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  1. Como ven yo me las paso haciendo especiales xD, aún así lo prometido es deuda, espero que les guste, den sus opiniones y no me tiren nada ya que esto la hago por gusto :) (??)

    Pd: No se me dan bien las situaciones medianamente románticas, así que echenle imaginación :)

    Navidad, Navidad, dulce navidad....

    Lilith, Antonella y Alysa miraban con detenimiento el local y las tres pensaron lo mismo: Perfecto, era el lugar perfecto para realizar la fiesta y la competición. Para esas navidades las tres Dunkelmeer habían decidido alquilar un local y hacer una competición de disfraces navideños, que, por supuesto, cada una de ellas tenía pensado ganar.

    Tras dos horas ya habían decorado con adornos navideños el local. Las mesas puestas a los lados para no estorbar a la pista de baile y , delante, un enorme escenario.

    Las tres Dunkelmeer volvieron con una gran sonrisa en sus rostros, esa navidad sería la mejor y ellas lo iban a conseguir. Entraron en el salón donde se encontraban todos los jóvenes de la casa, algunos de ellos con prisa ya que debían hacer las compras navideñas.

    -Hemos alquilado un local para hacer la fiesta de navidad, aparte hemos organizado esto- les comentó Alysa mientras Antonella y Lilith les entregaban un folleto- Un concurso de disfraz navideño, no lo pude hacer en Halloween por lo que lo haré ahora ¿Quiénes vais a participar?

    Los únicos que levantaron la mano fueron Murtagh y Camila. Lilith sonrió, cuantos menos se apuntasen mejor, pero, para asegurarse, se dirigió a ver a sus hermanos.

    -¿No se van a apuntar, ni siquiera por mi?-preguntó intentando sonar inocente,
    Shamuel suspiró y aceptó, era incapaz de llevarle la contraria a su hermana.

    Lilith sonrió aún más, haciendo ver que estaba interesada en que se apuntaran su querido hermano Bastian no se apuntaría y Beth tampoco, lo cual era mejor para ella,
    Shamuel no era nadie de quien preocuparse.

    Mientras Antonella convencía a Leelu de que se apuntara, la cual tras la insistencia de ella y Alysa aceptó. Antonella sonrió, Lorraine no se apuntaría lo que quería decir que la atención de su querido Bastian se centraría en ella, luego ella ganaría y lo celebraría con él y después… La chica se sonrojó y miró al castaño.

    Murtagh suspiró, había levantado la mano porque sabía perfectamente que si esas Dunkelmeer querían, él participaría.

    ********

    Elizabeth suspiró, estaba sentada en la habitación de Lorraine mientras esta buscaba un vestido que dejarla. Había prácticamente huido a la habitación de su prima escapando de su hermana.

    Observó la percha donde descansa el elegante pero sencillo vestido negro de Lorraine, tras unos minutos sacó un vestido rojo que apenas usaba y que le quedaría bien a su prima.

    *****

    Estaban todos sentados degustando la comida que Orona había preparado. La mayoría estaba impaciente por irse ya a la fiesta, sobretodo Alysa, Antonella y Lilith que eran las que lo habían organizado.

    La conversación fue poca dentro de la cena, estaban ocupados comiendo lo más rápido posible. Orona sonreía con ternura, habían crecido tan rápido, parecía que era ayer cuando estaban peleándose por los juguetes; Yatnia que, aunque no quería, también pensaba en lo mucho que habían crecido sus hijos y Lirio sonreía divertida al ver como algunos se atragantaban aunque no la hacía ninguna gracia las prisas que tenían.

    -Shamuel, Lorraine seréis los responsables de esta fiesta, si algo pasa caerá sobre vuestras espaldas y sobre la de la persona que haya causado algo- les dijo la abuela una vez que estaba ya todos en la puerta deseando irse.

    -Sí abuela-respondieron ambos al unísono.

    Tras diez minutos ya habían llegado al local, Antonella abrió la puerta y todos entraron.

    El local era muy grande y entraban todos perfectamente, poco a poco el local comenzó a llenarse de sus conocidos: Adam, Marcos, Giovanni, Naru, Matthew, los McClain y, antes de que les diera tiempo a cerrar las puertas, los Priest ya se habían colado.
    Shamuel se decidió a echarles, pero el brazo de su hermana le detuvo.

    -¿Qué más da? Se van a volver a colar…-le dijo Beth mientras se encogía de hombros.

    Todos se sentaron en las sillas que estaban enfrente del escenario. Detrás de el estaban todos los que iban a participar: Alysa, Antonella, Lilith, Camila, Leelu, Murtagh, Marcos y Shamuel.

    Rumiko era la encargada de presentar a los concursantes.

    -La primera es Alysa con un bonito disfraz ángel- leyó Rumiko de los papeles que tenía, mientras Alysa les enseñaba a todos su disfraz.

    La siguiente en salir fue Lilith cuyo disfraz de duende fue motivo de las burlas de Dietrich y de las risas de algunos.

    Camila fue la siguiente vestida de pastora, aunque su disfraz tenía unos colores muy extravagantes.

    Después salió Marcos disfrazado de muñeco de nieve, el disfraz era tan grande que, al andar, casi se caía.

    Murtagh salió disfrazado de rey Mago, tapando la mayor parte de su cara con la barba, haciéndole irreconocible. Se había disfrazado también para no ser reconocido por su hermano.

    Antonella fue la siguiente en salir disfrazada de “Mamá Noel”, el disfraz era bastante corto y todos la miraron, ella sonrió feliz mirando a Bastian.

    Y, por último, salieron Shamuel y Leelu, esta última disfrazada graciosamente de Rudolf mientras que Shamuel era un intento barato de regalo de navidad.

    Todos ellos votaron y los concursantes bajaron.

    Shamuel se acercó a sus hermanos.

    -Shammy ese disfraz es patético- fue lo primero que Beth le dijo nada más acercarse y sus otros dos hermanos asistieron.

    -Solo tuve media hora para prepararlo-dijo para luego suspirar.
    Elizabeth iba a recriminarle, pero Rumiko la interrumpió.

    -¡La ganadora es Leelu!-gritó para que todos se enteraran.
    Antonella subió al escenario y miró el techo, que de repente se inundó de muérdagos, la chica se detuvo sorprendida al escuchar que el nombre de la ganadora era Leelu, no Antonella.

    Mientras Leelu recogía sonrojada el pequeño trofeo, Antonella y Lilith se acercaron acusadoramente a los votantes.

    -¿Quiénes votasteis a Leelu?-preguntó Antonella enfadada.
    Allisson, Lorraine, Ethan, los Priest levantaron la mano. Beth había votado por Murtagh, Matthew por Shamuel por lo “económico” de su disfraz, Bastian por Lilith, Camila había recibido uno de Giovanni y Marcos uno de Naru.

    Antonella no podía creer que su plan no hubiera funcionado, pero todavía tenía un plan B: había puesto un gran número de muérdagos en el techo y, gracias a su habilidad, se movían continuamente por lo que en cualquier momento en el que se acercara a Bastian un lindo muérdago se podrían encima de ellos.

    Shamuel se dirigió a uno de los sofás que estaban junto a la pared alejado del resto, desde allí podría ver bien lo que pasaba. Caminaba distraído por lo que no se dio cuenta de Leelu hasta que chocó con ella, por suerte la chica no llevaba nada en las manos.

    -Lo siento- se disculpó la joven Dunkelmeer algo sonrojada, Shamuel tenía que admitir que vestida de Rudolf se veía…¿adorable? Aunque no era un adjetivo que le gustara utilizar.

    Mientras Leelu intentaba encontrar algún tema de conversación que le pudiera interesar a su primo, pero la risa quedada de su hermana más pequeña la sacaron de sus pensamientos, la miró para ver que sus ojos estaban puestos encima de ella, alzó también la cabeza y…

    Un muérdago se había puesto encima de ellos. Leelu sonrojada miró a su primo y, tras tragar saliva y reunir todo el valor que había guardado durante los 5 años, se acercó a sus labios donde depositó un pequeño beso. Shamuel se extrañó de la sensación agradable y, cuando iba a cerrar los ojos, vio una escena que no le agradó para nada separándose de la Dunkelmeer y dirigiéndose allí.

    Mientras Leelu sonrojada pensaba en el corto beso, había sido corto, pero un beso después de todo.

    Shamuel se acercó amenazante a la pareja formada por Beth e Isaac y apartó a este último de un empujón.

    -¿Se puede saber que haces besándole?-le preguntó enfadado y serio a la vez a su hermana.

    -El muérdago-respondió rápidamente ella señalando el techo.
    La miró seriamente para luego dirigirse al Priest quien seguía con su apariencia serena aunque parecía esconder una sonrisa.

    -Que sea la última vez que te acercas a alguno de mis hermanos porque la próxima no me conformaré con una amenaza- le amenazó con la peor de sus miradas que parecía no afectar al chico.

    - Perdona que no este de acuerdo contigo, pero que yo sepa puedo acercarme a quien quiera- le dijo con la intención de molestar.
    Shamuel, cuya paciencia estaba ya al límite, estaba a punto de responderle cuando la voz de su hermana le detuvo.

    -Yo que vosotros miraba hacia arriba- les comentó sonriente mientras señalaba el techo.

    Ambos se pusieron algo pálidos al ver un muérdago encima de ellos, Shamuel estaba apunto de irse pero intuyó que su hermana no le dejaría por lo que tragó saliva y se acercó al Priest quien también se acercaba, finalizando el acercamiento con un beso rápido que a ambos se les tornó raro, pero extrañamente agradable.

    La fuerte risa de Elizabeth les hizo girar la cabeza. La chica se sujetaba el estómago como si le doliera y no podía parar de reír. Se secó algunas lágrimas y, tras sonreírles, se alejó.

    Mientras Sebastián estaba constantemente huyendo de Antonella, en ese momento el sólo quería acercarse a Lorraine y, ya de paso, alejarla de Matthew.
    Se acercó a su hermana gemela esperando que ella le diera alguna solución para quitarse de encima a Antonella.

    -Saca como tema de conversación lo bien que se llevan Alysa y Marcos, ambos están hablando, a Antonella le gusta Marcos y Alysa es su rival número uno, irá a apartarla de Marcos y a coquetear con él para ganarla-le dijo Lilith quien estaba de mal humor tras volver a discutir con Dietrich.

    -Muchísimas gracias hermanita-le agradeció para después alborotarla el pelo y dirigirse hacia Antonella.

    Hizo lo que le dijo su hermana y en menos de 5 segundos Antonella estaba sentada al lado de Marcos.

    Al suspirar y mirar el lugar donde estaba Lorraine se dio cuenta de que un muérdago se acercaba peligrosamente hacia donde estaban ellos y, sin pensárselo, se acercó con la intención de apartar a Matthew. Empujó a alguien justo cuando el muérdago se puso encima de ellos, estaba a punto de sonreír triunfal cuando la risa de alguien, posiblemente su hermana mayor, le hizo ver que había empujado a la persona equivocada y, en ese momento, estaba frente a Matthew y tenía que besarle. Cerró sus ojos y se acercó al albino. Un beso, que para uno de ellos, fue largo y, para pena del otro, fue corto.

    -Definitivamente esto no puede ser más divertido-la voz de Elizabeth se oyó entre las carcajadas que la misma soltaba.

    Tanto Shamuel como un sonrojado Bastian la miraron, luego se miraron entre ellos y sonrieron, eso no se quedaría así.

    La chica, cansada de tanto reír, se dirigió a por algo de comer y, cuando se dio la vuelta, Shamuel empujó al McClain a su lado y Bastian convenció a Antonella con una de sus sonrisas para que moviera un muérdago.

    -Beth, es tu turno de mirar el techo-le dijo triunfal Bastian.

    La mayor del Alto vio el muérdago, miró al McClain y, por último a sus hermanos.
    Sonrió y cogió la cara del McClain dándole un largo y profundo beso en los labios.
    Cuando se separó todos estaban con la boca abierto, Ethan más sorprendido que ninguno y Beth sonriendo triunfante.

    -La venganza no siempre es dulce, hermanitos- pensó la morena mientras se alejaba con una sonrisa.

    Alysa también estaba sorprendida por lo que acababa de hacer su prima, tanto que no se dio cuenta del muérdago que apareció encima de ella y de Murtagh. El chico no le dio tiempo a prepararse para el inesperado pero largo beso que le dio, tras separarse la chica, sonrojada, agradeció que todos siguieran tan sorprendidos por lo de Beth que no se hubieran dado cuenta de eso.

    Las dos horas siguientes las pasaron cantando villancicos, contando chistes y haciendo diferentes juegos, hasta que ya no se les ocurrieron más ideas.

    Camila fue la que, decidida, salió fuera, cogió una bola de nieve y se la lanzó a Allisson. La pelea de bolas de nieve no tardó en empezar, acabando con Lorraine y Beth como ganadoras, aunque a los que no eran brujos les extrañó que Rain predigiera de donde venían las bolas y que a Beth, aunque se las tiraran directamente, todas se desviaban.

    -Yo no he hecho trampas, ¿acaso tengo un campo de protección que me protege e impide que las bolas lleguen a mi?- les comentó haciendo que muchos reprimieran las ganas de asentir.

    Rain sólo pudo decir que era algo involuntario y todos la creyeron.

    Estaban sentados en los sofás cansados menos Leelu que había ido a por un regalo.

    Cuando lo cogió se encontró a solas con Shamuel, respiró hondo y se acercó a él.

    -To-toma, es para ti- tartamudeó la joven.

    Shamuel cogió el regalo, agradeciendo el gesto de la chica con una sonrisa, pero, cuando fue a agradecerle ella ya había desaparecido.

    Se encogió del hombros y volvió con el resto, mientras Leelu estaba sonrojada, fuera del local y con la mano en el pecho, no podía creer haber tenido el valor de darle el regalo y que él la había sonreído.

    De repente un olor a humo la sorprendió y, al mirar hacía la habitación donde estaban todos los regalos, se dio cuenta de que esta estaba en llamar.

    Fue corriendo a buscar a su hermana más pequeña y sin dar explicaciones se la llevó.

    -La sala donde están los regalos esta ardiendo-le dijo sin aliento la chica.

    Rumiko, utilizando su habilidad, consiguió calmar el ardiente fuego, pero no pudo evitar que se quemaran todos los regalos.

    Ambas al salir, se encontraron con sus primos y hermanas.

    -La sala se ha quemado y no que ni un regalo-les dijeron apenadas.

    Todos se sorprendieron por ello y aún más cuando volvieron a la sala y se encontraron a nada más y nada menos que: Papá Noel.

    -¡Chicos es una gran idea el haber contratado a un Papá Noel para que no diera los regalos!- les gritó Allisson.

    El hombre de la barba blanca sonrió y les dio a todos su regalos, alegrándoles a todos esa noche sobretodo después de que se quemaran los regalos. Los Dunkelmeer, incrédulos y agradecidos, pensaron: Si existen los brujos… ¿Por qué no Papá Noel también?

  2. Lo prometido es deuda (?) aquí dejo un capítulo que tenía ganas de hacer sobre esta curiosa familia y Halloween. Espero que les guste. Es muy larga y contendrá faltas de ortografía.

    Happy Halloween.


    En la casa de los Dunkelmeer habría una gran alborto ese día ¿Por qué razón? Fácil, ese día era Halloween, un día que les resultaba muy irónico a algunos y que, por ello, celebraban con una fiesta.

    Antonella bajó corriendo las escaleras y entró en la sala donde ya estaban todos. Esa noche la abuela y sus madres se irían, tendrían la casa para ellos solos y tenían el permiso para hacer una fiesta.

    -Bien, para que los disfraces sean más divertidos una persona de aquí presente elegirá el disfraz nuestro y no se puede cambiar-dijo Shamuel, mientras todos asentía,

    -!Yo cojo primero!-gritó Alysa mientras metía la mano en la bolsa donde se encontraban los nombres de todos- Haber… Rumiko irás de fantasma.

    Rumiko asintió con la cabeza, era irónico ya que ella podía ver a un fantasma.

    -!Ahora yo!-gritó Camila deseando que le tocara alguna de sus hermanas, cosa que no pasó- Shamuel irás de vampiro- dijo aburrida.

    Shamuel suspiró aliviado, por lo menos no era un disfraz malo y no se lo habían asignado sus queridos hermanos.

    Antonella metió la mano en la bolsa:

    -Leelu irás de bruja- comentó la chica.

    Beth no pudo evitar soltar una carcajada al ver el original disfraz que la chica había escogido.

    -Alysa irás de gato negro-dijo Leelu de forma ausente, al parecer ya estaba pensando en como haría su disfraz.

    -Camila irá de niña del exorcista- comentó Lilith mientras miraba a la chica. Todos
    estaban realmente de acuerdo en esa elección.

    Shamuel introdujo la mano en la bolsa, sacando el nombre de su quería hermana Elizabeth, la cual iría de zombie.

    Sebastián sacó el nombre de Lorraine y decidió que iría disfrazada de Morticia, la esposa de los locos Adams.

    Lorraine y Rumiko se pusieron de acuerdo para hacer que los gemelos del Alto fueran de diablitos.

    Antonella subió a su cuarto bastante desilusionada ¿Por qué había tendido la mala suerte de que le tocara a Beth y porque ella había escogido un disfraz tan feo como el de calabaza? Bueno, ella se encargaría de darle su toque personal.

    Eran las 9.30 de la noche y los Dunkelmeer ya estaban en el salón el cual habían decorado. La comida estaba servida y solo faltaban por llegar los invitados.

    -!Has invitado al chismógrafo!-gritó Antonella la cual estaba graciosamente disfrazada de calabaza.

    Antes de que Bastian pudiera responderla llamaron a la puerta, donde se encontraban Allison, Ethan, Adam, Giovanni y Naru.

    -Hola Bastian-dijo Alisson que iba disfrazada de muerte.

    Giovanni, que iba de loco, intentó acercarse a Camila, mientras ella se iba junto con

    Rumiko a la cocina, la joven también intentaba no hablar con Naru quién iba de hombre lobo.

    Elizabeth se giró enfada ¿Por qué tenía que ir justamente él disfrazado también de zombie? Bufó molesta, al parecer eso era una reprimenda por hacerle vestir a Antonella de calabaza. Vio que el chico se le acercaba, pero fue salvada por la campana, aunque más bien era el timbre.

    La chica se llevó una gran sorpresa al ver a Marcos, Matthew y a los Priest en la puerta de su casa.

    -¿Quién os ha invitado?- preguntó mientras miraba amenazante a Isaac ¿en que momento se le ocurrió decirle que iba a hacer una fiesta y en que momento se le ocurrió a él presentarse en ella?

    -No hay ningún cartel donde ponga que es privada, además no vamos a hacer nada-respondió de forma calmada.

    -Más os vale-dijo con voz amenazante que, junto con la vestimenta que llevaba, fue aterrador.

    Todos entraron en la casa y la joven cerró la puerta y cogió al Isaac del brazo.

    -¿Cómo se te ocurre presentarte aquí suicida? Si quieres morir me lo dices y te empujo por un acantilado si tanta ilusión te hace, pero yo no quiero problemas-dijo enfada.

    -Venimos en son de paz, mira me he vestido hasta para la ocasión- dijo con una sonrisa mientras señalaba su disfraz de momia.

    La chica solo suspiró y empujó al chico. Su hermano Shamuel se acercaba de forma amenazante y no la apetecía que pelear justo en ese momento.

    *****

    Lilith se acercó a Dietrich dispuesta a molestarle.

    -Si tenemos a nuestro propio Jack el destripador, da hasta más miedo de lo feo que es- comentó Lilith con malicia.

    -Ya veo porque eres tan enana, eres tan mala que no puedes ni crecer- respondió enfadado el Priest, esa enana le sacaba de sus casillas, porque era una mujer que sino…

    -¿Qué me has dicho?-dijo la chica con tono amenazante ¿Cómo se atrevía a decirle eso?

    Alysa vio las malas vibraciones provenientes de esa discusión, dejó de hablar con Marcos y con Adam y se dirigió a salvar a ese Priest de la ira de su prima.

    - Lilith ve a la cocina a por más vasos, por favor-le pidió la rubia.

    La Dunkelmeer apartó al vista a regañadientes de Dietrich y se dirigió a la cocina.

    *********

    Adam, que iba de pirata, miró al chico rubio. Al parecer quería algo con su amiga y todavía no sabía nada de ese raro chico que en Halloween se disfrazaba de caballero del zodiaco. Bien, era hora de empezar el interrogatorio.

    -Hola ¿Cómo te llamas?¿Cuántos años tienes?¿Dónde estudiar?¿ eres sano?¿fumas, bebes o te drogas?¿Qué quieres con Alysa?¿ vas a hacerla daño? Como la hagas algo te doy una paliza…-preguntó Adam sin parar a tomar aire ni un segundo haciendo que el rubio se perdiera entre tanta palabrería.

    -Bueno, yo…-el joven no sabía que responder y gracias a Antonella que le cogió del brazo para hablar con él o no sabía que, no había tenido que responderle.

    ****

    Leelu estaba en la cocina ayudando a Murtagh a preparar la comida, el chico era un buen cocinero. Ya tenían toda la comida lista y , justo a tiempo, llegaron Rumiko,
    Camila y Lilith para llevar los platos.

    Leelu suspiró aliviada, así ella no llevaría nada y no haría ningún desastre.

    -!Mierda!-exclamó Murtagh ¿Qué demonios hacia su hermano pequeño allí, acaso no se llevaban las familias mal? El joven rezó porque el chico que portaba la motosierra no se enterara de quien era- Leelu ¿estoy bien maquillado? Dime que no se me reconoce- le preguntó a la chica sonando desesperado.

    -No se te reconoce-le dijo la chica con una sonrisa y él suspiró aliviado.

    *******

    Estaban ya todos sentados en el suelo del salón, habían acabado la cena sin incidentes. Sebastián estaba siendo acosado por Antonella y Alisson; Murtagh huía de al conversación que intentaba mantener con él Lorraine, la cual también hablaba con Matthew; Alysa hablaba con Marcos y con Adam, quien miraba amenazante al rubio; Giovanni había conseguido entablar conversación con Camila, al igual que Naru con Rumiko; Lilith y Dietrich estaban discutiendo cada vez en voz más alta; Isaac, Beth, Shamuel y Leelu hablaban tranquilamente aunque el Priest no podía quitarse la mirada de amenaza del Dunkelmeer.

    De repente la luz de la casa se fue y todos se pusieron de pie.

    -¿Qué ha pasado?- preguntó Rumiko asustada mientras se agarraba sin querer al brazo de Naru.

    -Dejaos de cursilerías, yo iré a ver-dijo Murtagh mientras se dirigía al cuarto donde se encontraban el generador de luz.
    Nada más abrir la puerta una sombra se abalanzó sobre él haciéndole perder el conocimiento.

    *****

    La luz se encendió poco después y Murtagh apareció, algo en él se veía diferente pero no conseguía averiguar que era.

    La conversación se reanimó rápidamente, pero Lorraine continuó mirando al hombre lobo, algo le pasa ¿pero qué?

    -¿Te encuentras bien?-le preguntó Lorraine.

    El chico la miró, sonrió y antes de que se diera cuenta se estaban besando y, para más sorpresa, no tenía ningunas ganas de apartarse.

    Sebastián se levantó de inmediato, dispuesto a darle un buen golpe a ese saco de pulgas.

    -Apártate de ella perro- le dijo completamente enfadado.

    Murtagh se separó y antes de que se diera cuenta, estaba tirado a los pies del McClain. El castaño se agachó para ver que tal estaba y un repentino dolor de cabeza le invadió.

    Matthew se levantó para parar al Dunkelmeer. Lorraine todavía no entendía que pasa y menos porque su primo se atrevía a hacer eso.

    Sin media palabra el McClain se levantó acercándose a la mayor del Alto.

    -¿Se puede saber que quie..?-su frase fue interrumpida por un muy inesperado beso por parte del McClain.
     
    En este caso fue la misma Beth la que lo alejó, haciéndose la enfadada u ofendida. Shamuel estaba dispuesto a levantarse darle un buen puñetazo a ese crío por meterse con su hermana, pero para su suerte ella le había apartado sola. Aún así se levantó y cogió del cuello al McClain, él mismo se encargaría de que no pasara otra vez.

    Mientras Isaac intentaba reprimir una ira asesina que no sabía de donde había surgido sólo sabía que iba dirigida a ese castaño. No era precisamente por lo que había hecho, si no porque lo que había conseguido: una Elizabeth ligeramente sonrojada e intentando hacerse la ofendida. Si no fuera porque ya le iba a pegar el mayor de los Dunkelmeer el mismo iría y le daría una buena paliza.

    El McClain había acabado en el suelo a los pies Alysa a la cual también invadió un fuerte dolor de cabeza.

    Dietrich seguía discutiendo con Lilith, estaba tan absorto en la discusión que no se había dado cuanta de que la joven rubia le había cogido el rostro y estampado sus labios contra los suyos.

    Marcos, Adam y Lilith abrieron los ojos de par en par, esta última lo tomó como una provocación.

    Mirando al Priest se acercó a Matthew y le besó, tomando al chico de improviso. Este, tras sobreponerse de la sorpresa, apartó a la Dunkelmeer de un empujón.

    -¿Se puede saber que haces loca?- exclamó el chico.
    Beth se acercó a el dándole la vuelta y junto con un buen pueñato.

    -Vuelve a llamar a mi hermana loca y te rompo la nariz, solo la insulto yo-le dijo la morena en forma de amenaza.

    Mientras Marcos y Adam estaban apunto de golpear al Priest, por una vez estaban ambos de acuerdo en algo, mientras que Lilith se acercó a Alysa de manera amenazante.

    Un fuerte dolor de cabeza abordó también a Camila que se acercó a Shamuel y le besó, sorprendiendo al chico. Leelu, la cual no sabía porque no sentía su cuerpo, tiró del pelo de Camila apartándola de Shamuel.

    -Ten cuidado-se quejó Camila.

    -No te acerques a él ¿entendido? O te arrastraré por toda la mansión tirándote del pelo- dijo Leelu que se sorprendió a si misma por esas frases.

    Tras unos instantes ambas empezaron a tirarse del pelo.

    Allisson se acercó de forma ausente a Sebastián, cogiéndole desprevenido por la pelea que mantenía con Murtagh, le cogió el rostro y le besó.

    Antonella, al verla, se acercó y la apartó de un empujón.

    -!Se puede saber que haces chismógrafo!- gritó enfadada Antonella.

    -¿Qué me has llamado barbie?-le gritó también Allisson y, tras eso, acabaron tirándose del pelo al igual que las otras.

    Tras diez minutos, el salón estaba hecho un desastre, la mayoría de ellos presentaban varios golpes y algunos continuaban peleando.

    Adam y Marcos continuaron golpeando a Dietrich, quién esquivaba la mayoría de los golpes.

    Lorraine, gracias a una de sus visiones, advirtió que los jóvenes se acercaban peligrosamente a la carísima vajilla de su abuela. Advirtió a Elizabeth, que era la que estaba más cerca y esta empujó al Priest antes de que cayera sobre la vajilla.

    -!Por qué me empujas!-gritó el moreno enfadado mientras se ponía en pie.

    -Porque esta vajilla es más importante que tu vida multiplicada por diez-respondió de manera despreocupada la chica.

    El joven, enfadado, se acercó a la vajilla, cogió un plato y sonrió.

    -Veamos que tan importante es-dijo ante la mirada de todos los Dunkelmeer que habían cambiado su atención a la vajilla.

    Antes de que se diera cuenta, estaba inmovilizado, sin la vajilla y varios Dunkelmeer estaban en posición de ataque.

    -Ni se te ocurra tocarla-dijeron todos a la vez de manera aterradora, en ese momento hasta el propio Dietrich supo que por nada del mundo tenía que acercarse a esa vajilla.

    Al parecer el incidente con la vajilla les había hecho olvidar a todos las peleas que mantenían. Todos estaban sentados en el suelo o en los sofás cansados y doloridos por los golpes, en completo silencio.

    De pronto Lorraine tuvo una visión y no era nada agradable.

    -Dentro de 15 minutos llegará a abuela-les anunció a todos.
    Todos empezaron a hablar, temiendo su llegada y más aún viendo el desorden que había.

    Shamuel, asumiendo el papel de hermano mayor, se dispuso a poner orden.

    -Bastian acompaña a los McClain y a Matthew fuera, Rumiko acompaña a Giovanni y Naru; Adam y Marcos iros vosotros, Adam conoce la salida; Beth acompaña a los Priest fuera-ordenó Shamuel, no tenía muchas ganas de que su hermana acompañara fuera a esos dos, pero era lo mejor.

    Una vez que todos habían salido se dispuso a dar el resto de órdenes:

    -Antonella usa tu habilidad para poner todo en orden, Alysa usa alguna de tus pociones para volver las cosas rotas a su estado original, Camila, Lilith y Leelu encargaos de barrer y quitar los adornos, Lorraine tu avísanos si ocurre algo, Murtagh ayúdame a llevar todos los platos a la cocina- ordenó el mayor del Alto.
    Y todos se pusieron realizar las tareas que les habían encargado.

    *****

    Bastian ya había dejado a los McClain en su coche y se disponía a acompañar al chico hacia su coche.

    - No te acerques tanto a mi familia-le dijo de repente el castaño.

    -Relájate niño bonito, cuando tu te dejes de acercar a la persona que me interesa hablaremos. Soy amigo de tu prima y con eso no puedes hacer nada- dijo con una sonrisa, para después meterse en su coche- Hasta otro día.
    Tras eso el joven albino se fue, dejando al joven enfadado y prometiéndose a sí mismo que Matthew no se olvidaría de el en su vida.

    ****

    -Venga, fuera-Elizabeth les ordenaba a ambos Priest, que caminaban con al intensa mirada de la joven puesta en ellos.

    Cuando llegaron a la verja les empujó, sacándoles de la mansión.

    -No quiero volver a veros por aquí y si lo hacéis os prometo que convertiréis en los espantapájaros del huerto ¿he sido lo suficientemente clara?- dijo con un tono amenazante, a esas horas de la noche no la apetecían precisamente las bromas.

    Dietrich estuvo apunto de replicar, pero su hermano le cogió del brazo, despidiéndose de la joven con el otro y hecho a andar.

    -¿Por qué te vas a si sin más, no la has oído?-preguntó enfadado.

    -La he oído y también me he fijado que estaba lo suficientemente enfadada como para cumplir su promesa, ya te vengarás de ellos después, por ahora ya les hemos estropeado la fiesta-respondió su hermano con una sonrisa, tenía que admitir que en eso tenía razón, esa Dunkelmeer tenía muy mal carácter.

    *****

    La casa estaba completamente recogida y en orden cuando llegaron sus madres y la abuela.

    La mujer sonrió al ver a su nietos completamente agotados. Les deseó buenas noches con un gesto de cabeza y se fue a su despacho.

    Una figura incorpórea se encontraba ya en él.

    -¿Qué tal se han portado?-le preguntó la mujer.

    -Fue muy divertido, tengo que admitir Lirio que cada día eres más cruel. Aunque esta broma ha sido de las mejores que has hecho, me he divertido y puedes contar con migo para la próxima-le dijo la figura y ambos empezaron a reírse.

    Al parecer la abuela tenía sentido del humor y les había preparado un muy dulce Halloween.

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    Espero que les guste y comenten sino les perseguire (?)