Color
Color de fondo
Imagen de fondo
Color del borde
Fuente
Tamaño
  1. Más bien, yo como escritora.

    Los escritores
    Últimamente los escritores viven con un peso en el corazón. Lo tienen desde que descubren su talento, se hace más pesado cuando pierden sus ilusiones y sus sueños y más ligero cuando saben que van a morir, pues para un artista la muerte es la más grande aventura: en ella encontrarán las respuestas a los misterios que durante tantos años asaltaron su mente y frustraron su sueño.
    Ese extraño sentimiento de opresión entre los dramaturgos es prácticamente una novedad. Retrocediendo en el tiempo, hasta la época medieval, los escritores tenían una total libertad: podían asentarse en cualquier lugar, sea cielo, mar o tierra; o viajar durante toda su vida. Y para un escritor, la libertad es la máxima expresión de la felicidad.
    Dondequiera que estuvieran, ellos escribían. Relataban el vuelo de una mariposa, describían los múltiples colores de una hoja de otoño o inventaban una historia en la cual predominaban fuertes sentimientos tales como el amor y el odio, como la amistad y la traición. Hacían lo que querían con sus escritos: podían publicarlos para que la realeza los leyera, aprenderlos de memoria y ejercer como Cuentacuentos o componer alguna melodía sencilla y cantarlos, convirtiéndose en juglares. O podían quemarlos, si les parecía. No existían las reglas en su mundo.
    Inverosímilmente para los escritores de esta época, los antiguos literatos no dudaban de su talento. Creían en sus historias como un religioso cree en su dios y gustaban de ellas hasta el grado de parecer soberbios.
    La gente del pueblo se preocupaba por escuchar a los escritores y los nobles por leer sus relatos.
    Pero este mundo ideal de novelistas felices ha terminado con algo llamado falta de cultura.
    En las últimas décadas, se ha perdido la importancia por cosas tan indispensables como la belleza interna, la pureza de los sentimientos y la ayuda al planeta. La gente sólo se preocupa por el físico, por el qué dirán los demás, por divertirse todo el tiempo, por saber vida y obra de celebridades que no tienen talento alguno. Personas que nacieron con un auténtico regalo son olvidadas y terminan siendo corrompidas por la sociedad.
    Los escritores normalmente se mantienen al margen del anterior problema. Ellos observan, analizan, todo desde algún lugar donde su talento no sea dañado. Deciden que odian a su generación, por lo que socializan muy poco. Como no tienen amigos, se sienten solos e incomprendidos. Se dan cuenta entonces que odian a la humanidad. Escriben muy poco, la mayoría de sus relatos son deprimentes y terminan en muerte o se ubican en un mundo fantástico como modo de protegerse del sufrimiento que les genera saber que nadie va a leer lo que escriben. A veces les publican algo, y tras la emoción del principio, se dan cuenta que odian la historia. Y vuelven a deprimirse.
    El problema de falta de cultura empeora cada día, y los nuevos escritores se hunden cada vez a edad más temprana. Muchos de ellos no salen de su depresión ni por un segundo, y buscan a la muerte a lugar de esperarla, como es lo natural.
    Si esta situación no cambia, es posible que llegue el día en que el último escritor muera, y con él, la única esperanza de que la gente cambie.
    Pero las personas son como son, y por lo tanto, el peso en el corazón de los escritores seguirá existiendo hasta el final, si es que hay uno.
  2. Uno de los poemas más lindos que he leído. Las negritas destacan mis frases preferidas.

    Oda al otoño

    Estación de las nieblas y fecundas sazones,
    colaboradora íntima de un sol que ya madura
    ,
    conspirando con él cómo llenar de fruto
    y bendecir las viñas que corren por las bardas,
    encorvar con manzanas los árboles del huerto
    y colmar todo fruto de madurez profunda;
    la calabaza hinchas y engordas avellanas
    con un dulce interior;
    haces brotar tardías
    y numerosas flores hasta que las abejas
    los días calurosos creen interminables
    pues rebosa el estío de sus celdas viscosas.


    ¿Quién no te ha visto en medio de tus bienes?
    Quienquiera que te busque ha de encontrarte
    sentada con descuido en un granero
    aventado el cabello dulcemente,

    o en surco no segado sumida en hondo sueño
    aspirando amapolas, mientras tu hoz respeta
    la próxima gavilla de entrelazadas flores;
    o te mantienes firme como una espigadora
    cargada la cabeza al cruzar un arroyo,
    o al lado de un lagar con paciente mirada
    ves rezumar la última sidra hora tras hora.


    ¿En dónde con sus cantos está la primavera?
    No pienses más en ellos sino en tu propia música.

    Cuando el día entre nubes desmaya floreciendo
    y tiñe los rastrojos de un matiz rosado,
    cual lastimero coro los mosquitos se quejan
    en los sauces del río, alzados, descendiendo
    conforme el leve viento se reaviva o muere;
    y los corderos balan allá por las colinas,
    los grillos en el seto cantan, y el petirrojo
    con dulce voz de tiple silba en alguna huerta
    y trinan por los cielos bandos de golondrinas.
  3. Un paisaje montañoso bañado por la luz crepuscular, una emoción que provoca que el corazón tiemble o una incertidumbre sobre la existencia del hombre puede ser lo que incite a las personas a intentar expresarse por medio de las artes, pero en realidad ¿qué es lo que hace que un escritor redacte un párrafo de su novela, que un diseñador trace las líneas de su nuevo proyecto o que un músico logre expresarse a través de una nota?
    Personas sabias que han vivido le han dado el nombre de “inspiración”, y según ellas, la inspiración es un brote de creatividad irracional e inconsciente; es la capacidad de crear; es la locura poética. Para la mitología griega, la inspiración eran las Musas, de allí la frase “ha sido visitado por la Musa”. Irónicamente, siendo eruditos no pudieron cometer un error más atroz.
    Una Musa es lo que te inspira, mas no es la inspiración. Es una necesidad interna que nace de un mínimo detalle, como un rayo de sol que traspasa un cristal o el sonido de las olas del mar al estrellarse contra las rocas. Entonces, ¿cómo se puede definir la inspiración cuando es algo –no un sentimiento, una facultad ni una necesidad, sino simplemente algo enigmático y extraño- que nace desde lo más profundo del ser humano cuando éste se encuentra en un éxtasis total? Y por éxtasis me refiero a un embelesamiento, a una embriaguez por la belleza de cualquier tipo.
    Podría decir que la inspiración es la belleza, pero es una definición que no está más lejos de la verdad, ya que la hermosura es percibida de diferente manera por las personas. Por ejemplo, para mí, un libro es lo más bello que he visto en mi vida, pero quizás no lo comprendan. De otra manera, para alguien una pintura puede ser el arte más majestuosa de todas, mientras que yo no le encuentro sentido.
    También podría intentar definir la inspiración como un regalo divino, pero ¿cómo puedo estar segura de que Dios esté detrás de la inspiración, y no un ser alado e invisible que me susurra al oído? Porque entonces sería un regalo feérico.
    Así que, ¿qué es la inspiración?
    Para mí, es algo que está en todas partes, pero que no siempre aparece. Es lo que hace que se me revuelva el estómago cuando concibo una nueva idea. Es el cosquilleo en los dedos cuando sostengo un bolígrafo. Es la ansiedad de escribir una nueva historia. Es mi pasión por las palabras.
    Pero ninguna de estas definiciones podría ser válida, porque la inspiración es algo mucho más profundo. Es un misterio.
  4. -¿Por qué fuiste tú?
    La sangre se esparcía en el suelo lentamente, torturando su deseo de que todo acabara rápido para poder olvidarse completamente de lo que había hecho. Sus dedos aún aferraban con fuerza el cuchillo que había traído la muerte esa noche lluviosa, pero no parecía darse cuenta. Y sus mejillas estaban llenas de lágrimas; sentimientos profundos de odio, amor y miedo.
    -¿Por qué fuiste tú?


    Un golpe asustó por un momento a todos los presentes, ya que los sepultureros habían perdido el control del ataúd y lo habían dejado caer. Algunas personas les dirigieron miradas llenas de rencor cuando se apresuraron a acomodarlo, pero ellos sólo se encogieron de hombros y fingieron poner atención a las palabras del sacerdote, plegarias que pedían el eterno descanso del alma inocente. El cielo grisáceo fue iluminado por un relámpago.
    -¿Quién pudo haber hecho esto? –murmuró para sí una llorosa joven-. Todos la amaban…
    Un hombre moreno que había alcanzado a escuchar se tapó la cara con las dos manos, claramente desesperado. Si ella hubiera tenido enemigos, si sus modales no hubieran sido los mejores, si no hubiera conocido la humildad, su muerte no lo habría sorprendido tanto. Pero ella habría sido un ángel caído si esas criaturas existieran, ¿y quién en su sano juicio puede odiar a un ángel?
    El presbítero terminó la oración, y con visible pesar dejó caer una rosa blanca al agujero donde el ataúd reposaría para siempre. Atormentados, los presentes imitaron el gesto, y después de dedicar un último pensamiento de cariño a esa chica que había cambiado sus vidas, se alejaron sollozantes.
    Cuando empezó a llover, sólo quedaban cuatro personas en el cementerio: los dos sepultureros, el hombre desconsolado y una joven pelirroja cuya expresión era indescifrable.
    Pasaron varios minutos en los que sólo el sonido del agua golpeando el suelo rompía el silencio abrumador, hasta que uno de los enterradores se adelantó para hablar con el hombre.
    -Señor, tenemos que cubrir el agujero antes de que la tierra se convierta en lodo.
    -Un momento, por favor.
    -Pero…
    -¡Un momento, he dicho!
    El sepulturero asintió y regresó al lugar donde estaba acomodado segundos atrás, un poco intimidado. Había aprendido por experiencia propia que las reacciones de las personas que habían perdido a un ser querido eran impredecibles, por lo que era mejor no provocarles.
    La lluvia aumentaba de gravedad cuando la joven decidió acercarse al hombre. Respetuosamente apoyó su mano en el ancho hombro y buscó las palabras que describieran exactamente sus pensamientos.
    -Ella no merecía esto –dijo al fin.
    -¿Estás segura de eso? –el hombre suspiró y tomó la mano de la pelirroja-. Porque ahora mismo mi mente es un rompecabezas en el cual las piezas no encajan.
    -Todo es confuso ahora, Louis, pero eso no te da derecho a pensar mal.
    -Lo sé, y debes perdonarme, pero es que todo sería mucho más sencillo de asimilar si conociera una razón de peso para su muerte.
    La pelirroja se mostró de acuerdo.
    -Debemos regresar.
    Después de un momento de vacilación, Louis asintió y, sin soltar la mano de la joven, se encaminó hacia el estacionamiento, dándole la espalda a la cruz blanca que se alzaba con orgullo en el día tormentoso, exponiendo el nombre de May.


    *La introducción de una historia mía que aún no está completa. ¿Comentarios, críticas constructivas? =)
  5. Harry Potter y el misterio del Príncipe Mestizo.


    Esta película es prácticamente la mejor de la colección de Harry Potter: excelentes actuaciones, efectos fenomenales y detalles muy cuidados.


    En la actuación, resaltó la talentosa pareja de Tim Burton, Helena Bonham Carter, representando a la sombría Bellatrix; también Michael Gambon, como Dumbledore; y Frank Dillane como un Tom Ryddle (Riddle) adolescente.
    Obviamente, Daniel Radcliffe y Emma Watson, respectivamente como Harry Potter y Hermione Granger, no se quedaron atrás. Incluso la representación de Rupert Grin, como Ron Weasley, no estuvo tan pobre como en las películas anteriores.


    Los efectos fueron extraordinarios, empezando por la forma en la que los mortífagos se trasladan y la destrucción que generan. Parece el auténtico Mal avanzando por las calles de Londres.
    Y la calavera característica que crean los mortífagos cuando matan a alguien también está espectacular. Parece un humo denso y difícil de atravesar
    El océano embravecido que golpea la roca donde Dumbledore y Potter se aparecen se ve fantástico.
    Para continuar, debo mencionar a los inferi, que parecían cadáveres auténticos: debían ser sombríos, pues protegían a uno de los horrocruxes de Voldemort, pero a la vez debían parecer lo bastante vivos para ser góticos (si es que eso tiene sentido...)
    Aunque, después de todo, el efecto que más me impresionó fue el fuego que crea un malherido Dumbledore cuando uno de los inferi arrastra a Harry consigo hacia el fondo. Me quedé asombrada.


    Y los detalles. El fuego con el que Bellatrix rodea la casa de los Weasley se puede ver como una serpiente, símbolo de Voldemort.
    Los accesorios de la extraña Luna, que se ven totalmente fuera de lugar, incluso en un mundo lleno de magia.
    La coreografía de los magos cuando usan sus varitas, que es diferente para cada personaje.
    La relación entre Ginny y Harry. Me gustó más que en el libro, me parece más real.
    El maravilloso guión escrito por Steve Kloves, que estaba divertido y entretenido a la vez. Muy pocos escritores pueden hacer que una película de casi tres horas parezca de sólo una.
    La escenografía. Simplemente impecable y peculiar, como en las demás películas de Harry Potter.


    Claro que, como toda película, tiene errores. El más notorio: en la escena final, Hermione, Harry y Ron se quedan viendo a un pájaro volar lejos de Hogwarts. Quienes nunca leyeron el libro, se quedaron con la idea de que el final estaba muy seco, pero en realidad es esperanzador: el pájaro era el fénix de Dumbledore.
    Otro error es que la película gira alrededor del romance y los celos, no de los horrocruxes y del misterio del Príncipe Mestizo. Tampoco explica por qué Snape es el Príncipe, lo que causa dudas en los fans de las películas y no de los libros.


    ¡Un aplauso para esta maravillosa película dirigida por David Yates, y otro para la talentosa J.K. Rowling!
  6. Uno de mis poemas favoritos que me recuerda a uno de mis amados personajes.

    Canción del pirata

    Con diez cañones por banda,
    viento en popa, a toda vela,
    no corta el mar, sino vuela
    un velero bergantín.
    Bajel pirata que llaman,
    por su bravura, el Temido,
    en todo mar conocido
    del uno al otro confín.

    La luna en el mar riela,
    en la lona gime el viento,
    y alza en blando movimiento
    olas de plata y azul;
    y va el capitán pirata,
    cantando alegre en la popa,
    Asia a un lado, al otro Europa,
    y allá a su frente Stambul:

    «Navega, velero mío,
    sin temor,
    que ni enemigo navío
    ni tormenta, ni bonanza
    tu rumbo a torcer alcanza,
    ni a sujetar tu valor.

    Veinte presas
    hemos hecho
    a despecho
    del inglés,
    y han rendido
    sus pendones
    cien naciones
    a mis pies.

    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.

    Allá muevan feroz guerra
    ciegos reyes
    por un palmo más de tierra;
    que yo aquí tengo por mío
    cuanto abarca el mar bravío,
    a quien nadie impuso leyes.

    Y no hay playa,
    sea cualquiera,
    ni bandera
    de esplendor,
    que no sienta
    mi derecho
    y dé pecho
    a mi valor.

    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.

    A la voz de «¡barco viene!»
    es de ver
    cómo vira y se previene
    a todo trapo a escapar;
    que yo soy el rey del mar,
    y mi furia es de temer.

    En las presas
    yo divido
    lo cogido
    por igual;
    sólo quiero
    por riqueza
    la belleza
    sin rival.

    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.

    ¡Sentenciado estoy a muerte!
    Yo me río;
    no me abandone la suerte,
    y al mismo que me condena,
    colgaré de alguna entena,
    quizá en su propio navío.
    Y si caigo,
    ¿qué es la vida?
    Por perdida
    ya la di,
    cuando el yugo
    del esclavo,
    como un bravo,
    sacudí.

    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.

    Son mi música mejor
    aquilones,
    el estrépito y temblor
    de los cables sacudidos,
    del negro mar los bramidos
    y el rugir de mis cañones.

    Y del trueno
    al son violento,
    y del viento
    al rebramar,
    yo me duermo
    sosegado,
    arrullado
    por el mar.

    Que es mi barco mi tesoro,
    que es mi dios la libertad,
    mi ley, la fuerza y el viento,
    mi única patria, la mar.
  7. Para diversión de mi querida Ed´s, quien también odia Crepúsculo...

    Fallas de Twilight

    1.- Primero, debería criticar las actuaciones de Kristen Stewart (Bella) y Robert Pattinson (Edward), que son las principales. Kristen parecía una estatua de mármol, una bella, debo reconocer, y Robert no es el mejor actor que he visto. La actuación de Peter Facinelli (Carlisle) estuvo un poco ficciosa.

    2.- El maquillaje. ¡Por Dios! A los Cullen, especialmente a Edward y a Carlisle, se les veía la base desde millas.

    3.- El peinado de Robert Pattinson y su depilación de cejas tan exagerada, que la hizo ver como un completo metrosexual. Justin Chon (Eric) no parecía metrosexual, ¡sino gay! y uno apático.

    4.- El vestuario. Empezaré con Bella. Bella venía de Arizona, o sea, de un lugar bastante cálido, y la temperatura de Forks siempre era helada por el viento y la lluvia, así que ella principalmente, al no estar acostumbrada al frío, debió usar chamarras gruesas y bufandas, no los suéteres delgados con los que salió en la película.
    Seguiré con Carlisle, pero sólo tengo una escena que criticar: cuando están en el claro jugando béisbol, el doctor está usando ropa demasiado formal, hasta una bufanda. Cuando uno hace deporte, usa todo menos eso, e incluyo a los vampiros en esa afirmación.

    5.- Los efectos especiales. Me ataqué de risa cuando Edward le quiere mostrar a Bella lo que pasa cuando el sol acaricia su piel. Las personas que nunca leyeron el libro, no sabían ni qué cuando Edward se puso debajo del rayo de sol XD ¿Esos brillitos de crema Shining qué? ¿y la música de diamantes? Además, ¿era realmente necesario que Edward se abriera la camisa? ¿Era tan importante sobreponer su sex-appeal?
    ¿Y qué onda con la escalada de Edward al árbol? No parecía de oso, ni de humano, ni de vampiro... ¡De nada! La pantalla verde no les ayudó en nada en esa escena.
    Y, cuando los vampiros corren a velocidad sobrenatural, se ve claramente el truco en el suelo. ¿No podían haber puesto algo más creativo?

    6.- Las incongruencias. En la escena donde Bella entra a su salón de clases y se para delante del ventilador, llevándole su aroma a Edward. ¡Por Dios! ¿No que en Forks hacía tanto frío?
    La aparición de Stephenie Meyer, la autora del libro, como extra. No es malo que haya aparecido en la película, sino que haya estado sonriendo (con una hermosa y blanca sonrisa, debo decir) desde que estaba viendo no sé qué en su laptop, y que haya agrandado esa bella sonrisa cuando le entregan su platillo. ¿Tenía mucha hambre, acaso?...
    Y, cuando James le rompe la pierna a Bella, le rompe el fémur o la rodilla, y después, Bella aparece con una fédula, ni siquiera un yeso, en la tibia (hueso de debajo de la rodilla).
    Edward estaba tomando la sangre de Bella para sacarle la ponzoña, pero después, la estaba matando. Carlisle, que sostenía el torniquete en el muslo de Bella, sólo le decía que ya era suficiente, que la estaba matando, no soltaba el torniquete y detenía a su hijo.
    ¿Y por qué el jefe de policía y un doctor, no un forense, estaban en la escena del crimen cuando los vampiros salvajes mataron a un señor en su bote? No tiene sentido.

    Ahora, me parece que la elección de Rosalie y de Jacob no fue adecuada. Rosalie debió ser la belleza en persona, y Jacob mucho más varonil, debido a su raza ;)

    Claro que Twilight también tuvo buenas actuaciones, como es la de Rachelle Lefevre, como Victoria, Cam Gigandet, como James, y Edi Gathegi, como Laurent, y buenas escenas, como es el final. Me encantó que no hubiera terminado exactamente como en el libro. También los paisajes estuvieron muy bien escogidos, y la casa de los Cullen, aunque no la representaron como en el libro (...una casa antigua con todos los lujos modernos...)
  8. Un poema que escribí cuando estaba en completa añoranza. Ya me pasó la nostalgia =)

    La Realidad.

    Caer a la realidad es más doloroso de lo que pensaba
    Despedirse de mi fantasía y de todo lo que amaba
    Encontrar mi alma vacía y sedienta de ambición
    Perder la poca esperanza y la única ilusión
    Saber que todo en lo que creía era sólo una silueta
    Hacer caso a la inseguridad y dejar ir cualquier meta
    Llorar lágrimas de agua y sangrar mi corazón
    Entender que la intuición es más débil que la razón
    Vivir en una mentira y pedir un mundo ideal
    donde ninguna persona deseara algún mal...
    Comprender que la soledad es todo lo que poseo
    Sentir que lo que quiero es un muy lejano deseo
    Escribir miles de historias sin lugar a la pasión
    Leer miles de hojas sin lugar a la emoción
    Tener que respirar veneno conociendo la muerte
    Cerrar los ojos y sentir mi alma inerte
    Conocer el calor de un abrazo y anhelarlo
    Necesitar algo más que a mi vida y perderlo
    Gritar en una habitación pequeña y fría
    Intentar vivir y descubrir que mi vida está vacía...
  9. Después de un par de años y algunos meses, ¡Cosa rara regresa al blog que nadie lee!
    Decidí que necesito una excusa para conectarme más -además de comentarios sobre las cosas que escribo- y CZ es perfecto para esto.
    Así que... deséenme suerte =)