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  1. Capítulo 18


    A pesar de que sabía que Inuyasha había comenzado aquello solo con el fin de demostrarle que tenía razón, el modo en el que la acariciaba la hacía perder el control de sus actos. Era tan dulce, tan delicioso...

    Le desabrochó los botones de la blusa y le cubrió los pechos de besos. Después le bajó los pantalones sin que ella hiciera el menor intento por detenerlo; no podía ni quería hacer otra cosa que no fuera permitir que continuara acariciándole la parte más íntima de su cuerpo, primero con los dedos y después con la lengua. Cuando él se hubo quitado también la ropa, Kagome decidió pasar a la acción, así que le agarró y lo atrajo hacia ella hasta que lo tuvo dentro de sí. Sus cuerpos se movieron en perfecta armonía para buscar el placer propio y el del otro... y lo encontraron.

    –Eso es, cariño –le susurró mientras la tomaba entre sus brazos y la llevaba hasta un sofá donde pudieran tumbarse abrazados.

    «Cariño», repitió Ellie en silencio. «Ojalá...»

    –No, esto no es. El sexo no es lo único, no puede serlo y lo sabes. El matrimonio es mucho más –y entonces le hizo la pregunta que había estado resonando en su cabeza todo el tiempo–: ¿Y qué pasa con Kikyou?

    –Hemos terminado.

    –Ya me lo imaginaba, pero... ¿por qué? Tú sabías que íbamos a divorciarnos, que ese papel no era más que una formalidad.

    –No he roto con ella por eso.

    –¿Entonces?

    –Solo era un trato que nos convenía a los dos. Pero no quiero hablar de eso.

    –¿Por qué no?

    Inuyasha soltó un resoplido de desesperación.

    –No sé, en el momento nos pareció una buena idea.

    –¿Cómo cuando nos casamos hace cuatro años?

    –No, no es lo mismo –respondió tajantemente. Eso había sido amor, se dijo a sí mismo con tristeza, por eso era por lo que no estaba dispuesto a volver a perderla. La enseñaría a amarlo si eso era necesario y no creía que fuera a resultarle muy difícil dada la increíble conexión que había entre ellos en otros aspectos...

    –¿Y qué es lo que propones que hagamos ahora, inuyasha? ¿Acaso no es otro trato? –la voz de Kagome era triste, pero dulce.

    –No es lo mismo.

    –Pero el resultado sí es el mismo –lo único que le decía eso sobre él era que no parecía relacionar el matrimonio con el amor... Y ella lo amaba demasiado para tolerar algo así–. Mira, Inuyasha, yo no puedo irme contigo, pero te aseguro que podrás pasar con Key tanto tiempo como quieras, no te voy a poner ningún impedimento. Te lo prometo.

    –¿Y por qué no quieres ser mi esposa de verdad?

    Con todo el dolor de su corazón, se dio cuenta de que no podía decirle que la razón era que lo quería demasiado.

    –Porque no estamos enamorados.



    continuara.................................



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    uhiii emosionados jeje les dije que era chico el lemon



    adioss
  2. Oliii


    espero que les guste perdon la demora



    Capítulo 11



    Sentía el corazón amenazando con salírsele del pecho mientras lo seguía hasta el ascensor, él la rodeó con su brazo por la cintura. Seguramente tenían el mismo aspecto que cualquier pareja enamorada.



    ¿Sería eso lo que habían sentido cuatro años antes? ¿Sería amor? ¿Acaso la diversión se había convertido en algo mucho más profundo? Ya no podía pensar en nada, habían llegado a la puerta de la habitación y lo único que podía sentir era una tremenda impaciencia por sentir su piel desnuda en contacto con la de él.



    nisiquiera pudieron llegar a la enorme cama que había en el centro de la habitación, no podían dejar de besarse y acariciarse, ansiosos por arrancarse la ropa el uno al otro. La suave lana del vestido parecía ahora una coraza de hierro de la que necesitaba deshacerse inmediatamente, y él también ansiaba liberarla de tal carga.



    Inuyasha estaba sorprendido por su propia pasión, normalmente era un tipo controlado y metódico, pero en ese instante lo único que mandaba en él era el instinto primitivo de poseerla. Le bajó la cremallera del vestido que, al abrirse, dejó a la vista el maravilloso cuerpo de Kagome, solo cubierto por un delicado sujetador de encaje y unas braguitas a juego. Le bajó los tirantes con una ansiedad que no había sentido jamás. Claro que se había sentido atraído por otras mujeres, pero aquel ímpetu irrefrenable no lo había experimentado nada más que con ella.




    Le acarició los pezones que coronaban aquellos preciosos pechos, unos pezones que parecían pedirle a gritos que los besara...



    La levantó en brazos con delicadeza y la llevó hasta la cama, desde donde ella observó maravillada cómo se despojaba de la poca ropa que le quedaba. Era gratificante ver cómo lo miraba, cómo sus ojos se detenían en su más que evidente excitación.



    –No sabes cómo me haces sentir –le dijo casi sin aliento mientras se acercaba a ella–. Yo tenía una misión...



    Tenía que tocarla, acariciar hasta el último rincón de su cuerpo. Sintió la dulce humedad entre sus piernas y la acarició hasta que los dedos dejaron de ser suficientes y Kag se lo hizo notar. Entrar en ella fue como regresar a casa. Odiaba sentirse así pero no podía remediarlo, solo podía dejarse llevar.



    Hacer el amor con una mujer nunca había sido así para él, ni permanecer tumbado con ella después, nada había sido jamás tan satisfactorio como lo que sentía estando con ella.



    Se quedaron mirándose a los ojos unos segundos, estaban tumbados los dos de lado y con las piernas entrelazadas.



    –¿Y bien? –le preguntó él sonriente mientras le retiraba un mechón de pelo de la cara.



    –¿No creerás que voy a decirte que ha sido fantástico para que así te sientas aún mejor? –bromeó ella y cuando vio la sonrisa en el rostro de Inuyasha, fue como si la envolviera una maravillosa oleada de placidez.



    No podía seguir ocultándole la existencia de Key, tenía que decirle inmediatamente que tenía un hijo de cuatro años que era su viva imagen.



    Se aclaró la garganta y, cuando había recabado fuerzas para empezar a hablar, sonó el teléfono. Inuyasha apenas se movió para contestar, ni siquiera separó las piernas de las de ella.



    Pero en cuanto oyó la voz del otro lado, se incorporó y Kagome supo que había ocurrido algo...







    Continuara..........................


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    bueno espero que le guste
    y perdon por la demora esque estaba
    esperando mas comentarios
    si se demoran menos
    sabran si:

    ¿quein llamo a inu??

    ¿kag le dira a inu que tiene un hijo de el??


    espero que posteen arto

    y graxx por darme la 5 pagg


    adios
  3. Ola

    en poco tienpo aqui colocare el lenon lemo??? no se pero eso jajajaja en fin
    sobre mi fic "De La PaSiOn Al AmOr SoLo HaY uN pAsO" ESPERENLO CON ANSIEDAD JAJAJAJAJA


    CHAOOO
  4. hooooooola

    no se quien lo lea jejej lo inportante que
    este lo utilosare para escribir mis poemas