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  1. Desde que tengo memoría siempre hemos tenido aves en mi casa, no específicamente en el sentido literal que se le puede atribuir a la palabra "tenido" (como si fueran una mascota más) pero podría decirse que ya es habitual que haya pájaros con nosotros.

    La peculiar forma que tiene la salida de la estufa de mi casa al exterior la ha vuelto el lugar preferido para las golondrinas que llegan durante los primeros días cálidos. Así, ese pequeño hueco inutilizado durante varios meses se vuelve hogar de inquilinos temporales que pronto aumentan en número. Pero, por la ubicación del nido y la presencia de los nuevos pichones nosotros tenemos prohibido acercarnos a la ventana (ubicada junto al hueco) porque enseguida "mamá" o "papá" pájaro nos empiezan a alejar por temor a que ataquemos a sus "niños".
    Ya estamos acostumbrados a tenerlos aquí cada año y a cuidar a "la familia" (que ocupó el lugar con mejor vista de la casa) de nuestros felinos que, perseverantes, se pasan horas observando e ideando el modo de conseguir el alimento que sus instintos dicen que son.

    Sin embargo, hoy fue diferente. Hoy mientras observaba la bandada de pájaros zambullirse todos juntos al vacío para levantar vuelo y dar vueltas y vueltas por el cielo me puse a pensar. Mientras ese hermoso espectáculo perfectamente coordinado sucedía pensé en esas aves que tienen la suerte de anidar en casa y lo que les espera del otro lado del viaje. Cuando levanten el último vuelo para perderse en el cielo y no regresar hasta después del invierno ¿qué es lo que les espera? ¿cuál es el lugar que se volverá hogar? ¿estarán bien? ¿acaso hay otra familia en ese país al que se dirigen que recibe a los que por un tiempo fueron nuestros huéspedes? si es así ¿también los cuidarán de los felinos o personas que por instinto o mera diversión les pueden hacer daño?


    La naturaleza es sabia y sabe lo que hace.
    Aunque la despedida sea imperceptible y seguramente nos percatemos de la partida días después, aún así esperaré el retorno la próxima primavera de los afortunados que ocuparan nuestra salida de la estufa, para nuevamente no poder mirar por la ventana y tener que sacar a nuestros gatos de ella con gusto.
  2. Si hay una época del año que siempre detesté es el verano. Lo odio con toda mi alma. No entiendo como puede haber gente que prefiere andar todo acalorado, con la humedad por las nubes, el sol calcinante y el ambiente imposible de soportar; y eso que no me toca viajar en subte, sería mi completa sentencia.

    Adoro caminar y no puedo hacerlo, cosa que el invierno si permite, me gusta tener que abrigarme a más no poder, el viento freso y la sensación de frío, es tan refrescante (bueno, no es la cualidad indicada pero es que hace tanto calor...).

    Si bien odio el verano éste definitivamente es el menos tolerable de los que recuerdo. Desde hace casi diez días que la temperatura y la sensación térmica andan por las nubes, llegando a los 39-40º. Es tan, pero tan abrazador el calor que como no ha llovido ya afuera puede verse lugares con pasto seco o directamente tierra seca. No quiero ni salir a la calle – bueno se puede salir pero cuando el sol ha bajado casi por completo y como casi todos hacemos lo mismo la calle toma movimiento recién a las 8 pm—, no me dan ganas de hacer nada y ando en la completa oscuridad como los murciélagos con tal de que el sol ni pase por la ventana por la tarde.

    Hay que cuidarse del golpe de calor y debo andar tras mi madre para que tome más agua porque como no le gusta no toma (otras de esas cosas que no entiendo, es agua, ni siquiera tiene gusto, si fuera una gaseosa bueno, pero es agua :rolleyes: ) y no sólo me hace renegar por eso, almuerza así nomás y para empeorarla le tocó doble turno en su trabajo que no tiene aire acondicionado; todo un tema es mi madre. Ahora me veo siendo yo la "madre" que le dice que hacer a su "hija" por su bien pero ella hace lo que se le canta :P


    Sólo quiero que se termine ese maldito doble turno de m**** y vuelva a su horario normal, ella dice que puede pero la noto muy cansada y me preocup
    a.
  3. Día dedicado a la salud.

    Hoy me tocó ir al hospital y el término "hospital" es sinónimo de "tenés que estar con cuatro horas de anticipación mínimo". Mi hermana había decidido acompañarme porque no me gusta ir sola y además debía tomar otro medio de transporte para poder llegar (del cual lo único que recuerdo es la primera y última vez que lo tomé y que debí esperarlo tres horas bajo la lluvia torrencial para poder llegar al lugar en que ese momento trabajaba, después de eso cambie de medio de locomoción... y de trabajo al tiempo xD).

    La cuestión es que llegamos con tanta, pero tanta anticipación, que éramos las únicas en la sala de espera y nuestras risas por el sueño y las bobadas que decíamos no se disimulaban con nada; hasta el de la recepción se reía "con" nosotras y no "de" nosotras. Como a la hora y media ya había más gente, algunos para hacer la fila y otros para ir a "anda a saber que parte del gran hospital", pero entre todos los que también querían turnos había dos mujeres que, por orden de llegada, les tocó justo después de nosotras.

    Hasta ahí era todo normal, salvo en el momento en que un hombre de lo más maleducado comenzó a decirnos que él estaba primero en la fila sólo que andaba afuera. Le comenzamos a reclamar que era mentira y que debía ir al final y ubicarse donde le correspondía (no exactamente con esas palabras pero nunca insultando y sólo levantando un poco la voz ;)) y encima el muy descarado decía que había venido a X hora cuando nosotras estábamos desde una hora antes (hay gente tonta, si te querés pasar hacelo bien). Una de estas mujeres comenzó a reclamarle también porque, al fin y al cabo, se le quería adelantar a ella y a todo el resto, así el hombre se ubicó en la palmera y se fue. Pero claro, nos vieron a mi hermana y a mí encabezando la fila entre todo ese vegestorio e intentaron aprovecharse de nuestra preciada juventud, por lo que en total cuatro personas más se nos quisieron pasar.. ¡Esta que te dejamos!

    Cuando al fin comenzaron a dar los turnos a los médicos resultó que estás dos mujeres que siguieron defendiendo nuestro lugar y nosotras, como buenas aliadas, les cuidamos el suyo por sí debían ir a alguna otra parte, tenían que ir a los mismos y no sólo eso, sino que una de ellas tenía que hacerse ver y la otra la acompañaba porque no le gustaba ir sóla y porque era su... ¡hermana!
    Cuando supimos nos empezamos a reír y charla va, charla viene, terminamos hablando cada una con la que más se nos parecía, yo con la que era un poco más sería y mi hermana con la que era más extovertida. Pero al final terminamos las cuatro dando las mismas vueltas por el hospital entre carcajadas.

    Luego de que nos despedimos de ellas y camino a tomar el micro de regreso nos hicimos la misma pregunta "¿Ese es nuestro futuro?" Así que le dije a mi pequeña hermana mayor "sí, es ese. Estás destinada a acompañarme al médico hasta el fin de los días".


    Pero por sobre todo eso es lo que queremos ser cuando "seamos grandes", seguir unidas frente a lo malo y lo bueno y estar siempre la una para la otra.



    Nunca voy a terminar de agradecer que de entre todas las personas del mundo la vida haya dejado que tu fueras mi hermana.

  4. Así lo llamaron pero no fue sólo eso, fue mucho peor.

    Todo empezó el lunes por la noche, había mucho viento y se veía venir que habría una tormenta, ya el pronóstico lo había dicho varias veces desde días anteriores. En la madrugada del martes, mientras estaba en la compu mirando una pelí que me mencionaron, mi perra se comenzó a comportar muy extraño y no sólo ella, los tres gatos que tenemos en mi familia también. No les dimos importancia...

    Como a las tres de la madrugada el viento se puso peor (como nuca me imaginé) y la lluvia, los rayos y los relámpagos empezaron a caer de tal forma que el edificio de enfrente, que está a solo unos cuantos metros, no se veía. Sí, vivo en un edificio y por un momento pareció que se movía ¡fue de lo más horrible! En seguida la luz se cortó y quedamos ante la completa oscuridad mientras sólo el reflejo de los relámpagos iluminaba el departamento. Mi perra no dejaba de seguirme y meterse en cuanto rincón encontraba y uno de los gatos quería meterse debajo de la heladera. Lo peor era que mi hermana no estaba en casa, en seguida con lo único que funcionaba ( los celulares, realmente más exraño aún) nos contactamos con ella, por suerte donde estaba no pasó a mayores de lo que ya era.
    Digamos que todo el "temporal" habrá durado alrededor de media hora, pero pareció mucho más.
    Cuando el viento calmó de repente podía escucharse a gente gritando en la calle, íbamos a llamar a la policía o los bomberos pero resultó que eran una manga de "adolescentes inadaptados" que se había puesto a gritar bobadas en la calle bajo la lluvia torrencial. A veces me dan ganas de golpearlos, de seguro había muchas otras personas que sí necesitaban ayuda y ellos boludeando en la calle.

    Al otro día se vio lo peor, cuando asomé a la ventana todos los árboles estaban hechos pedazos y la municipalidad trabajaba para cortar aquellas ramas que tenían peligro de caerse, no había electricidad ni agua y algunos postes de luz estaban a punto de caer mientras eran sostenidos sólo por cuerdas que los vecinos habían puesto.
    No fue mucho lo que tardaron en regresar los servicios: la luz fue lo primero, lo hizo recién ayer, y hoy el agua.
    Todavía hay otras localidades que no tienen nada reparado, así que nos debemos considerar afortunados.

    Hay algunos vecinos que miraron el cielo mientras sucedía la tormenta, dicen que era como estar en medio de una espiral. Por la magnitud del desastre, no me suena extraño, nunca había pasado algo así, siempre fueron temporales dentro de lo catalogado como "normal", pero esta vez no.
    Ahora ya no quiero ni que garúe.



    El no tener agua te hace pensar mucho más en la cantidad que se malgasta cotidianamente. Un simple balde, si lo racionalizas bien, te alcanza un montón. Estamos en pleno verano, así que SÍ, es posible usar sólo 15 litros de agua para bañarse. No es lo más cómodo del mundo pero no estamos muy lejos de usar el agua de ese modo dentro de unos cuantos años.
    Es lo más importante y aquí lo que más se malgasta. Como la factura del agua aumento a una amiga el padre le dijo "como está más caro empezá a baldear la vereda o a tirar más", cuando me lo contó casi me da un ataque, sólo quedó amenazarla con que no lo hiciera. Lo más triste es que personas así hay miles.
    Otro caso es que todas las mañanas muy temprano en el centro de la ciudad todos los encargados de los edificios están limpiando la vereda con hidrolavadoras sólo por el simple hecho de que es más fácil que barrer y si les decis algo por poco y te tiran la máquina por la cabeza.
    Es triste, creo que lo único que queda es tratar cada uno de poner su propio esfuerzo en cuidar el agua. Esperar algo en conjunto tardará muchos años.


  5. Otro año comienza y lo único que mi mente piensa es... ¡Que rápido se fue el anterior!
    Antes no me daba cuenta del paso del tiempo y siempre que alguien me decía "Uy, que rapido se pasó todo el año" a mí no me parecía que lo hiciera, consideraba que los meses pasaban lento y no le daba mucha importancia. Ahora ya no pienso lo mismo.
    Tengo muchos planes para este año, así que veremos como me va, por ahora estoy tratando de cumplir la primer etapa (esa que permite que se realicen las demás, sino logro ésta deberé idear un plan B). También trato de recordar que me había propuesto para el año que pasó, pero no llega a mi memoria que pensaba cumplir, así que esta vez pondré las cosas por escrito.


    Comencé a leer Chobits (ya quiero leer todas las obras de CLAMP) pero como me gusta el orden primero me dedicaré a Angelic Layer. Sin embargo, ahora que lo pienso no voy muy organizada, también empecé RG Veda y CLOVER...
    Estoy viendo Inuyasha Kanketsu-hen, iba a leer el manga allá cuando se terminó el año pasado, pero me dije "Si empecé por el anime, mejor termino por éste". No por nada esperé ¿cuántos fueron? ¿cinco, seis años? Así que decidí esperar el anime. Bueno... en realidad hice trampa, me leí los últimos capítulos del manga en tiempo real a medida que se iban publicando y salían en internet así que sí sé como termina, claro me falta el hilo que une todo. Pero ahora sí comencé el manga, tengo tiempo hasta que el anime termine, son muchos tomos y apenas voy por el 3.


    También ando viendo películas en francés sin subtítulos, si apenas entiendo un par de frases es mucho. Me sorprendo de como puedo ver una película entera sin saber que es lo que pasa salvo puras conjeturas y trozos minúsculos de diálogos, pero todo sea por entrenar mi oído salvaje :)


    Yo no sé, pero mi tiempo vacacional se me hace excesivamente corto, los días se me pasan volando. Ahora, un conjunto de días que se pasan rápido derivan en semanas que también se escapan como agua entre los dedos, luego meses y al fin años.
    Debo dejar de pensar tanto en el tiempo.


  6. Curiosidades.
    Hace un par de capítulos atrás le presté atención al fondo del opening de Kobato. y me percaté de que además de ser una obra de CLAMP tenía otro privilegio a su favor: en uno de los "fondos" hay texto en francés, ¡que emoción cuando lo descubrí!

    De paso lo dejo, me encanta su música.



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  7. Marca de muerte


    En medio de esta inmensa oscuridad
    admiro tu delicada figura.



    Ubicado en el callejón de la acera de enfrente observaba la puerta del café como todos las noches. Una sonrisa siniestra nació al reconocerla saliendo de su trabajo, el mismo que mantenía sus estudios. Ella saludó al dueño del lugar y se marchó a toda velocidad rumbo a la estación para tomar el último tren. Sin dudarlo la siguió, la rutina había comenzado.
    Antes de que aquella muchacha llegara a la esquina un automóvil se detuvo a su lado. De él bajó un joven y corriendo logró alcanzarla antes de que cruzara la calle. En cuanto llamó su atención y ésta lo reconoció enseguida se abalanzó a sus brazos para después ambos regresar al auto y alejarse.
    A la distancia él se paralizó por la situación. Enseguida su sonrisa psicótica reapareció en su rostro mientras observaba el lugar por donde habían partido.


    Recargado sobre el marco de la ventana de su departamento no dejaba de ver el movimiento matutino que sobre la calle se desempeñaba. Debía pensar detenidamente cada uno de sus movimientos, equivocarse no era una opción.
    Tomó el teléfono celular de su bolsillo, marcó el número y esperó a que llamara para rápidamente cortar. Repitió la misma operación varias veces asegurándose de que el celular sonara lo suficiente como para registrar el número pero no para contestar. Fue durante la última llamada que realizó en donde dejó que sonara más de una vez. Cuando su melodiosa vos contestó cortó la comunicación.
    Observó el celular y luego lo arrojó sobre el sofá del living mientras se dirigía al baño a tomar una ducha.


    Entre la cantidad de jóvenes que transitaban los pasillos de la atestada universidad una muchacha se detuvo ante el vibrar de su teléfono móvil. Sobrecargada con cuadernos de apuntes y el libro que acababa de tomar prestado de la biblioteca trató de liberar uno de sus brazos para contestar. En cuanto pudo hacerlo quien estaba del otro lado cortó la comunicación. Al mirar la pantalla el número había sido imposible de identificar, pero mayor fue su sorpresa al ver que tenía al menos diez llamadas de ese estilo. La tranquilidad abandonó su cuerpo mientras trataba de encontrar una explicación lógica para esa situación y poder borrar toda sospecha posible.
    El escuchar su nombre la sacó de entre sus pensamientos. Dos personas caminaban hacia ella.
    — ¡Kagome! —llamó de entre la gente una muchacha.— ¿Por qué te has quedado aquí? Si no nos apresuramos la clase comenzará.
    — Lo siento, creí haber olvidado algo en la biblioteca y me detuve a buscarlo pero ya lo encontré. — trató de mentir mientras les dedicaba una sonrisa falsa.
    — Será mejor que continuemos. — aconsejó su compañera.
    En cuanto los tres retomaron la marcha la otra persona habló, la misma que había ido a recogerla a su trabajo la noche anterior.
    — ¿Sucedió algo? — preguntó él con preocupación.
    — No lo sé… — respondió con duda. — He recibido varias llamadas de un número sin identificar y tengo miedo que…
    — Kagome no te preocupes, yo no dejaré que te suceda nada. — Al decir esto tomó la mano de ella entre la suya, se detuvo en seco y la acercó para darle un cálido abrazó.
    A pesar de sentirse protegida por él eso no alejó la angustia de su mente. Tenía un mal presentimiento, sabía que esa situación no terminaría de buena manera. No después de lo ocurrido en el pasado, no mientras cargara eso con ella.


    En el transcurso de dos semanas no habían cesado las llamadas a su teléfono celular. No alcanzaron las maldiciones ni las amenazas de dar parte a la policía para que quien las realizara dejara de molestarla. No sabía que hacer, en la estación de policía no habían considerado su situación por creerla simplemente un juego y la empresa de telefonía no le daba solución alguna, ni siquiera el número de donde provenían, sólo se dedicaron a tratar de venderle otro número y por qué no otro modelo de celular.
    Pero la situación se agravó.
    Era la medianoche cuando el sonar de su celular la despertó. Miró la pantalla y el mismo mensaje de “número no identificado” se leía en ella. En seguida lo apagó y lo arrojó al otro lado de la habitación a la vez que lágrimas brotaban de sus ojos y se cubría el rostro con sus manos. No sabía ya que hacer, sentía que estaba en medio de una multitud de gente gritando pero nadie quería escucharla, a nadie le interesaba hacerlo. En ese momento el teléfono de línea que estaba en la cocina y el timbre que habría la puerta de entrada al edificio donde vivía comenzaron a sonar.
    El miedo recorrió su cuerpo. Se levantó y salió a toda velocidad de la habitación. Cuando llegó a la cocina y encendió la pantalla conectada a la cámara, ubicada en la puerta principal varios pisos más abajo, los artefactos dejaron de sonar.
    Desde el visor sólo podía ver la puerta solitaria, nadie estaba ahí.


    El día amaneció frío y cubierto esa mañana, la lluvia amenazaba a cada instante hacerse en el lugar.
    En esta ocasión él cazador acechaba a su presa desde el frente de su casa misma, sentado en aquella parada de autobuses simulando leer el periódico y haciendo creer que esperaba el transporte como los otros. Al instante en que giraba una de las páginas una escena particular tenía lugar frente a él. El automóvil que noches atrás había recogido a su hermosa presa se detenía ahora frente a la puerta del edificio. El mismo muchacho bajó de él y entró luego de tocar en uno de los departamentos. Al parecer algunas personas nunca aprenden.
    Él hombre sentado enfrente cerró el periódico y se alejó de allí caminando tranquilamente.


    Una vez que subió las escaleras se acercó a la puerta del departamento y llamó. Del otro lado la joven abrió con cuidado y recelo.
    — ¿Kagome que sucedió? ¿Por qué me llamaste tan alterada? ¿Estás bien? — preguntó preocupado.
    Ella no resistió más y se abalanzó a su cuerpo para abrazarlo mientras comenzaba a llorar. Él respondió a su abrazo con mayor preocupación que antes.
    — Ya no sé que hacer — dijo entre lágrimas — Durante la noche esa persona estuvo aquí.
    — ¡¿Qué?! — gritó sorprendido — ¿Te lastimó? ¿Te hizo algún daño?
    — No, no entró, pero estuvo en la entrada.
    — Iremos a la policía, debemos terminar con esto, esta vez nos escucharan.
    — ¿Y si no lo hacen?
    — Lo harán.
    Él alejó a Kagome de si para mirarla a los ojos. Tomó su rostro entre sus manos y le dio un cálido beso.
    — No te quedarás aquí sola. Toma algunas de tus cosas, vendrás a mi departamento, conmigo.


    La lluvia intensa caía sobre la ciudad cuando salió de su trabajo. Observó la calle tratando de divisar el auto que pasaría por ella pero no estaba allí, no había señales de él. Eso llamó su atención, jamás se retrasaba.
    — ¿Ese joven viene por ti Kagome? — preguntó un hombre mayor, el dueño del café.
    — Sí, pero creo se ha demorado. — respondió ella con una sonrisa.
    — Debiste hacerme caso y haberte marchado con los demás. — agregó el anciano mientras tosía.
    — No podía dejarlo solo en el café.
    — Siempre tan bondadosa Kagome. Entonces esperemos juntos.
    — Debe cuidar su salud, será mejor que vaya a casa.
    — ¿Y dejarte sola? De ninguna manera.
    — No es necesario, en seguida vendrán por mí. Por favor vaya.
    — ¿Segura?
    — Sí.
    — Muchas gracias. Hasta mañana.
    — Adiós.
    El anciano abrió su paraguas y se alejó caminando bajo la lluvia.

    Pasaba el tiempo y nada ocurría, Kagome comenzó a impacientarse, temía que algo le hubiera pasado. Miró su reloj, llevaba media hora de retraso. Tomó su celular y marcó el conocido número, el teléfono sonaba pero nadie contestaba del otro lado. Intentó varias veces pero fue inútil. En ese momento desde la distancia las luces de un auto iluminaron la calle, rogó que fuera él pero la ilusión se desvaneció rápido.
    Cuando el auto pasó por delante de ella siguiendo su camino su teléfono comenzó a llamar. Lo miró pensando sería él para avisarle de su tardanza, sin embargo lo que vio fue aquel aviso anónimo; con el miedo creciendo dentro decidió ignorarlo. Para cuando la segunda llamada sonó el mensaje en la pantalla había cambiado, podía verse el número que buscaba comunicarse.
    En cuanto el objeto calló impulsivamente devolvió la llamada, no permitiría que se siguieran burlando de ella, ya había tolerado demasiado. La línea comenzó a llamar e inmediatamente pudo escuchar una melodía acercándose a ella; entre la lluvia una figura se aproximaba. Cuando la luz de la calle descubrió su identidad Kagome emitió un grito ahogado.
    Un hombre de mirada siniestra y cabello largo se paró delante de ella; en su mano un celular emitía el sonido para ser atendido. Kagome miró su teléfono, al apretar la tecla para cortar el sonido terminó.
    — ¿Por qué? — preguntó con un hilo de voz sin parecer buscar una respuesta.
    — Me gustaría decirte “Tanto tiempo sin verte” pero eso no es verdad. — la voz de aquel hombre estaba llena de cinismo y terror.
    — Naraku… — la joven parecía abatida ante la situación.
    — Creería que no te da gusto verme, mientras que yo sí disfruto de tu presencia. — una carcajada resonó en la noche.
    El hombre estiró su brazo con la intención de acariciar la mejilla de ella, inmediatamente la muchacha se alejó.
    — ¡No te atrevas! — gritó. — ¡Vete o llamaré a la policía!
    Con un rápido movimiento Naraku tomó el celular que ella tenía en la mano y lo arrojó con violencia haciéndolo pedazos.
    — Me gustaría saber con qué… — se burló.
    Kagome giró rápidamente y salió corriendo en dirección opuesta. Fue inútil, él la tomó deprisa y la acorraló con sus brazos contra la pared.
    — ¡¿A dónde crees que vas?! ¡Tú provocaste esto! — soltó lleno de furia.
    — ¡Suéltame! — imploró su presa.
    El cazador acarició aquel rostro mientras su dueña trataba de liberarse del amarré que la comprimía contra el concreto. Se acercó a sus labios lentamente mientras los observaba con deseo. A escasa distancia desvió su camino para murmurarle al oído:
    — Debiste haber obedecido… ¿Acaso no entiendes que tu sólo eres mía?... Gracias a tu torpeza tuve que deshacerme de tu amiguito.
    Kagome trató de gritar pero le cubrió la boca.
    — Será mejor ir a un lugar más privado ¿No crees?
    La tomó de manera que no pudiera huir y la condujo al interior del callejón de la acera de enfrente, alejado de toda gente y donde nadie oyera nada. En su escondite la arrojó con fuerza haciéndola caer al suelo y provocándole un serio golpe en su brazo derecho. Ella trató de incorporarse pero al apoyarlo notó el daño que había sufrido. Sólo pudo permanecer arrodillada ante su captor.
    — Aquí no tendremos interrupciones.
    — ¡¿Qué le hiciste Naraku?! ¡¿Qué quieres?!
    — Sólo unas cuantas heridas… Tú sabes que quiero… a ti.
    — ¡Yo ya no tengo nada que ver contigo! ¡Déjame ir! — gritó Kagome desesperada.
    Naraku se acercó a ella y con un violento tirón jaló su cabello obligándola a doblar su nuca y mirarlo a la cara.
    — Tú siempre estarás relacionada conmigo ¿O acaso ya olvidaste esto? — con ferocidad rasgo la prenda que llevaba puesta su víctima dejando a la vista un tatuaje en toda su espalda.
    Ella sujetó con rapidez su ropa destruida evitando que cayera el suelo y dejara su torso desnudo. El hombre se paró de espaldas delante de ella y se quitó la prenda que cubría la parte superior de su cuerpo. En toda su piel había un tatuaje en forma de araña.
    — Como siempre he dicho… a ti se te ve mucho mejor — lanzó una risa macabra.
    — ¡Maldito! — gritó a todo pulmón Kagome.
    — No me odies… sabes que yo no lo hago.
    Él sacó un elemento brillante que descansaba en el agarre de su cinturón. Un hermoso puñal de plata con delicados detalles en la empuñadura.
    — Era simple, sólo debías permanecer a mi lado o sola ¡Pero no cumpliste ninguna de las dos reglas!
    Se arrodilló a su lado y comenzó a pasar suavemente el filo del arma sobre su cuello.
    — Déjame ir, por favor. — suplicó mientras lágrimas salían de sus ojos.
    — No puedo. Yo también sufro mi dulce flor, pero no me dejaste otra opción. Tu traicionaste nuestro amor.
    — ¡Psicópata! ¡Maldigo el día en que hubo algo entre nosotros! ¡Tú me hiciste este tatuaje con engaños! ¡Te odio! ¡Te aborrezco! ¡Me das asco!
    Kagome trató de ponerse de pie y salir corriendo, más la reacción de Naraku y el peso de él sobre su cuerpo le impidieron moverse. Trató de tomar el puñal y arrebatárselo de las manos sin lograr éxito. Estando aún sobre su frágil rehén levantó el arma a la vez que con su mano libre aprisionó su delgado cuello y comenzó a ahogarla. Ella luchaba tratando de liberar su garganta a pesar del dolor de su propio abrazo lastimado.
    — Desde el día que te vi en la estación de tren juré que tu serías solamente mía. Nadie te merece más que yo Kagome, debes entenderlo. Nacimos el uno para el otro y esta marca nos unirá aún en la muerte — bajó el puñal y recorrió su torso con él— No debes temer, todo será como antes, como cuando ambos comenzamos a vernos en aquel bello café.
    Su reflejo por respirar aumentaba su ansiedad y desesperación por obtener aire, la debilidad que sentía no le permitía luchar más, lentamente dejaba de moverse. Naraku soltó su cuello. Con la garganta adolorida dijo:
    — Tu eras un cliente más del café... gracias a ti el miedo me invadió todo este tiempo… esa araña sólo me recuerda el gran error que cometí al amarte alguna vez… el error de creerte… el gran odio que siento por ti… quisiera nunca haberte conocido…
    — Aquellos recuerdos que tu intentas olvidar son los que yo más adoro — Observó su mirada perdida — Ya no debes preocuparte, desde ahora ninguno de los dos sufrirá por causa de otra persona, desde ahora sólo serás para mí.
    — Nunca… seré… tuya…
    Con un brillo terrorífico en sus ojos levantó su brazo y clavó con toda su fuerza el puñal en aquel cuerpo. Incontables veces hirió su carne mientras la sangre brotaba de las heridas para mezclarse con el agua de lluvia, mientras el último suspiro de vida era exhalado por sus labios.
    Entre la oscuridad dos siluetas se distinguían, una tendida en el piso, otra de pie a su lado con la mirada desencajada.
    — Ahora estaremos juntos… mi querida Kagome.


    La cadena perpetua que pesaba sobre él poco parecía importarle, el arrepentimiento no tenían lugar en su mente y su corazón. Dos muertes cargaba sobre su conciencia, si es que la tenía: la de una joven y su novio. De nada sirvieron la orden de restricción para acercarse que desde hacía meses había autorizado la justicia en defensa de esa mujer, ni las denuncias que las víctimas realizaron y fueron ignoradas por la policía.
    Dentro del pabellón psiquiátrico de alta seguridad, cumplía su condena el asesino. Desde su celda durante las noches siempre se lo oía murmurar la misma frase, una y otra vez, con la mirada perdida.

    — En medio de esta inmensa oscuridad admiro tu delicada figura.


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    Para variar un poco la temática de mis post traigo otro de mis escritos. Quería subir alguna historia y no soy de considerar mucho la extensión. Espero les guste. Nunca hubiera escrito sobre esta "pareja" por voluntad propia pero los concursos son así, ellos dicen que escribir.
    Tengo varias (aunque más cortas) en mi cuaderno de inglés, incluso los inicios de mi pequeño proyecto, una historia en francés. Pobre cuaderno, lo que menos tiene son palabras en el idioma para el que fue destinado.
    Puedo decir que mi cuaderno es políglota, aunque yo no xD



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    Si tiene alas debes dejarlo volar...


    Aún no me recuperó y ya comienzo a sentir ese vació inevitable que se hace presente cuando algo ya no está.
    Si antes había llorado con los inesperados sucesos, el final terminó por destruir mis lagrimales. Aunque ya releí el epílogo no dejo de entristecerme y llorar.
    Lo considero un final de lo más hermoso y hasta el indicado, lo que pasó debía pasar.
    Miles de interrogantes quedaron esperando a ser respondidos, si CLAMP lo hace en otras obras ahí estaré para leerlas.

    Es increíble como cinco personajes se conviertieron en parte de mi vida. Sakura y Syaoran (otra vez, algo que nueve años atrás era impensado) junto a Fye, Kurogane y Mokona pudieron cobrar vida propia y ganarse mi cariño en una historia de lo más atrapante.
    Atrás quedarán mis viajes en colectivo con la mirada perdida mientras mi mente se revolvía, tratando de encontrar una explicación posible a lo que pasaba, en miles de conjeturas que ni lograron acercarse a lo que la historia fue revelando.
    Ahora queda la nostalgía, y eso significa un recuerdo preciado.

    Queda el consuelo de xxxHolic, también con sus momentos shockeantes, alumbrando con una pequeña luz de esperanza.


    Pero algo se me estaba olvidando...

    como todo libro...

    siempre puedes empezar de nuevo.
  9. ...

    Soy extremadamente orgullosa y no muestro mis debilidades, me valgo por mi misma y no soy de pedir ayuda.
    Eso es algo que muchos no logran entender pero que no creo deba cambiar aún, no al menos por deseo de alguien más y no propio.

    Cuando clavaste tus ojos en los míos inmediatamente la idea de desviar la mirada abandonó mi mente, no cedería ante nada. Esos segundos trascurrieron de la forma en que deben hacerlo, pero mi noción del tiempo y las circunstancias los catalogaron de "eternos".
    Podría haber sido una simple coincidencia por lo que no le di mucha importancia, sin embargo la tercera vez me hizo comenzar a dudar.
    ¿Por qué insistes en simular que me hablas?

    Odio que mi órgano bombeador de sangre se entrometa, todo se vuelve confuso e indescifrable.
  10. Desde que entré en la secundaria siempre me he preguntado como sería mi vida al cumplir la mayoría de edad. Supongo fue en la secundaria y no antes por una cuestión de madurez, y porque constantemente mis profesores hablaban sobre el futuro y que carrera universitaria seguir, como si no existieran otras opciones/posibilidades en la vida.
    Podría haberme proyectado aún más adelante pero inconcientemente debí elegir la mayoría de edad porque es el inicio de mis obligaciones "legales" (las ciudadanas las obtuve antes). Además puedo tener cosas a mi nombre y ya mis padres no responden por mí (¿ventaja o desventaja?)
    La cuestión es que me imaginaba completamente diferente a mi realidad actual, lo que no significa que sea mala.

    Si bien muchas de las cosas que para esta altura pensaba obtener no lo he logrado aún (vivir solo es un lujo inalcanzable para muchos), hay una entre todas ellas que es dueña de mi anhelo y deseo apremiante...

    Francia.


    À bientôt!



    ******
  11. Y sí, sigo totalmente adicta a Tsubasa, era de esperarse en mí.

    Ya casí estoy al día y por lo que leí por ahí en internet dicen que está por terminar, pero no sé. La verdad no me gusta enterarme las cosas por adelantado así que cuando descubrí eso cerré inmediatamente el buscador... claro podría haber cerrado sólo esa pestaña y ahorrarme el trabajo de volver a abrir las otras páginas que también estaba mirando. Despistes míos.

    Ya verán como no me gusta enterarme de las cosas que cuando salió el sexto libro de Harry Potter muchos ya sabían de la "gran muerte" de cierto personaje. Yo tardé creo dos años (sino me falla la memoria) en saberlo, y lo hice leyéndolo, por lo que la sorpresa fue total. Así me convertí en víctima de la frase "¿Qué, no sabías?"... ¡No, no sabía!
    Eso sí es un misterio, con tanto medio de comunicación...

    Volvamos a Tsubasa, que es lo que realmente me interesa en el ocaso de mis vacaciones de invierno.
    ¡Cada vez entiendo menos! No sé si estoy empezando a tener problemas de comprensión o porque me han dejado "para la cachetada" tantas veces que ya no sé lo que leo. Después de tanta lágrima (es imposible no llorar cuando el sufrimiento está por todos lados) por fin he vuelto a reír con varios capítulos que son realmente tiernos mientras sigo procesando la última revelación del día.

    Otro que me tiene perdida es xxxHolic, pero claro, sino termino de procesar Tsubasa y ambas tramas están enteramente relacionadas, milagros no puedo hacer.

    Había empezado Wish para poder ir a la par con Kobato, que ya he leído y estoy esperando el nuevo tomo, capítulo, drop o lo que sea. Pero por ahora lo dejé o se me caeran los ojos.

    También tenía ganas de leer RGVeda porque tiene muy buena crítica...¡A mi lista!


    Ya hace tiempo quería incursionar más en CLAMP, que han arrebatado mi atención por completo. La verdad son las únicas que puedo apostar no me desilucionarán con ninguna historia, además sus personajes son únicos y el planteo de muchas de sus tramas te deja pensando... ¿no? XD
  12. Entrada completamente dedicada a Tsubasa reservoir chronicle.

    Esto merecía un lugar en mi blog.

    Unas entradas atrás mencioné mis "intentos fallidos" por leer TRC, pero al parecer mi destino cambió (también ayudado por el receso dado la gripe A que me otorgó un plazo de vacaciones universitarias por demás extendido y que muchos envidian).
    ¿Qué decir de Tsusaba? ¡OH DIOS ME HE QUEDADO COMPLETAMENTE ÁTONITA!

    Al fin sobrepasé lo que vi en el anime (odio estar comparando, no me deja adentrarme en la trama) y llegué a lo que se supone cuenta el OVA de Tokyo Revelations, pero menos mal que no lo vi, sino ahora no estaría en este estado o tal vez ya lo hubiera pasado. Realmente me quedé más que sorprendida y pensando en el asunto el resto de la noche y hoy, hasta se me escaparon algunas lágrimas cuando...

    Pero lo más importante es que hacía tanto tiempo que no me quedaba en estado catatónico por algún anime/manga que realmente estoy feliz. Me atrapó por completo y no puedo parar de leer. Y por como va la historia... estaré en shock por mucho tiempo.
  13. ¿No me van a decir que esta canción no es hermosa?

    Es mi ending favorito de Rurouni Kenshin (o Samurai X como lo llamaron aquí) pena que duró apenas un par de capítulos, pero ese es otro tema.
    ¡Cuantas tardes pasé viendo este anime! Era un ritual, a las seis de la tarde me sentaba frente al televisor y no me movía, y de fondo... las preguntas de mi papá sobre la trama y por qué pasaba lo que pasaba.
    Aquellos viejos tiempos...

    Recuerdo la primera vez que escuché este tema, me quedé totalmente enamorada y eso que ni sabia lo que decía.

    Les dejo una versión doble: el ending de Rouroni Kenshin (es hermoso) y la canción (merece ser escuchada por completo).


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  14. Navidad contigo

    — Tomoyo… ¿De verdad crees que es por aquí? — preguntó preocupada.
    — Claro.
    Ambas caminaban por las calles de un país visitado hace tiempo, una de ellas con pasos seguros, la otra nerviosa por la situación. El día de navidad volvería a verlo y la fuente de aquel hermoso parque sería el punto de encuentro.
    — Llegamos a tiempo.
    Pero Sakura no la escuchaba, sólo observaba su reflejo en el agua cristalina.
    — ¿Y si él no llega? — preguntó con temor sin quitar su mirada del agua. Habían pasado cuatro años.
    Tomoyo iba a hablarle pero él la detuvo, una sonrisa se dibujó en su rostro.
    — No podría vivir con ello. — dijo su voz tomándola por sorpresa. — He esperado mucho este momento.
    En cuanto vio a Syaoran la alegría inundó su ser y el miedo desapareció.
    No pudo contener las ganas de abrazarlo.
    — Feliz navidad Sakura.
    — Feliz navidad mí querido Syaoran.



    He aquí mi pequeño fic.
    Lo escribí para el concurso navideño que el grupo Fans club de CCS llevó adelante.
    Es muy dificil lograr transmitir sentimientos con una cantidad tan limitada de palabras pero al parecer lo hice bien porque me hizo ganadora de una hermosa firma.

    Últimamente tengo muchas ganas de escribir y es tanta que las palabras simplemente se atoran en la puerta de mi cerebro y no logran salir, y aquello que escribo resulta ser un asco.
    Debo organizar mis ideas creativas y darles una mínima "coherencia".


  15. Si algo me sucede muy a menudo es el querer leer algún manga o ver un anime en plena época de examenes universitarios.
    Es como una atracción fatal, siempre me sucede lo mismo: empiezo a leer un manga ¡Plaf! fecha de examen y a estudiar... y así le digo adios a mi querido manga. Pero claro, no es sólo un examen porque en cuanto el primero llegó después lo hacen los demás, es una plaga *perverso* que no se detiene, porque después de que rendí el último resulta que llegó la segunda fecha del primero de todos los que di (y no contemos los trabajos de investigación que recluyen mi computadora por completo).
    ¿Y qué pasa en vacaciones? No sé... todavía estoy pensando por qué durante el verano no leí TRC (el más castigado por esta maldición que me pesa) Algo me perdí en el camino... :confused::confused:
    Pero le empezé hace un mes :D y ya tuve que abandonarlo de nuevo ToT
    Menuda suerte.


    Otra de las cosas "interesantes"que me suceden es cuando compramos helado con mi familia. Pedimos por teléfono y después solo queda esperar que el celestial repartidor traiga ese manjar del cielo :D ... y a esperar ver como siempre el gusto que yo pido es del que menos hay. Claro, amo el dulce de leche granizado y jamás viene en una cantidad "razonable" pero sí de Frutos del Bosque, no lo odio pero despierta mi bronca :mad:



    Una reflexión:

    Si al dormir contamos ovejitas... ¿Las ovejas para dormir cuentan personas?


    Interesante.