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  1. Capitulo 5:
    Goku y Vegeta intervienen.




    Inuyasha desesperado intento correr hacia donde se encontraba Kagome, pero ya aquellos tentáculos estaban prácticamente encima de ella, cuando de pronto estos chocaron contra el suelo, destruyéndolo haciendo volar varias rocas. En esa fracción de segundo, Koga tomo a Kagome y evadió fácilmente a aquellos tentáculos, el hanyö se sorprendió que el joven lobo llegara antes que él.

    ― ¡No seas tonto bestia! ― grito Koga ―, ni si te ocurra acercarte a Kagome mientras tengas esa cosa pegada.
    ― ¡Que dijiste! ― exclamo Inuyasha llevándose su mano izquierda a su hombro derecho donde tenía pegado o más bien incrustado aquel pedazo del cuerpo de Moryomaru.

    Tal y como suele suceder con muchas cosas, Inuyasha no teniendo el conocimiento de aquellos pedazos y del cuerpo del mismo Moryomaru, su mano se quedo pegada como si tuviese algún pegamento en el hombro.

    ― ¡No debes tocarlo! ― exclamo Ginta
    ― ¡Si te quedas pegado no podras escapar! ― dijo Hakaku.
    ― ¡Buenos para nada, y ahora es cuando lo vienen a decir!
    ― ¡Inuyasha! ― grito Kagome, mientras escapa con Koga.

    Inuyasha empuño su mano y empezó a tirar de aquel pedazo que tenía incrustado en su hombro, pero este se empezó a estirar como una especie de masa elástica. Por otro lado Koga aun era perseguido por aquellos tentáculos que lo atacaban cada vez más seguido, pero estos fallidamente golpeaban fuertemente el suelo, ya que el Okami daba grandes saltos para evadirlos.

    ― ¡Este yökai cuando ataca se vuelve duro, pero para protegerse se vuelve suave! ― exclamo Sango al observar la situación.
    ― De nada le servirá usar esas técnicas ― dijo Vegeta, dando unos cuantos pasos adelantándose a donde estaban Sango y Miroku ―, esas cosas son solo estorbos.

    El príncipe saiyajin al decir eso levanto su mano izquierda y disparo un rayo de energía hacia aquellos tentáculos los cuales fueron desintegrados en cuestión de segundos. Pero aun quedaban unos cuantos esparcidos, Miroku aprovecho también la oportunidad para actuar.

    ― ¡Al menos reduciré la cantidad de enemigos! ¡Kazaana! ― grito Miroku al removerse el collar de su mano derecha y dejar al descubierto el agujero negro de su mano, creándose así un vórtice el cual comenzó a absorber a aquellos molestos pedazos del cuerpo de Moryomaru.

    Hakudoshi observo cómo habían acabado con aquellos pedazos rápidamente, pero no expreso más que cierta indiferencia.

    ― ¡Maldicion! ― exclamó Hakudoshi.
    ― Pero… ¿Qué demonios? ― dijo Vegeta asombrado al ver como un agujero en la mano derecha del monje absorbía todo a su paso.

    De pronto una gran cantidad de Saimyosho, aparecieron con la intención de dejarse absorber por el agujero de Miroku, pero antes de que lo hicieran este rápidamente volvió a cerrar su agujero con aquel collar que lo mantiene sellado.

    ― ¡Saimyosho! ― exclamo Sango ― ¡Excelencia… tenga cuidado con su veneno!
    ― ¡Maldito! ― dijo Miroku.
    ― Pero que molesto es este sujeto ― dijo Vegeta ―, atacando ahora con unos insectos, ya me tiene harto.

    Vegeta se enfado y con ambas manos disparo un rayo de energía que pulverizo en instantes a los saimyosho que habían enviado como refuerzos para inutilizar el ataque de Miroku.

    ― Vegeta tranquilízate ― dijo Goku, disparando algunos rayos de energía para deshacerse de algunos pedazos ―, si usas mucho poder podrías causarle un gran daño a la tierra.
    ― ¡No molestes!

    Por otro lado Hakudoshi miraba algo molesto y a la vez sorprendido a Goku y a Vegeta, quienes destruían rápidamente y sin ningún esfuerzo las extensiones del cuerpo de Moryomaru.

    ― ¡Maldicion, de donde rayos habrán salido esos sujetos!

    Pero aun quedaban los pedazos que atacaban continuamente a Koga y a Kagome, por más que Koga fuese veloz, podría en algún momento agotarse. Escapar ya se estaba volviendo un mal plan, y había que acabar con esas amenazas lo más pronto posible.

    ― ¡Debo hacer algo con los pedazos que aún quedan! ― dijo Kagome ― Koga, bájame por favor.
    ― ¿Estás segura?
    ― Contra este yökai no importa cuántas veces le pegues y disperses los ataques físicos no funcionan. Por lo que…
    ― ¿Piensas atacarlo usando tus flechas Kagome? ― interrumpió Koga, mientras aun continuaba evadiendo los ataques.
    ― Creo que puedo purificarlos.

    Nuevamente aquellos tentáculos se golpearon el suelo, Koga dio un gran salto y cayo en un lugar lo suficientemente lejos como para que a Kagome le diese tiempo de disparar una de sus flechas.

    ― ¡Muy bien, hazlo! ― exclamo Koga.

    Rápidamente Kagome preparo su flecha en el arco y así mismo la disparo contra aquellos tentáculos, una gran energía espiritual impacto a estos desintegrándolos completamente.

    ― ¡Lo lograron! ― dijo Sango.
    ― Koga y Kagome hacen buena pareja ― exclamo Hakaku.

    Una vena broto por la frente de Inuyasha al escuchar ese comentario, rápidamente corrió hacia donde estaban Ginta y Hakaku, propinándole a cada uno un golpe en la cabeza.

    ― Pero… ¿Por qué? ― pregunto Hakaku.

    Rápidamente Inuyasha los dejo y se dirigió hacia Hakudoshi y Moryomaru.

    ― ¡Inuyasha!― grito Kagome.
    ― ¡Kagome, no te acerques a mí! ― respondió Inuyasha.
    ― ¡Inuyasha! ― grito con más fuerza Kagome, tratando de ir tras él, pero había sido detenida por Ginta.
    ― No lo haga señora.
    ― Aun tiene un pedazo en su cuerpo ― afirmo Hakaku.

    Moryomaru aun se encontraba en los cielos, Inuyasha se preparo nuevamente para atacarlos. Aquel pedazo que tenía incrustado en el hombro se esparcía cada vez más por su cuerpo. Peor aún, también se estaba extendiendo alrededor de la espada.

    ― ¡Hakudoshi, Moryomaru! ― grito Inuyasha. ― ¡Los destrozare a ambos!
    ― ¡Heh! Eso solo será posible si eres capaz de usar todo el poder de tu espada.

    Aquel pedazo se estaba esparciendo cada vez más sobre el cuerpo de Inuyasha, a punto de que estaba casi por absorberlo.

    ― ¡Inuyasha! ― grito Kagome.
    ― ¡Será tragado por los pedazos de Moryomaru! ― exclamo Shippo.
    ― Si quieres absorberme… inténtalo ― dijo Inuyasha, a la vez que Tessaiga palpito, convirtiéndose completamente en una espada de diamante. ― ¡Kongösöha!

    << ¡Logro moverla!>> se dijo Hakudoshi.

    De pronto Hakudoshi se encerró en el campo de protección y desapareció junto con Moryomaru, evitando así el ataque de Tessaiga. Goku quien se encontraba algo distante sintió el Qì del niño y de aquel monstruo moverse hacia otro lugar.

    ― ¡Maldito, no escaparas! ― exclamo Goku desapareciendo del lugar.

    Inuyasha había fallado en su ataque, pero al menos se había conseguido liberarse un poco de aquellos pedazos, aunque no por mucho, pues estos rápidamente comenzaron a unirse aprisionándolo nuevamente.

    ― ¿Qué pasa Inuyasha? ― pregunto Hakudoshi ― ¿No se suponía que ibas a destrozarnos? Tal parece que aun no eres capaz de usar todo el poder de tu espada.

    De pronto Hakudoshi siente una presencia detrás de él, rápidamente se vuelve y se sorprende al ver que Goku se encontraba justo frente a ellos, Miroku y los demás no tardaron en tener la misma reacción de Hakudoshi.

    << ¿En qué momento el señor Goku se ha trasladado hacia ese lugar? >> Se pregunto Miroku a si mismo intentando responderse a aquella interrogante. << ¿Acaso esa será su verdadera velocidad?>>

    ― Así que ¿Tú debes ser el responsable de todo eso que ocurrió en las aldeas? ¿O me equivoco? ― pregunto Goku, quien permanecía frente a Hakudoshi. ― Eres más infantil de lo que esperaba, aun así… no te perdonare por lo que has hecho.
    ― ¿Y qué es lo que piensas hacer? ― pregunto Hakudoshi mientras se cubría con su campo de protección ―, si no posees un arma con poderes para pelear.
    ― Yo no necesito… usar un arma para eliminarte ― respondió Goku riéndose, mientras se llevaba ambas manos hacia atrás y se preparaba sin duda para lanzar un ataque.

    Mientras eso ocurría y todos miraban atónitos hacia el cielo, Vegeta se encargo de liberar a Inuyasha, eliminándole los pedazos que intentaban absorberlo, con rayos de energía lo suficientemente fuertes como para rostizar a esos trozos, pero no como para que este llegase a lastimar a Inuyasha.

    ―Ya deja de hacer el ridículo, insecto y al menos elimina los trozos restantes que quedan esparcidos ― dijo Vegeta.
    ― Cierra la boca, no voy a darte las gracias.
    ― ¡Miren eso! ― exclamo Shippo ―, una bola se está creando en sus manos.

    Una bola de energía se empezó a crear entre las manos de Goku, de pronto esta comenzó a aumentar de tamaño y a emitir unos pequeños resplandores.

    ― Kame… Hame
    ― ¿Acaso piensa lanzar toda esa cantidad de energía? ― pregunto Miroku.
    ― ¡Ha!

    Goku grito con fuerza, desplegando así un sorprendente y poderoso rayo de energía que se dirigía hacia Moryomaru. El Kame Hame Ha, estaba cada vez más cerca de este, pero en ese momento Hakudoshi se lanzo y se interpuso entre aquel rayo de energía y Moryomaru, pensando que tal vez podía detenerlo, pero cuando este impacto sobre el campo de protección lo quebranto como si fuese una hoja de papel, sucediendo lo mismo con el cuerpo de Hakudoshi, quedando solo su cabeza flotante en el cielo.

    ― Hakudoshi… ― dijo Kagome.
    ― Protegió a Moryomaru ― interrumpió Miroku.

    De pronto los pedazos que habían chamuscado con la energía de Vegeta tomaron nuevamente vida e intentaron a atacar a Kagome, mientras que aun estaban los que perseguían a Koga.

    ― ¡Maldito terco! ― exclamo este ― ¡Aun quiere mis fragmentos!

    Kagome reacciono rápidamente y disparo una de sus flechas purificando aquellos pedazos que estuvieron a punto de atacarla. Pero para su sorpresa, los pedazos se estaban dividiendo cada vez en trozos más pequeños, lo que le dificultaba purificarlos.

    ― Esto no está bien ― dijo Kagome ― ¡Se están dividiendo en pedazos más pequeños y no puedo purificarlos a todos!
    ― ¡Idiota, corre!

    Inuyasha cubrió a Kagome abrazándola, quedando él como escudo para ella para que no recibiera el ataque de aquellos tentáculos, la joven quedo sorprendida y algo preocupada pasando solo por su mente el nombre del hanyö, pero antes de que esto sucediera Vegeta apareció ante ellos quedando delante del propio Inuyasha y Kagome.

    ― A un lado ― dijo Vegeta.

    Ambos se apartaron tan rápido como pudieron, y en ese momento el príncipe Saiyaijn con su mano derecha empezó a lanzar varias bolas de energía hacia todos los pedazos que se encontraban esparcidos, incluyendo a los que intentaban atacar a Kagome e Inuyasha en ese momento.

    Aquel ataque parecía como si estuviese cayendo una lluvia de meteoritos justo en ese lugar, aquellas bolas de energía eran tan poderosas que destruían o mejor dicho pulverizaban en cuestión de segundos los pedazos del cuerpo de Moryomaru. Algunas de estas impactaban sobre peñascos e incluso sobre el mismo suelo, provocando así un fuerte estruendo en el lugar.

    ― ¡Oye! ¿Acaso estás loco? ― exclamó Inuyasha al ver como el lugar estaba siendo destruido ― ¿Piensas destruir todo?
    ― ¡Por favor detente! ― grito Kagome.

    Vegeta paro de arrojar aquellas bolas, aun se podía escuchar el desprendimiento de las rocas y podía apreciarse todo el polvo que se había levantado producto de aquella destrucción. El polvo comenzó a desvanecerse rápidamente, y claramente se pudo apreciar que los pedazos habían sido pulverizados, pero también observaron el daño que habían causado aquellas bolas de energía, pero algo aun no andaba bien, Vegeta permanecía aun en estado de alerta, conservando aun su posición de ataque.

    Por sorpresa uno de los pedazos salió repentinamente de una de las rocas, pero este lo hizo tan rápido que Vegeta no pudo percatarse de ello. Este se dirigía hacia Kagome con la intención de quitarle los fragmentos, pero Miroku por suerte reacciono rápidamente y se interpuso en su camino, bloqueándolo con su bastón, pero al parecer las intenciones de aquel pedazo no eran las de ir por el fragmento de la perla, este rápidamente deshizo la defensa del monje y lo ataco golpeándolo en el pecho, tumbándolo completamente al suelo.

    ― ¡Excelencia! ― grito Sango
    ― ¡Inuyasha a Miroku lo han…!
    ― ¡Le ha atravesado el pecho!
    ― Se equivocan ― dijo Vegeta ―, aquel ataque no le ha afectado en lo más mínimo.
    ― ¿Qué ha dicho? ― pregunto Kagome ― ¿Cómo puedes saber eso?
    ― Si lo hubiese atravesado, habría salido sangre de su pecho ― dijo ―, pero aquel trozo del cuerpo de ese monstruo no tenia intenciones de herirlo. Parece que iba por algo más…

    Efectivamente, el pedazo tomo de las túnicas de Miroku unos objetos parecidos a unos fragmentos de cristal, Vegeta arrojo un rayo de energía para destruir a ese pedazo, pero aquel rayo fue bloqueado por los insectos saimyosho, siendo destruidos estos en lugar del pedazo del cuerpo de Moryomaru.

    ― Jum, aun quedaban más de esas basuras ― dijo Vegeta.

    Goku quien aun se encontraba frente a la cabeza flotante de Hakudoshi, aun no pudo comprender como aquel niño podía seguir con vida luego de haber recibido el Kame Hame Ha, por otro lado Hakudoshi por primera vez sintió algo de temor al ver que un individuo con las características de un humano pudo romper la barrera sin ninguna dificultad, pero eso no era todo, lo había hecho sin el uso de ningún arma poderosa o magia, que era con lo que contaban la mayoría de los yökai en esa época.

    ― ¿Qué sucede? ― pregunto Hakudoshi, a quien ya su temor le
    había pasado ―, no creo que puedas destruirme fácilmente, no mientras mi corazón este bien oculto.

    <<¿Acaso este sujeto… será igual que Majin Boo?>> se dijo Goku <<Pero… ¿Qué quiso decir con eso de su corazón?>>

    Una vez que el pedazo del cuerpo de Moryomaru estaba casi con ellos, Hakudoshi se dispuso a huir, Goku intento detenerlos pero una nube de veneno fue expulsada por aquel niño para detener al guerrero saiyajin, pero este como no estaba en conocimiento de lo venenosa y toxica que podía ser aquella densa y espesa nube se adentro un poco en esta en medio de la persecución, pero pronto se vio asfixiado por aquella atmosfera.

    Por suerte Vegeta se percato de ello y rápidamente se traslado hasta donde estaba Goku y lo saco rápidamente de ahí, llevándolo hasta el suelo.

    ― Huyeron ― dijo Koga.
    ― ¿Qué… demonios ha sido eso? ― pregunto Goku, mientras tocia aun ahogado por el veneno.
    ― Es miasma ― respondió Inuyasha ―, y es un veneno muy poderoso creado por Naraku.
    ― Esa cosa por poco me deja inconsciente ― dijo Goku
    ― Torpe ― dijo Vegeta ―, eso te pasa por andar confiándote en el enemigo.
    ― ¡Excelencia! ― exclamo Sango.
    ― ¡Monje Miroku!
    ― Estoy bien… ― respondió este a medida que se levantaba ―, no estoy herido… estaba suave.
    ― ¿Por qué haría eso? ― pregunto Kagome.
    ― Lo hicieron… para hacernos las cosas más difíciles ― repuso

    Miroku, preocupado por lo que había ocurrido ―, aquel pedazo me quito el cristal yoki.

    Mientras Hakudoshi junto con Moryomaru se habían adentrado en una cueva misteriosa algo lejana del lugar donde se encontraban Inuyasha y los demás, en el interior de esta se encontraban Kanna y el bebe Akago, quien permanecía dormido sosteniendo una extraña bola en sus pequeñas manos.

    ― Como lo pediste ― dijo Hakudoshi dirigiéndose hacia el bebe a la vez que se regeneraba lentamente ― te he traído el cristal yoki.

    Akago despertó y con mirada fría observo a Hakudoshi quien sostenía los tres fragmentos de aquel extraño cristal, cuyo brillo estaba comenzando a desaparecer.

    ― El yoki se está desvaneciendo ― dijo Hakudoshi, mientras observaba los cristales.
    ― Ese cristal… ― interrumpió Kanna ―es la pista para ubicar el fuyoheki, la piedra protectora que borra el yoki.
    ― Así que Inuyasha y los demás no podrán atraparte huh ― dijo Hakudoshi ―, pero… me preocupan esos dos sujetos ¿De dónde habrán salido?

    Ya el cielo despejado y todo de vuelta a la normalidad Koga le notificaba a Kagome que se marchaba para continuar su búsqueda en el escondite de Naraku.

    ― Sin duda me preocupa dejarte aquí ― dijo Koga, sosteniendo las manos de la joven.
    ― Cuanto tiempo más… ― exclamo Inuyasha ―… vas a sostener sus manos, maldito lobo apestoso.

    El hanyö furioso lo ataco con una de sus garras, pero como de costumbre Koga esquivo aquel ataque dando un salto muy habilidoso, luego sin darle mucha importancia a Inuyasha corrió a gran velocidad viéndose únicamente aquel torbellino que poco a poco se perdía en el horizonte.

    ― Adiós ― dijo Kagome, levantando su mano con gracia.
    ― ¡Hey Kagome! ― exclamo Inuyasha ―, tu tampoco deberías…
    ― Inuyasha ― dijo ella interrumpiéndolo dulcemente.
    ― ¿Qué?
    ― Gracias por lo de antes.
    ― ¿Huh?
    ― Por salvarme.
    ― Tonta ¿Cómo no iba a salvarte?

    En un lugar más apartado vemos a un Miroku más recuperado, conversando con Shippo y Sango, mientras que Goku aun recuperaba el aliento.

    ― Diganme ¿Kagome e Inuyasha no iban a comenzar a pelear? ― pregunto Shippo algo confundido.
    ― Es mejor dejar dormir al perro echado ― dijo Sango. ― Pero… me preocupa ese yökai Moryomaru.
    ― Así es ― afirmo Miroku ―, pero también debemos preocuparnos ahora de otras cosas. Hakudoshi ha visto las increíbles habilidades de Goku y Vegeta, lo más probable es que ahora Naraku esté enterado de esta situación.
    ― Jum ¡No nos subestimes de esa manera, monje! ― dijo Vegeta ―, si alguien debería preocuparse es sin duda ese enano albino.
    ― Al contrario Vegeta, es usted quien subestima el poder de Naraku ― respondió Miroku ―, aunque no podríamos asegurar que sucedería si ustedes se enfrentaran a él.
    ― No estoy seguro ― replico Goku ―, a pesar de haber recibido mi Kame Hame Ha, pareció no haber recibido ningún daño.
    ― Mientras el corazón de Naraku y Hakudoshi no esté en sus cuerpos, ellos pueden regenerarse de cualquier tipo de daño ― respondió Miroku, y lamentablemente no podrán ser destruidos.
    ― Y este ser Naraku del que ustedes hablan… ¿Es realmente fuerte? ― pregunto Goku.
    ― Si ― respondió Kagome con cierto tono de lamentación ― llevamos tiempo detrás de él ya que tiene casi la perla de shikon en su poder y también porque ha causado mucho sufrimiento y dolor.
    ― Ya veo… ― dijo Goku, quien luego se volvió y exclamo emocionado ― ¡Me muero por conocerlo, quiero ver que tan fuerte es!

    Todos menos Vegeta se sorprendieron al escuchar a Goku decir esas palabras, sin duda aquel enfrentamiento había emocionado aun más al guerrero en querer adentrarse en esa aventura totalmente desconocida. Vegeta por su parte dentro de su expresión seria, esbozo una ligera sonrisa en consentimiento de la emoción de Goku por esta nueva aventura.

    Por otra parte Hakudoshi aun se encontraba en el interior de aquella cueva, y estaba a punto de marcharse de ese lugar.

    ― Dejare a Moryomaru aquí ― dijo ―, Kanna… puedes usarlo como te plazca.

    Hakudoshi se envolvió en su campo de protección y desapareció volando por los cielos, Kanna se había acercado al gigantesco yökai y este se agacho como si fuese a recibir algo.

    ― Moryomaru ― dijo Kanna ― te voy a dar un alma.

    Una extraña luz empezó a salir del espejo de Kanna y comenzó a introducirse en la boca de Moryomaru.

    Rápidamente había anochecido, el viento soplaba suavemente en una pradera totalmente descubierta. La luz de la luna era perfecta y alumbraba con gran intensidad sobre aquella inmensa pradera, Sesshömaru quien se encontraba al borde de un barranco, había detenido su camino justamente ahí, pero ¿Por qué ahí? Era la pregunta que luego surgiría por medio de su sirviente Jaken.

    ― ¿Qué sucede amo Sesshömaru?
    ― Ahí viene ― respondió este.
    ― ¿Huh?

    Repentinamente una fuerte ventisca empezó a soplar, haciendo volar al pobre de Jaken, de pronto una mujer increíblemente hermosa y de ojos rojizos se aparece frente a Sesshömaru, al cual saluda confianzudamente.

    ― Hola ― dijo
    ― ¡Maldita Kagura! ― exclamo Jaken
    ― ¿Te gustaría saber… donde está ubicado el corazón de Naraku?

    Sesshömaru miraba fijamente a Kagura, un silencio se hizo presente en el momento, pero sin duda aquella pregunta había intrigado mucho al joven daiyökai.


  2. Capitulo 4:
    La aparición de Moryomaru.




    Koga se encontraba frente a Hakudoshi, creándose así el primer encuentro entre estos dos. Al saber que se trataba de un ser creado por Naraku, estaba dispuesto a acabar o mejor dicho a destruirlo por completo, pero las cosas no iban a ser tan fáciles detrás de Hakudoshi se encontraba un colosal yökai, de apariencia muy similar a la humana, con ciertos rasgos muy similares a los de Hakudoshi.

    ― Así que eras tú ― dijo Koga ―, el que hacia todos esos yökai monstruosos.
    ― Así es ― dijo Hakudoshi sonriendo ―, hice de todos los tipos como prueba, pero descubrí que entre más cercano a la forma humana, con mayor facilidad se movía el cuerpo. En resumen, para un Haku humano la forma humana es lo más familiar.
    Luego de un breve silencio, Hakudoshi añadió:

    ―Moryomaru, comete a Koga… junto con los fragmentos de shikon.
    Koga se sorprendió al escuchar la orden que le daba Hakudoshi a Moryomaru, este término precipitándose hacia el Okami, este por su parte no se quedo atrás y también se lanzo al ataque.
    ― ¡Heh! ¡Grandioso! ― exclamó Koga ―, aprovechare la ocasión para acabarte.

    El joven lobo dio un feroz grito, pateando con gran fuerza el abdomen de Moryomaru y dijo:

    ―Espero que no te pongas triste, cuando tu nuevo juguete quede
    totalmente destruido.

    Pero las cosas no habían salido como Koga esperaba, su pie se había hundido completamente en el estomago de Moryomaru, quien cada vez más absorbía la pierna del joven lobo para devorarlo.

    ― ¡Oh no! ― exclamó Hakaku.
    ― ¡Su pie se ha hundido! ― grito Ginta.
    ― Estoy siendo absorbido ― se dijo para sí Koga.

    Koga intento zafarse atacando a Moryomaru con sus garras, pero en lugar de liberarse la situación había empeorado aun más. El brazo con el que Koga ataco al yökai se había quedado pegado en el cuerpo de este.

    ― ¡Cómo! ― exclamo Hakaku ― ¡En lugar de atravesarlo, el brazo de Koga se quedo pegado!
    ― ¡Su cuerpo es como una masa! ― dijo Ginta.

    Como último recurso, Koga desenvaino por primera vez su espada y haciendo uso de ella corto a Moryomaru para poder liberarse. El joven lobo cayó en el suelo y se levanto rápidamente, de pronto observo en la herida que le había hecho al yökai unas bolas brillantes que estaban dentro de su cuerpo.

    ― Esos son…
    ―….Haku creo ― respondió Ginta.

    Pero rápidamente la herida de Moryomaru se cerró por completo, quedando como si no hubiese recibido daño alguno.

    ― La herida se ha cerrado ― dijo Koga ―, no es como uno de esos inútiles yökai de antes.
    ― ¡Te lo dije! ― exclamo Hakudoshi ―Ese Haku está más familiarizado con este cuerpo.

    << ¿Qué hare?>> pensó Koga <<Si me descuido por unos segundos, mi cuerpo será absorbido por ese monstruo. >>

    Moryomaru nuevamente se había lanzado al ataque, extendiendo su brazo para atrapar o más bien para aplastar a Koga, pero este hábilmente esquivo el ataque, pues de no haberlo hecho lo hubiese sido herido gravemente ya que las rocas habían quedado hechas polvo. Pero ese ataque no basto para ir tras Koga nuevamente, esta vez el joven lobo estaba siendo acorralado por Moryomaru, situación que no vio de bunas maneras.

    <<Maldición, esto no se ve bien>> pensó Koga <<Acaso… ¿Debería escapar de aquí?>>

    De pronto sus pensamientos se vieron interrumpidos por una ráfaga de viento de color amarillento que amenazaba con destruir todo a su paso.

    ― ¡Pero qué diablos! ― exclamo Koga, al reconocer esa técnica.
    ― El Kaze no Kizu ― se dijo para sí Hakudoshi.

    Koga se aparto rápidamente y el Kaze no Kizu impacto sobre Moryomaru generándose un gran estruendo. Inuyasha se encontraba a lo lejos sosteniendo a Tessaiga, cerca de él se podían observar tres grietas en el suelo, las cuales fueron ocasionadas por el Kaze no Kizu

    ― ¡Hakudoshi! ― exclamó Inuyasha, llevándose la espada al hombro ― ¿Se puede saber qué demonios estas planeando?
    ― Hm… Llegaron bastante rápido ― dijo Hakudoshi, quien había protegido a Moryomaru con su campo de protección.
    ― Ese yokai es… ― dijo Miroku mientras miraba impresionado a Moryomaru.
    ― Lo sabia ― interrumpió Sango ―su apariencia es más similar a la de los humanos.
    ― ¡Eso no importa! ― exclamó Kagome ― ¿En dónde está Koga?

    De pronto Koga salió repentinamente y golpe a Inuyasha fuertemente en la cabeza con un puñetazo.

    ― ¡Maldito perro!
    ― ¡Ah! ¿Así que te encuentras con vida lobo llorón?
    ― Así que querías matarme, huh.
    ― Me disculpo por él Koga ― dijo Kagome.
    ― No hay necesidad de disculparse Kagome ― respondió Koga acercándose a ella tomando sus manos.
    ― ¡Kagome! ― exclamo Inuyasha ― ¡No te disculpes con él!
    ― Así que… ― interrumpió Vegeta mientras avanzaba hacia el grupo ― no me digan que el responsable de todo es ese enano y ese mastodonte que tiene a sus espaldas.

    Hakudoshi miro por instantes a Vegeta y a Goku y se extraño ante la llegada de esos desconocidos. ¿Quiénes eran esos sujetos? ¿De dónde habían salido? Eran las preguntas que transitaban por la mente de aquel infante, rápidamente analizo la fisonomía de ambos, pero no les dio importancia ya que los vio como simples humanos.

    ― No deberías confiarte Vegeta ― dijo Miroku ― Hakudoshi es un yökai muy poderoso, y ha demostrado ser igual de peligroso que el mismo Naraku.
    ― ¡Ja! Eso es porque ustedes no han visto el verdadero poder… de un saiyajin.
    ― ¿Qué ha dicho? ― exclamo Kagome
    ― ¿Un… saiyajin? ― pregunto Miroku.

    Inuyasha había escuchado toda la conversación pero decidió ignorarlos por completo y concentrarse en Hakudoshi y Moryomaru que aun se encontraban frente a ellos.

    ― A propósito lobo llorón, el hecho de que estuvieras corriendo asustado de ese yökai, entonces eso quiere decir que es más problemático que los otros.
    ― ¿Quién estaba corriendo asustado? ― pregunto Koga a la vez que le metía un puñetazo en la cabeza nuevamente a Inuyasha.
    ― No te confíes Inuyasha ― dijo Hakaku ―, el cuerpo de esa cosa cambia de suave a duro.
    ― Es cierto… ― agregó Ginta ― incluso el cortarlo con una espada no le afecta en lo más mínimo.
    ― ¿Una espada? ― pregunto Kagome algo confundida mientras miraba la espada que tenia Koga en su cintura.
    ― Esto es algo que le quite a un humano… solo me sirve de adorno ― dijo Koga ―, aunque a decir verdad nunca pensé que la llegaría a necesitar en un momento como este.
    ― ¡Keh! No compares tu mierda de espada con mi Tessaiga ― dijo Inuyasha ―, háganse a un lado, acabare con ellos utilizando esto.

    De pronto la espada palpito y se transformo en un colmillo cubierto completamente por diamantes, Hakudoshi observo confundido aquella habilidad de la espada.

    ― Su espada parece una joya ― dijo Koga.
    ― ¡Kongösöha! ― grito Inuyasha agitando fuertemente a Tessaiga, a la vez que lanzas de diamantes salían disparadas de esta.

    Aquellas lanzas iban directamente hacia Hakudoshi y Moryomaru.
    Hakudoshi observo con tranquilidad aquella técnica, y sin darle mucha importancia solo pronuncio el nombre de Moryomaru, este reacciono entendiendo que debía obedecer una orden, las lanzas de diamante rápidamente llegaron hacia donde estaban ellos, ocasionando un fuerte estruendo.

    Rápidamente quedaron impresionados al ver que en el lugar donde estaban no había nada excepto las lanzas de diamantes incrustadas en el suelo, Inuyasha se había creído vencedor.

    ― ¡Se han ido! ― exclamo Miroku.
    ― ¡Volaron en pedazos! ― dijo Inuyasha.

    Koga había quedado sorprendido, pero de pronto vio a Goku y Vegeta quienes tenían la mirada dirigida hacia arriba, sus sentidos rápidamente se activaron, detectando así la presencia de Moryomaru y Hakudoshi.

    ― ¡No! ― exclamó Koga ― ¡Se encuentran allá arriba!

    Todos dirigieron sus miradas hacia arriba impresionados al ver que el yökai se encontraba en los cielos, Koga bajo su mirada y se quedo observando a Goku y Vegeta.

    <<Ellos sabían en donde se encontraban>> pensó << ¿Acaso pudieron ver sus movimientos?>>

    ― ¡Esta atacando desde arriba! ― grito Kagome.

    Aquel grito saco a Koga de sus pensamientos, y gracias a eso pudo reaccionar ante el ataque de Moryomaru, ataque que tanto Inuyasha como él pudieron esquivar hábilmente.

    Aquel brazo con el que el yökai ataco se había transformado como en una especie de varias espadas filosas, Moryomaru se mantenía en el aire gracias a sus alas, cosa que impresiono a la mayoría a excepción de los saiyajin.

    ― ¡Alas! ― exclamaron Ginta y Hakaku.
    ― ¿Por qué están sorprendidos? ― dijo Hakudoshi riendo ― Moryomaru está hecho con partes de distintos yökai. Volar no significa nada.
    ― ¡Keh! No digas tonterías ― dijo Inuyasha ― ¿Quién está sorprendido? ¡Toma esto… Kongösöha!

    Inmediatamente las lanzas de diamante salieron disparadas de Tessaiga, destrozando una parte del brazo de Moryomaru.

    ― ¡Increíble! ― exclamo Ginta.
    ― Lo voló en pedazos ― dijo Hakaku.
    ― Heh, no se sorprendan ― dijo Koga ― Eso fue solo el brazo.
    ― ¿El resto del cuerpo escapo? ― pregunto Miroku algo preocupado.

    Sango y Kagome observaban también preocupadas como Moryomaru aun se mantenía en los cielos, y efectivamente había perdido parte de su brazo, pero aun conservaba este. Por otro lado a Goku le empezaba a preocupar la situación pues para el no resultaba normal que un oponente se confiara demasiado, Vegeta por su parte se mantenía de brazos cruzados observando todo, sin impresionarse si quiera un poco por lo que acaba de ocurrir.

    De pronto unas bolas brillantes comenzaron a salir de Moryomaru, estas se dirigieron a gran velocidad hacia los pedazos de que había cortado Inuyasha utilizando el Kongösöha.

    ― ¡Haku! ― exclamo Miroku observando detenidamente aquellas bolas.

    Inuyasha y todos vieron sorprendidos como estas se empezaban a fusionar con los pedazos de cuerpo que estaban esparcidos en el suelo, para sorpresa de todos estos empezaron a moverse, como si hubiesen cobrado vida.

    ― Inuyasha ten cuidado ―advirtió Miroku ―, el haku se ha mezclado con esos pedazos que cortaste con Tessaiga.
    ― ¡Keh! Es una pérdida de tiempo.

    Aquellos pedazos se habían unido y de pronto salieron disparados con intención de atacar a Inuyasha.

    ― ¡Los destrozare una y otra vez! ― grito Inuyasha ― ¡Kaze no Kizu!

    La gran ráfaga de viento amarillo salió de Tessaiga, este avanzo violentamente hacia los pedazos que se dirigían hacia el hanyö, desapareciéndolos en fracciones de segundos.

    ― ¡Bah! Solo eran basura.
    ― ¡Ten cuidado Inuyasha! ― grito Goku

    Todo el mundo se alarmo ante el grito de advertencia de Goku, pero era demasiado tarde, unos pedazos del cuerpo de Moryomaru, salieron desde arriba y atacaron a Inuyasha atravesándole su brazo derecho.

    ― ¡Que! ― exclamo Inuyasha al verse el brazo atravesado por aquel pedazo que tenia la forma de un tentáculo.
    ― ¡Los haku están agrupando los pedazos! ― dijo Miroku mientras observaba los Haku en el cielo agrupándolos.
    ― ¡Maldita sea! ― exclamo Goku furioso, a la vez que aumento sus poderes de golpe haciendo aparecer un aura de color blanco, en eso extendió su brazo derecho y disparo una bola de energía hacia los pedazos de cuerpo que reunían los Haku.
    ― ¡Tiene un poder espiritual sorprendente! ― dijo Miroku al observar el aura que rodeaba a Goku.

    Rápidamente aquella bola que disparo Goku se transformo en un rayo de energía que destruiría por completo aquellos pedazos. Los Haku se movieron astutamente para esquivar aquel rayo pero uno de los pedazos fue destruido, los otros dos se dirigieron hacia Koga para atacarlo y con la intención de arrebatarle los fragmentos.

    Los pedazos chocaron contra el suelo generando un gran impacto, ya que hábilmente el Okami pudo esquivarlos dando un salto y corriendo a gran velocidad.

    ― ¡Maldición! ― exclamó Koga ―, aun quieren los fragmentos.

    Inuyasha clavo a Tessaiga del suelo para apoyarse sobre ella. En su brazo herido aun tenia incrustado uno de los pedazos del cuerpo de Moryomaru, luego al ver que estos estaban persiguiendo a Koga por los fragmentos dirigió rápidamente la mirada hacia donde estaba Kagome.

    <<El fragmento de shikon>>

    El otro grupo de pedazos se dirigió hacia donde estaba Kagome, con intenciones de acabar con ella y de arrebatarle el único fragmento que tenía en su poder.

    ― ¡Kagome! ― grito Inuyasha, desesperado mientras se dirigía rápidamente hacia ella.

    Kagome se había quedado paralizada al ver como cuatro de los pedazos en forma de tentáculos se dirigían hacia ella, Inuyasha herido no sabría si llegaría a tiempo para evitar que le hicieran daño, mientras que Koga estaba siendo perseguido también por otra de las partes del cuerpo de Moryomaru.
  3. Capitulo 3:
    El plan de Hakudoshi



    Koga se encontraba frente al cuerpo de aquel monstruoso yökai que había derrotado, y observaba atentamente como de la herida que tenía en su vientre estaban a punto de salir expulsadas unas extrañas bolas brillantes, aunque repentinamente algunas empezaban a salir disparadas, tal acción llamo la atención de Ginta y de Hakaku.

    ― ¿Qué es eso? ― pregunto Hakaku.
    ― No tengo la menor idea ― respondió Koga ―, tal vez podrían ser…

    En ese momento Inuyasha, Kagome, Miroku, Sango y Shippo, en compañía de Goku y de Vegeta se dirigían rápidamente al lugar donde se encontraba Koga. Todos se sorprendieron al ver que Goku y Vegeta se encontraban volando por los aires y que no les costaba mantener la velocidad y el ritmo al que ellos iban. Y mientras recorrían el camino, la curiosidad invadió sus mentes, no dudando si quiera un instante en hacerles las preguntas necesarias.

    ― ¡Oye! ― dijo Miroku dirigiéndose a Goku ― ¿Tu nombre es Goku, cierto?
    ― ¿Eh?... si, así es.
    ― ¿Me puedes decir cómo es que ustedes pueden volar? ¿Acaso son alguna clase de monstruos?
    ― No, nada de eso ― respondió Goku sonriendo ―, esto es la técnica de volar.
    ― ¿Acaso se puede aprender a volar? ― pregunto Sango interesada
    ― Si ― respondió Goku ―, con el entrenamiento adecuado puedes aprender a volar sin ninguna dificultad.
    ― Claro ― agregó Vegeta ―, pero con un nivel tan bajo como el que tienen ustedes dudo mucho de que puedan lograrlo.
    ― ¡Que dijiste! ― exclamó Inuyasha
    ― ¡Oye! ¿Qué te o… ― dijo Sango, pero de pronto se vio interrumpida por Goku que con una leve señal, hizo para que no le tomaran en cuenta. Kagome le pidió amablemente que se acercara para poder decirle algo.
    ― ¿Tu amigo siempre es así? ― le pregunto en voz muy baja.
    ― Si, Vegeta siempre tiene ese carácter, puede ser muy chocante a veces, pero es muy buen amigo, si se acostumbran a su forma de ser verán que no tendrán problemas.
    ― Si, eso me hace recordar a alguien en especial ― dijo Kagome con cierto sarcasmo.
    ― ¡Oye! ¿A qué te refieres con eso? ― pregunto Inuyasha.
    ― Tú sabes a lo que me refiero.

    El trayecto se había hecho bastante corto debido a la conversación que llevaban nuestros amigos, rápidamente llegaron a lugar en donde se encontraba Koga, este se sorprendió ante la llegada de Kagome y más aun al ver a los dos nuevos integrantes de ese grupo.

    ― ¡Kagome! ― exclamo Koga, sorprendido y a la vez emocionado, pero emoción que se vio tapada cuando Inuyasha se interpuso entre ella y él.
    ― ¿A qué se debe tanta emoción Koga? ― dijo Inuyasha chocando su cabeza con la de Koga.
    ― ¿Por qué siempre tengo que hablar contigo primero? ¿Ah?
    ― Su excelencia, esto es… ― dijo Sango
    ― Como puedes ver ― dijo Miroku, interrumpiendo a Sango ―, esto es una especie de mezcla de yökai.
    ― Este monstruo, nos ataco de la nada ― dijo Ginta.

    De pronto Miroku observa unas extrañas luces que van flotando hacia el cielo.

    ― Entonces esas son sus almas ― dijo Sango.
    ― No… esos son Haku ― respondió Miroku.
    ― ¿Haku? ― pregunto Inuyasha
    ― ¿Qué es eso? ― pregunto Koga.
    ― Humanos, bestias y yökai ― respondió Miroku, todos tienen un Kon y un Haku dentro de sus cuerpos. Kon es el corazón, en otras palabras es el alma, y Haku es el poder que mueve ese cuerpo. Lo que ocurrió aquí es que este yökai murió y luego su Kon lo dejo, al parecer solo su Haku le permitía moverse.
    ― Dices entonces que… mientras tenga este Haku, un cuerpo sin alma puede moverse.
    ― ¿Tu entiendes algo Vegeta? ― pregunto Goku en voz baja.
    ― Y yo qué diablos voy a saber, eso te pasa por andar involucrándonos en problemas que no nos incumben.
    ― Sea lo que sea esto no es normal ― dijo Koga ―, quizás alguien estuvo controlando a esta cosa.
    ― Me pregunto si Naraku está detrás de todo esto ― agregó Kagome.
    ― Si, esto apesta a él ― respondió Koga, a la vez que abrazaba a Kagome.

    El rostro de Inuyasha se había puesto rojo de rabia al ver que el Ökami abrazaba a Kagome, así que rápidamente fue a apartarla de su lado.

    ― ¿Qué te pasa, cara de perro?
    ― ¿Por qué diablos la abrazas de esa forma como si fuera lo más normal del mundo?
    ― Es lo normal cuando se encuentran amantes luego de mucho tiempo.
    ― ¡Que dijiste! ― exclamó Inuyasha ―, voy a matarte.
    ― Inuyasha… ― dijo Kagome ―, ya basta.
    ― ¡Tu cállate! ― exclamó Inuyasha ― En primer lugar dejas que este idiota te abrace y se aproveche de tu actitud indecisa.
    ― ¿Huh? Pero… ¿Cómo puedes decir eso? ― pregunto Kagome algo dolida.
    ― ¿Por qué? ― pregunto Inuyasha como si nada.
    ― ¿Acaso no te das cuenta cuanto me afecta cuando estas con Kikyo? Eso me afecta.

    Inuyasha no supo que responderle en ese momento, sabía que había faltado, aun con lo testarudo que resulta ser a veces.

    ― Uy… se quedo callado ― dijo Shippo.
    ― No puede refutar eso ― agregó Sango.
    ― Pero… yo nunca he abrazado a Kikyo o algo así ― dijo Inuyasha.
    ― No es de eso de lo que estoy hablando ― grito Kagome bastante furiosa ―, es que acaso no te das cuenta, cuando te encuentras con Kikyo regresas todo distraído, solo porque me quede callada no quiere decir que sea de mi agrado.
    ― ¿Así que todavía estas disgustada?
    ― ¡Osuwari! ― exclamó Kagome, agachándose luego al suelo y repitiéndolo hasta quedar sin aliento.
    ― ¡Por favor ya no sigas! ― reclamaba Inuyasha mientras era azotado contra el suelo por el conjuro.
    ― Disculpen ― interrumpió Goku ― Pero hace un momento dijeron el nombre de Naraku ¿Podrían decirnos quien es ese sujeto?
    ― ¿Y quiénes son ustedes? ― pregunto Koga.
    ― Descuida Koga, ellos son amigos… ― dijo Kagome ― el es Goku y el es Vegeta.
    ― Hola ― dijo Goku saludándolo.
    ― Con tal de que no te intereses en Kagome todo está bien.
    ― ¿Acaso él y esa muchacha tienen algo? ― pregunto Goku en voz baja a Miroku.
    ― Luego te explicare con detalles la situación.
    ― Kagome realmente odia a ese cara de perro ― dijo Koga, sonriendo ante lo que le habían hecho a Inuyasha.

    <<Pero Koga…>> pensó Hakaku
    << ¿Acaso ella no te está ignorando por completo? >> pensó Ginta.

    ― Me voy Kagome ― dijo Koga, acercándose a ella mientras tomaba sus manos junto a las suyas.
    ― ¿Eh? ¿Ya?
    ― Encontrare al tipo que está detrás de todo esto, entre más rápido lo haga mejor. Nos vemos.
    Y sin esperar mucho desapareció a toda velocidad por el sendero de aquella masacre de yökai que se esparcía por toda la región.
    ― En eso el joven Koga tiene razón ― comentó Miroku ―, los trozos de yökai se expanden en todas direcciones.
    ― Y no creo que este sea el único yökai que se mueva solo con su Haku ― dijo Sango.
    ― Debemos seguir ― dijo Miroku ―, Goku… discúlpennos si no hemos podido ponerlos al tanto de la situación, pero como ven necesitamos primero resolver esto, antes de que algo grave ocurra.
    ― No se preocupen por nosotros ― contesto Goku generosamente ―, ya tendremos tiempo para conversar, mejor sigamos el rastro esto se ve muy interesante.

    Sin duda alguna Goku se había animado a querer resolver el problema que se había presentado en esa ocasión, Vegeta estaba algo molesto por la decisión que había tomado su amigo, pero no tenía más remedio que seguirle, rápidamente todos partieron de ese lugar, siguiendo los restos de yökai que se esparcían por todos lados.

    En una aldea cercana a donde Koga mato al primero de los yökai se encontraban unos aldeanos trabajando en los campos de cultivo, pero de pronto se empezaron a escuchar unos sonidos extraños detrás de los arboles del bosque, cuando repentinamente salió un yökai de mayores dimensiones que el anterior, pero esta vez su aspecto era diferente. Al ver a esa temible criatura los aldeanos lanzaron un grito de terror y salieron corriendo despavoridos. Inuyasha había llegado rápidamente y justo en el momento preciso.

    ― ¡Sankontessö! ― grito Inuyasha, mientras le arrancaba la cabeza a ese yökai con sus garras.

    Pero no todo había terminado ahí, en instantes había aparecido un segundo yökai amenazando con atacar la aldea, Sango estaba cerca y aprovecho la oportunidad para exterminarlo.

    ― ¡Hiraikotsu! ― grito, lanzando su gigantesco boomerang, el cual destrozo al yökai en dos partes.

    Tal y como ocurrió con el yökai que había destruido Koga, de estos dos también salieron expulsadas almas, aquellas bolas brillantes que se dirigían hacia el cielo y se perdían luego en el firmamento.

    Miroku, Kagome, Goku y Vegeta habían llegado ya cuando habían acabado con esos dos, pero Inuyasha había detectado a más de ellos cerca de esa aldea.

    ― ¿Qué sucede Inuyasha? ― preguntó Miroku
    ― Puedo olerlos, aun quedan más de ellos.
    ― ¿Se refieren a esos monstruos? ― dijo Goku. ― Su presencia es débil, pero están cerca de aquí.
    ― ¿Puedes sentir la energía sobre natural de los yökai? ― pregunto Miroku sorprendido.
    ― Por supuesto que si, por medio del Qì puedes saberlo.
    ― ¿Del Qì? ― dijo Inuyasha.
    ― El Qì es la energía vital de todo ser vivo, y es también una energía que fluye constantemente por la naturaleza. ― respondió Miroku ―, todos los seres vivos la tienen y cada una es diferente.
    ― ¡Vaya! Veo que sabes mucho acerca de estos temas ― dijo Goku sorprendido al notar el grado de conocimiento que tenia Miroku sobre ese tema.

    El cielo de pronto se oscureció, rápidamente todos fueron en dirección a donde se encontraban el resto de los yökai que había detectado Inuyasha con su olfato. Y como suele suceder en esas determinadas ocasiones cuando Kagome discute con Inuyasha, ella se había montado con Sango sobre Kirara, Miroku por tanto no le quedo más alternativa que correr junto a Inuyasha.

    ― Lo siento mucho Sango ― dijo Kagome ―, estoy ocupando el puesto de Miroku.
    ― No te preocupes Kagome, en realidad no me importa mucho.
    ― ¡Inuyasha! ― exclamó Miroku ― ¿Podrías disculparte de una vez con la señorita Kagome? Me causas problemas.
    ― ¿Así que es mi culpa, no? ― dijo Inuyasha ―, pues no tengo intención de disculparme.
    ― Que placer siento al montar en Kirara y abrazar las caderas de Sango ― dijo Miroku, lamentándose al escuchar la respuesta de Inuyasha.

    En ese momento Inuyasha había olfateado aparte de los yökai otras esencias en el aire.

    ― Puedo oler un yökai y sangre humana, parece que llego a una aldea.
    ― Espero que no haya matado a nadie ― dijo Goku.

    Todos aumentaron un poco su velocidad para llegar rápidamente a esa aldea, al entrar a esta encontraron a todos los aldeanos muertos, estos habían sido devorados y masacrados violentamente, la sangre se esparcía por toda la aldea, sin lugar a dudas no era un escenario nada agradable. Tanto para Goku para Vegeta que era la primera vez que veían algo así les resulto abominable la forma en que mataron a esos humanos, los ojos de Goku se sorprendieron al ver tanta matanza en una época que parecía tan pacifica, de pronto cierta impotencia recorrió por sus venas y cerro sus puños con gran fuerza.

    ― ¿Qué clase de maldito monstruo ha hecho algo tan aterrador? ― dijo Vegeta al observar más cantidades de cadáveres en la aldea.
    ― Se que es duro para ustedes, pero es algo normal en esta época ― dijo Sango.
    ― ¿Normal? ― preguntó Goku ―, esto no puede ser algo normal, las personas no pueden vivir así.
    ― Pero lo hacen ― contesto Miroku ―, y no solo luchan contra los yökai, si no también son víctimas de las constantes guerras que hay entre los señores feudales.
    ― Eso no es justo ― dijo Goku.

    De pronto escucharon una especie de rugido, a lo lejos se podía ver al gigantesco yökai, devorando a un caballo, aquel que fue responsable de la muerte de los aldeanos de esa aldea, Inuyasha rápidamente desenvaino a Tessaiga y de un salto se dirigió hacia el monstruo yökai, y abanicando fuertemente su espada lo corto en dos, las almas de que se encontraban en su interior salieron expulsadas tal y como sucedió con los anteriores.

    Pero no todo había acabado ahí, había otro de ellos saliendo detrás de una de las casas que había en la aldea.

    ― Así que aun quedaba otro de ellos ― dijo Inuyasha, precipitándose hacia él, pero de pronto una ráfaga de luz pasó a su lado, lo que lo desconcertó completamente, aquella ráfaga era más bien un rayo de energía el cual atravesó por completo el vientre de aquel yökai, dejándole un enorme agujero y por consiguiente dejándolo sin vida.

    Miroku, Sango y Kagome se quedaron sorprendidos y se volvieron para ver quien había sido el que había disparado aquel poder que había acabado inmediatamente con aquel yökai. Su sorpresa paso a mayores cuando sus ojos atónitos vieron que había sido nada menos que Vegeta.

    Vegeta con su brazo derecho extendido y sus ojos cerrados, había lanzado sin compasión sobre aquel demonio un rayo de energía que casi lo desintegra por completo, pero por supuesto no había necesidad de desperdiciar tanta energía en un ser de bajo nivel, o al menos eso era lo que pensaba el príncipe saiyajin.

    ― Muchas gracias… ― dijo Kagome tímidamente acercándose a él ― por ayudarnos.
    ― ¿Ayudarlos? Jum, ¿Y quien dijo que quería ayudarlos? ― respondió Vegeta con su actitud tan orgullosa, actitud que confundió por instantes a Kagome, pero luego añadió ― solo lo elimine porque no soporto ver como alguien asesina cruelmente a personas inocentes, es algo a lo que Kakarotto y yo no estamos acostumbrados a ver.

    Kagome luego sonrió y recordó lo que le había dicho Goku anteriormente, pero más aun sus recuerdos viajaron hace algún tiempo atrás cuando conoció a cierto hanyö con un comportamiento similar, aquello sin duda le trajo esos gratos recuerdos que no se quieren olvidar nunca.

    De pronto todo eso se desvaneció cuando Miroku se acerco hacia el cadáver de aquel yökai y se sorprendió al ver las facciones de este.

    ― Pero… ¿Qué está ocurriendo aquí?
    ― ¡Huh! ¿A qué te refieres? ― dijo Inuyasha, mientras envainaba a Tessaiga.
    ― Parece que cada vez se asemejan… a la forma humana. ― dijo Kagome.
    ― Tienes razón ― dijo Inuyasha ―, comparado con el primero que vimos, este es casi…
    ― Un humano ― dijo Goku.

    << Así es, es como…>> pensó Kagome <<Todos los demás hubiesen sido experimentos, entonces, eso quiere decir que… ¿Debe de haber un yökai mucho más parecido a un ser humano?>>

    Aquello los dejo totalmente desconcertados ¿Por qué harían esa clase de experimentos? Sin duda la preocupación empezó a crecer por parte de todos. Koga por otro lado, se encontraba corriendo en dirección donde había mayor cantidad de pedazos de yökai.

    ― ¡Koga por favor, descansemos un poco! ― grito Hakaku.
    ― ¡Me voy a morir! ― exclamo Ginta.
    ― ¡Par de inútiles, son unos buenos para nada!

    De pronto Koga sintió la presencia de alguien que estaba en medio de su camino, este se detuvo a una distancia para quedar frente a su posible adversario.

    ― Así que tú debes de ser Koga, el jefe de la tribu de lobos yökai ― dijo aquel desconocido ― En tus piernas llevas fragmentos de la perla ¿No?
    ― ¿Un niño? ― exclamo sorprendido Hakaku.
    ― ¿Y quién diablos eres tú? ― pregunto Koga desafiante.
    ― Mi nombre es Hakudoshi, y he venido a llevarme los fragmentos que tienes en las piernas.

    Detrás de Hakudoshi se encontraba un ser de cabello purpura muy similar a él, aunque en su cuerpo se podía deducir fácilmente que era un yökai por las características de este. Tenía como una especie de cuernos que le sobresalían de los brazos, hombros y espalda. El Okami detecto el olor en el niño y supo de inmediato que se trataba de un ser creado por Naraku.
  4. Capitulo 2:
    “Amigos y enemigos”.



    Aquella repentina aparición de Inuyasha y compañía fue totalmente inoportuna e igualmente inesperada para Goku y Vegeta. La situación pues no se presentaba nada agradable, se mostraba mucha tensión por ambas partes, en especial por Inuyasha, quien tenía la duda de si eran o no sirvientes nuevos de Naraku.

    ― ¿Y ahora que haremos? ― preguntó Goku confuso ― esas personas se ven muy extrañas parece que nos hemos metido en un gran problema.
    ― Conservemos la calma ― dijo Vegeta ―, tal vez puedan decirnos en donde nos encontramos.

    En el otro extremo, se encontraban Inuyasha y compañía, en la misma situación:

    ― ¿Qué es lo que haremos? ― pregunto Miroku.
    ― Se ven confundidos ― agrego Sango ― tal vez no sean de estos alrededores.
    ― ¡Oigan es cierto! ― exclamo Shippo ―, miren sus ropas y peinados son muy extraños.
    ― ¡Keh! No me importa si no son de los alrededores ― dijo Inuyasha ― primero averiguaremos si son sirvientes de Naraku.
    En ese momento Inuyasha desenvaino a Tessaiga, pero se vio interrumpido por Kagome.
    ― ¡Espera Inuyasha!
    ― ¿Y ahora que quieres?
    ― No creo que esos sujetos sean sirvientes de Naraku.
    ― ¿Qué? ¿A qué te refieres?
    ― No estoy muy segura… pero su presencia me indica todo lo contrario.
    ― Ya basta de tonterías… los hare hablar en este preciso instante.
    ― ¿Escuchaste eso? ― dijo Goku ― Creo que ese sujeto está decidido a atacarnos, esto no me está gustando nada creo que nos metimos en más problemas.
    ― ¿Acaso piensas que ese sujeto puede derrotarnos con esa espada? ― dijo Vegeta refiriéndose a Inuyasha ―, no me hagas reír, no veo el porqué debamos preocuparnos.

    De pronto Goku quien observaba atentamente a Inuyasha se fijo en un detalle que su compañero había pasado por alto.

    ― Oye Vegeta ¿Ya viste bien a ese sujeto?
    ― ¿A qué te refieres?
    ― Sus orejas… no son normales.
    ― Es verdad ― dijo Vegeta observando bien a Inuyasha ―, tal vez se trate de un hanyö
    ― ¿Un… hanyö? ― pregunto Goku.
    ― Torpe ¿No sabes lo que es un hanyö?
    ― Pues a decir verdad no, pensé que se trataba algo de comida ― dijo Goku riendo a carcajadas.
    ― Un hanyö es una mezcla de dos razas… esto se debe a una dilución genética.
    ― ¡Ah… ya veo! ― exclamó Goku sorprendido. ― Me pregunto cómo las tendrá pegadas a su cabeza.

    Miroku, Sango y Kagome se estaban extrañando de la actitud de Goku y Vegeta, ya que no hacían nada más que hablar entre ellos, por otro lado Inuyasha ya estaba perdiendo la paciencia, pues con su gran sentido auditivo podía escuchar claramente que estaban hablando de él.

    ― Me pregunto que tanto hablaran esos hombres ― dijo Miroku.
    ― Ya me tienen harto ― dijo Inuyasha algo molesto ― ¡Oigan ustedes! ¿Acaso son sirvientes de Naraku?
    ― ¿Acaso dijo Naraku? ― pregunto Goku confuso ― ¡Oye disculpa, pero nosotros no conocemos a ningún Naraku!
    ― Tal parece que dicen la verdad ― dijo Miroku.
    ― ¡Mienten! ― exclamo Inuyasha.

    De pronto Tessaiga se comenzó a transformar cubriéndose completamente de diamantes, Goku y Vegeta se sorprendieron al ver que la ordinaria espada tenia poderes ocultos.

    ― Tengo un mal presentimiento sobre esto ― dijo Goku
    ― ¡Ya cierra la boca! ― exclamó Vegeta, preparándose para un posible ataque ― y prepárate.
    ― ¡Kongösöha! ― grito Inuyasha agitando fuertemente a Tessaiga, quien empezó a arrojar trozos o más bien lanzas de diamantes a una velocidad increíble.
    ― ¡Cuidado! ― grito Goku, esquivando cada una de las lanzas.

    Ambos esquivaban las lanzas que les eran arrojadas por tessaiga, estas iban a parar al bosque que se encontraba detrás de ellos, destruyendo por completo los árboles y arbustos y algunas de estas incrustándose en las rocas y el suelo, de pronto la técnica ceso por unos instantes, humo y polvo era apenas lo que podía verse a simple vista.

    Pero para Inuyasha quien poseía un increíble sentido auditivo y del olfato, podía sentir la presencia de sus dos contrincantes, sabía que nada aun había terminado, y en efecto una vez que se disipo el polvo por completo Goku y Vegeta se encontraban en el suelo, sorprendidos al ver semejante técnica.

    ― Kakarotto ― dijo Vegeta luego de presenciar ese ataque ―, no tenemos por qué preocuparnos de lo que hagamos, acabemos con este individuo de una buena vez.
    ― Eh… bueno si, pero es que yo creo que… ― dijo Goku pero se vio interrumpido al ver que Vegeta se puso de pie con intenciones de atacar a Inuyasha.
    ― Vegeta, no, Vegeta espera… ¡No lo hagas!

    Inuyasha quien no espero otro tanto agito nuevamente a Tessaiga para atacarlos nuevamente.

    ― ¡Kongösöha!

    Las lanzas de diamante se dirigían a toda velocidad hacia Vegeta, este enfadado extendió su mano derecha, desplegándose así un poderoso rayo de energía que de manera inmediata desintegro las lanzas de diamantes hechas por tessaiga, y se dirigía amenazante hacia Inuyasha, pero este aprovecho también esa energía creada por Vegeta y se dispuso a contrarrestar ese ataque con su espada.

    ― Justo lo que estaba esperando… ¡Bakuryuha!

    El remolino creado por Tessaiga choco con el rayo de poder lanzado por Vegeta, ambas energías chocaban entre sí, y por razones ajenas el Bakuryuha no se pudo combinar con aquel poder para revertirlo. Aun así el choque entre estas técnicas produjo un estruendo aterrador, tanto que la tierra incluso en momentos pareció empezar a temblar. De pronto las cosas se vieron mal para Inuyasha, el Bakuryuha fue desintegrado por aquel rayo de energía y se dirigía nuevamente hacia él.

    ― ¡Que! ― exclamó Inuyasha sorprendido.
    ― ¡El Bakuryuha ha sido desintegrado! ― exclamaron todos al unisonó.
    ― ¡Huyan! ― grito Inuyasha desesperado.

    Rápidamente Sango monto a todos encima de Kirara y volaron hacia los cielos, Inuyasha hábilmente pudo escapar, pero y algo que nadie se esperaba, Goku apareció frente a ese rayo de energía y de un solo golpe lo envió hacia los cielos, evitando así que causara daños en las aldeas que se encontraban a lo lejos.

    Mientras eso ocurría en un lugar algo más lejano, Hakudoshi se encontraba volando envuelto por su campo de protección y llevaba consigo a Kohaku quien estaba profundamente metido en sus pensamientos, recordando lo que una vez le dijo Kagura.

    ― ¿El cristal youki? ― pregunto Kohaku.
    ― Así es ― respondió Kagura ―, cuando te acercas a la piedra llamada fuyoheki el youki desaparecerá. Al parecer, Naraku le ha entregado el fuyoheki al bebe.

    <<En otras palabras estos cristales son una pista para encontrar al bebe>> se dijo Kohaku. <<Si el bebe es destruido, Hakudoshi y Naraku… morirán>>

    ― Mira Kohaku ― dijo repentinamente Hakudoshi, sacando a Kohaku de sus pensamientos ―, son almas humanas.
    ― ¿Almas humanas?
    ― Al parecer muchos fueron devorados.
    ― Pero ¿Por quién?
    ― El que los devoro es el yökai Haku ― dijo Hakudoshi ―, vamos de cacería Kohaku.

    De pronto ante ellos aparece aquella gigantesca serpiente de color blanco, con la que trabamos en el primer capítulo, Hakudoshi sin pensarlo dos veces la ataco con su arma y la cortó en dos, cayendo el cuerpo de aquel gigantesco yökai en el suelo. Rápidamente Hakudoshi y Kohaku bajaron y se colocaron encima del cuerpo.

    ― Ábrele el vientre ― dijo Hakudoshi ordenándole a Kohaku ―, pero hazlo sin dañarle el estomago.

    Kohaku clavo su arma en el vientre de aquella serpiente y le hizo un ligero corte, en eso claramente se pudo ver una enorme cantidad de bolas que brillaban dentro del estomago de aquel yökai.

    << ¿Qué es esto?>> se pregunto Kohaku <<Esta lleno de cosas brillantes>>

    ― Esas son almas humanas ― respondió Hakudoshi, habiéndole leído la mente a Kohaku ―, de eso se alimenta el yökai Haku.
    ― ¿Almas? ― pregunto sorprendido.
    ― Y ahora veremos en que las puedo usar. ― dijo Hakudoshi sonriendo maliciosamente.

    Mientras en otro lado, Koga se encontraba corriendo a toda velocidad, y como de costumbre Ginta y Hakaku corriendo tras él tratando de alcanzarle.

    ― ¡Espera Koga! ― grito Ginta.
    ― ¿Qué les ocurre? ― respondió Koga ―, hacen mucho ruido.
    ― ¡Te decimos que esperes! ― grito Hakaku. ― ¡No te parece raro todo esto!
    ― ¡Mira a tu alrededor! ¡A tu alrededor!
    ― ¿Ah?

    Koga se detuvo repentinamente y frente a él había centenares de distintas partes de cuerpos de distintos yökai, aquel lugar parecía una masacre.

    ― Desde que llegamos aquí, solo hemos visto pedazos de yökai ― dijo Hakaku, algo agitado.
    ― Y conforme avanzamos la cantidad continua incrementándose ― agregó Ginta.
    ― Entonces… ¿No es por eso que vamos más rápido? ― respondió Koga ―, el olor de la sangre es más fresca conforme vamos avanzando, lo que quiere decir que el responsable de esto está cerca.

    <<Quiere llegar al fondo de esto>> pensó Hakaku.

    <<Lo suponía>> pensó Ginta.

    ― No sé si Naraku tiene que ver con esto ― dijo Koga ―, pero… ha pasado mucho tiempo desde que tuvimos una pista.

    De pronto un estruendo se escucha a lo lejos, esto hizo estremecer a Ginta y Hakaku del miedo y se ocultaron tras una roca, repentinamente un inmenso y monstruoso yökai apareció frente a los ojos de Koga y amenazó con devorarlo. Pero aquel yökai tenía algo de raro, tanto que impresiono al Ökami.

    <<Pero ¿Qué diablos es esta cosa?>> se dijo Koga <<Parece estar formado por varios pedazos de yökai>>

    Aquel monstruo abrió su gigantesca boca para devorar al joven lobo, pero todo lo que consiguió morder fue un gran pedazo de peñasco, ya que hábilmente Koga lo había evadido dando un gran salto, luego con gran velocidad se precipito sobre el yökai y le propino una fuerte patada en la mandíbula, haciéndolo volar y retroceder.

    ― ¡Es nuestra oportunidad Koga! ― grito Hakaku.
    ― ¡Huyamos! ― exclamo Ginta.
    ― ¿Acaso son estúpidos? ― grito Koga un tanto molesto por la actitud de sus dos acompañantes. ― ¡Como pueden ignorar a un apestoso yökai y escapar! ¿Huh?

    Koga decidido se lanza a luchar para acabar con aquel molesto yökai, mientras eso ocurría Goku un tanto aliviado se alegra de haber podido bloquear el rayo de Vegeta, pero estaba un tanto disgustado con este por haberse excedido en el uso de sus poderes.

    ― ¡Oye Vegeta! ― exclamó Goku ―, ten más cuidado… recuerda que aunque estemos peleando con él los demás no tienen nada que ver con esto.
    ― No digas tonterías ¿Qué harías si alguno de ellos nos ataca?
    ― No creo que eso suceda… solo míralos.
    ― ¡Jum! Eres demasiado compasivo Kakarotto, es algo que no se te quita.

    Goku sonrió al escuchar el comentario de Vegeta, por otro lado Miroku, Sango y Kagome observaron atónitos aquella intervención de Goku tan repentina para desviar aquel poderoso ataque, jamás se imaginaron que algo así sucedería. Inuyasha un tanto aturdido por aquel rayo se levanto del suelo con intenciones de atacar, pero rápidamente Kagome intervino para impedir que algo más ocurriera.

    ― ¡Inuyasha! ― grito Kagome ― ¡Osuwari!

    Rápidamente Kirara descendió de los cielos, Kagome se bajo del lomo de ella y se dirigió a donde estaban Goku y Vegeta quienes luego de observar como Inuyasha había sido tumbado al suelo por ese conjuro quedaron boquiabiertos al ver que una jovencita tuviese tales poderes.

    ― Disculpen ― dijo tímidamente ―, no era nuestra intención causar tantas molestias.
    ― ¿Tantas molestias? ― pregunto Goku ―, no te preocupes por eso, al contrario nosotros somos los que deberíamos disculparnos por haberlos atacado de esa forma.

    Kagome hizo un ligero movimiento con la cabeza ― Si no hubiese sido por Inuyasha, ustedes no habrían atacado.

    ― ¡Ah! ― exclamó alegremente Goku ― apropósito ¿ustedes por casualidad podrían decirnos en donde nos encontramos? Es que mi amigo Vegeta y yo nos encontrábamos entrenando y por accidente creo que hemos viajado a esta dimensión.
    ― ¿Dimensión? ― preguntó Miroku, algo interesado. ― ¿Acaso ustedes vienen de otro mundo?
    ― Podría decirse ― respondió Goku ― aunque… creo que este es el planeta tierra ¿O me equivoco?
    ― Pues claro que este es el planeta tierra ― respondió Vegeta algo exaltado ―, inútil.
    ― ¿En realidad no saben en qué época se encuentran? ― preguntó Sango.
    ― Están en Japón en la era Sengoku, en el año 1497 ― respondió Kagome.
    ― ¡Que! ¿Estamos en el año 1497? ― exclamo Goku sorprendido ―, vaya… parece que hemos viajado en el tiempo.

    En ese momento Kagome se exalto repentinamente.

    ― ¿Qué sucede señorita Kagome? ― pregunto Miroku.
    ― ¡Siento la presencia de un fragmento! ― exclamó Kagome.
    ― ¿Está segura?
    ― Si, no puedo equivocarme… son dos, creo que es el joven Koga.
    ― ¿En qué dirección?
    ― Hacia allá ― dijo Kagome señalando hacia el norte.
    ― Bien, démonos prisa, es probable que algo este ocurriendo ― dijo Miroku. ― Oigan… si quieren pueden acompañarnos, luego habrá tiempo para presentarnos mejor.
    ― Eh… si claro ― dijo Goku.
    ― Oye Kakarotto ¿Se puede saber lo que estás haciendo?
    ― ¡Oh vamos Vegeta! No tiene nada de malo, además no haremos nada si nos quedamos perdidos en este mundo.
    ― Espero que sepas en lo que te estás involucrando.
    ― ¡Vamos date prisa Inuyasha! ― dijo Kagome, esperando a que Inuyasha se levantara.
    ― ¡Malvada! ― exclamó Inuyasha ― ¿Se puede saber cuál es tu problema?
    ― No pelees tanto y démonos prisa.
    ― ¡Ay ya callate!

    Kagome se monto en la espalda de Inuyasha y todos salieron hacia la dirección en la que se encontraban los fragmentos.

    Koga por otro lado aun se encontraba batallando con aquel extraño yökai, en ese momento le propino una fuerte patada la cual le abrió un agujero en el vientre al yökai, este de pronto empezó a desmoronarse, quedando expuestas unas bolas que brillaban y que de cualquier momento a otro, podrían salir expulsadas del cuerpo de aquel monstruo.




    N.T (Nota del autor: Los nombres de las armas, tecnicas y asi como el conjuro de Kagome para tranquilizar a Inuyasha, permaneceran con sus nombres originales en Japones, esto para mantener cierta originalidad con la historia y no alterarlos con traducciones)
  5. Capitulo 1:
    “Su destino”



    El primer día del mes de Junio de 2003, en la ciudad de Yuuban, Tokio, donde aquel paisaje urbano parecía hallarse tan revuelto, sorteándose cierta clase de peligros, que en aquel tiempo los pánicos eran frecuentes, y transcurrían pocos días sin que la ciudad registrase en sus archivos algún acontecimiento de aquella índole.

    Había el policía que contendía entre el ladrón; habían los fenómenos paranormales que causaban terror a las personas. Los humanos son muy dependientes, y en esa agitada ciudad cada quien se encontraba en su mundo, habían quienes tomaban las previsiones necesarias y se armaban en contra de cualquier fenómeno que pudiera ocurrirle, pero a veces un arma es algo inservible contra un demonio.

    Una joven — tracemos bien sus rasgos físicos —: una joven de belleza singular, llevaba un sailor fuku de color marrón claro, de unos dieciséis o diecisiete años. Su rostro era el de toda una princesa o diosa al igual que su andar; sus ojos eran verdes y vivaces, eran perfectamente bellos, y a la vez llenos de dulzura y bondad.

    Su cabello era semi-ondulado y castaño oscuro el cual siempre lleva recogido con una cinta elástica con un accesorio esférico de color verde.

    Sin embargo a pesar de esos rasgos, su imagen era considerada como “ruda” por quienes la veían por primera vez y considerando el nivel promedio de altura de las mujeres en Tokio es una chica alta, afectando a su personalidad.

    Y aquella sensación era toda una molestia para Makoto (así se llama nuestra chica) ya que no le gustaba ser rechazada por los chicos que le gustan, creándose así un aire de perseverancia que no le abandona nunca hasta obtener lo que quiere.

    Ese mismo día, la hermosa joven se puso en camino hacia su primer día en la escuela de Yuuban, provista de su almuerzo, y algo de nerviosismo por ser estudiante de nuevo ingreso.

    Pero allí, en el momento en que empezó a entrar hacia los territorios de la preparatoria, los estudiantes empezaban a apartarse atemorizados al ver llegar a la chica, muchos comenzaron a lanzar rumores de que era muy violenta y de que había sido expulsada de su antigua escuela por haber peleado. Al haber llegado a su salón respectivo, sus compañeros de clase la miraban de forma extraña, quizás se deba por su uniforme el cual no era el reglamentario para ese instituto, esto se debía a que no había uno de su talla, así que fue con el de su antigua escuela, pero además de eso existía otra razón de esas miradas tan despectivas y atemorizantes.

    El rumor de su supuesta expulsión había corrido de manera increíble, todo el instituto estaba al tanto de su procedencia e incluso de su nombre, así que echo una ojeada tímidamente al salón y en cierta forma se sintió incomoda con todas esas miradas encima de ella, opto por sentarse en uno de los asientos disponibles, este se encontraba en la primera fila comenzando de izquierda a derecha, el ultimo asiento pegado a la ventana. Makoto sabía que hablan de ella, así que se puso a escuchar discretamente mientras observaba a otro lado, las primeras impresiones nunca eran buenas, pero trato al menos de no dejarse llevar por ninguno de esos comentarios y de pasar un día tranquilo, mientras que en instantes llegaba el profesor de la primera clase.

    Buenos días — dijo el profesor —, hoy tengo el gusto de presentarles a una nueva estudiante que acaba de ser transferida. Por favor, ponte de pie.

    Makoto se para de su asiento y se presenta.

    Soy Makoto Kino, encantada de conocerlos.
    Señorita Kino ¿En dónde está su uniforme reglamentario? — exclamó el profesor.
    Es que, no encontré uno de mi talla — respondió con cierta timidez —, todos eran muy pequeños.
    Ya veo — dijo sorprendido al ver la estatura de la chica, cosa que le hizo pensar que su excusa no era ninguna mentira. — bueno, puedes volver a tu asiento.

    Tan rápido se sentó, inicio la clase, terminándose las dos primeras horas en un abrir y cerrar de ojos, y así había llegado el tiempo del almuerzo donde apenas contaban con unos minutos suficientes para poder comer tranquilamente. Makoto se había ido a un lugar tranquilo del instituto para disfrutar de su comida a solas, y esto se debe a que la mayoría de sus compañeros le tiene miedo y ni se molestaron en hablarle. Mientras comía se encontraba pensativa, pero rápidamente interrumpió sus pensamientos al sentir la presencia de alguien detrás de ella.

    ¿Quién anda ahí?
    Hola ¿Cómo estás?
    Eres una de las chicas que está en mi clase.
    Si, encantada de conocerte, me llamo Beniko Iwasaki.
    Porque no te acercas — dijo Makoto, haciéndose a un lado e invitando con la mano a Beniko.
    Gracias — dijo mientras se sentaba.
    ¿Te gustaría probar una bola de arroz?
    Sí, claro — dijo Beniko, aceptando la bola y probando con un bocado.
    Sabes, no sé porque pero nadie quiere hablar conmigo, me da la impresión de que les asusto, por eso me alegra que estés aquí.
    Oye Makoto, déjame felicitarte.
    ¿Por qué?
    Tu mamá cocina estupendo, esta bola de arroz esta riquísima.
    ¿Cómo? — exclamó Makoto sonrojándose —, no… las prepare yo misma.
    ¡Vaya! Es increíble, cocinas bastante bien.

    De pronto un grupo de chicas llegan a donde están Makoto y Beniko.

    ¡Oigan chicas! — exclamó una de ellas emocionada — ¡Grandes noticias!
    ¡Hay un chico de tercer año que esta guapísimo! — exclamó otra de ellas
    ¡Si y esta ahorita en el club de básquet!
    He oído de él, es el capitán, su nombre es Yoshio ¿Verdad?
    ¡Vayamos a mirar! — dijo la primera en dar la noticia.
    Suena bien, vayamos, vayamos.
    Yo me apunto.
    Beniko ¿Tu vienes?
    Por supuesto que sí. — dijo muy animada — Makoto, tu también vienes ¿no?
    Sí, claro.
    Perfecto, vayamos al club de básquet.

    Apenas al dar tres pasos un gato de color pardo apareció repentinamente ante Makoto y sus compañeras, este miraba fijamente a la nuestra chica como si tratase de leer en lo más profundo de su corazón, las amigas de Makoto exclamaron emocionadas ante la hermosura del felino.

    ¡Oh miren! — exclamo Beniko —, es un gato.
    Es preciosísimo.
    Qué lindo gato — dijo en voz baja Makoto.

    A Makoto le había encantado el tierno animalito así que se agacho para acariciarlo, pero no duro mucho ya que sus amigas la arrastraron para irse a ver al apuesto capitán del equipo de básquet, pero, aquel gato sin duda ocultaba un misterio y una intención, así que fue tras la chica sin que esta notara su presencia. No tardaron mucho en hacer presencia las chicas en el club de básquet, y una vez ahí miraban admiradas como el capitán del equipo jugaba con mucha destreza, cabe mencionar que aparte de esas cualidades su atractivo era lo que llamaba más la atención.

    Era un joven de dieciséis a diecisiete años, de cabello rubio, de ojos azules como el zafiro, y mirada seductora que derretía mucho a las chicas. Delgado, pero de contextura atlética, y de estatura alta dado a su desempeño como basquetbolista.

    Estas cualidades antes descritas llamaron mucho la atención a las chicas y más aun a Makoto, que al verlo no pudo evitar sonrojarse y mantener su mirada fija en él.

    En realidad no esta tan guapo como yo creía — dijo Beniko
    ¿Por qué? Pregunto una de las chicas.
    No lo sé, tal vez me parece demasiado guapo.
    ¿Y entonces qué tipo de chicos te gusta?
    Pues… para novio me gustaría alguien más viril. De esos que te protegen ¿Entiendes a lo que me refiero? ¿Qué opinas Makoto?

    Pero Makoto estaba sumergida, mirando a aquel apuesto joven.

    Se parece mucho a él… — dijo sonrojada.
    ¿Qué te ocurre Makoto?
    Senpai… (I)
    ¡Oye! ¿Me escuchas? — exclamo Beniko, mientras movía su mano para ver si su nueva amiga terminaba de reaccionar.
    Una multitud de chicas se abalanzó encima del muchacho, pero a su vez sus fieles seguidoras montaron guardia, rodeando a Yoshio y así alejando a las molestas chicas, pero por suerte un par de ellas logro escabullirse, dándole entrega un obsequio.
    Toma Yoshio — dijeron las dos chicas —, tenemos un regalo para ti.
    Gracias — respondió, mientras se pasaba su mano por su cabello. — Escuchen ¿Por qué no vienen con nosotros?
    ¿En serio? Genial — exclamaron las chicas.

    Todas siguieron al apuesto joven que se dirigía al portón de salida del instituto, pero de pronto, cuatro jóvenes de muy mal aspecto aparecieron bloqueándoles el paso a Yoshio y el resto de las hermosas jóvenes que le acompañaban.

    Tú debes de ser Yoshio — dijo uno de los jóvenes.
    ¿Qué desean? — dijo en un tono serio.
    Si, tú debes de ser Yoshio Kuronaga.
    Si, si soy ¿Algún problema?
    Te la das de valentón pero no eres más que una gallina.
    ¿Qué dices? — exclamó furioso.

    Pero antes de que reaccionara, uno de los jóvenes lo había golpeado rudamente en la mejilla, aquel golpe fue tan fuerte que tumbo al suelo al apuesto joven.

    ¡Vamos acabemos con él! — grito otro de los maleantes.
    Rápidamente los cuatro se acercaron para patearle mientras estaba en el suelo, pero de pronto se vieron interrumpidos.
    ¡Deténganse! — gritó Makoto.
    Los cuatro jóvenes dejaron de golpear para ver de quien se trataba.
    No es bueno que se aprovechen de los débiles.
    Estarás en problemas si te metes en esto. — respondió uno de ellos.
    ¿Solo lo molestan porque es más popular que ustedes? Que ridículo.
    ¡Oye! — exclamó molesto uno de ellos. —, ni creas que vas a salir de esto solo porque eres una mujer.

    Aquel joven imprudente se acerco a Makoto y se atrevió a querer colocarle una mano encima, pero antes de que la tocase, ya ella lo había sujetado fuertemente por la muñeca y con una fuerza sorpréndete logro tumbar al amenazante muchacho dejándolo inconsciente, y sin esperar mucho, la reacción de sus tres compañeros se hizo presente.

    ¡Ahora veras! — gritó otro de los maleantes, precipitándose a fondo con un puño sobre Makoto, pero hábilmente logro esquivarlo y le propino un rodillazo fuerte en el estomago, dejando privado al pobre muchacho.

    Aquel golpe también dejo inconsciente a ese joven, y ahora solo quedaban dos, otro de ellos se dispuso a querer buscarle pelea, pero sus resultados fueron inútiles, esta vez un fuerte golpe en el mentón basto para dejarlo fuera de combate, para que el otro se acobardara y huyera dejando a sus compañeros tendidos en el portón del instituto Yuuban.

    Makoto salió corriendo para ayudar a levantarse al joven Yoshio quien sin duda estaba algo herido por aquellos golpes, Beniko quien se encontraba cerca había visto todo y también corrió en ayuda.

    ¿Te encuentras bien? — preguntó Makoto.
    Makoto ¿Qué sucedió? — preguntó a su vez Beniko.
    No tenias porque hacerlo — respondió Yoshio
    ¿Qué?
    Me hiciste quedar en ridículo.

    Rápidamente los compañeros de equipo de Yoshio llegaron para socorrer a su amigo.

    ¡Capitán! — exclamó uno de ellos — ¿Se encuentra bien?
    Si, no es nada.
    ¡Hey! — grito Beniko. — Al menos deberías de dar las gracias.
    Oye niña apártate — dijo otro de los miembros del equipo de básquet.
    Tal vez con eso pensó que nuestro capitán le haría caso.
    Nada que ver — respondió este —, es una chica muy alta. No es el tipo de mujeres que me gusten.

    Al escuchar esas palabras Makoto se quedo en el sitio, Beniko sintió una rabia profunda y tenía ganas de darle su merecido a ese patán, pero los compañeros de su equipo se lo llevaron al salón de enfermería para curarle de los golpes que había recibido.

    Makoto ¿Te encuentras bien?
    Es la segunda vez que me pasa lo mismo… — respondió con la cabizbaja.
    Makoto…
    ¡Rayos! — exclamó furiosa.

    De ahí Makoto se marcho corriendo a su casa.

    Aquel gato con quien habíamos trabado casi al inicio de este capítulo fue tras Makoto y la siguió hasta su departamento, este estaba compuesto de una sala de pequeño tamaño, muy acogedora, su decoración era muy femenina, pequeños y graciosos adornos hacían juego en la mesa de centro dándole cierta vida a la sala. Su habitación al igual que el resto del apartamento también era muy femenina y acogedora, la cual tenía también impregnado su aroma.

    Makoto había llegado rápidamente, muy triste al haber escuchado aquellas palabras que le molestaban tanto, decidió darse una ducha para olvidarse de lo ocurrido en el día de hoy. Ya una vez que se coloco la toalla alrededor de su cuerpo, encendió la luz del baño y se miro en el espejo, acerco su cara a este y se dijo en voz alta:

    ¡Me gustaría ser más hermosa!
    ¡Lo serás! — exclamó una voz interrumpiendo el monologo de Makoto. —, cada vez serás más hermosa, ya que eres la reencarnación de una princesa.



    N.T (Nota del autor: El significado de Senpai es "Guía", por eso designa, al estudiante avanzado, con muchos años de práctica y acumulación de conocimientos y sabiduría. Se podría traducir como "veterano")
  6. SAILOR J

    PREFACIO

    Hace unos meses nacio la idea de escribir una historia con una de las personajes de Sailor Moon, y que guardara una estrecha relación con esta serie animada creada por Naoko Takeuchi, pero sin incursionar mucho en esta.

    La narración esta obra relata a su protagonista principal, Makoto Kino, quién es una adolescente de 18 años, de carácter De gran fortaleza física, perspectiva que la hace ver "ruda" por algunas personas, pero al contrario revela una personalidad encantadora, amable y agradable.

    Pronto su calmada vida cambia cuando un gato marron, Tebe, aparece en presencia de Makoto, dándole un buen susto y explicándole quién era realmente, argumentándole que ella es la reencarnación de una guerrera protectora de este reino en su vida pasada, así como de su misión de proteger a la Tierra de sus enemigos más acérrimos. Para completar el asunto, Tebe le obsequia dos objetos dotados de poderes mágicos: una pequeña polvera en forma de media luna y un bolígrafo mágico.

    Inmediatamente después, Sailor J combate contra criminales, iniciandose luego la busqueda de uno de los cristales legendarios del reino que una vez existio en el planeta de Jupiter.

    Con Makoto se desarrollarán numerosas aventuras, en las cuales ella evoluciona constantemente, eliminando los enemigos que van llegando, aunque contará, cuando ella está en peligro, de la ayuda de Han, un joven que aparece misteriosamente en esa época con el objetivo de hallar el cristal legendario. Luego, con el tiempo, la guerrera se va dando cuenta de su verdadera misión y claro, no olvidará de los consejos de su jefe y mascota Tebe.

    Expuesto esto, pasemos a nuestra historia.​
  7. Capitulo 2:
    “Una batalla comienza”




    Kai corrió de prisa hacia su salón de clase, la campana había anunciado la entrada y el inicio de estas, lo extraño en todo esto y para el mismo joven era que a pesar de haber recorrido tan enorme distancia en tan poco tiempo no se sentía para nada agotado, ni mucho menos se le veía agitado, parecía como si aquella universidad le quedara a la vuelta de la esquina. Pero ¿Por qué? Era la pregunta que lo agobiaba en ese momento, por el momento no le dio la mayor importancia, y decidió por tanto dejar el asunto para después de clases.

    Así pues entro a su salón de clases, el profesor no le habia hecho ninguna observación ya que el tiempo de retraso que tenia eran de apenas unos segundos, de igual forma Kai se excuso por haber llegado tarde.

    Buenos días – dijo Kai.
    ¡Ah! Joven Kai, adelante tome asiento — dijo el profesor mientras invitaba al joven a pasar al salón — aun no he comenzado.
    Gracias – dijo el joven haciendo una reverencia y dirigiéndose a su asiento donde lo esperaban sus amigos.
    Oye ¿Y a ti qué te paso? – preguntó Sonny, viendo extraña la situación. —, no es normal en ti que llegues después de las campanadas que anuncian la entrada.
    Cierto añadió Chu. , tu costumbre suele ser, estar aquí prácticamente una hora antes de la entrada a clases ¿Qué ha ocurrido?
    Luego les explicare con calma — dijo Kai —, será mejor que atendamos la clase.

    La clase ya había iniciado, Kai pensó que sería una molestia tanto para el profesor, cómo para sus compañeros, interrumpirla hablando de asuntos ajenos a esta, así que para evitarse problemas, dejó el asunto para más tarde.

    Pero cómo suele suceder en muchas ocasiones, la hora habia pasado lentamente, sus compañeros tenían la necesidad de saber lo que habia ocurrido, mucho más cuando los mata esa sensación de curiosidad, por otro lado Kai también tenia ansias de contarles a sus amigos lo ocurrido, se vio en una de esas ocasiones donde quiere desahogarse en quienes más confía, de pronto aquella curiosidad y ansias se disiparon cuando escucharon la campanada de la hora de almuerzo, rápidamente él y sus amigos se fueron a un lugar apartado de la universidad para que nadie los interrumpiera, y así poder conversar a gusto.

    Y bien dijo Chu , aquí estamos amigo mío creo que aquí nos podrás contar a gusto lo que te ha ocurrido.
    Si, esperemos que sea algo importante dijo Sonny con cierto tono sarcástico.
    — Es probable que no me crean — añadió Kai luego del comentario de Sonny —, pues a decir verdad ni yo mismo puedo creer que haya ocurrido.
    — ¡Oye pero que fue lo que te ocurrió! — Exclamo Chu preocupado — ¿Acaso te sucedió algo grave?
    — Nada de eso — respondió Kai con serenidad — ¿Recuerdan ayer cuando les dije que tenía algunas cosas que hacer?
    Si Respondió Chu Lo recordamos muy bien, pero ¿Qué tiene que ver eso con tu tardanza?
    A eso voy continuó Kai en voz muy baja, que apenas pudo escuchársele, luego quedo un rato callado, como pensando, cada palabra que debía utilizar Bueno, ayer me quede hasta muy tarde en un Centro de investigaciones.
    ¡Ah! En un centro de investigaciones interrumpió Sonny
    Si — dijo Kai En un centro de investigaciones, pues estaba investigando y leyendo haciendo esas dos cosas, se me fue el tiempo.

    Los dos amigos se echaron a reír.

    — ¡Ah, sí se ríen o dudan — dijo Kai —, no sabrán nada!
    — Esta bien, te creemos — dijo Chu.
    — Continúo pues — dijo Kai —, cómo les comente se me había ido el tiempo leyendo, cuando me percate era demasiado tarde.
    ¿A qué hora te fuiste de ahí? Preguntó Chu con interés
    Exactamente a la una respondió Kai
    – ¡Ah! Te fuiste a la una del centro de investigaciones interrumpió Sonny, uno de cuyos defectos era una gran incontinencia de lengua —; supongo que hallaste algún tema de interés, amigo mío.
    — ¡Sonny! — Dijo Kai —, ya te he hecho observar más de una vez que eres muy indiscreto, y que eso te perjudica mucho cerca de las mujeres.
    — Tratemos de no bromear señores — exclamó Chu —, continua Kai, continua. ¿Por qué saliste tan tarde del centro de investigaciones?
    Cómo ya te había dicho dijo Kai —, se me paso la hora, pero eso no es lo importante.
    ¿Y entonces, que es lo importante? preguntó Chu, impaciente por saber que era.
    No hubiese estado mal dijo Sonny que hayas conquistado a la encargada de la biblioteca.
    ¡Silencio! Dijo Chu
    Bueno dijo Kai, no dándole importancia a los sarcasmos que decía compañero – a causa de mi desvelo desperté muy tarde, mi madre como acostumbra sirvió mi desayuno, pero viendo la hora apenas pude tomar algunos bocados, y salí corriendo como un rayo.
    ¿Y luego? – Pregunto Chu
    Bueno, que sin darme cuenta en tan solo unos segundos estaba ya aquí – dijo Kai
    ¿Dices que de tu casa a la universidad viniste en segundos, y corriendo? – Preguntó Sonny añadiendo luego bajo cierto matiz de impresión Eso es imposible, ni siquiera en un carro podrías venir de tu casa a la universidad en segundos.
    — Sonny tiene razón — afirmó Chu terminando de escuchar el relato —, sabemos muy bien que tan lejos está tu casa de la universidad, lo más rápido que podrías venir es en un auto y tardarías mínimo unos veinte minutos.
    Les digo la verdad señores dijo Kai creo que ahora comprenden mi estado de duda y sobre todo de intriga, ya que aun no logro comprender como ocurrió esto.
    Bueno solo hay una forma de saberlo dijo Chu
    ¿Cuál? Preguntaron Sonny y Kai a su vez
    Vayamos a la pista de atletismo.
    — ¿A la pista de atletismo? — Preguntó Sonny — ¿Y que se supone que haremos ahí?
    — Supongo que quieres ver que tan rápido recorro el ovalo ¿Cierto? — preguntó Kai adivinando las intenciones de Chu.

    Inmediatamente los tres se dirigieron a la pista de Atletismo, ya en el camino sacaban a conversación, cualquier tema que les viniera a la mente, esto para no despertar la menor sospecha pues no quería que nadie más los acompañara.

    Una vez en la pista de atletismo Chu se dirigió a donde estaba Kai Bien amigo mío, creo que ya sabes cuales son mis intenciones — dijo con seriedad —, recorre la pista lo más rápido que puedas, te tomaremos el tiempo, creo que sabrás el record establecido por la vuelta más rápida.

    — Si, lo sé perfectamente, si mal no recuerdo es de dos minutos con diez segundos.
    — Veo que hasta eso te aprendes — dijo Sonny con cierto tono sarcástico.
    — Cualquiera sabría eso — dijo Chu —, ya que fue en el festival anual de la universidad.
    — Señores — dijo Kai con seriedad —, terminemos esto cuanto antes, no contamos con mucho tiempo, pues el segundo bloque está por comenzar.
    — ¡Cierto! — Exclamó Chu —, entonces cuando estés listo.

    Kai se posiciono y al aviso de Chu este arranco con una velocidad que impresiono a ambos jóvenes, Kai corría lo más rápido que podía, pero por cosas del destino, esta vez no ocurrió lo mismo y a pesar de la velocidad con la que había iniciado no se le comparaba con la misma con la que fue capaz de llegar a la universidad. Se miro a si mismo mientras corría a toda velocidad, y no entendía lo que sucedía, sin duda algo andaba mal y tal circunstancia era para dejarlo más pensativo. Así que por los momentos opto por terminar de correr la pista y llegar nuevamente hasta la meta, una vez hecho esto, Chu detuvo el cronometro y se sorprendió al ver el resultado obtenido.

    ¿Cuánto hizo? Preguntó Sonny al ver la expresión de su amigo.
    ¡Es increíble! — exclamó Chu aun asombrado mirando el cronometro —, no solo rompió el record, también acaba de implantar una marca que creo que nadie podrá romperla.
    — ¿Cuánto hizo? — volvió a preguntar Sonny impaciente.
    — cuarenta y cinco segundos.
    ¿Qué? Exclamó Sonny asombrado — ¿Cuarenta y cinco segundos? Pero… eso es imposible ¿Acaso has tomado bien el tiempo?
    Por supuesto que lo hice, sin duda esto es algo increíble, aunque creo que algo anda mal — dijo Chu al percatarse de Kai — vayamos a donde se encuentra Kai.
    Si vayamos.

    Chu y Sonny se dirigieron a donde esta Kai, quien luego de esa prueba se veía algo agitado.


    Bien amigo mío dijo Chu , déjame decirte que nos has impresionado con tu velocidad, no solo has roto el record que implantaron en el festival, si no que también has creado uno que estoy seguro que perdurara para toda la eternidad.
    Es cierto añadió Sonny —, y soy testigo de ello puesto que…
    Se equivocan, no deberían impresionarse con eso — dijo Kai interrumpiendo a Sonny.
    ¿Qué dices? – Dijeron a coro los dos amigos
    — Si bien es cierto inicie corrí a una buena velocidad, pero… esta no es la velocidad de la que hablaba, pues obviamente con la misma, no hubiese llegado nunca a la universidad.

    Chu y Sonny se miraron las caras, tratando de encontrar alguna respuesta, pero ninguno entendía ni comprendía la situación, luego se marcharon hacia el salón de clases, sin intercambiar palabra alguna.

    Cómo era costumbre al finalizar cada clase, los tres se reunían para irse a sus casas, luego, cada uno tomo un camino distinto y se despidieron como buenos amigos que son, Kai para meditar, y pensar tomo el camino más largo.

    Pero ¿Qué pensaba nuestro amigo? Sin duda tuvo una mañana llena de emociones, al principio era poseedor de una súper velocidad, que ni siquiera podía alcanzarse en un auto deportivo, y que tan de pronto se esfumase todo repentinamente. Era algo que por más que se le buscase alguna explicación, era difícil de comprender y entender. Mientras pensaba en esas cosas caminaba lentamente, ya estaba oscureciendo y se percato de ello al ver cómo se encendían las luces de los postes para iluminar las calles, así que para llegar más rápido a su casa tomo un atajo por uno de esos callejones poco transitados, pero al llegar al final del callejón, sintió que lo seguían, se volvió, pero no vio a nadie, pensó tal vez que eran ideas suyas y continuo su camino.

    Una vez que termino de atravesarlo, pudo escuchar levemente unas voces, esta vez no cabía duda, lo estaban siguiendo. Su instinto no le engañaba así que trato de ser cauteloso y fijarse bien quien o más bien quienes eran sus seguidores y no pudo más que observar unas sombras tenues, quizás esto se debía a la mala iluminación de los postes y a la oscuridad que había en esas calles.

    Es el dijo una de las sombras
    ¿Estás seguro? Respondió otro Pues a mí no me parece sea él
    Bueno, dejémonos de tonterías y haga cada uno lo que tiene que hacer ordeno el que parecía ser el jefe.
    ¿Quién anda ahí? – interrumpió Kai con voz fuerte.
    ¡Ah! Joven — respondió aquel que había dado la última orden — estamos buscando a alguien y parece que tu cumples con las características de aquella persona, así que si es tan amable podría hacernos el favor de seguirnos sin oponer resistencia.
    ¿Y porque habría de seguirlos? — Preguntó Kai algo molesto — ¿Quién les dice que soy yo al que buscan y no a otra persona?
    Entonces veo que no quiere cooperar, no nos deja más opción que hacerlo a la fuerza.

    Uno de los que estaba ocultos lanzo un dardo el cual le dio directamente a Kai en el cuello, este parecía ser una especie de tranquilizante ya que el joven luchaba por no caer tendido, pero al parecer este ya había hecho efecto, la vista empezaba a nublársele y sin más, repentinamente cayó al suelo, aquellos extraños seres aprovecharon su oportunidad y lo trasladaron a un lugar de cierta extrañeza.

    El tranquilizante perdió su efecto a los pocos minutos y como si se tratase de un pestañeo lentamente empezó a recobrar el sentido, cuando despertó en su totalidad se vio en una especie de habitación muy oscura, pero era demasiado grande como para ser una habitación, y demasiado pequeño cómo para ser una casa. El joven rápidamente se puso de pie analizó el lugar, pero no reconocía nada de lo que estaba ahí ni de lo que veía, pues la oscuridad era tal que con dificultad podía identificarlas, de pronto escucho unos pasos, y se volvió rápidamente.

    Bienvenido dijo alguien al entrar a aquel extraño espacio.
    ¡Ah! De nuevo tu — dijo Kai reconociendo la voz del sujeto — ¿Quiénes son ustedes?
    — Mi nombre es Yui… Yui Horie, y soy el jefe de las sombras demonio.
    — ¿Sombras demonio? — preguntó Kai sorprendido al escuchar aquel nombre — Esto debe de ser alguna broma.
    ¡Joven Kai, pronto sabrá, el motivo por el cual se encuentra aquí no se desespere! dijo aquel misterioso personaje con mucha calma.
    ¡Maldito, ya basta de juegos!, y de paso ¿Cómo es que sabes mi nombre?
    &shy; ¡Oh! Me impresiona tu actitud, eres un joven muy especial Kai, ¿Acaso no te has dado cuenta?
    ¿De qué demonios hablas? Preguntó Kai cada vez más confundido
    ¡Uhm! Creí que eras más observador, pero veo que aun no te has dado cuenta de quién eres realmente ¿Cierto?
    ¡Bastardo! Habla de una vez…
    — Me refiero al incidente de esta mañana, me imagino que te debes de estar preguntando por qué sucedió eso ¿O me equivoco?
    — Solo fue suerte — respondió Kai no queriendo darle más largas al asunto.
    ¿De verdad? No puedo creer que hayas dicho eso… ¿Así que lo consideras cómo suerte? Bien veo que no te agrada mucho el tema de conversación, pero aun así me temó que las cosas no terminan aquí.

    Kai lo miro atentamente con una mirada llena de coraje.

    Veras Kai, esa es la principal razón por la cual estas aquí, y es porque quiero que me demuestres esas habilidades que tú posees dijo Yui en tono serio.
    ¡Tonto! Ya te dije que yo no poseo ningunas habilidades, lo de esta mañana solo fue un poco de suerte.
    ¡Silencio! Gritó el desconocido eso no fue una simple coincidencia, quiere decir entonces que tus poderes se están desatando poco a poco y de alguna u otra forma me mostraras esas habilidades.
    ¡Imbécil! veo que no entiendes ¿Quieres que te demuestre?

    Kai se precipito y se dirigió hacia donde estaba aquel extraño, pero de pronto cierta energía lo detuvo y lo empujo hacia atrás, haciéndolo retroceder diez pasos, y, debido a la fuerza de aquella energía el joven cayó sentado en el suelo.

    No tan rápido amiguito respondió Yui No tan rápido, primero pelearas contra estos sujetos, así veré tus habilidades.

    Más de cien individuos parecidos a este misterioso ser, lo rodearon, los ojos de Kai se habían acostumbrado a la oscuridad como si fuesen los de un gato.

    Y bien… ¿Ya estás preparado? — Preguntó Yui
    – Puedes ordenarles cuando quieras — dijo Kai, desafiante.

    Rápidamente Yui hizo una señal con la mano, con la cual las sombras obedecieron y se dispusieron a atacar.

    Aquel misterioso personaje conocido cómo Yui, pensó que Kai por no haber descubierto sus verdaderas habilidades moriría con algo tan insignificante, así que dio la espalda y se dispuso a retirarse pero al ver a uno de sus súbditos volar por encima de él así que se volvió y se dio cuenta de que estaban siendo apaleados. Aquellas misteriosas sombras o mejor dicho, monstruos lo atacaban con encarnizamiento, y mucha violencia, pero sus ataques no eran lo suficientemente fuertes como para hacerle daño a Kai, este los repelía fácilmente y con golpes certeros les hacía daño, tanto que estos quedaban tendidos en el suelo y no volvían a levantarse, en ocasiones se veía obligado a romperle los brazos o las piernas para dejarlos fuera de combate, así pues la pelea no duró mucho así que el joven se deshizo de todos sin hacer el menor esfuerzo.

    Sin perder mucho tiempo se dirigió rápidamente a donde estaba situado aquel arrogante Yui, y comenzó a atacarlo, este se defendía y hacia las mil fanfarronadas, preguntándole a su adversario que si ese era todo el poder que tenia para demostrarle y que lo felicitaba por haber derrotado a sus súbditos de forma tan esplendida.

    Eres un tonto dijo Kai Acaso no te das cuenta, que soy una persona normal y no tengo ningún poder, sin embargo veo que se te está haciendo difícil defenderte.

    Siguió entonces atacando a aquel misterioso jefe de sombras, hasta que este mismo no pudo hacer ya nada contra los ataques de Kai, una lluvia de golpes cayó sobre el que lo tiraron al suelo, Kai aprovecho que Yui estaba tirado en el suelo, se coloco tras él y le hizo una llave con su brazo izquierdo cómo si le estuviese ahorcando y con la otra mano lo golpeo con su puño repetidas veces en la cabeza, haciendo que botara sangre, ya agonizante Yui en sus últimas palabras dijo:

    No pensaba que esto iba a terminar así, aun sin mostrar tus poderes eres lo suficientemente fuerte, pero esto aun no ha terminado aquí y de seguro morirás. Y diciendo esto murió.

    Jamás pensé que este sujeto fuese tan débil pensó Kai luego de observar a su oponente ya muerto no tuve tiempo si quiera de preguntarle qué era lo que realmente quería, creo que lo mejor será que busque como salir de aquí.

    En el momento en que Kai, se dio la espalda una voz de aspecto muy tenebroso y bastante misterioso le hablo, haciendo que se estremeciera.

    Excelente demostración.

    Kai se volvió y observó a alguien en el fondo de aquel extraño lugar, una tenue luz de un color azul muy oscuro se hizo presente en el lugar, donde claramente pudo dibujarse la silueta de aquel siniestro personaje.
  8. Capitulo 1:
    “El inicio”




    El primer día del mes de agosto de 2004, la gran Tokio parecía hallarse más revuelta que nunca debido a la innumerable cantidad de habitantes que tenía aquella ciudad y su ritmo tan acelerado hacía de ella una de las ciudades más congestionadas del mundo. En aquel tiempo, los pánicos y sucesos extraordinarios eran frecuentes, y transcurrían pocos días sin que una u otra región registrase en sus archivos algún acontecimiento de aquella índole. Más precisamente esos sucesos extraordinarios eran algo raro para aquel entonces y era incomprensible hasta para el investigador más pintado, pero aquello tenía su razón y la vida de alguien iba a cambiar desde este entonces.


    Un joven - hagamos un retrato de un solo plumazo - figúrense a D’artagnan, joven galante de la historia de “Los Tres Mosqueteros” (para aquellos que leyeron el libro, se imaginaran como es). Rostro alargado y moreno; músculos maxilares enormemente desarrollados; los ojos abiertos e inteligentes; nariz finamente dibujada; de estatura regular, no era demasiado alto, pero tampoco era bajo; y de un físico, que muchos jóvenes de su edad envidiaban, cuerpo atlético, musculatura bien proporcionada, las condiciones de su cuerpo se debían a que se mantenía gracias a las artes marciales.

    Con tan solo diecinueve años nuestro joven es único, muy diferente a las otras personas, quizás se deba a su carácter, o quizás se deba a la forma en cómo se expresa, muy distinto a las personas de esta época actual. La manera de expresarse de Kai, es similar ó podría decirse que igual a los gentiles hombres, caballeros de los años 1625 época de reyes, condes, duques y mosqueteros, algo que lamentablemente no se ve ya en esta época, y que si se ve, como en el caso de nuestro joven amigo, es algo muy extraño.


    — El desayuno está listo — le avisa su madre.
    — Ahí voy — contestó Kai mientras bajaba rápidamente los escalones.
    Rápidamente entro a la cocina y se sentó a comer, mientras lo hacía, notó que su madre quiso decirle unas palabras.

    — ¿Sucede algo mamá? – preguntó mientras continuaba comiendo su desayuno.
    Bueno hijo, en realidad es difícil para mí aceptar que ya te estás convirtiendo en todo un hombre ó mejor dicho que te has convertido en todo un hombre, pues has de entender que aun te veo como un bebe, aun tengo el recuerdo de cuando te llevaba en mis brazos.
    — Mamá... – dijo el joven conmovido al escuchar esas palabras.
    — Debes tener mucho cuidado hijo, recuerda que hoy día hay muchos peligros allá afuera.
    — Si madre, lo tendré por eso no te preocupes. Por quería avisarte que hoy llegare algo tarde, tengo muchas cosas que hacer.
    — Bueno hijo, pero ya sabes, ten mucho cuidado, de todas maneras aquí te guardo la cena.
    Esta bien mamá, gracias. Ya tengo que irme, adiós – dijo Kai al despedirse madre con mucho cariño y afecto.
    — Adiós hijo — dijo la madre con el cariño que tiene toda madre por su hijo.

    Olvidamos mencionar, que nuestro joven amigo es hijo único, y que vive solo con su madre, ya que su padre murió hace muchos años cuando Kai era apenas un niño.

    Al llegar a la universidad, se encuentra con sus dos mejores amigos.

    — ¡Hey! ¿En dónde te encontrabas? — Exclamó un joven de cabello castaño, tez clara, ojos azules y de gran estatura — Te estuvimos llamando y nunca contestaste, ayer te has perdido de ver la película nueva.
    — Cierto, la película estaba muy interesante, y muy buena, por cierto... – añadió otro joven que se encontraba al lado de su interlocutor, este era un poco más bajo de estatura, su cabello era negro, bastante liso, sus ojos eran oscuros como su cabello.

    Kai miro con atención a su interlocutor, pues sabía que aun tenía algo que decir pero, quizás pensaba en cómo decirlo.

    — Después de la película — continuo este después de una larga pausa — nos encontramos a un par de chicas muy simpáticas, las invitamos a comer y aceptaron, luego las acompañamos a sus casas, y nos dieron sus números de teléfono.
    — ¡Vaya suerte! – dijo el joven, quedando luego algo pensativo.
    — Si, y vaya suerte – repuso el amigo que al parecer no había concluido con la historia – vaya suerte, pues, en realidad eran tres chicas, pero la última tuvo algo que hacer y se fue en el acto.
    ¿Y qué ocurre con eso? pregunto Kai.
    — Pues sencillamente – añadió aquel joven de alta estatura —, sencillamente no se fue porque tuviera algo que hacer.
    — ¡Oh! Ya lo creo &shy;— exclamó el otro joven, que había caído en lo que quiso decir su amigo.
    — ¿Pues y entonces cual es el misterio con esta tercera chica? — Preguntó Kai
    — ¿Aun no caes? &shy;— preguntó el amigo narrador de aquella historia, sorprendido por la pregunta que le hizo Kai en cuestión.
    — No — respondió Kai —, sin duda no lo sé, y no se a donde quieres llegar con esto Sonny.


    El otro joven se le acercó sigilosamente a Kai y dijo:

    No es cuestión de que no estuvieses involucrado, sencillamente esa chica se fue porque no teníamos un tercer amigo.
    — ¡Ah! Comprendo, que mala suerte para esa chica. — dijo Kai.
    — Si, mala ¡Suerte! — exclamó exasperado el joven de alta estatura que había sido llamado por el nombre de Sonny. — Mala ¡Suerte! Para la pobre chica que se tuvo que ir inventando una excusa, porque viendo que no tenía un acompañante como sus amigas, tuvo que irse con las manos vacías.
    — ¡No empieces! — dijo el otro amigo, viendo el camino que tomaba la situación.
    — ¿Qué quieres decir? – preguntó Kai, reconociendo el sarcasmo – ¿Acaso insinúas que esa chica se fue porque yo no estaba ahí?
    — Diste en el clavo – dijo Sonny. – Vamos, no lo tomes a mal – decía este – No lo tomes a mal, no lo digo con la intención de que te molestarte, lo digo es porque casi no sales, no te diviertes, pasas la mayoría del tiempo metido en tu casa, y con la cabeza metida en los libros, tienes que relajarte un poco amigo, salir y disfrutar, tampoco digo que descuides los estudios, pues no es la intención, la intención es relajarse un poco, además mírate, muchos desearían tener tu físico y tu personalidad, tu deberías de estar repleto de mujeres, sin embargo andas solo.

    En aquel momento un breve e incomodo silencio reino por espacio de unos segundos, los cuales parecieron una eternidad.

    — Bueno — dijo Kai rompiendo el silencio — no es que yo no quiera salir, recuerda que yo vivo solo con mi madre, y tengo que ayudarla en todo, no puedo dejarla sola. En cuanto a lo otro — continuó — sencillamente yo no ando en búsqueda de chicas, y no quiero andar con una solo por capricho, lo que dijiste de estar repleto de mujeres, no va conmigo, no soy así, si quiero a una mujer, pues es a una sola, y a nadie más.
    — Estoy contigo — dijo el otro amigo. — pues desgraciadamente no hay nadie que piense y se exprese como tú, diría que son muy pocos ó que ya no hay, por eso te admiro.
    — Gracias, Chu de verdad tu me comprendes – dijo el joven
    — Yo apoyo también en lo que dice nuestro amigo, en realidad eres único, por eso te apreciamos y admiramos mucho tu manera de ser — dijo Sonny, luego de comprender las palabras de su amigo.
    — Y yo también los admiro a ustedes — dijo Kai — pues en este mundo es difícil conseguir una amistad como la de ustedes.
    — Será mejor que entremos a clase, o nos regañaran por llegar tarde — dice Chu
    — ¡Sí! — dijeron a coro los dos amigos.

    Al final de las clases se reúnen nuevamente y se marchan para sus respectivos hogares, pero, Kai tenía aun cosas que hacer, que según les explico a sus amigos eran asuntos de gran importancia, se despidieron de él con gran afecto, y cada quien tomo por su camino.

    Ahora ¿Qué asuntos de importancia tenía que hacer un joven de diecinueve años, hasta tan tarde? Todo el mundo ignoraba eso. La opinión de Sonny era que quizás fuese a los alrededores de alguna ciudad y encontrarse con alguna chica. Por otro lado Chu pensaba que como se profundizaba mucho en sus estudios, haría las investigaciones, trabajos y ejercicios pendientes que asignaran en la semana de clase. Un tercero llegó a la conclusión, que siendo misteriosas las cosas de aquella índole más valía no profundizar mucho.

    Ya era muy tarde, y nuestro joven amigo estaba muy cansado, era la una de la mañana, había pasado ese tiempo en la biblioteca, por suerte conocía al encargado de la misma siendo muy buenos amigos, le permitía quedarse hasta tal hora, con la condición de que Kai se tenía que encargar de cerrar el local. Sin percatarse de la hora, quiso ir a un centro de investigaciones pero ya todo se encontraba cerrado, rápidamente miro su reloj y se percató de la hora que era, se impresiono al ver lo tarde que era, y no tuvo más opción que regresar a su casa.


    A Kai le gustaba leer mucho, e investigar temas sumamente complicados, que requieren de un análisis minucioso para poder profundizarlos, temas que incluso se requeriría leerlo al menos dos veces para poder entender su significado.

    El joven luego de un largo caminar, de transitar por esas calles, que a esas horas de la noche, ó bien decir de la mañana estaba todo despoblado, muy solitario, de vez en cuando se veía caminar, aquí y allá a alguna persona. Llegó pues a su casa, trato de hacer el menor ruido posible, fue a la habitación de su madre, y la encontró durmiendo, volvió al comedor, y vio que su madre le había guardado la cena, comió un poco, y luego se fue a dormir.

    La larga noche, hizo Kai se despertara un poco tarde, y apurado por la hora no le dio tiempo si quiera para desayunarse bien.

    — ¡No! — Exclamó Kai sobresaltándose — ¡No puede ser, me he quedado dormido! –
    — Hijo, ven para que desayunes — gritó la madre de Kai
    — No tengo tiempo mamá — dijo el joven apresurado —, no llegare a tiempo.
    — ¿Te volviste a quedar dormido cierto? — Exclamó en tono de reclamo — Anda come algo, recuerda que el desayuno es la comida más importante del día, además no querrás irte con el estomago vacío.
    — Bueno, está bien comeré un poco — dijo mientras se atragantaba las tostadas. Apurado por la hora, salió como un rayo de su casa.

    Pero apenas salió de su casa, y en cuestión de segundos se encontró en la universidad, nuestros lectores no olvidaran que Kai es un joven con excelentes condiciones físicas, pero la universidad se encontraba muy lejos de su casa, estaba aproximadamente como a unos quince kilómetros de distancia. Distancia que en un auto se puede lograr en al menos diez o quince minutos, él había logrado llegar por sus propios medios en tan solo unos segundos, pero ¿Cómo? Esa era la pregunta que lo agobiaba mientras se encontraba parado frente al portón de la universidad.

    <<Pero… ¿Cómo llegue aquí?>> se preguntó Kai <<Estoy realmente en la universidad ¿Estaré soñando? No lo creo, pero entonces… >>

    De pronto comenzó a sonar la campana que anunciaba la entrada a la primera hora de clase, Kai sacudió su cabeza de un lado hacia otro, y dejando para después aquellas preguntas tan agobiantes se dirigió rápidamente hacia su salón de clases.
  9. UN SUEÑO FEUDAL

    escrita por:
    Claudio Martínez​


    PREFACIO


    Hace cuatro años poco más o menos que, con motivo de guardar un acontecimiento especial y aprovechando también la ocasión para explorar los límites de mí creatividad e imaginación me arriesgue a escribir esta peculiar historia. La cual gira en torno a Kai un guerrero que se ve envuelto en una serie de calamidades y sucesos para él desconocidos y se ve arrastrado a la era feudal del Japón. Kai cuenta que en su aventura se encuentra a un grupo de cinco viajeros que están en la búsqueda de los fragmentos de la Shikon no Tama, y que se llaman: Inuyasha, Kagome, Miroku, Sango y Shippo.

    Ahora bien, lo que ofrezco hoy a los lectores son los primeros capítulos de esta preciosa historia, restituyéndole el título que le conviene, aceptando el compromiso de, si, como no dudo, estos capítulos tienen el gusto y agrado que merece, publicar inmediatamente después los siguientes.

    Expuesto esto, pasemos a nuestra historia.
  10. Capitulo 1:
    “La aparición de los guerreros z en la era feudal”



    Hace quinientos años en la era Sengoku, un hanyō llamado Inuyasha había robado la Shikon no Tama para cumplir su capricho el cual era convertirse en un yōkai completo, sin embargo las cosas no salen bien y su plan es frustrado por una sacerdotisa llamada Kikyō, quien utilizando sus últimas fuerzas le había disparado una flecha sagrada, clavándolo en el árbol Goshinboku, sellándolo y dejándolo así en un sueño profundo mientras que la sacerdotisa agonizante, había pedido a su hermana que quemaran su cuerpo junto con la joya.

    Esto ocurre gracias a un demonio que les tendió esa trampa, causando tal desgracia. Naraku, así se llama este demonio. Naraku es un ser creado por la fusión entre un bandido llamado Onigumo, sin embargo, traicionado por sus hombres fue quemado vivo y arrojado al fondo de un barranco. Antes de morir fue encontrado por la sacerdotisa Kikyo, quien lo cuidó en su invalidez e hizo lo posible por ayudarlo.

    Ante ello, Onigumo poco a poco se enamoró de la sacerdotisa y con ello comenzó a odiar a Inuyasha. En su desesperación ofreció su alma a un grupo de demonios a cambio de poder separar a los amantes, estos se fusionaron con él originando a la entidad conocida como Naraku, quien atacó a Kikyo e Inuyasha haciéndose pasar frente a uno por el otro, de forma que hirió mortalmente a Kikyö e hizo que Inuyasha atacara la aldea y finalmente se atacaran terminando en la muerte de la joven y el sellado del hanyö.

    Luego muchos años más tarde, en el Japón contemporáneo, Kagome Higurashi una adolescente de quince años había sido atrapada por un monstruo cuyo espíritu estaba sellado dentro del Pozo devora huesos del templo Shinto cercano a su casa, transportándola a la era Sengoku, en donde conoce a Inuyasha y descubre su situación actual relacionada con la Shikon no Tama.

    Después de un incidente provocado por Kagome, en donde dio como resultado la destrucción de la perla en miles de fragmentos, esparciéndolos por toda la región. Debido a esto Inuyasha y Kagome inician su viaje con la obligación de recuperar cada uno de los fragmentos y así restablecer la joya.

    Durante su recorrido, Inuyasha y Kagome conocen a Miroku, Sango y Shippō, quienes por situaciones diversas y relacionadas con el pasado de cada uno de ellos, se unen en la búsqueda de los fragmentos de la Shikon no Tama para evitar que caigan en las manos de Naraku. Pero por diversas razones este demonio se hizo de sus tretas y tiene casi la perla completa en su poder, actualmente las cosas habían quedado así:

    Sesshömaru aun tras Naraku por sí mismo sin la ayuda de nadie, más que el de su sirviente Jaken, y la compañía de la pequeña Rin. Kikyö aun permaneciendo en el mundo de los vivos, buscando de alguna forma saber el secreto de aquel demonio. Kagura aun sin poder obtener su libertad, Kohaku sin poder estar junto a su hermana, Kanna junto a Moryomaru protegiendo al corazón de Naraku que se encuentra en Akago quien sostiene a su vez el Fuyoheki y Köga corriendo sin parar tras la búsqueda de Naraku para vengar la muerte de sus amigos.

    Mientras Inuyasha, Kagome, Miroku, Sango y Shippö siguen también en la búsqueda de Naraku.

    Luego de ese acontecimiento han transcurrido varias semanas, ese día el cielo lucia muy extraño, estaba oscuro y parecía como si fuese a llover. Pero según los campesinos que habitaban en las aldeas cercanas, decían que no eran tiempos de lluvia. Las personas asustadas se ocultaron en sus casas, no solo por aquellas nubes sospechosas, sino que también a lo lejos se podía escuchar una legión de soldados en compañía de su general. Suponemos que aquella compañía regresaba de una guerra, que, en esos tiempos eran bastante frecuentes, así pues siguieron el camino y pasaron frente a la aldea sin repararle la menor atención.

    ¡Solo nos falta una montaña más que cruzar! — anuncio el general de aquella tropa —, y estaremos de vuelta en casa, a nuestro país.

    De pronto la oscuridad del cielo se acentuó mucho más, y unos estruendos empezaron a escucharse en los cielos. Muchos de los soldados comenzaron a mirar hacia los cielos, dudosos por aquel clima tan sospechoso.

    Rápidamente la intriga del clima se despejo cuando repentinamente apareció una gigantesca serpiente de color blanco, los soldados tanto el general observaron impresionados la aparición de este extraño demonio que flotaba encima de ellos, y por desgracia las cosas dieron un giro inesperado. Aquella serpiente bajo sorpresivamente y sin dar tiempo a nada abrió su gigantesca boca y devoró en un abrir y cerrar de ojos al ejercito de soldados sin dejar siquiera rastro alguno de ellos.

    Esto que acababa de ocurrir era uno de los tantos peligros que se corría en la era feudal, por lo que el futuro de las personas en dicha época era incierto, ya que se debían de enfrentar a muchas adversidades, entre ellas las guerras generadas por los señores feudales y también la lucha contra los demonios que intentaban apoderarse de las regiones y hacer de ellas su territorio.

    Pero en otra dimensión, digamos paralela a esta, las cosas eran muy diferentes. La tierra se veía amenazada constantemente por poderosos guerreros que querían exterminar a la humanidad y muchas veces hasta dominar sobre ella. Pero gracias a un héroe legendario, la tierra, es decir, el universo entero se vio salvado en varias ocasiones.

    El nombre de ese guerrero era Goku.

    Goku cuyo nombre real es Kakarotto, es un guerrero por naturaleza, descendiente de la raza guerrera saiyajin. De niño fue enviado al planeta tierra con la intención de conquistarla, pero gracias a un golpe que tuvo en la cabeza el cual le causo amnesia, se volvió un niño noble y de corazón puro, olvidando aquella frialdad y maldad característica de los saiyajin.

    En ese momento Goku se encontraba entrenando en el templo de Kami-sama en compañía de Vegeta.

    Vegeta es el príncipe de la raza guerrera saiyajin, su personalidad peculiar y orgullo siempre lo llevan a tener peleas con Goku. Aunque cabe decir que la personalidad de Vegeta ha cambiado a transcurrir el tiempo y ahora ve en Goku un buen amigo. Ambos se encontraban entrenando en la habitación del tiempo, ubicada en el templo que antes hemos mencionado. En esta habitación el tiempo trascurría muy diferente a como suele transcurrir en el exterior, donde un día terrestre dura un año en esta habitación.

    Como habíamos dicho Goku y Vegeta se encontraban entrenando, ya en su última fase del entrenamiento estaban teniendo un combate entre ellos dos para comprobar sus resultados.

    ¿Qué sucede Kakarotto? — preguntó Vegeta — ¿No se supone que terminarías esto pronto?
    Pues eso hare — contesto Goku con su habitual sonrisa.
    Era lo que esperaba — dijo Vegeta — finalmente saldare cuentas contigo, sin ninguna interrupción.
    Peleemos Vegeta.

    Ambos se transformaron en Súper Saiyajin y comenzaron nuevamente a pelear pero esta vez con una velocidad y fuerzas increíbles, rápidamente empezaron a lanzar rayos de energía por doquier generando explosiones y fuertes estruendos en la habitación, generándose estos también fuera de la misma. Mister Popo y Dende corrieron al escuchar las explosiones, y se impresionaron al ver que la pared donde estaba la puerta de dicha habitación estaba toda agrietada y en cualquier momento podía desplomarse.

    Les construí una pared especial para que no tuvieran problemas al pelear — dijo Dende —, pero al parecer como que no fue suficiente.
    Si continúan a ese ritmo, es brobable que destruyan al templos.
    No tenemos otra opción si esos ataques tocan la superficie de la tierra la misma se vería afectada seriamente.

    De pronto Vegeta lanzó un poderoso rayo de energía, pero Goku lo esquivo rápidamente usando su tele transportación, y apareció justo detrás de Vegeta, intento darle un golpe pero el príncipe saiyajin lo esquivo sin el menor esfuerzo. Ambos se distanciaron, y elevaron su ki de manera impresionante. Vegeta de pronto llevo sus manos hacia atrás, y a medida que incrementaba su ki, la energía de este hizo temblar el templo en cuestión, pequeños rayos de energía se esparcían cerca de él.

    Goku supo la intención de Vegeta y también incremento su ki de manera formidable, llevo ambas manos hacia atrás y de pronto empezó a generar una bola de energía entre sus manos. Aquella bola aumentaba de tamaño a medida que incrementaba su poder, esta despedía destellos azules.

    ¡Prepárate para recibir mi Galic Hö! — gritó Vegeta.
    Kame… hame — gritaba Goku, mientras se preparaba para desplegar aquella técnica.
    De ninguna manera podrás detener mi Galic Ho — gritó Vegeta a la vez que desplegaba aquella técnica, transformándose en un poderoso rayo de energía.
    ¡Ha! — gritó Goku a su vez también desplegando un poderoso Kame hame ha.

    Ambos rayos de energía generaron un choque increíble, el cual produjo un resplandor y una onda expansiva que, si se hubiese dado en la tierra, habría destruido hasta la montaña más colosal que existiese. Los rayos de energía estaban parejos, el choque de estos permanecía en el centro y tanto Goku como Vegeta hacían el mayor esfuerzo para contrarrestar el ataque del otro, así que de igual manera, ambos aumentaban su ki para darle mayor fuerza a su técnica, pero el choque estaba llegando a su límite, una bola de ambas energías se estaba creando en el centro y era cuestión de poco tiempo para que aquellas fuerzas se repelieran.

    De pronto Goku y Vegeta lanzaron un grito aumentando al máximo su poder, aquel incremento hizo que ambos rayos desplegaran más energía, esto hizo que la bola que se había creado en el centro estallara generando una gran explosión, esta destruyo todo por completo, y a su vez abrió una entrada a otra dimensión, cayendo Goku y Vegeta dentro de esta entrada y viajando así por esa dimensión hacia un mundo desconocido.

    Ya en la era feudal, Inuyasha, Kagome, Miroku, Sango y Shippo recorrían un camino en búsqueda del corazón de Naraku. La única pista que tenían era un cristal youki, este cristal tenía la característica de apagarse al sentir cerca la piedra fuyouheki.

    ¿Algún cambio, excelencia? — preguntó Sango.
    No, no ha tenido reacción alguna — respondió Miroku —, eso quiere decir fuyouheki no está por estos alrededores. Pensé que podíamos ponernos al tanto de los que huyen de Naraku, mientras tengamos este cristal de youki.
    Con que el corazón de Naraku — dijo Sango.
    ¿Qué piensas tu Inuyasha? — preguntó Miroku.
    Kikyö lo dijo — respondió Inuyasha a la vez que recordaba lo que le había dicho la sacerdotisa en una ocasión.

    <<El ha tomado su corazón fuera de su cuerpo>>

    Oye Inuyasha — interrumpió Shippo — ¿Acaso eso fue lo único que hablaste con Kikyö?
    Solo eso — contesto el hanyö algo molesto, entendiendo las insinuaciones del pequeño kitsune.
    <<Si eso fue todo, no creo que había la necesidad de hablarlo en secreto>> pensó Kagome <<Sin duda que da un mal presentimiento>>
    Sin embargo, de alguna forma la atmosfera se ha tornado algo tensa. — dijo Sango
    Podemos soportarlo — respondió Miroku —, sucede todo el tiempo.

    De pronto Inuyasha detecta unos olores extraños, y justo en ese momento un resplandor, acompañado de una explosión se vio a lo lejos. Aquella explosión genero sin duda un gran estruendo, despertando así la atención de los cinco.

    ¿Qué habrá sido eso? — preguntó Miroku
    No lo sé — respondió Inuyasha, pero huele a sangre de monstruos.

    Justo en ese instante pedazos de distintos monstruos comenzaron a caer cerca de Inuyasha y compañía. Sin pensarlo dos veces se dirigieron al lugar de donde había provenido aquel resplandor, pero a medida que iban avanzando la cantidad de pedazos iba incrementándose, rápidamente aceleraron el paso.

    Como debíamos suponer, Kirara transportaba a Miroku, Sango y Shippo, mientras que Inuyasha llevaba en su espalda a Kagome.

    Los pedazos de yokai siguen incrementándose — dijo Miroku.
    Oye Kagome — susurro Inuyasha — ¿Por qué estas enojada?
    No estoy enojada — respondió Kagome un tanto molesta.
    ¿Y entonces por qué esa actitud? — preguntó el hanyö — Te lo digo Kagome, Kikyö y yo no hablamos nada más.
    Lo sé, eres tan molesto.
    ¿Qué dijiste? — exclamó sorprendido — ¿Qué quisiste decir con molesto?

    Rápidamente al estar más cerca, Kagome pudo detectar dos presencias poderosas.

    Es la primera vez que siento una presencia muy poderosa — agregó Miroku —, y me temo que no es una sola persona. ¿Usted también puede sentirlo señorita Kagome?
    Sí, pero hay algo raro…
    Será mejor que nos demos prisa.

    El escuadrón de Inuyasha estaba solo a pocos pasos de llegar al lugar donde ocurrió aquel extraño suceso. Justo ahí había un agujero en el cielo, el cual se cerró rápidamente sin dejar rastro alguno Goku y Vegeta habían salido disparados en direcciones opuestas, pero por suerte habían caído cerca, ambos estaban sorprendidos pues no sabían lo que había ocurrido.

    ¿Qué paso? — preguntó Goku, mientras se levantaba y miraba el lugar — ¿En dónde estamos?
    ¿Y cómo rayos voy a saberlo? — respondió Vegeta —, parece ser que hemos viajado a otra dimensión.
    Esto es extraño — dijo Goku —, al parecer aun nos encontramos en la tierra.
    ¿Qué demonios estás haciendo Kakarotto? No te quedes ahí parado, date prisa, debemos averiguar dónde nos encontramos.

    Vegeta se había adelantado a explorar el lugar, Goku corrió tras él para explorar juntos aquel misterioso lugar para ellos. Sin duda que aunque muy extraño que les pareciese el lugar estaba muy tranquilo, la hermosura de aquel bosque le trajo recuerdos a Goku de la montaña Paos, lugar donde vivía junto a Milk, Gohan y Goten. Pero tan pronto llegaron a una aldea, se dieron cuenta que se encontraban en una época muy atrasada. Los campesinos y aldeanos miraron a Goku y Vegeta con extrañeza, sin duda que aquellas vestimentas, tanto el peinado peculiar de los dos despertaron desconfianza y temor por parte de los aldeanos creyendo que eran monstruos o extranjeros que venían a invadir sus cultivos.

    Como todos saben la personalidad de Goku es muy inocente en ciertos aspectos, así que con toda confianza se acerco a uno de los aldeanos y le preguntó:

    Oiga ¿Usted podría decirnos qué lugar es este?
    ¡Es un monstruo! — gritó el aldeano —, corran.

    Tan pronto el aldeano dio el grito, no se hizo esperar la campana de alarma en la aldea. Todos los habitantes corrían asustados a sus casas para protegerse, aunque si bien es cierto que nada realmente los amenazaba estos tomaron a Goku y a Vegeta como temibles yokai. Vegeta al ver la actitud de estas personas se enfado mucho, pensando que en esta época solo vivían puros cobardes.

    No se hizo esperar cuando de pronto Inuyasha llegó en compañía de sus amigos y se encontraron frente a Goku y Vegeta.

    ¿Quiénes serán esos sujetos? — preguntó Miroku.
    Posiblemente sean extensiones de Naraku. — comentó Shippo.
    ¿Acaso fueron ellos los que causaron esa explosión? — preguntó Kagome.
    ¿Qué significa esto? — se preguntó Inuyasha — ¿De donde habrán salido estos sujetos?

    Por su parte Goku y Vegeta creyeron haberse metido en problemas al ver la llegada tan repentina de Inuyasha y sus amigos.

    Creo que nos hemos metido en un problema Vegeta.

    Las miradas por parte de ambos prestaban mucha confusión, y preocupación, esta ultima siendo más resaltante en el grupo de Inuyasha, al ver la extraña aparición de Goku y Vegeta quienes tenían poderes sorprendentes, y esto al ser detectado por Kagome y Miroku se constituía sin duda en una gran amenaza para ellos.
  11. “InuYasha Z Un cuento de hadas feudal”



    PREFACIO

    Hace seis años, con motivo de iniciarme en esto de los fanfictions, pero más que todo de liberar mi imaginación a raíz de un sueño, aquella mezcla entre los personajes de ambas series sinceramente me sedujo; así que me puse manos a la obra y empecé a escribirla.

    Desde entonces esta historia ha tenido una serie de modificaciones y adaptaciones, que por mantener una originalidad y un nexo posible con la serie de Inuyasha, era necesario hacerlas. Mi intención aquí es seguir la ambientación de la era feudal, interactuando Goku y Vegeta en esta época y a la vez lidiando con los problemas de Inuyasha y sus compañeros.

    Ahora bien, lo que ofrezco hoy a mis lectores es la primera temporada de esta preciosa historia, restituyéndole el título que le conviene, aceptando el compromiso de, si, como no dudo, esta primera parte obtiene el éxito que merece, publicar inmediatamente después la segunda.

    Expuesto esto, pasemos a nuestra historia.