo. Su piel blanca brillaba por la luna y su pelo parecía pegarse a su pecho. Se notaban con claridad los medallones oscuros de sus pezones erectos debido al frío.

    La carne entre sus piernas se levantó dolorosamente sin que Inuyasha pudiera evitarlo, su cuerpo estaba excitándose, preparándose… maldijo internamente a la joven por crearle esta nueva manera de torturarlo, su entrepierna ardía con ferocidad… Ella sintió la dureza de su miembro y se sobresaltó un poco, tuvo algo de miedo, pero al ver a sus ojos dorados llenos de ímpetu, lujuria y un destello del amor que sabía se tenían. En ese momento deseó ser plenamente suya. Lo abrazó con firmeza y se inclinó un poco más para pegarse a su musculoso cuerpo.

    Sin pensarlo él la atrajo contra su cuerpo. Con sus enormes garras fue deshaciendo poco a poco el nudo que unía que unía la tela al cuerpo de la sacerdotisa. Con su mano derecha hizo descender un trozo de tela y besó cada pedazo de piel que encontró a su paso.

    Ella se sintió desfallecer entre sus brazos y un calor sofocante le obligaba a quitarse la molesta prenda cuanto antes. Pero al verlo endiosado besando su hombro derecho y el sentir de las caricias en su piel le detuvieron. Pronto el hanyou consideró lo mismo que ella y lanzó lo mas lejos posible la camisa blanca que cubría su desnudez.

    Sus instintos salieron a dominarlo al sentir a la muchacha abrazándole desnuda y mojada contra su propio pecho desnudo y sentada encima de sus piernas. ¿Cómo podía Kagome atormentarlo apretando sus brazos calientes y mojados alrededor de sus hombros y presionando su mejilla sudorosa contra el cuello del hanyou? Las piernas de ella estaban entre las de él, su rodilla acariciando suavemente su… Él dejó ir un jadeo.

    “No hagas eso” Suplicó.

    “¿El qué?” Le pidió Kagome inocentemente, apretando sus pechos plenos contra el duro torso de él, enviando un montón de descargas por sus cuerpos. La rodilla de Kagome se movió un poco hacía delante, deshaciendo poco a poco su fundoshi. Inuyasha se sintió temblar de deseo. Apretó fuertemente sus garras y sintió el estremecimiento de la joven. Sus manos pasearon deliberadamente por todo su cuerpo, descaradamente llevó una a uno de los senos juveniles y comenzó a masajearlo con suavidad. Sintió la dureza de su miembro erecto doliendo con necesidad. Apresó sus pezones entre sus finas garras dejando escapar un jadeó de su garganta. No lo soportaría mas, necesitaba hacerla su mujer en ese instante o desfallecería.

    “Me vuelves loco niña tonta”

    En un movimiento inesperado ella lo tomó del cuello con fuerza y le obligó a girar su cuerpo, quedando él encima de la pelinegra con las piernas abiertas, expuestas para que por fin decidiera marcarla como su mujer. Inuyasha llevó la otra mano a uno de sus pechos para continuar con su excitante labor, casi sin preocuparse de las garras, lo abarcó con la palma y con una garra circuló el enhiesto pezón de la chica. Kagome gimió abruptamente ante la brusquedad del hanyou, pero el placer de sentir por fin sus manos en su piel sensible fue estremecedor.

    “Te deseo” ella le susurró sin aliento. Las manos del hanyou abarcaban por completo el pecho de la chica, los pezones se le clavaban en la palma, sentía la piel de la chica tierna, suave, femenina y sobretodo delicada; todo al contrario de su rígida e hinchada verga. “ I… Inu-inu…ya-sha… ahhh…” Kagome gemía intensamente por el tacto de Inuyasha. Escuchaba sus gritos de placer como una música que le hervía la sangre y encendía su deseo aún mas, deseaba hacerla sentir mucho más…

    Pero ella lo apretó aún mas contra sí. Su rodilla acarició su fundoshi y en respuesta Inuyasha dejó ir un gruñido excitado.

    “¿Cómo puedes desearme?” le pidió, sintiendo su feminidad abierta y desnuda debajo de él. En un instante una duda le vino a la mente. Él era un hanyou y ella una sacerdotisa, ¿estaba bien todo lo que estaban haciendo? No quería pensarlo, pero el hecho de que él fuera un mounstro podía ser un impedimento… ¡maldición! ¿Por qué no lo pensó antes?

    "Yo soy… Soy…" Pero Inuyasha perdió el camino de sus pensamientos al sentir como Kagome empujaba su sexo contra el suyo.

    Con un precipitado movimiento Inuyasha desató y se sacó el fundoshi, frotándose contra ella libremente; sintió la humedad y la carne de Kagome contra su dura excitación, ella dejó ir un jadeo de placer. La chica no mentía cuando decía que lo deseba, el olor picante le llegaba hasta su nariz.

    "¿Cómo puedes desearme?" le pidió frotándose contra ella otra vez en una lenta caricia. Ella asintió desesperada y se movió hacía abajo para que la masculinidad de Inuyasha se apretará contra su centro ardiente. Sin decir nada más aplastó sus labios contra los del hanyou, la boca de ella moviéndose frenética en la de Inuyasha, y el hanyou abrió la suya para poder besar a Kagome y poder saborearla con la lengua.
    Estampando sus labios en un beso hambriento se besaron, fundieron sus lenguas y gustos en uno. El hanyou succionó su lengua dentro del torbellino de locura y ella le mordió los labios con pequeños mordiscos, para después volver a besarlo moviendo sus labios sensualmente. La boca de Inuyasha se separó de la suya y empezó a bajar por su cuello, lamiendo, mordiendo, hasta la unión del cuello con el hombro derecho. Ella arqueó la espalda de placer.

    Su virilidad comenzó a arderle con intensa necesidad, había hecho lo posible por prolongar el encuentro pero era demasiado para él. El beso junto con el calor insoportable lo abrumó. Miró a sus orbes cafés dilatadas por el deseo y pidió el permiso en silencio para poder reclamarla como suya.

    “Adelante Inuyasha” Dio el consentimiento verbal, pero él la miró dudoso. Tal vez ella estaba equivocada sobre esto, tal vez podían quererlo los dos… pero eso no significaba que estuviera bien.

    “¿No tienes miedo de que te lastime?” Preguntó el con voz ronca.

    “Tú jamás me lastimarías…” Y volvió a besarlo, ahora sofocando un grito al sentirlo tan cerca de su centro de calor. Sintió un cosquilleo húmedo en su entrepierna y al bajar la mirada no pudo nada más que llenarse de vergüenza. Entre sus piernas, duro y brillante, relucía el miembro de Inuyasha, abrigado entre los pliegues de su sexo húmedo y caliente. Kagome lo contempló algo nerviosa, pero con solo ver la seguridad de su amado en los resplandecientes orbes de ámbar toda vergüenza fue disipada. Ésta vez era Inuyasha quien sentía la humedad del deseo de Kagome envolverle su tersa piel, era casi una sensación imposible de descifrar, era como tener lava alrededor de su miembro hasta llegarle y explotarle en la cabeza.

    El deseo junto con el calor lo abrumó y sin poder evitarlo se empujó fuertemente dentro de ella, la carne húmeda lo rodeo ardientemente y sintió una extraña barrera. La rompió exhalando un gruñido. Kagome dejó ir un grito, haciendo que el hanyou tuviera miedo al pensar que le había causado daño a la chica a causa de no poder detener sus instintos.

    "Kagome…" Le susurró preocupado. “Perdóname yo...”

    “No te preocupes… no me has causado dolor” Le contestó con ternura y a continuación le beso profundamente. "Despacio." ella dijo. "Ve despacio." Él asintió y ésta vez empujó contra ella lentamente. Las caderas de Inuyasha comenzaron a entrar y salir, quería hacerla gemir hasta que ya no pudo aguantar más el placer, sin querer acelerar el ritmo sabiendo que eso significaría el final. Inuyasha quería que esto durara para ella, quería que lo recordara toda su vida, aunque tuviera que controlar sus instintos hasta la locura.

    "I-Inuyasha…" Ella lo miró desperada, e Inuyasha se perdió en sus lagunas oscuras. Su cuerpo se arqueó, gimiendo enloquecida por los movimientos de cada embestida. Kagome sentía que necesitaba sentirlo moverse más rápido, y no entendía porqué el hanyou hacía las embestidas tan lentas, así que comenzó a mover sus caderas en círculos, atrayéndolo hacía su interior, más y más fuerte. El instinto de Inuyasha empezó a controlarlo y no pudo contenerse más haciendo que embistiera más violentamente, yendo cada vez más rápido.

    Volvió a besar sus labios y adentrarse en su boca saboreando cada lugar con su paladar, Kagome le agarró de la cabeza y lo instó a entrar mas profundo, con sus tersas manos acarició sus orejas plateadas al ritmo de sus embestidas. Hasta que llegó el momento de la liberación para los dos violentamente…

    “Kag-Kagommme" Inuyasha dejó ir un gruñido. Explotando toda su semilla en la cavidad femenina. Sintiendo el ir y venir entre el infierno y el paraiso producto de su letargo.

    "In-Inuyash… ¡AAhh!" Exhaló Kagome al sentirlo desfallecer entre sus carnes. Era un éxtasis el sentir un orgasmo tan sublime. Ninguno de los dos podía creerse lo que estaban sintiendo, era como si una ola ardiendo lo barriese todo en sus cabezas, pasándose el orgasmo de uno al otro con sus bocas y miembros fuertemente pegados.

    Sus respiraciones se tranquilizaron y la calma llegó para ellos. Él permaneció un rato tumbado sobre ella aún con el miembro en su interior. Ella le acariciaba las orejas con delicadeza, disfrutando del suave roce.

    “Te amo Inuyasha”

    “Yo más de lo que puedo expresar. Te amo Kagome”

    Dejaron ir un suspiro. Repentinamente Inuyasha se elevó con ella y empezó a andar en medio de la fuerte lluvia. “Tengo deseos de un baño… ¿te parece?” Le sonrió picaramente y asintió. En verdad amaba a ese tonto pervertido e impertinente…
  3. Una canción que pienso utilizar proximamente...

    Kuon por Mamoru Miyano seiyuu de Fuwa shou etre otros.

    Sin palabras quedé mientras, comienzas el viaje, te vi desaparecer
    Aunque no te vuelva a ver, espero reunirme, contigo de nuevo.
    Aunque me lamente volverán los nostálgicos recuerdos del ayer.
    Los sentimientos nunca se olvidan. Una visita fugaz y termina.
    Todos los restos se situaran en esta tierra de los daños.
    Ahora camino por senderos lejanos.
    Elegimos decir adiós e hicimos un juramento, como un claro cielo azul.
    Sublime y lejano
    Aun si me dejas, algún día en algún otro lugar que no hemos visto.
    Porque el tiempo pasa y no se detendrá. Mientras dejas marcas de tus uñas en mi corazón. Deseando en mi pecho ver la luz de un nuevo mañana.
    Mi viaje sin fin continúa
    Los sentimientos nunca se olvidan. Una visita fugaz y termina.
    Todos los restos se situaran en esta tierra de los daños.
    Porque el tiempo pasa y no se detendrá. Mientras dejas marcas de tus uñas en mi corazón. . Deseando en mi pecho ver la luz de un nuevo mañana. Mi viaje sin fin continúa.
  4. Kyoko-chan caminaba por los pasillos de la agencia sumida en sus pensamientos. Su camino a la autodestrucción iba en perfecto estado de proceso ya avanzando más que sus propios pies. Una conversación. Todo por una conversación. Simples palabras que con gusto borraría del vocabulario de ser posible, todo con tal de no entenderlas.

    Poco rato atrás se encontraba en una intensa conversación con Yashiro-san, el tema, su “respeto” hacia Tsuruga Ren. “Sé que lo respetas y admiras mucho Kyoko-chan” Fueron las palabras del manager, “Pero quisiera saber en realidad ¿Cómo es que se llevan tan bien con esa clase de sentimiento?” La pregunta de lo mas extraña, ¿Qué era lo que en realidad trataba de decir? El respeto que sentía hacia su sempai era genuino y lo que los había hecho progresar en su relación… uno, dos, tres, cuatro… cuatro segundos tardó en entender su propio pensamiento. ¿Relación? Lo que tenían ella y Ren no podía ser una relación simple… si es que esa era la manera correcta de llamarla.

    Ella entendía cada emoción de Ren, desde la más rebuscada sonrisa que pretendía ocultar su molestia o enojo, hasta la más sincera que le era brindada solo a ella. “¿A mi?” se preguntaba la chica, “Seguramente sonríe así cuando alguien le agrada… podría ser a cualquiera” Sus palabras la contradecían, pausó sus pasos al indagar en su manera de pensar, ¿Cómo no le podía agradar a Tsuruga-san si le sonreía de esa manera?

    Sacudió su cabeza para sacar esas ideas, no podía permitir dejar pasar sus emociones mas allá de ese limite. No quería ser lastimada. No se permitiría ser lastimada. No sería lastimada. Firme decisión, o al menos eso creía ella, encomendó de nuevo sus pasos hasta llegar a su destino… el foro donde estaba Tsuruga-san.

    Llegó ante las luces deslumbrantes que cegaban, interpuso sus manos por su descuido, la brillante luz no le permitió ver nada, nada hasta que fueron apagadas para una nueva escena. Ahí estaba él. Tsuruga-san. El ser mas imperfecto del mundo. El hombre que respetaba y admiraba. El hombre que entendía, que la entendía. Él, que con una sonrisa sincera le deslumbraba hasta el grado de creer perdida su vida, creerse en peligro cuando sabía que solo con él estaba segura.

    El destino era extraño… ¿Por qué conocerlo a él?

    Precisamente el hombre que creyó odiar con toda su alma por culpa de Shoutaro, el que según fue su amigo y la trató peor que una criada, el otro que le guardó rencor ya hora la apoyaba y aconsejaba. Un sonrojo inminente al sentirse atrapada en sus emociones gobernó sus mejillas.

    Ren la miraba embelesado, sin el conocimiento de la susodicha. Le notó un hermoso sonrojo que la adornaba, deseó ir a su lado y admirar el tinte teñido en las mejillas de su niña. Lastima que no podía. Esta escena era de las más complicadas debido al romanticismo que debía imprimir en su actuación, con el riesgo de no hacerlo bien. Caminó al frente y tomó las manos de la joven, debía mirarla de una manera especial, única e inigualable, como el amor intenso que le provocaba esa niña. De pronto la sorpresa figuró en su rostro varonil, la imagen de su Kyoko le vino a la mente y era proyectada sobre la joven frente a él quien se sonrojaba por la mirada tan real.

    En ese instante Kyoko volteó y lo miró con ternura, su sempai estaba actuando de maravilla la escena. Se concentró en sus ojos, en la dulzura que estos emanaban. Un pensamiento fugaz le cruzó la mente, “me gustaría que me viera de la misma forma” Se sonrojó nuevamente ante su propio pensamiento, lo que ella le debía a su sempai era respeto. Respeto. Respeto… Lo repitió varias veces sin aún conseguir asimilarlo, lo que ella sentía iba mas allá del respeto, de la admiración, no sabía que era.

    La escena terminó y Ren corrió inmediatamente a su lado, con una sonrisa sincera. Su forma de agradecerle. Gracias a la llegada de esa joven su carrera estaba en la cima, sin ella no hubiera conseguido realizar la escena, la serie, no hubiera conseguido conocer el amor. Su Kyoko, aunque ella no llegara a saberlo, le pertenecía… tal vez, algún día… una posibilidad… pero mientras tanto, era mejor no alejarla de su lado. Kyoko le sonrió y caminó hacia él. Por fin sabía que había algo más en su forma de pensar que la orillaba hacia Ren, mas allá del respeto, algo que aún no comprendía… pero gustosa permanecería con él hasta averiguarlo. Sus labios se curvaron al verlo venir, y de ellos tan solo salió una frase, que le aclaraba las cosas por el momento…

    “Es una nueva forma de respeto”

    Una nueva sonrisa iluminó su rostro y llegó al lado de Ren para emprender juntos la partida de la agencia.